martes, 11 de junio de 2024

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte CV

CV.LEYES MORALES – Libro IV / Capítulo II: PENAS Y GOCES FUTUROS / Parte X

NIVELES DE CONSCIENCIA

Si bien es cierto que hoy en día comprendo perfectamente que en el Éter no existen las delimitaciones y que todos los Espíritus se encuentran difuminados por todo el Éter formando parte de la Unidad, que es nuestro Amoroso Padre Dios, también es cierto que, para llegar a comprender lo que hoy en día comprendo, tuve que comenzar por hacerme ‘Consciente’ de los muchos símiles que utilizan los Espíritus Superiores, al momento de intentar explicarnos qué es el Más Allá y lo que ocurre Allá. Ocurrió entonces que, para lograr hacerme ‘Consciente’ de los ‘Niveles de Consciencia’ tuve que hacerme ‘Consciente’ de cierta información, algo extraña, que leía en ciertos libros, bastante extraños.

Por ejemplo, en el Libro de Enoc, considerado un libro apócrifo -de dudosa autenticidad-, se nos asegura que existen 10 cielos, a los cuales debemos de acceder paulatinamente, si queremos llegar al Décimo Cielo, en donde se encuentra nuestro Amoroso Padre Dios. Al hacerme ‘Consciente’ de la posibilidad de que existan varios Cielos, pude hacerme ‘Consciente’ de la necesidad de ir esforzándonos por ‘Acercarnos a nuestro Amoroso Padre Dios’ paulatinamente -Cielo por Cielo-. Este ‘Conocimiento’ me ayudó a hacerme ‘Consciente’ de que, para ‘Alcanzar a nuestro Amoroso Padre Dios’, tengo que ir ‘Ascendiendo de Niveles o Cielos’, hasta llegar a ‘El Último Nivel o Nivel Dios’. Así pues, en mi mente me pude imaginar una especie de Pirámide, dividida en muchísimos ‘Niveles’, a los cuales debo ir ingresando paulatinamente. También me pude imaginar que, para acceder a cada ‘Nivel’ debo tratar de conseguir Las Llaves que me permitan ingresar a cada ‘Nivel’. Leyendo, investigando y profundizando algunos libros, más extraños que el Libro de Enoc, comencé a hacerme ‘Consciente’ que, Las Llaves que me dan acceso a cada ‘Nivel’ son los ‘Grados de Consciencia’ que iba asimilando de los ‘Conocimientos Adquiridos con mis Experiencias de Vida’. Poco a poco, tal y como suelen hacer los Espíritus Superiores, comencé a asimilar el ‘Ascender a los Niveles de Consciencia’ con los Juegos de Video, en los cuales se requiere de cumplir Misiones en cada ‘Nivel’, a los fines de ‘Ascender al siguiente Nivel’.

(445):  1015. ¿En qué sentido se debe interpretar la palabra cielo? – “¿Crees que sea un lugar, como los Campos Elíseos de los antiguos, donde todos los Espíritus buenos están amontonados, en promiscuidad, sin más preocupación que disfrutar durante la eternidad de una dicha pasiva? No. El cielo es el espacio universal, son las estrellas, los planetas y todos los mundos superiores donde los Espíritus gozan de la plenitud de sus facultades, sin padecer las adversidades de la vida material ni las congojas inherentes al estado de inferioridad”. (Creo que nos ha venido quedando claro que, ‘el cielo’ como el lugar en donde habita Dios, apartado de todos nosotros, no existe, simplemente porque nuestro Amoroso Padre Dios Es en todo lugar y en todo tiempo, por lo que no puede habitar en un lugar delimitado, por muy grande que pudiera ser ese lugar. Ahora bien, ciertamente ‘el cielo’ existe, pero, tal y como lo explican los Espíritus Superiores, es todo “el espacio universal, son las estrellas, los planetas y todos los mundos superiores donde los Espíritus gozan de la plenitud de sus facultades, sin padecer las adversidades de la vida material ni las congojas inherentes al estado de inferioridad”, por lo que ‘EL CIELO’ es todo lo que se encuentra fuera o encima de la tierra, sin incluirla, aunque sea ciertamente un planeta, porque en este planeta Tierra los Espíritus no gozan de la plenitud de sus facultades y es el lugar en donde venimos a padecer las adversidades de la vida material).

1016. Ciertos Espíritus han declarado residir en el Cuarto Cielo, en el Quinto Cielo, etcétera. ¿Qué entendían ellos por eso? – “Vosotros les preguntáis en qué cielo viven porque tenéis la idea de que hay muchos cielos dispuestos como los pisos de una casa. Así pues, os contestan con vuestro propio lenguaje. Pero para ellos esas palabras, Cuarto o Quinto Cielo, expresan diversos grados de depuración y, por tanto, de felicidad. Sucede exactamente lo mismo que cuando se pregunta a un Espíritu si está en el infierno. Si es desventurado responderá que sí, por cuanto para él infierno es sinónimo de sufrimiento. Pero sabe muy bien que no se trata de un horno. Un pagano hubiera dicho que se encontraba en el tártaro”. (Una vez más, los Espíritus Superiores nos dejan en claro que, la única forma que tienen los Espíritus de ayudarnos a comprender qué cosa es el Más Allá y que ocurre Allá es hablándonos alegóricamente, haciendo uso de símiles que nos ayuden a comprender aquello que les preguntamos. Así pues, para ayudarnos a comprender el estado de dicha en el cual se encuentran, en atención a los ‘Niveles de Consciencia Alcanzados’, nos dicen que se encuentran en el Quinto o Sexto Cielo, lo cual es muy cercano del Décimo Cielo del que nos comentó Enoc, por lo que quieren significar que su estado de dicha y ‘Niveles de Consciencia’ son bastante elevados. Y, por supuesto, aquellos Espíritus que no han logrado ‘Progresar’ demasiado, que con seguridad cada vez que Reencarnan se les somete a duras Pruebas, pues manifestarán que se encuentran en el infierno, tanto cuanto las Pruebas siempre causan cierto sufrimiento. Algunos de estos Espíritus, en extremo sufrimiento, han manifestado que les parece estar como en un horno, por lo que muchos suponen que el infierno es un lugar de fuego ardiente, aunque ciertamente no existe, sino que simplemente, el estado de sufrimiento en que se encuentra ese Espíritu, le recuerda mucho a las incomodidades de estar cerca de un horno ardiente y consecuentemente así manifiesta su estado).  

MI REINO NO ES DE ESTE MUNDO

La palabra ‘mundo’ hace referencia a un tema más filosófico que meramente conceptual. Etimológicamente, viene del latín ‘mundus’, que significa ‘ordenado, limpio’, dado que se utilizó para traducir el termino griego ‘cosmos’, que significa ‘orden, arreglo, ajuste, compostura, perfección’. Estos términos reflejan la noción pre filosófica de que el ‘mundo’ constituía una ‘construcción intencionada bien organizada’ de todo lo que existe, por parte de los dioses. Siguiendo este razonamiento, podemos concluir que, el mundo constituye la materia, el espacio y todo lo que nos es accesible por los sentidos, la experiencia o la razón.

En el contexto filosófico, y más precisamente en el ontológico, la palabra ‘mundo’, por una parte hace referencia a un concepto ‘abstracto’, reduciendo su significado a sus meras manifestaciones visibles o palpables y, en consecuencia: mundo es todo lo que no es el hombre. Por otra parte, la palabra ‘mundo’ hace referencia a un concepto ‘concreto’, al referirse a la ‘realidad como una experiencia’, a la ‘realidad empírica y objetiva’, que experimentan los seres vivos.

En este orden de ideas, podemos concluir que, la palabra mundo tiene dos maneras de conceptualizarse, una es la referida a lo que ‘no es el hombre’, pudiéramos decir: Mundo es ‘la tierra y todo lo que contiene’. La otra conceptualización es la que se refiere propiamente al ‘hombre’, en atención a que guarda relación con aquello que es accesible por los sentidos, la experiencia o la razón, lo cual es ejecutable, en diferentes proporciones, por todos los seres vivos, en especial por el hombre. En consecuencia, el mundo es la vida.

Ahora bien, cuando decimos que la segunda conceptualización se refiere propiamente al hombre es porque, el hombre es el único que puede ‘razonar’ aquello que siente o experimenta. En este sentido, Mundo es aquello que ‘conocemos’. Debido a que conozco las tres maneras de comprender la palabra mundo, es que me cuesta hablar del fin de mundo. Esto es porque, según lo entiendo, ciertamente ocurre un fin de mundo cada vez que alguien muere –puesto que mundo es la vida- y también reconozco que han ocurrido no pocos fines de mundo, cada vez que ha ocurrido un ‘cambio importante y significativo’ en nuestra forma de ‘conocer el mundo’. De estos, las guerras son quizás los ‘cambios más importantes y significativos’ que han ocurrido, en nuestra forma de 'conocer el mundo'. 

La tercera manera de comprender la palabra mundo es 'la tierra y todo lo que contiene'. Al respecto, yo dificulto que vaya a ocurrir un fin del planeta tierra. Esto es porque, considero que es demasiado hermoso y perfecto, como para creer que nuestro Amoroso Padre Dios esté dispuesto a permitir su destrucción. Sin embargo, ciertamente acepto que es muy probable que, el hombre, haciendo uso de su ‘libre albedrío’, logre desbaratar gran parte de este hermoso planeta, con sus acciones ambiciosas y egoístas.

De manera que, el fin del mundo en APARIENCIA no termina de llegar, porque ciertamente llega cada vez que alguien muere. También es evidente que, en nuestra prehistoria y en nuestra historia, han ocurrido muchos ‘cambios importantes y significativos’ en nuestras formas de ‘conocer el mundo’, lo cual deja en evidencia que han ocurrido muchos fines de mundo. Y aunque ciertamente aún no hemos destruido del todo nuestro planeta, parece que en algún momento lo vamos a lograr, y esto en efecto será el ‘fin del mundo definitivo’. Es concluyente que, ¡EL FIN DEL MUNDO LLEGARÁ!, de una forma o de otra, por lo que les aconsejo que estén preparados para ese hermoso momento.

(446): 1017. ¿En qué sentido hay que entender las palabras de Cristo “Mi reino no es de este mundo”? – “Al así responder, hablaba Cristo en sentido figurado. Quería expresar que Él sólo Reina sobre los corazones puros y desinteresados. Él está en todas partes donde prevalezca el amor al bien. Pero los hombres ávidos de las cosas del mundo y apegados a los bienes terrenales no están con Él”. (Según les expliqué, la palabra ‘Mundo’ posee en sí tres acepciones diferentes, a saber: 1) La vida material de cada uno de nosotros Espíritus Encarnados, 2) Todo aquello que logramos percibir con nuestros sentidos materiales y 3) La Tierra propiamente dicha, en cuanto a que eso es “Tierra” o todo lo material que nos rodea. Consecuentemente, la palabra ‘Mundo’ hace referencia a la materia en la que ‘Encarnamos -Cuerpo o Nave-, la materia que percibimos y llegamos a ‘Conocer’ y también la materia en la cual habitamos, para vivir nuestras ‘Experiencias de Vida’. De allí que, MUNDO ES PROPIAMENTE TODO LO MATERIAL. Es este orden de ideas, podemos asumir que, cuando nuestro Amado Yeshuá comento que Su Reino no es de este Mundo, estaba haciendo referencia al hecho de que Su Reino no es material, por lo que, tal y como lo comentaron los Espíritus Superiores, nuestro Amado Yeshuá Reina sobre todos aquellos que somos ‘Conscientes’ de nuestro origen espiritual y procuramos ‘Crecer Espiritualmente’, reconociendo que el Cuerpo en el cual Encarnamos es simplemente una Nave, que se nos otorgó para poder ‘Experimentar Vida’ y ‘Aprender de estas Experiencias el Conocimiento que nos ayude a hacernos Conscientes de nuestro Amoroso Padre Dios y nos esforcemos por Acercarnos a Él’.

Hermosa la aclaratoria que hacen los Espíritus Superiores acerca de nuestro Amado Yeshuá, al asegurar que: “Él está en todas partes donde prevalezca el amor al bien”. Con esta información nos están confirmando lo que algunos niegan y otros afirman creer, pero que realmente no comprenden: ¡NUESTRO AMADO YESHUÁ ES DIOS PORQUE ASÍ DIOS LO HA QUERIDO!!! Es común entre los musulmanes y muchos agnósticos asegurar que nuestro Amado Yeshuá no es Dios, tanto cuanto era simplemente un hombre y como Dios no es materia pues no puede ser hombre. Tanto los musulmanes como muchos agnósticos parecieran no comprender que DIOS HACE LO QUE QUIERE Y SI LE PROVOCÓ DECLARAR AL PRIMER ESPÍRITU QUE CREÓ COMO A SU HIJO PUES ESO ES, AUNQUE MUCHOS LO NIEGUEN Y ALGUNOS NO LO COMPRENDAN, porque nuestro Amado Padre Dios no hace las cosas para estar de acuerdo con nosotros ni le importa si lo comprendemos o no. Así pues, les guste o no les guste, lo comprendan o no lo comprendan, NUESTRO AMADO YESHUÁ ES DIOS Y POR ESO ESTÁ EN TODAS PARTES DONDE PREVALEZCA EL AMOR AL BIEN. ¿Saben que es la Unión Hipostática? ¡LEAN, INVESTIGUEN, PROFUNDICEN TODO AQUELLO QUE LES HABLE DE DIOS, SUS PERFECCIONES Y SUS IMPLICACIONES!!! ¡CONVIÉRTANSE EN LIBREPENSADORES!!! ¡DEJEN DE SER LOS BORREGOS DE ESPÍRITUS INCOMPETENTES!!!). 



 

domingo, 9 de junio de 2024

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte CIV

CIV.LEYES MORALES – Libro IV / Capítulo II: PENAS Y GOCES FUTUROS / Parte IX

RESURRECCIÓN = REENCARNACIÓN

La palabra ‘resurrección’ proviene del latín ‘resurrectio’, que quiere decir ‘levantarse de nuevo, resurgir o alzarse una vez más’. Luego, ‘resucitar’ es simplemente la ‘acción y efecto de volver a la vida’. La palabra ‘reencarnación’ está formada con raíces latinas ‘re’, que significa ‘iteración o repetición’, ‘in’, que significa ‘hacia dentro’, ‘carnem’, que significa ‘carne’, más el sufijo –‘ción’, que significa ‘acción y efecto’, por lo que ‘reencarnación’ es la ‘acción y efecto de volver dentro de la carne o lo que es lo mismo tomar vida en otro cuerpo’. Ahora bien, como dentro de sus componentes léxicos se encuentra el prefijo ‘re’, que significa ‘iteración o repetición’, esto nos lleva a suponer antes se tenía un cuerpo -carne-, que se perdió por alguna razón y ahora se toma posesión otro. Como se puede apreciar, tanto ‘resurrección’ como ‘reencarnación’ nos mueven a inferir que, HAY ALGO DENTRO DEL CUERPO QUE LE PERMITE VIVIR y, ese algo puede ‘resucitar’ -volver a la vida en el mismo cuerpo- o ‘reencarnar’ -volver a la vida en otro cuerpo-. A este algo, que le da la vida al Cuerpo, se le denomina Espíritu.

Pero entiéndase bien que, para que un Espíritu vuelva a ocupar el mismo Cuerpo que había abandonado -resurrección-, es preciso que ese Cuerpo tenga poco tiempo de haber sido abandonado, porque un Cuerpo sin Espíritu se descompone prontamente, lo que indica que, si no es nuevamente ocupado antes del colapso total de los componentes de Cuerpo, pues no hay ‘resurrección posible’, tanto cuanto, por mucho que el Espíritu logre ocupar el Cuerpo colapsado, no logrará hacerlo funcionar, porque el Cuerpo es como un automóvil que, cuando se deterioran sus componentes no vuelve a funcionar. Con esta aclaratoria les quiero demostrar que, la ‘resurrección’ que históricamente ha planteado la iglesia católica y la mayoría de los cristianos no es posible, tanto cuanto después de deteriorado el Cuerpo, hasta el punto de convertirse en polvo, pues evidentemente no es posible que el Espíritu que habitaba en ese Cuerpo lo vuelva a habitar. Ahora bien, ciertamente es posible que El Omnipotente reacondicione un Cuerpo para que pueda volver a ser habitado por el Espíritu que lo había abandonado, pero habría que preguntarnos: “¿Para qué darnos el mismo Cuerpo si nos puede dar uno nuevo?”.

(440): 1010. El dogma de la resurrección de la carne ¿consagra al de la reencarnación que los Espíritus enseñan? – “¿Cómo queréis que sea de otro modo? Sucede con estas palabras, como con tantas otras, que sólo parecen desprovistas de razón, a los ojos de ciertas personas, porque se las toma al pie de la letra, de ahí que conduzcan a la incredulidad. Pero dadles una interpretación lógica, y aquellos a quienes denomináis librepensadores las admitirán sin dificultad, precisamente porque entonces reflexionan. Pues no os engañéis: esos librepensadores sólo anhelan poder creer. Como los otros –y quizá más aún-, sienten sed de porvenir, pero no pueden admitir aquello que sea conceptuado falso por la ciencia. La doctrina de la pluralidad de vidas es conforme a la justicia de Dios. Sólo ella está en condiciones de explicar lo que, de no ser así, permanecería sin explicación. ¿Cómo querríais que su principio no residiera en la religión misma?”. (Una vez más nos exhortan los Espíritus Superiores a evitar la flojera de leer por leer, porque, para comprender lo que realmente nos quiere Comunicar nuestro Amoroso Padre Dios, es preciso leer, investigar y profundizar las Sagradas Escrituras. Esto implica esforzarnos por comprender la etimología de todas las palabras que leemos, incluso de aquellas palabras que creemos conocer sus significados. Los Espíritus Superiores nos invitan a ser Librepensadores, lo que significa dudar de todo lo que leemos, a los fines de no aceptar las interpretaciones de otros, sin someterlas a nuestro propio escrutinio. Los Librepensadores sabemos que, ES ILÓGICO CREER QUE, AL FINAL DE LOS TIEMPOS, NUESTROS ESPÍRITUS VOLVERÁN A HABITAR EN LOS CUERPOS QUE ABANDONARON AL MORIR. ¿Qué sentido tiene volver a reconstruir un Cuerpo hecho polvo? ¿Acaso no sería mejor uno nuevo? Además, al Final de los Tiempos, se supone que iremos al lugar en donde Mora nuestro Amoroso Padre Dios y en ese Hermoso Lugar un Cuerpo Material estorba, tanto cuanto, El Lugar en donde Habita nuestro Amoroso Padre Dios, se encuentra Más Allá de la Tercera Dimensión. También ES ILÓGICO CREER QUE VIVIMOS UNA SOLA VIDA, porque eso sería suponer que, aquellos primeros humanos, tan imperfectos que los denominamos cavernícolas, por no decirles salvajes, sus Espíritus tendrían que ‘resucitar’ en esos mismos Cuerpos imperfectos y poco agraciados. Justamente, los registros históricos de nuestras primeras ‘Experiencias de Vida’ como humanos, en las cuales nuestros comportamientos eran bastante salvajes y nuestros Cuerpos bastante toscos, son la prueba evidente de que los Espíritus hemos evolucionado -física, intelectual y moralmente- hasta llegar a nuestros tiempos. Esta evolución -física, intelectual y moral- nos hace suponer que nuestros Espíritus realmente Reencarnan, para ir ocupando Cuerpos cada vez más Perfeccionados, por lo que, si lo que ocurriera fuera la ‘resurrección’ evidentemente jamás nos hubiéramos ‘Perfeccionado Físicamente’, tanto cuanto siempre estaríamos ocupando los mismos Cuerpos toscos de nuestras primeras existencias).  

CONFORME A LO QUE COMPRENDEMOS

La evolución -intelectual y moral- de los Espíritus, ciertamente les ha ayuda a ‘Crecer Espiritualmente’, tanto cuanto, esa evolución, ha significado ‘Acumulación de Conocimiento’, el cual ha ayudado a algunos a hacerse ‘Conscientes de Dios’, aunque a otros simplemente les ha alcanzado para ‘Progresar Materialmente’. Aquellos Espíritus que han aprovechado el ‘Conocimiento Adquirido de sus Experiencias de Vida para hacerse Conscientes de Dios’, han procurado dejar evidencia de esos ‘Conocimientos para ayudar a otros a hacerse Conscientes de Dios’. No obstante, dejar evidencia escrita de lo que han logrado ‘Conocer acerca del Más Allá’ no es nada sencillo, porque se nos hace preciso encontrar símiles que expliquen en nuestra Tercera Dimensión lo que ocurre en el Más Allá de la Tercera Dimensión. Ocurre entonces que, cuando algunos ‘Iluminados’ han tratado de ‘Comunicarnos sus Conocimientos’ han tenido que hacer uso de ciertos símiles, para intentar de explicarnos lo que ciertamente es inexplicable para nuestros sentidos. El mejor ejemplo de esta triste realidad gnóstica es la conceptualización de lugares como el Paraíso, el Infierno y el Purgatorio, los cuales son lugares inexistentes, pero que de su existencia depende que comprendamos los goces o sufrimientos de nuestros Espíritus.

(443): 1011. ¿Se destina en el Universo un lugar circunscrito a las penas y goces de los Espíritus, según sus méritos? – “Ya hemos contestado a esa pregunta. Las penas y goces son inherentes al grado de perfeccionamiento de los Espíritus. Cada cual encuentra en sí mismo el principio de su propia ventura o infelicidad. Y como se hallan los Espíritus en todas partes, ningún sitio determinado ni cerrado se asigna a uno más que a otro. En cuanto a los Espíritus encarnados, son felices o infortunados en grado mayor o menor, según el mundo en que residan sea más o menos adelantado”. (Al estar los Espíritus en todas partes, sin estar delimitados por algún tipo de barrera, no existe un Paraíso o un Infierno o un Purgatorio. Estos conceptos realmente se corresponden con lo que sienten los Espíritus, sea cual sea el lugar en donde se encuentren. De hecho, tampoco es verdad que los Espíritus sientan, pero para que podamos comprender el Estado Emotivo en que se encuentra un Espíritu, tenemos que hablar de sentimientos, aunque ese Estado Emotivo supera por mucho cualquier sentimiento. Así pues, hemos de suponer que, los Espíritus que han logrado hacerse ‘Conscientes de Dios’ deben estar más cerca de Dios, lo cual debe producir en ellos un Estado Emocional de mucho Gozo, Paz, … Amor, lo cual podemos comparar con un Paraíso terrenal, aunque realmente ese lugar no existe en el Más Allá. Igual ocurre con los Espíritus poco ‘Perfeccionados’, quienes, al no estar ‘Plenamente Conscientes de Dios’, pues su Estado Emocional es de tristeza, dolor, … sufrimiento, lo cual podemos comparar con un infierno o con un purgatorio, aunque esos lugares realmente no existen. Les aclaro que, los Espíritus realmente tampoco se ‘emocionan’, pero no encuentro palabras en 3D que puedan explicar el Estado en que se encuentra un Espíritu de acuerdo a su Grado de Perfeccionamiento, lo cual ciertamente supera por mucho las meras emociones o sentimientos).

1011a. De acuerdo con esto, ¿el infierno y el Paraíso no existen, tal como el hombre se los representa? – “Se trata meramente de imágenes. Por dondequiera hay Espíritus dichosos y desventurados. Sin embargo, y como también dijimos, los Espíritus de un mismo orden se reúnen por simpatía. Pero cuando son perfectos pueden reunirse donde lo deseen”. (Justamente, por el simple hecho de que los Espíritus suelen ‘Reunirse por Simpatías’, es que solemos hablar de lugares en el Más Allá, aunque el Más Allá no se encuentre delimitado por barreras. Así pues, los Espíritus poco ‘Progresados’, pero con muchos ánimos de ‘Progresar’, probablemente se reúnan en lo que denominamos Purgatorio, en donde seguramente conversarán acerca de las posibles formas de procurar sus ‘Progresos’. Los ‘Espíritus Perfeccionados’ se reunirán para conversar acerca de cómo ayudar a otros Espíritus a ‘Perfeccionarse’ y, en ese lugar en el cual se reúnen, con seguridad debe emanar mucho gozo, dicha, … felicidad, por lo que ese lugar debe sentirse como un Paraíso terrenal. Por último, los Espíritus altamente ignorantes, que no han querido ‘Progresar’, en el lugar en donde se reúnan, de acuerdo a sus simpatías, debe sentirse altamente negativo, con mucha tristeza, dolor, … sufrimiento, algo así como nos imaginamos el infierno).

(444): 1013. ¿Cómo se explica que algunos Espíritus, que por su lenguaje revelaban superioridad, hayan respondido a personas muy serias, con respecto al infierno y el purgatorio, de acuerdo con la idea que comúnmente se tiene de ellos? – “Esos Espíritus hablan un lenguaje que sea comprendido por las personas que los interrogan. Cuando tales personas están demasiado imbuidas de ciertas ideas, aquéllos no quieren contrariarlas con excesiva brusquedad, para no ofender sus convicciones. Si un Espíritu dijera a un musulmán, sin adoptar ninguna precaución oratoria, que Mahoma no es un profeta, sería muy mal recibido”. (Los conceptos que nuestros líderes eclesiales nos comunican acerca del Paraíso, del Infierno o del Purgatorio, son los que nos han dejado anotado grandes filósofos, teólogos, … doctores de las iglesias, algunos de ellos considerados grandes Santos, que jamás intentaron comunicarnos falsedades, sino que humildemente procuraron comunicarnos lo mejor posible los ‘Conocimientos de los cuales se hicieron Conscientes’, pero utilizando símiles que nosotros pudiéramos comprender en 3D. Además, en atención a que la mayoría de nosotros tenemos ideas preconcebidas, sembradas por nuestros líderes eclesiales, a quienes nos cuesta llevarles la contraria, entonces los Espíritus Superiores evitan contrariar esas ideas preconcebidas, a los fines de evitar que nos cerremos a seguir oyendo, simplemente por considerar que es pecado llevarle la contraria a los líderes eclesiales. Las ideas preconcebidas a veces están tan arraigadas en nuestros cerebros que los Espíritus tienen que tener mucho tino a la hora de comunicarnos ideas ciertas de lo que ocurre en el Más Allá, porque muchos son los que considerarían demonios a los Espíritus Superiores simplemente por comunicarles verdades acerca del Más Allá sin pasarlas por los filtros de las ideas obsoletas). 



 

sábado, 8 de junio de 2024

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte CIII

CIII.LEYES MORALES – Libro IV / Capítulo II: PENAS Y GOCES FUTUROS / Parte VIII

EXPIACIÓN Y ARREPENTIMIENTO

Según leemos en algunos diccionarios, la ‘expiación consiste en padecer el castigo por los pecados, con lo cual se eliminan los efectos del pecado y el pecador arrepentido puede reconciliarse con Dios’, pero, a estas alturas de nuestra exégesis, creo que ya van comprendiendo que, los ‘pecados’ son propiamente ‘manchas en nuestros Periespíritus’, producto de los muchos vicios o abusos de los bienes materiales, en los que hemos incurrido, durante varias vidas. Luego, no existe propiamente un ‘castigo’ para ‘eliminar los vicios acumulados’, sino más bien ciertos procesos dolorosos para lograr deslastrarnos de esos vicios, que recubren nuestros Periespíritus. Estos procesos de depuración son tan dolorosos como lo son los dolores que sufre un adicto a las drogas durante un proceso de abstención de la droga, para desintoxicar el cuerpo de la sustancia a la cual es adicto. Quizás por esta similitud, muchos ven el proceso de purificación de un Espíritu como un castigo, aunque realmente no lo es, porque en cualquiera de los dos casos, los dolores son necesarios para lograr deslastrarnos de nuestros vicios y tomar nuevamente el control de nuestros Cuerpos -Naves-. Además, frecuentemente se entiende por ‘expiación’ a las medidas de corrección que toma un pecador para ‘purificarse’ de sus pecados -manchas-, por lo que tenemos que asumir el proceso de ‘expiación’ como una especie de ‘castigo’ auto impuesto por el pecador, a los fines de solventar las faltas cometidas. De allí que, se tiene que aceptar que, estos castigos no son impuestos por Dios, tanto cuanto es el propio pecador quien decide someterse a ciertos dolencias o sufrimientos corporales, a los fines de corregir sus malas inclinaciones.   

El concepto de ‘expiación’ -arriba anotado-, nos dice que, el proceso de ‘expiación’ ayuda a eliminar las ‘manchas’ pero cuando el ‘pecador’ -el vicioso- está arrepentido de haberse ‘manchado’, a los fines de reconciliarse con Dios. Se entiende entonces que, SIN ARREPENTIMIENTO NO ES POSIBLE DAR INICIO AL PROCESO DE PURIFICACIÓN O EXPIACIÓN, lo que nos deja en claro que, si no estamos verdaderamente arrepentidos de habernos enviciado, no nos será posible reconciliarnos con Dios, por más dolorosos que pudieran ser los métodos de ‘expiación’ en los que nos ejercitemos. Les aclaro que, EL ARREPENTIMIENTO IMPLICA NO SOLAMENTE RECONOCER QUE SE HA COMETIDO UNA FALTA, SINO QUE ES ALTAMENTE PRECISO COMPRENDER QUE ESA FALTA LE HACE UN DAÑO TERRIBLE A MI ESPÍRITU Y ME IMPIDE ESTAR CERCA DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS. Ocurre entonces que, en atención a que muy pocos son los que comprenden y aceptan que realmente somos Espíritus Encarnados, pues SON MUY POCOS LOS QUE VERDADERAMENTE SE ARREPIENTEN DE SUS FALTAS, tanto cuanto no logran comprender el terrible daño que le hacen a sus Espíritus.

(432):  1000. ¿Podemos, ya en la vida presente, rescatar nuestras culpas? – “Sí, reparándolas. Pero no creáis que las rescataréis tan sólo con unas pocas privaciones pueriles o legando a los demás vuestros bienes, para después de vuestra desencarnación, cuando ellos no los necesitéis. Dios no toma en cuenta en manera alguna un arrepentimiento estéril, siempre fácil y que no cuesta otro esfuerzo que el de golpearse el pecho. Perder el dedo meñique mientras se presta un servicio borra más culpas que el tormento del cilicio sufrido a lo largo de los años, sin otro objetivo que el bien de sí mismo.

El mal sólo es rescatado por el bien, y la reparación no reviste ningún mérito si no afecta al hombre ni en su orgullo ni en sus intereses materiales. ¿De qué le vale, para su justificación, el restituir después de su muerte los bienes mal habidos, cuando ya le son inútiles y les ha sacado provecho? ¿De qué le vale privarse de algunos placeres fútiles y unas pocas cosas superfluas, si la injusticia que ha cometido contra otros sigue siendo la misma? ¿De qué le vale, por último, humillarse ante Dios si sigue siendo orgulloso ante los hombres?”. (Harto les he comentado que, es altamente importante RECONOCER Y ACEPTAR QUE SOMOS ESPÍRITUS ETERNOS ENCARNADOS PARA VIVIR EXPERIENCIAS TEMPORALES QUE NOS AYUDEN A CRECER EN EL CONOCIMIENTO, A LOS FINES DE HACERNOS CONSCIENTES DE DIOS. De allí que, mientras no reconozcamos y aceptemos esta hermosa realidad, todo lo que hagamos por mejorar nuestra relación con Dios será en vano, tanto cuanto no comprenderemos que lo que se encuentra en peligro es nuestro Espíritu y no nuestro Cuerpo. Por esta razón es que, las prácticas de ‘expiación’ suelen ser muy poco efectivas para la mayoría de los penitentes, tanto cuanto ni siquiera comprenden cómo esa práctica ayuda al Espíritu a deslastrarse de sus ‘manchas’. Sirven de ejemplos los muchos religiosos devotos con inclinaciones al vicio de la lujuria que, después de dejarse dominar por el vicio y cometer algún abuso sexual, se colocan un cilicio en la cintura y se dan de latigazos en la espalda, pidiéndole perdón a Dios por haber cometido tal abuso, pero a la vuelta de unos días, vuelven a caer en la falta. Esto ocurre porque realmente no están arrepentidos de sus faltas, tanto cuanto no comprenden que esa falta le hace un daño terrible a su Espíritu y esto no lo comprenden porque aún no tienen ‘Consciencia’ de lo que son, tanto ellos mismos como aquel de quien abusan sexualmente).

DURACIÓN DE LAS PENAS FUTURAS

Aunque frecuentemente se entiende por ‘expiación’ a las medidas de corrección que toma un pecador para ‘purificarse’ de sus pecados -manchas-, evidentemente, cada vivencia material o Reencarnación es en sí una ‘expiación de nuestras faltas’, tanto cuanto, cada vez que Reencarnamos es a los fines de ‘Aprender de nuestras Experiencias de Vida el Conocimiento que nos ayude a hacernos Conscientes de nuestro Amoroso Padre Dios y, a la par, deslastrarnos de los vicios acumulados, durante varias vidas. Luego, deslastrarnos de los vicios acumulados es propiamente un proceso de purificación –‘expiación’-, que deberíamos lograr con la superación de ciertas Pruebas y con los sufrimientos propios de la vida misma. Pero tristemente, la falta de ‘Consciencia de lo que somos’ impide que muchos aprovechen las Pruebas para purificarse, por lo que, los procesos de ‘expiación’ suelen durar más allá de una vida, para la gran mayoría de los Espíritus.

(434): 1006. ¿Podrá ser eterna la duración de los sufrimientos del Espíritu? – “A no dudarlo, si fuera eternamente malo, esto es, si no hubiera de arrepentirse jamás ni de mejorar, entonces sí sufriría por toda la eternidad. Pero Dios no creó Seres que estuviesen perpetuamente destinados al mal. Sólo los ha creado simples e ignorantes, y todos deben progresar en un lapso más o menos prolongado, con arreglo a su voluntad. La voluntad puede ser más o menos tardía, así como hay niños que son más precoces que otros, más tarde o temprano llega por la necesidad irresistible que experimenta el Espíritu de salir de su estado de inferioridad y ser feliz. La ley que rige la duración de las penas es, pues, eminentemente sabia y benévola, puesto que subordina dicha duración a los esfuerzos que realice el Espíritu. No le quita jamás su libre albedrío. Si lo emplea mal, sufre las consecuencias de ello.”. (De manera que, el tiempo que nos lleve el deslastrarnos de los vicios acumulados durante varias vidas, depende más de nosotros que de Dios, tanto cuanto Él jamás nos quitará el Libre Albedrío. Permítanme que les insista una vez más: LOS ESPÍRITUS QUE NO LOGRAN PROGRESAR SON AQUELLOS QUIENES, DURANTE SUS VIDAS MATERIALES, NO QUIEREN RECONOCER Y ACEPTAR QUE SON ESPÍRITUS, consecuentemente, no se esfuerzan ni un ápice por ‘Progresar’ porque no tienen ni la más mínima idea de que lo que está en juego es el ‘Perfeccionamiento de sus Espíritus’, a los fines de acercarse a nuestro Amoroso Padre Dios, para ‘Alcanzar la Dicha Plena’. Es decir, debido al Velo que se nos coloca antes de Reencarnar, son muchos los Espíritus que se olvidan de lo que realmente son y comienzan a reconocer las necesidades materiales como propias, lo que los mueve a procurar los bienes materiales excesivamente, hasta llegar al abuso de los mismos. Luego, cada vez que hacen sus transiciones al Más Allá, se percatan de lo mal que van y, en vez de esforzarse por salir del atolladero, deciden claudicar en sus intentos por ‘Perfeccionarse’. Pero, gracias a nuestro Amoroso Padre Dios, el ‘Progreso de nuestros Espíritus’ es una Ley Divina, por lo que todos los Espíritus, en alguna de sus existencias materiales -Reencarnaciones- comenzarán sus ‘PerfeccionamientoS EspiritualES’, algunos más tempranos que otros. Algunos Espíritus son más lentos que otros para ‘Progresar’ pero, tal y como ocurre con los niños que deciden no estudiar y al llegar a la edad adulta deciden retomar sus estudios, a los fines de profesionalizarse, esos Espíritus lentos o flojos, en alguna de sus existencias materiales -Reencarnaciones-, deciden madurar y comienzan a esforzarse por ‘Perfeccionarse’).    

INFIERNO DE FUEGO ETERNO

Comúnmente, aquello que acostumbran a realizar prácticas de ‘expiación pueriles o infructuosas’, vuelven a caer muchas veces en la misma falta, porque su arrepentimiento es motivado por el miedo al ‘infierno de fuego eterno’. Evidentemente, tales ‘falsos penitentes’, parecieran tener cierta ‘Consciencia de que son Espíritus’, tanto cuanto le tienen miedo al Más Allá y no desean entrar al ‘infierno de fuego eterno’, por lo que creen que, al imponerse ciertos castigos corporales por sus faltas, lograrán reconciliarse con Dios y así librarse del ‘infierno de fuego eterno’. Pero, tristemente, LO QUE TIENEN no es ‘Consciencia de que son Espíritus’ sino simplemente lo que tienen es el ‘Conocimiento de que son Espíritus’, lo cual no les alcanza para un verdadero arrepentimiento. Ahora bien, tampoco el miedo al ‘infierno de fuego eterno’ les ayuda a ‘Crecer Espiritualmente’, porque, de alguna forma o manera, los Espíritus saben que el ‘infierno de fuego eterno’ no existe, por lo que terminan cayendo constantemente en la falta, porque creen que su falta no le acarrea castigo más allá del auto impuesto con las prácticas de expiación, las cuales continúa haciendo creyendo que con estas prácticas se reconciliará con Dios, pero resulta que Dios no se mete en nuestro mal uso del Libre Albedrío.

(435): 1009. Según esto, ¿las penas impuestas jamás serían eternas? – “Interrogad a vuestro buen sentido, a vuestra razón, y preguntaos si una condena a perpetuidad, por algunos momentos de error, no sería la negación de la bondad de Dios. ¿Qué es, en efecto, la duración de la vida – aun cuando llegase a los cien años- respecto de la eternidad? ¡Eternidad! ¿Comprendéis cabalmente esta palabra? ¡Sufrimientos, torturas sin término ni esperanza, tan sólo porque se han cometido algunas faltas! ¿No rechaza vuestro juicio semejante idea? Que los antiguos hayan visto en el Señor del Universo a un dios terrible, celoso y vengativo, se concibe. En su ignorancia, atribuían a la divinidad las pasiones humanas. Pero no es ese el Dios de los cristianos, que coloca el amor y la caridad, la misericordia y el olvido de las ofensas en la categoría de las virtudes principales. ¿Podría Él mismo carecer de las cualidades que establece como obligatorias para el hombre? ¿No hay contradicción en atribuirle bondad infinita e infinita venganza? Afirmáis que ante todo Él es justo y que el hombre no comprende su justicia, pero ésta no excluye a la bondad, y no sería bueno Dios si condenara a penas horribles y perpetuas a la mayor parte de sus criaturas. ¿Podría imponer a sus hijos el que sean justos, si no les concede los medios de comprender la justicia? Por lo demás, lo sublime de la justicia, unida a la bondad, ¿no reside acaso en el hecho de hacer que la duración de las penas dependa de los esfuerzos del culpable por mejorarse? En ello está la verdad de estas palabras: «A cada uno según sus obras»”. (De manera que, según se desprende de lo comunicado por San Agustín a Kardec, EL INFIERNO DE FUEGO ETERNO NO EXISTE. Pero entonces, que podemos decir de aquel oráculo que nuestro Amado Yeshuá pronunció: «… Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles» -Mateo 25:41-, pues, de momento les diré que, nuestro Amado Yeshuá aparentemente habla de un fuego que es eterno, pero no dice que el diablo y sus secuaces deberán permanecer eternamente en ese fuego. Creo que comprenderemos mejor lo que realmente quiso decir nuestro Amado Yeshuá leyendo, investigando y profundizando lo que Platón le comentó a Kardec, respecto de ese oráculo:

«¡Guerras de palabras! ¡Guerras de palabras! ¿No habéis hecho verter ya bastante sangre? ¿Es necesario todavía reavivar las hogueras? Se discute sobre palabras: “eternidad de las penas, eternidad de los castigos”. ¿No sabéis que aquello que entendéis hoy por eternidad no lo entendían como vosotros los antiguos? Consulte el teólogo las fuentes, y como todos vosotros descubrirá que el texto hebreo no daba el mismo significado al vocablo que los griegos, latinos y modernos han traducido por “penas sin fin, irremisibles”. La eternidad de los castigos corresponde a la eternidad del mal. Sí, en tanto exista el mal entre los hombres subsistirán asimismo los castigos. En este sentido relativo hay que interpretar los textos sagrados. Así pues, la eternidad de las penas sólo es relativa y no absoluta. El día en que todos los hombres, por arrepentimiento, se revistan con la capa de la inocencia, no habrá más lloro ni crujir de dientes. Bien es cierto que vuestra razón humana es limitada, pero, tal como es constituye un presente de Dios, y con ayuda de la razón no hay un solo hombre de buena fe que comprenda de otro modo la eternidad de los castigos. ¡Eternidad de los castigos! ¡Cómo! ¡Habría que admitir, entonces, que el mal sea eterno! Sólo Dios es eterno, y no ha podido crear eterno al mal, porque en tal caso habría que despojarlo del más eximio de sus atributos: su Poder Soberano, pues no será soberanamente poderoso quien pueda crear un elemento destructor de sus obras. ¡Humanidad, humanidad!, no sumerjas más tu sombría mirada en los hondones de la tierra para buscar allí los castigos. Llora, aguarda, expía, y refúgiate en la idea de un Dios infinitamente Bueno, absolutamente Poderoso y esencialmente Justo»

Al principio de su intervención, Platón deja en claro que, al leer las Sagradas Escrituras, siempre nos encontraremos con una ¡Guerra de Palabras!!!, porque cada palabra que leemos puede tener significados diferentes, según sea el contexto, época, … persona que pronunció esa palabra. De allí la enorme importancia de leer, investigar y profundizar cada palabra que leemos en las Sagradas Escrituras, si realmente queremos descubrir el Mensaje Encriptado por nuestro Amoroso Padre Dios. Mínimamente, se espera de aquellos que realmente quieren ‘Progresar Espiritualmente’, que a lo menos investiguen la etimología histórica de cada palabra, que leen en las Sagradas Escrituras, aunque supongan que ya conocen el significado de las palabras que leen. Mejor aún si, tal y como acostumbraba a hacerlo Platón, que procuraba conocer el significado que le daban a las palabras en la antigüedad, para entonces comprender que quisieron comunicar los antiguos cuando las pronunciaban y por eso descubrió que, «el texto hebreo no daba el mismo significado al vocablo que los griegos, latinos y modernos han traducido por “penas sin fin, irremisibles”» y por eso logró deducir que «la eternidad de las penas sólo es relativa y no absoluta» y ES RELATIVA PORQUE SU DURACIÓN DEPENDERÁ DEL TIEMPO QUE NOS LLEVE EL DESLASTRARNOS DE LOS VICIOS ACUMULADOS. Así pues, es concluyente que, EL INFIERNO TAMBIÉN ES RELATIVO, tanto cuanto, mientras no logremos deslastrarnos de los vicios acumulados, pues viviremos vidas infernales, en atención a las penas, castigos, … Pruebas que tendremos que vivir, para lograr ‘expiar o purificar nuestros Espíritus. Este es justamente el significado de el oráculo que solía pronunciar nuestro Amado Yeshuá: «ALLÁ, EN LA OTRA VIDA, SERÁ EL LLORAR Y CRUJIR DE DIENTES»). 




 

sábado, 1 de junio de 2024

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte CII

CII.LEYES MORALES – Libro IV / Capítulo II: PENAS Y GOCES FUTUROS / Parte VII

CONTRICIÓN

En las Misas, los católicos acostumbramos a rezar una oración que se titula “ACTO DE CONTRICIÓN”, la cual todos nos sabemos y la rezamos, aunque casi nadie sabe lo que significa ‘Contrición’. De manera que, esta sencilla oración se ha convertido en un saludo a la bandera, tanto cuanto casi nadie llega a sentir verdadera contrición por las faltas cometidas, mientras rezan esta oración, porque pocos son los que comprenden que, un ‘acto de contrición’ va más allá de un simple arrepentimiento.

(430): 990. El arrepentimiento ¿tiene lugar en el estado corporal o en el espiritual? – “En este último. Pero puede también sobrevenir en el estado corpóreo, cuando comprendéis bien la diferencia existente entre el bien y el mal”. (Harto les he comentado que, la única forma de ‘Ascender a los Niveles Superiores de Consciencia’ es justamente haciéndonos ‘Consciente del Conocimiento Adquirido de nuestras Experiencias de Vida’. ¡POR ESO SE DENOMINAN NIVELES DE CONSCIENCIA!!! De manera que, mientras que el ‘Conocimiento Adquirido de nuestras Experiencias de Vida’ no sea realmente ‘APREHENDIDO’, a los fines de ‘SABOREARLO’, para realmente ‘Conocer’ su verdadero significado, pues por mucho que logremos ‘Acumular Conocimientos’ en nuestros cerebros, si no nos hacemos ‘Conscientes’ de tales ‘Conocimientos’, no lograremos ‘Ascender a los Niveles Superiores de Consciencia’.  

Ocurre entonces que, pedirle a Dios perdón por las faltas cometidas, sin realmente COMPRENDER BIEN LA DIFERENCIA ENTRE EL BIEN Y EL MAL Y LO QUE IMPLICA HACER LO UNO O LO OTRO, no te ayudará ni a obtener el perdón, que supuestamente deseas, ni mucho menos a ‘Ascender a los Niveles Superiores de Consciencia’. Esto es porque, si realmente no tenemos ‘Consciencia del mal cometido’ pues mucho menos podremos tener ‘Consciencia’ de lo que implica para nuestros Espíritus el haber fallado en el uso de nuestro Libre Albedrío. De hecho, no se trata de haber ofendido a Dios, por lo que no es lógico que le pidamos perdón, sino que se trata de haber ofendido a nuestros Espíritus, al no esforzarnos por ‘Escoger’ realizar sólo aquello que ayude a nuestros Espíritus a ‘Crecer’).

991. ¿Qué consecuencia tiene el arrepentimiento en el estado espiritual? – “El deseo de una nueva encarnación con el objeto de purificarse. El Espíritu comprende las imperfecciones que lo privan de la dicha, de ahí que aspire a una nueva vida, en la que podrá reparar sus faltas”. (El mal uso de nuestro Libre Albedrío priva a nuestros Espíritus de su ‘Perfeccionamiento’, tanto cuanto, ‘Escoger’ hacer el mal, en vez del bien, mancha nuestros Espíritus, impidiendo que nos ‘Acerquemos a nuestro Amoroso Padre Dios’. De manera que, ‘Contrición’ no es el ‘dolor por haber ofendido a Dios’, sino que es más propiamente el ‘DOLOR DE SABER QUE SE ESTÁ PRIVANDO AL ESPÍRITU DE LA DICHA DE ACERCARSE A NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS’. Este dolor debería movernos no simplemente a pedirle perdón a Dios, sino a reconocer que el mal que se hace nos aleja de la dicha de estar cerca de nuestro Amoroso Padre Dios. Mientras no nos hagamos ‘Conscientes’ de que en realidad SOMOS ESPÍRITUS ETERNOS REVESTIDOS DE UNA MATERIALIDAD EFÍMERA, entonces nunca seremos ‘Conscientes’ de lo que implica ‘Escoger’ el mal en vez del bien, porque no estaremos ‘Conscientes’ de que ese bien o ese mal, cometido temporalmente, acelera -el bien- o ralentiza -el mal- nuestro Encuentro con nuestro Amoroso Padre Dios).   

992. Y ¿qué resultado reporta el arrepentimiento en el estado corporal? – “Adelantar, ya en la vida presente, si se tiene tiempo de rescatar culpas. Cuando la consciencia formula un reproche y muestra una imperfección, puede siempre mejorarse”. (La única forma de poder deslastrarnos de las manchas adquiridas en nuestras vivencias materiales es mediante el sufrimiento de vivencias materiales dolorosas o penosas, lo que implica Encarnar tantas veces como sea necesario, hasta que logremos superar todas las Pruebas o Karmas a las que dieron origen el mal uso de nuestro Libre Albedrío. Ahora bien, ESTE PROCESO DE DEPURACIÓN NOS LLEVARÁ TANTAS VIDAS COMO SEAN NECESARIAS HASTA QUE NOS HAGAMOS ‘CONSCIENTES’ DE LO QUE IMPLICA HACER EL MAL Y LO ABORREZCAMOS, HASTA EL PUNTO DE NO VOLVERLO A COMETER. De manera que, EL PROCESO DE DEPURACIÓN COMENZARÁ EN LA VIDA EN LA CUAL NOS HAGAMOS ‘CONSCIENTES DE LO QUE IMPLICA PARA NUESTROS ESPÍRITUS ESCOGER EL MAL EN VEZ DEL BIEN’, en atención a que nuestros Espíritus comenzarán a tomar el control de sus Cuerpos -Naves- para ‘Escoger’ siempre lo bueno y despreciar lo malo. A partir de esa vida, el ‘Nivel de Consciencia Alcanzado por el Espíritu’, le ayudará a superar con mayor fortaleza las Pruebas y los Karmas que sean necesarios para deslastrarse de los vicios acumulados, porque la ‘Consciencia Alcanzada’ se hará evidente en las siguientes vidas, hasta el punto de que pudiera ocurrir que, incluso en esa vida en la cual se hizo ‘Consciente’ logre deslastrarse de todos sus vicios acumulados).

PROGRESAR SIN TREGUA

Me da un poquito de miedito el intentar aclararles lo que los Espíritus Superiores le respondieron a Kardec cuando les preguntó acerca de los hombres que parecieran no tener ‘Consciencia’, tanto cuanto no parecen arrepentirse de sus malas acciones. Pero, para no dejarles en ascuas, además de comentarles lo que se me dicta, les pido que por favor lean lo que les escribí en mi Artículo:

https://verdaderoscreyentes.blogspot.com/2024/05/el-juego-de-las-decisiones.html

Esto es porque, muchos pudieran mal interpretar el hecho de que, si bien es cierto que, HAY QUE PROBARLO TODO, TANTO LO BUENO COMO LO MALO, SI REALMENTE QUEREMOS APRENDERLO TODO, tampoco es menos cierto que, no podemos escudarnos en esta verdad para continuar siendo malos, tanto cuanto, a estas alturas de El Gran Juego, todos los Espíritus Encarnados en este Mundo ya han Probado infinitas veces las consecuencias de ‘Escoger’ el mal en vez del bien, por lo que ya, a todos, NOS LLEGÓ LA HORA -VIDA- EN LA CUAL DEBEMOS ESFORZARNOS POR ABORRECER EL MAL AL QUE NOS MUEVEN LOS VICIOS QUE HEMOS ACUMULADO DURANTE MUCHAS VIDAS.  

(430): 993. ¿No hay seres humanos que sólo poseen el instinto del mal y son inaccesibles al arrepentimiento? – “Te dije que se debe progresar sin tregua. El que en la presente existencia no tiene más que el instinto del mal, poseerá el del bien en una vida futura, y por esto precisamente renace muchas veces. Porque es menester que todos adelanten y alcancen la meta; sólo que unos lo harán en más corto lapso, otros, en cambio, en un período más prolongado, conforme a sus deseos. El que sólo posee el instinto del bien ya está depurado, pues ha podido tener el del mal en una existencia anterior”. (Progresar sin tregua significa ‘APRENDER DE TODAS LAS EXPERIENCIAS DE VIDA’, DE LAS MALAS PARA ABORRECERLAS Y DE LAS BUENAS PARA PROCURARLAS. Luego, cuando los Espíritus Superiores comentan que: “El que en la presente existencia no tiene más que el instinto del mal, poseerá el del bien en una vida futura, y por esto precisamente renace muchas veces”, pareciera que están afirmando que aquellos que son malos lo son porque están aprendiendo algo del mal que cometen, pero esto era válido al principio de nuestras Encarnaciones, durante las cuales, movidos por nuestra ignorancia primigenia, teníamos que ‘Experimentar el mal’, ya sea ejecutándolo o sufriéndolo, a los fines de ‘despreciarlo’, justamente por el sufrimiento que causa. Pero, a estas alturas de El Gran Juego, los Espíritus que aún se encuentren en los ‘Niveles Inferiores de Consciencia’, se encuentran allí justamente porque jamás han querido hacerse ‘Conscientes’ del sufrimiento que causan con los males que ejecutan. Consecuentemente, a estas alturas de El Gran Juego ES MENESTER QUE ESCOJAN HACERSE CONSCIENTES DEL SUFRIMIENTO QUE CAUSAN A SUS HERMANOS PARA COMENZAR A ABORRECER EL MAL Y ASÍ LOGRAR AVANZAR HACIA LA META DE CONOCER A NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS.

De manera que, aquellos que erróneamente estén pensando que son malos porque eso les tocó ser en esta vida, vayan bajándose de esa rama, porque les aseguro que, a estas alturas de El Gran Juego, ya tienen muchas vidas Reencarnando creyendo que en esa vida les tocó ser malos, por lo que jamás se han esforzado por ‘Despreciar el mal’ y, consecuentemente, siguen ‘Escogiendo’ el mal, pero no porque les toque ‘Escogerlo’ en esta vida, sino porque les ha llegado a gustar, lo cual es verdaderamente abominable. Esto lo sé porque, según las evidentes Señales, estamos en el Final de los Tiempos de El gran Juego, lo que implica dos cosas: 1) Todos los Espíritus Encarnados en este Mundo hemos Reencarnado muchas veces, lo que significa que aquellos que son ignorantes es porque no se han esforzado por ‘Perfeccionarse’, quizás porque han estado varias vidas esperando la siguiente vida para hacerlo, y 2) Les quedan pocas vidas para hacerse ‘Conscientes’ del sufrimiento que causan al ‘Escoger hacer el mal en vez del bien’, por lo que les recomiendo que se pongan serios en esta vida y se esfuercen por hacerse ‘Conscientes de que somos Espíritus revestidos de materialidad para ‘Aprender de nuestras Experiencias Materiales el Conocimiento necesario para hacernos Conscientes de nuestro Amoroso Padre Dios’, Quien nos exhorta a amarnos como Hermanos, tanto cuanto eso somos. Si no aprovechan esta vida, con seguridad en la siguiente seguirán creyendo que Reencarnaron para ser malos, tanto cuanto no se están esforzando por aprovechar esta vida para hacerse ‘Conscientes del sufrimiento que causan al Escoger hacer el mal en vez del bien’. ¡POR FAVOR LEAN EL ARTÍCULO QUE LES ANOTÉ AL PRINCIPIO DE ESTE CAPÍTULO!!!).