LXXXVII.LEYES MORALES –
Libro III / Capítulo XII: PERFECCIÓN MORAL / Parte II
SABERLO TODO
Es altamente importante
que, siempre tengamos presente que, TODOS LOS ESPÍRITUS HEMOS SIDO CREADOS IGNORANTES PERO INTELIGENTES, A
LOS FINES DE QUE NOS ESFORCEMOS POR ‘CRECER EN EL ‘CONOCIMIENTO’, PARA ASÍ
HACERNOS ‘CONCIENTES DE DIOS’. De manera que, TODOS LOS ESPÍRITUS ESTAMOS
OBLIGADOS A SABERLO TODO, PORQUE MIENTRAS MÁS ‘CONOCIMIENTO’ TENGAMOS, PUES
TENDREMOS MÁS OPORTUNIDADES DE HACERNOS ‘CONSCIENTES DE DIOS’.
(387): 898. Ya que la vida corporal no es sino una estadía temporaria en la
Tierra, y que el porvenir que nos aguarda debe constituir nuestra
principal preocupación, ¿es
útil esforzarse por adquirir conocimientos científicos que sólo se relacionen
con las cosas y necesidades materiales? – “Sin duda
alguna. En primer lugar, ello os pone en
situación de aliviar a vuestros hermanos. Segundo, vuestro Espíritu evolucionará más rápido si ha progresado ya en
inteligencia. En los intervalos entre una y otra encarnación,
aprenderéis en una hora lo que os llevaría años en la Tierra. Ningún
conocimiento es inútil.
Todos coadyuvan en mayor o menor grado al adelanto, porque el Espíritu perfecto debe saberlo todo,
y como el progreso ha de realizarse en todos sentidos, cuantas ideas adquiera
cooperarán al desarrollo del Espíritu”. (EL
ÚNICO ESPÍRITU PERFECTO ES DIOS, PORQUE ES EL ÚNICO QUE LO SABE TODO,
pero es Misión de todos
los Espíritus el procurar saberlo casi todo, para así irse acercando cada vez
más, con cada vida, al Nivel Dios, con la ‘Acumulación de Conocimientos’,
‘Adquiridos de lo Aprendido’ con las ‘Experiencias de Vida’.
Justamente, hemos sido revestidos de materialidad
-Encarnados- para que podamos ‘Experimentar Vida Material’ y de estas
‘Experiencias’ logremos ‘Aprender Conocimientos’, que nos ayuden a hacernos
‘Conscientes de Dios’, a los fines de que logremos ‘Ascender a los Niveles Superiores
de Consciencia’ y nos ‘Acerquemos al Nivel en Donde Se Encuentra nuestro
Amoroso Padre Dios’.
Pero entiéndase que, todo ‘Conocimiento’ comienza por
ser material, tanto cuanto proviene de ‘Experiencias Materiales’, pero el truco
está en hacer que ese ‘Conocimiento Material’ se transforme en ‘Conocimiento
Espiritual’, al hacerme ‘Consciente de Dios’, gracias a ese ‘Conocimiento
Adquirido’. Un Espíritu, al ser creación de Dios, puede saber
teóricamente qué cosa es el frio, pero es ‘Ignorante’ de lo que realmente es el
‘frio’, porque jamás lo ha ‘Experimentado’, por lo que no es ‘Consciente’ de lo
que realmente es el ‘frio’. Por esta razón somos revestidos de materialidad,
para que nos hagamos ‘Conscientes del Conocimiento Teórico Primario’, que se
encuentra en nuestro ADN Cósmico, transferido por nuestro Amoroso Padre Dios,
al Crearnos. Al hacernos ‘Conscientes’ de qué cosa es el ‘frio’ el siguiente
paso es ‘Aprender a Controlarlo’, lo cual generará en nosotros nuevos
‘Conocimientos’ al ‘Experimentar’ con diferentes medios para controlarle.
Entonces comenzamos a crear abrigos rudimentarios que, con el paso de algunas
vidas, se fueron convirtiendo en los muchos abrigos que hoy en día tenemos.
También, en las primeras ‘Experiencias de Vida’, comenzamos a comprender que el
fuego es un excelente medio para controlar el ‘frio’ y ‘Experimentamos’
diferentes formas de crear el fuego y controlarlo, hasta que por fin hicimos
las primeras fogatas, las cuales, en nuestros tiempos logramos encerrarlas en
lo que denominamos calentadores.
Por todo lo narrado en el
párrafo anterior es que los Espíritus Superiores dicen que, “El ‘Conocimiento Material’ sirve en primer lugar para
aliviar a nuestros Hermanos -Espíritus Encarnados-”, porque los ‘Conocimientos
Acumulados’ desde que ‘Aprendimos a Controlar el frio y el calor’, hemos podido
crear medios de calefacción y de enfriamiento, que mejoran en mucho nuestra
estadía en el Mundo Material. Pero, ¿cómo hacemos para que ese ‘Conocimiento Material’ se
transforme en ‘Conocimiento Espiritual’ y nos ayude a hacernos ‘Conscientes de
Dios’? Pues, es nuestras primeras Encarnaciones nos fue muy sencillo
reconocer la Existencia de Dios al ver el poder del fuego o al sentirnos
devastados físicamente por el frio, porque veíamos en esos elementos naturales
la Presencia de un Ser Superior, que los ocasionaba. Pero tristemente, la mayoría
de los Espíritus Encarnados, al ir ‘Acumulando el Conocimiento’ que les
permitió controlar aquello que representaba a Dios, pues dejaron de creer en
Dios. Muy pocos son los Espíritus Encarnados que, hoy en día, reconocen en el
fuego y en el frio La Magnificencia de Dios, quien nos otorgó ambos elementos
naturales y además nos proveyó de la inteligencia para controlarlos.
De manera que, para lograr transformar el
‘Conocimiento Material’ en ‘Conocimiento Espiritual’, es preciso reconocer mi
propia fragilidad material, al comprender que, pese a los muchos medios de
control del calor y del frio que el hombre ha creado, pues evidentemente el
frio y el calor siguen existiendo y, pese a nuestros muchos controles, muchas
veces se escapan de nuestro control. Se han puesto a pensar que, si
la tierra estuviera un kilómetro más cerca del Sol con seguridad nos
quemaríamos y que, si estuviera un kilómetro más alejada del Sol, pese a todos
los medios de control del frio, nos congelaríamos. Pues, ha sido nuestro
Amoroso Padre Dios Quien colocó al planeta Tierra en el lugar justo de
distancia del Sol, para que nosotros pudiéramos existir en este maravilloso
planeta y además nos proveyó de la inteligencia y de los materiales para que
lográramos controlar tanto el frio como el calor y así hacer más placentera
nuestra existencia material.
Les digo algo, no es que
yo sea un genio, pero sé un poquito de todo. Como soy un buen matemático, sé
algo de física y de química. Al saber algo de química, pues sé algo de
biología, lo que me ayuda a saber algo de medicina. Sé que todo este ‘Variado
Conocimiento’ lo he venido ‘Acumulando en Vidas Pasadas’, pero, a diferencia de
lo que ocurre con muchos genios, este ‘Conocimiento Acumulado’ me ha hecho más
‘Consciente de Dios’. Me cuesta comprender el porqué algunos genios, pese a
todo el ‘Conocimiento que tienen Acumulado’, que con seguridad es mucho más
abundante que el mío, les cuesta aceptar que todo lo Ha Creado un Ser Superior,
Quien Supera por mucho mi precaria fragilidad. El ‘Conocimiento Acumulado’ en
mí, me dice que: “¿Cómo es posible creer en el azar evolutivo habiendo tanta
perfección en mí?”. Yo no me imagino a unas células originarias reuniéndose
hace millones de años poniéndose de acuerdo para decidir quién sería pulmón,
quién corazón, … quién cerebro. Les aseguro que, si eso hubiera ocurrido, hoy
en día todos fuéramos cerebros, arrastrándonos por el suelo arenoso, porque
ninguna célula hubiera querido ser manos para trabajar y hacer las carreteras.
Mucho menos hubiera habido células dispuestas a ser esfínteres anales. ¿Saben
que ’Conocimiento’ me garantiza que no somos obras del azar evolutivo?, pues el
saber que cada uno de nosotros, pese a pertenecer a una misma especie, tenemos
información genética diferente, patrón de iris del ojo diferentes, onda de voz
diferentes, huellas dactilares diferentes… Si fuéramos el resultado del azar
evolutivo ¿para qué la diferenciación biométrica? ¿para qué la individualidad
existencial?
MÉDICO CÚRATE A TI MISMO
Cierto día, nuestro Amado
Yeshuá visitó su tierra natal y al llegar a la sinagoga lo invitaron a leer el
pasaje de la Torá, correspondiente a ese día. Aparentemente, nadie lo
reconocía, pese a ser paisano, por lo que cuando comenzó a hablar acerca del
cumplimiento de las Profecías de Isaías a muchos les agradó lo que decía y le
mostraban su apoyo, pero en el momento que lo reconocieron algunos comentaron: “Acaso
no es este el hijo de José y de María”, momento en el cual comenzaron a dudar
de las palabras de nuestro Amado Yeshuá y comenzaron a insultarle.
Extrañamente, nuestro Amado Yeshuá, al comprender el motivo del alboroto, les
dijo: «Seguramente ustedes me citaréis este refrán: “Médico, cúrate a ti mismo”; esto
es, todo lo que oímos que se ha hecho en Capernaúm, hazlo también aquí en tu
tierra. Y dijo: En verdad os digo, que ningún profeta es bien
recibido en su propia tierra. Pero en verdad os digo: muchas viudas había
en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres años y
seis meses y cuando hubo gran hambre sobre toda la tierra; y sin
embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda de
Sarepta, en la tierra de Sidón. Y muchos leprosos había en
Israel en tiempos del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue limpiado, sino
Naamán el sirio. Y todos en la sinagoga se llenaron de ira cuando oyeron
estas cosas, y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron
hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad para
despeñarle. Pero Él, pasando por en medio de ellos, se fue» -Lucas
4:1-30-.
Los paisanos de nuestro
Amado Yeshuá no creían en todas las cosas que se decían de Él, simplemente
porque compartieron con Él mucho antes de que comenzará Su Ministerio. Este
pasaje de la vida de nuestro Amado Yeshuá pareciera querer comunicarnos que,
nuestro Amado Yeshuá era como cualquiera de nosotros, antes de que se activara
el inicio de Su Misión. De niño y de joven, con toda seguridad nuestro Amado
Yeshuá se comportaba tal y como lo hemos hecho todos y cada uno de nosotros: jugaba
con sus amigos y por ende realizaba travesuras, asistía a fiestas, … ‘Experimentaba
la Vida’, como cualquiera de nosotros, pero desde el momento en que fue
activado en Su Misión, por fuerza mayor tuvo que madurar. Esto es así porque,
la única forma de poder exigirnos cambios en nuestras vidas es habiendo
realizado lo propio. Si nuestro Amado Yeshuá hubiera observado desde muy niño
un comportamiento Divino, sin haber cometido nunca errores, para luego tener
que cambiar, pues no tuviera la moral para decirnos: «¡Ánimo!!! ¡Yo he
vencido al Mundo!!! ¡Ustedes también pueden hacerlo!!!» -Juan 16:33-,
porque si realmente no tuvo que luchar en contra de las fragilidades humanas,
simplemente porque era Divino, pues no pudiera ser un buen ejemplo a seguir.
De hecho, varios pasajes
de la vida de nuestro Amado Yeshuá nos hablan de su frágil humanidad y es eso,
justamente, los que nos alienta a ‘Progresar’, pese al pesado saco de nuestra
materialidad, porque Él logró salir Victorioso, en su lucha contra la carne.
Todos y cada uno de nosotros estamos llamados a librar esa misma lucha, algunos
lo lograrán en esta vida, otros en la siguiente o quizás algunas más adelante,
pero lo importante es que en algún momento de alguna de nuestras vidas nos
pongamos serios y decidamos cumplir con nuestra Misión, de ‘Crecer Espiritualmente’,
deslastrándonos de nuestros vicios y ‘Acumulando Conocimientos’ que nos ayuden
a hacernos ‘Conscientes de nuestro Amoroso Padre Dios’.
Todo lo anterior es para
recordarles que, al igual que ustedes yo también he cometido muchísimos
errores, durante mis tiempos mozos y, aunque ciertamente me esfuerzo por
deslastrarme de mis vicios acumulados, aún sigo cometiendo errores en mis años
dorados. Luego, eso no me impide escribirles acerca de lo que se me ha
Revelado, lo cual considero una Misión, por lo que, mientras les escribo,
además de ‘Aprender’ del Dictado que tomo, pues estoy esforzándome por
deslastrarme de mis vicios acumulados y luchando para no volver a caer. Esto lo
aclaro por las preguntas que hace Kardec a continuación.
(389): 904. ¿Es culpable
el que indaga los males de la sociedad y los hace públicos? – “Depende
del propósito que lo inspire. Si el escritor sólo busca suscitar el
escándalo, es un goce personal el que se procura presentando cuadros que son a
menudo más bien un mal ejemplo y no uno bueno. El Espíritu juzga, pero podrá
ser castigado por esa especie de deleite que experimenta en revelar el mal”. (El
propósito que me inspira es el saber que no me puedo quedar con la información
que se me Revela, porque, en atención a ciertos acontecimientos, he descubierto
que mi Misión es tratar de dar a ‘Conocer’ lo relativo al Reino Espiritual,
conforme se le fue Revelado a Kardec y a otras personas, así como esgrimir mis
opiniones acerca de lo que comprendo de otros Libros Espirituales,
particularmente Las Sagradas Escrituras. No crean que pasar gran parte del día
sentado en una silla incómoda, para escribir acerca de algo que a nadie
pareciera interesar, me resulte de mucha alegría o beneficio material. Pero si
siento que este esfuerzo me provee de beneficio espiritual, por lo menos para
mí, y esto es lo que motiva mi esfuerzo, aunque a veces quedo en extremo
agotado, porque además de escribirnos, debo realizar algunas otras tareas
propias del hogar familiar).
904 a. En tal caso, ¿cómo podemos juzgar la pureza de
intenciones y la sinceridad del escritor? – “Eso no
siempre es útil. Si escribe cosas buenas, aprovechadlas. Pero si
obra mal, es una cuestión de conciencia que a él mismo le atañe. Además, si
trata de demostrar su sinceridad, le cabe apoyar lo que escriba con su propio
ejemplo”. (Esta exhortación de los Espíritus Superiores a Kardec es altamente
importante, porque lo que siempre se debe considerar es la utilidad del
Mensaje, muy a pesar de la humanidad del Mensajero, la cual pudiera
esta plagada de fallas, pero si el Mensaje les sirve de algo, pues utilícenlo para
sus beneficios y oren por el Mensajero para que logre también aprovecharse del
Mensaje. Recuerden también que, jamás debemos desechar el Mensaje que
recibimos, simplemente por considerar que el Mensajero no es digno de portarlo,
porque el Mensaje es siempre lo verdaderamente importante. Además, yo siempre
los he motivado a escudriñarme y a no conformarse con lo que les comunico, sino
que se esfuercen por leer, investigar y profundizar aquello que les comunico,
para que ustedes saquen sus propias conclusiones y tomen la decisión de si el
Mensaje les es útil o no).
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