XL.MUNDO ESPÍRITA O DE LOS
ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo IX: INTERVENCIÓN DE LOS ESPÍRITUS EN EL MUNDO
CORPORAL
/ Parte IX
SIMPLES FENÓMENOS
Continúa preguntando
Kardec respecto a la acción de los Espíritus sobre la materia, pero esta vez
haciendo referencia a los Fenómenos Naturales, entendiendo estos como aquellos
eventos violentos, con los cuales pareciera que Dios estuviera castigando al hombre.
Los terremotos, las erupciones volcánicas, las inundaciones, … ciertamente son
una Manifestación de El Poder de Dios, tanto cuanto Dios supera por mucho el
aparente poder de esos Fenómenos de la Naturaleza, pero en ningún caso son el
resultado de la ira de Dios para con el hombre, porque nuestro Amoroso Padre
Dios no sufre, ni una pizquita, de ira.
(259): 536. Los grandes
fenómenos naturales, aquellos que se consideran una perturbación de los
elementos, ¿se deben a causas fortuitas o tienen todos ellos un objeto
providencial? – “Todo posee su razón de ser y nada ocurre sin permiso de Dios”.
(Evidentemente, las perturbaciones de los elementos de la Naturaleza -Fenómenos
Naturales- jamás ocurren sin la Anuencia de nuestro Amoroso Padre Dios, pero la
razón no es por algún castigo Divino, sino que las razones suelen ser propias
de la materia. Pero si: TODO POSEE UNA RAZÓN DE SER,
porque nada es por casualidad, sino que todo es Providencia).
536 a. Tales fenómenos
¿se verifican siempre con miras al hombre? – “A veces tienen una razón de ser
directa para el hombre, pero frecuentemente también su único propósito consiste
en el restablecimiento del equilibrio y la armonía de las fuerzas físicas de la
Naturaleza”. (Frecuentemente, los Fenómenos
Naturales son el resultado de algún ajuste necesario para el restablecimiento y
la armonía de las fuerzas físicas de la naturaleza, tanto cuanto, cada vez que
ocurre un terremoto es porque las placas tectónicas se están equilibrando, en
atención a que nuestro planeta sigue en movimiento estructural.
Igualmente ocurre con las erupciones volcánicas y otros Fenómenos Naturales. Otras veces, las manifestaciones violentas de la Naturaleza,
son a causa del hombre, pero no por algún castigo Divino, sino porque es el
hombre quien, al modificar su entorno natural, fuerza a la naturaleza a
reclamar lo que le pertenecía. Si desvías o retienes el libre fluir
del cauce de un río, no te quejes cuando ese río quiera recuperar su cauce).
AL SERVICIO DE DIOS
536 b. Concebimos
perfectamente que la voluntad de Dios sea la causa primera, en esta como en las
demás cosas, pero, como también sabemos que los Espíritus ejercen una acción
sobre la materia y son los agentes de la voluntad divina, preguntamos si algunos
de ellos no ejercerán una influencia sobre los elementos para agitarlos,
calmarlos o dirigirlos. – “Pero si es evidente… No puede ser de otro modo. Dios no
se entrega a una acción directa sobre la materia. Tiene sus agentes
dedicados a ello, en todos los grados de la escala de los mundos”. (Esto es
algo que hay que comprender plenamente: NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS TIENE EL PODER DE HACER TODO
LO QUE ÉL QUIERA, PERO CREÓ A LOS ÁNGELES PARA QUE REALICEN GRAN PARTE DEL
TRABAJO NO PORQUE ÉL NO LO PUEDA HACER SINO PORQUE LOS ÁNGELES DESEAN HACERLO.
Es tal y como ocurre con los reyes de la tierra que, pese a que ciertamente se
pueden preparar un sándwich, no lo suelen hacer porque para eso tienen a sus
sirvientes. La enorme diferencia entre Dios y los reyes es que, LOS ÁNGELES SON ‘SERVIDORES’ QUE DESEAN SIEMPRE SERVIR A DIOS
Y QUIEREN HACER TODO POR ÉL, mientras que los sirvientes de los
reyes no siempre quieren hacer lo que el rey les ordena. De allí que, son los Ángeles quienes ejercen
acciones sobre la naturaleza, siguiendo Las Instrucciones de nuestro Amoroso
Padre Dios).
537. La mitología de los
antiguos se basa enteramente sobre las ideas espíritas, con la diferencia de
que aquéllos consideraban a los Espíritus como divinidades. Ahora bien, ellos
nos representan a esos dioses o Espíritus con atribuciones especiales. Así
pues, unos estaban encargados de los vientos, otros del rayo, otros presidían
la flora, etcétera. Esa creencia ¿está desprovista de fundamento? – “Se halla
tan poco desprovista de fundamento como lejos todavía de la verdad”. (Evidentemente,
según los planteamientos
mitológicos, de que los Fenómenos Naturales son el resultado de la acción
particular de un dios, no tienen ningún fundamento, tanto cuanto no son dioses,
sino que son Ángeles -Servidores de Dios-, quienes realizan estas acciones.
Pero, ciertamente, aquello
que consideraban algunas culturas primitivas al afirmar que todo lo que existe
tiene movimiento gracias a la acción de ciertos Espíritus, no se encuentra muy
lejos de la verdad, tanto cuanto, si tienen movimiento, es porque algún
Espíritu les mueve. Quizás también los japoneses tienen razón al
afirmar que, incluso las maquinas creadas por los hombres, contienen en sí un
Espíritu que les mueve a ejecutar aquello para lo que fueron creadas).
537 a. Por esa misma
razón, ¿podría entonces haber Espíritus que moraran en lo interior de la
Tierra, presidiendo los fenómenos geológicos? – “Tales Espíritus no habitan precisamente debajo de la
tierra, pero presiden y dirigen los fenómenos, con arreglo a sus atribuciones.
Algún día tendréis la explicación de todos esos
fenómenos y los comprenderéis mejor”. (Por lo que se entiende, los Espíritus ciertamente influyen
en el movimiento o manifestación de los fenómenos naturales, pero no porque se
encuentren inmersos en la materia de esos fenómenos naturales, sino
porque, de alguna forma o manera, le proveen a esa materia de cierta energía
para que se produzca el fenómeno o movimiento de esos elementos naturales. Es
algo así como que, por instrucciones de Dios, algunos Espíritus son enviados
para avivar o darles vida a los elementos de la naturaleza, en atención a Sus Designios).
(260): 538 a. Esos
Espíritus ¿pertenecen a los órdenes superiores o inferiores de la jerarquía
espírita? – “Según sea su rol más o menos material o inteligente. Unos ordenan,
los otros ejecutan. Los
que realizan las acciones materiales son siempre de un orden inferior,
así entre Espíritus como entre los hombres”. (Entiéndase por inferior el hecho de que son Espíritus
Ignorantes, que quizás están Experimentando por primera vez la materia,
por lo que consecuentemente le asignan la custodia de un elemento de la
naturaleza, a los fines de que se vaya acostumbrando a la materia, sin tener
que hacer uso del Libre Albedrío).
539. En la producción de
determinados fenómenos – las tempestades, por ejemplo-, ¿actúa un solo
Espíritu, o se reúnen ellos en muchedumbre? – “En multitudes innumerables”. (Me
imagino a de ser así, tanto cuanto en una tempestad
los vientos soplan desde diferentes lados y la lluvia, los rayos, … los
diferentes fenómenos que integran una tormenta, requieren de diversos Espíritus
para su ejecución).
SIN CONSCIENCIA
Evidentemente, al ser
mayormente Espíritus Ignorantes los que ejecutan los fenómenos de la
naturaleza, estas ejecuciones son realizadas sin consciencia de lo que se está
haciendo, por lo que no están en conocimiento de si lo que están ejecutando es
bueno o es malo. De allí que, el deslave de una montaña, producto de la crecida
de u río, no se puede considerar un castigo divino, tanto cuanto es lo que es: ‘un
fenómeno natural’ que, si bien es cierto ha sido Permitido por nuestro Amoroso
Padre Dios, realmente no lo ha ocasionado Él).
(260): 540. Los Espíritus
que ejercitan una acción sobre los fenómenos naturales ¿obran con conocimiento
de causa y en virtud de su libre arbitrio, o por un impulso instintivo o
irreflexivo? – “Unos sí y otros no. Haré una comparación: piensa en esas
miríadas de animales que, poco a poco, hacen surgir de la superficie del mar
islas y archipiélagos (los microorganismos que forman los corales). ¿Crees
acaso que no hay en ello un fin providencial, y que esa modificación de la
superficie del globo no es necesaria para la armonía general? Sólo son, sin
embargo, animales de ínfima categoría lo que realizan esas cosas mientras
proveen a sus necesidades, y sin sospechar que son instrumentos de Dios. Pues
bien, del mismo modo los Espíritus más atrasados resultan útiles al conjunto. Mientras
se ensayan para la vida, y antes de tener plena conciencia de sus actos y de su
libre albedrío, obran
sobre ciertos fenómenos cuyos agentes son sin tener conciencia de ello.
Primero, ejecutan. Más tarde, cuando su inteligencia se haya desarrollado,
ordenarán y dirigirán las cosas del mundo material. Así pues, todo
sirve, todo se eslabona en la Naturaleza, desde el átomo primitivo hasta el
arcángel, pues él mismo comenzó en un átomo. ¡Admirable ley de la armonía, cuyo
conjunto no puede aprehender aún vuestro Espíritu limitado! (Queda claro que,
mayormente los Espíritus ubicados en las especies
inferiores de la naturaleza son Espíritus altamente ignorantes, que son ubicados en esos seres inferiores del
Reino Animal, para que se vayan acostumbrando a las Experiencias de Vida
Material. Al morir van Reencarnando en especies más desarrolladas, hasta
que finalmente Reencarnarán en un ser humano, dotado de Libre Albedrío, a los
fines de que por su voluntad escoja hacer el bien y no el mal, CONSCIENTEMENTE).
Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo