domingo, 30 de abril de 2023

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte XIV

MUNDO ESPÍRITA O DE LOS ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo IV: PLURALIDAD DE LAS EXISTENCIAS / Parte II

TIENES QUE SER UN NIÑO

En atención a los edictos de Justiniano I, nos fue negado el conocimiento de la Reencarnación, como instrumento para salvarnos o, más bien, ‘Perfeccionarnos’. De allí que, a muchos se les hizo imposible comprender que, para entrar a El Cielo, tenías que ser un niño, una y otra vez, hasta que lograras ‘Perfeccionarte’.

Extrañamente, Kardec nos habla en este capítulo IV de la ‘transmigración’, no sé si porque en aquellos tiempos ‘Reencarnación’ y ‘Transmigración’ eran palabras sinónimas o porque aún le costaba mencionar el anatema ‘Reencarnación’. En todo caso, vale la pena comentar las respuestas que, los Espíritus Superiores, les dieron a sus preguntas porque, pese a que algunas ya las hemos comentado, es refrescante sentir la confirmación de los Espíritus Superiores, a aquello de lo que ya hemos conversado.

(133): 189. ¿Goza el Espíritu de la plenitud de sus facultades desde el principio de su formación? – “No, porque el Espíritu, igual que el hombre, tiene también su infancia. En su origen, los Espíritus sólo poseen una existencia instintiva y apenas si tienen conciencia de sí mismos y de sus actos. La inteligencia se desarrolla sólo poco a poco”. (Acerca de esta confirmación tenemos numerosas pruebas en la historia de la humanidad. A todos aquellos que conocen algo de historia, les es posible concluir que, desde la aparición del hombre, éste ha evolucionado desde lo más parecido a un inconsciente animal hasta lo que es hoy en día: un animal aparentemente consciente, aunque algunos se sigan comportando como animales sin consciencia. En todo caso, para todos es claro que, en la prehistoria el hombre era un ser absolutamente salvaje, sin ningún tipo de cordura ni consciencia de sus actos, los cuales eran absolutamente instintivos y que, desde allí llegamos hasta aquí, siendo menos salvajes y con muchísimo más conocimiento de los que tenían nuestros ancestros prehistóricos, aunque muchos -quizás por ser Espíritus Noveles- se sigan comportando como seres prehistóricos).

190. ¿Cuál es el estado del alma en su primera encarnación? – “El estado de la infancia en la vida corporal. Su inteligencia despunta apenas. El alma se ensaya para la vida”. (Los Espíritus Noveles -aquellos con pocas Reencarnaciones- son Espíritus poco inteligentes, tanto cuanto están comenzando a experimentar la vida, a fin de adquirir el aprendizaje, que les ayude a hacer uso de la inteligencia, para seguir ‘Perfeccionándose’).

(134): 191. Las de nuestros salvajes ¿son almas en estado de infancia? – “Infancia relativa, pues son almas ya desarrolladas, que poseen pasiones”. (Se refiere Kardec a los Espíritus que se encuentran dentro del cuerpo de los que denominamos ‘indígenas’, por formar parte de las comunidades, regiones, … países, habitados por seres que, en su mayoría, portaban dentro de sí Espíritus Noveles, a los cuales los Espíritus Superiores consideran como niños, tanto cuanto no se han ‘Perfeccionado’ lo suficiente y dejaban evidencia de sus ‘Imperfecciones Espirituales’ en sus comportamientos, más pasionales que controlados por la inteligencia, aunque ciertamente muchos parecían más inteligentes que sus conquistadores).

DESARROLLO Y PERFECCIÓN

191 a. En consecuencia, ¿las pasiones constituyen un signo de desarrollo? – “De desarrollo, sí; pero no de perfección. Son un indicio de actividad y de la conciencia del yo, en tanto que en el alma primitiva la inteligencia y la vida se hallan en estado de germen”. (Queda claro que, ‘desarrollo’ no significa necesariamente ‘Perfección’, sobre todo si utilizamos estas palabras para referirnos a los ‘indígenas’ y a sus ‘conquistadores’, tanto cuanto, si bien es cierto que los ‘colonizadores’ estaban más ‘desarrollados técnicamente’ que los ‘indígenas’, durante los tiempos de la ‘colonia’, muchos ‘colonizadores’ no parecían tener algún ‘Nivel de Consciencia’ –‘Perfección Espiritual’-, sobre todo al momento de tratar a los ‘indígenas’, a los que sometieron duramente, sin ningún tipo de ‘compasión’).  

192. ¿Es posible ya, en esta vida, y por medio de una conducta perfecta, franquear todos los grados y convertirse en Espíritu puro, sin pasar por los grados intermedios? – “No, porque lo que el hombre considera perfecto está lejos de serlo. Hay cualidades que desconoce y no puede comprender. Podrá ser tan perfecto como lo permita su naturaleza terrena, pero ello no será la absoluta perfección. Sucede lo propio con un niño: por muy precoz que sea, ha de pasar por la juventud antes de llegar a la edad madura. Así también ocurre con el enfermo, que pasa por la convalecencia antes de recobrar por entero su salud. Además, el Espíritu debe progresar en conocimientos y en moralidad. Si sólo avanzó en uno de esos sentidos, precisa que adelante en el otro para alcanzar el punto más alto de la escala. Pero, cuanto más progrese el hombre en su vida presente, menos largas y penosas resultarán para él las pruebas que sigan. (El Único Verdaderamente Perfecto Es Dios, lo que nos hace inferir que, como un puede haber más de Un Dios, pues siempre es posible ‘Perfeccionarse’, tanto cuanto jamás podremos igualarnos a Dios, pero si podemos procurar asemejarnos a Él. Hay veces en que, la conducta ‘moral’ de un hombre puede diferir abismalmente del conocimiento formal que posee, por lo que, suele ocurrir que, muchos que alcanzan un alto conocimiento formal tratan de someter a aquellos que no han logrado alcanzar un buen conocimiento formal. El mejor ejemplo de esto es el comentado de los ‘conquistadores’ con los ‘indígenas’, el cual evidenciaba un desconocimiento total de la ‘moralidad’ por parte de muchos ‘colonizadores’, al tratar a los ‘indígenas’. Esto se hacía más evidente en el comportamiento de los jerarcas eclesiales, quienes muchas veces trataban a los ‘indígenas’ e incluso a propios coterráneos, más duramente que a los animales de carga, porque les consideraban menos que animales, a pesar de que tenían forma humana. Esto es porque, muchos jerarcas eclesiales de aquellos tiempos -también algunos en nuestros tiempos- tenían mucho ‘conocimiento formal’ pero poca ‘moral’, o lo que es lo mismo: Mucho ‘desarrollo técnico’ pero poca ‘Perfección Espiritual’, porque el conocimiento adquirido no les orientaba -orienta- a descubrir a nuestro Amoroso Padre Dios en La Creación).   

FELICIDAD PLENA

(135): 192 a. ¿Puede el hombre asegurarse en esta vida una existencia futura menos llena de amargura? – “Por cierto que sí, le cabe abreviar la longitud y las dificultades del camino. Sólo el despreocupado se encuentra siempre en el mismo punto”. (La felicidad depende del ‘Perfeccionamiento Espiritual’, dado que, a mayor ‘Perfeccionamiento Espiritual’, menores serán nuestros deseos materiales, y, a menores deseos materiales, menores serán nuestros sufrimientos, porque, según nos aclaró Siddhartha: “Los sufrimientos son la consecuencia de los deseos de la carne”. Sólo sufre aquel que no procura ‘Perfeccionarse Espiritualmente’, debido a que se mantiene estancado en los deseos de la carne y no logra ver más allá de las cosas materiales que le rodean y que desea). 

193. ¿Podrá un hombre, en sus nuevas existencias, descender a un punto más bajo que aquel en que se hallaba? – “En su posición social, sí; pero como Espíritu, no”. (De allí que, la posición social no es evidencia del ‘Perfeccionamiento Espiritual’ alcanzado, sino simplemente del Karma -bueno o malo- que cada quien tiene que experimentar, en atención a lo que merecen por sus acciones pasadas. Tristemente, muchos abusan de una merecida buena posición social y la mal aprovechan, generando Karmas que impliquen una mala posición social, en la próxima vida, pero esto no quiere decir que el Espíritu de esa persona haya retrocedido en su ‘Perfeccionamiento’, sino que ahora tiene que experimentar la pobreza, para aprender a apreciar más la riqueza y así evitar mal utilizarla, evitando los apegos). 

194. El alma de un hombre de bien ¿puede, en una nueva encarnación, animar el cuerpo de un malhechor? – “No, puesto que no le es posible degenerar”. (Considerando la respuesta anterior, la presente afirmación de torna delicada, tanto cuanto qué podemos inferir de aquel que ingresa a un Seminario para ordenarse Sacerdote, a fin de ayudar a otros en sus crecimientos espirituales, pero termina olvidando su propio crecimiento espiritual y degenera en la pederastia. ¿El Espíritu de ese Sacerdote degeneró en un malhechor o ya era malvado, pero intentaba ‘Perfeccionarse’? Pese a mis dudas, me alegro al enterarme que, según afirman los Espíritus Superiores, nunca encarnaré en el cuerpo de un malhechor, pero espero en mi Amoroso Padre Dios, jamás dejar de esforzarme por ‘Perfeccionarme’, a fin de tampoco estancarme en algún Nivel, porque el estancamiento pudiera hacerme parecer malvado, tanto cuanto significaría falta de Amor por Dios, a quien habría dejado de buscar. ¡Que mi Amoroso Padre Dios jamás Permita que deje de procurar alcanzarle!!!).

195. La posibilidad de mejorar en otra existencia ¿no puede inducir a ciertas personas a perseverar en un mal camino, por pensar que podrán siempre corregirse más tarde? – “El que así piense no cree en nada y la idea de un castigo eterno ya no le hace mella, porque su razón la rechaza, y tal idea lleva a la incredulidad acerca de todo. Si sólo se hubieran empleado medios racionales para conducir a los hombres no existirían hoy tantos escépticos. Un Espíritu imperfecto podrá pensar, en su vida corporal, como tú acabas de decirlo, pero una vez desprendido de la materia reflexionará de otra manera, y pronto comprenderá que ha hecho mal sus cálculos, y es entonces que adquirirá un concepto distinto para aplicar en una nueva existencia. Así se lleva a cabo el progreso, y he aquí por qué tenéis en la Tierra unos hombres más adelantados que otros. Unos tienen ya una experiencia que otros no poseen aún, pero que adquirirán poco a poco. De ellos depende acelerar su progreso o retardarlo indefinidamente”. (Cuando escribo acerca de lo que les escribo, muchas veces pienso que Revelar todas estas cosas puede muchas veces resultar más un mal que un beneficio, sobre todo para los Espíritus Flojos, que prefieren estancarse, apegándose cada vez más a los deleites materiales. Quizás por esto, pese a mis esfuerzos por Revelar estas cosas, nuestro Amoroso Padre Dios no Ha Permitido que las mismas lleguen a los oídos de alguien, ni siquiera de mis más cercanos, en atención a que, al enterarse de que es un Juego, los Espíritus desistan por esforzarse por anotar puntos positivos, tanto cuanto, al Final de El Gran Juego, pareciera que todos volveremos a La Casa de nuestro Amoroso Padre Dios, Quien jamás nos abandonará y mucho menos nos castigará con un infierno de fuego devorador por toda la eternidad. Y ciertamente esta Es La Verdad, pero también Es La Verdad que, además de que nuestro Amoroso Padre Dios Es El Infinitamente Bondadoso, también Es El Sumo Justo Juez, por lo que dificulto que tanto al esforzado como al flojo le vayan a tocar iguales premios o tratos. Y claro que acepto la posibilidad de que todos nos sentemos a la Mesa de El Rey de Reyes, para disfrutar de los Mismos Exquisitos Manjares, pero con toda seguridad algunos se sentarán más cerca de El Rey de Reyes que otros y yo voy “a por todas”. ¡Mi deseo es sentarme al Lado del Rey de Reyes!!! De manera que, yo no procuro a nuestro Amoroso Padre Dios por miedo a un infierno eterno de fuego devorador, porque sé que eso no existe. Yo procuro Conocer Plenamente a nuestro Amoroso Padre Dios porque realmente quiero Conocerle. Al final, aunque no logre reunir méritos suficientes para sentarme a Su Lado, ciertamente estaré muy orgulloso de Conocerle Plenamente. ¡Cada quien hace uso de su Libre Albedrío como quiere!!! Yo escogí deleitarme en el Conocimiento de mi Amoroso Padre Dios, porque deseo Conocerle).


Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo






 

sábado, 22 de abril de 2023

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte XIII

MUNDO ESPÍRITA O DE LOS ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo IV: PLURALIDAD DE LAS EXISTENCIAS / Parte I

LA NECESARIA REENCARNACIÓN

(126): 166. ¿Cómo puede acabar de depurarse el alma que no ha alcanzado la perfección durante la vida corporal? – “Sufriendo la prueba de una nueva existencia”. (¡Más claro imposible!!! Los Espíritus somos seres ‘casi eternos’ y nuestros cuerpos son absolutamente temporales, tienen un principio y un final casi inmediato, si lo observamos desde el Más Allá. Consecuentemente, como la única forma que tenemos los Espíritus de ‘Perfeccionarnos’ -salir de nuestras muchas ignorancias- es experimentando la vida corporal y siendo esta vida corporal finita, pues no nos queda de otra que asumir la existencia corporal varias veces, en atención a que el conocimiento generado por las experiencias corpóreas es inmenso y no lo podemos abarcar o experimentar en una sola vida corporal. Además, lo que comúnmente nos ocurre es que, algunas experiencias no producen en nosotros conocimiento alguno en la primera experiencia, lo que nos obliga a repetir algunas experiencias, en varias vidas, hasta lograr aprehender el conocimiento que dicha experiencia se espera aprendamos. Más aun, si consideramos que no es suficiente aprender de las experiencias, sino que lo que realmente se espera de nosotros es que aprehendamos el conocimiento aprendido, a fin de hacerlo parte de nosotros y disfrutarlo plenamente, pues se imaginaran la cantidad de veces que hay que repetir alguna experiencia de vida, para llegar a cogerle ‘sabor’ o ‘gusto’ a esa experiencia).

166 a. ¿De qué manera realiza el alma esta nueva existencia? ¿Por su transformación como Espíritu? – “Al depurarse, el alma experimenta sin duda una transformación, pero para ello necesita la prueba de la vida corporal”. (¡Las necesarias Pruebas!!! ¿Cómo demostrar que realmente estamos aprendiendo lo que se nos pretende enseñar?, pues evaluándonos, haciéndonos Pruebas para verificar que tanto hemos aprendido. La superación de estas Pruebas transforma el Espíritu y lo ‘Perfeccionan’, al depurarlo o deslastrarlo de sus muchas ignorancias, haciéndolo ‘Puro’, lo más parecido a nuestro Amoroso Padre Dios, en Quien no cabe ni una pizca de ignorancia).

166 b. El alma ¿tiene, pues, muchas existencias corpóreas? – “Sí, todos tenemos muchas existencias. Los que afirmen lo contrario quieren manteneros en la ignorancia en que ellos mismos están: ese es su deseo”. (En varios de mis artículos les he informado que, por allá en el año 553 d.C., el emperador romano Justiniano I, escudándose en la posibilidad de un futuro cisma en el seno de la iglesia católica, a los fines de no perder el control de las masas, ordenó que se realizase un Concilio en Constantinopla, para declarar ‘anatema’ los escritos de ciertos obispos y doctores de la iglesia, cuyas proposiciones teológicas defendían la Reencarnación, como el medio, Diseñado por nuestro Amoroso Padre Dios, para Purificarnos. De allí que, casi toda la enseñanza de la reencarnación fue quitada de la Biblia, quizás con el fin de tener mayor control sobre las personas, puesto que, si las personas piensan que la salvación no depende de su propio esfuerzo personal sino de la pertenencia a una organización externa, como la Iglesia, y en obediencia a sus altos jerarcas, ciertamente estarán otorgando a los jerarcas eclesiales el control de sus vidas, facilitándoles así el control de las masas. “Lean y conducirán. No lean y serán conducidos”. ¡EL QUE TENGA CEREBRO QUE LO USE!!!).

166 c. De este principio parece resultar que el alma, tras haber dejado un cuerpo, toma otro. Dicho de otra manera, reencarna en un nuevo cuerpo. ¿Así hay que entenderlo? – “Evidentemente”. (En atención a aquellos edictos imperiales de Justiniano I, aún vigentes en los cánones eclesiales de nuestros días, a muchos les cuesta aceptar que Reencarnan para ‘Perfeccionarse’. De hecho, como en los tiempos de Kardec los dogmas eclesiales eran apoyados enteramente por los sistemas políticos y su quebrantamiento se castigaba duramente, pues Kardec requería de los Espíritus Superiores que le confirmasen que estaban hablando de Reencarnación. Para Kardec no debió ser sencillo escribir una palabra que era considerada anatema -maldición- en sus oscuros tiempos).

167. ¿Cuál es el objetivo de la reencarnación? – “Expiación, mejoramiento progresivo de la humanidad. Sin esto, ¿dónde estaría la justicia?”. (En algunos de mis artículos, seguro les he comentado de una temprana ‘experiencia’ durante un Retiro Espiritual, en donde el Sacerdote Guía me preguntó si yo creía que Dios castigaba eternamente nuestras faltas en un infierno de fuego ardiente. Yo le respondí: “Pues eso es lo que ustedes nos dicen”. A lo que aquel excelente Cura me replicó: “Si así fuera entonces Dios no sería Justo, porque estaría castigando ‘eternamente’ nuestras faltas cometidas ‘limitadamente’, puesto que estamos limitados materialmente”. Por más trascendentes que sean nuestras faltas, nunca llegarán a ser ilimitadas. Como Dios Es El Sumo Justo Juez, pues no puede permitir que suframos eternamente por errores cometidos limitadamente. A esto se refiere el Espíritu Superior cuando le pregunta a Kardec ¿dónde estaría la Justicia? La única forma de poder, con justicia, corregir -más que castigar- nuestras fallas materiales es permitiéndonos expiar -purificar- nuestras fallas materiales materialmente, lo cual implica Reencarnar. A veces me pregunto qué pensaría aquel gran Cura acerca de lo que hoy en día escribo, activado por aquella extraña pregunta. ¡Dios escribe derecho sobre líneas torcidas!!!).

169. El número de encarnaciones ¿es el mismo para todos los Espíritus? – “No, el que adelanta con rapidez se ahorra pruebas. No obstante, esas encarnaciones sucesivas son siempre muy numerosas, por cuanto el progreso es casi infinito”. (Delicada esta afirmación, sobre todo si tomamos en cuenta que algunos Espíritus avanzan exageradamente lentos. Además, si consideramos que El Gran Juego tiene un inicio y con seguridad un final, porque es perpetuo, tal y como somos los Espíritus, cabe preguntarnos qué va a ocurrir con aquellos Espíritus flojos cuando finalice El Gran Juego. Espero que las posibles respuestas a esta pregunta muevan a muchos de ustedes a ponerle un poquito más de empeño a sus esfuerzos por avanzar).

171. ¿En qué se funda el dogma de la reencarnación? – “En la justicia de Dios y en la revelación, porque sin cesar os lo repetimos: Un buen padre deja siempre a sus hijos una puerta abierta para el arrepentimiento. ¿No te dice la razón que sería injusto privar para siempre de la dicha eterna a todos aquellos de quienes no ha dependido mejorar? ¿Acaso todos los hombres no son hijos de Dios? Sólo entre los humanos egoístas se encuentra la iniquidad, el odio implacable y los castigos sin perdón”. (Hermosa la profundización que hace el Espíritu Superior acerca de la Justicia Divina: ¡TODOS SOMOS HIJOS DE DIOS Y ÉL NOS AMA POR IGUAL!!! Pero que esta Gran Verdad no les impida profundizar acerca de las implicaciones de las posibles respuestas a la pregunta que les hice en el párrafo anterior, porque Esa Misma Justicia Divina implica que no se puede premiar de la misma manera a los que han logrado ‘Perfeccionarse’ y a los que no).

OTROS MUNDOS

(128): 172. Nuestras diversas existencias corporales ¿se cumplen todas en la Tierra? – “No, no todas, sino en los distintos mundos. Las de la Tierra no son las primeras ni las últimas, y son de las más materiales y alejadas de la perfección”. (Los seres humanos somos tan limitados que incluso muchos creen que son los únicos seres vivos en todo el Vasto Universo. El cerebro de muchos de ustedes se encuentra tan poco ‘Perfeccionado’ -han acumulado pocos conocimientos- que no les permite comprender que hay formas de vida diferentes a las que existen en la Tierra. Muero de la risa al enterarme que, en la Tierra vivimos las experiencias más materiales y alejadas de la ‘Perfección’, lo que significa que, los que decidimos Jugar en la Tierra, pareciera que no supiéramos en dónde nos estábamos metiendo, porque comenzaríamos a Jugar con ‘cero conocimientos’ y con mucho deseo de lo material.)

173. En cada nueva existencia corpórea, ¿pasa el alma de un mundo a otro, o puede cumplir varias en un mismo globo? – “Puede encarnar muchas veces en un mismo globo, si no está lo bastante adelantada para pasar a un mundo superior”. (De manera que, para pasar de un planeta a otro es preciso aprender gran parte de lo que se debe aprender en el planeta en donde comenzamos a Jugar. De lo contrario, muchos claudicarían ante las experiencias sufridas -más que vividas- en algunos planetas, y jamás se esforzarían por aprender lo que deben aprender con esas experiencias, lo que implicaría no ‘Perfeccionarse’).   

173 b. Y después de haber vivido en otros mundos ¿podemos volver aquí? – “Seguro. Es posible que hayáis vivido ya en otras partes y también en la Tierra”. (Me imagino que la licencia de ir de un planeta a otro es para aquellos Espíritus Puros, que debido a haber logrado ‘Perfeccionarse’ con las experiencias vividas en varios planetas, pues se pueden dar el lujo de saltar de un planeta a otro, dado que ya han superado las experiencias en esos planetas).

174. Reencarnar en la Tierra, ¿constituye una necesidad? – “No. Pero si no adelantáis podréis ir a otro mundo que no sea mejor que la Tierra, o que sea aún peor”. (¡Para morirse de la risa!!! Si no me gustan las experiencias que se viven en la Tierra entonces me puedo cambiar de planeta, pero para uno que sea peor que la Tierra. Entonces mejor me quedo en la Tierra y trato de avanzar aprendiendo de las experiencias terrenales, si deseo me autoricen ir a planetas mejores que la Tierra, para continuar con mis aprendizajes). 

175. ¿Existe una ventaja en volver a vivir aquí? – “Ninguna ventaja en particular, a menos de estar cumpliendo una misión. Entonces se adelanta, aquí como en otras partes”. (Me imagino que, en este caso, los Espíritus Superiores se refieren a aquellos Espíritus que ya han obtenido los conocimientos que sólo se pueden aprender en la Tierra, porque los que no hayan completado el aprendizaje de todas las experiencias terrenas evidentemente están obligados a volver, sino no pueden obtener el Diploma, por no tener todas las Materias Aprobadas. Y claro que, aquellos Espíritus Superiores que hayan Aprobado todas las Materias en el planeta Tierra, es posible que vuelvan a reencarnar en la Tierra, pero sólo porque se le Asigne alguna Misión en particular, a los fines de ser ejemplo de superación personal o de desprendimiento material. El ejemplo más significativo es el del Profeta Elías, quien habiendo superado todas las Materias que se Dictan en la Tierra, decidió aceptar la Misión de ser El Precursor de nuestro Amado Yeshuá).

175 a. ¿No seríamos más dichosos si permaneciéramos en el estado de Espíritus? – “¡No, no! Se quedaría estacionario, y lo que se quiere es adelantar hacia Dios”. (“LO QUE SE QUIERE ES ADELANTAR HACIA DIOS”, ¿Cómo ayudarles a comprender y aceptar esta realidad existencial? ¿De qué manera les convenzo que estamos ‘compitiendo’ para alcanzar a nuestro Amoroso Padre Dios? ¿Qué más les puedo decir? ¿De cuál otra forma se los digo? Si nos quedamos en nuestro Estado Espiritual inicial, jamás lograremos apreciar Lo Que Verdaderamente Es Dios, porque para apreciarlo plenamente se requiere que Él Se Oculte y nosotros nos esforcemos por encontrarle. ¡NADIE SABE LO QUE TIENE HASTA QUE NO LO TIENE!!! De allí que, la única forma de apreciar plenamente el valor de las cosas que tenemos es perderlas, para entonces reconocer cuánto nos hace falta. Al materializarnos, nuestros Espíritus no perciben a nuestro Amoroso Padre Dios y esto debería movernos para ‘encontrarle’, para acercarnos a Él. Hemos venido a este Mundo para avanzar, adelantar, … progresar hacia donde se encuentra El Trono de nuestro Amoroso Padre Dios, esforzándonos por Conocerle y la única forma de Conocerle es Estudiándolo -leer, analizar y profundizar-, en Su Palabra Revelada y otros escritos espirituales. Conformarnos con aprender simples oraciones o rezos y una que otra doctrina religiosa, es condenarnos a estar estacionados en los Niveles Inferiores de la Pirámide. ¿Cómo vamos a ser ‘dichosos’ tan lejos de lo Que Es Dios? Si bien es cierto que nuestro Amoroso Padre Dios está en toda La Creación, tampoco es menos cierto que, no es lo mismo estar sentados en La Mesa de El Rey, disfrutando de Ricos Manjares a Su Lado, que disfrutar de esos mismos manjares, pero sentados en las mesas que están ubicadas en El Jardín).

(129): 176. Tras haber encarnado en otros mundos, ¿pueden los Espíritus hacerlo en éste, si no encarnaron nunca aquí? – “Sí, como vosotros en los demás globos. Todos los mundos son solidarios. Lo que no se realiza en uno se cumple en otro”. (Si hemos venido comprendiendo el motivo para el cual hemos sido creados, ya deberíamos comprender que: adrede, nuestro Amoroso Padre Dios nos Creó Imperfectos, simplemente para Deleitarse al Vernos ‘Perfeccionar’. Tal cual, como nos ocurre a nosotros al ver crecer a nuestros hijos, nuestro Amoroso Padre Dios Se Deleita Viendo Crecer a Sus Hijos. Así como nosotros nos emocionamos cuando nuestros hijos asisten por primera vez al Preescolar y luego nos emocionamos cada vez que verificamos que han aprendido algún conocimiento nuevo -para ellos-, así mismito le ocurre a nuestro Amoroso Padre Dios, con cada uno de nosotros Sus Hijos. Y así como esta emoción crece en nosotros cada vez que nuestros hijos superan cada nivel de educación formal e informal, superando un sinfín de exámenes, nuestro Amoroso Padre Dios Se Emociona al Vernos superar las Pruebas a las que somos sometidos en cada Escuela -Planeta- al cual somos enviados. En cada uno de los planetas, a los cuales somos enviados para aprender alguna lección o conocimiento, ocurre igual que lo que ocurre con cada grado de estudio formal en la Tierra, en donde los ‘conocimientos adquiridos’ en algún nivel o grado, nos ayudan a asimilar los ‘conocimientos que adquiriremos’ en los grados superiores. Igual símil podemos aplicar respecto a aquellas lecciones que no logramos aprender plenamente en un grado inferior, ya que podemos aprenderlas plenamente en grados superiores, al ir comprendiendo con mayor plenitud cada lección, conforme las comprendemos mejor, en atención a otros conocimientos aprendidos, en cada nivel o grado que superamos. De allí que, TODOS LOS MUNDOS SON SOLIDARIOS, tanto cuanto, las lecciones a aprender, se experimentan mejor en unos Mundos que en otros, por lo que se complementan).     

176 a. De esta manera ¿hay hombres que están en la Tierra por primera vez? – “Los hay, muchos y en diversos grados”. (Han oído la expresión: “Ese parece que fuera de otro planeta”, pues me imagino que a veces tenemos razón al expresar esa afirmación. Hay Espíritus que están reencarnando en la Tierra por primera vez, pero esto no quiere decir que sean Espíritus Noveles, que estén en sus primeras experiencias de vida, sino que seguramente vienen de haber experimentado en otros planetas, por lo que es lógico suponer que vienen con diferentes grados o Niveles de Perfección, en atención a lo aprehendido en otros planetas).

176 b. ¿Se puede reconocer por cualquier indicio cuándo un Espíritu está por vez primera reencarnado en la Tierra? – “Eso no tendría ninguna utilidad”. (Se dice que, El Velo que se nos coloca, al momento de Reencarnar, tiene la finalidad de evitar que recordemos plenamente lo que realmente somos, a lo que hemos venido a este Mundo y, sobre todo, quienes éramos en vidas pasadas. La finalidad de esta ignorancia existencial es que todos compitamos en igualdad de condiciones, para que evitemos vanagloriarnos de nuestros logros pasados o, por el contrario, avergonzarnos tanto de lo que éramos, hasta el punto de no desear vivir. Aquel que se jactaría de lo que fue, con seguridad dejaría de esforzarse por ‘Perfeccionarse’, porque pensaría que ya está demasiado aventajado y no necesita competir y, como le ocurrió a la libre, se quedaría dormido en el camino, mientras las tortugas -los lentos para aprender- lo superarían. Por el contrario, aquellos que se avergonzarían de sus pocos logros, con seguridad claudicarían, al pensar que nunca lograrán avanzar y consecuentemente no se esforzarán por ‘Perfeccionarse’).

DIVERSAS EXPERIENCIAS

Seguidamente, Kardec realiza algunas preguntas con cuyas respuestas espera recibir confirmación o ampliación del conocimiento que está adquiriendo. De manera que, para no hacer tan extenso el presente artículo, en algunas preguntas sólo anotaré el número de la pregunta y entre paréntesis escribiré mi humilde opinión. Espero que, aquellos que realmente quieren profundizar en estas lides, bajen el Libro de los Espíritus y busquen la pregunta, para que se enteren acerca de qué tema estoy opinando.

177. (La ‘solidaridad de las Escuelas’ se refiere a que entre los Mundos se complementan, por lo que hay experiencias que las aprendemos mejor en otros Mundos, pero una vez aprendida la lección y aprehendido el conocimiento, que nos aporta cada experiencia, no se requiere que las volvamos a experimentar, tanto cuanto no aprenderíamos algo nuevo).

177 a. (La Pluralidad de Mundos es necesaria porque, no todos aprendemos de la misma manera ni con las mismas experiencias. En cada Mundo -tanto en la Tierra como en otros Planetas-, nuestro Amoroso Padre Dios nos ofrece oportunidades nuevas de adquirir un mismo ‘conocimiento’ pero con diferentes experiencias, Esperando que, en algunas de esas experiencias, aprendamos el conocimiento que se espera que aprehendamos).

178. (Lo que hemos conversado acerca de las Misiones que les son Asignadas a los Espíritus Superiores, de apoyar en el ‘Perfeccionamiento’ de sus Hermanos, menos adelantados o para darle plenitud -total comprensión- a los conocimientos que se hayan alcanzado colectivamente en alguna Escuela).

178 a. (Si les digo la verdad, siempre me ha parecido que algunos Espíritus en vez de avanzar parecieran retroceder, tanto cuanto pareciera que han comprendido algo, pero después demuestran no haberlo comprendido. Con la aclaratoria de los Espíritus Superiores, tengo que aceptar que realmente ningún Espíritu retrocede, sino que se queda estacionario, como tratando de aprehender lo aprendido y, al no lograrlo, pues me parece que retrocedió, aunque lo que realmente ocurrió es que lo aprendió sucintamente, pero aún no lo ha profundizado, para hacerlo parte de sí mismo y así poder expandir su propia Alma. Con toda seguridad, aquello que no se ha aprendido plenamente en algún Mundo se habrá de aprehender en otro Mundo, con diferentes experiencias. Nuestro Amoroso Padre Dios Tiene toooodooo el tiempo de los Mundos para Esperar que aprehendamos lo aprendido).

178 b. (¡Más claro no canta un gallo! Aquellos que no hayan logrado aprehender de sus experiencias y no hayan superado las Pruebas que se les hicieron, para verificar si realmente aprehendieron, pues con toda seguridad les tocará Reencarnar para vivir Experiencias similares con sus respectivas Pruebas de Evaluación, tantas veces como sea necesario, hasta que logren aprehender el conocimiento emanado de sus experiencias).

PERFECCIONAMIENTO

(130): 179. (El grado de ‘Perfección’ de cada Espíritu depende del interés del Espíritu por ‘Perfeccionarse’).

180. Al pasar de este globo a otro ¿conserva el Espíritu la inteligencia que en la Tierra tenía? – “Sin duda alguna. La inteligencia no se pierde, aunque acaso no posea los mismos medios de manifestarla. Esto depende de su superioridad y del estado del cuerpo que tome”. (Es lo que habíamos conversado acerca de que los ‘conocimientos aprehendidos’ no se echan al olvido, sino que son guardados en nuestro ADN Cósmico Particular, a fin que podamos utilizarlo, cada vez que Reencarnamos. Claro que, la capacidad de poder utilizar los conocimientos adquiridos, en vidas pasadas, para aplicarlos en la vida presente, depende mucho de nuestra capacidad de ‘Activar’ nuestro ADN Cósmico, procurando despertar esos conocimientos leyendo, analizando y profundizando, respecto a esos conocimientos

Si yo nunca me hubiera dedicado a leer acerca de los temas esotéricos, jamás hubiera podido ‘Activar’ mi ADN Cósmico, para que me ayudara a comprender lo que comprendo. “La inteligencia no se pierde”, se refiere a que, aquello que aprendí, porque escogí -inteligencia- aprenderlo, nunca se pierde, porque se ‘Guarda’ en nuestro ADN Cósmico Particular, pero, la ‘manifestación o recuerdo’ de esos conocimientos dependerá de los ‘medios’ que utilice para lograrlo.

Tristemente, nuestro ADN Cósmico no es transferible en su totalidad, por lo que no podemos esperar que nuestros hijos sean idénticos a nosotros. Es posible que nuestros hijos hereden parte del ADN Cósmico almacenado propiamente en nuestra Esencia Terrenal, que, de alguna forma o manera, les conferirá parte de nuestra personalidad. Ahora bien, también es posible que, la personalidad de nuestros hijos realmente sea propiamente de sus ADN Cósmicos, pero al ser Espíritus -de los padres y de los hijos- Planificando una existencia compartida, es posible que cada uno de esos Espíritus tengan Egos similares, por lo que nos parece que los hijos heredaron la personalidad de los padres.

Lo que sí es realmente seguro es que, el ADN Cósmico que se encuentra en nuestras Almas y que forma parte de nuestro Akáshico, no puede ser transferible, porque ese ADN se construye con el ‘Conocimiento Aprehendido’ con nuestras experiencias de vida, en cada vida vivida. Y como ese ‘Conocimiento Aprehendido’ es el resultado de cómo cada Espíritu enfrenta cada experiencia de vida, entonces ese ADN no puede ser transferido, porque es el fruto del esfuerzo personal de cada Espíritu. No obstante, aquellos Espíritus que Planifican Reencarnar para compartir sus existencias con algún Espíritu Avanzado, pudieran aprehender, parte de ese ‘Conocimiento Aprehendido’ por el Espíritu Avanzado, sin necesidad de vivir las experiencias vividas por el Espíritu Avanzado, con las cuales construyó su ADN Cósmico. Como decía mi amado papá: “Aprender viendo a los demás caer”.

Yo quisiera que mis amadas hijas hubieran heredado, aunque sea una pequeña porción del ‘Conocimiento que he Aprehendido’, pero como sé que no es heredable, pues me he entregado a la tarea de intentar comunicárselos mediante mis escritos, los que tristemente parecen no tener mucho interés en leer. Ocurre entonces que, mis amadas hijas parecen no tener mucho interés en ‘Progresar’ y una de ellas parece tener muchísimo menos interés que la otra, por lo que sus ‘Niveles de Consciencia’ a veces parecen casi nulos. Esto me parte el corazón porque las amo y no quisiera que les tocara Reencarnar durante los mil años en los cuales Satanás estará en el Más Allá. Esos serán tiempos muy difíciles porque, según dijo Nostradamus: “Durante esos mil años no habrá humanos”, solo hombres, parecidos a humanos, pero con Espíritus inferiores -aquellos que no lograron ‘Avanzar’ mucho antes del Armagedón- lo que significa que, pese a su apariencia humana, muchos se comportarán como bestias. Pido a nuestro Amoroso Padre Dios que mis amadas hijas logren acumular, antes de su transición de la presente vida, el Conocimiento suficiente para ser ubicadas por lo menos en los ‘Niveles Medios de la Pirámide de la Consciencia’, para que no tengan que Reencarnar nuevamente).

181. Los Seres que habitan los diferentes mundos ¿tienen cuerpos similares a los nuestros? – “Desde luego, poseen cuerpos, puesto que es necesario que el Espíritu esté revestido de materia para obrar sobre ella. Pero esa envoltura es más o menos material, según sea el grado de pureza a que hayan llegado los Espíritus, y es eso lo que constituye la diferencia entre los mundos que debemos recorrer. Porque hay muchas moradas en la casa de nuestro Padre y, en consecuencia, muchos grados. Unos lo saben y tienen conciencia de ello en la Tierra, al paso que otros no están en modo alguno en las mismas condiciones”. (También hemos conversado al respecto. No hay forma de que los Espíritus experimenten algo, que los haga crecer en conocimiento -Perfeccionarse-, sino se revisten de materia, tanto cuanto el conocimiento que adquieren los Espíritus les es comunicado por el periespíritu, según las sensaciones que le comunica al periespíritu el cuerpo. También hemos hablado acerca de las diferentes formas que puede adquirir la materia, según las condiciones del espacio que la circunda, lo que hace que lo corpóreo, en cada Planeta, presenten diferencias estructurales, de forma y de cantidad. En todo caso, ya sea poca o mucha materia, el Espíritu requiere de la envoltura material para experimentar y aprender de esas experiencias).

182. ¿Podemos conocer con exactitud el estado físico y moral de los diversos mundos? – “Nosotros, los Espíritus, no podemos responder sino conforme al grado en que vosotros os halláis. Vale decir que no debemos revelar esas cosas a todos, por cuanto todos no están en situación de comprenderlas, y esto los turbaría”. (¡Harto lo hemos conversado!!! Los Espíritus Superiores no deben, aunque pueden, Revelarte aquello que sobre pasa tus propios conocimientos adquiridos, porque, además de que no les comprenderías, seguramente te turbarían tanto que dejarías de procurar avanzar, en ese conocimiento, en el cual seguro ya te has iniciado en algún Mundo pasado. De manera que, si tu no haces distinción entre el Alma y el Espíritu, pues ellos trataran de no hacer distinciones, entre ambas conceptualizaciones, para evitar aturdirte. Si tú no conoces la diferencia entre ‘Planeta’ y ‘Mundo’, pues ellos te hablarán de estos dos conceptos -absolutamente diferentes- como si se refirieran a lo mismo. Para ellos -Espíritus Superiores-, las palabras no son tan importantes como el conocimiento que tu estás adquiriendo, en atención a que les vas comprendiendo, pese a tu limitado vocabulario).

(131): 183. Al pasar de un mundo a otro ¿pasa también el Espíritu por una nueva infancia? – “La infancia es dondequiera una transición necesaria, pero no en todas partes es tan torpe como entre vosotros”. (Las experiencias que definen nuestro carácter suelen adquirirse o fortalecerse durante nuestra infancia. De allí que, para acceder a las experiencias de cualquier Mundo, debemos ‘nacer’ -ser niños- para formar nuestro carácter y, con ayuda de este carácter, ir descubriendo lo que somos y lo que debemos cambiar, en aquello que somos, para ‘Perfeccionarnos’. Además, el conocimiento se adquiere o se reactiva conforme vamos creciendo, lo que implica que debemos comenzar como niños, para llegar a la adultez. No obstante, hay niños que parecen adultos porque poseen en su interior Almas Viejas, que logran reactivar los conocimientos adquiridos en otros Mundos con mucha facilidad. Esto explica la presencia de un Beethoven componiendo sinfonías desde muy niño).

184. ¿Puede el Espíritu escoger el nuevo mundo en que ha de residir? – “No siempre, pero le cabe solicitarlo, y podrá obtenerlo si lo ha merecido. Porque los mundos sólo son accesibles a los Espíritus de acuerdo con su grado de elevación”. (El consecuente Karma, que no es malo ni es bueno, sino que simplemente da a cada quien lo que merece, aunque después se haga mal uso de los bienes obtenidos, generando así Karmas malos. Los Mundos en los que vivimos dependen de nuestro ‘Grado de Elevación’ o ‘Perfección’, lo cual nos hace ‘merecedores’ de ciertas ‘experiencias’, a fin de lograr adquirir nuevos conocimientos. De allí que, aquellos Espíritus que deciden ‘Estacionarse’ -no avanzar en el conocimiento- en algún Mundo, pues merecerá un Mundo igual al experimentado o peor, en atención de que hay muchos que únicamente aprenden bajo presión).

(132): 186. (El Periespíritu -Esencia Terrenal o Ego- va desapareciendo conforme vamos ‘Perfeccionándonos’, tanto cuanto va cediendo el control del cuerpo al Espíritu, quien cada vez va requiriendo de menos experiencias materiales para ‘Perfeccionarse’).

186 a. (Al llegar al Nivel de Espíritu Puro el Periespíritu se desvanece, pero este es un proceso casi imperceptible porque por más Puro que sea un Espíritu, siempre requerirá de ‘Perfección’, mientras no llegue a coexistir en el Décimo Cielo).

No quisiera abandonar este tema de la “Pluralidad de las Existencias”, sin aclararles que, en cada Mundo en el que Reencarnamos, se nos entrega un traje de acuerdo a la ocasión, de aquello que vamos a experimentar, en cada Mundo. Hay Mundos en donde para ver no se necesitan los ojos, ni para oír se requieren de oídos, ni para hablar se requiere de cuerdas vocales. A veces, la ausencia de estos sentidos tridimensionales es forzada por la necesidad de vivir en Mundos en donde para aprender no se requieren de esos sentidos. Incluso, pudiera ocurrir que, la presencia de esos sentidos estorbe para el aprendizaje de lo que se pretende. Esto es lo que nos explica la Existencia de personas ciegas o sordas o mudas, … incapacitadas de algunos de sus sentidos, debido a que les toca vivir en un Mundo en donde algunos de esos sentidos les pudiera estorbar para ‘Perfeccionarse’


Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo




 

jueves, 20 de abril de 2023

EL SECRETO REVELADO DESDE LA ANTIGÜEDAD

UNA ESCUELA EN EXTREMO EXIGENTE

En lo particular, en atención a esta hermosa Revelación de los Espíritus Superiores, les confieso que me siento muy orgulloso de haber aprehendido toda esta información, en la presente vida y en la Escuela Tierra. Esto es porque, al ser la Tierra “de las más materiales y alejadas de la Perfección”, pues me siento muy honrado de que se me haya motivado a aprehender, lo que hoy en día conozco, porque eso significa que he logrado adquirir todo este ‘conocimiento’ a pesar de mis apegos materiales y de mis ignorancias iniciales. Haber llegado a este ‘conocimiento del Más Allá’, habiendo comenzado extremadamente alejado de la ‘Perfección’ y con muchos deseos de experiencias materiales, para mí es un gran motivo de orgullo, porque logré ‘Perfeccionarme’ o por lo menos ‘Avanzar’ hacia la ‘Perfección’, en una de las Escuelas más difíciles, en atención a lo alejado que nos colocamos de la ‘Perfección’ al revestirnos de materialidad terrenal.

Cuando aceptamos ‘Encarnar’ en la Escuela Tierra, estamos aceptando Jugar con un Velo puesto sobre nuestro Espíritu, que no nos permite recordar ni lo que realmente somos, ni de dónde venimos y mucho menos lo que vinimos a hacer a este hermoso Mundo. Además, al revestirnos de materialidad, en la Escuela Tierra nuestra necesidad de lo material es en extremo arraigada, tan arraigada que genera en nosotros un exagerado deseo por lo material, que nos hace casi imposible desprendernos de lo material, hasta el punto de que muchos atentan contra la vida de sus hermanos, con tal de apropiarse de las cosas materiales que otros poseen.

Aprender en la Escuela Tierra no es nada sencillo, porque las experiencias materiales son tan embriagantes que, en vez de ‘Perfeccionarnos’, nos alejan cada vez más de la ‘Perfección’, porque nos aferran a lo material, alejándonos de lo espiritual. Si nunca probamos alcohol, es probable que nunca nos alcoholicemos. Si nunca tenemos sexo, es probable que jamás nos enamoremos. Pero aquel que no se ha enamorado no sabe lo que es vivir. Y aquel que deja de experimentar algunas cosas es probable que nunca aprenda nada. ¡Qué difícil es avanzar espiritualmente en un Mundo que a cada rato me grita que lo ame más a él que a Dios!!! ¿Cómo recordar que Dios Existe mientras tenemos sexo o cuando estamos en una fiesta, tomando alcohol y comiendo a nuestras anchas?

EVITANDO LOS APEGOS

Nada sencillo ¿verdad? Por eso me siento muy orgulloso de haber escogido la Escuela Tierra para ‘Perfeccionarme’, porque pese a lo difícil que es ‘Perfeccionarse’ en la Escuela Tierra, pues aquí estoy, con cierto conocimiento acerca de nuestro Amoroso Padre Dios y de todo aquello que Le Concierne y además compartiéndolo con ustedes, lo cual creo es la Misión de todos los Espíritus: AYUDAR A LOS DEMÁS A PERFECCIONARSE.

En cuanto mis apegos materiales, todavía tengo muchos, pero los considero realmente controlados, por lo que les puedo afirmar que estoy alejado del vicio. Nada fácil, pero, hoy en día me da igual si tengo sexo o no, me da lo mismo una arepa rellena de queso que rellena de bacalao a la vinagreta, me es indistinto tomarme un buen vino oporto que un sencillo merlot, … Y claro que, me encantaría tener sexo todos los días con una hermosa mujer y ciertamente prefiero ricos manjares y costosos vinos a los que hoy en día acostumbro, pero siempre tengo presente que, lo más importante es La Voluntad de mi Amoroso Padre Dios, la cual Es que me haga lo más parecido a Él, por lo que debo evitar aferrarme a las cosas materiales, que me alejan de lo espiritual.

¿Que le huyo al sexo?, ¡claro que no!, pero si evito aferrarme al pasajero gusto que me proporciona, por lo que consecuentemente no lo procuro, aunque me encanta experimentarlo. De manera que, si llego a encontrarme con alguien que quiera tener sexo conmigo y realmente me incite al sexo, pues ciertamente me permitiré vivir esa experiencia -una vez más-, pero consciente de que ese placer es pasajero, mientras que el gozo de Amar a Dios sobre todas las cosas, nunca pasa. El sexo es para la carne. El Conocimiento de Dios es para el Espíritu. Entre los dos, prefiero el Conocimiento de Dios que el complacer a la carne. Sendas inferencias les aplico a mis deseos por grandes manjares y exquisitos vinos. De manera que, les acabo de dejar mi secreto para vivir sin dejar de vivir: AMAR A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS. Si amas a Dios sobre todas las cosas, jamás te enviciarás de tus experiencias terrenas. Este es un secreto a gritos, porque nos fue Revelado hace miles de años, pero que tristemente muy pocos comprenden.

Procurando estar despierto

Aunque ustedes no lo crean, me cuesta un poco hablar de mis ‘avances’, porque siento que ofendo a algunos que no han logrado ‘avanzar’, tanto cuanto pareciera que nuestro Amoroso Padre Dios Se Muestra más Espléndido conmigo que con los demás y, debido a Su Generosidad, he logrado llegar hasta aquí, casi ileso. ¡Nada más lejos de la verdad!!!

Hablo de mis ‘avances’ justamente porque, a pesar de que he sufrido muchas de las malas experiencias que cada uno de ustedes han sufrido, yo he logrado ‘avanzar’, lo cual quiere decir que ustedes también pueden hacerlo y lo único que tienen que hacer es ‘Despertarse’, para valorar cada experiencia de vida conforme al aprendizaje que de ellas puedan obtener. Los que están verdaderamente ‘Despiertos’, logran apreciar cada experiencia -buena o mala- como una oportunidad para crecer. Los que insisten en seguir dormidos, abusan de las buenas experiencias y las desbaratan, haciéndolas perder su verdadero valor, y sufren con las malas experiencias, evitando aprender lo que deberían aprender de esa experiencia, que también forma parte de la vida.

Aunque a muchos les cueste creerlo, nuestro Amoroso Padre Dios nos ama a todos por igual, tanto a los buenos como a los malos, pero en los buenos suele ser más evidente Su Amor, tanto cuanto el bueno está procurando estar más cerca de Dios. Esta hermosa realidad se las explicaré, a falta de un mejor método, con mis propias experiencias de vida, para que les quede claro que, si ustedes no lo han logrado, es porque no han querido ‘Despertar’.

Estoy absolutamente convencido que lo que me diferencia de la mayoría de ustedes es que, desde muy niño, he estado ‘Despierto’, en casi todas mis experiencias de vida -buenas o malas-. También les aseguro que, desde niño he estado ‘Despierto’, no porque nuestro Amoroso Padre Dios Sea Más Generoso Conmigo y me Provea de mejor Sabiduría que la de otros, sino que, el Conocimiento Aprehendido en vidas pasadas, me ha mantenido ‘Despierto’, desde mi niñez, con ciertos períodos de somnolencia, propios de nuestros apegos materiales. De allí que, es concluyente que el escaso crecimiento espiritual, que muchos de ustedes suelen presentar, es el producto de sus apegos materiales, que no les permiten ‘Despertar’.

EXPERIENCIAS DE VIDA

Mi hermoso papá vivió parte de su juventud en el campo. Mi hermoso abuelo tenía por nombre “Severo”, nombre al cual le hacía honor, motivo por el cual, la infancia de mi papá fue algo dura. Luego, muy pocos, de los que hayan vivido en los tiempos de mi papá, pueden decir que contaron con un papá amoroso y compasivo, puesto que lo propio de aquellos tiempos eran los padres ‘severos’. Ocurrió que, quizás impulsado por la dureza del campo y de la crianza recibida, cuando mi papá superó su adolescencia, decidió trasladarse a la capital, para culminar sus estudios medios y superiores. Mi papá, a diferencia de muchos de sus paisanos, optó por ‘avanzar’, procurando una vida mejor. Con el paso de los años, pese a su dura crianza, mi papá nunca se olvidó de sus progenitores, y siempre estuvo pendientes de ellos -económicamente- y los visitaba cada dos años, durante sus vacaciones laborales.

Según manifiestan los psicólogos, el carácter de una persona se forma desde su infancia. Evidentemente, al recibir una educación algo ‘severa’ de su papá, pues mi papá no podía ser algo ‘severo’ conmigo y con mis hermanos, puesto que fue lo que aprendió, acerca de educar a los hijos. No obstante, mis hermanos y yo, recibimos un plus que las experiencias de vida le agregaron al carácter de mi papá, puesto que, al haberse esforzado por adquirir aprendizaje ‘formal’, pues procuró que, tanto mis hermanos como yo, nos esforzáramos por ‘avanzar’ en la ‘educación formal’.

No es por alabarme, pero, de cinco hijos que constituíamos, el primer grupo familiar que mi papá fundó, yo fui el único que logró graduarse en la Universidad, no porque yo fuera más inteligente que mis otros hermanos, ni porque mis padres nos hayan tratado diferente a unos de otros, sino porque simplemente, al estar ‘Despierto’, yo comprendí la importancia de aquello que mi papá procuraba para mi bien. Aunque ustedes no lo crean, mis otros hermanos muchas veces manifestaron que mi papá no los quería porque los obligaba a estudiar.

Ahora bien, si bien es cierto que mi papá nos trataba a todos por igual, mis otros hermanos a veces me veían con cierto recelo, porque mi papá y yo éramos muy cercanos. Aquí es en donde quiero que comprendan lo que les quiero enseñar: MI PAPÁ Y YO ÉRAMOS MUY CERCANOS PORQUE YO ME ACERCABA A ÉL. Al estar ‘Despierto’, desde muy niño, yo comprendía el carácter de mi papá y aceptaba con amor sus correcciones, las cuales a veces ejecutaba con la vara. Por eso no me costaba acercarme a él y abrazarlo o hacerle preguntas o pedirle algún apoyo. ¡Yo sabía que era mi papá y que me amaba, pese a su carácter ‘severo’!!!

De niños, mis hermanos veían en el carácter de mi papá a una mala persona, por lo que les costaba acercarse a él y dejarse ‘someter’, para ser guiados al ‘conocimiento’. Gracias a nuestro Amoroso Padre Dios, con el paso de los años, mis hermanos lograron comprender que mi papá lo que deseaba para ellos era el bien y entonces comprendieron que sí los amaba, lo que los motivó a acercarse a él y pudieron disfrutar de aquello que yo disfruté desde mi niñez: ¡La hermosa cercanía de un papá amoroso, aunque ‘severo’!!! Con el paso de los años, mis amados hermanos comprendieron que los que se alejaban del amor de mi papá eran ellos, por lo que eran ellos los que tenían que acercarse.

NO ES DIOS QUIEN SE ALEJA

Como el carácter se forma desde niño, yo no me pude escapar a esta realidad existencial y, evidentemente, no pude evitar ser algo ‘severo’ con mis amadas hijas, a quienes procuré educar para que sean mujeres de bien y excelentes profesionales, lo cual, gracias a nuestro Amoroso Padre Dios, puedo asegurar que logré, aunque con las heridas propias de la dura batalla de la educación de los hijos. Un papá consciente de su responsabilidad al educar, no debe escatimar la corrección con la vara, si pretende evitar que sus hijos conozcan el infierno. Aunque ciertamente hice poco uso de la vara, no escatimé el uso del ‘carácter severo’, lo que hizo que una de mis hijas se alejara bastante de mí.

Ahora bien, no estoy muy seguro de que mi amada hija se haya alejado de mí por mi ‘carácter severo’, tanto cuanto también se ha alejado mucho de su mamá, quien siempre ha sido de carácter amoroso -nunca severo- con nuestras hijas. Esto me hace inferir que, el alejarse de una de mis amadas hijas es el resultado de una decisión particular de alejarse, sin motivo alguno o por algún extraño motivo, que ella solo conoce. Aunque a veces pienso que ni siquiera ella sabe el por qué se aleja de todos aquellos que la aman y le procuran el bien, porque también se aleja de su hermana.

Y les explico, no es que ella se aleje físicamente, tanto cuanto vive con nosotros, pero no permite que nos acerquemos a ella, para manifestarle amor. Este es el ejemplo más evidente de nuestra relación con Dios: ¡SOMOS NOSOTROS LOS QUE NO NOS DEJAMOS AMAR POR DIOS!!! Nuestro Amoroso Padre Dios Siempre Está Presente en nuestras vidas, pero no lo podemos experimentar, porque no nos dejamos amar. ¡No Es Dios Quien se aleja!!! ¡Somos nosotros los que nos alejamos de Él!!! Y, consecuentemente, somos nosotros los que debemos acercarnos a Él, si queremos disfrutar de Sus Tiernas Caricias y Generosas Dádivas de Amor.   

Al estar ‘Despierto’, seguramente por mis experiencias de vidas pasadas, desde muy niño yo comencé a relacionar a mi amado papá con nuestro Amoroso Padre Dios. Entonces comprendí que era yo el que tenía que acercarme a Dios, puesto que Él nunca se apartó de mí. ¡Siempre he sido yo el que se aleja!!! Él siempre está allí, como mi papá, esperando que nos acerquemos a Él, para Manifestarnos Su Amor, así como estoy yo, respecto a mi amada hija, de quien espero cada día que se acerque a mí, para manifestarle mi amor.

Así como a nuestro Amoroso Padre Dios, a mí no me queda de otra que aguardar a que mi amada hija ‘Despierte’ y se ‘deslastre’ de esos ‘falsos rencores’, que pareciera guardar hacia aquellos que le amamos. Si lo meditan con profundidad existencial, se percatarán que esto es lo que ocurre con las relaciones, que muchos de ustedes, tienen con nuestro Amoroso Padre Dios. Muchos de ustedes guardan ‘rencores mal fundamentados’ en sus relaciones de vida con nuestro Amoroso Padre Dios. Y estos ‘falsos rencores’ no les permiten acercarse a nuestro Amoroso Padre Dios y a Él no le queda de otra que esperar a que ustedes se ‘deslastren’ de esos ‘falsos rencores’ y se acerquen a Él, conscientes de sus ‘Dignidades de Hijos’, permitiéndose ser amados, como nuestro Amoroso Padre Dios Ha Querido Hacer desde el mismo momento en que nos engendró.

Y les aclaro que, con lo de ‘falsos rencores’ me refiero al hecho que, todo padre está obligado a corregir a sus hijos, a veces duramente, para evitar que el hijo se desvíe del Buen Camino, escudándose en el amor que sus padres le manifiestan. Estas duras correcciones suelen hacer suponer al hijo que su papá no lo ama, porque no logra comprender que, las duras correcciones son por su bien, a fin de hacer de ellos buenas personas, que respeten a sus cercanos y que procuren acercarse a Dios. Entonces el hijo se aleja del padre, para evitar las duras correcciones y, a veces, se aleja tanto que después le cuesta retornar al amor de sus padres. Esto se debe al rencor -resentimiento hacia una persona- fundamentado en las duras correcciones, por no comprender que éstas son por su bien.   




Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo













 

lunes, 17 de abril de 2023

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte XII

MUNDO ESPÍRITA O DE LOS ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo III: RETORNO DE LA VIDA CORPÓREA A LA VIDA ESPIRITUAL /

Habiendo hecho una lectura, a vuelo de pájaro, del presente capítulo, logro discernir que las dudas de Kardec se corresponden con el desconocimiento generalizado de lo que realmente ocurre en el Más Allá, desconocimiento que en nuestros tiempos son menos pronunciados, en atención a lo Revelado por Kardec, lo cual muchos han logrado comprender y aceptar, además de escribir al respecto.

Lo primero que logro apreciar, en el presente capítulo, es la confusión que aún mantiene Allan, acerca de las sutiles diferencias entre el Alma y el Espíritu, la cual es una confusión que muchos aún tienen en nuestros tiempos. Para mí es altamente interesante observar que los Espíritus Superiores parecen aceptar la confusión de Kardec y no tratan de aclarársela, sino que simplemente parecieran aceptar tal confusión, incluso cuando le conversan a Allan al respecto. Este respetuoso comportamiento probablemente tiene su fundamento en la necesaria concordia -estar de acuerdo- que debe existir a la hora de dilucidar temas que tienen que ver más con la fe que con la ciencia.

(119): 150 a. ¿Cómo comprueba el alma su individualidad, puesto que ya no tiene cuerpo material? – “Posee todavía un fluido que le es propio, que toma de la atmósfera de su planeta y que tiene la apariencia de su última encarnación: su periespíritu”. (Pese que he leído varias veces la palabra ‘Periespíritu’, en este libro, es ahora que vengo comprendiendo que el ‘Periespíritu’ es lo que frecuentemente suelo denominar ‘Esencia Terrenal’, aunque a veces denomino ‘Ego’ o ‘Persona’. Esto es un buen ejemplo de lo que, en varias ocasiones, le comentaron a Kardec los Espíritus Superiores, acerca de lo complicado que suele ser el ponernos de acuerdo acerca del nombre que le damos a algunas cosas. También es un buen ejemplo de que, al igual que ustedes, yo también sigo aprendiendo, tanto cuanto, si comprendemos la etimología de la palabra ‘Periespíritu’, ésta se ajusta mejor para significar lo que es la ‘Esencia Terrenal’ o el ‘Ego’ o la ‘Persona’, porque ‘Periespíritu’ significa ‘aquello que rodea o envuelve al Espíritu’, lo cual físicamente, si se quiere, es Verdad. No obstante, me perdonan si sigo denominando, a aquello que rodea o envuelve al Espíritu, ‘Esencia Terrenal’, en atención a que gracias a esa Esencia es que el Espíritu puede tener experiencias Terrenales. Evidentemente, al partir al Más Allá, el ‘Periespíritu’ continúa acompañando al Espíritu, porque forma parte del Espíritu. Además, el ‘Periespíritu’ individualiza a cada Espíritu, en el Más Alla´, si se quiere físicamente, debido al barro que lo recubre, producto de las experiencias vividas en la Tierra).

(120): 153 a. ¿No sería más exacto denominar vida eterna a la de los Espíritus puros, aquellos que, habiendo alcanzado la suma perfección, no han de sufrir más pruebas? – “Esa es más bien la dicha eterna. Pero se trata de una cuestión de palabras. Llamad a las cosas como mejor os plazca, con tal que os entendáis”. (Es lo que les he venido comentando, los Espíritus Superiores procurarán siempre estar de acuerdo con lo que nosotros comprendemos, para evitar entrar en discusiones argüidas, que pudieran degenerar en el aburrimiento y posterior pérdida de interés del entrevistador. En este sentido, los Espíritus Superiores aceptan que nosotros les demos los nombres que queramos a las cosas, siempre y cuando nos comprendamos. De hecho, los Espíritus Superiores aceptan que Kardec hable de la ‘Eternidad de los Espíritus’ pese a que realmente no son ‘Eternos’, puesto que no existen desde siempre y pudieran tener un final, si Dios así lo Decidiera).  

Seguidamente, Kardec realiza preguntas acerca de lo que ocurre al momento de lo que denominamos ‘muerte’ y los Espíritus Superiores denominan ‘Transición’, en atención a que es lo que realmente ocurre, según lo experimentan los Espíritus. Los Espíritus Superiores le aclaran a Allan que, la ‘muerte’ se experimenta de manera diferente, según el comportamiento que en vida se hayan tenido frente a las Pruebas, pero que, en todo caso, la muerte es para el Espíritu motivo de gozo, tanto cuanto se está liberando del peso de lo corpóreo.    

(122): 158. El ejemplo de la oruga, que primero se arrastra por la tierra y después se enclaustra en su crisálida, en estado de muerte aparente, para renacer con una brillante existencia, ¿puede darnos una idea de la vida terrenal, luego la tumba y por última nuestra nueva existencia? – “Una idea aproximada. La comparación es buena, pero no habría que tomarla al pie de la letra, como con frecuencia hacéis”. (La única forma que tenemos de medio comprender el Más Allá es haciendo uso de nuestra imaginación, a los fines de relacionar en 3D aquello que supera la Tercera Dimensión. No obstante, por muy buena que sea nuestra imaginación, los Espíritus Superiores nos recomiendan que evitemos aceptar como una ‘Verdad Plena’ aquello que nos imaginamos, porque pudiéramos quedarnos cortos, en atención a que imaginamos en 3D. De allí que, frecuentemente les exhorto a leer, analizar y profundizar todo aquello que encuentren referido a nuestro Amoroso Padre Dios y las Hermosas Implicaciones de Su Existencia, incluso lo que les escribo, tanto cuanto es muy probable que me quede corto con mis exégesis. Tomás de Aquino, por ejemplo, al experimentar en éxtasis una Visión del Más Allá, concluyó que, todo lo que había escrito en su Suma de Teología era “pura paja”, al comparar lo que escribió con lo que vio. Ahora bien, si para muchos de ustedes, la Suma de Teología de Tomás de Aquino es casi imposible de comprender, pues imagínense lo imposible que ha de ser comprender o imaginarse la Verdad Plena de lo que realmente Es el Más Allá. De manera que, NUNCA HAY QUE TOMAR AL PIE DE LA LETRA LO QUE LEEMOS ACERCA DEL MÁS ALLÁ, sino que siempre debemos someterlo al nuestro escrutinio, procurando pedirle a nuestro Amoroso Padre Dios la Asistencia de Su Sabiduría, antes de realizar la titánica tarea de comprender lo incomprensible).

(124): 164. ¿Todos los Espíritus experimentan en el mismo grado y durante un lapso idéntico la turbación que sigue a la separación del alma y el cuerpo? – “No, ello depende de su elevación. El que está ya purificado vuelve en sí casi inmediatamente, porque se ha desprendido de la materia durante la vida del cuerpo, al paso que el hombre carnal, cuya conciencia no es pura, conserva durante mucho más tiempo la impresión de esa materia”. (La ‘Turbación’ es el ‘estado de animo de una persona que no sabe que hacer o decir, en atención a que se encuentra alterada -mental o afectivamente-, lo que le provoca la pérdida de la tranquilidad y le suscita inquietudes, angustias o desconfianza en lo que puede acontecer’. La ‘Turbación’ suele ocurrir más frecuentemente, después de experimentar algún evento traumático -algún golpe, pérdida de algún ser querido, consumo de alguna sustancia psicotrópica-. En atención a esto último, es posible que, para aquellos Espíritus que se han ‘enviciado’ de lo material, la ‘Turbación’, producida por la muerte, dure mucho más tiempo debido a que se encuentran bajo los efectos de los placeres carnales, que les impiden aceptar la realidad de la ‘Transición’, que les separa de lo material).

165. El conocimiento del Espiritismo ¿ejerce influencia sobre la duración más o menos prolongada de la turbación? – “Una influencia muy grande, por cuanto el Espíritu comprende de antemano su situación. Pero, lo que más influye es la práctica del bien y la conciencia pura”. (En lo particular, cuando veo alguna sesión espiritista, en la cual logran hacer conexión con un Espíritu que se torna violento, pienso que es posible que se trate de un Espíritu Imperfecto -que no ha procurado la ‘Perfección’- que no desea hacer la ‘Transición’, porque desea seguir experimentando los placeres de la carne, aunque sea en un cuerpo que no le pertenece. También pienso que pudiera tratarse de Espíritus Imperfectos que, “conociendo de antemano su situación”, deciden no hacer la ‘Transición’ por temor a tener que Reencarnar y experimentar, en la otra vida, el consecuente Karma de sus malas acciones. Estos son los Espíritus que, en atención a su aturdimiento, no logran ver La Luz que les conducirá al Más Allá, o simplemente deciden ignorarla. Claro que, siempre he tenido la duda de que un Espíritu pueda alejarse, de La Luz que le conduce al Más Allá, por mucho tiempo, pero como he sabido de Espíritus que parecieran tener mucho tiempo rondando la tierra, evitando la Reencarnación. Quizás por esto, según le comentan los Espíritus Superiores a Kardec, el tiempo de la ‘Transición’ suele variar, para cada Espíritu, desde ‘inmediatamente’ hasta el transcurso de meses o quizás años. Al parecer, el ‘Tiempo de Turbación’ depende del ‘Nivel de Perfección’ alcanzado durante la vida que ha precedido a cada muerte. De allí que, a mayor ‘Perfección’ menor ‘Tiempo de Turbación’).


Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo




 

domingo, 16 de abril de 2023

NIVELES DE CONSCIENCIA

El vocablo ‘conciencia’ deriva del latín ‘conscientia’, compuesta por el prefijo ‘con’ –‘junto con’ y el sustantivo ‘scientia’, que significa ‘ciencia o conocimiento’. El significado inicial del verbo ‘conscire’, del cual se originaron el adjetivo ‘conscius’ y el sustantivo ‘conscientia’, era ‘conocer o saber junto con los demás’ o, más claramente, ‘compartir el conocimiento con los demás’. De allí que, originariamente, ‘conciencia’ hacía referencia tanto a la necesidad de aprender como a la de compartir lo aprendido.

Aunque ‘conciencia’ y ‘consciencia’ parten de la misma etimología, con el paso de los años, por aquello de nuestra extraña necesidad de complicar las cosas, o quizás por seguir el consejo de los Espíritus Superiores, de crear una palabra para cada cosa, a fin de poder comprender mejor lo que aprendemos, la palabra ‘conciencia’ comenzó a definirse como: ‘la capacidad de darse cuenta de algo’, a los fines de diferenciarla de la palabra ‘consciencia’, la cual comenzó a definirse como ‘la capacidad del ser humano de percibir -hacer conciencia de- la realidad y de reconocerse en ella’.  

Así pues, aquello de lo que un ser humano puede darse cuenta, constituye el contenido de su conciencia, mientras que, darse cuenta de la interacción con ese algo, constituye la ‘consciencia’. Darse cuenta de dimensiones como el tiempo y el espacio es cualitativamente diferente al hecho de darse cuenta de uno mismo -autoconciencia- o a darse cuenta que uno se da cuenta de algo -autorreflexión o experiencia consciente-. Posiblemente los dos primeros niveles -conciencia y autoconciencia- no son exclusivos del género humano y permiten a todo ser viviente estar ubicado en el espacio y en el tiempo e identificarse como individuo frente a otros de su especie o de especies diferentes. Estos constituyen la base de la experiencia sensible.

Luego, no es lo mismo darse cuenta de algo que darse cuenta que uno se da cuenta de algo. Cuando nos hacemos ‘conscientes’ de aquello que somos ‘concientes’, comenzamos a subir de ‘Niveles de Consciencia’, tanto cuanto, la única forma de aprehender el conocimiento es haciéndonos ‘conscientes’ de lo que experimentamos o percibimos. Justamente, lo que diferencia a los seres humanos de los animales es su ‘Nivel de Consciencia’, en el entendido de que, a mayor ‘Nivel de Consciencia’ nos hacemos más humanos y menos animales.

CONOCIMIENTO

Estructuralmente, ‘conciencia’ y ‘consciencia’, contienen la palabra ‘ciencia’, en su composición etimológica, lo que implica que guardan una profunda relación con la palabra ‘conocimiento’. Ahora bien, la palabra ‘conocer’ abarca desde la simple noción de las cosas hasta el entendimiento o comprensión plena de lo ‘conocido’. De allí que, al igual que la ‘consciencia’, el ‘conocimiento’ tiene varios niveles, tanto cuanto dependerá de los ‘Niveles de Consciencia’ aplicados en el aprendizaje de ese conocimiento. De allí que, a mayor ‘Nivel de Consciencia’ mayor será nuestro ‘conocimiento’, de las cosas aprendidas.   

Nuestros ‘conocimientos’ comienzan con la experiencia, porque, en efecto, ¿cómo habría de ejercitarse la facultad de conocer si no fuera por los objetos que, excitando nuestros sentidos de una parte, producen por sí mismos representaciones y, de otra, impulsan nuestra inteligencia a compararlas entre sí, enlazarlas o separarlas, y de esta suerte componer la materia informe de las impresiones sensibles para formar ese conocimiento de las cosas que se llama experiencia? No obstante, aunque se puede inferir que, ninguno de nuestros conocimientos precede a la experiencia, la realidad es que, gran parte de nuestro conocimiento empírico es una composición de lo que recibimos por las impresiones y de lo que aplicamos por nuestra propia facultad de conocer, tanto cuanto, nuestra percepción de la realidad depende de nuestros conocimientos adquiridos previamente. De allí que, a mayor cúmulo de ‘conocimiento’ mayor será la facultad de aprender de nuestras experiencias.

El cúmulo de ‘conocimientos’ nos permiten apreciar, con mayor sensibilidad, cada experiencia vivida y, el conocimiento adquirido de cada nueva experiencia, ya no depende de la experiencia sensible sino de la experiencia de esa experiencia sensible. Justamente, lo que distingue al ser humano de otros animales -incluyendo al hombre- es su capacidad de convertir las experiencias vividas en conocimiento, a los fines de aplicarlo positivamente en otras experiencias de vida, en procura de mayor conocimiento, que le ayude a comprender el Mundo.

CONVIVENCIA

Aquel que comprende su Mundo es capaz también de crear espacios de CONVIVENCIA, en donde se da generosamente a otros con su misma capacidad. En este contexto, la conciencia -lo que percibimos- no se considera individual, sino que se sabe colectiva, porque cada uno comienza a comprender que no es el único que está experimentando para aprender, lo que consecuentemente nos mueve a enseñar o compartir lo aprendido, a los fines de que todos crezcan en el ‘conocimiento’. De allí que, a mayor ‘Nivel de Consciencia’ mayor será nuestro ‘Nivel de Convivencia’.

Todos estos ‘silogismos’ mencionados, pretenden entrelazar la realidad de la importancia de esforzarnos por crecer en el ‘conocimiento’, a los fines de ‘ascender’ en la Pirámide Espírita, tanto cuanto, los Espíritus se van purificando conforme van haciendo uso del ‘conocimiento aprehendido’ para ayudar a otros Espíritus a purificarse. Luego, la prueba más clara del ‘Nivel de Purificación’ de un espíritu, es el amor que se manifiesta en el trato a los demás o convivencia.

Sé que muchos han concluido erróneamente que, debemos esforzarnos por crecer en el conocimiento formal de las experiencias, por lo que suponen que deben comerse un buen número libros para cumplir con el cometido de ‘Purificarse’, lo cual ciertamente es parte de la verdad, pero no es toda La Verdad, tanto cuanto el conocimiento más importante es el que adquirimos al hacernos conscientes de las experiencias que vivimos y, al hacernos conscientes, procuramos aplicar, ese conocimiento, en la resolución de las nuevas experiencias de vida que experimentemos colectivamente, puesto que comprendemos que, aquello que experimentamos no siempre es particular o individual, sino que afecta nuestro entorno y a quienes lo comparten con nosotros.

En este orden de ideas, es preciso comprender que, para ‘ascender’ en la Pirámide Espírita, mas que acumular ‘conocimientos formales’, es necesario aplicar los conocimientos adquiridos con nuestra interrelación con los demás, recordando siempre la importancia del amor en todas nuestras interrelaciones. Dicho de otra manera, por mucho ‘conocimiento formal’ que tenga, por muy inteligente que sea, … por muy sabio que a mis ojos parezca, si no he aprendido a convivir armonía con los demás, pues no he aprendido nada.    

Hijos de un mismo padre

Desde los inicios de nuestra humanidad, nuestro Amoroso Padre Dios ha tratado de comunicarse con nosotros para hacernos partícipes de una hermosa realidad: ¡SOMOS SUS HIJOS!!! Tristemente, pese a nuestra avanzada historia, aún muchos no logran apreciar éste hermoso mensaje. Y esto a pesar de que, nuestro Amoroso Padre Dios, a través de los años, haciendo uso de ciertos “ILUMINADOS”, ha tratado de comunicarnos que de alguna forma o manera toda la creación está interconectada. Esta es otra de las Reglas del juego por nuestros mundos: ¡TODA LA CREACIÓN ESTÁ INTERCONECTADA!!!

Las creencias centrales de las principales religiones del mundo, procuran comunicarnos esta verdad con pensamientos sencillos. En el cristianismo, por ejemplo, se nos dice: NO HAGAS A LOS DEMÁS LO QUE NO QUIERES QUE TE HAGAN A TI. En el islamismo, la idea central, si lees con detenimiento, es: NADIE SERÁ UN VERDADERO CREYENTE HASTA QUE DESEE PARA LOS DEMÁS LO QUE DESEA PARA SI MISMO. En el judaísmo se nos deja ésta idea central: NO LE HAGAS A TU PROJIMO AQUELLO QUE TE CAUSE MALESTAR A TI.

Como muchos sabrán, el hinduismo no es una religión, sino un conjunto de creencias metafísicas, religiosas, cultos, costumbres y rituales que conforman una tradición religiosa. Algunas de esas muchas culturas religiosas expresan, como la idea central de sus creencias, lo siguiente: ¡NO HAGAS A LOS DEMAS AQUELLO QUE TE CAUSE SUFRIMIENTO A TI! En el budismo, por ejemplo, se nos dice: NO LASTIMES A LOS DEMAS CON LO QUE TE CAUSA DOLOR A TI MISMO. Mientras que el sijismo expresa: YO NO SOY UN EXTRAÑO PARA NADIE Y NADIE ES UN EXTRAÑO PARA MI ¡DE HECHO SOY AMIGO DE TODOS!

También algunas otras formas de culto religioso, a las cuales no se les otorga propiamente la clasificación de religión, expresan de alguna manera éste pensamiento central de la unidad ontológica de toda la creación. El jainismo deja en claro que: DEBERIAMOS TRATAR A TODAS LAS CRIATURAS DEL MUNDO, COMO NOS GUSTARIA SER TRATADOS. El taoísmo nos recomienda: CONSIDERA LOS BENEFICIOS DE TU PROJIMO COMO TUS BENEFICIOS, Y SUS PÉRDIDAS COMO TUS PÉRDIDAS. El zoroastrismo nos pide: NO PRACTIQUES EN LOS DEMÁS AQUELLO QUE ES PERJUDICIAL PARA TI MISMO.

HERMANOS

Pero todo esto sólo es posible comprenderlo si aceptamos justamente que, si somos hijos de un Mismo Padre, entonces somos hermanos. Muchos son los que logran aceptar que somos Hijos de Dios, pero lo aceptan ‘individualmente’, porque no han logrado hacer ‘colectiva’ sus ‘consciencias’. Consecuentemente, muchos son los que se ‘autodenominan’ -han alcanzado la autoconciencia- Hijos de Dios, pero no se dan cuenta de lo que se dieron cuenta -autorreflexión- que: ¡somos ‘hermanos’!!! Llegar al ‘Nivel de la Autorreflexión’, es justamente lo que nos hace humanos, porque, muchos animales tienen ‘conciencia’ -se dan cuenta de lo que les rodea-y hasta ‘autoconciencia’ -se dan cuenta de sí mismos-, pero sólo los humanos ‘experimentan conscientemente su interrelación con lo que les rodea, porque reflexionan respecto a las implicaciones de aquello que experimentan.  

Mi amado papá -QEPD-, con pequeñas frases y ejemplos, siempre me recordaba lo que nuestro Amoroso Padre Dios, ha tratado de comunicarnos, de millones de formas y maneras: ¡AMENSE LOS UNOS A LOS OTROS COMO YO LOS AMO!!! En mis tiempos de estudiante, cuando me levantaba de madrugada a estudiar, para algún examen, si por casualidad hacía algo de ruido al levantarme, mi papá se levantaba y, con voz suave, me recordaba: “No haga ruido, que sus hermanos están durmiendo”. Durante mis años mozos, cuando me gustaba la música rock, mi papá siempre me recordaba bajarle el volumen, al equipo de sonido, diciéndome: “Recuerde que hay vecinos que quieren descansar”. Cuando aprendí a manejar y me regaló un automóvil me dijo: “Recuerde siempre que un automóvil es un arma, con la cual puede matar a alguien, evite manejar a altas velocidades, no sea que vaya lastimar a alguien”. Cuando me veía que yo entraba a la cocina, para servirme algún bocadillo, mi papá siempre me decía: “Recuerde que los demás también comen, por lo que, si no va a preparar bocadillos para los demás, por lo menos no se coma todo, para que los demás también puedan prepararse algo” … Siempre, con inferencias sencillas, mi amado papá me recordaba que ¡NO ESTOY SOLO EN ESTE MUNDO!!!

COMPASIÓN

Es posible que, de tanto repetírmelo mi amado papá, fui comprendiendo que convivir implica reconocer que el que habita en mi entorno es mi hermano y debo tratarlo como me gustaría que él me tratara, aunque no vea esfuerzos en él por hacer lo propio, tanto cuanto, la obligación de ‘ascender’ es particular o individual, por lo que no debo esperar a que los demás asciendan para yo hacerlo. Ciertamente debo esforzarme por tratar de ayudar a los demás a ‘ascender’, pero no por el hecho de que no lo hagan debo evitar hacerlo yo. Si permito que el comportamiento de los demás me impida ‘ascender’, entonces caeré en la misma vorágine de Imperfección, en la que se encuentran muchos Espíritus.

Es preciso que me esfuerce por comprender y aceptar que, en los seres que me rodean, existe un Espíritu Hermano que, aunque algo Imperfecto, no deja de ser mi hermano, por lo que debo tratarlo con las mejores de las atenciones posibles. La Clave, para lograr esto, es aceptar que no todos nuestros hermanos experimentan la vida de la misma manera que nosotros lo hacemos. Aun en una misma familia, recibiendo las mismas atenciones de los padres, no todos los hijos responden igual a esas mismas atenciones. Así como no todos los hijos, de una misma familia, llegan a comprender la importancia de la corrección con vara, no todos nuestros Espíritus Hermanos logran comprender que las Pruebas son necesarias para ayudarnos a crecer espiritualmente, pese al peso de nuestra materialidad.

Todo lo anterior es para ayudarles a comprender que, es preciso aprender a ponernos en los zapatos de los demás, si realmente queremos evitar el odio y lograr amar, incluso a aquellos hermanos, que no logran avanzar. Si cuando vemos a algún ser sufriendo, logramos sentir ‘compasión’ -sufrir juntos- por ese ser, pues lograremos hacer por ese ser lo que haríamos en el caso de que fuéramos nosotros los que estuviéramos sufriendo ese dolor, esa necesidad, … esa experiencia.

Este ‘sufrir juntos’ incluye a los animales y a las plantas, tanto cuanto, dentro de esos seres también se encuentra un Espíritu Hermano, ciertamente Imperfecto -en vía de Perfección-, pero que también merece nuestra estima y a quien debemos brindarle nuestros mejores tratos. Esto implica no sólo evitar maltratarles, sino también procurar tratarlos como esperaríamos que nos trataran a nosotros si tuviéramos ocupando una nave de animal o de planta.

EXPERIENCIAS PERSONALES

De vez en vez, quizás demasiado seguido para mi gusto, les converso acerca de mis ‘experiencias personales’, no para vanagloriarme, sino para dejar en claro que, al igual que ustedes, yo también soy sometidos a Pruebas, la cuales debo esforzarme por superar. Al igual que ustedes yo también soy un Espíritu revestido de materialidad, a fin de aprender de mis experiencias de vida. Mayormente, trato de comunicar mis ‘experiencias personales’ a fin de comentarles lo que aprehendí.

No obstante, en algunas oportunidades les he comentado acerca de ciertas ‘experiencias personales’ vividas con mis cercanos. En estos casos, no puedo evitar el ser un crítico de los comportamientos imperfectos de mis cercanos, no porque yo sea perfecto, sino porque lo más probable es que ellos no se percaten de lo que yo sí, aunque estoy claro de que, es preferible seguir aquella máxima de nuestro Amado Yeshuá: “Quita primero la viga en tu ojo, antes de decirle a tu hermano que se quite la pelusa de su ojo”. En todo caso, consciente de mis fragilidades, no puedo evitar el intentar ayudar a otros a percatarse de sus fallas, aunque yo aún esté luchando contra las mías.

En este orden de ideas, les comento que, este capítulo lo estoy escribiendo días después de haber publicado el presente artículo. Esto es porque, se presentó nuevamente la ‘experiencia personal’ que me movió a escribir el presente artículo. Al escribir el presente artículo, evité comentarles acerca de la ‘experiencia personal’ que me motivó a escribirlo, por evitar hablarles de ciertas fallas de mis más cercanos. Lo evité porque, no quiero que mis más cercanos se molesten con mis críticas, pero, en atención a que se repitió mi ‘experiencia personal’, tengo que ver esto como una Señal que me indica mi deber de cumplir con mi Misión de Profeta y denunciar las injusticias.

Ocurre que, en casa tenemos dos perros, uno que le compré hace años a una de mis hijas -por lo que considera que es su dueña- y otra que rescató mi otra hija -por lo que considera que es su dueña-. Cada una de mis hijas se considera la mamá de sus perros. Resulta que, los dos perros han sido ‘acostumbrados’ a salir a hacer sus necesidades cerca de las 8 de la mañana y cerca de las 4 de la tarde. También los acostumbraron a comer al llegar de su primera salida -poco después de las 8 am- y cerca de las 6 de la tarde. Ahora bien, todos sabemos que los perros son animales de costumbres, al igual que los hombres, aunque a veces pareciera que algunos hombres por costumbre son unos animales. Esto les debería indicar a mis hijas que, moverles los horarios a los perros es someterlos a sufrimientos innecesarios, puesto que ellos no comprenden que sus dueños a veces están ocupados para sacarlos a hacer sus necesidades o para darles la comida a sus horas.

Los perros no están obligados a ‘Perfeccionarse’ por muto propio, sino que somos los humanos los que debemos entrenar a los perros para que se ‘Perfeccionen’. Los que estamos obligados a ‘Perfeccionarnos’ somos los seres humanos, quienes, además de tener un Espíritu, tenemos un Alma, que debería movernos a hacernos ‘conscientes de nuestras responsabilidades’ y cumplir con cada una de ellas -por muy insignificantes que parezcan- con la Dignidad de Hijos de Dios en ‘Perfección’. ¡Tenemos que esforzarnos por ser ‘Perfectos’ en todo!!!, hasta en lo más mínimo, si realmente queremos acercarnos a nuestro Amoroso Padre Dios.

El esfuerzo por ‘Perfeccionarnos’ es directamente proporcional a nuestros ‘Niveles de Consciencia’, sobre todo de la ‘Consciencia Colectiva’, tanto cuanto, ‘consciencia es la capacidad del ser humano de percibir la realidad y de reconocerse en ella’. Luego, nuestros ‘Niveles de Consciencia’ son directamente proporcionales a nuestra ‘Compasión’, o lo que es lo mismo, a nuestra capacidad de sufrir con el otro y procurar evitarle sufrimiento a los demás, tanto cuanto, en todas las criaturas se encuentra un hermano nuestro, sufriendo las inclemencias de haber sido revestidos de materialidad.

De manera que, si no me estoy esforzando por comprender al otro -sus sufrimientos, sus necesidades, … sus fragilidades- pues no estoy siendo consciente de la interconexión que tenemos con todos los Espíritus, humanos o no. Si tengo una planta en la casa y no la riego y no la colocó al sol, para que se alimente, pues no tengo consciencia de mi hermano -Espíritu- que se encuentra en esa planta. Supongamos que no logro comprender la Interconexión Universal de la Creación, aun así, la pura conciencia debería llevarme a concluir que una planta, por muy estática que sea, necesita de agua y de sol para vivir. ¿Para qué tengo plantas en casa si no me voy a hacer responsable de esas vidas? ¿No era mejor haberlas dejado tranquilitas en sus biosistemas particulares? ¿Qué me mueve a sacar a una planta de su biosistema natural para que sufra?

Si acostumbraste a un perro a salir a hacer sus necesidades antes de darle la primera comida del día, no se te ocurra darle la primera comida del día antes de sacarlo a hacer sus necesidades, porque el perro no comprende el intercambio de las actividades, solo entiende que tiene ganas de hacer sus necesidades de defecar, pero también tiene hambre, por lo que con seguridad comerá, aguantándose las ganas de defecar. Con toda seguridad, cuando tu tienes ganas de defecar no puedes comer, por lo que decides comer después de defecar. Pero, cuando el perro tiene ganas de defecar, si le ponen el plato con la comida, el perro se esfuerza por comerse la comida, pese al sufrimiento que le significa aguantar las ganas de defecar, porque no está seguro de que, si espera a salir para hacer sus necesidades, al llegar aún estará su comida en el plato. Tampoco está seguro de si lo sacarán a defecar.

¿Recuerdas si alguna vez has tenido ganas de defecar y no has podido hacerlo debido a que no estabas en el lugar idóneo para hacerlo? ¿Recuerdas tus sensaciones al respecto? ¿Recuerdas el escalofrío que te recorría el cuerpo? ¿Lograste aguantarte? Pues esa horrible experiencia la sufre el perro cada vez que le cambias la posición de las actividades a las cuales tú le acostumbraste. Pero, con la abismal diferencia de que, el perro no tiene consciencia de lo que está ocurriendo, pero si tiene consciencia de que a ti no te gusta que defeque en casa y se aguanta, porque te ama y con amor acepta el plato de comida que le ofreces y se lo come, a pesar de que sufre al hacerlo, porque se está aguantando las ganas de defecar.

Compasión es la clave para aumentar mis ‘Niveles de Consciencia’. ¡Sufrir con el otro!!! -sus dolores, sus necesidades, … sus vivencias-. Piensa en lo que siente el perro cuando le cambias sus horarios. Trata de sentir lo que ese perro siente y actívate en concordancia. ¡Eso es hacerte ‘Consciente de tus Responsabilidades’!!! ¿Para qué tienes un perro si no te vas a responsabilizar de su alimentación, aseo, … educación? ¿Por qué manifiestas que es tu hijo y lo tratas como a cualquier perro de la calle? Mejor lo hubieras dejado en la calle y así no estuvieras acumulando puntos negativos debido a tus irresponsabilidades.

El ejercicio de ‘sentir compasión’ por los perros y por las plantas que tengo en casa, van incrementando mi compasión por el resto de plantas y de los perros. Mientras más me ejercite, llegará un tiempo en el cual comenzaré a ‘sentir compasión’ por otros animales, hasta llegar a sentir compasión por el río que estamos contaminando. Este ejercicio constante de ‘sentimiento de compasión’ por todas las cosas que me rodean, va aumentando en mí mis ‘Niveles de Consciencia’, puesto que me va haciendo ‘consciente de mi interrelación’ con toda La Creación, al ‘sentir compasión’ por todo lo Creado, reconociendo en cada Cosa Creada -plantas, animales, agua, … Tierra- a un Hermano, que debe ser tratado con respeto y amor. Evidentemente, la ‘compasión’ comienza por mi propio cuerpo, el cual debo cuidar, y continúa con mis congéneres -los seres humanos-, pero debe alcanzar más allá de todo lo que logro visualizar. De allí que, si estoy realizando bien el ejercicio, llegará el tiempo en que ‘sentiré compasión’ incluso por aquel que no la tiene -el malvado-, reconociendo en él a un Espíritu Hermano que se encuentra sufriendo, por no poder tomar el control de su Periespíritu y mucho menos de su nave -el cuerpo-.

Es preciso aclarar que, ‘compasión’ no es sinónimo de ‘cariño’, por lo que, si bien es cierto que muchas veces la ‘compasión’ nos mueve a realizar gestos de ‘cariño’, la ‘compasión’ va mucho más allá, porque me debe mover a tratar de ‘sentir lo que el otro siente’ y de ‘esforzarme por ayudarlo a superar su sufrimiento’. Acariciar una planta que parece enferma no basta para ayudarla a superar su enfermedad, sino que debo de ‘tratar de ser la planta misma’ para comprender su situación y así poder ayudarla más eficientemente a superar su enfermedad. Igual ocurre con todas las Cosas Creadas, DEBO TRATAR DE FORMAR PARTE DE LA COSA SI REALMENTE QUIERO AYUDARLA. Luego, nuestra ayuda debe ir más allá de ayudar a superar las dolencias físicas o materiales, DEBEMOS ESFORZARNOS POR AYUDAR A NUESTROS HERMANOS A SUPERAR SUS DEFICIENCIAS ESPIRITUALES, por lo que, muchas veces al acariciarlos, quizás les estemos ayudando a superar levemente sus dolencias físicas, pero no les estaremos ayudando a superar sus deficiencias materiales, tanto cuanto no estamos reconociendo esas deficiencias, porque no estamos adentrándonos en su interior, para reconocer a nuestro Espíritu Hermano y así poder ayudarle.

Lo anterior lo aclaro porque, muchos son los que confunden ‘compasión’ con ‘cariño’. Mis hijas, por ejemplo, dicen que yo no amo a los perritos porque no les hago cariño, pero resulta que quizás los amo más de los que ellas los aman, porque yo me preocupo de educarles, lo cual les ayuda a ‘Perfeccionarse’. La perra, por ejemplo, ladra muy duro cuando siente que alguien a llegado al piso del apartamento, por lo que, cada vez que llega un vecino a su casa, ella ladra, porque supone que es alguien que viene a nuestra casa. De tanto indicarle, con voz severa, que no debe ladrar, la perra ha ido aprendiendo a no hacerlo, sobre todo cuando yo estoy solo en casa, porque cuando están mis hijas se olvidan de lo que les estoy enseñando, simplemente porque sienten apoyo en mis hijas -quienes les dan mucho cariño y nada de educación- y entonces ladran. Ambos perros, cuando mis hijas están comiendo cualquier chuchería, se acercan a ellas para velar lo que ellas están comiendo, a fin de que les compartan, con mucho cariño y con cero educación. Resulta que, cuando yo estoy comiendo, así sea un suculento trozo de carne bien aliñado, los perros ni se acercan un poquito, sino que más bien se van lejos de donde yo estoy, quizás para no tener que sufrir al oler lo que me estoy comiendo. Y claro que los amo, tanto cuanto me preocupo de que se ‘Perfeccionen’, al intentar educarles, pero también me preocupo de que siempre tengan la comida lista, a la hora que les acostumbraron a comer. Soy yo quien se levanta a las 6 de la mañana para cocinarles la comida y así este fría a las 8 de la mañana. Yo me preocupo de que los lleven a hacer sus necesidades antes de darle la comida, pero mis hijas aún ‘no sienten compasión’ por esos perros, aunque sí mucho ‘cariño’.

Otro buen ejemplo de mi ‘experiencia personal’ son mis amadas hijas. Resulta que, yo me he visto en la obligación de dejarles de manifestar gestos de cariño a mis hijas porque tristemente lo mal interpretan como debilidad y he tenido que sufrir episodios de soberbia, de parte de ellas, que me han obligado a ser más soberbios que ellas para lograr ubicarlas en su lugar. Los gestos de cariño llegan a ser mal interpretados como debilidad porque parecieran reflejar que amamos tanto a una persona que estamos dispuestos a dejarnos someter por ellas. Pero resulta que, cada quien tiene que aprender a ubicarse en la posición existencial que planificó vivir y actuar en concordancia. Si ellas ‘Planificaron’ ser mis hijas pues deben actuar en concordancia y jamás deben faltarme el respeto o creer que pueden someterme, simplemente porque las amo. Por muy viejo y culto que sea un hijo es su obligación “amar y honrar a sus padres”, aunque los padres ya estén en edad de chochear y sean mucho más incultos que los hijos. Por más anciano que sea un padre, jamás debe permitir que sus hijos les falten el respeto, porque al permitírselos correrán el riesgo de que les toque vivir un infierno, por haber faltado al “amor y honra a sus padres”. Cada quien tiene que ubicarse y hacerse responsable de aquello que planificó y actuar en concordancia. El amor tiene muchas formas de demostrarse -alimentación, vestido, recreación, vivienda, … educación- diferentes a las del mero cariño, el cual muchas veces hace daño en vez de ayudar.

De la misma manera, ‘sentir compasión’ por el malvado no quiere significar que debo llorar por él y mucho menos demostrarle amor con gestos de cariño. Tomen siempre en cuenta que, el amor que se espera de nosotros es propiamente por el Espíritu que se encuentra dentro de ese ser creado. No es sentir amor por la ‘persona’ -esencia terrenal o periespíritu o ego- que recubre al Espíritu que se encuentra dentro de ese cuerpo. Lo que se espera de nosotros es que nos compadezcamos propiamente del Espíritu, el cual es nuestro Hermano, que se encuentra ‘sufriendo’, por no poder controlar su ‘persona’ -esencia terrenal o periespíritu o ego-, que controla la nave -el cuerpo- y lo deja cometer las maldades que comete, aprovechándose del Libre Albedrío. Si comprendemos esto, entonces tenemos claro que, ‘compadecerme del malvado’ significa tratar de ayudarlo a superar sus deficiencias espirituales, enseñándolo a someter a su cuerpo, para que no se deje convencer por la ‘persona’ -esencia terrenal o periespíritu o ego- de que puede hacer lo que le venga en gana. De manera que, ‘compadecerme del malvado’ no es sufrir por los castigos que la sociedad les imponga, los cuales ciertamente merecen, sino ‘compadecerme de su Espíritu’ y tratar de que tome el ‘control de su nave’, no para salvarse físicamente sino para ‘Perfeccionarse Espiritualmente’.

Ahora bien, cuando comento acerca de hacerse ‘consciente hasta de lo más mínimo’, me refiero a que, por el simple hecho de que la consciencia necesariamente es colectiva, porque debe movernos a reconocer que formamos parte de una realidad colectiva, debo esforzarme por ejercitarme en la ‘compasión máxima’, la cual implica considerar incluso el sufrimiento más mínimo de los que me rodean. Consecuentemente, siempre debo evitar cualquier sufrimiento a aquellos que me rodean, porque si ellos sufren entonces yo también sufriré. De allí que, se hace preciso que me haga consciente de mi forma de realizar todas mis actividades, para evitar que los demás sufran o siquiera se incomoden, por alguna actividad mal ejecutada o realizada inconscientemente.

Un buen ejemplo, de lo comentado en el párrafo anterior, me ocurrió precisamente ayer, cerca de las 10 de la noche, cuando una de mis hijas jugaba un juego en línea con unos amigos. Resulta que, cuando jugamos en línea con amigos, es común que nos emocionemos y peguemos gritos de victoria o de derrota, cada vez que ganamos o cada vez que perdemos. Mientras oía a mi amada hija gritar de emoción, yo me alegraba al sentir a mi hija feliz, y le daba gracias a nuestro Amoroso Padre Dios por la felicidad de mi hija. No obstante, al mirar el reloj y verificar lo tarde que era, pensé inmediatamente en el vecino de arriba, que es médico, y me imaginé que quizás estaría durmiendo, para levantarse temprano al otro día, para asistir a alguna cirugía. Entonces me acerqué a la habitación de mi hija y la exhorté a evitar los gritos, a fin de no molestar a los vecinos. Este es un buen ejemplo de la ‘Consciencia Colectiva’ en la que debemos ejercitarnos, si realmente queremos ‘Ascender de Nivel’. Siempre debemos pensar en los demás, procurando recordar siempre la máxima de: ¡NO LE HAGAS A LOS DEMÁS LO QUE NO QUIERES QUE TE HAGAN A TI!!!  

Aunque no lo crean, la simple incomodidad que causo a otros debido a mis actividades mal ejecutadas o realizadas inconscientemente, son un síntoma de mi falta de ‘consciencia’, lo que evidentemente es una prueba de lo poco que me estoy esforzando por ‘Ascender de Nivel’. De allí que, es preciso siempre preguntarme: ¿Puedo mejorar tal o cual actividad? ¿Puedo mejorar mi forma de cocinar, de lavar, de limpiar, de caminar, de hablar, … de vivir, en atención a no incomodar a los demás y servirlos cada día lo mejor posible? La respuesta a esta última pregunta hablará de tus verdaderos deseos por ‘Ascender de Nivel de Consciencia’, a fin de ‘Perfeccionarte’. ¡SIEMPRE ES POSIBLE MEJORAR HASTA LO INMEJORABLE!!!


Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo