miércoles, 17 de mayo de 2023

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte XX

XX.MUNDO ESPÍRITA O DE LOS ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo VI: VIDA ESPÍRITA / Parte IV

LAS NECESARIAS PRUEBAS

La palabra ‘prueba’ deriva del término latín ‘probatio’, ‘probationis’, que a su vez procede del vocablo ‘probo’, que significa ‘bueno’, ‘honesto’, ‘honrado’ o ‘virtuoso’. Por tanto, lo que resulta probado es bueno, se ajusta a la realidad. Probar consiste en verificar o demostrar la autenticidad de una cosa. Ahora bien, el adjetivo ‘probo’ que usamos con el valor de honesto, honrado o virtuoso viene del latín ‘probus-a-um’, que significa ‘aprobado’. Relacionado con la raíz del verbo probare’, que significa ‘comprobar’ o ‘probar’, se refiere a algo lo suficientemente ‘comprobado’ y de lo que ‘se pueden fiar. Sin embargo, en su origen, con la palabra probus’ se designaba a ‘aquel que crece o se desarrolla bien’, puesto que etimológicamente se compone de ‘pro’, que significa ‘hacia adelante’ o ‘en favor de’, y la raíz indoeuropea ‘bheua’, que significa ‘ser’, ‘estar’, ‘existir’ y también ‘crecer’. En consecuencia, queda firmemente establecido que, las Pruebas de Dios son motivadas en ‘favor de nuestro crecimiento o desarrollo’, si se quiere espiritual, pero también material.

Las ‘Pruebas’ son necesarias porque es la única forma de verificar que realmente estamos ‘Progresando’. ¿Cómo saber si un estudiante realmente comprendió alguna lección si no le hacemos una ‘Prueba’ acerca de lo que se le enseñó? ¿Cómo estar seguros de si alguien es digno de un Título de Doctor si no lo evaluamos varias veces durante sus estudios de Doctorado? … ¿Cómo saber si un Espíritu es digno de subir a los ‘Niveles Superiores de Consciencia’ sino no es ‘Probado’ acerca de sus desapegos materiales?

TRY AGAIN

(168): 258. En estado errante, y antes de iniciar una nueva existencia corporal, ¿tiene el Espíritu conciencia y previsión de lo que le sucederá durante la vida? – “Él mismo escoge el tipo de pruebas a que quiere ser sometido, y en esto consiste su libre albedrío”.

258 a. ¿No es entonces Dios quien le impone las tribulaciones de la vida como castigo? – “Nada acontece sin permiso de Dios, por cuanto es Él quien ha establecido todas las leyes que rigen el Universo. ¡Preguntaréis por qué ha hecho tal ley en lugar de otra! Al dar al Espíritu la libertad de elegir, Él le deja toda la responsabilidad de sus actos y de sus consecuencias, sin obstruir para nada su porvenir. Suya puede ser la senda del bien, así como la del mal. Pero si cae derrotado le quedará un consuelo: el de que todo no terminó para él, y que Dios, en su bondad, le deja libre para reiniciar lo que hizo mal. Además, es menester distinguir lo que es obra de la voluntad de Dios, de aquello otro que es obra del hombre. Si un peligro os amenaza, no seréis vosotros quienes lo hayáis creado, sino Dios. Pero podéis exponeros voluntariamente a él, porque habéis visto en él un medio para vuestro propio adelanto, y Dios lo permite”. (Aunque solemos denominarlas ‘Pruebas de Dios’, realmente no podemos asegurar que todas las Pruebas son de Dios, en atención a que, la mayoría de las Pruebas son Planificadas por nosotros mismos, antes de Reencarnar, o nos las envía Satanás, para demostrarle a nuestro Amoroso Padre Dios que realmente no somos dignos de Él, tanto cuanto hemos sido ‘Probados’ y no logramos ‘Aprobar’. Luego, solemos denominarlas generalmente ‘Pruebas de Dios’, porque ciertamente Nada Acontece sin Su Permiso, por lo que podemos considerar que Él Las Aprueba, a fin de Verificar que cuánto hemos ‘Progresado’. Hermosamente, los Espíritus Superiores le recuerdan a Kardec que, caer derrotados -PERDER EN EL JUEGO al fallar en las ‘Pruebas’- no significa que estaremos condenados a un infierno de fuego devorador por toda la eternidad, sino que, siempre tenemos la opción de REINICIAR EL JUEGO, para intentar JUGAR mejor en la próxima oportunidad de hacerlo, al Reencarnar. Para mí es altamente gratificante el apreciar las hermosas analogías, de las palabras pronunciadas por lo Espíritus Superiores, con las palabras que utilizaríamos al caer derrotados en un difícil juego de video. Después de un “GAME OVER” nuestro Amoroso Padre Dios nos recuerda “TRY AGAIN”, pero lo más hermoso de Su Invitación a tratar de nuevo es que no es obligada, nos da la libertad de Reiniciar o no, lo que deja en evidencia la existencia de Espíritus Errantes, que les da miedo Jugar y prefieren evitar participar, por lo que no Reencarnan).

PLANIFICACIONES EN CONJUNTO   

(169): 259. Si cabe al Espíritu elegir el género de pruebas que deberá afrontar, ¿se deduce de ello que todas las adversidades que experimentamos en la vida han sido previstas y escogidas por nosotros? - “«Todas» no es la palabra adecuada, porque no es cuestión de afirmar que hayáis seleccionado y previsto cuanto ha de aconteceros en el mundo, hasta las cosas de menor cuantía. Lo que elegisteis es una clase de pruebas: los detalles son consecuencia de la posición en que os halléis y a menudo de vuestras propias acciones. Si, por ejemplo, el Espíritu ha querido nacer entre malhechores, sabía a qué consecuencias se exponía, pero no conocía de antemano cada uno de los actos que iba a realizar. Tales actos son el efecto de su voluntad o de su libre arbitrio. El Espíritu sabe que al optar por semejante camino le aguarda determinado tipo de lucha. Conoce, pues, la índole de las vicisitudes por las que va a pasar, pero ignora si tal acontecimiento se producirá antes que tal otro. Los detalles nacen de la fuerza de las circunstancias. Sólo puede prever los sucesos importantes, aquellos que influirán sobre su destino. Si tomas un sendero escabroso sabes que deberás adoptar grandes precauciones, porque tienes posibilidades de caer, pero desconoces en qué lugar exacto se producirá tu caída, y quizá no caigas si eres lo bastante prudente. Si caminas por la vereda y te cae sobre la cabeza una teja desde lo alto, no creerás que estaba escrito, como vulgarmente se afirma”. (Por muy ‘Avanzado’ que se encuentre un Espíritu, a la hora de Planificar su próxima Reencarnación, no puede ‘Prever’ los ‘Resultados’ de todas sus ‘Jugadas’, porque no está ‘Jugando’ solo. De allí que, puede ‘Planificar’ las ‘Pruebas Principales’, que mejor le ayuden a ‘Avanzar’ un poco más. Pero, por mucho que se esfuerce por ‘Planificar’ todas las ‘Pruebas Secundarias’ posibles, difícilmente logrará hacerlo, porque siempre dependerán de ‘Aprobar’ las ‘Pruebas Principales’. Además, ‘Aprobar’ cualquier ‘Prueba’ no es ‘Plenamente Planificable’, tanto cuanto la ‘Aprobación’ de cualquier Prueba’, por muy sencilla que parezca, siempre puede ser afectada por múltiples factores: mis propias jugadas -que dependen de mi Libre Albedrío-, las jugadas de los que comparten mi Mundo, las jugadas de Satanás, … Las Pruebas a las que nuestro Amoroso Padre Dios Quiera Someternos, a los fines de verificar si realmente hemos ‘Aprobado’ alguna ‘Prueba Principal Planificada’. Recuerden que planificamos en conjunto con otros espíritus los cuales pueden afectar nuestras jugadas. ¿Nada sencillo verdad? Pero, en la superación de las dificultades, es donde demostramos si somos dignos o no de ser Amigos de nuestro Amoroso Padre Dios).

ESFORZÁNDOSE POR SER BUENOS

260. ¿Cómo es posible que el Espíritu quiera nacer entre personas de mala vida? – “Precisa ser enviado a un medio en el que pueda someterse a la prueba que ha pedido. Es necesario que haya analogía: para luchar contra el instinto del bandolerismo tiene que encontrarse entre personas de esa laya”. (¡Difícil de creer, pero necesario de aceptar!!! Algunos Espíritus escogen vivir en medio de la maldad, para verificar que realmente nunca se inclinarán al mal. Muchos hay quienes nacen en familias de bajos valores morales simplemente para verificar que, si pueden soportar el maltrato de sus padres sin renegar de Dios, para demostrar que pueden alejarse de los susurros de Satanás que le invitarán a odiar, para ‘Probar’ que no necesitan de bienes materiales para demostrar su amor a Dios, esforzándose por ser buenos, a pesar de la maldad que les rodea y de la pobreza material en la que se encuentren).  

260 a. Si en la Tierra no existieran gentes de mala vida, ¿no podría el Espíritu, pues, encontrar aquí el ambiente requerido para afrontar ciertas pruebas? – “¿Acaso tendríamos que quejarnos de ello? Esto sucede en los mundos superiores, donde el mal no tiene cabida. De ahí que sólo haya en ellos Espíritus buenos. Haced que pronto ocurra lo mismo en vuestra Tierra”. (Aunque ciertamente muchos Espíritus necesitan experimentar el mal, para demostrar que nunca sucumbirán ante el mal, esto no significa que la maldad sea necesaria para ‘Avanzar Espiritualmente’, tanto cuanto existen otras formas de ‘Probar’ que no se tienen apegos materiales, incluso estando en la opulencia. Siddhartha, por ejemplo, era de condición principesca cuando decidió vivir en la pobreza para acercarse a Dios. El mal existe por la ausencia de Dios en las personas, que deciden ser malas, pero nuestro Amoroso Padre Dios no desea que ninguno de nosotros vivamos en medio del mal. De allí que, la decisión de ser ‘Probado’ viviendo en medio del mal es únicamente del Espíritu, que ha decidido a aventurarse a crecer en medio del mal, con altas probabilidades de ‘Reprobar’, probabilidad que nuestro Amoroso Padre Dios Conoce, pero esto no le impide ‘Permitir’ que ese Espíritu experimente vivir en medio de malvados, tanto cuanto nunca atentará en contra de nuestro Libre Albedrío).   

(170): 261. En las pruebas que debe resistir el Espíritu para alcanzar la perfección ¿tiene que experimentar toda clase de tentaciones, debe pasar por todas las circunstancias capaces de despertar en él el orgullo y la envidia, la avaricia y la sensualidad, etcétera? – “Ciertamente que no, puesto que sabéis que hay entre ellos quienes toman desde el comienzo una senda que los exime de muchas pruebas. Pero el que se deje conducir por el mal camino corre todos los peligros que en el mismo existen. Puede un Espíritu, por ejemplo, pedir riqueza, y podrá concedérsela. Entonces, conforme a su carácter, es posible que se torne avaro o pródigo, egoísta o generoso; o si no, se entregará a todos los goces de la sensualidad. Pero esto no significa que deba pasar forzosamente por la serie de pruebas de todas esas características”. (Acerca de este tema les he escrito varias veces. Tener dinero no es malo, lo malo es lo que hacemos con el dinero, que nuestro Amoroso Padre Dios nos otorga. El dinero es un arma de doble filo: por un lado, te puede ayudar a eliminar tu avaricia -que has venido acumulando durante varias vidas- si practicas GENEROSIDAD con ese dinero -la Generosidad es el antídoto contra el vicio de la avaricia-. Por otro lado, si no te haces consciente en esta vida de que has venido acumulando el barro de la avaricia, entonces ese dinero te puede hacer más avaricioso. Luego, muy probablemente, quien tenga abundancia de dinero en esta vida es porque así lo Planificó, antes de Reencarnar, a fin de practicar en la Generosidad para combatir su vicio de la avaricia, pero al no hacerse ‘Consciente de lo Planificado’, termina hundido cada vez más en el vicio de la avaricia, idolatrando el dinero. Igualmente ocurre con muchos Espíritus que Planificaron vivir en la pobreza, a fin de deslastrarse del vicio de la avaricia, puesto que, al no tener dinero que acumular, pues no aumenta más su vicio de la avaricia. Luego, ser pobre no es condición sine qua non para evitar la avaricia, tanto cuanto una persona pobre pudiera odiar tanto su pobreza -al no estar ‘Consciente’ de por qué lo Planificó así- y termina robando, matando, … cometiendo todo tipo de delitos, con tal de salir de su pobreza, aunque termina entrando en la miseria. De allí que, el problema no es el dinero -que envicia en la avaricia-, ni los alimentos -que envician en la gula-, ni el sexo -que envicia en la lujuria-, … ni las drogas, sino que el problema es el abuso que acometemos con esos bienes materiales. Una copa de vino al día no es mala, lo malo es llegar al abuso en el consumo de vino y otros licores. LA CLAVE ESTÁ EN ESFORZARSE POR NO CAER EN LOS VICIOS).

UN PADRE CONSCIENTE

262. ¿Cómo el Espíritu, que en su origen es simple, ignorante y desprovisto de experiencia, puede escoger con conocimiento de causa una vida determinada y ser responsable de tal elección? – “Dios suple a su inexperiencia trazándole la vía que debe seguir, como haces tú con un niño desde que está en la cuna. Pero, poco a poco le va dejando ser dueño de escoger, a medida que se desarrolla su libre albedrío, y entonces precisamente es cuando se suele extraviar, tomando el mal camino y desoyendo los consejos de los Espíritus buenos. Es eso lo que puede llamarse la caída del hombre”. (Evidentemente, debido al Velo que nos colocan, al iniciar nuestra participación en El Gran Juego, todos iniciamos sin ‘Consciencia’ alguna de lo que venimos a hacer en este Mundo.  No obstante, ‘Consciente’ de nuestra ‘Inconsciencia’, nuestro Amoroso Padre Dios siempre Ha Intentado Guiarnos, a fin de que escojamos hacer el bien por encima del mal. Sus Intentos de Guiarnos son altamente evidentes, puesto que ha Hecho Uso de muchos Profetas para Comunicarnos el Camino a seguir. Pero, como el Amoroso Padre que realmente Es, no nos obliga a seguir el Buen Camino, porque respeta nuestro Libre Albedrío, el cual nos otorgó por Su Voluntad y por Su Voluntad Decide no quitarnos. De manera que, ciertamente somos ‘Responsables’ de nuestras ‘Elecciones’ y no nos podemos escudar en nuestra falta de ‘Consciencia’).

262 a. Cuando el Espíritu goza de su libre arbitrio, la elección de la existencia corpórea ¿depende siempre en forma exclusiva de su voluntad, o esa vida puede serle impuesta por voluntad de Dios y a título de expiación? – “Dios sabe aguardar. No apresura la expiación. Con todo, puede imponer una existencia a un Espíritu cuando éste, por su inferioridad o su mala voluntad, no es apto para comprender lo que le sería más saludable, y cuando ve que esa vida puede servir para su purificación y adelanto, al paso que encuentre en ella una expiación”. (‘Consciente’ de nuestra ‘Inconsciencia’, nuestro Amoroso Padre Dios no nos obliga, pero, en algunos casos, ‘Consciente’ de los ‘Avances’ que algunos Espíritus han logrado, aunque no acostumbra a intervenir en nuestros Planes, sabiendo que algunas experiencias de vida pudieran ayudarnos más que las que Planificamos, entonces Decide Ayudarnos Imponiéndonos experiencias de vida distintas a las Planificadas. Pudiera ser que, la frase “A título de expiación” sea mal interpretada por muchos de ustedes, al suponer que se refiere a un castigo impuesto, tanto cuanto suponen que ‘expiar’ es sinónimo de ‘castigar’, pero resulta que, ‘expiar’ significa ‘purificar’, o más propiamente ‘limpiar’ o ‘reparar’ algo que ‘ensucié’ o ‘dañé’. De manera que, con la frase “A título de expiación” debemos entender que, nuestro Amoroso Padre Dios nos Impone ciertas Pruebas, a fin de que logremos deslastrarnos del barro de los vicios, que hemos acumulado en nuestras vidas anteriores).

INFORMACIÓN ERRADA

263. ¿Hace su elección el Espíritu inmediatamente después de la muerte? – “No: Muchos creen en la eternidad de las penas. Ya se os dijo: Es un castigo”. (He aquí la clave del problema que ha generado lo que los Espíritus Superiores denominan: “La caída del hombre”. Es también la clave del por qué hay tantos Espíritus Errantes. Desde la antigüedad, los guías eclesiales han predicado la existencia de un infierno eterno de fuego devorador, reservado para todos aquellos que no cumplan con las torpes reglas que ellos imponen. Para sostener la existencia de un infierno ETERNO, establecieron que hablar de Reencarnación era anatema, por lo que, nos quitaron la esperanza de lograr el objetivo de llegar al Cielo, en el ejercicio de varias vidas.  Además, estos líderes eclesiales también han predicado que, nuestro Amoroso Padre Dios es un Dios castigador, que está pendiente de nuestros errores para sentenciarnos al infierno eterno de fuego devorador. Y como también han predicado que, ingresar al Cielo -lo contrario al infierno- es en extremo difícil, porque requiere de nosotros que evitemos disfrutar de los bienes materiales, pues muchos Espíritus han concluido que no vale la pena esforzarse por ingresar al Cielo, porque además de ser en extremo difícil, Dios no los quiere allá, debido a que no lo merecen, porque se han atrevido a disfrutar de ciertas cosas materiales).

264. ¿Qué es lo que orienta al Espíritu en la elección de las pruebas que desea sufrir? – “Opta por aquellas que pueden ser para él una expiación, por la índole de las faltas que haya cometido, y hacerle adelantar más de prisa. Unos pueden, pues, imponerse una vida de miseria y privaciones, para tratar de arrostrarla con valor. Otros, querer probarse mediante las tentaciones de la fortuna y el poder, harto más peligrosas, por el abuso y el empleo inadecuado que de ellos es posible hacer, y por las pasiones viles que desencadenan. Otros, por último, quieren probarse por medio de las luchas que han de sostener en su contacto con el vicio”. (Lo que les explicaba en mi exégesis de la pregunta 261, cada Espíritu Planifica su próxima Reencarnación según considera las experiencias que requiere vivir para poder ‘Perfeccionarse’. Estas ‘Planificaciones de las Almas’ se realizan en conjunto con los otros Espíritus, que habrán de compartir nuestros Mundos, y contando con la Asistencia de los Espíritus Superiores, lo que supondría que ningún Espíritu fracasaría en sus intentos por ‘Perfeccionarse’. Pero ocurre que, al Reencarnar, a cada Espíritu se le coloca un Velo, para que no recuerde sus vidas pasadas -con sus ‘Avances’ o con sus fallas-, ni lo que Planificaron para ‘Perfeccionarse’. De manera que, todos los Espíritus Reencarnan como si realmente fuera su primera ‘Encarnación’, sin ‘Consciencia Evidente’ de lo que son ni de lo que han venido a hacer a este Mundo. Las Pruebas, que cada Espíritu Planifica experimentar, deberían de ayudarle a recordar lo que son y lo que han venido a hacer a este Mundo. Pero, en atención al Libre Albedrío, muchos Espíritus reaccionan de forma diferente a la Planificada, ante la activación de cada Prueba Planificada. Si a lo anterior le sumamos la información errada que recibimos, particularmente de aquellos que se consagran para guiarnos espiritualmente, entonces podemos comprender el por qué tantos Espíritus no saben que hacer ni al momento de Reencarnar ni al momento de morir).

ETERNAS REENCARNACIONES

(171): 265. Si ciertos Espíritus eligen como prueba entrar en contacto con el vicio, ¿los hay también que lo escojan por simpatía y por el deseo de vivir en un ambiente acorde con sus gustos, o para poder entregarse a tendencias materiales? – “Los hay, esto es verdad, pero sólo entre aquellos cuyo sentido moral se encuentra todavía poco desarrollado. La prueba viene por sí misma y la sufren durante más tiempo. Tarde o temprano comprenden que el saciar las pasiones brutales les acarrea consecuencias deplorables, que habrán de sufrir durante un tiempo que se les antojará eterno. Y podrá Dios tenerlos en ese estado hasta que hayan comprendido su culpa y pidan por sí mismos rescatarla mediante pruebas beneficiosas. (Si tomamos en cuenta que los Espíritus son ‘perpetuos’ y que nuestros cuerpos son perecederos, se hace evidente que, la única forma de que un Espíritu se ‘Perfeccione’, al ‘aprender’ de las experiencias corporales, es que Reencarne una y otra vez, hasta lograr hacer uso del ‘Conocimiento Aprehendido’, en cada vida vivida, para ‘Perfeccionarse’. Ciertamente, las sucesivas Reencarnaciones que han experimentado muchos Espíritus, les puede hacer suponer que se Reencarna Eternamente, pero la realidad es que, en algún momento habrá de culminar El Gran Juego, así que, dejen de suponer que las oportunidades para ‘Perfeccionarse’ son eternas y comiencen a Jugar con mayor seriedad, de la que han venido jugando).

266. ¿No parece natural que se elijan las pruebas menos penosas? – “A vosotros sí os parece, pero no al Espíritu. Cuando está despojado de la materia cesa la ilusión y piensa de otro modo”. (En algún libro leí que, la mayoría de los Espíritus Planifican sus Reencarnaciones por lo opuesto. Esto quiere decir que, aquellos que sufren de gula, ‘Planifican Reencarnar’ en un país en donde las personas pasan hambre, porque hay mucha miseria. Evidentemente, esta selección puede ayudar al Espíritu a deslastrarse del vicio de la gula, porque no contará con suficientes alimentos para satisfacer siquiera el hambre, pero esto supone un sufrimiento, si se quiere innecesario, que ciertamente nuestro Amoroso Padre Dios no hubiera querido que escogieran, pero se los permite por respetar el Libre Albedrío. Lo ideal sería que todos los Espíritus comprendieran que, no es malo disfrutar de los bienes materiales, sino que lo malo es disfrutarlos en exceso, lo que supone abusar de los bienes materiales, hasta transformarlo en un vicio. Los Espíritus Avanzados, han logrado comprender esta realidad existencial, porque han logrado deslastrarse de los apegos materiales y esto les permite Planificar nacer en la opulencia, porque saben que jamás caerán en el vicio, en atención a que no sienten apego por las cosas materiales. Claro que, muchos hay quienes Planifican vivir en la opulencia, porque se han mal acostumbrado al vicio, que desarrollan al abusar de los bienes materiales, pero estos Espíritus tarde o temprano comprenden que el saciar las pasiones brutales les acarrea consecuencias deplorables, que habrán de sufrir durante un tiempo que se les antojará eterno).

CAMBIOS DE PLANES

267. ¿Puede el Espíritu hacer su elección mientras se encuentra encarnado? – “Su deseo podrá tener influencia. Ello depende de la intención que lo anima. Pero cuando es Espíritu desencarnado ve a menudo las cosas de una manera muy diferente. En todos los casos es el Espíritu el que escoge. Pero también podrá hacerlo en la vida material, porque el Espíritu tiene siempre momentos en que es independiente de la materia que habita”. (En atención a que el Espíritu Reencarnado suele olvidar lo Planificado, para la presente vida, lo común es que, durante la vida material, cambie los Planes. Esto ocurre porque, la ‘Esencia Terrenal, que es una extensión del Espíritu, suele tomar el control de la vida material, invocando su derecho al Libre Albedrío. De allí que, aunque el Espíritu haya Planificado evitar las riquezas, para evitar la avaricia, durante el transcurso de la vida material, la Esencia Terrenal puede animar al Espíritu a procurar las riquezas, a los fines de superar la escasez en la que Planificó vivir. Estos cambios de Planes pudieran ser beneficiosos para el Espíritu, tanto cuanto le pueden proveer de ciertas experiencias de vida, que le ayuden a ‘Progresar’, pero, según las tristes evidencias, pareciera que lo que normalmente ocurre es que, al hacer uso del Libre Albedrío, la Esencia terrenal pierde el control del cuerpo -nave- y se aleja cada vez más de lo Planificado).

267 a. Muchas personas desean grandeza y riquezas, y ciertamente que no las buscan como expiación ni como prueba… - “No cabe duda: es en la materia en la que se anhela esa grandeza, para disfrutar de ella, y el Espíritu la desea para conocer las vicisitudes que genera”. (¿Ven lo que les digo? Como los Espíritus suelen olvidar lo que han venido a hacer a este Mundo, pues se entregan a los placeres del Mundo y terminan conociendo, por fuerza mayor, las vicisitudes que generan los placeres de la carne. Hermosamente, los Espíritus Superiores le confirman a Kardec que, “es en la materia en la que se anhela esa grandeza, para disfrutar de ella”, porque es en la Esencia Terrenal -compuesta de éter y materia- en donde reside el Libre Albedrío, que mueve al cuerpo -nave- a anhelar esa grandeza, para disfrutar de ella). 

268. Hasta llegar al estado de perfecta pureza ¿debe el Espíritu seguir sufriendo pruebas continuamente? – “Sí, pero no son tales como las entendéis. Llamáis pruebas a las tribulaciones materiales. Pues bien, cuando el Espíritu llega a cierto grado –aun no siendo perfecto- no tiene que sufrirlas ya, pero le caben siempre deberes que le ayudan a perfeccionarse, y no le son penosos en modo alguno, tal como cuando ayuda a otros a perfeccionarse”. (Las Pruebas son lo que son: SIMPLES EVALUACIONES PARA DETERMINAR SI LOS ESPÍRITUS ESTÁN AVANZANDO O NO. Sólo a los Espíritus poco ‘Avanzados’ les cuesta comprender esta realidad y sufren con las Pruebas, en vez de aprovecharlas para ‘Perfeccionarse’. Frecuentemente, ante el sufrimiento que suelen generar las Pruebas, los Espíritus claudican y, en vez de continuar con lo Planificado’ antes de Reencarnar, deciden tomar otros caminos, para alejarse de las Pruebas Planificadas, generando así Pruebas Adicionales, necesarias para intentar de reencaminarlos).

PLANIFICACIÓN DE LAS ALMAS

269. ¿Puede el Espíritu equivocarse respecto a la eficacia de la prueba que ha escogido? – “Podrá haber elegido una que sobrepase sus fuerzas, en cuyo caso sucumbe a ella. Puede también optar por una que no le aproveche en manera alguna, como, por ejemplo, si busca un género de vida ociosa e inútil. Pero entonces, una vez vuelto al Mundo de los Espíritus, cae en la cuenta de que no ganó nada y pide recuperar el tiempo perdido”. (Según tengo entendido, durante la Planificación de las Almas se encuentran Espíritus Superiores, para apoyar en la Planificación, pero estos sólo pueden intervenir en la Planificación respondiendo preguntas específicas, acerca de lo que se está ‘Planificando’. De hecho, los entendidos en la materia afirman que, los Espíritus Superiores se encuentran en una habitación contigua a la Sala de Planificación y solo entran a la Sala cuando requieren preguntarles algo. Pero ocurre que, las respuestas de los Espíritus Superiores suelen ser un simple “si” o un Simple “no”, porque no pueden ahondar mucho en las respuestas, a fin de no entorpecer el Libre Albedrío de cada Espíritu. Otras veces ocurre que, pese a la importante Presencia de los Espíritus Superiores, los Espíritus que se encuentran Planificando su próxima Reencarnación no parecieran comprender la importancia de preguntar a los Espíritus Superiores y suelen no hacerlo. De cualquier modo, ya sea que los Espíritus Superiores sean o no consultados durante la Planificación de las Almas, su intervención en dichas Planificaciones es mínima, a fin de no ir en detrimento del Libre Albedrío de los Espíritus, lo que, de alguna forma o manera, afecta la eficiencia de la Planificación. De allí que, lo común es que los Espíritus, al Reencarnar, suelan no enfrentar las Pruebas como lo Planificaron y suelen cambiar los Planes).

273. Un hombre que pertenezca a una raza civilizada ¿podría, por expiación, reencarnar entre salvajes? – “Sí, pero depende del género de expiación. Un amo que haya sido duro con sus esclavos podrá convertirse a su vez en esclavo y sufrir los malos tratos que haya infligido. El que daba órdenes en una época puede, en nueva existencia, obedecer a aquellos mismos que se humillaban ante su voluntad. Se trata de una expiación si abusó de su poder, y Dios puede imponérsela. Por otra parte, un Espíritu bueno podrá también escoger una existencia en la que influya sobre esos pueblos y los haga adelantar, en cuyo caso es una misión”. (Según entiendo, en una misma Sala de Planificación de las Almas, suelen estar presentes todos los Espíritus que compartirán experiencias en la próxima vida. De hecho, todos esos Espíritus reunidos en una misma Sala, compartieron experiencias de vida en vidas pasadas. De allí que, los que en vidas pasadas fueron los jefes abusivos de un grupo de trabajadores, en la siguiente vida tendría que Planificar ser abusado por alguno de aquellos de quien abusó, a fin de deslastrarse un poco de sus soberbias pasadas. 



Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo





 

lunes, 15 de mayo de 2023

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte XIX

XIX.MUNDO ESPÍRITA O DE LOS ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo VI: VIDA ESPÍRITA / Parte III

EVOCACIONES DE LA VIDA

255. Cuando un Espíritu asegura que sufre ¿qué clase de padecimiento es el suyo? – “Angustias morales, que lo torturan más dolorosamente que los sufrimientos físicos”.

256. ¿A qué se debe, entonces, que algunos Espíritus se hayan quejado de sentir frío o calor? – “Recuerdo de lo que habían experimentado en vida, a veces tan penoso como la realidad misma. Es muchas veces una comparación mediante la cual –a falta de otra mejor- expresan el estado en que se encuentran. Cuando se acuerdan de su cuerpo experimentan una especie de impresión, como cuando un hombre se quita la capa y un rato más tarde cree llevarla todavía”. (Realizó Kardec algunas preguntas acerca de ciertas manifestaciones sensitivas de algunos Espíritus que, al ser consultados por algunos médiums, expresan sentir dolor o sufrimiento e incluso calor o frío. Al respecto los Espíritus Superiores aseguran que, los Espíritus no perciben las sensaciones como lo hacen nuestros cuerpos. Sin embargo, es posible que manifiesten sentir del mismo modo que nuestros cuerpos porque lo que sienten les hace evocar las sensaciones sentidas cuando ocupaban un cuerpo. No obstante, los Espíritus Superiores nos indican que, lo que realmente sienten los Espíritus son ‘Angustias Morales’, producto de su poco ‘Progreso’, lo cual evidentemente los tortura, más dolorosamente que los sufrimientos físicos, pero, al no tener una mejor forma de expresar lo que sienten, lo comparan con aquello que sintieron tantas veces, mientras ocuparon cuerpos físicos).

ANGUSTIA MORAL

Seguidamente Kardec realiza un Ensayo acerca de los sufrimientos de los Espíritus, consciente de que realmente no son sensaciones, sino simples evocaciones de los sufrimientos acaecidos durante sus ‘Encarnaciones’. Es concluyente que, los Espíritus realmente no deberían sufrir, pero sufren porque, de alguna forma o manera, desean y, como nos afirmaba Siddhartha: “EL DESEO ES LA FUENTE DE NUESTROS SUFRIMIENTOS”. Me atrevería a elucubrar que, lo que desean los Espíritus es ‘Avanzar hacia el Nivel Dios’ y al percatarse que, al culminar una vida más, parece que no han avanzado mucho o se encuentran realmente estancados, pues sufren porque su deseo se ve frustrado, a causa de haber vivido una vida sin ‘Progreso Espiritual’ alguno, por haberse entregado a los deseos de la carne.

Los Espíritus Superiores afirman que, los sufrimientos en los Espíritus son simples ‘ANGUSTIAS MORALES’. La palabra ‘angustia’ deriva del latín ‘angustus’, que significa simplemente ‘angosto’. Esto es porque, la palabra ‘angustia’ quiere significar que es la sensación de asfixia que se siente al encontrarse en un lugar angosto o estrecho, que nos dificulta la movilidad. De allí que, angustia’ se define como: ‘El estado de intranquilidad o inquietud muy intensas, causado especialmente por algo desagradable o por la amenaza de una desgracia o un peligro.

La palabra ‘moral’ realmente es de etimología dudosa. Algunos exégetas aseguran que proviene del latín ‘moralis’, que es prestada de la palabra griega ‘ethikos’, que significa ‘ética’, la cual deriva de ‘ethos’, que significa simplemente ‘carácter’, en el entendido de que la moral’ es el ‘modo de ser de la personalidad, que se adquiere a fuerza de actos, costumbres, hábitos y virtud, que una persona ejercita, para formar su carácter. Otros exégetas afirman que, la palabra ‘moral’ proviene del latín ‘mos’ o ‘moris’, cuya raíz ‘ma-’ significa ‘medida’, para significar que moral’ es una ‘regla de vida que mide o guía. En atención a esto último, algunos exégetas han concluido que, la palabra ‘moral’ deriva del latín ‘mor’, relacionado con la palabra ‘norma’, que parece ser un préstamo del término griego ‘gnorimos’, que significa ‘lo bien sabido o totalmente conocido’. Sin embardo, norma’ en el latín romano significa ‘escuadra o regla. Estas múltiples acepciones etimológicas de una misma palabra, son el resultado de los muchos cambios que suelen ocurrir en el desarrollo de un vocabulario, en atención a la comprensión que las personas, de las diferentes regiones en las cuales se habla un idioma en particular, le dan a cada palabra.

Derive de donde derive la palabra ‘moral’, evidentemente guarda relación con la ‘manera de ser de una persona’, en cuanto a su forma de actuar o de vivir dignamente, tanto cuanto la ‘MORAL’ parece querer implicar el cumplimiento de ciertas ‘NORMAS o REGLAS QUE NOS AYUDEN A CUADRAR O FORMAR PARTE DE UN GRUPO ESPECÍFICO’. De lo anterior podemos inferir que, la intranquilidad o inquietud que sienten los Espíritus es causada por la amenaza de una desgracia, tanto cuanto se saben poco dignos de alcanzar La Gracia, que les permita formar parte del grupo de los Espíritus Superiores, los cuales se acercan a nuestro Amoroso Padre Dios, lo cual, aunque no lo parezca, según evaluamos sus pocos esfuerzos, es EL VERDADERO DESEO DE TODO ESPÍRITU.   

ARGUMENTANDO

(164): 257. El cuerpo es el instrumento del dolor. Si no su causa primera, constituye al menos su causa inmediata. El alma tiene la percepción de ese dolor. Dicha percepción es el efecto. El recuerdo que conserve ella podrá ser sobremanera penoso, pero no puede tener una acción física… Todo el mundo sabe que las personas a quienes se ha amputado un miembro sienten dolor en ese miembro inexistente. Seguramente que no es dicho miembro la sede del dolor, ni aun su punto de partida. Es que el cerebro conserva la impresión de él, eso es todo. Se puede creer, pues, que hay algo análogo en los sufrimientos del Espíritu después de la muerte. Un más profundo estudio del periespíritu, que desempeña un rol tan importante en todos los fenómenos espíritas - las apariciones vaporosas o tangibles, el estado del Espíritu en el instante de la muerte, la idea, tan frecuente en él, de que sigue aún vivo, el cuadro conmovedor de los suicidas y los decapitados, el de las personas que se habían entregado por entero a los goces materiales, y tantos otros hechos-, ha venido a arrojar luz sobre esta cuestión y ha dado lugar a explicaciones cuyo resumen ofrecemos aquí. (El dolor que realmente sienten los Espíritus no es una sensación física, puesto que los Espíritus no son materia. Hermosamente Kardec hace una analogía entre el cerebro humano y el Periespíritu, tanto cuanto ambos guardan la información de las experiencias materiales que, ya sea el cuerpo -nave- o el Espíritu viven o experimentan. Comienza Kardec a comprender lo qué es realmente el Periespíritu: ‘La Computadora que ayuda al Espíritu a controlar la nave -cuerpo-’).

El periespíritu es el lazo que une al Espíritu con la materia del cuerpo. Se toma del ambiente circundante, en el fluido universal. Se relaciona a la vez con la electricidad, el fluido magnético y, hasta cierto punto, con la materia inerte. Se podría afirmar que constituye la quintaesencia de la materia. Es el principio de la vida orgánica, pero no el de la vida intelectual. Esta última reside en el Espíritu. Es, además, el agente de las sensaciones exteriores. (Es hermoso apreciar la ‘Progresiva Iluminación' de Kardec. El Periespíritu es la Quintaesencia de la materia, porque es un fluido -espiritual y material-, que envuelve al Espíritu y le permite permanecer dentro de un cuerpo material. Por eso el Periespíritu es el principio de la vida orgánica, porque le permite al Espíritu revestirse de materialidad. Pero el Espíritu es el principio de la Vida Intelectual, porque en el Espíritu es donde reside la ‘Inteligencia Espiritual’. Esto implica que, como el Periespíritu se alimenta -aprende- de las experiencias del cuerpo, el Espíritu es quien debe ‘escoger’ –‘inteligencia’- aquellas experiencias materiales que le permitan alimentar -transmitir lo aprendido- al Alma, a fin de que crezca en el Conocimiento de nuestro Amoroso Padre Dios).

Nos enseña la experiencia que en el instante de la muerte el periespíritu se desprende del cuerpo con mayor o menor lentitud. En los primeros momentos el Espíritu no se explica su situación. No cree estar muerto, sino que se siente vivir. Ve a un lado su cuerpo, sabe que es el suyo, y no comprende que se haya separado de él. Tal estado se prolonga en tanto siga existiendo una unión entre el cuerpo y el periespíritu. Nos decía un suicida: “No, no estoy muerto”. Añadiendo: “Y, sin embargo, siento que los gusanos me devoran”. Seguramente que los gusanos no devoraban el periespíritu, y aún menos el Espíritu, sino el cuerpo. Pero, como la separación del cuerpo y el periespíritu no era completa, de ello resultaba una especie de repercusión moral que le transmitía la sensación de lo que en el cuerpo estaba sucediendo. (Altamente interesante este discernimiento de Kardec. Aunque si lo pensamos un poco, también es algo macabro y aterrador, sobre todo si pensamos en aquellos cadáveres que son cremados. Debe ser aterrador ser cremado antes de que el Periespíritu abandone el cuerpo. De manera que, después de leer acerca de esta posibilidad, más nos vale mantener la ‘Consciencia’ de la importancia de hacer nuestra transición al Más Allá inmediatamente después de que nuestro cuerpo pierda los signos vitales, porque no sabemos si seremos cremados o no).

Si el Espíritu no tuviera periespíritu sería inaccesible a toda sensación penosa. Esto es lo que sucede con los Espíritus purificados del todo. Sabemos que cuanto más se depuran, tanto más etérea se torna la esencia del periespíritu. De donde se sigue que la influencia material disminuye a medida que el Espíritu progresa, vale decir, conforme el periespíritu mismo se va haciendo menos grosero. (Según entiendo, el Periespíritu se engruesa con todas las experiencias que le transmite el cuerpo. Luego, cuando las experiencias que le transmite el cuerpo al Periespíritu son en esencia espirituales, éstas son transmitidas por el Espíritu al Alma, para que formen parte del ‘Conocimiento Aprehendido’, que nos ayuda a acercarnos a nuestro Amoroso Padre Dios. Pero si las experiencias son demasiado materialistas, éstas se acumulan en el Periespíritu, porque no le sirve de nada al Alma. De allí que, se concluye que, las experiencias en extremo materialistas engrosan el Periespíritu, porque no son transferidas al Alma. Mientras que, las experiencias materialistas que pueden ayudar a aumentar el ‘Conocimiento del Espíritu’, sin enviciarlo materialmente, al ser transferidas al Alma, hacen del Periespíritu una esencia liviana, más etérea -espiritual-, la cual se desprende con facilidad al perder el cuerpo sus signos vitales.)

(167): El hombre que haya vivido siempre con sobriedad, sin abusar de nada; el que siempre haya sido sencillo en sus gustos y modesto en sus deseos, se ahorrará muchas tribulaciones. Y lo propio acontece con el Espíritu. Los sufrimientos que soporta son siempre la consecuencia del modo como vivió en la Tierra. Sin duda alguna, ya no le aquejarán la gota ni el reumatismo, pero sí otros dolores que no son menores. Hemos visto que sus congojas son el resultado de los lazos que existen todavía entre él y la materia; que cuanto más desembarazado está de la influencia de esta última –dicho de otro modo, cuanto más desmaterializado se halla-, menos sensaciones aflictivas experimenta. (La verdad es que, ¡más claro no puede cantar un gallo!!! Mientras menos apegos sintamos por lo material sufriremos muchísimo menos, porque nuestros deseos de lo material serán cada vez menores. ¡YA CONOCEN LA CLAVE DE LA FELICIDAD!!!)

Ahora bien, de él -DEL Espíritu de cada quien- depende liberarse de dicha influencia ya en esta vida: tiene su libre arbitrio y, por tanto, le cabe elegir entre hacer y no hacer. Dome sus pasiones animales, no tenga odio ni envidia, celos ni orgullo, no se deje dominar por el egoísmo, purifique su alma mediante los buenos sentimientos, practique el bien, no conceda a las cosas de este mundo más importancia de la que merecen, y entonces, incluso bajo su envoltura corpórea ya se hallará depurado, ya estará desprendido de la materia, y cuando abandone esa envoltura no sufrirá más su influencia; los sufrimientos físicos que haya experimentado no dejarán en él ningún penoso recuerdo ni le quedará de ellos ninguna impresión desagradable, porque sólo afectaron al cuerpo y no el Espíritu; se sentirá dichoso de haberse liberado, y su tranquilidad de conciencia lo eximirá de todo padecimiento moral. (¡Bravooooo Kardec!!! Que hermosos consejos los que nos dejas. Lo primero que hay que hacer es aprender a dominar nuestros deseos materiales, en la vida presente, a fin de no acumular más puntos negativos en esta vida. Lo segundo es, purificarnos del barro que traemos acumulado de otras vidas, mediante el ejercicio de buenos sentimientos y la práctica del bien -COMPETIR EN BUENAS ACCIONES-, a fin de aumentar nuestro score de puntos positivos).

(168): Ahora bien, siempre hemos comprobado que los padecimientos se hallan en relación con la conducta, cuyas consecuencias sufren, y que esa nueva existencia constituye la fuente de una inefable ventura para aquellos que han seguido el recto camino. De lo que se deduce que los que sufren es porque así lo quisieron y sólo deben achacarlo a ellos mismos, así en el otro mundo como en éste. (Culmina Kardec su Ensayo con una excelente conclusión: sufren es porque así lo quisieron y sólo deben achacarlo a ellos mismos, así en el otro mundo como en éste. Tanto en este Mundo -vida presente-, como en los siguientes Mundos -próximas Reencarnaciones-, sufren los que quieren sufrir, en atención a sus apegos materiales. Mientras menos apegos sintamos por los bienes materiales -papá, mamá, hermanos, amigos, casa, carros, … vida- menos sufriremos por ellos al perderlos. Y claro que, no significa que no apreciemos los bienes materiales, incluso que los amemos -papá, mamá, hermanos, amigos, … hijos-, sino que mantengamos siempre presente que, es posible que algún día no los tengamos, simplemente porque ya cumplieron su objetivo, para con nosotros, en esta vida. Si una persona que tiene cáncer llega a la iluminación de comprender que HAY QUE VIVIR LO QUE HAY QUE VIVIR, y no se aferra a la vida, sino que acepta su cáncer como una prueba a superar, a fin de jamás renegar de Dios ni de achacarle nuestros males, pues con seguridad esa persona vivirá sin parecer que tiene cáncer y morirá con una bella sonrisa en su rostro, sabiendo que se cumplió La Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios). 



Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo




 

sábado, 13 de mayo de 2023

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte XVIII

MUNDO ESPÍRITA O DE LOS ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo VI: VIDA ESPÍRITA / Parte II 

DIFERENCIAS PRECEPTIVAS

Con algunas de las preguntas que realiza Kardec en este capítulo, pareciera tratar de determinar las diferencias existenciales entre las formas de percepción de un Espíritu vs las de un ser materializado. Evidentemente, al encontrarnos en diferentes Dimensiones, nuestras formas de percibir la realidad de lo que existe llegan a ser diametralmente opuestas, tanto cuanto los sentidos que nos ayudan a percibir la realidad, están absolutamente limitados únicamente para percibir la Tercera Dimensión en la cual vivimos. De hecho, si pretendemos experimentar algunas de las experiencias propias de los Espíritus, nos es preciso esforzarnos por activar sentidos propios de nuestros Espíritus, que van más allá de los cinco precarios sentidos que acostumbramos a medio utilizar.

237. Una vez en el Mundo de los Espíritus ¿tiene todavía el alma las percepciones que poseía cuando se hallaba encarnada? – “Sí, además de otras que no tenía entonces, porque su cuerpo era como un velo que las oscurecía. La inteligencia es un atributo del Espíritu, pero que se manifiesta con más libertad cuando éste no tiene trabas”. (Queda claro que, todo aquello que aprendemos durante nuestras Reencarnaciones, pasa a formar parte del ‘Conocimiento’ propio del Espíritu. Pero, tristemente, en las sucesivas Reencarnaciones, los Espíritus no suelen recordar fácilmente los ‘Conocimientos’ adquiridos en vidas pasadas, debido al Velo, que se nos coloca en cada Reencarnación. Queda claro también que, la Inteligencia es un atributo propio de los Espíritus, mediante el cual logra aprender de cada experiencia de vida, aunque, tristemente, la Inteligencia no es condición sine qua non para aprender, puesto que todo aprendizaje depende de la intención y el esfuerzo de cada Espíritu por realmente aprender de cada experiencia y, sobre todo, por aprehender el ‘Conocimiento’ que cada experiencia aprendida nos lega. Luego, entendiendo que, antes de su primera ‘Encarnación’ todo Espíritu se encuentra cero kilómetros -es Inteligente, pero sin ‘Conocimiento’ alguno, en atención a que no han iniciado sus experiencias de vida material-, la Superioridad de cada Espíritu dependerá del ‘Conocimiento’ que realmente haya logrado APREHENDER, de sus experiencias de vida material).

240. ¿Tienen los Espíritus la misma noción del tiempo que nosotros? – “No, y a esto se debe que no siempre nos comprendáis cuando se trata de establecer fechas o épocas”. (Queda claro que, en el Más Allá, al ser el tiempo una variable palpable, pues evidentemente, los Espíritus no tienen la misma noción del tiempo que nosotros, tanto cuanto, en el Más Allá, el tiempo puede ser ralentizado o acelerado, según se requiera ‘Conocer’ algún suceso, ocurrido o por ocurrir. De allí que, para los Espíritus no es sencillo ubicar fechas o épocas específicas, tanto cuanto sólo conocen el evento, ocurrido o por ocurrir, pero para ellos simplemente son eventos, sin importar las fechas terrícolas en las cuales ocurren, porque para ellos el tiempo no es importante, sino simplemente el evento. Evidentemente, respecto a los eventos ya ocurridos, para los Espíritus Superiores es posible establecer la fecha terrícola en la cual ocurrió, pero respecto a los eventos por ocurrir, estos pudieran ocurrir en cualquier fecha futura, según medimos el tiempo en la tierra, tanto cuanto un evento ocurrirá dependiendo de ciertos eventos relacionados, los cuales pueden adelantar o atrasar la fecha en la cual ocurrirá el evento principal a ocurrir).

243. ¿Conocen los Espíritus el porvenir? – “También esto depende de su grado de perfección. Con frecuencia sólo lo entrevén, pero no siempre se les permite revelarlo. Y cuando lo ven, les parece el presente. El Espíritu ve el porvenir con mayor claridad, conforme se va acercando a Dios. Después de la muerte, el alma ve y abarca de una mirada sus pasadas emigraciones, pero no puede ver lo que Dios le prepara. Para ello precisa que esté completamente integrada con Él, tras muchas existencias”. (Como los eventos futuros dependen de la ocurrencia o no de ciertos eventos relacionados, sólo es posible entreverlo, porque su ocurrencia o no, en el tiempo esperado, siempre dependerá de la ocurrencia a no de los eventos relacionados. En este orden de ideas, como un evento por venir depende de la ocurrencia o no de otros eventos relacionados, a los Espíritus no se les permite revelar la ocurrencia de un evento futuro, tanto cuanto depende de la ocurrencia o no de ciertos eventos relacionados, lo cual implica que un evento revelado pudiera no ocurrir, a lo menos en el tiempo que se esperaba que ocurriera. Esto explica el porqué, cuando Daniel o Juan hablan acerca de los eventos que ocurrirán antes del Final de los Tiempos, no nos informan fechas, sino que simplemente nos mencionan ciertos eventos que ocurrirán antes del Fin de los Tiempos. La ocurrencia o no de la mayoría de los eventos relacionados con el Fin de los Tiempos determinará el momento en el cual ocurrirá el Final de los Tiempos, el cual ocurrirá en el momento que ocurran todos y cada uno de los eventos narrados, tanto por Daniel como por Juan. Si la ocurrencia de algunos de esos eventos se atrasa, pues se atrasará el Final de los Tiempos, y por este motivo no es sencillo determinar la fecha cierta de la ocurrencia del Final de los Tiempos.

Por cierto, tengo por cierto todas estas realidades de las enormes diferencias de cronometrar el tiempo en el Más Allá y, aun así, les solicité a la Federación Espírita Española que por favor le consultaran a los Espíritus acerca de cuándo comenzará el Armagedón y, por supuesto, no me han respondido. Luego, es posible que no me hayan respondido debido a que me consideran un loco, pero también pudiera ocurrir que hicieron la pregunta pero los Espíritus le contestaron que no sabían, bien porque no están autorizados a revelar esta información o bien porque preguntaron la fecha y los Espíritus no saben nada de fechas futuras, porque es un dato incierto). 

CERCA DE DIOS

Las respuestas a las preguntas que seguidamente realizó Kardec, son altamente interesantes, porque nos dejan en claro que, la única forma acercarnos a nuestro Amoroso Padre Dios es ‘Ascendiendo’ a los ‘Niveles Superiores de Consciencia’ y, mientras más alto sea el Nivel Alcanzado, pues más cerca estaremos de nuestro Amoroso Padre Dios.

(160): 243 a. Los Espíritus llegados a la absoluta perfección ¿tienen un conocimiento completo del futuro? – “Completo no es el término, por cuanto sólo Dios es el soberano Señor y nadie puede igualarlo”. (Queda claro que, por mucho que ‘Ascendamos’ en los ‘Niveles de Consciencia’, jamás alcanzaremos El Supremo Nivel de Consciencia que Tiene nuestro Amoroso Padre Dios, tanto cuanto sólo puede haber un Dios. Y claro que, el esfuerzo que hagamos por acercarnos a nuestro Amoroso Padre Dios, será siempre bien recompensado, aunque evidentemente no otorgándonos Su Título, tanto cuanto sólo puede haber un Dios, además de que, por mucho que nos esforcemos, nunca llegaremos al Nivel de Dios ni estaremos en capacidad de ocupar Su Cargo, aunque ciertamente Él nos Puede Otorgar un Lugar, Cargo o Posición en extremo Cercana a Su Presencia, tal y como Hizo con Metatrón).

244. Los Espíritus ¿ven a Dios? – “Únicamente los Espíritus superiores lo ven y comprenden. Los inferiores, por su parte, sólo lo sienten y adivinan”. (¿Cómo Comprender a Dios si no nos esforzamos por ‘Conocerle’? De allí que, sólo los que se esfuerzan por ‘Conocer’ a Dios lograrán ‘Comprenderle’ y aquellos que logren ‘Comprenderle’ son los únicos que lograrán Verle).

244 a. Cuando un Espíritu inferior afirma que Dios le prohíbe o le permite algo ¿cómo sabe que esto proviene de Él? – “Ese Espíritu no ve a Dios, pero siente su soberanía, y cuando algo no debe hacerse o una palabra no se tiene que pronunciar, experimenta él una especie de intuición, una invisible advertencia que le veda hacerlo. Vosotros mismos ¿no tenéis acaso presentimientos que son para vosotros como advertencias secretas para que hagáis o dejéis de hacer tal o cual cosa? Lo propio nos ocurre a nosotros, los Espíritus, sólo que, en un grado superior, pues comprenderán que, siendo la esencia de los Espíritus más sutil que la vuestra, podemos percibir mejor las advertencias Divinas”. (Y por supuesto, cuando un Espíritu Alcanza los ‘Niveles de Consciencia’ más cercanos a nuestro Amoroso Padre Dios, las simples ‘percepciones de las advertencias Divinas’ van quedándose atrás, en los Niveles inferiores, para dar paso a La Hermosa Amistad con nuestro Amoroso Padre Dios, lo cual implica ‘Conversar con Él Personalmente’).

SENTIDOS

247. ¿Tienen los Espíritus necesidad de trasladarse para ver en dos lugares distintos? ¿Pueden ver, por ejemplo, de manera simultánea en dos hemisferios del globo? – “Como el Espíritu se traslada con la velocidad del pensamiento, se puede decir que ven en todas partes a la vez. Su pensamiento puede irradiar e ir al mismo tiempo a muchos puntos diferentes, pero esa facultad depende de su grado de pureza. Cuanto menos purificado esté, tanto menor será su vista. Sólo los Espíritus superiores son capaces de tener una visión de conjunto”. (Al igual que todas las ‘Perfecciones Divinas’, La Omnipresencia es evidentemente una de las Prerrogativas Propias de nuestro Amoroso Padre Dios, Quien también tiene la Prerrogativa de Otorgar a quienes Él Quiera la capacidad de ejercer, con mayor o menor grado, el disfrute de ciertas ‘Perfecciones Divinas’. Según entiendo, nuestro Amoroso Padre Dios premia con el disfrute de estas ‘Perfecciones’ a aquellos que se esfuerzan por ‘Conocerle’, lo cual evidentemente significa que, a mayor esfuerzo de nuestra parte por ‘Ascender’ a los ‘Niveles de Conocimiento Superior’ mayor será el grado de disfrute de las ‘Perfecciones Divinas’).

250. Siendo las percepciones (sensoriales) atributos del Espíritu mismo ¿le es posible sustraerse a ellas? – “El Espíritu sólo mira y escucha lo que quiere ver y oír. Decimos esto como una generalización y, sobre todo, en lo que concierne a los Espíritus elevados, pues los imperfectos oyen y ven a menudo, quieran o no, aquello que puede resultar útil para su perfeccionamiento”. (De manera que, quieran o no quieran, los Espíritus inferiores están obligados a oír, aquello que les pueda resultar ser útil PARA SU PERFECCIONAMIENTO. ¡Que Amoroso Es nuestro Padre Celestial!!! Nos trata como nosotros tratamos amorosamente a nuestros hijos. De la misma manera que nosotros nos preocupamos por nuestros hijos más rebeldes y los obligamos a escuchar nuestros consejos, cuando realmente no quieren ni siquiera oírnos, nuestro Amoroso Padre Dios, de alguna forma o manera, obliga a los Espíritus inferiores -Sus Hijos Rebeldes- a oír y a ver todo aquello que les pueda ayudar a ‘Perfeccionarse’. Pero claro, por mucho que oigan los Hermosos Consejos de nuestro Amoroso Padre Dios, si no se disponen a ESCUCHARLE, pues aquello que oyen y ven no podrá ayudarles a ‘Perfeccionarse’. Hermosamente, los Espíritus Superiores reiteran una vez más que, aquellos Espíritus que se han esforzado por ‘Perfeccionarse’ evidentemente ‘escuchan’ y ‘miran’, con mayor facilidad, aquello que les puede ayudar a ‘Progresar’ más aun en su ‘Perfeccionamiento’, simplemente porque tienen mayor disposición para ‘escuchar’ y ‘mirar’).

251. Los Espíritus ¿son sensibles a la música? – “¿Te estás refiriendo a vuestra música? Porque ¿qué es ella, si se la compara con la música celeste, esa armonía de la cual nada en la Tierra puede daros una idea? Aquélla es respecto a esta última lo que el canto del salvaje en comparación con una suave melodía. Sin embargo, algunos Espíritus vulgares pueden experimentar cierto placer en escuchar vuestra música, porque no les es dado todavía comprender otra más sublime. La música tiene infinitos encantos para los Espíritus, debido a sus muy desarrolladas cualidades sensitivas. Me refiero a la música celeste, que es cuanto la imaginación espiritual puede concebir de más bello y suave”. (Al leer este hermoso comentario de los Espíritus Superiores, acerca de La Música Celestial, recordé aquella anécdota de Tomás de Aquino, cuando contó lo poco que logró ver en éxtasis del Más Allá y lo comparó con lo imponente de su obra -Suma de Teología-: “¡Lo que he escrito es paja delante de lo que vi!!!”. La realidad es que, por mucho que nos esforcemos jamás podremos apreciar, con nuestros precarios sentidos, ni siquiera un ápice, lo Infinitamente Hermoso de lo que nos espera en el Más Allá

Si tan solo tomamos en cuenta los sonidos que en el Más Allá escucharemos, la comparación con la música que estamos acostumbrados a oír en nuestro Mundo material, es tan incomparable que, los Espíritus Superiores afirman que, lo que nosotros estamos acostumbrados a oír -incluyendo las composiciones de grandes músicos como Beethoven- es, por decir poco, torpes cantos de un salvaje si las comparamos con la Música Celestial. Pensando en estas realidades, por demás significativas, me cuesta tanto trabajo comprender el poco esfuerzo de muchos de ustedes por ‘Perfeccionarse’. Desde que abandonaron La Casa de nuestro Amoroso Padre Dios, para materializarse en tantos Mundos, no han hecho más que comer de la comida que apartan para los cerdos, y, aun así, se esfuerzan muy poco para ‘Perfeccionarse’, a fin de alimentarse con la comida de los Ángeles. ¿Tanto se han acostumbrado a la comida de los cerdos? Y no sólo a la comida se han acostumbrado. Muchos de ustedes hallan tanto deleite en las cosas del Mundo, que se enamoran perdidamente del Mundo y pareciera que no quieren volver a La Casa de nuestro Amoroso Padre Dios

El poco esfuerzo por ‘Perfeccionarse, de muchos de ustedes, los mantiene en la categoría de Espíritus vulgares que hallan placer en escuchar composiciones musicales realmente vulgares, que para nada ayudan al Espíritu a ‘Perfeccionarse’, sino todo lo contrario, porque les hunde cada vez más en la estupidez del Mundo material y les impide comprender que, en el Más Allá, se escucha una Música por mucho más sublime. ¿Han oído acerca de los mensajes subliminales de la música? ¡Lean y conducirán!!! ¡No lean y serán conducidos!!!

Por cierto, mientras les escribo estas letras, estoy viendo -pero no mirando- la peli “El Solista”. ¡Que belleza las sinfonías de Beethoven!!! ¡Cómo no emocionarse ante un Bach, un Paganini, un Mozart, …!!! ¡Ooooh las Cuatro Estaciones de Vivaldi!!! Si tanta hermosura son simples llantos de salvajes, al compararlas con la Música Celestial, pues ¡ya quiero estar en el Más Allá para disfrutarla!!!).

255. Cuando un Espíritu asegura que sufre ¿qué clase de padecimiento es el suyo? – “Angustias morales, que lo torturan más dolorosamente que los sufrimientos físicos”.

256. ¿A qué se debe, entonces, que algunos Espíritus se hayan quejado de sentir frío o calor? – “Recuerdo de lo que habían experimentado en vida, a veces tan penoso como la realidad misma. Es muchas veces una comparación mediante la cual –a falta de otra mejor- expresan el estado en que se encuentran. Cuando se acuerdan de su cuerpo experimentan una especie de impresión, como cuando un hombre se quita la capa y un rato más tarde cree llevarla todavía”. (Realizó Kardec algunas preguntas acerca de ciertas manifestaciones sensitivas de algunos Espíritus que, al ser consultados por algunos médiums, expresan sentir dolor o sufrimiento e incluso calor o frío. Al respecto los Espíritus Superiores aseguran que, los Espíritus no perciben las sensaciones como lo hacen nuestros cuerpos. Sin embargo, es posible que manifiesten sentir del mismo modo que nuestros cuerpos porque lo que sienten les hace evocar las sensaciones sentidas cuando ocupaban un cuerpo. No obstante, los Espíritus Superiores nos indican que, lo que realmente sienten los Espíritus son ‘Angustias Morales’, producto de su poco ‘Progreso’, lo cual evidentemente los tortura, más dolorosamente que los sufrimientos físicos, pero, al no tener una mejor forma de expresar lo que sienten, lo comparan con aquello que sintieron tantas veces, mientras ocuparon cuerpos físicos).



Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo




 

jueves, 11 de mayo de 2023

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte XVII

MUNDO ESPÍRITA O DE LOS ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo VI: VIDA ESPÍRITA / Parte I 

APREHENDIENDO DE LAS PROPIAS EXPERIENCIAS

Frecuentemente en mis escritos les afirmo que me considero un Verdadero Creyente, para diferenciarme de los que dicen ser creyentes, aunque realmente son simples crédulos, porque ‘creen con facilidad todos los que le dicen’. En lo particular les comento que, hoy en día soy un Verdadero Creyente porque desde muy niño era bastante ‘incrédulo’, pero, a diferencia de muchos incrédulos, siempre procuré cuestionarme acerca de todo aquello que me decían y, aunque en un primer momento me negaba a creer lo que me decían, procuraba encontrar respuestas a mis dudas. Algunas respuestas me fueron reveladas casi inmediatamente, gracias a mi capacidad de razonamiento lógico, otras las fui dilucidando con el paso del tiempo, a veces por experiencia propia y otras leyendo, analizando y profundizando lo dilucidado por otros creyentes.

Como prueba de mi mucha incredulidad, les contaré algunas anécdotas de mi vida que, con el paso del tiempo, se constituyeron para mí experiencias que me ayudaron a crecer espiritualmente, gracias a mí incredulidad, que me motivaba a dilucidar mis dudas, leyendo, analizando y profundizando todos aquellos escritos que abordaran el tema del Más Allá. Gracias a nuestro Amoroso Padre Dios, también recibí mucha información al respecto, procedente de algunos familiares de mi mamá, quienes conocían y practicaban aquellos ritos considerados esotéricos.

Siendo muy niño, mi amada mamá me contó que, cuando yo tenía días de nacido, extrañamente me enrollé mi cobijita en la cabeza y me estaba asfixiando. Mi mami me dice que ella soñó con José Gregorio Hernández que por dos veces se le apareció y le dijo: “Hija tu hijo se está asfixiando” y mi mamá le respondía: “Nooo, él está dormidito en su moisés”. Ocurrió entonces que, por tercera vez se le apareció José Gregorio Hernández en sueños y, algo molesto, le gritó: “¡Hija!!! ¡Tu hijo se está asfixiando!!! ¡Despierta!!!”.  Asustada por el grito, mi amada mamá se despertó y se levantó a ver como me encontraba, confirmando que en efecto me estaba asfixiando, como le había informado Jesé Gregorio Hernández. Cuando mi mami me narró aquella interesante anécdota, comencé a preguntar acerca de quién era aquel José Gregorio Hernández, que me salvó la vida, con su extraña intervención, en los sueños de mi amada mamá.

En mis primeras indagaciones, descubrí que José Gregorio Hernández fue un médico de principios del siglo XX, quien era muy generoso con toda la gente, sobre todo con los pobres. Desde muy niño tenía fuertes inclinaciones a la vida monástica, pero su cuerpo era de consistencia delicada, incapaz de soportar las duras experiencias de vida, a las que suelen ser sometidos los monjes anacoretas. Viendo en su delicada condición física La Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios, decidió estudiar medicina, a fin de poder satisfacer, de alguna forma o manera, sus deseos de acercarse a nuestro Amoroso Padre Dios a través del servicio a los demás. La historia nos cuenta que, su amor a los demás, manifestado en el esmerado servicio médico era tan evidente que, prácticamente todos los habitantes de la ciudad capital fueron a su funeral, a despedirle, muy acongojados por su temprana partida, dado que fue atropellado por uno de los apenas cinco vehículos automotores que existían en esa época, en esa ciudad.

Ahora bien, evidentemente José Gregorio Hernández tenía muchos años de muerto antes de yo nacer, por lo que a mi temprana edad yo me pregunté: ¿Cómo puede un muerto aparecer en los sueños de un vivo, exhortándolo a salvar a otro que se estaba muriendo? Con el paso de los años, fui descubriendo muchas historias interesantes acerca de los muchos servicios que, después de muchos años de muerto, aún continuaba prestando este insigne humano. De hecho, al principio de mi primera experiencia laboral, a una de mis compañeras de trabajo se le enfermó gravemente su esposo, a quien yo conocía y que apreciaba grandemente, porque era de muy buen carácter y generoso con todos. La enfermedad que sufrió era tan grave que, siendo un hombre que superaba los 100 kg, llegó a pesar 45 kg, debido a un parásito que se le alojó en el hígado. Como mi compañera de trabajo era consciente de mis fuertes inclinaciones religiosas, me pidió que rezara por su esposo, porque ella aún lo necesitaba para ayudar a sacar adelante a su pequeña hija, además me manifestó que, pese a las infidelidades de su esposo, ella aún lo amaba muchísimo. Como yo era muy asiduo a visitar templos, me acerqué un momento al templo en donde se encontraba la tumba del Dr. José Gregorio Hernández, le encendí una velita y le pedí encarecidamente que ayudara a sanar al esposo de mi compañera de trabajo y que le permitiera ver crecer a su pequeña hija. Ocurrió entonces que, de estar casi desahuciado, el esposo de mi amiga logró superar su delicada condición, por lo que los mismos médicos le confesaron era un verdadero milagro.

Pasado algunos días después de su milagrosa sanación, mi amiga me pidió que la acompañara a su casa para hablar con su esposo, quien estaba manifestando un extraño comportamiento. Sin dudarlo la acompañé para hermosamente enterarme que, el esposo de mi amiga les había contado que, durante la noche antes de su milagrosa sanación, soñó con el Dr. José Gregorio Hernández, quien le estaba practicando una operación a la altura del hígado. Cuando conversé con el esposo de mi amiga, él me contó lo que le había sucedido y me dijo que José Gregorio Hernández se le aparecía en sueños y le decía que tenía que tenía que bañarse en sus propias heces fecales y tomar su propio orine si quería recuperarse totalmente. Entonces recordé que, mi amada abuelita me contó que, había un Espíritu burlón que imitaba la apariencia de José Gregorio Hernández y les aparecía a aquellos a quienes José Gregorio Hernández había sanado, para que hicieran cosas desagradables, que distaban mucho de la santidad de aquel insigne doctor. De hecho, por mucho que la Iglesia Católica a tratado de otorgarle a José Gregorio Hernández los laureles de la Santidad Canónica, no han logrado hacerlo debido a esas cosas que cuenta la gente, sanada por José Gregorio Hernández, que aseguran que, el mismo quien los sanó, les pide que hagan aquellas cosas nada santificantes.

Cuando yo tenía cerca de ocho años, fuimos de vacaciones a la tierra donde nació mi amada mamá. La gente de por aquellos lados suele creer mucho en aquellos ritos -buenos y malos- que son ocultos para el común de la gente. Cierto día, durante aquellas vacaciones, una tía me dijo que no me acercara a la casa del vecino, porque estaban haciendo una sesión espiritista. Evidentemente, al ser un niño, la curiosidad me ganó y sigilosamente me acerqué a la parte trasera de esa casa y me asomé por un huequito, para ver como era una sesión espiritista. Mientras veía por aquel huequito, logré oír que, el Espíritu que se estaba manifestando era el de José Antonio Páez, quien fue un General durante la Guerra de Independencia. La persona que hizo de envase de aquel Espíritu, comenzó a pegar gritos y arrancarse la ropa. Se tomo una botella de caña clara prácticamente de un sorbo. También se auto maltrataba, pasándose un cuchillo por los brazos y por el pecho. Viendo aquel horrible espectáculo, pese a mi poca edad, yo pensé: “Seguro es un payaso haciéndonos creer en fantasmas”. En ese momento, aquel hombre volteó y, mirando fijamente hacia donde yo estaba, señalándome con el dedo, gritó: “Ese pijotero que está detrás de la pared que se vaya o me lo llevaré”. A pesar de ser un niño, de baja estatura, logré saltar una cerca de carca de dos metros de altura, como si fuera un atleta profesional.

Tenía yo cerca de diez años cuando comencé a presentar uno fuertes dolores de cabeza, que a veces me impedían ir a clases. Como desde niño me encantaba ir a clases, mi amada mamá concluyó que los dolores de cabeza tenían que ser verdad, porque yo era un niño que me encantaba ir a mi colegio y muy buen estudiante. Entonces, decidió llevarme al médico, para saber el porqué de mis extraños dolores de cabeza. Después de muchos exámenes y de visitar a muchos médicos, los cuales no lograban atinar con lo que me pasaba, mi amada mamá decidió llevarme a un espiritista, para ver si daba con la solución a mis dolencias. Recuerdo que fuimos a un barrio de la ciudad, algo peligroso, en donde se encontraba una casa humilde, en cuya puerta se encontraba una fila de personas, esperando ser atendidas. Me llamó la atención que, mientras hacíamos la fila, desde el interior de la casa, un hombre gritó: “La mujer de pantalón verde salga de la cola porque vino con pantaletas rojas y bien saben que a los espíritus no les gusta que porten prendas negras o rojas”. Volteé hacia un lado y hacia otro y pude ver a una mujer, apartarse de la fila cabizbaja, y que tenía un pantalón verde. Cuando finalmente me encontraba frente al espiritista, aquel hombre comenzó a hacer ciertas preguntas: “Edad del niño, nombre, … qué dolencia tiene”. Mientras mi mami le respondía, aquel hombre escribía unos garabatos en una hoja en blanco y yo lo miraba extrañado, preguntándome si los Espíritus no le podían dar aquella información. Finalmente, el espiritista dijo: “Su hijo sufre de deficiencia vitamínica, porque no logra obtener de los alimentos las vitaminas suficientes para sostener su cerebro. Seguro es muy buen estudiante”. Entonces me recetó complejo vitamínico B -tomado e inyectado- para ayudar a mi cerebro. A los pocos días de comenzar este tratamiento se me quitaron los dolores de cabeza.

Durante toda mi vida tuve muchas experiencias religiosas y espiritistas que, de alguna forma o manera, alimentaron mi Espíritu, con el conocimiento aprehendido de esas experiencias. Si se las contara todas quizás no terminaría de escribir, sobre todo por los detalles. Como estoy en ‘Modo Espírita’ les he comentado apenas algunas de mis experiencias espíritas, vividas durante mi niñez y temprana madurez. Ya bastante maduro -casado y con hijas-, fui a un Centro Espiritista, en donde algunos médiums realizaban cirugías o tratamientos médicos con las manos -ESPIRITUALMENTE-, sin hacer uso de instrumentos quirúrgicos. La primera sesión -primera vez en el Centro Espiritista- los médiums evaluaban con sus manos todo el cuerpo, sin necesidad de que nos quitemos la ropa, para anotar las diferentes cirugías que requeriríamos. Para no entrar en detalles acerca de las muchas cirugías a las que me tenía que someter, les comentaré que, una semana antes de acudir a aquel Centro Espiritista, hice un movimiento brusco con mi mano derecha, que me la dejo casi inmovilizada, debido al dolor que sentía cada vez que la movía. Durante aquella primera sesión yo no comenté nada al respecto, porque aquellos médiums no preguntan realmente nada, a parte del nombre y de la edad, por lo que me extrañó que, al levantarme de la camilla, el médium me pidió que le diera la mano derecha. Yo pensé que era para despedirme, como el acostumbrado saludo entre dos extraños, aunque me pareció extraño que con su pulgar masajeó mi mano, justamente en donde me dolía. En seguida el dolor desapareció y aquel médium simplemente me dijo: “Ve con Dios” y me invitó a retirarme, con un gesto amable de sus manos.

VIDA ESPÍRITA

El enorme preámbulo de este artículo no es para alardear acerca de mi extraña vida, sino para dejarles en claro que, soy un Verdadero Creyente porque me he esforzado por aprender de mis experiencias de vida, evitando hacer a un lado aquellas experiencias que, en un primer momento, no lograba comprender. Siempre procuré despejar mis dudas que, al respecto del Reino Espiritual, se formulaban en mi cabeza. ¿Por qué José Gregorio Hernández decidió quedarse en esta Dimensión? ¿Por qué si es tan poderoso no elimina al Espíritu burlón que lo suplanta? ¿Por qué algunos Espíritus lastiman físicamente el cuerpo que les sirve de médium? ¿Por qué no les agradan las prendas rojas o negras? ¿Cómo supo aquel médium que me dolía la mano? ¿Cómo logró curarme con tan solo tocarme? … ¿Realmente están los Espíritus entre nosotros? La mayoría de estas preguntas he logrado dilucidarlas a través de los años, algunas otras no, pero aún sigo buscando las respuestas lógicas, que me convenzan de su veracidad. Mientras me siento enormemente agradecido con nuestro Amoroso Padre Dios porque, muchas de las respuestas que deduje, haciendo el uso razonado de mi cerebro, hoy en día reciben una hermosa confirmación en los Libros Esotéricos, como El Libro de los Espíritus, del cual estoy realizando mi humilde exégesis. Seguidamente les anotaré algunas de las preguntas que realizó Kardec, con cuya respuesta recibida de los Espíritus Superiores, siento que me confirman lo deducido por mí, a través de los años.

(155): 223. ¿Reencarna el alma de inmediato, después de su separación del cuerpo? – “A veces inmediatamente, pero casi siempre después de intervalos más o menos largos. En los mundos superiores la reencarnación es en casi todos los casos inmediata. Por ser menos grosera la materia corporal, el Espíritu encarnado goza en ella de casi todas sus facultades de Espíritu. Su estado normal es el de vuestros sonámbulos lúcidos”.

224. ¿Qué es el alma en el intervalo de las encarnaciones? – “Un Espíritu errante que aspira a un nuevo destino y lo espera”. (En la primera parte de este capítulo, Kardec pregunta acerca de aquellos Espíritus que parecieran no desear Reencarnar, porque, después de abandonar su nave -cuerpo-, tardan tiempo en saltar al Más Allá, quizás por temor a un juicio personal o porque no quieren abandonar las vivencias materiales. Los Espíritus Superiores manifiestan que, esta tardanza por saltar al Más Allá, es el resultado de cierto letargo que se produce en los Espíritus, una vez que se separan de sus naves -cuerpos-. Nos informan también que, los Espíritus que han ‘Avanzado’ a ‘Niveles de Consciencia Superiores’ no tardan mucho en Reencarnar, quizás porque son más ‘Conscientes’ de que deben Reencarnar para continuar ‘Perfeccionándose’).

224 b. Esa duración ¿se halla subordinada a la voluntad del Espíritu o puede serle impuesta como expiación? – “Es una consecuencia del libre arbitrio. Los Espíritus saben perfectamente lo que hacen, pero hay también algunos para quienes es una punición infligida por Dios. Otros piden que se prolongue con el objeto de continuar estudios que sólo pueden hacerse con provecho en el estado de Espíritu”. (Según nos informan los Espíritus Superiores, el tiempo de tardanza en saltar al Más Allá es decisión de cada Espíritu, en atención al Libre Albedrío. Extrañamente nos confirman que, hay Espíritus que tardan en saltar al Más Allá porque consideran que al hacerlo serán juzgados duramente por Dios -punición infligida-. Muy probablemente, los Espíritus que evitan saltar al Más Allá, para evitar un duro castigo, son aquellos que han mal aprendido lo que Realmente Es Dios, según le mal enseñaron sus guías eclesiales. Interesante que, los Espíritus Superiores nos informan que, algunos Espíritus deciden no saltar al Más Allá simplemente porque deciden continuar estudios en el Planeta Tierra, que sólo pueden hacerse con provecho en el estado de Espíritu. Quizás sea posible que, ciertos ‘Espíritus Avanzados’ no requieran recubrirse de materialidad para aprender experimentando la vida material, tanto cuanto es posible aprender viendo a otros seres materializados, sin necesidad de experimentar sus vivencias. Como decía mi amado papá: “Aprenda viendo caer a los demás”).

(156): 226. ¿Es posible afirmar que todos los Espíritus que no están encarnados son errantes? – “Los que deben reencarnar, sí. Pero los Espíritus puros que han llegado a la perfección no son errantes: su estado es definitivo”. (Evidentemente, el Dr. José Gregorio Hernández debe estar ubicado en el grupo de los Espíritus que han alcanzado un Estado de ‘Perfección Casi Plena’, cuyo estado es definitivo, por lo que pueden decidir permanecer en el Planeta Tierra, no como Espíritus Errantes, sino como ‘Espíritus Puros’, dispuestos a servir a los ‘Espíritus Encarnados’, que requieran de los ‘Conocimientos Aprehendidos’ por ese Espíritu Superior. Como José Gregorio Hernández se dedicó a la medicina, mientras vivió su última Reencarnación en este Planeta, pues evidentemente le solicitan su asistencia como médico, aunque ciertamente está en capacidad de ayudar en otras materias, tanto cuanto es un Espíritu Superior).  

ESENCIA TERRENAL   

(156): 228. ¿Conservan los Espíritus algunas de las pasiones humanas? – “Los Espíritus elevados, al perder su envoltura, sólo conservan las pasiones del bien. Pero los Espíritus inferiores continúan con las malas. De lo contrario pertenecerían a la primera jerarquía”. (Con mucha frecuencia los Espíritus Superiores hacen referencia a una especie de ‘envoltura’ que recubre los ‘Espíritus’, la cual nos indican que, puede ser más o menos grosera, según el estado de ‘Perfección’, alcanzado por cada Espíritu. Para mí es claro que, al hacer referencia al ‘grosor’ de la ‘envoltura’, evidentemente no se refieren al cuerpo -nave- que porta al Espíritu, tanto cuanto la ‘Perfección’ de un Espíritu no puede depender de la obesidad del cuerpo que ocupa.

Como ya se los he aclarado en varias oportunidades, la ‘envoltura’ que recubre el Espíritu, que le permite ocupar un cuerpo material, es lo que algunos Espíritus denominan ‘Esencia Terrenal’ y otros denominan ‘Periespíritu’ o ‘Ego’ o ‘Persona’. También les he aclarado que, como esta ‘envoltura’ es la que le permite al Espíritu permanecer dentro de un cuerpo, es esta ‘envoltura’ la que realmente facilita controlar el cuerpo -nave-, por lo que el Espíritu debe esforzarse por controlar su propia ‘envoltura’ si pretende controlar su nave -cuerpo-. Esta ‘envoltura’ es también la que se opaca cada vez que permite que el cuerpo se deleite excesivamente en los bienes materiales, cayendo en los vicios materiales, que Tomás de Aquino denomina ‘pecados capitales’.

Según nos indica la propia etimología de la palabra, los ‘pecados’ son las ‘manchas’, que justamente ‘opacan’ la ‘envoltura’. También he intentado aclararles que, estas ‘manchas’ son como una especie de ‘barro’, que va cubriendo la ‘Envoltura del Espíritu’, hasta el punto de ‘opacar o tapar’ totalmente el brillo propio del Espíritu. De allí que, los Espíritus Superiores nos hablan del ‘grosor de la envoltura’, tanto cuanto el ‘grosor de ese barro’ dependerá del grado de apego por lo bienes materiales, que la ‘envoltura’ del Espíritu le haya permitido experimentar a cada cuerpo -nave-, en los cuales haya Reencarnado.

Evidentemente, los Espíritus que han logrado grandes progresos en su ‘Perfeccionamiento’, tendrán mayor control de sus ‘envolturas’ y por ende de su nave -cuerpo-, tanto cuanto han logrado desprenderse de sus apegos materiales -barro que cubre la envoltura’. Mientras más desprendidos se encuentren de ese barro, podemos significar que se encuentran desprendidos de su propia ‘envoltura’, la cual los ata a la vida material, porque es la que les permite ocupar un cuerpo material. De allí que, en los Espíritus menos ‘Avanzados’, la ‘envoltura’ suele ser muy gruesa y pesada, porque no han logrado desprenderse de sus apegos materiales).

229. ¿Por qué los Espíritus, al dejar la Tierra, no se liberan de todas sus malas pasiones, puesto que ven sus inconvenientes? – “Tienes en ese mundo a personas que son envidiosas en extremo: ¿crees acaso que tan pronto como lo abandonan pierden ese defecto? Les queda, luego que parten de la Tierra, sobre todo a aquellos que han alimentado pasiones muy intensas, una especie de atmósfera que los circunda y les comunica todas esas cosas nocivas, porque el Espíritu no está desprendido por completo. Sólo por momentos entrevé la verdad, como para señalarle el buen camino”. (En los tiempos de Kardec era muy difícil hacerle comprender lo que es realmente aquella ‘envoltura’, que hoy en día muchos suelen definir como ‘Esencia Terrenal’. De allí que, los Espíritus Superiores hacen una analogía al establecer que, eso que ‘Envuelve al Espíritu’ es una ‘especie de atmósfera’ que los ‘circunda’ -como ocurre con la atmósfera que circunda la tierra- y les comunica todas esas cosas nocivas -los apegos excesivos por la materia-, porque el Espíritu no está desprendido por completo -del barro de los vicios o abusos de lo material acumulado durante varias vidas-. Al no estar desprendido totalmente de los vicios acumulados en varias vidas, estos vicios mantienen la ‘envoltura’ inclinada al propio vicio, lo que hace que, con cada vida vivida, el cuerpo -nave- sea propenso al vicio.

Los Espíritus Superiores le dejan claro a Kardec que, los vicios que adquirimos en una vida no desaparecen cuando el Espíritu abandona el cuerpo -al morir-, tanto cuanto se pegan a la ‘envoltura’ como un espeso y duro barro. Esto es porque, al morir el cuerpo -nave-, tanto el Espíritu como su Esencia Terrenal parten al Más Allá y, como en la Esencia Terrenal es donde se pegan los vicios, pues los vicios no abandonan al Espíritu, simplemente por morir el cuerpo que lo portaba). 

231. Los Espíritus errantes ¿son dichosos o desventurados? – “Más o menos, conforme a su mérito. Sufren pasiones cuyo resabio han conservado, o son felices, según estén más o menos desmaterializados. En estado errante, el Espíritu entrevé lo que le falta para ser dichoso, y entonces busca los medios de alcanzarlo. Pero no siempre se le permite reencarnar a voluntad, y esto constituye un castigo. (Como los vicios que se adquieren en una vida no desaparecen con la muerte, pues suelen aumentar con cada Reencarnación.

De allí que, con cada Reencarnación, las Esencias Terrenales y por ende los Espíritus, suelen aferrarse con mayor fervor a sus pasiones o apegos materiales. Esto explica el porqué, algunos Espíritus Errantes, procuran ocupar los cuerpos de ciertos médiums, a los fines de continuar disfrutando de ciertas pasiones, pero como saben que no pueden ocupar ese cuerpo por mucho tiempo, pues, en el corto tiempo que pueden hacerlo, tratan de experimentar la materia con cierta violencia, para aprovechar el poco tiempo que se les otorga para disfrutar de sus pasiones adquiridas en sus Reencarnaciones. Luego, queda claro que, esos Espíritus Errantes, al disfrutar con violencia del poco tiempo que se les otorga para ocupar un cuerpo, realmente no son felices, motivo por el cual maltratan sus vasos, tanto cuanto se ven obligados a aceptar el sufrimiento del dolor, para desahogar un poco sus apegos materiales.

La verdadera felicidad la alcanzan los Espíritus que logran deslastrarse de los apegos materiales, tanto cuanto, como nos afirmaba Siddhartha, el sufrimiento nace de los deseos de la carne).  

MUNDOS DIVERSOS – VIDAS DIVERSAS

En la siguiente parte de este capítulo dedicado a la “Vida Espírita”, Kardec hace una serie de preguntas acerca de los “Mundos Transitorios”, los cuales son aquellos a donde los Espíritus van, para experimentar ciertas vivencias, que les permitan deslastrarse de ciertos vicios, a fin de poder ‘Progresar’ en sus ‘Perfeccionamientos’. De acuerdo a las respuestas recibidas, de los Espíritus Superiores, Kardec concluyó:

Nada en la Naturaleza es inútil. Cada cosa tiene su finalidad y su destino. Nada está vacío, sino todo habitado, y la vida se encuentra por doquier. Así, durante la larga secuela de siglos que transcurrieron antes de la aparición del hombre en la Tierra, en el curso de esos lentos períodos de transición atestiguados por las capas geológicas, incluso antes de la formación de los primeros seres orgánicos, sobre aquella masa informe, en ese árido caso en que los elementos se hallaban confundidos, la vida no estaba ausente. Seres que no tenían ni nuestras necesidades ni nuestras sensaciones físicas encontraban aquí un refugio. Dios ha querido que, aun en ese imperfecto estado, sirviera ella para algo. ¿Quién se atrevería a decir, pues, que entre esos miles de millones de mundos que en la inmensidad circulan, uno solo, uno de los más pequeños, perdido entre la multitud de ellos, tuviese el privilegio exclusivo de estar poblado? ¿Cuál sería en tal caso la utilidad de los demás? ¿Sólo los habría hecho Dios para que recrearan nuestra vista? Suposición absurda, incompatible con la sabiduría que de todas sus obras dimana, e inadmisible si se piensa en todos aquellos mundos que no podemos percibir. Nadie negará que hay en esta idea de los mundos todavía inadecuados para la vida material, y sin embargo poblados por seres vivientes que se adaptan a ese medio, algo de grande y de sublime, donde se encuentra quizá la solución de más de un problema”.

(Concluye Kardec lo que intenté explicarles algunos capítulos atrás: LA VIDA COMO LA CONOCEMOS NO ES LA UNICA FORMA DE VIDA QUE EXISTE. Suponer que el Planeta Tierra es el único Planeta con vida es no tener ‘Consciencia’ de la inmensidad del Universo. Además, suponer que la única forma de vida posible es la orgánica es no tener ‘Consciencia’ de la Omnipotencia de nuestro Amoroso Padre Dios, Quien hace lo que Quiere, cuando Quiere y como Quiere. De manera que, aquellos que estamos ‘Conscientes’ de la inmensidad del Universo y de la Omnipotencia de nuestro Amoroso Padre Dios, Creador de todo lo que existe, estamos ‘Conscientes’ de que nuestro Amoroso Padre Dios no creó nada inútil o sin ningún motivo existencial, a fin de que cumpla con algún Objetivo, Planificado por Su Infinita Sabiduría. Este ‘Nivel de Consciencia’ nos hace suponer que, aunque no comprendamos cómo, en este Universo Infinito ciertamente deben existir millones de Planetas habitados, si acaso no todos, por diversas formas de vida, incluyendo formas que parecen no estar vivas, según nuestra insignificante manera de comprender la vida. De allí que, aunque no comprendamos cómo es posible, los Verdaderos Creyentes podemos vivir con la idea de que, en el fuego, en el agua, en el aire, en los árboles, … en las piedras, habita un Hermano nuestro, experimentando en ciertas formas de vida, que a nuestros torpes ojos parecieran inanimadas, quizás porque el Espíritu que contiene no necesita del movimiento, propio de la vida, para ‘Perfeccionarse’. Esto pudiera ser que lo que ocurre con los Espíritus que recién inician su primera experiencia revestido de materialidad, a los fines de irse acostumbrando al peso de la materia). 



Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo