LXXVIII.LEYES MORALES –
Libro III / Capítulo X: LEY DE LIBERTAD / Parte II
LIBERTAD DE PENSAR
‘Pensar es un acto, a veces involuntario, de cada persona’, el cual
ocurre en la mente, lo que lo hace un acto íntimo de cada ‘persona’, ‘Conocido’
sólo por la propia ‘persona’ y por Dios, a Quien no se le oculta ni el más
mínimo secreto. Al realizarse en la ‘mente’, podemos
suponer que ‘pensar’ es propio del Espíritu, quien
esta intentando dirigir a su Cuerpo a ejecutar aquellas acciones ‘pensadas por
el Espíritu’. De allí que, cuando
estas acciones son bien pensadas -planificadas por el Espíritu- y obedecidas
por el Cuerpo, pues el Cuerpo ejecuta sólo obras buenas. Pero ocurre
que, como la parte del Espíritu que está en contacto
más cercano con el Cuerpo -Periespíritu- es en donde residen las emociones, pues
las acciones pensadas -planificadas- por los Espíritus, suelen degenerarse por
las emociones y consecuentemente no son ejecutadas por el Cuerpo tal y como las
‘Planificó el Espíritu’ y el Cuerpo
realiza acciones malas o deficientemente buenas.
(362): 833. ¿Hay en el
hombre algo que escape a todo constreñimiento y por lo cual goce de una
libertad absoluta? – “Por
el pensamiento disfruta el hombre de una libertad sin fronteras, porque aquél
no conoce obstáculos. Se puede impedir su
manifestación, pero no aniquilarlo”. (Se
puede impedir la manifestación del ‘pensamiento’ tanto cuanto es posible evitar
ejecutar aquello que pensó el Espíritu, pero jamás se puede aniquilar el
‘pensamiento’ tanto cuanto es producto del Espíritu, como una instrucción girada
al Cuerpo, la cual tarde o temprano se habrá de ejecutar, cuando las emociones
ya no tengan control sobre el Cuerpo. De allí que, el ‘pensamiento’
goza de una libertad sin fronteras, tanto cuanto, mediante el ‘pensamiento’, el hombre puede imaginar,
analizar, … descubrir todo lo que puede realizar a los fines de
‘Desarrollarse’, física, mental y emocionalmente, lo que ayuda al Espíritu a
‘Progresar’).
LIBERTAD DE
CONSCIENCIA
La conciencia -o más bien ‘Consciencia’- es
todo ‘pensamiento profundizado’, a los fines de ejecutar las mejores acciones, a favor del ‘Progreso
del Espíritu’. Pero claro que, la ‘Consciencia’
comienza por ayudarnos a comprender los beneficios que podemos obtener de los
bienes materiales, a los fines de hacer un mejor uso de ellos, en procura de
nuestro ‘Progreso Intelectual’ o más bien ‘Material’. Se espera que, el ‘Conocimiento Adquirido Intelectualmente’,
en algún momento nos ayude a hacernos ‘Consciente de Dios’, pero, en atención a
que siempre se nos olvida que somos Espíritus, pues muchos son los que se
estancan en el ‘Progreso Intelectual’ y se despreocupan del ‘Progreso
Espiritual’, lo cual debería ser nuestro único ‘pensamiento
profundizado’.
Les aclaro que, en los
tiempos de Kardec, no era común utilizar la palabra ‘Consciencia’, porque su
definición y diferenciación de la palabra ‘conciencia’ no aparecía en todos los
diccionarios del habla española. Fue con el paso del tiempo que comenzaron a
diferenciarse ‘conciencia’ de ‘Consciencia’ y hoy en día, por ciertas jugadas
de Satanás, pues ya no se reconoce la palabra ‘conciencia’, que es la
mencionada por Kardec y los Espíritus Superiores. Resulta que, las palabras ‘conciencia’
y ‘consciencia’ parten de la misma etimología, con el paso de los años,
por aquello de nuestra extraña necesidad de complicar las cosas, o quizás por
seguir el consejo de los Espíritus Superiores, de crear una palabra para cada
cosa, a fin de poder comprender mejor lo que aprendemos, la palabra ‘conciencia’ comenzó
a definirse como: ‘la
capacidad de darse cuenta de algo’, a los fines de diferenciarla de
la palabra ‘Consciencia’,
la cual comenzó a definirse como ‘la capacidad del ser humano de percibir -hacer conciencia de- la
realidad y de reconocerse en ella’.
Así pues, aquello de lo
que un ser humano puede darse cuenta, constituye el contenido de su conciencia,
mientras que, darse cuenta de la interacción con ese algo, constituye la ‘Consciencia’.
Darse cuenta de
dimensiones como el tiempo y el espacio es cualitativamente diferente al hecho
de darse cuenta de uno mismo -autoconciencia- o a darse cuenta que uno se da cuenta de algo -autorreflexión o
experiencia Consciente-. Posiblemente los dos primeros niveles -conciencia y autoconciencia- no son exclusivos del género
humano y permiten a todo ser viviente estar ubicado en el espacio y en el
tiempo e identificarse como individuo frente a otros de su especie o de
especies diferentes. Estos constituyen la base de la experiencia
sensible.
Luego, no es lo mismo darse cuenta de algo que darse cuenta que uno
se da cuenta de algo. Cuando nos hacemos ‘conscientes’ de aquello que somos ‘concientes’,
comenzamos a subir de ‘Niveles de Consciencia’, tanto cuanto, la única forma de
aprehender el conocimiento es haciéndonos ‘conscientes’ de lo que
experimentamos o percibimos. Justamente, lo que diferencia a los
seres humanos de los animales es su ‘Nivel de Consciencia’, en el entendido de
que, a
mayor ‘Nivel de Consciencia’ nos hacemos más humanos y menos animales.
835. La libertad de
conciencia, ¿es una consecuencia de la libertad de pensar? – “La conciencia es un pensamiento
íntimo que pertenece al hombre, como todos los demás pensamientos”.
(Al ser la ‘Consciencia’
un ‘pensamiento profundizado’, evidentemente tampoco puede ser apresada, aunque
ciertamente no es fácil de desarrollar, según he podido apreciar en el
comportamiento de muchos que se autodenominan seres humanos. Esto es
porque, como les explicaba, muchos son concientes de todo aquello que les rodea
y con lo que interactúan, pero pocos son ‘Conscientes’ de la utilidad o uso de
las cosas que les rodean o con las cuales interactúan, a los fines de valerse
de esas cosas para ‘Crecer tanto moral como intelectualmente’. Por ejemplo,
muchos son ‘concientes’ de la utilidad de un automóvil y hasta ‘Aprenden’ a
manejarlo, pero pocos son ‘Conscientes’ de que un automóvil también es un arma
que debe ser manejada con mucho cuidado. Yo he visto a algunas personas
pasándole la esponja de lavar a un rallador de alimentos como si estuvieran
rallando la esponja. Esto es porque, esas personas son ‘concientes’ de la
utilidad o uso que se le debe dar a un rallador de alimentos, pero no son ‘Conscientes’
que el rallador también puede rallar la esponja. Así pues, la ‘Consciencia es un pensamiento
profundizado’ que no muchos logran ejercitar, porque cada quien tiene libertad
de ‘pensar profundamente’ o no).
LIBERTAD DEL USO DE LA CONSCIENCIA
Como a ningún Espíritu se le puede obligar a ‘pensar profundamente’,
pues hay Espíritus menos ‘Conscientes’ que otros y algunos son realmente
inconscientes, tanto que parecieran que estuvieran desmayados o quizás muertos.
De allí que, resulta muy común ver a tanta gente caminando como zombis, como si
no tuvieran idea de lo que están haciendo, diciendo, …. pensando. Esta forma
precaria de ‘Experimentar la Vida’ hace de muchos Espíritus poco ‘Conscientes’
de la interconexión que existe entre todos los seres Encarnados en razón del
Espíritu que porta cada Entidad Material. También ocurre que, aquellos Espíritus que ejercitan
muy poco la ‘Consciencia’ terminan siendo prisioneros de la poca ‘Consciencia’
de otros, que los obligan a hacer cosas que no deberían hacer. Por
ejemplo, un soldado que ejecuta vilmente a un niño, por seguir las órdenes de
un superior poco ‘Consciente’ del daño que hace, se hace prisionero de la poca ‘Consciencia’
de aquel superior, por no hacer uso de su propia ‘Consciencia’.
842. Puesto que todas las
doctrinas abrigan la pretensión de ser la única expresión de la verdad, ¿por
qué signos podremos reconocer a aquella que tenga el derecho de presentarse
como tal? – “Será la que
haga más hombres de bien y menos hipócritas, vale decir, más hombres que
practiquen la ley de amor y caridad en su mayor pureza y en su más amplia
aplicación. Por ese indicio reconoceréis que una doctrina es buena,
pues toda doctrina que
tenga por resultado sembrar la discordia y establecer demarcaciones entre los
hijos de Dios no puede ser sino falsa y perniciosa”. (Como la ‘Libertad
de Consciencia’ es la ‘profundización de un pensamiento’, cada
quien es ‘Libre de interpretar las doctrinas, religiosas o sociales, que se
establezcan en la sociedad en la que habitan. Ocurre entonces que, aquellos que evitan profundizar sus propios pensamientos suelen
hacerse esclavos de los que otros han interpretado de esas doctrinas.
Un buen ejemplo de este nefasto detalle es lo ocurrido durante las nefastas Guerras
Cruzadas, en donde muchos participaron en dichas guerras porque creían estar
cumpliendo con lo que Dios les estaba ordenando, tanto cuanto el Papa de
aquellos tiempos así lo confirmaba. Durante las Cruzadas, algunos hombres
comenzaron a comprender que cuando ingresaban a algún pueblo y asesinaban a
todos los pobladores, ellos no podían saber quienes eran o no dignos de Dios,
entonces algunos les preguntaban a sus superiores: “¿Cómo saber quién es digno
de Dios o no?”, pregunta ‘Consciente’ que muchas veces recibían, entre risas
sarcásticas, una respuesta burlona: “Ustedes mátenlos a todos y que en el Cielo
sea Dios Quien decida quien es digno o no de Él”.
El caso es que, si nos
esforzamos por ejercitar la ‘Consciencia’, profundizando todo lo que pensamos,
con toda seguridad lograremos determinar que doctrina seguir y cual no, porque
es tan sencillo como establecer cuál hace mayor bien a mis Hermanos y cuál lo
lastima o daña. La ‘Consciencia’ siempre nos debe guiar a hacer el
mayor bien posible y a evitar la realización de todo mal, porque DIOS ES AMOR y
Sus Hijos deben ejercitarse en el Amor. Luego, esto no quiere decir
que la doctrina per se sea mala, sino que muy probablemente ha sido mal
interpretada, por aquellos a quienes se les ha encargado su cumplimiento. El
mejor ejemplo de esto es el comportamiento nefasto de algunos líderes
religiosos que llaman a la violencia, asegurando que Dios así lo ha ordenado. Esto ocurre en todas las religiones, pero esto no quiere
decir que alguna religión sea mala, sino que la mala interpretación que algunos
líderes religiosos han hecho de las doctrinas que regulan su culto a Dios les
hacen mostrar a un Dios malvado, simplemente porque no han profundizado lo que
piensan de Dios.
Parafraseando a Mahatma
Gandhi: “La Biblia es un excelente Libro, que contiene muchas buenas enseñanzas.
Jesucristo fue un Gran Profeta, que dejó muchas enseñanzas acerca del Amor de
Dios. Ahora que, lo verdaderamente deplorable son los que se denominan cristianos,
pero no siguen las enseñanzas de Cristo”. Lo mismo podemos decir de El Corán y
del Gran Profeta Mahoma, pero también de muchos musulmanes, quienes se
convierten en extremistas, simplemente por no hacerse ‘Conscientes del Amor que
Dios le tiene a todos Sus Hijos’. Ocurre peor con los judíos, quienes al mal
interpretar la ‘Elección’ que Dios hizo de ellos, para ayudar a los otros
pueblos a convertirse al monoteísmo, hoy en día se creen los predilectos de
Dios y están asesinando a todos aquellos que no sean judíos, cuando hoy en día
no existe ni un solo judío de sangre puramente judía).