lunes, 20 de mayo de 2024

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte CI

CI.LEYES MORALES – Libro IV / Capítulo II: PENAS Y GOCES FUTUROS / Parte VI

LOS HOLGAZANES

Así como ocurre en la vida material, en donde muchas veces hay personas que se conforman con su existencia tal y como está, por lo que no se preocupan por hacer otras cosas que le ayuden a ‘Progresar’ un poco más allá de donde han llegado, entre los Espíritus hay muchos que, por Libre Albedrío, deciden no ‘Progresar’ y se estancan en ciertos ‘Niveles’, lo que les impide ‘Perfeccionarse para Acercarse a Dios’. En ambos casos se trata de seres holgazanes, que no comprenden la necesidad de ‘Progresar’, más allá de lo poco o mucho logrado.

La palabra ‘holgazán’ significa simplemente ‘flojo’, tanto cuanto viene de un compuesto de ‘haragán’ y ‘holgar’. Aunque ciertamente, la palabra ‘holgazán’ suele utilizarse para definir a aquel que no trabaja, realmente se refiere a ‘aquel que no quiere trabajar’, por lo que hace alusión a una ‘decisión muy personal’. En este orden de ideas, podemos inferir que, un ‘holgazán’ es ‘aquel que pudiendo trabajar decide no hacerlo’. Pero ocurre que, una persona pudiera estar trabajando y aún así ser un holgazán, porque ejecuta su trabajo con flojera. De allí que, ‘holgazán’ signifique simplemente ‘flojo’, porque hace referencia no sólo al que ‘no quiere trabajar’ sino a todo aquel que ‘trabaja con flojera, sin ánimo alguno, … como si realmente no quiere trabajar.

Así pues, los Espíritus Superiores tratan de ‘holgazanes’ a aquellos Espíritus que deciden estancarse en algún ‘Nivel’, al no procurar seguir ‘Creciendo en el Conocimiento de Dios, Sus Perfecciones e Implicaciones’. A estos Espíritus les ocurre como a los niños que, pudiendo esforzarse por ser promovidos de grados, por simple flojera deciden no estudiar, lo que implica no aprobar los exámenes y tener que repetir el mismo Grado ya cursado en el siguiente año escolar. Luego, muy seguramente, al estar cursando una vez más las materias que vio el año pasado, tendrá mucha más flojera de asistir a clases, para no volver a estudiar lo que ya estudió, porque creerá que ya se lo sabe, y, una vez más, reprobará las Pruebas. Tal cual le ocurre a los Espíritus ‘holgazanes’, porque, al no aprobar las Pruebas en una vida, pues en la siguiente vida les harán las mismas Pruebas, quizás un poco más complicadas, lo que con seguridad implicará que las volverá a reprobar y tendrá que quedarse en el mismo ‘Nivel’ por varias vidas.

Aunque no lo crean, esta holgazanería es más común de lo que se cree, porque son muchos los Espíritus que, incluso asistiendo a Misas todos los Domingos, no logran ‘Progresar’ ni un ápice en lo Espiritual. De hecho, muchos religiosos se conforman tanto con rezar que jamás logran pasar a la etapa de orar. Así pues, muchos son los que se acostumbran a asistir a sus reuniones eclesiales y no se esfuerzan ni un poquito por leer, investigar y profundizar todo lo concerniente a ese Dios, en el cual decidieron creer, sino que se conforman con aquello que sus guías religiosos les comunican acerca de ese Dios, por lo que se quedan estancados en creencias, muchas veces obsoletas, que no les ayudan a pasar de lo religioso a lo espiritual.  

(429): 987. ¿Qué sucede al hombre que, sin hacer el mal, no realiza esfuerzo alguno para desembarazarse del influjo de la materia? – “Puesto que no ha dado ningún paso hacia la Perfección, debe recomenzar en una existencia de igual índole que la que ha dejado. Permanece estacionario y de este modo puede prolongar los padecimientos de la expiación”. (¡Grave!!! ¿Verdad? Aun tratándose de una persona buena, muy devota, que asiste a todos cultos religiosos, …, si no se esfuerza por ir más allá de aquello que hasta esta vida ha logrado ‘Conocer de Dios, Sus Perfecciones e Implicaciones’, pues en la próxima vida tendrá una existencia de igual índole que la que ha dejado, prolongando los padecimientos propios y necesarios para purificación espiritual, tanto cuanto no dado ningún paso hacia la ‘Perfección’. Entiéndase bien, puede ser que esa persona no sea mala -sin hacer el mal-, pero si no se esfuerza por disminuir sus inclinaciones hacia lo material -desembarazarse del influjo de la materia- y ‘Crecer en el Conocimiento de Dios’, pues esa persona no es buena -no hace el bien-, tanto cuanto no se está esforzando por ‘Competir’ en ser cada día mejor. Ese esforzarse cada día por ser mejor que ayer es lo que significa ‘Perfeccionarse’, lo cual es un Proceso que sólo finaliza cuando somos transformados en ‘Espíritus Puros’, por lo que no tenemos que volver a Reencarnar. De allí que, tenemos que comprender y aceptar que, si estamos Encarnados -vivos en este Mundo- es porque aún no somos ‘Espíritus Puros’, lo que implica que aún nos estamos ‘Perfeccionando’, por lo que no debemos ‘holgazanear’ y mucho menos claudicar en nuestros esfuerzos por ‘Perfeccionarnos’, hasta lograr ser transformados en ‘Espíritus Puros’).   

CALMA APARENTE

988. Hay personas cuya vida transcurre en una calma perfecta y que, por no tener necesidad de hacer nada por sí mismas, están exentas de preocupaciones. Esa vida dichosa ¿es prueba de que no tienen nada que expiar de una existencia anterior? – “¿Conoces muchas en esas condiciones? Si crees que sí estás engañándote. Con frecuencia esa calma sólo es aparente. Puede que hayan escogido esta vida, pero cuando la dejen percibirán que no les ha servido en modo alguno para adelantar. Y entonces, igual que los holgazanes, lamentarán el tiempo perdido. Sabed bien que el Espíritu sólo mediante la actividad puede adquirir conocimientos y elevarse. Si se duerme en la indolencia, no progresa. Se asemeja a aquel que tiene necesidad (conforme a vuestros usos) de trabajar, y que en cambio se va de paseo o se mete en la cama, y esto con el propósito de no hacer nada. Sabed bien, además, que cada cual tendrá que rendir cuentas de la inutilidad voluntaria de su existencia. Y esa inutilidad resulta siempre fatal para la dicha venidera. La suma de la felicidad futura está en razón de la suma del bien que se haya realizado. Y el total de la desventura, en razón del total del mal y de los desdichados que se hayan hecho”. (Entiéndase bien, UNA PERSONA QUE SE ENCUENTRE RELAJADA -EN APARENTE CALMA- CON SEGURIDAD PORTA UN ESPÍRITU HOLGAZÁN, porque los Espíritus que están procurando el ‘Progreso’ -en Perfeccionamiento’- morán dentro de las personas que siempre están buscando algo que hacer, sobre todo dedicándole mucho tiempo a ‘Crecer en el Conocimiento de Dios’, lo cual no significa que siempre estarán en reuniones eclesiales, aunque ciertamente es algo que se requiere, sobre todo al inicio del ‘Crecimiento’. Pero cuidado de no quedarse falsamente acomodados en la asistencia asidua a la Iglesia, sin esforzarse ir más allá de los primeros datos que recibimos en nuestras reuniones eclesiales, ACERCA DE DIOS, SUS PERFECCIONES E IMPLICACIONES



 

domingo, 19 de mayo de 2024

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte C

C.LEYES MORALES – Libro IV / Capítulo II: PENAS Y GOCES FUTUROS / Parte V

EL RICO EPULÓN Y EL PROBRE LÁZARO

Quizás lo que mejor nos ayuda a comprender la relación Reencarnación/Karma es leer, investigar y profundizar la “Parábola del Rico Epulón y el Pobre Lázaro”. En dicha Parábola se nos explica claramente que, aquel que malgasta los bienes materiales -epulón-, de los cuales dispone en una vida, pues con seguridad en la próxima vida le tocará sufrir hasta la escasez de agua, por lo que sentirá sed y no habrá quien se la sacie. También se nos deja en claro que, aquellos que soportan las duras Pruebas propias de la vida material, pues con toda seguridad su próxima vida será una vida tan placentera que les parecerá que se encuentran descansando en el seno de Abraham, lo que significa que se sentirá como en los Amorosos Brazos de su Padre. Luego, en la Parábola, nuestro Amado Yeshuá nos dice que este ‘Cambio de Experiencias de Vida’ ocurre después de morir. Queda claro que, después de morir ‘Experimentaremos Vivencias’ que dependerán en mucho de lo que hayamos hecho en nuestra vida pasada, con los bienes materiales de los que disponíamos y con las Pruebas que tuvimos que enfrentar.

(427): 983. El Espíritu que expía sus faltas en una nueva existencia ¿no experimenta sufrimientos materiales? En tal caso ¿es exacto decir que después de la muerte el alma sólo tiene padecimientos morales? – “Bien es verdad que cuando el alma ha reencarnado las adversidades de la vida constituyen para ella un sufrimiento. Pero sólo el cuerpo padece en forma material. A menudo decís, del que ha muerto, que ya no ha de sufrir más, y esto no siempre es cierto. En cuanto Espíritu, no experimenta dolores físicos; pero, según las faltas que haya cometido, puede que tenga dolores morales más amargos, y acaso en otra nueva existencia sea aún más infortunado. El que fue un mal rico pedirá entonces limosna y deberá arrostrar todas las privaciones que la miseria trae consigo, así como el que ha sido orgulloso habrá de sufrir todas las humillaciones. El que abusó de la autoridad que tenía y trataba a sus subordinados con menosprecio y dureza, se verá forzado a obedecer a un amo más duro de lo que él mismo fue. Todas las penalidades y tribulaciones de la vida son la expiación de las culpas cometidas en una existencia anterior, cuando no constituyen las consecuencias de las faltas en que se ha incurrido en la vida actual. Cuando hayáis salido de aquí lo comprenderéis. El hombre que se considera venturoso en la Tierra porque puede satisfacer sus pasiones, es el que realiza menos esfuerzos por mejorarse. Muchas veces expía, ya en esta vida misma, esa felicidad efímera, pero es indudable que la expiará también en otra existencia enteramente material”. (“Todas las penalidades y tribulaciones de la vida son la expiación de las culpas cometidas en una existencia anterior, cuando no constituyen las consecuencias de las faltas en que se ha incurrido en la vida actual”. Es decir, los sufrimientos que soportan nuestros Cuerpos -Naves-, que se transmiten a nuestros Periespíritus, o son a consecuencia de la ‘expiación de una culpa cometida en una existencia anterior’ -Karma- o son a consecuencia de la ‘expiación de las faltas que se cometen en la vida actual’ -Dharma-.

En cualquiera de los dos casos, los sufrimientos de cada vida son necesarios para ‘expiar las faltas cometidas, motivo por el cual muchos confunden ‘expiación’ con ‘castigo o sufrimiento’, pero, como ya les expliqué -(931)-: “‘Expiar’ significa ‘exteriorizar lo bueno que tengo adentro’”, por lo que tenemos que concluir que, los sufrimientos en cada vida pretenden ayudarnos a revelar a nuestros Espíritus -los cuales por naturaleza son buenos- para que tomen el control de nuestros Cuerpos -Naves- y comiencen a hacerlo todo bien. Tristemente, al no hacernos ‘Conscientes’ de la realidad ontológica de los sufrimientos, muchos son los que sucumben ante el sufrimiento y, en vez de ‘expiar -purificar-’ sus faltas, incurren en faltas mayores al renegar de Dios o al realizar actividades que les significan mayor cantidad de faltas que ‘expiar’ en esta vida o en la siguiente. Un ejemplo práctico de esta triste realidad es el vergonzoso comportamiento de muchos feligreses, de distintas comunidades religiosas, quienes, durante las duras Pruebas de la escasez de alimentos en mi país, acaparaban alimentos, aprovechándose de sus riquezas y de sus contactos, para luego venderlos a precios muy por encima de su verdadero valor. Cuando yo les preguntaba acerca de sus nefastos comportamientos, casi todos me respondían que así estaba haciendo todo el mundo y que ellos también tenían necesidades que cubrir. Así pues, son muchos los que, debido a los sufrimientos que deberían servirles de ‘expiación’, deciden disminuir ese sufrimiento haciendo sufrir a los demás, por lo que acumula más faltas que ‘expiar’ -en esta vida o en la siguiente-, lo que con seguridad ha de convertir su próxima vida e incluso ésta, en un verdadero infierno, como el que le tocó ‘Experimentar’ al rico epulón).

LOS EXTRATERRESTRES

El gran Carl Sagan comentaba que: “Si fuéramos los únicos seres vivos en este vasto universo, sería un gran desperdicio de espacio”. Y la verdad es que, la inferencia de Sagan tiene mucha lógica porque, sería un enorme desperdicio de planetas si el único que estuviera habitado, por seres vivos, fuera la tierra. En diversas oportunidades, los Espíritus Superiores han dejado en claro que, hay seres vivos habitando en otros planetas, sólo que esos seres vivos no tienen la misma constitución de los Cuerpos en 3D a los que estamos acostumbrados, aquí en la Tierra. De hecho, los Espíritus Superiores han comentado, varias veces, que: “La Tierra es quizás el planeta más grosero de todos los planetas”. Esto significa que, nuestra constitución material es la más pesada de todas y nuestras necesidades materiales son mucho más amplias que en el resto de los planetas.

Así pues, los seres que habitan otros planetas, quizás en galaxias muy distante de la nuestra, son seres más o menos transparentes, si los comparamos con nuestros Cuerpos -Naves- que son tan gruesos -groseros- que no nos permiten transparentar a nuestros Espíritus. Este es el motivo por el cual, algunos humanos, que han sido honrados con la presencia de los que denominamos extraterrestres, los visualizan como seres iluminados, aunque con cierta constitución física. Esto es porque, para que los Espíritus podamos ‘Experimentar Vida’, en cualquier planeta, requerimos ser revestidos de materialidad, más o menos grosera, que nos permita justamente ‘Experimentar Vida’. Como les he comentado en varias oportunidades: “Para que un ‘Espíritu’ comprenda plenamente -más allá de la teoría- lo que es el frío, pues debe ser revestido de una materia que sienta el frío”.

Cuando un Espíritu ha comprendido plenamente -más allá de la teoría- lo que es el frío, el calor, el hambre, … el dolor, pues ya no requiere de un Cuerpo -Nave- tan grueso como el de los humanos, porque ya comprende ‘Conscientemente’ las ‘Experiencias de Vida’ que son necesarias ‘Experimentar’ con un Cuerpo Humano. Pero ocurre que, para hacernos ‘Conscientes de todas las Experiencias de Vida’, para las cuales se requiere un Cuerpo Humano, nos es preciso vivir varias vidas, porque estas ‘Experiencias’ son muchísimas y muy variadas, por lo que no alcanza una sola vida para ‘Experimentarlas’ todas y mucho menos para hacernos ‘Conscientes del Conocimiento Adquirido a través de esas Experiencias’. Es por esta razón que, muchos Espíritus hemos tenido que Reencarnar muchísimas veces en este hermoso planeta.

Ahora bien, cuando un Espíritu logra hacerse ‘Consciente de casi todas las Experiencias de Vida’, que se deben ‘Aprender’ haciendo uso de un Cuerpo Humano, entonces deja de Reencarnar en la Tierra y, aquellas ‘Experiencias de Vida’ de las cuales no se haya hecho muy ‘Consciente’, pero que no requieren necesariamente de un Cuerpo Humano para ‘Experimentarlas’, las ‘Experimentará Reencarnando en otro planeta’, con un Cuerpo menos grosero que el Humano. A estos Espíritus se les denomina ‘Espíritus Ascendidos’, porque han superado las Reencarnaciones Terrestres, convirtiéndose en seres extraterrestres, los cuales son Espíritus que aún requieren ser revestidos de cierta materialidad, no tan grosera como la de los Humanos, pero necesaria para ‘Aprender’ algunas cosillas que les faltó ‘Aprender’ con sus ‘Experiencias de Vida’ en la Tierra.

 (428):  985. La reencarnación del alma en un mundo menos grosero que éste ¿constituye una recompensa? – “Es el resultado de su depuración. Porque a medida que los Espíritus se van purificando, reencarnan en mundos cada vez más perfectos, hasta que se hayan despojado de toda clase de materia y lavado de todas sus manchas, para gozar eternamente de la felicidad de los Espíritus puros en el seno de Dios”. (En capítulos anteriores les comenté acerca del ‘Principio de la Correspondencia’, que establece que: “Como es arriba es abajo”. Este sencillo Principio nos permite elaborar ‘correspondencias’ entre lo que ocurre en el Más Allá asimilándolo con lo que ocurre en el más acá. Al respecto, nos es posible hallar una sencilla ‘correspondencia’ para asimilar el necesario ‘Progreso de los Espíritus’ con los ‘Progresos Materiales’ que logramos alcanzar los humanos en la Tierra. El símil más idóneo al respecto es el de la superación de Grados Académicos. Así como en la Tierra no nos es posible pasar del Preescolar al Kínder, sin superar las Pruebas psicométricas que demuestren que no requerimos de Educación Especial, pues, en el Reino Espiritual no es posible ‘Ascender a un Nivel Mínimo de Consciencia’ si no logramos hacernos ‘Consciente’ aunque sea de las ‘Experiencias Primarias’ de nuestras ‘Experiencias Materiales’. De allí que, algunos Espíritus, al no hacerse ‘Conscientes’ de lo que es el frío o el calor y no esforzarse por combatirlo, sin quejarse, pues, esos Espíritus, volverán a Reencarnar en el ‘Primer Nivel de Consciencia’, para recibir algún tipo de Educación Especial, las veces que sea necesaria, hasta lograr hacerse ‘Consciente’ de lo que es el frío y el calor y cómo combatirlos.

Siguiendo esta ‘correspondencia lógica’, nos es posible seguir haciendo comparaciones entre los Grados Académicos que superamos aquí en la Tierra, con los ‘Niveles de Consciencia’ que ‘Alcanzamos como Espíritus’. Esta ‘correspondencia lógica’ también nos permite suponer que, así como ocurre con un niño que no logra ser promovido a un Grado superior, por no lograr superar las Pruebas del Grado que cursaba, es lógico suponer que, un Espíritu que no logre superar las Pruebas en un ‘Nivel’ tampoco será promovido al siguiente ‘Nivel’. En ambos casos, al no haber superado las Pruebas, tanto el niño como el Espíritu, tendrán que repetir el Grado o el ‘Nivel' que no hayan logrado superar. En el caso del niño tendrá que repetir el grado en la vida presente, tantas veces como le sea necesario para comprender lo que se le quiere enseñar, incluso ayudándole a comprender las lecciones con cierta Educación Especial. En el caso del Espíritu tendrá que repetir el ‘Nivel’ en la próxima vida, tantas vidas como le sea necesario para hacerse ‘Consciente del Conocimiento’ que debe ‘Aprender’ de esas ‘Experiencias de Vida’, incluso se les ayudará a hacerse ‘Conscientes’ con Pruebas diversas a las que no logró superar, las cuales a veces son más duras que las que en principio debió superar.

En este orden de ideas, nos es posible inferir que, LA TIERRA DEBE SER COMO UNA ESPECIE DE ESCUELA PRIMARIA, por lo que podemos suponer que, los Espíritus que logran superar la mayoría de las Pruebas que se requieren para demostrar que están preparados para ser promovidos al bachillerato, pues ya no Reencarnarán en la Escuela Tierra. Estos Espíritus serán promovidos –‘Ascendidos’- para estudiar en otro planeta, con otro tipo de uniforme, menos grueso que el que tenían en la Escuela Tierra. Por eso se les denomina ‘Espíritus Ascendidos’ a los extraterrestres. Este proceso sigue ‘in crescendo’, pasando por la universidad, las maestrías, … los doctorados, en donde cada vez se requerirán uniformes -Cuerpos- más transparentes y el brillo o pureza del Espíritu será cada vez más evidente, hasta llegar a lo que se conoce como ’Espíritus Puros’. De allí el comentario, de los Espíritus Superiores a Kardec, al afirmar que: “a medida que los Espíritus se van purificando, reencarnan en mundos cada vez más perfectos, hasta que se hayan despojado de toda clase de materia y lavado de todas sus manchas, para gozar eternamente de la felicidad de los Espíritus puros en el seno de Dios”). 




 

viernes, 17 de mayo de 2024

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte XCIX

XCIX.LEYES MORALES – Libro IV / Capítulo II: PENAS Y GOCES FUTUROS / Parte IV

MERECIMIENTOS: PREMIOS O CASTIGOS

Cuando nos acostumbramos a desmenuzar la información que llega a nuestras manos, acerca de nuestro Amoroso Padre Dios, Sus Perfecciones e Implicaciones, se nos facilita descubrir los Mensajes Ocultos en esa información. Luego, nos es preciso deslastrarnos de las ideas obsoletas que fueron sembradas en nuestras mentes, a los fines de aceptar de buena gana el Mensaje Oculto, porque si no entonces el Mensaje Oculto no nos puede ayudar a ‘Crecer Espiritualmente’. Una idea obsoleta, que la mayoría de los creyentes tienen sembradas en sus mentes, es que no se debe creer en que los Espíritus se pueden comunicar desde el Más Allá con los que nos encontramos en el más acá. Si no nos deslastramos de esa idea obsoleta pues nos costará mucho aceptar lo que Kardec nos legó en su obra “El Libro de los Espíritus”. De hecho, estoy plenamente seguro que aquello de lo que les escribo me es dictado por algún Ser o Espíritu Superior desde el Más Allá, Quizás por esto no encuentro personas interesadas en lo que escribo, porque la gran mayoría de los creyentes dicen creer en Dios, pero no creen en los Espíritus, por lo que tampoco recuerdan que justamente todos nosotros somos Espíritus.

Ahora bien, según he logrado comprender de la información comunicada por los Espíritus desde el Más Allá, es que el Más Allá no está tan Allá como muchos suponen, sino que, tanto el Más Allá como el más acá se encuentran en planos paralelos muuuuyyy cercanos, tan cercanos que parecieran ser el mismo plano. Están tan cerca que, los Espíritus conviven con nosotros en todo lugar y en todo tiempo, sólo que nuestros ojos y oídos no están diseñados para verlos ni para oírlos, pero sus ojos y sus oídos si están diseñados para vernos y oírnos. Pero entiéndase bien, los ojos, los oídos, … las partes corporales de un cuerpo material no se encuentran presentes en un Espíritu, porque son Energía Pura, sin forma alguna, pero que en su constitución tiene todos los sentidos propios de un cuerpo material, integrados en su Esencia Existencial. Luego, el Principio “Como es arriba es abajo…” debemos interpretarlo con delicadeza, porque si bien es cierto que un Espíritu puede hablar, puede oír, … puede moverse, es porque tiene la capacidad sensorial de hacerlo, pero no tiene boca, ni oídos … ni ninguno de los sentidos o partes que tienen nuestros precarios cuerpos materiales. Decir que un Espíritu me ve no es decir que tiene ojos, pero nuestra mente lo figura así, porque es la única forma de comprender la acción ‘ver’.

“Como es arriba es abajo…” no significa que en el Más Allá todo se vea y ocurra como en el más acá, sino que es una figuración que se utiliza para ayudarnos a comprender el Más Allá, aunque nuestros sentidos no estén capacitados para comprenderle. Y he aquí la clave JAMÁS COMPRENDEREMOS QUÉ ES EL MÁS ALLÁ Y LO QUE OCURRE ALLÁ SI INSISTIMOS EN PENSAR EN TERCERA DIMENSIÓN, PORQUE EL MÁS ALLÁ ES TOTALMENTE ETÉREO O INMATERIAL. No obstante, al hacer ‘corresponder’ nuestras ideas de lo que existe materialmente con las ideas de lo inmaterial, podemos hacernos una idea de qué es el Más Allá y qué ocurre Allá. Esta ‘correspondencia’ es más sencillo realizarla con las ideas que con los objetos. Por ejemplo, un objeto -una casa- es evidente que no existe en el Más Allá, tanto cuanto no se requiere, pero una idea -grados escolares- si es posible hallarle su ‘correspondencia’ con los ‘Niveles de Consciencia’ que un Espíritu logra ‘Alcanzar’. Luego, la idea ‘Progresar o Perfeccionarse’ de un Espíritu es similar a la idea de ‘Progresar o Perfeccionarse’ de un ser humanos, tanto cuanto, ambas ideas se logran paulatinamente y para ‘Ascender de Grado’ –‘Progresar’- hay que ir superando las Pruebas de los primeros grados o Niveles, porque sino no es posible ‘Progresar’ o pasar de grado.

Aplicando el mismo razonamiento lógico, podemos hacer la ‘correspondencia’ de ‘premio o castigo’, tanto cuanto, en el Más Allá el ‘premio o el castigo’ ha de ser algo que los Espíritus se merecen, en atención a sus esfuerzos por ‘Progresar o Perfeccionarse’, así como en el más acá otorgamos ‘premios o castigos’ según los esfuerzos de cada quien por hacer las cosas bien y superarse. Evidentemente, así como en el más acá a un niño no se le promueve de nivel académico si no saca buenas notas en todas sus Pruebas, en el Más Allá no se puede promover de Nivel a un Espíritu flojo, que no se esfuerza por superar las Pruebas. Luego, esta ‘correspondencia’ debemos analizarla a la Luz de la Espiritualidad, tanto cuanto sabemos que, en el Reino Espiritual todo suele ser muy diferente al Reino Físico. Resulta que, las Pruebas que debe superar un niño, para ser promovido de grado, se las impone un maestro o profesor, mientras que, las Pruebas que debe superar un Espíritu son impuestas por él mismo, durante las ‘Planificaciones de Almas’. El ‘castigo’ del niño -no ser promovido- también es decidido por el maestro o profesor, mientras que el ‘castigo’ -Karma- que le corresponde al Espíritu, en su próxima Reencarnación, también es decidido por el Espíritu, durante su ‘Planificación de Almas’.

Así pues, podemos inferir que, ya sea en el Más Allá o en el más acá, tanto los ‘premios’ como los ‘castigos’ son las ‘consecuencias directas de nuestros esfuerzos por Progresar’, pero en el caso del Reino Físico, los ‘premios’ o los ‘castigos’ son decididos por otros, mientras que, en el Reino Espiritual, los ‘premios o castigos’ son decididos por los propios Espíritus, durante sus ‘Planificaciones de Almas’. Con esto les quiero dejar en claro que, NO ES DIOS QUIEN DECIDE EL PREMIO O EL CASTIGO QUE LOS ESPÍRITUS MERECEN, SINO QUE LOS MISMOS ESPÍRITUS SABEN LO QUE MERECEN.       

(423): 975. ¿Comprenden los Espíritus inferiores la dicha del justo? – “Sí, y es precisamente lo que les atormenta. Porque comprenden que por su propia culpa están privados de ella. De ahí que el Espíritu desprendido de la materia aspire después a una nueva existencia corpórea, porque cada vida, si es bien empleada, puede acortar la duración de ese suplicio. Entonces escoge las pruebas mediante las cuales podrá expiar sus faltas. Porque, sabedlo bien, el Espíritu sufre a causa de todo el mal que ha hecho o del que fue causante voluntario, así como por todo el bien que hubiera podido realizar y no hizo, y todo el mal que resulta del bien que no ha hecho. El Espíritu errante no tiene ya el velo de la materia. Está como si hubiera salido de en medio de la niebla y ve lo que le aleja de la felicidad. Entonces padece más, porque comprende cuán culpable ha sido. Para él no existe ya ilusión: ve la realidad de las cosas”. (Al hacer nuestras transiciones al Más Allá, nuestros Espíritus comprenden perfectamente todo lo que hicieron -bien o mal- durante el ejercicio de la vida que acaban de dejar. Al comprender su realidad, es el propio Espíritu quien escoge las Pruebas mediante las cuales podrá espiar sus faltas, pero también es el Espíritu quien escoge el premio que disfrutará por haber ‘Competido en Buenas Acciones’. Pudiera ocurrir que, un Espíritu que se sabe ‘merecedor de un premio’, por haber vivido la ‘Prueba de la pobreza’, decida Reencarnar en la opulencia, como premio a la Prueba superada. Luego, esta opulencia, que espera disfrutar ese Espíritu, se pudiera transformar en una Prueba, tanto cuanto el Espíritu debe esforzarse por darle un uso digno a esos bienes de los cuales dispondrá en su próxima vida, porque si no entonces esa opulencia significará para ese Espíritu escoger un castigo, cuando realice su siguiente ‘Planificación de Almas’.

Yo me imagino que, cuando ese Espíritu escoge de ‘premio’ el Reencarnar en la opulencia, sus Espíritus Guías le exhortan a pensarlo bien, en atención a lo que le ocurre a aquellos que viven en la opulencia, pero como el Espíritu próximo a Reencarnar goza del Libre Albedrío, pues no se le puede obligar a cambiar de opinión. Ocurre entonces que, ese Espíritu se confía e insiste en Reencarnar en la opulencia, porque considera que no caerá en la tentación de los opulentes, pero como al Reencarnar se le coloca un Velo, que le hace olvidar su alta estima y seguridad en superar las Pruebas, pues degenera en un ‘rico epulón’, lo cual lo obligará a escoger un castigo para su próxima Reencarnación. ¡ES UN HERMOSO PERO MUY SERIO JUEGO!!!

ESPÍRITUS ERRANTES

Extrañamente, al final de esta respuesta que los Espíritus Superiores le dieron a Kardec, los Espíritus Superiores mencionan a los Espíritus Errantes, y como yo siempre estoy pendiente de los Mensajes Ocultos, pues pienso que debo hablar de estos Espíritus, quizás porque alguien necesita, una vez más, que se le aclare ese tema. Resulta que, hay Espíritus que, durante sus ejercicios de vida material, creyendo que esa vida material es la única que tenían para disfrutar de la vida, abusaron de los bienes que escogieron y hasta maltrataron a sus Hermanos, de diferentes formas y maneras, al utilizar esos bienes. Entonces, al morir y salir de su cuerpo material, “El Espíritu sufre a causa de todo el mal que ha hecho o del que fue causante voluntario, así como por todo el bien que hubiera podido realizar y no hizo, y todo el mal que resulta del bien que no ha hecho". Es decir, al morir el cuerpo y antes de realizar su transición al Más Allá, el Espíritu comprende que pudo haber hecho mucho bien con todos los bienes materiales que poseía y sin embargo se dedicó a abusar de esos bienes materiales, causando mucho mal a sus Hermanos. Y el asunto del vivir por vivir es tan delicado que, si no estamos pendientes de todo el bien que podemos hacer, pues al dejar de hacer algún bien pudiéramos estar causando un terrible mal. Por eso les escribo, pese a que ciertamente me agoto mucho al hacerlo.

Ocurre entonces que, al percatarse de su imprudente vida, algunos Espíritus se asustan y deciden no hacer su transición al Más Allá, porque desde el mismo momento en que abandona el cuerpo material, el Espíritu ya ‘Conoce’ los ‘premios o castigos’ que ‘merece’ por sus ejercicios de la vida material que acaba de culminar. A estos Espíritus, que deciden no hacer su transición al Más Allá, se les denomina ‘Espíritus Errantes’, porque se quedan vagando en el más acá, por temor a ir al Más Allá. Al respecto, los Espíritus Superiores nos aclaran que, estos Espíritus Errantes sufren mucho porque, al no contar con el Velo que se encontraba en sus cuerpos, pues pueden visualizar a sus Hermanos en el Más Allá y sufren mucho porque ciertamente desearían estar con su Clan, ‘Planificando su próxima Reencarnación’, pero les dan miedo las Pruebas que deberán superar si llegasen a Reencarnar.

Como podrán apreciar, los Espíritus Errantes son ‘Conscientes’ del mal uso que hicieron de sus Libres Albedríos, al escoger hacer el mal y evitar hacer el bien, pero no son ‘Conscientes’ de que yerrar es parte de El Gran Juego, siempre y cuando ‘Aprendamos’ algo de nuestros errores. Consecuentemente, mi recomendación a los Espíritus Errantes es que comprendan que, cuando somos revestidos de materialidad es para que ‘Experimentemos’ tanto lo bueno como lo malo y ‘Aprendamos’ de esas ‘Experiencias’. De manera que, esas Pruebas de las cuales se encuentran huyendo, TODOS LOS ESPÍRITUS TENEMOS QUE EXPERIMENTARLAS, porque las Pruebas están diseñadas justamente para Probar si ‘Aprendimos’ algo de la ‘Experiencia Vivida’, ya sean buenas o malas.

Además, no tiene sentido que sigan huyendo, porque en algún momento El Gran Juego culminará y todos tendremos que ir al Más Allá, tanto cuanto este Reino Físico ya no existirá y, si bien es cierto que, todos los Espíritus, incluyendo a los Errantes, por Fuerza Mayor nos encontraremos en el Plano Etéreo del Reino Espiritual, también es cierto que, aquellos Espíritus que se hayan esforzado muy poco por ‘Progresar’, por Justicia Divina, serán ubicados bastante alejados de Dios, porque no aprovecharon las duras Pruebas de la Vida para ‘Perfeccionarse’ y así parecerse a Dios. Por favor, ENTIENDAN QUE, LAS DURAS PRUEBAS DE LA VIDA NO SON UN CASTIGO, SINO QUE SON LOS MEDIOS CON LOS QUE CONTAMOS PARA ‘ASCENDER’ A LOS ‘NIVELES SUPERIORES DE CONSCIENCIA’ Y ASÍ ‘ACERCARNOS A NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS.

Ayer vi un video en TikTok en donde un hombre común le preguntaba a una canalizadora, que había explicado lo de las ‘Planificaciones de Almas’: “¿Por cuál razón yo ‘Planifiqué’ que mi esposa a la que yo tanto amaba se muriera antes que yo? ¿Acaso yo ‘Planifiqué’ este dolor que me produce su pérdida?”. En los comentarios al video logré leer algunas quejas que realizaban varias personas al respecto, muchas de las cuales no comprendían el porqué Dios permitía que sus seres queridos murieran. A mí me cuesta comprender el porqué, si te estoy hablando de ‘Planificaciones de Almas’, aún no comprendas que, NO HA SIDO DIOS QUIEN HA PLANIFICADO QUE SUFRAS, SINO QUE ERES TÚ QUIEN LO ‘PLANIFICASTE’, por lo que, debes ser tú quien descubras el porqué ‘Planificaste’ en conjunto con tu esposa, tu hijo, … tu Hermano, tal sufrimiento y lo que debes ‘Aprender’ de tal ‘Experiencia’. Además, ¿acaso somos eternos? ¿No era lógico que alguno de los dos muriese antes que el otro? ¿Tanto amabas a esa persona que prefieres que esa persona sufra tu pérdida y no al revés?

HUIR O QUEJARNOS DE LAS PRUEBAS NO TIENE SENTIDO, EN PRIMER LUGAR, PORQUE LAS PRUEBAS SON PARA NUESTRO BENEFICIO Y EN SEGUNDO LUGAR PORQUE LAS DISEÑAMOS NOSOTROS JUSTAMENTE PARA NUESTRO BENEFICIO. LLORAR POR UNA MUERTE NO TIENE SENTIDO ¿ACASO TODOS NO VAMOS A MORIR Y NOS VEREMOS LUEGO EN EL MÁS ALLÁ?  



 

jueves, 16 de mayo de 2024

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte XCVIII

XCVIII.LEYES MORALES – Libro IV / Capítulo II: PENAS Y GOCES FUTUROS / Parte III

EL SENO DE DIOS

Por el mismo hecho de que se nos dificulta visualizar con entera certeza qué es el Más Allá y lo que realmente ocurre Allá, en nuestra precaria Tercera Dimensión, no nos queda de otra que tratar de imaginar el Más Allá con imágenes del más acá. Así pues, desde niños nos acostumbraron a imaginarnos que estar en La Presencia de Dios era como encontrarnos abrazado por nuestra madre y alimentados por ella con su seno, lo cual es sin duda alguna el mejor símil para comunicarnos que, aquellos que logran ‘Alcanzar’ ser ubicados en El Seno de Dios, pues gozarán de El Calor Amoroso de Dios y serán alimentados por el delicioso Néctar que fluye de Su Seno.

969. ¿Qué hay que entender cuando dicen que los Espíritus puros se hallan reunidos en el seno de Dios y ocupados en entonar alabanzas al Creador? – “Es una alegoría que pinta la comprensión que ellos tienen de las Perfecciones de Dios, porque le ven y le comprenden, pero, como tantas otras, no hay que tomarla literalmente. Todo en la Naturaleza, desde el granito de arena, canta: esto es, proclama el poder, la sabiduría y la bondad de Dios. Pero no creas que los Espíritus bienaventurados estén en contemplación por toda la eternidad. Sería una dicha estúpida y monótona. Y sería, además, la felicidad del egoísta, puesto que su existencia constituiría una inutilidad sin término. Esos Espíritus no padecen ya las tribulaciones de la vida corpórea, y ello de por sí significa un goce. Además, según hemos dicho, conocen y saben todas las cosas. Emplean con provecho la inteligencia que han adquirido para ayudar al progreso de los otros Espíritus. Ésa es su ocupación, y al mismo tiempo un placer”. (Unos de los símiles que utilizan para significar el Gozo que se siente al estar en El Seno de Dios es que, todos los Espíritus que han ‘Alcanzado’ llegar a tan Noble Lugar, pasarán toda la eternidad Contemplando La Hermosura de Dios y cantando Alabanzas a Su Gloria. Ciertamente disfruto muchísimo cantar constantemente Himnos y Cánticos Espirituales, pero mientras canto trabajo, porque pasar la vida cantando, sin hacer más nada, es de flojos, aunque se le esté cantando a nuestro Amoroso Padre Dios, Quien continuamente Sirve y Espera de nosotros que hagamos lo propio. Así pues, no es posible que los Espíritus que lleguen a El Seno de nuestro Amoroso Padre Dios pasen toda la eternidad contemplando y cantando Alabanzas a Dios, sin hacer más nada, porque, además de que sería una angustiosa monotonía, sería una pecaminosa pérdida de tiempo precioso, que se puede utilizar sirviendo, tal y como nuestro Amoroso Padre Dios Ocupa Su Tiempo.

Entiéndase también que, el símil de encontrarnos en El Seno de Dios quiere significar que nos encontramos tan cerca de Dios que pareciera que nos tuviera abrazados en Su Pecho, pero, como evidentemente Dios no tiene pecho, ni seno, ni brazos, …ni ninguna parte corporal que requerimos en nuestra precaria Tercera Dimensión, pues tenemos que comprender que, estar en El Seno de Dios supera por mucho lo que sentíamos al estar en el seno de nuestra madre. Esa sensación de paz, de gozo, … felicidad que sentíamos al estar abrazados por nuestra madre será multiplicada por millones cuando ‘Alcancemos llegar al Lugar en donde se encuentra nuestro Amoroso Padre Dios’, lo cual no es propiamente un lugar físico, sino más bien un ‘Estado Emocional’ producido por nuestra cercanía a lo que se denomina La Gloria de Dios, que nos embarga con Su Presencia y nos llena Plenamente de Gozo, Paz, … felicidad, pero que no nos inmoviliza sino que más bien nos mueve a Servir a todos nuestros Hermanos con mucha diligencia, entereza, pasión, … amor, justamente por El Amor que nos Embarga y que nos mantiene cantando Himnos a nuestro Amoroso Padre Dios mientras servimos a nuestros Hermanos).      

SÍMILES PERFECTAMENTE LÓGICOS

Al final de la disertación de Kardec, a la respuesta recibida a su pregunta 973, nos dice: «Las comunicaciones espíritas tienen por resultado mostrarnos el estado futuro del Alma, no ya con carácter de teoría, sino como una realidad. Ponen ante nuestros ojos todas las peripecias de la vida de ultratumba, pero nos las muestran al mismo tiempo como secuelas perfectamente lógicas de la existencia terrena, y, aunque desprovistas del aparato fantástico creado por la imaginación humana, no son por ello menos penosas para quienes hicieron mal uso de sus facultades. La diversidad de esas consecuencias es infinita. Mas se puede afirmar, en general, que cada uno es castigado por donde pecó. Así pues, unos lo son mediante la vista incesante del mal que realizaron. Otros, por los pesares y el temor, la vergüenza y la duda, el aislamiento y las tinieblas, la separación de los seres que les son queridos, etcétera».

(Hay un libro titulado “El Kybalion”, que contiene ciertas doctrinas herméticas del antiguo Egipto y Grecia. Uno de sus Principios es el de la ‘Correspondencia’, que nos dice que: «Como es arriba, es abajo; como es adentro, es afuera», para manifestar la existencia e interrelación o correspondencia de tres Grandes Planos: el Físico, el Mental y el Espiritual.  Este Principio afirma que, es posible imaginarnos lo que ocurre en el Plano Espiritual -el Más Allá- si lo hacemos una ‘correspondencia’ con lo que ocurre en nuestro Plano Físico -el más acá-. Justamente, este Principio es lo que ayuda a los Espíritus Superiores a comunicarnos lo que ocurre en el Más Allá, porque pueden hacer la ‘correspondencia’ con lo que nosotros ‘Experimentamos’ en el más acá. Pero, tenemos que entender que, esta ‘correspondencia’ es una “secuela perfectamente lógica de la existencia terrena”, lo que nos indica que, lo que nos comunican en 3D, apenas es un rastro -secuela- de lo que realmente ocurre, porque lo ocurre en el Más Allá, supera por mucho lo que ocurre en el más acá.

Así pues, “Las comunicaciones espíritas tienen por resultado mostrarnos el estado futuro del Alma, no ya con carácter de teoría, sino como una realidad”, porque nos es posible imaginarnos lo que ocurre en el Más Allá, si logramos imaginar detalladamente lo que los Espíritus Superiores intentan comunicarnos con imágenes en 3D. Pero siempre hay que tener presente lo que los Espíritus Superiores comentaron al Principio de su respuesta a la pregunta 969: “Es una alegoría que pinta la comprensión que ellos tienen de las Perfecciones de Dios, porque le ven y le comprenden, pero, como tantas otras, no hay que tomarla literalmente”. Es decir, lo que los Espíritus tratan de comunicarnos acerca del Más Allá, SON IMÁGENES REPRESENTATIVAS -ALEGÓRICAS- DE LO QUE VEN Y COMPRENDEN, por lo que en ningún caso debemos tomarlas literalmente, sino que debemos esforzarnos por hacer la ‘correspondencia’, considerando siempre lo abismal que pudiera ser lo que realmente ven y comprenden con lo que logran comunicar. Es por esta razón que, frecuentemente les recuerdo que, nos es preciso leer bien, investigar y profundizar toda información referida a Dios, Sus Perfecciones e Implicaciones, a los fines de no caer en una burda interpretación de lo que se nos quiere comunicar. De hecho, yo no les estoy pidiendo que crean en todo esto que les estoy escribiendo, sino que más bien, continuamente les pido que lean, investiguen y profundicen muy bien todo aquello que les escribo y que se esfuercen por sacar sus propias conclusiones respecto a lo que les escribo.      




 

miércoles, 15 de mayo de 2024

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte XCVII

XCVII.LEYES MORALES – Libro IV / Capítulo II: PENAS Y GOCES FUTUROS / Parte II

PENSAR Y SENTIR MÁS ALLÁ DE LA TERCERA DIMENSIÓN

En la respuesta 966, los Espíritus Superiores le comunican a Kardec: “Vuestro lenguaje es sobremanera incompleto para que pueda expresar lo que está fuera de vosotros. De ahí que hayan sido necesarias las comparaciones, y esas imágenes y figuras las habéis tomado por la realidad. Pero, a medida que el hombre se esclarece, su mente va comprendiendo aquellas cosas que su lengua no es capaz de traducir”.

Ayer veía un video en TikTok en el cual, una canalizadora comentó que es posible conocer el nombre de nuestro Ángel de La Guarda, pero nos recordó que, en el Más Allá, la comunicación de los seres espirituales no se realiza mediante palabras, por lo que, al comunicarnos sus Nombres con palabras en 3D, lo hacen con palabras que nosotros podamos pronunciar, porque si lo hicieran con sus ausentes vocabularios verbales, no comprenderíamos tal fonética. Así pues, cuando los Espíritus, ubicados en el Más Allá, son contactados por los médiums o canalizadores, ubicados en el más acá, no les queda de otra que, para poder comunicarnos algo acerca del Más Allá, tienen que esforzarse por buscar palabras que podamos comprender y que pudieran ayudarnos a darnos una idea de lo que nos quieren comunicar, pero con ideas en 3D, porque MÁS ALLÁ DE LA TERCERA DIMENSIÓN NO SON NECESARIAS LAS COSAS MATERIALES POR LO QUE EN EL MÁS ALLÁ NO EXISTEN, pero a los Espíritus no les queda de otra que hablarnos de cosas materiales, a pesar de que en el Más Allá no existen, porque sino no les comprenderíamos

Es por esta razón que, nuestro Amado Yeshuá nos hablaba de las muchas habitaciones que hay en la Casa de nuestro Padre. También nos hablaba de las Bodas del Reino, las Mesas con ricos manjares, pasar por el ojo de una aguja, … ¡EN EL MÁS ALLÁ NO EXISTE NADA MATERIAL PORQUE NO SE NECESITAN!!! Para qué quiero una casa o una habitación o fiestas o alimentos… si a mi Espíritu no le hacen falta, porque no siente ni calor, ni frio, ni la lluvia, ni hambre, … Hace algún tiempo, vi un documental acerca de los ofrecimientos que hacen algunos líderes religiosos a sus feligresías, ofreciéndoles hasta un castillo en el cielo, si les entregan a sus líderes eclesiales todas sus fortunas. Estos extraviados líderes eclesiales les aseguran a sus feligresías que según la cantidad de desprendimiento material que tengan en esta vida así será la habitación que tengan en el Más Allá. Y esto ciertamente es verdad, porque MIENTRAS MAYOR SEA TU DESPRENDIMIENTO MATERIAL EN ESTA VIDA MAYOR SERÁ TU ASCENSO EN LOS NIVELES DE CONSCIENCIA LO QUE CIERTAMENTE TE ACERCARÁ MÁS A NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS. Pero el problema de este tipo de ‘falsas enseñanzas religiosas’ es que la feligresía no toma ‘Consciencia’ de la razón por la cual abandona sus posesiones materiales, tanto cuanto lo estará haciendo para adquirir otra posesión material, supuestamente mejor ubicadas, lo que hace de este ‘supuesto abandono de las cosas materiales’ sea un ofrecimiento falso, que poco ayuda en el ‘Crecimiento Espiritual’, porque sus deseos de lo material persisten, pese a sus ‘falsos desprendimientos’. ¡DESEAR UN CASTILLO EN EL CIELO SON DESEOS MATERIALISTAS!!!, egoístas por demás, porque son deseos de diferenciarme del resto de mis Hermanos, pero materialmente, ubicándome por encima de ellos.

¡ES PRECISO DEJAR DE PENSAR Y SENTIR EN 3D!!!, porque en el Más Allá todo es absolutamente distinto. Sé que muchos de ustedes, que tienen una aprehensión material muy alta, estarán preguntándose: “¿Entonces para que quiero ir al Más Allá?”. Pues esta pregunta se la está haciendo tu Ego o Periespíritu, porque A TU ESPÍRITU LE URGE IR AL MÁS ALLÁ TANTO CUANTO DE ALLÁ VIENE Y ES ALLÁ EN DONDE ES PLENAMENTE DICHOSO. Es posible que, cuando hagas tu transición al Más Allá, veas a tu amada madre en la entrada, esperándote para invitarte a entrar, pero después que entres, ya no verás a tu amada madre, porque esa figura que adoptó para recibirte, es simplemente un traje, para que logres reconocerla, antes de entrar al Más Allá y tengas confianza en entrar. Después que entres, la seguirás reconociendo, pero no porque porte esa figura física que reconociste antes de entrar, sino porque ahora reconoces su Esencia Espiritual, la cual te hace amarla aún más, porque en esa Esencia Espiritual se encuentran las hermosas vivencias que ‘Experimentaste’ con ese ser, durante tus primeros años de vida material. En el Más Allá, lograrás encontrarte con esa hermosa mujer a la que tanto amaste durante tu vida material, pero la reconocerás por su Esencia Espiritual, no por aquel hermoso físico que tanto deseaste y amaste, porque ya no tiene puesto ese traje. Es más, ni siquiera verás a una mujer, porque los Espíritus no tienen sexo, pero si sentirás esa hermosa atracción que sentiste por ella, aunque transformada en amor verdadero, tanto cuanto, en el Más Allá, las pasiones corporales desaparecen. Entonces, en esa Esencia Espiritual, reconocerás a un Amado Hermano, quien compartió contigo hermosas ‘Experiencias de Vida’, que te ayudaron a ‘Aprender’ acerca de las pasiones humanas, de las caricias, del sexo, … del amor. Te lo garantizo, AQUELLO QUE SIENTES EN EL MÁS ACÁ SE MULTIPLICA POR MUCHO EN EL MÁS ALLÁ, PERO SIN LA TERRIBLE SENSACIÓN DE LA PÉRDIDA, TANTO CUANTO, EN EL MÁS ALLÁ, NO EXISTE LA APREHENSIÓN.

(420):  965. Los pesares y goces del alma después de la muerte ¿tienen algo de material? – “No pueden ser materialistas, ya que el alma no es de naturaleza material. Lo dice el buen sentido. Esas penas y placeres no tienen nada de carnal y, sin embargo, son mil veces más vivos que los que experimentáis en la Tierra, porque el Espíritu, una vez desprendido del cuerpo, es más sensible: la materia no embota ya sus sensaciones”. (Arriba les comenté que: “AQUELLO QUE SIENTES EN EL MÁS ACÁ SE MULTIPLICA POR MUCHO EN EL MÁS ALLÁ…”, lo cual sé que muchos comprendieron que estoy haciendo referencia propiamente a los sentimientos hermosos del amor. Pero, ¿qué decir de los sentimientos propios de las ‘penas’?, pues que también se multiplican en el Más Allá, pero no propiamente como un sufrimiento o dolor físico, sino más bien como lo que propiamente es: SIMPLEMENTE UNA PENA, lo cual es un ‘sentimiento grande de tristeza, pesadumbre, aflicción, pesar, … que se siente por no haber cumplido con lo ‘Planificado antes de Reencarnar en la vida pasada’. Luego, si bien es cierto que esta ‘pena’ acongoja mucho al Espíritu, no le causa dolor, sino que más bien lo mueve a ocuparse -más que preocuparse- en esforzarse por realizar una mejor ‘Planificación de su próxima Reencarnación’, a los fines de evitar esa terrible sensación que produce el hecho de no haberse esforzado por ‘Competir’ con mayor ahínco, al haberse dejado derrotar por las Pruebas, que el mismo se impuso en su vida pasada. En el Más Allá, la pena es una sensación similar a la que siente aquel que compite en una carrera y no gana, pero sabe que no ganó porque no se esforzó al máximo para ganar. 

DICHA PLENA

Etimológicamente, la palabra ‘dicha’ significa simplemente ‘cosas dichas’, pero esta sencilla palabra hace referencia al ‘estado del ánimo que se complace en el disfrute de algo bueno’ porque, desde los tiempos antiguos tenemos la creencia que ‘aquello que deseamos se cumple si lo decimos’. Más propiamente, la palabra ‘dicha’ tiene su origen en los ‘dichos’ o ‘bendiciones’ que un padre moribundo pronunciaba sobre sus hijos, al desear para estos ‘cosas buenas’, lo cual evidentemente, si se cumplen por los ‘dichos del padre’, harán del hijo una persona muy próspera, gozosa, feliz, … dichosa, tanto cuanto así lo dijo su padre. Además, lo dijo en el lecho de muerte, lo cual les daba cierta garantía de que se cumplirían, tanto cuanto, el padre, desde el Más Allá, se esforzaría por cumplir con su palabra ‘palabra dicha o deseos pronunciados’.

Así pues, la ‘dicha’ se convirtió en ‘lo mejor que a cualquiera le puede suceder’, tanto cuanto son los mejores deseos de un padre para con sus hijos. Y ¿cuál creen ustedes que sea el mejor Deseo de nuestro Amoroso Padre Dios para nosotros Sus Hijos? Pues, que logremos acercarnos a Él, totalmente pulcros, más brillantes de lo que éramos cuando nos engendró, para que así gocemos de Su Amorosa Presencia Plenamente. Si realmente lograran imaginarse lo que significa lo GOZAR PLENAMENTE DE LA PRESENCIA DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS, ciertamente se esforzarían muchísimo más por lograr ganar en la ‘Competencia’ que hemos venido a Jugar, con el resto de nuestros Hermanos, los otros Espíritus Encarnados, que se encuentran con nosotros en este Valle de Lágrimas. En el Más Allá, esta hermosa realidad la logramos ver, no simplemente imaginar, y es por esta razón que, aquellos Espíritus que se han esforzado muy poco por ‘Acercarse a nuestro Amoroso Padre Dios’ sienten una ‘pena inimaginable’, al ver lo lejos que se encuentran de lograr el Objetivo de ’Conocer a nuestro Amoroso Padre Dios’

(420): 967. ¿En qué consiste la dicha de los Espíritus buenos? – “En conocer todas las cosas. En no tener odio ni celos, envidia ni ambición, ni ninguna de las pasiones que labran la infelicidad de los hombres. El amor que les une es para ellos fuente de una ventura suprema. No experimentan las necesidades, padecimientos ni angustias del vivir material. Son dichosos por el bien que realizan. Por otra parte, la felicidad de los Espíritus es siempre proporcional a su grado de elevación. Bien es verdad que sólo los Espíritus puros gozan de la dicha suprema, pero todos los restantes no son desgraciados. Entre los malos y los perfectos hay infinidad de grados, en que los goces son relativos al estado moral. Los que se hallan lo bastante adelantados comprenden la felicidad de los que han llegado antes que ellos mismos, y aspiran a conquistarla, pero es éste para ellos un motivo de estímulo y no de envidia. Bien se comprende que de ellos mismos depende lograrla, y con este objeto trabajan, pero lo hacen con la calma de la conciencia limpia, y se sienten afortunados por no tener que sufrir lo que los malos padecen”. (Es claro que, la ‘Dicha Plena’ sólo la pueden ‘Alcanzar’ aquellos Espíritus que logren ‘Purificarse’ al ‘Nivel de Dios’. Es decir, no es posible llegar al Lugar en donde se encuentra nuestro Amoroso Padre Dios si el brillo de nuestros Espíritus no es similar a El Brillo de nuestro Amoroso Padre Dios. No obstante, existen ‘Niveles de Cercanía’, los cuales, evidentemente, proveerán al Espíritu de un gozo que es proporcional a la Cercanía que logremos al Lugar en donde Se Encuentra nuestro Amoroso Padre Dios. Luego, tomemos en cuenta que, lo primero que le responden los Espíritus Superiores a Kardec es que: “LA DICHA DE LOS ESPÍRITUS BUENOS CONSISTE EN CONOCER TODAS LAS COSAS”, lo cual confirma que, nuestro Primer Objetivo, para el cual fuimos revestidos de materialidad, es ‘Conocer todas las cosas’, lo que implica un esfuerzo por ‘Aprender de todas nuestras Experiencias de Vida’, particularmente de las Pruebas. Esto es porque, los ‘Espíritus Buenos’ son aquellos que han logrado hacer bien todas las cosas y se han hecho ‘Conscientes’ de todo lo que han ‘Aprendido’, lo cual ha ‘Aumentado’ en ellos el ‘Conocimiento’ que les ha permitido ‘Acercarse a nuestro Amoroso Padre Dios’.

Ciertamente, para poder comprender qué es el Más Allá y lo que realmente ocurre Allá, nos es preciso dejar de pensar y sentir en 3D, pero también es cierto que todo camino comienza al dar los primeros pasos y, para poder comprender qué ocurre en el Más Allá, nos es preciso imaginar en 3D. Así púes, para comprender lo que los Espíritus Superiores le respondieron a Kardec, en esta interesante pregunta - ¿En qué consiste la ‘dicha’ de los ‘Espíritus Buenos’? -, nos es preciso hacer uso de nuestra imaginación en 3D. ¿Recuerdan que les he comentado que todos ‘Planificamos nuestras Reencarnaciones’ por Clanes? Pues bien, cada Clan es como un Equipo de basquetbol o de futbol o de gimnasia o de lucha libre o de carrera … de una Universidad, en donde cada Jugador logra un Puntaje Individual, que también afecta el Puntaje del Equipo, motivo por el cual, todos los Jugadores de cada Equipo deben apoyar al resto de los jugadores, a los fines de llevarse, no sólo las Medallas Individuales, sino también el Trofeo Estatal o incluso el Nacional. En el Juego por nuestros Mundos ocurre más o menos lo mismo, pero con algunas diferencias, por lo que, es posible que podamos imaginarnos la culminación de una dura partida, lo cual ocurrirá cuando hagamos nuestra transición al Más Allá.

Yo suelo imaginar mi transición al Más Allá como cuando culmino un encuentro de futbol entre amigos, en una improvisada cancha de futbol. Me veo a mí mismo tirado en el suelo, descansando, agotado, algo adolorido y con la ropa bastante sucia -entré al Más Allá-. Luego me levanto y paso a saludar al resto de mis compañeros de equipo, algunos de los cuales se ven algo más agotados y maltratados que yo. Converso con algunos de los que están cerca y de repente, a lo lejos, veo a Juan, sonriendo feliz, pero algo entristecido. Lo saludo a la distancia y él, con su dedo pulgar, me hace el gesto universal de lo logré. Entonces me hace señas con los puños y las manos, como diciéndome “¡Fuerza!!! ¡Tú también lo lograrás!!! ¡Anda!!! ¡Acompáñame pronto!!!”. En esos momentos se me acerca Pedro y, visiblemente feliz, me dice: “¿Viste? ¡Juan ‘Avanzó’!!! ¡Cada vez se acerca más a nuestro Padre!!! ¡Tenemos que ponerle un poquito más de empeño en la próxima vida, para ver si le ‘Alcanzamos’!!!”. Muy emocionado, sin querer queriendo, le dije a Pedro: “¡Quizás hasta lo pasamos!!!”. Y Pedro, mirándose su ropa y la mía, bastante embarradas, riéndose me replicó: “¡Venga hombre!!! ¿Por qué no? ¡En este hermoso Juego todo es posible!!!”. En esos momentos oímos una carcajada y, al voltear hacia desde donde salía la carcajada, vimos a Juan, haciéndonos señas de negatividad con los brazos, como diciéndonos: “¡Imposible!!! ¡No me ‘Alcanzarán’!!!”, luego nos lanzaba besos y nos hacía señas con las manos, como diciéndonos: “¡Vengan!!! ¡Apúrense!!!”. Entonces comprendí su tristeza, porque, aunque ciertamente estaba feliz por llegar a ‘Conocer a nuestro Amoroso Padre Dios’, también estaba triste porque ya no jugaría en nuestro Clan. A lo lejos, logramos visualizar a Judas, sentado en el suelo, con lágrimas en los ojos y haciendo gestos de derrotado. Pedro y yo nos acercamos a Judas, para preguntarle qué le ocurría. Levantándose nos abrazó y llorando exclamó: “¡No logré ni un puntito positivo!!!” y, alejándose un tanto de nosotros, Judas nos mostraba su ropa, exageradamente embarrada, mientras nos decía: “¡Es que esta soberbia no me deja ‘Progresar’!!! ¡Tendré que retirarme del Clan y anotarme en algún Clan que vaya a realizar sus ejercicios de vida en Afganistán!!! Quizás así, si Reencarno con sexo femenino, en ese país lleno de misóginos, logre que me desprendan gran parte de este barro, aunque sea a golpes”. Pedro y yo nos miramos entristecidos y preocupados por Judas y, casi al unísono le dijimos: “¡No hombre!!! ¡Venga!!! ¡Intentémoslo una vez más!!! ¡Puede que en la próxima Reencarnación lo logres!!!”. Entonces Judas se nos acercó y, muy entristecido y preocupado, nos dijo: “Es que no quiero detener el ‘Progreso del Clan’ por causa de mi soberbia que ya se está salpicando de ira!!!”. Una vez más, casi al unísono, Pedro y yo abrazamos a Judas, mientras le decíamos: “¡Intentémoslo una vez más!!! ¡Si Juan pudo todos podemos!!! ¡Sólo tenemos que evitar seguir cayéndonos y procurar ‘Crecer en el Conocimiento de las cosas!!!”. De repente, el resto del Clan se acercó con gestos de alboroto y entre risas y abrazos, nos decían: “¡Vamos!!!! ¡A ‘Planificar nuestra próxima Reencarnación’!!! ¡La noningentésima vez es la vencida!!!” y todos nos fuimos riéndonos a carcajadas hacia nuestro cuarto de ‘Planificación’.   

El caso es que, como lo comentan los Espíritus Superiores: “Los que se hallan lo bastante adelantados comprenden la felicidad de los que han llegado antes que ellos mismos, y aspiran a conquistarla, pero es éste para ellos un motivo de estímulo y no de envidia. Bien se comprende que de ellos mismos depende lograrla, y con este objeto trabajan, pero lo hacen con la calma de la conciencia limpia, y se sienten afortunados por no tener que sufrir lo que los malos padecen”. Aquellos sentimientos negativos de odio, de envidia, de frustración, …, que pudiéramos sentir en el más acá, desaparecen en el Más Allá, porque Allá somos lo que en Esencia es nuestro Amoroso Padre Dios: AMOR. Por eso, aunque durante nuestra vida material -en el más acá- hayamos tenido muchas diferencias con algunos de los miembros de nuestro Clan, en el Más Allá esas diferencias se anulan, porque prela el Amor sobre los sentimientos negativos, que son propios de la carne. En el Más Allá veremos con mucho Amor a aquel Hermano nuestro que, durante nuestra vida material -en el más acá- nos hizo la vida de cuadritos, porque entenderemos que lo hizo por la gran cantidad de barro que lo recubre. EL MÁS ALLÁ ES UN LUGAR DE EXTREMA DICHA PORQUE NOS EMBARGA UN ENORME AMOR POR TODOS NUESTROS HERMANOS Y SOMOS FELICES AL VOMPARTIR CON ELLOS.  



 

martes, 14 de mayo de 2024

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte XCVI

XCVI.LEYES MORALES – Libro IV / Capítulo II: PENAS Y GOCES FUTUROS / Parte I

EL MÁS ALLÁ

Al portar en nuestro interior un Espíritu, todos y cada uno de nosotros hemos estado en el Más Allá, por lo que interiormente intuimos que hay algo Más Allá de esta vida material y, de alguna forma o manera, intuimos que, al morir, nuestro destino es ese lugar, al cual genéricamente denominamos Más Allá. Pero este Más Allá que intuimos, algunos lo vislumbran penoso, porque, de alguna forma o manera, saben que, en atención a sus desaciertos existenciales, no merece otra cosa que un castigo. Otros vislumbran un lugar gozoso, porque saben que sus esfuerzos por superar todas las Pruebas impuestas los hacen merecedores de disfrutar de cierta dicha en el Más Allá. Los primeros evidentemente vislumbran un infierno y los segundos un Paraíso. Algunos otros prefieren no vislumbrar nada y viven sus vidas sin importarles lo que les ocurrirá después de morir, porque, según ellos, ese Más Allá no existe y la vida presente es la única que tienen. Estos últimos prefieren dudar de la existencia del Más Allá quizás porque sus Espíritus se han mantenido tanto tiempo en la ignorancia espiritual que ya dudan que son Espíritus.

En cualquiera de los casos, la triste realidad es que, la gran mayoría de los Espíritus Encarnados presentan ciertas dudas acerca de la existencia del Más Allá porque les cuesta imaginar ese extraño lugar, ya sea malo o ya sea bueno. Consecuentemente, muchos de aquellos que se están esforzando por hacerlo bien -para ganarse el Paraíso- tienen momentos en los que claudican en sus esfuerzos, porque realmente no tienen certeza de lo que les espera. Y a aquellos que intuyen que les tocará un infierno, en atención a que no saben lo que realmente ocurre en el Más Allá, pues optan por comportarse cada día peor, porque suponen que ya no vale la pena esforzarse por ser buenos, tanto cuanto ya están anotados para ir al infierno. Generalmente, en cualquiera de los dos casos, es común creer que, ya sea que se ganen el Paraíso y o el infierno, este premio es para toda la eternidad, por lo que no logro entender por qué claudican los que se están esforzando por ganarse el Paraíso o por qué no se esfuerzan por hacer el bien aquellos que sienten que se han ganado el infierno. Una vez más, la respuesta es el desconocimiento de lo que realmente es el Más Allá y lo que vamos a hacer allá. Por eso es tan importante leer, investigar y profundizar aquello que desconocemos, para darnos una mejor idea de a lo que nos enfrentaremos y actuar en consecuencia.   

(417): 959. ¿De dónde le viene al ser humano el sentimiento instintivo de la vida futura? – “Ya lo hemos dicho: antes de haber encarnado conocía el Espíritu todas esas cosas, y el alma guarda un vago recuerdo de lo que sabe y de lo que ha visto en el estado espiritual”. (En este punto, vale la pena anotarles la disertación que hace Kardec al respecto: «En todos los tiempos se ha preocupado el hombre por el porvenir que le aguarda más allá de la tumba, y esto es muy natural. Por mucha importancia que conceda a la vida presente no puede impedirse considerar cuán breve es ésta, y sobre todo cuán precaria, ya que en cualquier instante puede verse tronchada, y el hombre nunca está seguro del día de mañana. ¿Qué le sucede después del fatal momento de la muerte? Seria es la pregunta, pues no implica unos pocos años, sino la eternidad. Aquel que deba pasar largos años en un país extranjero se preocupa por la situación en que allí se encontrará. ¿Cómo, entonces, no preocuparnos de la situación en que estaremos al dejar este mundo, puesto que creemos que lo abandonaremos para siempre? La idea de la nada tiene algo que repugna a la razón. El hombre que durante su vida ha sido el más despreocupado, cuando llega el instante supremo se pregunta qué será de él, involuntariamente concibe una esperanza. Creer en Dios sin admitir la vida futura constituiría un contrasentido. El sentimiento de una existencia mejor está en el fuero íntimo de todo hombre. Dios no ha podido implantarlo en vano ahí. La vida futura implica la conservación de nuestra individualidad después de la muerte En efecto, ¿qué nos importaría sobrevivir al cuerpo, si nuestra esencia moral debiera perderse en el océano de lo infinito? Para nosotros, las consecuencias de ello equivaldrían a las de la nada».

Inferencias interesantes las de Kardec, pero sólo me detendré a comentar que, todas las dudas que tenemos acerca del Más Allá, de alguna forma o manera, reflejan las dudas que tenemos acerca de la existencia de Dios, tanto cuanto, si dudamos de la existencia del Más Allá o no terminamos de comprender lo que en ese Más Allá ocurre es porque, de alguna forma o manera, estamos dudando de Dios o no terminamos de comprender Sus Perfecciones e Implicaciones. De manera que, se hace altamente necesario leer, investigar y profundizar acerca del Reino de Dios, el cual es propiamente espiritual, si realmente queremos llegar a ‘Conocer a nuestro Amoroso Padre Dios’. Cuando logremos comprender qué es el Más Allá y lo que realmente ocurre allá, entonces comenzaremos a comprender lo que realmente hemos venido a hacer a este Mundo y lo que realmente es el Paraíso y el infierno, entonces dejaremos de preocuparnos y comenzaremos a ocuparnos en entrar al Paraíso, aunque pareciera que teníamos ganado el infierno).

NO ES DIOS QUIEN NOS JUZGA

Muchísimos son los que, al desconocer qué es el Más Allá y lo que realmente ocurre allá, suelen imaginar que, cuando hagan su transición a ese desconocido lugar, les estará esperando Dios, con una vara en la mano, para castigarlos, por lo mal que se portaron durante su existencia material. Pero resulta que, en ese Más Allá, pocos son los que tienen la Dicha de Ver a Dios, en atención a que lograron ‘Conocerle’. De manera que, la gran mayoría de los que van muriendo, se encuentran es con sus propias Almas, las cuales saben lo que hicieron y lo que les conviene o merecen, en atención a sus comportamientos durante su existencia material. Son nuestras propias Almas las que deciden la próxima Reencarnación y esta será un Paraíso o un infierno según sea lo que se merezca el Espíritu, en atención al puntaje que haya acumulado en sus vidas pasadas.

EL JUICIO DE DIOS SE ENCUENTRA EN NOSOTROS MISMOS, tanto cuanto formamos parte de Dios y sabemos lo que hicimos bien o mal, y lo que merecemos en consecuencia. Somos nosotros mismos los que ‘Planificamos’ nuestra próxima Reencarnación, tomando siempre en cuenta nuestros comportamientos en las vidas materiales pasadas, y decidiendo los Karmas que merecemos, según nuestros comportamientos hayan sido buenos o malos. Nuestro Amoroso Padre Dios, desde la cercana pero infranqueable distancia, da el visto bueno a nuestras ‘Planificaciones’, esperando que realmente cumplamos con lo ‘Planificado’.  

Al respecto, vale la pena leer la apología que al respecto nos deja anotada Kardec:

(419): «Un padre ha dado a su hijo educación e instrucción. Vale decir, los medios para saber conducirse. Le cede un campo para cultivar y le expresa: “Esta es la normal que has de seguir, y estas las herramientas precisas para lograr que la tierra sea fértil y asegures así tu subsistencia. Te di instrucción para que comprendieses esa norma. Si la obedeces, el campo te rendirá mucho, proporcionándote descanso en tu vejez. Si no lo haces, la tierra nada producirá y morirás de inanición”. Dicho lo cual, el padre deja al hijo que obre como mejor le parezca. ¿No es cierto que ese campo rendirá en virtud de los cuidados que se concedan a los cultivos, y que toda negligencia irá en detrimento de la cosecha? El hijo, pues, será en su ancianidad dichoso o desgraciado, conforme haya seguido o descuidado la norma que su padre le trazó. Por su parte, Dios es aún más previsor, por cuanto nos advierte a cada instante si estamos haciendo bien o mal. Nos envía a los Espíritus para que nos inspiren, pero no los escuchamos. Hay, además, la diferencia de que Dios otorga siempre al hombre un recurso, en sus nuevas existencias, para que repare sus pasados errores, en tanto que el hijo a que hacemos referencia no lo tendrá, si emplea mal su tiempo». (Nuestro Amoroso Padre Dios nos Ha Instruido respecto a lo que se espera de nosotros durante nuestras existencias materiales y nos Legó Reglas al respecto. Luego, queda de parte nuestra el cumplir o no con las Reglas y en tomar en cuenta o no Sus Instrucciones, para que nos vaya bien, durante el Desarrollo de El Gran Juego. Como Las Instrucciones de nuestro Amoroso Padre Dios están inscritas en nuestros ADN Cósmico, pues nosotros ciertamente intuimos lo que está bien y lo que está mal, por lo que, al faltar en alguna Regla, somos nosotros los que decidimos -CON JUSTICIA- lo que merecen nuestras acciones, sea esto bueno o malo. Pero entiéndase que, cuando por Justicia nos vemos obligados a decidir la activación de un Karma desagradable, no es porque nos estemos castigando, sino que, nuestras Almas saben lo que necesitamos para ‘Perfeccionarnos’ y la ‘Perfección’ muchas veces requiere dejarnos caer en un ardiente crisol, para salir relucientes como el oro).