lunes, 18 de septiembre de 2023

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte XL

XL.MUNDO ESPÍRITA O DE LOS ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo IX: INTERVENCIÓN DE LOS ESPÍRITUS EN EL MUNDO CORPORAL / Parte IX
SIMPLES FENÓMENOS

Continúa preguntando Kardec respecto a la acción de los Espíritus sobre la materia, pero esta vez haciendo referencia a los Fenómenos Naturales, entendiendo estos como aquellos eventos violentos, con los cuales pareciera que Dios estuviera castigando al hombre. Los terremotos, las erupciones volcánicas, las inundaciones, … ciertamente son una Manifestación de El Poder de Dios, tanto cuanto Dios supera por mucho el aparente poder de esos Fenómenos de la Naturaleza, pero en ningún caso son el resultado de la ira de Dios para con el hombre, porque nuestro Amoroso Padre Dios no sufre, ni una pizquita, de ira.

(259): 536. Los grandes fenómenos naturales, aquellos que se consideran una perturbación de los elementos, ¿se deben a causas fortuitas o tienen todos ellos un objeto providencial? – “Todo posee su razón de ser y nada ocurre sin permiso de Dios”. (Evidentemente, las perturbaciones de los elementos de la Naturaleza -Fenómenos Naturales- jamás ocurren sin la Anuencia de nuestro Amoroso Padre Dios, pero la razón no es por algún castigo Divino, sino que las razones suelen ser propias de la materia. Pero si: TODO POSEE UNA RAZÓN DE SER, porque nada es por casualidad, sino que todo es Providencia).

536 a. Tales fenómenos ¿se verifican siempre con miras al hombre? – “A veces tienen una razón de ser directa para el hombre, pero frecuentemente también su único propósito consiste en el restablecimiento del equilibrio y la armonía de las fuerzas físicas de la Naturaleza”. (Frecuentemente, los Fenómenos Naturales son el resultado de algún ajuste necesario para el restablecimiento y la armonía de las fuerzas físicas de la naturaleza, tanto cuanto, cada vez que ocurre un terremoto es porque las placas tectónicas se están equilibrando, en atención a que nuestro planeta sigue en movimiento estructural. Igualmente ocurre con las erupciones volcánicas y otros Fenómenos Naturales. Otras veces, las manifestaciones violentas de la Naturaleza, son a causa del hombre, pero no por algún castigo Divino, sino porque es el hombre quien, al modificar su entorno natural, fuerza a la naturaleza a reclamar lo que le pertenecía. Si desvías o retienes el libre fluir del cauce de un río, no te quejes cuando ese río quiera recuperar su cauce).

AL SERVICIO DE DIOS   

536 b. Concebimos perfectamente que la voluntad de Dios sea la causa primera, en esta como en las demás cosas, pero, como también sabemos que los Espíritus ejercen una acción sobre la materia y son los agentes de la voluntad divina, preguntamos si algunos de ellos no ejercerán una influencia sobre los elementos para agitarlos, calmarlos o dirigirlos. – “Pero si es evidente… No puede ser de otro modo. Dios no se entrega a una acción directa sobre la materia. Tiene sus agentes dedicados a ello, en todos los grados de la escala de los mundos”. (Esto es algo que hay que comprender plenamente: NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS TIENE EL PODER DE HACER TODO LO QUE ÉL QUIERA, PERO CREÓ A LOS ÁNGELES PARA QUE REALICEN GRAN PARTE DEL TRABAJO NO PORQUE ÉL NO LO PUEDA HACER SINO PORQUE LOS ÁNGELES DESEAN HACERLO. Es tal y como ocurre con los reyes de la tierra que, pese a que ciertamente se pueden preparar un sándwich, no lo suelen hacer porque para eso tienen a sus sirvientes. La enorme diferencia entre Dios y los reyes es que, LOS ÁNGELES SON ‘SERVIDORES’ QUE DESEAN SIEMPRE SERVIR A DIOS Y QUIEREN HACER TODO POR ÉL, mientras que los sirvientes de los reyes no siempre quieren hacer lo que el rey les ordena. De allí que, son los Ángeles quienes ejercen acciones sobre la naturaleza, siguiendo Las Instrucciones de nuestro Amoroso Padre Dios).   

537. La mitología de los antiguos se basa enteramente sobre las ideas espíritas, con la diferencia de que aquéllos consideraban a los Espíritus como divinidades. Ahora bien, ellos nos representan a esos dioses o Espíritus con atribuciones especiales. Así pues, unos estaban encargados de los vientos, otros del rayo, otros presidían la flora, etcétera. Esa creencia ¿está desprovista de fundamento? – “Se halla tan poco desprovista de fundamento como lejos todavía de la verdad”. (Evidentemente, según los planteamientos mitológicos, de que los Fenómenos Naturales son el resultado de la acción particular de un dios, no tienen ningún fundamento, tanto cuanto no son dioses, sino que son Ángeles -Servidores de Dios-, quienes realizan estas acciones. Pero, ciertamente, aquello que consideraban algunas culturas primitivas al afirmar que todo lo que existe tiene movimiento gracias a la acción de ciertos Espíritus, no se encuentra muy lejos de la verdad, tanto cuanto, si tienen movimiento, es porque algún Espíritu les mueve. Quizás también los japoneses tienen razón al afirmar que, incluso las maquinas creadas por los hombres, contienen en sí un Espíritu que les mueve a ejecutar aquello para lo que fueron creadas).

537 a. Por esa misma razón, ¿podría entonces haber Espíritus que moraran en lo interior de la Tierra, presidiendo los fenómenos geológicos? – “Tales Espíritus no habitan precisamente debajo de la tierra, pero presiden y dirigen los fenómenos, con arreglo a sus atribuciones. Algún día tendréis la explicación de todos esos fenómenos y los comprenderéis mejor”. (Por lo que se entiende, los Espíritus ciertamente influyen en el movimiento o manifestación de los fenómenos naturales, pero no porque se encuentren inmersos en la materia de esos fenómenos naturales, sino porque, de alguna forma o manera, le proveen a esa materia de cierta energía para que se produzca el fenómeno o movimiento de esos elementos naturales. Es algo así como que, por instrucciones de Dios, algunos Espíritus son enviados para avivar o darles vida a los elementos de la naturaleza, en atención a Sus Designios).

(260): 538 a. Esos Espíritus ¿pertenecen a los órdenes superiores o inferiores de la jerarquía espírita? – “Según sea su rol más o menos material o inteligente. Unos ordenan, los otros ejecutan. Los que realizan las acciones materiales son siempre de un orden inferior, así entre Espíritus como entre los hombres”. (Entiéndase por inferior el hecho de que son Espíritus Ignorantes, que quizás están Experimentando por primera vez la materia, por lo que consecuentemente le asignan la custodia de un elemento de la naturaleza, a los fines de que se vaya acostumbrando a la materia, sin tener que hacer uso del Libre Albedrío).

539. En la producción de determinados fenómenos – las tempestades, por ejemplo-, ¿actúa un solo Espíritu, o se reúnen ellos en muchedumbre? – “En multitudes innumerables”. (Me imagino a de ser así, tanto cuanto en una tempestad los vientos soplan desde diferentes lados y la lluvia, los rayos, … los diferentes fenómenos que integran una tormenta, requieren de diversos Espíritus para su ejecución).

SIN CONSCIENCIA

Evidentemente, al ser mayormente Espíritus Ignorantes los que ejecutan los fenómenos de la naturaleza, estas ejecuciones son realizadas sin consciencia de lo que se está haciendo, por lo que no están en conocimiento de si lo que están ejecutando es bueno o es malo. De allí que, el deslave de una montaña, producto de la crecida de u río, no se puede considerar un castigo divino, tanto cuanto es lo que es: ‘un fenómeno natural’ que, si bien es cierto ha sido Permitido por nuestro Amoroso Padre Dios, realmente no lo ha ocasionado Él).

(260): 540. Los Espíritus que ejercitan una acción sobre los fenómenos naturales ¿obran con conocimiento de causa y en virtud de su libre arbitrio, o por un impulso instintivo o irreflexivo? – “Unos sí y otros no. Haré una comparación: piensa en esas miríadas de animales que, poco a poco, hacen surgir de la superficie del mar islas y archipiélagos (los microorganismos que forman los corales). ¿Crees acaso que no hay en ello un fin providencial, y que esa modificación de la superficie del globo no es necesaria para la armonía general? Sólo son, sin embargo, animales de ínfima categoría lo que realizan esas cosas mientras proveen a sus necesidades, y sin sospechar que son instrumentos de Dios. Pues bien, del mismo modo los Espíritus más atrasados resultan útiles al conjunto. Mientras se ensayan para la vida, y antes de tener plena conciencia de sus actos y de su libre albedrío, obran sobre ciertos fenómenos cuyos agentes son sin tener conciencia de ello. Primero, ejecutan. Más tarde, cuando su inteligencia se haya desarrollado, ordenarán y dirigirán las cosas del mundo material. Así pues, todo sirve, todo se eslabona en la Naturaleza, desde el átomo primitivo hasta el arcángel, pues él mismo comenzó en un átomo. ¡Admirable ley de la armonía, cuyo conjunto no puede aprehender aún vuestro Espíritu limitado! (Queda claro que, mayormente los Espíritus ubicados en las especies inferiores de la naturaleza son Espíritus altamente ignorantes, que son ubicados en esos seres inferiores del Reino Animal, para que se vayan acostumbrando a las Experiencias de Vida Material. Al morir van Reencarnando en especies más desarrolladas, hasta que finalmente Reencarnarán en un ser humano, dotado de Libre Albedrío, a los fines de que por su voluntad escoja hacer el bien y no el mal, CONSCIENTEMENTE).



Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo