MUNDO ESPÍRITA O DE LOS
ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo IV: PLURALIDAD DE LAS EXISTENCIAS / Parte II
TIENES QUE SER UN NIÑO
En atención a los edictos
de Justiniano I, nos fue negado el conocimiento de la Reencarnación, como
instrumento para salvarnos o, más bien, ‘Perfeccionarnos’. De allí que, a
muchos se les hizo imposible comprender que, para entrar a El Cielo, tenías que
ser un niño, una y otra vez, hasta que lograras ‘Perfeccionarte’.
Extrañamente, Kardec nos
habla en este capítulo IV de la ‘transmigración’, no sé si porque en aquellos
tiempos ‘Reencarnación’ y ‘Transmigración’ eran palabras sinónimas o porque aún
le costaba mencionar el anatema ‘Reencarnación’. En todo caso, vale la pena
comentar las respuestas que, los Espíritus Superiores, les dieron a sus
preguntas porque, pese a que algunas ya las hemos comentado, es refrescante
sentir la confirmación de los Espíritus Superiores, a aquello de lo que ya
hemos conversado.
(133): 189. ¿Goza el
Espíritu de la plenitud de sus facultades desde el principio de su formación? –
“No, porque el Espíritu, igual que el hombre, tiene
también su infancia. En su origen, los Espíritus sólo poseen una
existencia instintiva y apenas si tienen conciencia de sí mismos y de sus
actos. La inteligencia se desarrolla sólo poco a poco”. (Acerca de esta confirmación tenemos numerosas pruebas en la
historia de la humanidad. A todos aquellos que conocen algo de historia, les es
posible concluir que, desde la aparición del hombre, éste ha evolucionado
desde lo más parecido a un inconsciente animal hasta lo que es hoy en día: un
animal aparentemente consciente, aunque algunos se sigan comportando como
animales sin consciencia. En todo caso, para todos es claro que, en la
prehistoria el hombre era un ser absolutamente salvaje, sin ningún tipo de
cordura ni consciencia de sus actos, los cuales eran absolutamente instintivos
y que, desde allí llegamos hasta aquí, siendo menos salvajes y con muchísimo
más conocimiento de los que tenían nuestros ancestros prehistóricos, aunque
muchos -quizás por ser Espíritus Noveles- se sigan comportando como seres
prehistóricos).
190. ¿Cuál es el estado
del alma en su primera encarnación? – “El estado de la infancia en la vida
corporal. Su inteligencia despunta apenas. El alma se ensaya para la vida”. (Los Espíritus Noveles -aquellos con pocas Reencarnaciones-
son Espíritus poco inteligentes, tanto cuanto están comenzando a
experimentar la vida, a fin de adquirir el aprendizaje, que les ayude a
hacer uso de la inteligencia, para seguir ‘Perfeccionándose’).
(134): 191. Las de
nuestros salvajes ¿son almas en estado de infancia? – “Infancia relativa, pues
son almas ya desarrolladas, que poseen pasiones”. (Se refiere
Kardec a los Espíritus que se encuentran dentro del cuerpo de los que
denominamos ‘indígenas’, por formar parte de las comunidades, regiones, …
países, habitados por seres que, en su mayoría, portaban dentro de sí Espíritus
Noveles, a los cuales los Espíritus Superiores consideran como niños,
tanto cuanto no se han ‘Perfeccionado’ lo suficiente y dejaban evidencia de sus
‘Imperfecciones Espirituales’ en sus comportamientos, más pasionales que
controlados por la inteligencia, aunque ciertamente muchos parecían más
inteligentes que sus conquistadores).
DESARROLLO Y PERFECCIÓN
191 a. En consecuencia,
¿las pasiones constituyen un signo de desarrollo? – “De desarrollo, sí; pero no de perfección. Son un indicio de
actividad y de la conciencia del yo, en tanto que en el alma primitiva la
inteligencia y la vida se hallan en estado de germen”. (Queda claro que, ‘desarrollo’ no significa necesariamente ‘Perfección’,
sobre todo si utilizamos estas palabras para referirnos a los ‘indígenas’ y a
sus ‘conquistadores’, tanto cuanto, si bien es cierto que los ‘colonizadores’
estaban más ‘desarrollados técnicamente’ que los ‘indígenas’, durante los
tiempos de la ‘colonia’, muchos ‘colonizadores’ no parecían tener algún ‘Nivel
de Consciencia’ –‘Perfección Espiritual’-, sobre todo al momento de tratar a
los ‘indígenas’, a los que sometieron duramente, sin ningún tipo de
‘compasión’).
192. ¿Es posible ya, en
esta vida, y por medio de una conducta perfecta, franquear todos los grados y
convertirse en Espíritu puro, sin pasar por los grados intermedios? – “No,
porque lo que el hombre considera perfecto está lejos de serlo. Hay cualidades
que desconoce y no puede comprender. Podrá ser tan
perfecto como lo permita su naturaleza terrena, pero ello no será la absoluta
perfección. Sucede lo propio con un niño: por muy precoz que sea, ha
de pasar por la juventud antes de llegar a la edad madura. Así también ocurre
con el enfermo, que pasa por la convalecencia antes de recobrar por entero su
salud. Además, el Espíritu debe progresar en
conocimientos y en moralidad. Si sólo avanzó en uno de esos sentidos, precisa
que adelante en el otro para alcanzar el punto más alto de la escala.
Pero, cuanto más progrese
el hombre en su vida presente, menos largas y penosas resultarán para él las
pruebas que sigan. (El Único Verdaderamente
Perfecto Es Dios, lo que nos hace inferir que, como un puede haber más de Un
Dios, pues siempre es posible ‘Perfeccionarse’, tanto cuanto jamás
podremos igualarnos a Dios, pero si podemos procurar asemejarnos a Él. Hay
veces en que, la conducta ‘moral’ de un hombre puede diferir abismalmente
del conocimiento formal que posee, por lo que, suele ocurrir que, muchos
que alcanzan un alto conocimiento formal tratan de someter a aquellos que no
han logrado alcanzar un buen conocimiento formal. El mejor ejemplo de esto es
el comentado de los ‘conquistadores’ con los ‘indígenas’, el cual evidenciaba
un desconocimiento total de la ‘moralidad’ por parte de muchos ‘colonizadores’,
al tratar a los ‘indígenas’. Esto se hacía más evidente en el comportamiento de
los jerarcas eclesiales, quienes muchas veces trataban a los ‘indígenas’ e
incluso a propios coterráneos, más duramente que a los animales de carga,
porque les consideraban menos que animales, a pesar de que tenían forma humana.
Esto es porque, muchos jerarcas eclesiales de aquellos tiempos -también algunos
en nuestros tiempos- tenían mucho ‘conocimiento formal’ pero poca ‘moral’, o lo
que es lo mismo: Mucho ‘desarrollo técnico’ pero poca ‘Perfección Espiritual’,
porque el conocimiento adquirido no les orientaba -orienta- a descubrir a
nuestro Amoroso Padre Dios en La Creación).
FELICIDAD PLENA
(135): 192 a. ¿Puede el
hombre asegurarse en esta vida una existencia futura menos llena de amargura? –
“Por cierto que sí, le cabe abreviar la longitud y las dificultades del camino.
Sólo el despreocupado se encuentra siempre en el mismo punto”. (La felicidad depende del ‘Perfeccionamiento Espiritual’, dado
que, a mayor ‘Perfeccionamiento
Espiritual’, menores serán nuestros deseos materiales, y, a menores deseos
materiales, menores serán nuestros sufrimientos, porque, según nos aclaró
Siddhartha: “Los sufrimientos son la consecuencia de los deseos de la carne”.
Sólo sufre aquel que no procura ‘Perfeccionarse Espiritualmente’, debido a que
se mantiene estancado en los deseos de la carne y no logra ver más allá de las
cosas materiales que le rodean y que desea).
193. ¿Podrá un hombre, en
sus nuevas existencias, descender a un punto más bajo que aquel en que se
hallaba? – “En su posición social, sí; pero como Espíritu, no”. (De allí que, la posición social no es evidencia del
‘Perfeccionamiento Espiritual’ alcanzado, sino simplemente del Karma -bueno o
malo- que cada quien tiene que experimentar, en atención a lo que merecen por
sus acciones pasadas. Tristemente, muchos abusan de una merecida buena
posición social y la mal aprovechan, generando Karmas que impliquen una mala
posición social, en la próxima vida, pero esto no quiere decir que el Espíritu
de esa persona haya retrocedido en su ‘Perfeccionamiento’, sino que ahora tiene
que experimentar la pobreza, para aprender a apreciar más la riqueza y así
evitar mal utilizarla, evitando los apegos).
194. El alma de un hombre
de bien ¿puede, en una nueva encarnación, animar el cuerpo de un malhechor? – “No,
puesto que no le es posible degenerar”. (Considerando la respuesta anterior, la presente afirmación de
torna delicada, tanto cuanto qué podemos inferir de aquel que ingresa a un
Seminario para ordenarse Sacerdote, a fin de ayudar a otros en sus crecimientos
espirituales, pero termina olvidando su propio crecimiento espiritual y
degenera en la pederastia. ¿El Espíritu de ese Sacerdote degeneró en un
malhechor o ya era malvado, pero intentaba ‘Perfeccionarse’? Pese a mis dudas, me alegro al enterarme que, según afirman
los Espíritus Superiores, nunca encarnaré en el cuerpo de un malhechor, pero
espero en mi Amoroso Padre Dios, jamás dejar de esforzarme por
‘Perfeccionarme’, a fin de tampoco estancarme en algún Nivel, porque el
estancamiento pudiera hacerme parecer malvado, tanto cuanto significaría falta
de Amor por Dios, a quien habría dejado de buscar. ¡Que mi Amoroso Padre
Dios jamás Permita que deje de procurar alcanzarle!!!).
195. La posibilidad de
mejorar en otra existencia ¿no puede inducir a ciertas personas a perseverar en
un mal camino, por pensar que podrán siempre corregirse más tarde? – “El que
así piense no cree en nada y la idea de un castigo eterno ya no le hace mella,
porque su razón la rechaza, y tal idea lleva a la incredulidad acerca de todo.
Si sólo se hubieran empleado medios racionales para conducir a los hombres no
existirían hoy tantos escépticos. Un Espíritu imperfecto podrá pensar, en su
vida corporal, como tú acabas de decirlo, pero una vez desprendido de la
materia reflexionará de otra manera, y pronto comprenderá que ha hecho mal sus
cálculos, y es entonces que adquirirá un concepto distinto para aplicar en una
nueva existencia. Así se lleva a cabo el progreso, y he aquí por qué tenéis en
la Tierra unos hombres más adelantados que otros. Unos tienen ya una
experiencia que otros no poseen aún, pero que adquirirán poco a poco. De ellos depende acelerar su progreso o retardarlo
indefinidamente”. (Cuando escribo acerca de
lo que les escribo, muchas veces pienso que Revelar todas estas cosas puede
muchas veces resultar más un mal que un beneficio, sobre todo para los
Espíritus Flojos, que prefieren estancarse, apegándose cada vez más a los
deleites materiales. Quizás por esto, pese a mis esfuerzos por Revelar estas
cosas, nuestro Amoroso Padre Dios no Ha Permitido que las mismas lleguen a los
oídos de alguien, ni siquiera de mis más cercanos, en atención a que, al
enterarse de que es un Juego, los Espíritus desistan por esforzarse por anotar
puntos positivos, tanto cuanto, al Final de El Gran Juego, pareciera que todos
volveremos a La Casa de nuestro Amoroso Padre Dios, Quien jamás nos abandonará
y mucho menos nos castigará con un infierno de fuego devorador por toda la
eternidad. Y ciertamente esta Es La Verdad, pero también Es La Verdad que, además
de que nuestro Amoroso Padre Dios Es El Infinitamente Bondadoso, también Es El
Sumo Justo Juez, por lo que dificulto que tanto al esforzado como al flojo le
vayan a tocar iguales premios o tratos. Y claro que acepto la posibilidad
de que todos nos sentemos a la Mesa de El Rey de Reyes, para disfrutar de los
Mismos Exquisitos Manjares, pero con toda seguridad algunos se sentarán más
cerca de El Rey de Reyes que otros y yo voy “a por todas”. ¡Mi deseo es
sentarme al Lado del Rey de Reyes!!! De manera que, yo no procuro a nuestro
Amoroso Padre Dios por miedo a un infierno eterno de fuego devorador, porque sé
que eso no existe. Yo procuro Conocer Plenamente a nuestro Amoroso Padre Dios
porque realmente quiero Conocerle. Al final, aunque no logre reunir méritos
suficientes para sentarme a Su Lado, ciertamente estaré muy orgulloso de
Conocerle Plenamente. ¡Cada quien hace uso de su Libre Albedrío como quiere!!!
Yo escogí deleitarme en el Conocimiento de mi Amoroso Padre Dios, porque deseo
Conocerle).
Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo
No hay comentarios.:
Publicar un comentario