domingo, 30 de abril de 2023

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte XIV

MUNDO ESPÍRITA O DE LOS ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo IV: PLURALIDAD DE LAS EXISTENCIAS / Parte II

TIENES QUE SER UN NIÑO

En atención a los edictos de Justiniano I, nos fue negado el conocimiento de la Reencarnación, como instrumento para salvarnos o, más bien, ‘Perfeccionarnos’. De allí que, a muchos se les hizo imposible comprender que, para entrar a El Cielo, tenías que ser un niño, una y otra vez, hasta que lograras ‘Perfeccionarte’.

Extrañamente, Kardec nos habla en este capítulo IV de la ‘transmigración’, no sé si porque en aquellos tiempos ‘Reencarnación’ y ‘Transmigración’ eran palabras sinónimas o porque aún le costaba mencionar el anatema ‘Reencarnación’. En todo caso, vale la pena comentar las respuestas que, los Espíritus Superiores, les dieron a sus preguntas porque, pese a que algunas ya las hemos comentado, es refrescante sentir la confirmación de los Espíritus Superiores, a aquello de lo que ya hemos conversado.

(133): 189. ¿Goza el Espíritu de la plenitud de sus facultades desde el principio de su formación? – “No, porque el Espíritu, igual que el hombre, tiene también su infancia. En su origen, los Espíritus sólo poseen una existencia instintiva y apenas si tienen conciencia de sí mismos y de sus actos. La inteligencia se desarrolla sólo poco a poco”. (Acerca de esta confirmación tenemos numerosas pruebas en la historia de la humanidad. A todos aquellos que conocen algo de historia, les es posible concluir que, desde la aparición del hombre, éste ha evolucionado desde lo más parecido a un inconsciente animal hasta lo que es hoy en día: un animal aparentemente consciente, aunque algunos se sigan comportando como animales sin consciencia. En todo caso, para todos es claro que, en la prehistoria el hombre era un ser absolutamente salvaje, sin ningún tipo de cordura ni consciencia de sus actos, los cuales eran absolutamente instintivos y que, desde allí llegamos hasta aquí, siendo menos salvajes y con muchísimo más conocimiento de los que tenían nuestros ancestros prehistóricos, aunque muchos -quizás por ser Espíritus Noveles- se sigan comportando como seres prehistóricos).

190. ¿Cuál es el estado del alma en su primera encarnación? – “El estado de la infancia en la vida corporal. Su inteligencia despunta apenas. El alma se ensaya para la vida”. (Los Espíritus Noveles -aquellos con pocas Reencarnaciones- son Espíritus poco inteligentes, tanto cuanto están comenzando a experimentar la vida, a fin de adquirir el aprendizaje, que les ayude a hacer uso de la inteligencia, para seguir ‘Perfeccionándose’).

(134): 191. Las de nuestros salvajes ¿son almas en estado de infancia? – “Infancia relativa, pues son almas ya desarrolladas, que poseen pasiones”. (Se refiere Kardec a los Espíritus que se encuentran dentro del cuerpo de los que denominamos ‘indígenas’, por formar parte de las comunidades, regiones, … países, habitados por seres que, en su mayoría, portaban dentro de sí Espíritus Noveles, a los cuales los Espíritus Superiores consideran como niños, tanto cuanto no se han ‘Perfeccionado’ lo suficiente y dejaban evidencia de sus ‘Imperfecciones Espirituales’ en sus comportamientos, más pasionales que controlados por la inteligencia, aunque ciertamente muchos parecían más inteligentes que sus conquistadores).

DESARROLLO Y PERFECCIÓN

191 a. En consecuencia, ¿las pasiones constituyen un signo de desarrollo? – “De desarrollo, sí; pero no de perfección. Son un indicio de actividad y de la conciencia del yo, en tanto que en el alma primitiva la inteligencia y la vida se hallan en estado de germen”. (Queda claro que, ‘desarrollo’ no significa necesariamente ‘Perfección’, sobre todo si utilizamos estas palabras para referirnos a los ‘indígenas’ y a sus ‘conquistadores’, tanto cuanto, si bien es cierto que los ‘colonizadores’ estaban más ‘desarrollados técnicamente’ que los ‘indígenas’, durante los tiempos de la ‘colonia’, muchos ‘colonizadores’ no parecían tener algún ‘Nivel de Consciencia’ –‘Perfección Espiritual’-, sobre todo al momento de tratar a los ‘indígenas’, a los que sometieron duramente, sin ningún tipo de ‘compasión’).  

192. ¿Es posible ya, en esta vida, y por medio de una conducta perfecta, franquear todos los grados y convertirse en Espíritu puro, sin pasar por los grados intermedios? – “No, porque lo que el hombre considera perfecto está lejos de serlo. Hay cualidades que desconoce y no puede comprender. Podrá ser tan perfecto como lo permita su naturaleza terrena, pero ello no será la absoluta perfección. Sucede lo propio con un niño: por muy precoz que sea, ha de pasar por la juventud antes de llegar a la edad madura. Así también ocurre con el enfermo, que pasa por la convalecencia antes de recobrar por entero su salud. Además, el Espíritu debe progresar en conocimientos y en moralidad. Si sólo avanzó en uno de esos sentidos, precisa que adelante en el otro para alcanzar el punto más alto de la escala. Pero, cuanto más progrese el hombre en su vida presente, menos largas y penosas resultarán para él las pruebas que sigan. (El Único Verdaderamente Perfecto Es Dios, lo que nos hace inferir que, como un puede haber más de Un Dios, pues siempre es posible ‘Perfeccionarse’, tanto cuanto jamás podremos igualarnos a Dios, pero si podemos procurar asemejarnos a Él. Hay veces en que, la conducta ‘moral’ de un hombre puede diferir abismalmente del conocimiento formal que posee, por lo que, suele ocurrir que, muchos que alcanzan un alto conocimiento formal tratan de someter a aquellos que no han logrado alcanzar un buen conocimiento formal. El mejor ejemplo de esto es el comentado de los ‘conquistadores’ con los ‘indígenas’, el cual evidenciaba un desconocimiento total de la ‘moralidad’ por parte de muchos ‘colonizadores’, al tratar a los ‘indígenas’. Esto se hacía más evidente en el comportamiento de los jerarcas eclesiales, quienes muchas veces trataban a los ‘indígenas’ e incluso a propios coterráneos, más duramente que a los animales de carga, porque les consideraban menos que animales, a pesar de que tenían forma humana. Esto es porque, muchos jerarcas eclesiales de aquellos tiempos -también algunos en nuestros tiempos- tenían mucho ‘conocimiento formal’ pero poca ‘moral’, o lo que es lo mismo: Mucho ‘desarrollo técnico’ pero poca ‘Perfección Espiritual’, porque el conocimiento adquirido no les orientaba -orienta- a descubrir a nuestro Amoroso Padre Dios en La Creación).   

FELICIDAD PLENA

(135): 192 a. ¿Puede el hombre asegurarse en esta vida una existencia futura menos llena de amargura? – “Por cierto que sí, le cabe abreviar la longitud y las dificultades del camino. Sólo el despreocupado se encuentra siempre en el mismo punto”. (La felicidad depende del ‘Perfeccionamiento Espiritual’, dado que, a mayor ‘Perfeccionamiento Espiritual’, menores serán nuestros deseos materiales, y, a menores deseos materiales, menores serán nuestros sufrimientos, porque, según nos aclaró Siddhartha: “Los sufrimientos son la consecuencia de los deseos de la carne”. Sólo sufre aquel que no procura ‘Perfeccionarse Espiritualmente’, debido a que se mantiene estancado en los deseos de la carne y no logra ver más allá de las cosas materiales que le rodean y que desea). 

193. ¿Podrá un hombre, en sus nuevas existencias, descender a un punto más bajo que aquel en que se hallaba? – “En su posición social, sí; pero como Espíritu, no”. (De allí que, la posición social no es evidencia del ‘Perfeccionamiento Espiritual’ alcanzado, sino simplemente del Karma -bueno o malo- que cada quien tiene que experimentar, en atención a lo que merecen por sus acciones pasadas. Tristemente, muchos abusan de una merecida buena posición social y la mal aprovechan, generando Karmas que impliquen una mala posición social, en la próxima vida, pero esto no quiere decir que el Espíritu de esa persona haya retrocedido en su ‘Perfeccionamiento’, sino que ahora tiene que experimentar la pobreza, para aprender a apreciar más la riqueza y así evitar mal utilizarla, evitando los apegos). 

194. El alma de un hombre de bien ¿puede, en una nueva encarnación, animar el cuerpo de un malhechor? – “No, puesto que no le es posible degenerar”. (Considerando la respuesta anterior, la presente afirmación de torna delicada, tanto cuanto qué podemos inferir de aquel que ingresa a un Seminario para ordenarse Sacerdote, a fin de ayudar a otros en sus crecimientos espirituales, pero termina olvidando su propio crecimiento espiritual y degenera en la pederastia. ¿El Espíritu de ese Sacerdote degeneró en un malhechor o ya era malvado, pero intentaba ‘Perfeccionarse’? Pese a mis dudas, me alegro al enterarme que, según afirman los Espíritus Superiores, nunca encarnaré en el cuerpo de un malhechor, pero espero en mi Amoroso Padre Dios, jamás dejar de esforzarme por ‘Perfeccionarme’, a fin de tampoco estancarme en algún Nivel, porque el estancamiento pudiera hacerme parecer malvado, tanto cuanto significaría falta de Amor por Dios, a quien habría dejado de buscar. ¡Que mi Amoroso Padre Dios jamás Permita que deje de procurar alcanzarle!!!).

195. La posibilidad de mejorar en otra existencia ¿no puede inducir a ciertas personas a perseverar en un mal camino, por pensar que podrán siempre corregirse más tarde? – “El que así piense no cree en nada y la idea de un castigo eterno ya no le hace mella, porque su razón la rechaza, y tal idea lleva a la incredulidad acerca de todo. Si sólo se hubieran empleado medios racionales para conducir a los hombres no existirían hoy tantos escépticos. Un Espíritu imperfecto podrá pensar, en su vida corporal, como tú acabas de decirlo, pero una vez desprendido de la materia reflexionará de otra manera, y pronto comprenderá que ha hecho mal sus cálculos, y es entonces que adquirirá un concepto distinto para aplicar en una nueva existencia. Así se lleva a cabo el progreso, y he aquí por qué tenéis en la Tierra unos hombres más adelantados que otros. Unos tienen ya una experiencia que otros no poseen aún, pero que adquirirán poco a poco. De ellos depende acelerar su progreso o retardarlo indefinidamente”. (Cuando escribo acerca de lo que les escribo, muchas veces pienso que Revelar todas estas cosas puede muchas veces resultar más un mal que un beneficio, sobre todo para los Espíritus Flojos, que prefieren estancarse, apegándose cada vez más a los deleites materiales. Quizás por esto, pese a mis esfuerzos por Revelar estas cosas, nuestro Amoroso Padre Dios no Ha Permitido que las mismas lleguen a los oídos de alguien, ni siquiera de mis más cercanos, en atención a que, al enterarse de que es un Juego, los Espíritus desistan por esforzarse por anotar puntos positivos, tanto cuanto, al Final de El Gran Juego, pareciera que todos volveremos a La Casa de nuestro Amoroso Padre Dios, Quien jamás nos abandonará y mucho menos nos castigará con un infierno de fuego devorador por toda la eternidad. Y ciertamente esta Es La Verdad, pero también Es La Verdad que, además de que nuestro Amoroso Padre Dios Es El Infinitamente Bondadoso, también Es El Sumo Justo Juez, por lo que dificulto que tanto al esforzado como al flojo le vayan a tocar iguales premios o tratos. Y claro que acepto la posibilidad de que todos nos sentemos a la Mesa de El Rey de Reyes, para disfrutar de los Mismos Exquisitos Manjares, pero con toda seguridad algunos se sentarán más cerca de El Rey de Reyes que otros y yo voy “a por todas”. ¡Mi deseo es sentarme al Lado del Rey de Reyes!!! De manera que, yo no procuro a nuestro Amoroso Padre Dios por miedo a un infierno eterno de fuego devorador, porque sé que eso no existe. Yo procuro Conocer Plenamente a nuestro Amoroso Padre Dios porque realmente quiero Conocerle. Al final, aunque no logre reunir méritos suficientes para sentarme a Su Lado, ciertamente estaré muy orgulloso de Conocerle Plenamente. ¡Cada quien hace uso de su Libre Albedrío como quiere!!! Yo escogí deleitarme en el Conocimiento de mi Amoroso Padre Dios, porque deseo Conocerle).


Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo






 

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