LXXXI.LEYES MORALES – Libro III / Capítulo X: LEY DE LIBERTAD
/ Parte V
LOS CALIMEROS
En mis tiempos mozos,
había una comiquita cuyo personaje se llamaba “Calimero”, quien era un pollito
negro, recién nacido, con vivencias muy desafortunadas, las cuales parecían ser
la consecuencia de su forma de apreciar la vida. Calimero es un personaje
típicamente ingenuo e inocente, más bien trágico y que se lamenta con
frecuencia de que la vida es injusta con él, pero en la segunda serie Calimero
pasa a ser más maduro, despreocupado y feliz, y no tiene ya estos problemas de
inseguridad, si bien conserva su proverbial carácter inconformista. Calimero es
generoso y resuelto, y tiene un gran sentido de la justicia, intentando siempre
ayudar a todo el que se encuentre en problemas o en una situación injusta. Saco
a colación el anime de mi infancia porque, muchos hay a quienes, tal y como a
Calimero, pareciera que la vida sólo les deparara vivencias incomodas o
desagradables, las cuales deberían ‘Aprender’ a enfrentar tal y como lo hacía
Calimero, quien, pese a no estar conforme con su vida, nunca dejaba de ser
generoso y de ayudar a todos los que se encontraran en problemas.
862. Existen personas a
las cuales nada sale bien y a quienes un genio malo parece perseguir en todas
sus empresas. ¿No se puede llamar a esto fatalidad? – “Es fatalidad, si quieres denominarla así, pero resulta de la elección de la
clase de existencia, porque tales personas han
querido ser probadas mediante una vida de desilusiones, a fin de ejercitar su paciencia
y su resignación. No obstante, no creas que esa fatalidad sea absoluta. Es a
menudo el resultado del camino erróneo que han tomado y que no está en relación
con su inteligencia y aptitudes. El que
quiere cruzar a nado un río y no sabe nadar tiene muchas posibilidades de
ahogarse. Así sucede en la mayoría de los acontecimientos de la
vida. Si el hombre sólo
iniciara empresas que estuviesen en relación con sus facultades, casi siempre
obtendría buenos resultados. Lo que le pierde es su amor propio y su
ambición, que lo desvían de su senda y le hacen tomar por una vocación lo que
en realidad es el deseo de satisfacer ciertas pasiones. Fracasa y tiene la
culpa, pero en lugar de atribuírselo a sí mismo prefiere acusar de ello a su
mala estrella. Uno que hubiese sido un buen operario y que se hubiera ganado
honradamente la vida, sería en cambio un mal poeta y moriría de inanición. Para todo el mundo habría lugar si
cada cual supiera ocupar el que le corresponde”. (Ciertamente, es
altamente probable que una vida llena de infortunios haya sido ‘Planificada
antes de Reencarnar’ por el Espíritu de la ‘Persona’ que sufre tales
infortunios, a los fines de ejercitarse
en la paciencia y deslastrarse del barro de la ira. No obstante, los infortunios suelen ser el resultado
de las malas decisiones que se toman, al mal aprovechar el Libre Albedrío.
También ocurre que, son muy pocos los que se sientan a meditar en las aptitudes
de las que se disponen antes de dar inicio a alguna tarea, consecuentemente,
muchos son a los que no les va muy bien en el desempeño de alguna actividad,
simplemente porque no tiene las aptitudes para ejecutarlas. Insistir en ser
médico, ingeniero, … cura, sin tener ‘Aptitudes’ para serlo, pues evidentemente
degenerará en un mal médico, mal ingeniero, … mal cura, si acaso logra
graduarse, haciendo trampas para lograrlo. Luego, el
ejercicio de una profesión sin vocación suele ser motivo de muchos
sufrimientos, tanto cuanto no se puede ser feliz haciendo aquello para lo cual
no se tienen ‘Aptitudes’.
Y claro que, muchas veces
la única forma de saber si se tienen ‘Aptitudes’ es intentándolo, pero siempre
‘Conscientes’ de que estoy tratando de descubrir mis ‘Aptitudes’, por lo que,
al descubrir que realmente no sirvo para eso pues debo renunciar a seguir
intentando y procurar encontrar otro camino para ‘Crecer Intelectualmente’. Ocurre
también que, hay profesiones que, aunque se descubra que no se tienen
‘Aptitudes’ para ejercerlas, estamos obligados a ejercerlas, por lo que, aunque
no nos guste, tenemos que esforzarnos por ‘Adquirir las Aptitudes’ que se
requieran para ejercer esa profesión. La profesión ‘Padres’, por ejemplo, es
una profesión que es obligante, ya sea que me guste o no, porque al engendrar
un hijo no nos queda de otra que ‘Aprender a ser padres’, a los fines de
‘Adquirir las Aptitudes’ necesarias, para ejercer tan loable profesión. Esto es
porque, hay profesiones que ‘Planificamos antes de Reencarnar’ a los fines de lograr
‘Adquirir Aptitudes’ para ser padres. Igual pudiera pasar con cualquier otra
profesión, pero lo importante es ejercerlas ‘Responsablemente’ -sin trampas-.
De allí que, la ‘Actitud’
que tengamos en la vida para ‘Desarrollar Aptitudes’, es lo que nos dirá si las
situaciones desafortunadas han sido ‘Planificadas’ por nosotros mismos o son el
resultado de nuestro Libre Albedrío, mal aprovechado. Quizás esforzarme
–‘Actitud’- por ser médico logre desarrollar en mí ‘Aptitudes de Médico’, pero
si mi ‘Actitud’ es movida por el deseo de ganar mucho dinero, aprovechándome de
la necesidad de otros, pues con seguridad la ‘Actitud’ pudiera hacer de ti un
médico, pero como la ‘Actitud’ no es motivada por la vocación sino por el
dinero, pues serás un médico muy desafortunado).
EL QUÉ DIRÁN
Muchos hay quienes aceptan una vida llena de sinsabores, desdichas,
penas, … infortunios, simplemente por el qué dirán.
Durante mis años mozos era costumbre, sobre todo en las familias de alcurnia,
tener varios hijos, preferiblemente varones, simplemente para decidir la
profesión que cada uno de estos hijos ejercería durante su vida. Así pues, muchos
hombres les tocaron ser militares, políticos, médicos, … curas, sin tener
vocación o ‘Aptitudes’ para ejercer las funciones correspondientes a esas
profesiones obligadas. Esta
es la razón de la proliferación de malos militares, malos políticos, malos
médicos, … malos curas, porque son ‘personas’ ejerciendo profesiones para las
cuales no tienen ‘Aptitudes’ y muchos jamás se atreven a dejar de ejercer
dichas profesiones simplemente por el qué dirán. “Si claudico en lo
que se me ha encomendado ¿Qué dirá mi madre? ¿Qué dirá mi padre? … ¿Qué dirá la
gente? Muy pocos son los que se detienen a
preguntarse: “¿Qué dirá Dios? ¿Estará de acuerdo con que yo siga ejerciendo una
profesión para la cual no tengo vocación?”.
863. Las costumbres
sociales ¿no obligan muchas veces a un hombre a seguir un camino equivocado, y
no está él sometido al contralor del qué dirán cuando escoge sus ocupaciones?
Eso que llamamos respeto humano ¿no es un obstáculo para el ejercicio del libre
arbitrio? – “Los hombres crean las costumbres sociales, no Dios. Y si a ellas se someten es porque
les conviene, lo cual constituye un acto más de su libre albedrío, puesto que
si lo desearan podrían liberarse de ellas. Entonces, ¿por qué se
quejan? No deben acusar a las costumbres sociales, sino a su tonto amor propio,
que les lleva a preferir morirse de inanición antes que apartarse de ellas. Nadie
les toma en cuenta ese
sacrificio que realizan en pro del qué dirán, en tanto que Dios sí les tomará
en cuenta el sacrificio que hagan de su vanidad. Esto
no significa que haya que desafiar sin necesidad al qué dirán, como hacen
ciertas personas, que tienen más extravagancia que verdadera filosofía.
Es tan desatinado dar motivo a que lo señalen a uno con el dedo o lo miren
cual si se tratara de un ser exótico, como prudente descender por propia
voluntad y sin murmurar cuando no puede uno mantenerse en lo alto de la escala”.
(Con lo que diré a continuación muchos
serán los que pegarán el grito al cielo, pero como les digo una cosa les tengo
que decir la otra. Tengan siempre presente que, al ser nosotros los Jugadores
en El Gran Juego, somos nosotros los que ‘Planificamos las Jugadas’ y nuestro
Amoroso Padre Dios nada tiene que ver con lo que ‘Planifiquemos’, siempre y
cuando lo que ‘Planifiquemos en el Más Allá’, sea lo que ejecutemos en el más
acá y nos sirva para ‘Crecer Espiritualmente’. Pudiéramos decir que, El Rol de
Dios, durante el Desarrollo de El Gran Juego, Es El de Director Técnico, por lo
que trata, desde la distancia, de recordarnos con Señales lo que ‘Planificamos
antes de Reencarnar’ y, durante el Tiempo de Descanso -al hacer nuestra
transición al Más Allá-, nos indica nuestras defectos al Jugar y cómo mejorar,
pero al final somos nosotros los que decidimos qué hacer.
Conozco a muchos que,
pese a sufrir muchísimo por estar atados a parejas con las que jamás han hecho
pareja, deciden aceptar ese sufrimiento hasta la muerte, sólo por temor al qué
dirán o a quebrantar alguna costumbre social, muchas veces disfrazada de Ley de
Dios. Les pregunto: “¿Y si es de Dios que se separen? ¿Y si ambos ‘Planificaron’
unirse en matrimonio para ‘Aprender’ algo y luego separarse para poder ‘Aprender’
otras cosas? … ¿Crees que el Deseo de Dios es que sufras? Pues les diré que,
nuestro Amoroso Padre Dios jamás desea que suframos, pero Acepta que suframos,
si con ese sufrimiento lograremos ‘Crecer Espiritualmente’, pero si ese
sufrimiento, ‘Escogido por nosotros’, no nos ayuda a ‘Crecer Espiritualmente’,
sino que, por el contrario, nos aleja más de Dios, pues evidentemente, “Nadie
les toma en cuenta ese sacrificio que realizan en pro del qué dirán, en tanto
que Dios sí les tomará en cuenta el sacrificio que hagan de su vanidad”, esto es porque, ES VANIDAD CUALQUIER SACRIFICIO QUE SE HAGA POR QUEDAR BIEN
ANTE LOS DEMÁS, y esto, por supuesto, será considerado por Dios como
Puntos Negativos, tanto cuanto las Jugadas -los sacrificios- son para
satisfacer a los hombres y esto, frecuentemente, no ayuda a ‘Crecer
Espiritualmente’.
Los que entendieron el
párrafo anterior seguro me estarán gritando: “¡Pero Yeshuá dijo que lo que ha
Unido Dios que no lo separe el hombre!!!”, pues les diré que estoy
absolutamente de acuerdo, pero les pregunto: “¿Todos los matrimonios realizados
bajo la presencia de un cura han sido ‘Planificados por Dios’?”. Pues les diré
que ¡NO!!! O es que acaso es Voluntad de Dios que una niña de 10 años se una en
matrimonio con un hombre de 40 años, para cumplir con todas las aberraciones
sexuales de algún pedófilo, que con seguridad pagó a los padres de esa niña,
para poder satisfacer sus aberrados impulsos sexuales. ¡Pues Nooooo!!! Igual ocurre con muchísimos matrimonios realizados por
conveniencia social, por cumplir con costumbres o leyes humanas, … por mal uso
de nuestros Libres Albedríos, que muchas veces nos lleva a confundir deseos sexuales
con amor.
Justamente, nuestro Amado Yeshuá se refería al
amor, lo cual es la forma que tiene nuestro Amoroso Padre Dios para indicarnos
que Él Ve con Agrado esa Unión. Luego, no es que Dios los haya unido
desde la eternidad, sino que somos nosotros quienes en el Más Allá ‘Planificamos’
manifestar amor carnal y espiritual por tal o cual persona, para unirnos en
matrimonio y nuestro Amoroso Padre Dios Aceptó lo ‘Planificado’, puesto que Vio
la posibilidad de que, con esa unión ‘Creceríamos Espiritualmente’. No
obstante, siempre es posible que, en atención a nuestro Libre Albedrío, muchos
terminemos uniéndonos en matrimonio con la primera persona por la que sintamos
una fuerte atracción sexual, lo cual confundamos con amor.
De allí que, cuando nos
percatemos del error cometido siempre es posible tratar de corregirlo,
procurando no cagar sobre la mierda, o lo que es lo mismo, hay que evitar de cometer
más errores al tratar de corregir un simple error. A esto es lo que se refieren
los Espíritus Superiores al comentar: “Esto no significa que haya que desafiar sin necesidad al qué dirán,
como hacen ciertas personas, que tienen más extravagancia que verdadera
filosofía”. Es decir, no se trata simplemente de decidir no tomar en
cuenta el qué dirán y hacer lo que se me venga en gana, simplemente porque decidí
ser feliz. Siempre tenemos que recordar que HEMOS VENIDO A ESTE MUNDO A COMPETIR EN BUENAS
ACCIONES, lo que significa HACERLO TODO CADA DÍA MEJOR QUE AYER.
Consecuentemente, si descubrí que no soy feliz con la persona con la que me uní
en matrimonio, ciertamente me puedo divorciar, pero no porque lo descubrí
después que me encabroné con otra persona más apuesta o más joven que aquella a
la que decidí abandonar.
Además, JAMÁS EL ABANDONO DE LA PERSONA
CON LA QUE ME UNÍ MATRIMONIALMENTE DEBE SER ABSOLUTO Y MUCHO MENOS SI SE HAN
PROCREADO HIJOS. Esto es porque, hay ‘Responsabilidades’
que, una vez contraídas, son ineludibles, sobre todo aquellas de las que
depende el ‘Crecimiento Espiritual’ de otras personas. Así pues,
aquello de que “Hasta que la muerte nos separe” ciertamente nos ata hasta la
muerte, por nuestro propio juramento, aunque no nos obliga a estar sufriendo
junto a esa persona hasta la muerte, pero si nos obliga a no producirle más
sufrimiento además del que propiamente produce la separación. Así pues, que el divorcio jamás se convierta en manifestaciones de odio
o desprecio por aquel a quien se abandona, tanto cuanto todos somos ‘Hermanos’
y debemos ‘Amarnos’, manifestando ese ‘Amor’ con el ‘Servicio’.
Consecuentemente, al
divorciarnos debemos mantenernos pendientes de cumplir con algunos de los
servicios con los que cumplíamos mientras estuvimos viviendo con la persona de
la que nos separamos, para evitar que ese Hermano, que quizás ahora
se siente abandonado, se sienta totalmente abandonado, sino que sepa que puede
contar con nosotros, dentro de la medida de nuestras posibilidades. Y por favor
recuerden siempre que: SE
PUEDEN DIVORCIAR DE SUS PAREJAS, PERO JAMÁS DE LOS HIJOS PROCREADOS, porque la ‘Responsabilidad
de Padre’ es absolutamente irrevocable.
De manera que, DESAFIAR EL QUÉ DIRÁN SIEMPRE DEBE
HACERSE CON CAUTELA, PARA EVITAR COMETER ERRORES, AL CONFUNDIR LIBERTAD CON
LIBERTINAJE. Es preciso mantenernos
vigilantes de las Señales para descubrir lo que fue ‘Planificado’ y lo que es
el resultado del mal ejercicio de mi Libre Albedrío. Esto es porque,
si bien es cierto que, los sufrimientos suelen ser el resultado del mal
ejercicio de nuestros Libres Albedríos, también es posible que hayas ‘Planificado
Sufrir’ para ejercitarte en la paciencia o para cancelar algún Karma. Ahora
bien, en cuales quiera de los dos casos, ES
PRECISO RECORDAR QUE HEMOS VENIDO A ESTE MUNDO A COMPETIR EN BUENAS ACCIONES,
por lo que debemos esforzarnos por hacer el mayor bien posible y evitar a toda
costa hacer el mal, lo cual incluye evitar hacer sufrir a otros. También
es preciso recordar siempre que, MUCHO DE LO PLANIFICADO ES INELUDIBLE, sobre todo aquello que es
evidente. El mejor ejemplo de esto último lo constituye la ‘Planificación
del Sexo’, lo cual hacemos porque consideramos que, con ‘x’ o con ‘y’ sexo, lograremos
cumplir mejor con nuestros ‘Objetivos de Crecer en el Conocimiento de Dios’ y ‘Deslastrarnos
de todos nuestros Vicios’, por lo que, al decidir,
en el más acá, cambiar de sexo, pues estaremos desbaratando lo ‘Planificado’ y
consecuentemente no lograremos cumplir con los ‘Objetivos’.