LA NECESARIA ORACIÓN COMUNITARIA
Nuestro Amado Yeshuá nos
aseguró que: “Si dos o más se reúnen en Mi
Nombre para pedir algo se les otorgará”. Con esta afirmación, nuestro Amado Yeshuá nos exhortó a reunirnos en colectivo
para orar, sobre todo si lo que se pretende es un bien colectivo, como cuando
oramos por algún familiar enfermo o ante alguna calamidad comunitaria.
Ciertamente, el Poder de la Oración es directamente proporcional con la fe de
los orantes, y es por esta razón que a veces lo pedido en la oración es
otorgado o no, dependiendo de la fe de aquellos que se reúnen para orar en
colectivo, pero esto no quiere decir que lo que nos aseguró nuestro Amado
Yeshuá no sea La Verdad, sino que esta Verdad depende de nuestra fe.
Evidentemente, la fe de los Espíritus Encarnados
suele ser muy pobre, quizás debido a El Velo que se nos coloca antes de
Encarnarnos, pero esto con seguridad no ocurre con aquellos Espíritus
Encarnados que se dedican al ‘Servicio en la Mediumnidad Conscientemente’,
tanto cuanto son ‘Conscientes de lo que realmente son -Espíritus- y del
Servicio que están prestando’.
De hecho, lo que suele
diferenciar a un ‘Espirita’ de un ‘Espiritista’ es el tiempo que le dedican a
sus ‘Encuentros con el Todopoderoso’, para solicitar Su Asistencia en el
Servicio que realizarán. Cuando el ‘Don de la
Mediumnidad’ se ejerce sin considerar la necesaria Asistencia de nuestro
Amoroso Padre Dios el Servicio suele degenerar en males en vez de bienes, por
causa del Médium quien, debido a su poca relación con Dios, pues atrae a
Espíritus Traviesos en vez de Espíritus Benevolentes. De allí la imperante
necesidad de ORAR ANTES Y DESPUÉS DE REALIZAR
ALGÚN SERVICIO, A LOS FINES DE PEDIR LA ASISTENCIA DIVINA ANTES DE REALIZAR EL
SERVICIO Y AGRADECER AL TODOPODEROSO SU AMABLE ASISTENCIA, AL CULMINAR EL
SERVICIO. Y digo “algún Servicio” porque ESTA
EXHORTACIÓN ES PARA TODO AQUEL QUE REALICE SERVICIOS DE ASISTENCIA A OTROS,
sobre todo para aquellos cuyos Servicios están relacionados con la salud y el
bienestar de otros.
«Atravesamos
la puerta y nos encontramos en un ambiente balsámico y luminoso. Un caballero
maduro y una señora respetable realizaban anotaciones en un pequeño libro,
rodeados por entidades evidentemente vinculadas a los servicios sanadores.
Señalando a ambos médiums, el asistente nos informó: “Son nuestros hermanos
Clara y Enrique, dedicados a su trabajo de asistencia bajo la protección de los
amigos que los dirigen”. “¿Cómo comprender la atmósfera radiante en la que nos
hallábamos?” –aventuró Hilario con curiosidad. “En esta sala –explicó Áulus
amigablemente– se acumulan sublimes efluvios mentales de cuantos utilizan el
socorro magnético, plenos de amor y confianza. Aquí poseemos una especie de
altar interno formado por los pensamientos, oraciones y aspiraciones de todos
quienes se acercan trayendo lo mejor de sí…”. Serenos y seguros, parecían
absorber las fuerzas vivificantes en lo íntimo de sus almas. En esos momentos
observé que, ciertamente tenían la idea firme de que la oración mantenía sus espíritus
en comunicación con el invisible y profundo manantial de energía luminosa (Cuando un ‘Servidor’
no se hace ‘Consciente’ de su necesaria ‘Comunicación con El Todo, pues corre
el riesgo de realizar un pésimo ‘Servicio’) y entonces pregunté: “¿Se preparan nuestros amigos para el
trabajo con el auxilio de la oración?”, a lo que me respondieron: “Sin duda. La oración produce un prodigioso baño
de fuerzas, dada la vigorosa corriente mental que atrae. Con ella, Clara y Enrique
expulsan de su propio mundo interior los sombríos restos de la actividad común
que traen del círculo diario de lucha y absorben
de nuestro plano las sustancias renovadoras con las que se tonifican, a
fin de conseguir obrar con eficiencia en favor del prójimo. De ese modo ayudan y son firmemente ayudados”».
(Es la oración la que ayuda a cualquier ‘Servidor’ a realizar un excelente
‘Servicio’, tanto cuanto, CON LA ORACIÓN
ALEJAMOS A LOS ESPÍRITUS TRAVIESOS, QUE PUDIERAN INFLUENCIAR EN EL DESARROLLO
EFICIENTE DE NUESTRO SERVICIO. En el caso de los Médiums, la Oración
es muchísimo más necesaria porque con la Oración logran cerrar cualquier brecha
que pudiera ser la puerta de entrada para cualquier Espíritu de Bajas
Frecuencias Vibracionales, evitando así ser vampirizados por esos Espíritus de
poco ‘Progreso’. Considérese también que, la Oración de Agradecimiento, ayuda a renovar las
fuerzas que se pierden durante la realización de cualquier Servicio, sobre todo
el Mediúmnico).
EL NECESARIO ORDEN EN HUMILDAD
El verdadero ‘servidor
mediúmnico’, al reconocer que todos formamos parte de La Unidad Divina, reconoce con
humildad que el Don de la Mediumnidad se le ha otorgado para servir y es
altamente Consciente de que todo logra hacer,
haciendo uso del Don de la Mediumnidad, realmente no lo hace él -el Médium-,
sino que es nuestro Amoroso Padre Dios, Quien obra a través del Medium.
«Por
las irradiaciones de la personalidad magnética de Enrique se reconocía, de
inmediato, la superioridad de él sobre su compañera. De los dos, él era el
punto dominante. Por eso, seguramente, a su lado se hallaba el orientador
espiritual de más jerarquía que tenía esa labor asistencial. Áulus lo abrazó y
gentilmente nos lo presentó. El hermano Conrado, nuestro nuevo amigo, nos
abrazó acogedoramente. Nos anunció que el servicio estaría a nuestra
disposición para hacer las observaciones que creyésemos oportunas. Y nuestro
instructor, invitándonos a sentirnos cómodos, nos autorizó a exponer a Conrado
cualquier pregunta que se nos ocurriese. Hilario, que jamás reprimía su
espontaneidad, comenzó la interlocución como de costumbre, preguntando
respetuosamente: –¿Usted viene frecuentemente aquí? –Sí, tenemos bajo nuestra
responsabilidad los servicios asistenciales de la institución en favor de los
enfermos, dos noches por semana. –¿Sólo de los enfermos encarnados? –No, no es
así. Atendemos a los necesitados de cualquier procedencia. –¿Cuenta con muchos
cooperadores? –Integramos un cuadro de auxiliares, de acuerdo con la
organización establecida por los mentores de la Esfera Superior. –¿Quiere decir que en una casa como esta hay colaboradores
espirituales debidamente fichados, tal como ocurre con los médicos y enfermeros
en un hospital terrestre común? –En efecto. Tanto entre los hombres como entre nosotros, que nos
hallamos lejos aún de la perfección espiritual, el éxito del trabajo exige
experiencia, horario, seguridad y responsabilidad del servidor fiel para con
los compromisos asumidos. La Ley no
puede menospreciar las indicaciones de la lógica… (La lógica nos dice
que: “Como es abajo es arriba”, por lo que, así como para lograr ser un
excelente profesional, en cualquiera de las áreas del Conocimiento humano, es
necesario esforzarse y formarse para lograrlo eficientemente, pues, en el
ámbito espiritual se requiere también de esfuerzo y preparación para
profesionalizarse en el desarrollo y ejecución de las diferentes áreas del
Conocimiento Espiritual). –Ello significa que no deben temer por su
agotamiento... –De ninguna manera. Al igual que nosotros, no comparecen aquí
con la pretensión de ser los señores del beneficio, pero sí en la condición de
beneficiarios que reciben para dar. La oración, con el reconocimiento de
nuestros pocos méritos, nos coloca en la posición de simples eslabones de una
cadena de socorro cuya orientación reside en lo Alto. Somos nosotros, aquí, en
este recinto consagrado a esta misión evangélica y bajo la inspiración de
Jesús, algo similar a un simple enchufe eléctrico que da paso a la fuerza que
no es nuestra y que servirá para la producción de energía y luz».
(Cuando un servidor reconoce que es un simple
medio para realizar alguna obra y que el que realmente realiza la obra es
nuestro Amoroso Padre Dios, pues evidentemente se hace Consciente que su
esfuerzo por servir de medio no disminuirá en nada sus fuerzas o
potencialidades, tanto cuanto es nuestro Amoroso Padre Dios Quien ejecuta la
Obra y, por ende, Quien realiza el esfuerzo necesario para llevarla a buen
término).
EL NECESARIO PLANO MENTAL
Como principio
fundamental, se entiende que, nuestra existencia material ocurre gracias a la
integración de tres elementos constitutivos, de lo que denominamos la persona
humana, los cuales son: 1- Cuerpo Físico, 2- Mente y 3- Espíritu. También se
entiende que, LA INTERCONEXIÓN ENTRE EL CUERPO
FÍSICO Y EL ESPÍRITU OCURRE GRACIAS A LA MENTE. Es decir, es en
nuestras Mentes en donde logramos conciliar nuestras ‘Experiencias Materiales
con nuestras Experiencias Espirituales’. Por decirlo de alguna manera, en la Mente conviven los
Pensamientos, tanto del Cuerpo Físico como del Espíritu, por lo que,
a mayor cantidad de Pensamientos Espirituales sobre los Materiales, nuestras
Personas Humanas observarán comportamientos propiamente espirituales, y, por lo
contrario, las Personas Humanas tendrán comportamientos materialistas, en
atención a sus inclinaciones por las ‘Experiencias de Vida Material’, en
detrimento de las ‘Experiencias de Vida Espiritual’.
Ahora bien, las
‘Experiencias de Vida Espiritual’ suelen iniciar a través de las ‘Experiencias
de Vida Religiosas’, las cuales frecuentemente están cargadas de dogmas que
suelen inhibir las ‘Experiencias de Vida propiamente Espirituales’, al
transformarlas en ‘Experiencias de Vida propiamente Materiales’. De allí que,
para que ambas ‘Experiencias’ -la material y la espiritual- nos sean realmente
beneficiosas para cumplir con los Objetivos para los cuales hemos sido
revestidos de materialidad, nos es preciso mantener el control de nuestras
Mentes, a los fines de evitar el desequilibrio que produce en nosotros las
‘Experiencias tanto Materiales como RELIGIOSAS’ mal ejecutadas. Cuando
permitimos que nuestros pensamientos se enfoquen en nuestros deseos materiales,
suelen surgir los abusos de los bienes materiales, que degeneran en las manchas
-pecados- que recubren nuestros Periespíritus. Pero también, suele ocurrir que,
cuando nuestros pensamientos se enfocan mucho en nuestras ‘Experiencias
Religiosas’, no damos cabida a lo propiamente espiritual, porque nos
conformamos con lo meramente dogmático o religioso.
«Los médiums pasistas parecían dos pilas humanas
esparciendo rayos de variedad múltiple, que fluían de sus manos después de
recorrer sus cabezas, al contacto del hermano Conrado y de sus colaboradores.
El cuadro era verdaderamente fascinante por los juegos de luz que presentaba.
En seguida Hilario, después de sondear el ambiente, preguntó a nuestro
orientador: –¿Por qué motivo la energía trasmitida por los amigos espirituales
pasa primeramente por la cabeza de los médiums? –También aquí –dijo Áulus– no podemos subestimar la importancia de
la mente. El pensamiento influye de una manera
decisiva en la donación de los principios sanativos. Sin la idea iluminada por la fe y por
la buena voluntad, el médium no conseguiría el enlace con los espíritus amigos
que actúan sobre estas bases». (Muchos son los que se inician en el
ejercicio de la Mediumnidad, pero sin tener en claro que este Don se Otorga
para Servir. Consecuentemente, NO ESTÁN PREPARADOS MENTALMENTE PARA UN SANO
EJERCICIO DE LA MEDIUMNIDAD. Al respecto se me viene a la Mente lo narrado en
el libro de Hechos de los Apóstoles (19:8-20), respecto a la importancia de
reconocer y aceptar que, LOS DONES SE NOS
OTORGAN PARA SERVIR).
EL NECESARIO DESEO DE SERVIR
Cuando en nuestras Mentes
tenemos claro que LOS DONES SON REGALOS QUE SE
NOS OTORGAN PARA SERVIR, entonces estos Dones se fortalecen, a los
fines de edificar espiritualmente a otros, pero también a nosotros mismos. De
lo contrario, los Dones, además de debilitarse abruptamente, suelen degenerar
en males, tanto para aquel a quien pretendemos ayudar como para aquel que le da
un mal uso al Don.
«–Entretanto
–ponderé– ¡cuantas personas hay tan bien dotadas de fuerza magnética y tan
despreocupadas del aspecto moral!... –Sí –dijo el asistente– se refiere usted a
los hipnotizadores comunes, muchas veces portadores de una energía excepcional.
Hacen bellas demostraciones, impresionan, convencen, con todo, se mueven en la
esfera del puro fenómeno, sin realizar aplicaciones edificantes en el campo de
la espiritualidad. Es imperioso no olvidar, André, que el potencial magnético es un patrimonio
común a todos con distintas expresiones que se gradúan hasta el infinito (Por el simple hecho de que Somos Espíritus y que en esencia
todo Espíritu es Energía, es concluyente que todos tenemos el ‘Potencial
Magnético’ para realizar los denominados milagros, pero, este ‘Potencial’
dependerá de la Vibración Energética de cada Espíritu).
–¡Pero semejantes profesionales pueden igualmente
curar! –dijo a propósito mi compañero, completando mis observaciones. –Sí,
pueden curar, pero accidentalmente, cuando el enfermo es digno de la asistencia
espiritual inmediata y con la intervención de amigos espirituales que lo
favorezcan. Fuera de esto, los que abusan
de esta fuente de energía explotándola en su provecho personal caen
generalmente en la desmoralización, puesto que entrando en un campo de fuerzas
que les es desconocido y guiados tan sólo por la vanidad o por la ambición
inferior, fatalmente encuentran
entidades que con ellos tienen afinidad, sumergiéndose así, en difíciles
situaciones que no es el caso de comentar (Aquellos Espíritus que, habiendo logrado desarrollar ciertos
Dones en vidas pasadas, le den un mal uso a esos Dones, siempre se verán
acechados por Espíritus de Baja Vibración Energética, que se esforzarán por
drenarles las ‘Potencialidades Magnéticas’, que han logrado desarrollar en
vidas pasadas). Si no poseen un carácter elevado, susceptible de oponer
un dique a la influencia viciosa, terminan succionados por energías más
acentuadas que las de ellos, puesto que si consideramos el problema bajo el
punto de vista exclusivo de la fuerza, somos obligados a reconocer que hay un
inmenso número de vigorosos hipnotizadores espirituales en las líneas
atormentadas de la ignorancia y de la crueldad, quienes originan los más
aflictivos procesos de obsesión. Luego sonriendo, agregó: –Recordemos a la
naturaleza. La serpiente es uno de los seres que posee mayor poder hipnótico.
–Entonces –dijo Hilario– para curar serán indispensables ciertas condiciones
del espíritu... –Es indiscutible que no
podemos prescindir del corazón noble y de la mente pura en el ejercicio del
amor, de la humildad y de la fe viva para
que los rayos del poder divino logren penetrar y salir de nosotros en beneficio
de los demás. (Es preciso
mantener siempre presente que, NO SOMOS NOSOTROS LOS QUE LOGRAMOS HACER
MILAGROS, SINO QUE, ES NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS QUIEN HACE EL MILAGRO A
TRAVÉS DE NOSOTROS). En un
servicio metódico de cura, esto es indispensable. –Pero, para una labor de este
tipo, ¿precisaremos de personas escogidas que realicen previamente estudios
especiales? –Importa aclarar –dijo Áulus con firmeza– que en cualquier sector
de trabajo la
falta de estudio significa estancamiento. Todo colaborador que desista de aprender,
negándose a incorporar nuevos conocimientos, se condena fatalmente a
actividades de bajo nivel; (Es
preciso mantener presente que, EL CONOCIMIENTO ES INFINITO, POR LO QUE, JAMÁS
DEBEMOS DEJAR DE ESFORZARNOS POR ADQUIRIR CONOCIMIENTO. Suele ocurrir que,
muchos que han Adquirido ciertos Dones en vidas pasadas, gracias a sus
esfuerzos por ‘Crecer en el Conocimiento que les ayude a hacerse Consciente de
nuestro Amoroso Padre Dios’, llegan a creer que se las saben todas y esta
soberbia les hace creer que son ellos los poderosos y, al olvidarse que son
simples servidores, comienzan a hacer mal uso de los Dones, degenerando en
personas malvadas) pero
tratándose del socorro magnético, tal como es administrado aquí, conviene
recordar que el trabajo es de solidaridad pura, lo cual requiere un ardiente
deseo de ayudar, mediante la invocación de la oración. Y toda plegaria, hija de
la sinceridad y del deber bien cumplido, con respetabilidad moral y limpieza de
sentimientos, es portadora de un inconmensurable poder. Analizada la cuestión
en estos términos, todas las personas
dignas y fervorosas pueden, con el auxilio de la oración, conquistar la
simpatía de venerables magnetizadores del plano espiritual, que las utilizan en
la obra de propagar el bien. No nos
hallamos frente al hipnotismo espectacular, pero sí en un gabinete de cura en
el que los médiums transmiten los beneficios que recogen, sin la presunción de
darlos de sí mismos. Es importante no olvidar esta verdad para dejar bien
claramente asentado que, donde surjan la
humildad y el amor, el amparo divino es seguro e inmediato».
LA NECESARIA FE
Cuando nuestro Amado
Yeshuá visitó Nazareth, después de muchos años de predica y de realización de
muchos milagros en otras regiones de Jerusalén, resultó que, en su propio
terruño, en donde lo vieron crecer, la gente no creía que Aquel Hombre, a quien
creían conocer, pudiera realizar milagros. Por este motivo, nuestro Amado
Yeshuá no pudo realizar ningún milagro en Nazareth, salvo algunas pocas
sanaciones que logró realizar, imponiendo sus Manos sobre esos enfermos. De
hecho, se nos dice que nuestro Amado Yeshuá estaba asombrado de la incredulidad
de sus coterráneos, quizás porque esperaba realizar muchos milagros en su
tierra natal, pero no pudo hacerlo por la falta de fe de aquellos que alguna
vez les fueron tan cercanos. Este pequeño pasaje, de la vida de nuestro Amado
Yeshuá, nos deja en claro que, PARA REALIZAR
CUALQUIER MILAGRO HACE FALTA QUE TANTO EL TAUMATURGO COMO EL ENFERMO TENGAN FE
EN QUE EL MILAGRO PUEDE OCURRIR. Si esta condición es sine qua non
para nuestro Amado Yeshuá, con mucha razón lo ha de ser para cualquiera que
desee recibir algún tipo de milagro, porque si no se cree en la posibilidad de
que algún mortal pueda realizar milagros, pues difícilmente se obtendrá el
milagro que se necesite.
«Los
obsesionados ingresaban al recinto acompañados de sus crueles verdugos, pero en
cuanto los médiums ponían sus manos sobre la región cortical (parte posterior de la cabeza), aquéllos, inmediatamente, se desligaban, ubicándose, sin
embargo, en las cercanías, como a la espera de sus víctimas, con la mayoría de
las cuales se reunían prontamente. Revisando las observaciones realizadas,
reparamos en que algunos enfermos no habían logrado ni la más leve mejoría. Las
irradiaciones magnéticas no penetraban en sus vehículos orgánicos. Registrando
el hecho, la pregunta de Hilario no se hizo esperar. –¿Por
qué? A lo que el Orientador aclaró: –Les falta el estado de confianza. Hilario
volvió a preguntar: –¿Será indispensable la fe, entonces, para que o reciban el
socorro que precisan? Y en seguida le respondieron: –¡Ah, sí! Así como en la fotografía
precisamos de una placa impresionable para retener la imagen, como en
electricidad necesitamos del hilo o sensible para la transmisión de la
corriente eléctrica. En
el terreno de las obras de ayuda espiritual es imprescindible que el necesitado
presente una cierta “tensión favorable”. Esa tensión procede de la fe.
Cierto es que no nos referimos al fanatismo
religioso o a la ceguera de la ignorancia, pero sí a la actitud de seguridad
íntima que se afirma, con reverencia y sumisión, en el conocimiento de las
Leyes Divinas, bajo cuya sabiduría y amor procuramos protegernos (Altamente importante esta aclaratoria de que, no se
trata de la simple fe en alguna imagen u oración rezada jaculatoriamente, como
si se tratara de algún acto de magia, sino que se trata de aquella fe en que
nuestro Amoroso Padre Dios hace útil a muchos de nuestros Hermanos, a los fines
de que, a través de ellos, obrar milagros en nosotros, asistiendo nuestra débil
fe. Evidentemente, esto supone que nosotros tengamos fe en los poderes
milagrosos de algunos de nuestros Hermanos, quienes se han hecho Meritorios de
ciertos Dones, a los fines de Servir a nuestro Amoroso Padre Dios, sirviéndonos
a nosotros. Claro está que, NO TODOS AQUELLOS QUE DICEN TENER EL DON DE LA
MEDIUMNIDAD REALMENTE SON HUMILDES SERVIDORES, por lo que, DEBEMOS ESTAR
ATENTOS DE AQUELLOS EN QUIENES DECIDAMOS COLOCAR NUESTRA FE). Sin
recogimiento y respeto en la receptividad no conseguiremos aprovechar los
recursos imponderables que se nos brindan para nuestro bien, dado que el
escarnio y la dureza de corazón pueden ser comparados con espesas capas de
hielo que cubren el templó del alma».
Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo