XCVII.LEYES MORALES – Libro IV / Capítulo II: PENAS Y GOCES
FUTUROS / Parte II
PENSAR Y SENTIR MÁS ALLÁ DE LA TERCERA DIMENSIÓN
En la respuesta 966, los
Espíritus Superiores le comunican a Kardec: “Vuestro lenguaje es sobremanera incompleto para que
pueda expresar lo que está fuera de vosotros. De ahí que hayan sido necesarias
las comparaciones, y esas imágenes y figuras las habéis tomado por la realidad.
Pero, a medida que el hombre se esclarece, su mente va comprendiendo aquellas
cosas que su lengua no es capaz de traducir”.
Ayer veía un video en
TikTok en el cual, una canalizadora comentó que es posible conocer el nombre de
nuestro Ángel de La Guarda, pero nos recordó que, en el Más Allá, la
comunicación de los seres espirituales no se realiza mediante palabras,
por lo que, al comunicarnos sus Nombres con palabras en 3D, lo hacen con
palabras que nosotros podamos pronunciar, porque si lo hicieran con sus
ausentes vocabularios verbales, no comprenderíamos tal fonética. Así pues,
cuando los Espíritus, ubicados en el Más Allá, son contactados por los médiums
o canalizadores, ubicados en el más acá, no les queda de otra que, para poder
comunicarnos algo acerca del Más Allá, tienen que esforzarse por buscar
palabras que podamos comprender y que pudieran ayudarnos a darnos una idea de
lo que nos quieren comunicar, pero con ideas en 3D, porque MÁS ALLÁ DE LA TERCERA DIMENSIÓN
NO SON NECESARIAS LAS COSAS MATERIALES POR LO QUE EN EL MÁS ALLÁ NO EXISTEN,
pero a los Espíritus no les queda de otra que hablarnos de cosas materiales, a
pesar de que en el Más Allá no existen, porque sino no les comprenderíamos.
Es por esta razón que,
nuestro Amado Yeshuá nos hablaba de las muchas habitaciones que hay en la Casa
de nuestro Padre. También nos hablaba de las Bodas del Reino, las Mesas con
ricos manjares, pasar por el ojo de una aguja, … ¡EN EL MÁS ALLÁ NO EXISTE NADA MATERIAL PORQUE NO SE
NECESITAN!!! Para
qué quiero una casa o una habitación o fiestas o alimentos… si a mi Espíritu no le hacen falta,
porque no siente ni calor, ni frio, ni la lluvia, ni hambre, … Hace
algún tiempo, vi un documental acerca de los ofrecimientos que hacen algunos
líderes religiosos a sus feligresías, ofreciéndoles hasta un castillo en el
cielo, si les entregan a sus líderes eclesiales todas sus fortunas. Estos
extraviados líderes eclesiales les aseguran a sus feligresías que según la cantidad
de desprendimiento material que tengan en esta vida así será la habitación que
tengan en el Más Allá. Y esto ciertamente es verdad, porque MIENTRAS MAYOR SEA TU
DESPRENDIMIENTO MATERIAL EN ESTA VIDA MAYOR SERÁ TU ASCENSO EN LOS NIVELES DE
CONSCIENCIA LO QUE CIERTAMENTE TE ACERCARÁ MÁS A NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS.
Pero el problema de este tipo de ‘falsas enseñanzas religiosas’ es que la
feligresía no toma ‘Consciencia’ de la razón por la cual abandona sus
posesiones materiales, tanto cuanto lo estará haciendo para adquirir otra
posesión material, supuestamente mejor ubicadas, lo que hace de este ‘supuesto
abandono de las cosas materiales’ sea un ofrecimiento falso, que poco ayuda en
el ‘Crecimiento Espiritual’, porque sus deseos de lo material persisten, pese a
sus ‘falsos desprendimientos’. ¡DESEAR UN CASTILLO
EN EL CIELO SON DESEOS MATERIALISTAS!!!, egoístas por demás, porque
son deseos de diferenciarme del resto de mis Hermanos, pero materialmente,
ubicándome por encima de ellos.
¡ES PRECISO DEJAR DE PENSAR Y SENTIR EN 3D!!!,
porque en el Más Allá todo es absolutamente distinto. Sé que muchos de ustedes,
que tienen una aprehensión material muy alta, estarán preguntándose: “¿Entonces
para que quiero ir al Más Allá?”. Pues esta pregunta se la está haciendo tu Ego
o Periespíritu, porque A
TU ESPÍRITU LE URGE IR AL MÁS ALLÁ TANTO CUANTO DE ALLÁ VIENE Y ES ALLÁ EN
DONDE ES PLENAMENTE DICHOSO. Es posible que, cuando hagas tu
transición al Más Allá, veas a tu amada madre en la entrada, esperándote para
invitarte a entrar, pero después que entres, ya no verás a tu amada madre,
porque esa figura que adoptó para recibirte, es simplemente un traje, para que
logres reconocerla, antes de entrar al Más Allá y tengas confianza en entrar.
Después que entres, la seguirás reconociendo, pero no porque porte esa figura
física que reconociste antes de entrar, sino porque ahora reconoces su Esencia
Espiritual, la cual te hace amarla aún más, porque en esa Esencia Espiritual se
encuentran las hermosas vivencias que ‘Experimentaste’ con ese ser, durante tus
primeros años de vida material. En el Más Allá, lograrás encontrarte con esa
hermosa mujer a la que tanto amaste durante tu vida material, pero la
reconocerás por su Esencia Espiritual, no por aquel hermoso físico que tanto
deseaste y amaste, porque ya no tiene puesto ese traje. Es más, ni siquiera
verás a una mujer, porque los Espíritus no tienen sexo, pero si sentirás esa
hermosa atracción que sentiste por ella, aunque transformada en amor verdadero,
tanto cuanto, en el Más Allá, las pasiones corporales desaparecen. Entonces, en esa Esencia Espiritual,
reconocerás a un Amado Hermano, quien compartió contigo hermosas ‘Experiencias
de Vida’, que te ayudaron a ‘Aprender’ acerca de las pasiones humanas, de las
caricias, del sexo, … del amor. Te lo garantizo, AQUELLO
QUE SIENTES EN EL MÁS ACÁ SE MULTIPLICA POR MUCHO EN EL MÁS ALLÁ,
PERO SIN LA TERRIBLE SENSACIÓN DE LA PÉRDIDA, TANTO CUANTO, EN EL MÁS ALLÁ, NO
EXISTE LA APREHENSIÓN.
(420): 965. Los pesares y goces del alma después de
la muerte ¿tienen algo de material? – “No pueden ser materialistas,
ya que el alma no es de naturaleza material. Lo dice el buen
sentido. Esas penas y placeres no tienen nada de
carnal y, sin embargo, son mil veces más vivos que los que experimentáis en la
Tierra, porque el Espíritu, una vez desprendido del cuerpo, es más sensible: la
materia no embota ya sus sensaciones”. (Arriba les comenté que: “AQUELLO
QUE SIENTES EN EL MÁS ACÁ SE MULTIPLICA POR MUCHO EN EL MÁS ALLÁ…”,
lo cual sé que muchos comprendieron que estoy haciendo referencia propiamente a
los sentimientos hermosos del amor. Pero, ¿qué decir de los sentimientos
propios de las ‘penas’?, pues que también se multiplican en el Más Allá, pero
no propiamente como un sufrimiento o dolor físico, sino más bien como lo que
propiamente es: SIMPLEMENTE
UNA PENA, lo cual es un ‘sentimiento grande de tristeza, pesadumbre, aflicción,
pesar, … que se siente por no haber cumplido con lo ‘Planificado antes de
Reencarnar en la vida pasada’. Luego, si
bien es cierto que esta ‘pena’ acongoja mucho al Espíritu, no le causa dolor,
sino que más bien lo mueve a ocuparse -más que preocuparse- en esforzarse por
realizar una mejor ‘Planificación de su próxima Reencarnación’, a
los fines de evitar esa terrible sensación que produce el hecho de no haberse
esforzado por ‘Competir’ con mayor ahínco, al haberse dejado derrotar por las
Pruebas, que el mismo se impuso en su vida pasada. En el Más Allá, la pena es
una sensación similar a la que siente aquel que compite en una carrera y no
gana, pero sabe que no ganó porque no se esforzó al máximo para ganar.
DICHA PLENA
Etimológicamente, la
palabra ‘dicha’ significa
simplemente ‘cosas dichas’, pero esta sencilla palabra hace referencia al
‘estado del ánimo que se complace en el disfrute de algo bueno’
porque, desde los tiempos antiguos tenemos la creencia que ‘aquello que
deseamos se cumple si lo decimos’. Más propiamente, la palabra ‘dicha’ tiene su
origen en los ‘dichos’ o ‘bendiciones’ que un padre moribundo pronunciaba sobre
sus hijos, al desear para estos ‘cosas buenas’, lo cual evidentemente, si se
cumplen por los ‘dichos del padre’, harán del hijo una persona muy próspera,
gozosa, feliz, … dichosa, tanto cuanto así lo dijo su padre. Además, lo dijo en
el lecho de muerte, lo cual les daba cierta garantía de que se cumplirían,
tanto cuanto, el padre, desde el Más Allá, se esforzaría por cumplir con su
palabra ‘palabra dicha o deseos pronunciados’.
Así pues, la ‘dicha’ se
convirtió en ‘lo mejor que a cualquiera le puede suceder’, tanto cuanto son los
mejores deseos de un padre para con sus hijos. Y ¿cuál creen ustedes que sea el
mejor Deseo de nuestro Amoroso Padre Dios para nosotros Sus Hijos? Pues, que
logremos acercarnos a Él, totalmente pulcros, más brillantes de lo que éramos
cuando nos engendró, para que así gocemos de Su Amorosa Presencia Plenamente. Si realmente lograran imaginarse
lo que significa lo GOZAR PLENAMENTE DE LA PRESENCIA DE NUESTRO AMOROSO PADRE
DIOS, ciertamente se esforzarían muchísimo más por lograr ganar en la
‘Competencia’ que hemos venido a Jugar, con el resto de nuestros Hermanos, los
otros Espíritus Encarnados, que se encuentran con nosotros en este Valle de
Lágrimas. En el Más Allá, esta hermosa
realidad la logramos ver, no simplemente imaginar, y es por esta razón que,
aquellos Espíritus que se han esforzado muy poco por ‘Acercarse a nuestro
Amoroso Padre Dios’ sienten una ‘pena inimaginable’, al ver lo lejos que se
encuentran de lograr el Objetivo de ’Conocer a nuestro Amoroso Padre Dios’.
(420): 967. ¿En qué
consiste la dicha de los Espíritus buenos? – “En conocer todas las cosas. En no tener odio ni celos,
envidia ni ambición, ni ninguna de las pasiones que labran la infelicidad de
los hombres. El amor que les une es para ellos fuente de una ventura suprema.
No experimentan las necesidades, padecimientos ni angustias del vivir material.
Son dichosos por el bien que realizan. Por otra parte, la
felicidad de los Espíritus es siempre proporcional a su grado de elevación.
Bien es verdad que sólo los Espíritus puros gozan de la dicha suprema,
pero todos los restantes no son desgraciados. Entre
los malos y los perfectos hay infinidad de grados, en que los goces son
relativos al estado moral. Los que se hallan lo
bastante adelantados comprenden la felicidad de los que han llegado antes que
ellos mismos, y aspiran a conquistarla, pero es éste para ellos un motivo de
estímulo y no de envidia.
Bien se comprende que de
ellos mismos depende lograrla, y con este objeto trabajan, pero lo hacen con la
calma de la conciencia limpia, y se sienten afortunados por no tener que sufrir
lo que los malos padecen”. (Es claro que, la ‘Dicha Plena’
sólo la pueden ‘Alcanzar’ aquellos Espíritus que logren ‘Purificarse’ al ‘Nivel
de Dios’. Es decir, no es posible llegar al Lugar en donde se encuentra nuestro
Amoroso Padre Dios si el brillo de nuestros Espíritus no es similar a El Brillo
de nuestro Amoroso Padre Dios. No obstante, existen
‘Niveles de Cercanía’, los cuales, evidentemente, proveerán al Espíritu de un
gozo que es proporcional a la Cercanía que logremos al Lugar en donde Se
Encuentra nuestro Amoroso Padre Dios. Luego, tomemos en cuenta que,
lo primero que le responden los Espíritus Superiores a Kardec es que: “LA DICHA DE LOS ESPÍRITUS BUENOS
CONSISTE EN CONOCER TODAS LAS COSAS”, lo cual confirma que, nuestro Primer
Objetivo, para el cual fuimos revestidos de materialidad, es ‘Conocer todas las
cosas’, lo que implica un esfuerzo por ‘Aprender de todas nuestras Experiencias
de Vida’, particularmente de las Pruebas. Esto es porque, los ‘Espíritus Buenos’ son aquellos que han logrado hacer bien todas las
cosas y se han hecho ‘Conscientes’ de todo lo que han ‘Aprendido’, lo
cual ha ‘Aumentado’ en ellos el ‘Conocimiento’ que les ha permitido ‘Acercarse
a nuestro Amoroso Padre Dios’.
Ciertamente, para poder
comprender qué es el Más Allá y lo que realmente ocurre Allá, nos es preciso
dejar de pensar y sentir en 3D, pero también es cierto que todo camino comienza
al dar los primeros pasos y, para
poder comprender qué ocurre en el Más Allá, nos es preciso imaginar en 3D.
Así púes, para comprender lo que los Espíritus Superiores le respondieron a
Kardec, en esta interesante pregunta - ¿En qué consiste la ‘dicha’ de los
‘Espíritus Buenos’? -, nos es preciso hacer uso de nuestra imaginación en 3D. ¿Recuerdan
que les he comentado que todos ‘Planificamos nuestras Reencarnaciones’ por
Clanes? Pues bien, cada Clan es como un Equipo de basquetbol o de futbol o de
gimnasia o de lucha libre o de carrera … de una Universidad, en donde cada
Jugador logra un Puntaje Individual, que también afecta el Puntaje del Equipo,
motivo por el cual, todos los Jugadores de cada Equipo deben apoyar al resto de
los jugadores, a los fines de llevarse, no sólo las Medallas Individuales, sino
también el Trofeo Estatal o incluso el Nacional. En el Juego por nuestros
Mundos ocurre más o menos lo mismo, pero con algunas diferencias, por lo que,
es posible que podamos imaginarnos la culminación de una dura partida, lo cual
ocurrirá cuando hagamos nuestra transición al Más Allá.
Yo suelo imaginar mi
transición al Más Allá como cuando culmino un encuentro de futbol entre amigos,
en una improvisada cancha de futbol. Me veo a mí mismo tirado en el suelo,
descansando, agotado, algo adolorido y con la ropa bastante sucia -entré al Más
Allá-. Luego me levanto y paso a saludar al resto de mis compañeros de equipo,
algunos de los cuales se ven algo más agotados y maltratados que yo. Converso
con algunos de los que están cerca y de repente, a lo lejos, veo a Juan, sonriendo
feliz, pero algo entristecido. Lo saludo a la distancia y él, con su dedo
pulgar, me hace el gesto universal de lo logré. Entonces me hace señas con los
puños y las manos, como diciéndome “¡Fuerza!!! ¡Tú también lo lograrás!!!
¡Anda!!! ¡Acompáñame pronto!!!”. En esos momentos se me acerca Pedro y,
visiblemente feliz, me dice: “¿Viste? ¡Juan ‘Avanzó’!!! ¡Cada vez se acerca más
a nuestro Padre!!! ¡Tenemos que ponerle un poquito más de empeño en la próxima
vida, para ver si le ‘Alcanzamos’!!!”. Muy emocionado, sin querer queriendo, le
dije a Pedro: “¡Quizás hasta lo pasamos!!!”. Y Pedro, mirándose su ropa y la
mía, bastante embarradas, riéndose me replicó: “¡Venga hombre!!! ¿Por qué no?
¡En este hermoso Juego todo es posible!!!”. En esos momentos oímos una
carcajada y, al voltear hacia desde donde salía la carcajada, vimos a Juan,
haciéndonos señas de negatividad con los brazos, como diciéndonos: “¡Imposible!!!
¡No me ‘Alcanzarán’!!!”, luego nos lanzaba besos y nos hacía señas con las
manos, como diciéndonos: “¡Vengan!!! ¡Apúrense!!!”. Entonces comprendí su
tristeza, porque, aunque ciertamente estaba feliz por llegar a ‘Conocer a
nuestro Amoroso Padre Dios’, también estaba triste porque ya no jugaría en
nuestro Clan. A lo lejos, logramos visualizar a Judas, sentado en el suelo, con
lágrimas en los ojos y haciendo gestos de derrotado. Pedro y yo nos acercamos a
Judas, para preguntarle qué le ocurría. Levantándose nos abrazó y llorando
exclamó: “¡No logré ni un puntito positivo!!!” y, alejándose un tanto de
nosotros, Judas nos mostraba su ropa, exageradamente embarrada, mientras nos
decía: “¡Es que esta soberbia no me deja ‘Progresar’!!! ¡Tendré que retirarme
del Clan y anotarme en algún Clan que vaya a realizar sus ejercicios de vida en
Afganistán!!! Quizás así, si Reencarno con sexo femenino, en ese país lleno de misóginos,
logre que me desprendan gran parte de este barro, aunque sea a golpes”. Pedro y
yo nos miramos entristecidos y preocupados por Judas y, casi al unísono le
dijimos: “¡No hombre!!! ¡Venga!!! ¡Intentémoslo una vez más!!! ¡Puede que en la
próxima Reencarnación lo logres!!!”. Entonces Judas se nos acercó y, muy
entristecido y preocupado, nos dijo: “Es que no quiero detener el ‘Progreso del
Clan’ por causa de mi soberbia que ya se está salpicando de ira!!!”. Una vez
más, casi al unísono, Pedro y yo abrazamos a Judas, mientras le decíamos: “¡Intentémoslo
una vez más!!! ¡Si Juan pudo todos podemos!!! ¡Sólo tenemos que evitar seguir
cayéndonos y procurar ‘Crecer en el Conocimiento de las cosas!!!”. De repente,
el resto del Clan se acercó con gestos de alboroto y entre risas y abrazos, nos
decían: “¡Vamos!!!! ¡A ‘Planificar nuestra próxima Reencarnación’!!! ¡La noningentésima
vez es la vencida!!!” y todos nos fuimos riéndonos a carcajadas hacia nuestro
cuarto de ‘Planificación’.
El caso es que, como lo
comentan los Espíritus Superiores: “Los que se
hallan lo bastante adelantados comprenden la felicidad de los que han llegado
antes que ellos mismos, y aspiran a conquistarla, pero es éste para ellos un
motivo de estímulo y no de envidia. Bien se comprende que de ellos mismos depende lograrla,
y con este objeto trabajan, pero lo hacen con la calma de la conciencia limpia,
y se sienten afortunados por no tener que sufrir lo que los malos padecen”.
Aquellos sentimientos negativos de odio, de envidia, de frustración, …, que
pudiéramos sentir en el más acá, desaparecen en el Más Allá, porque Allá somos
lo que en Esencia es nuestro Amoroso Padre Dios: AMOR. Por eso, aunque durante
nuestra vida material -en el más acá- hayamos tenido muchas diferencias con
algunos de los miembros de nuestro Clan, en el Más Allá esas diferencias se
anulan, porque prela el Amor sobre los sentimientos negativos, que son propios
de la carne. En el Más Allá veremos con mucho Amor a aquel Hermano nuestro que,
durante nuestra vida material -en el más acá- nos hizo la vida de cuadritos,
porque entenderemos que lo hizo por la gran cantidad de barro que lo recubre. EL MÁS ALLÁ ES UN LUGAR DE EXTREMA
DICHA PORQUE NOS EMBARGA UN ENORME AMOR POR TODOS NUESTROS HERMANOS Y SOMOS
FELICES AL VOMPARTIR CON ELLOS.