jueves, 21 de diciembre de 2023

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte LXVI

LXVI.LEYES MORALES – Libro III / Capítulo VI: LEY DE DESTRUCCIÓN / Parte II
CONJURANDO LOS INFORTUNIOS

La palabra ‘conjuro’ está formada con raíces latinas que le otorgan propiamente el significado de ‘acción y efecto de ligarse a alguien o algo mediante un juramento’, por lo que solemos dar a esta palabra significados que la relacionan a lo misterioso, como es el hecho de llamar demonios, para que hagan acto de presencia, aceptando algún ofrecimiento de quien les conjura, sellados por medio de un juramento. Sin embargo, la palabra ‘conjurar’, tal y como la interpretamos, sirve también para atarnos a Dios, mediante un juramento, con la condición de que nos asista en alguna Prueba o que nos conceda algún bien material. Así pues, a la palabra ‘conjurar’ significa propiamente ‘Rogar encarecidamente o pedir con insistencia y con alguna fórmula de autoridad -oraciones creadas por otros- algo’.

En atención a lo anterior, la palabra ‘conjurar’ se acostumbraba a utilizar para referirse a las fórmulas de hechizos que pronunciaban los magos o hechiceros, ya sea para hacer un bien o para hacer un mal. Pero como estos ‘conjuros’ también servían para revertir algún conjuro, se comenzó a utilizar esta palabra para significar ‘contrariar o evitar los males’, lo cual es el significado que le da Kardec, en su siguiente pregunta.

(329): 741. ¿Es dado al hombre conjurar las calamidades que le afligen? – “En cierto modo, sí, pero no como por regla general se entiende. Muchas calamidades son consecuencia de su propia imprevisión. A medida que va adquiriendo conocimientos y experiencia puede conjurarlas, eso es, prevenirlas, si sabe descubrir sus causas. Pero, entre los males que afligen a la humanidad los hay de un carácter general, que están en los designios de la Providencia, y cuyo efecto cada individuo sufre en mayor o menor grado. A ese tipo de calamidades el hombre sólo puede oponer su resignación a la voluntad de Dios, e incluso dichos males se ven a menudo agravados por su despreocupación”. (Es importante comprender que, las calamidades realmente no son males, si ‘Aprendemos’ a valernos de esos aparentes males para ‘Crecer Espiritualmente’. Esto es porque, hay males que incluso los hemos ‘Planificado’ nosotros mismos, antes de Reencarnar’, a los fines de cancelar algún Karma. Algunos otros nos los ‘Asignan’ como Pruebas, a los fines de cancelar algunos Dharmas. Otros males son el resultado lógico de las malas decisiones del colectivo humanidad, que ocasionan calamidades colectivas, las cuales deben ser sufridas colectivamente -tanto justos como pecadores- a los fines de reconocer que algo estamos haciendo mal. Finalmente, tenemos las calamidades Diseñadas por nuestro Amoroso Padre Dios, desde antes del Inicio de El Gran Juego, las cuales persiguen algún tipo de ajustes naturales, necesarios para La Creación, en atención a su propia evolución.

Viéndolas en frío, no es lógico que ‘conjuremos’ las calamidades, tanto cuanto tienen su razón de ser. No obstante, hay calamidades que ciertamente podemos evitarlas -conjurarlas-, tanto cuanto podemos prevenirlas -o por lo menos minimizar sus afectos sobre nosotros- si nos esforzamos por “descubrir sus causas”, a los fines de determinar el ‘conjuro’ -medidas que ayuden a minimizar sus efectos o a eliminarlos-, pero esto exige de nosotros estar pendientes de las Señales, razón por la cual, los Espíritus Superiores le comentan a Kardec que: “A medida que va adquiriendo conocimientos y experiencia puede conjurarlas, eso es, prevenirlas, si sabe descubrir sus causas”. Es decir, a medida que los Espíritus se acostumbran a descubrir las Señales, comienzan a vislumbrar al advenimiento de alguna calamidad y pueden tomar acciones en contra -conjurar-, para evitarla o por lo menos minimizar sus efectos).

LAS GUERRAS

Las guerras son un buen ejemplo de las calamidades que son el resultado lógico de las malas decisiones del colectivo humanidad, que ocasionan calamidades colectivas, las cuales deben ser sufridas colectivamente -tanto justos como pecadores- a los fines de reconocer que algo estamos haciendo mal. Evidentemente, este tipo de calamidad pudiera ser evitada -conjurada-, pero como no depende de la decisión de un colectivo en letargo, sino de las decisiones que toman los que dirigen -gobiernan- a ese colectivo en letargo, pues se hacen inevitables, tanto cuanto los gobernantes logran convencer al colectivo en letargo acerca de la necesidad de ir a la guerra.

No obstante, este tipo de calamidades, pueden ser ‘conjuradas’, pero de manera particular, por los portadores de Espíritus que se han entrenado en descubrir las Señales. Evidentemente, con el ‘conjuro personal’, la guerra no será evitada, pero la ‘persona’ que ha logrado ver las Señales, puede tomar acciones en contra -conjurar- de los efectos que la inevitable guerra pueda ocasionarle a esa ‘persona’ o a sus cercanos, procurando alejarse lo más posible de los lugares en donde se librarán las batallas propias de una nefasta guerra.

742. ¿Cuál es la causa que lleva al hombre a la guerra? – “Predominio de la naturaleza animal sobre la espiritual y saciedad de las pasiones. En el estado de barbarie el único derecho que los pueblos conocen es el del más fuerte. De ahí que la guerra sea para ellos un estado normal. Conforme el hombre va progresando se torna aquélla menos frecuente, porque él evita las causas que la desencadenan. Y cuando el conflicto armado es necesario, sabe humanizarlo”. (Mientras escribo estas letras estoy pensando en la gran cantidad de guerras que se encuentran activas en estos momentos en nuestro hermoso Planeta -Rusia/Ucrania, Palestina/Israel, Yemen, Irán, … incluso, en mi país hay rumores de una posible confrontación bélica con Guyana. Lo que molesta de mis pensamientos es lo que los Espíritus Superiores comentan acerca del origen de las guerras, tanto cuanto afirman que son originadas por los deseos de Espíritus barbáricos, en su afán de dominar a los demás. El caso es que, después de 6.000 años de existencia, parece irrisorio que aún existan Espíritus barbáricos, pese a los mucho que deberían haber ‘Progresado’, durante muchas existencias materiales. Según lo veo, las guerras eran justificables a los Inicios de El Gran Juego, tanto cuanto éramos Espíritus en ‘Proceso’ de salir de nuestra ignorancia, lo que nos hacía de condición barbárica, muy propensos a las guerras, pero 6.000 años después, ¿qué justificación tienen que se originen las guerras? ¿Acaso Biden y sus lacayos son Espíritus aún muy ignorantes? Pero Biden anda con una enorme Biblia de arriba para abajo. ¿A menos que sea una biblia satánica, que es lo único que justificaría tanta maldad? Y he aquí mi respuesta: “Quizás no sean Espíritus ignorantes, pero sí malvados”).

(330): 744 a. Si el efecto que ha de alcanzar la guerra consiste en dar la libertad, ¿cómo se explica que a menudo tenga por finalidad y por resultado la esclavitud? – “Esclavitud momentánea para cansar a los pueblos, a fin de hacerlos llegar más rápido”. (Esclavizar es ciertamente una necesidad propia de los Espíritus barbáricos que desean someter a los demás, para que le sirvan. Luego, es posible inferir que la ‘esclavitud’ es necesaria, tanto cuanto es la ejecución obligada de un servicio y, como el servicio es la manifestación del amor, es probable que, algunos Espíritus flojos, altamente soberbios e iracundos, requieran de Reencarnar en algún esclavo, para alcanzar la humildad mediante la humillación y alcanzar la mansedumbre mediante los maltratos físicos, a los cuales son sometidos los esclavos. También ocurre que, muchos son los que no logran salir de abajo si se sienten cómodos estando abajo -sometidos-, por lo que los maltratos a los que son sometidos los esclavos es lo que ha hecho que muchos se esfuercen por no ser tratados como a esclavos y procuran su libertad, de alguna forma o manera, lo que los conlleva a abandonar su flojera e ignorancia. Si se quiere, podemos decir que, la esclavitud ha sido beneficiosa para muchos Espíritus que ‘Planificaron’ Encarnar en algún esclavo, pero ciertamente no es nada beneficiosa para aquellos que Encarnan en algún esclavista).     

745. ¿Qué pensar del que desencadena la guerra en su propio beneficio? – “Ése es el verdadero culpable y necesitará muchas existencias para expiar todos los crímenes de que ha sido causante, porque responderá por cada hombre cuya muerte haya ocasionado a fin de satisfacer su ambición”. (POBRECITO EL ESPÍRITU DE BIDEN). 




 

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte LXV

LXV.LEYES MORALES – Libro III / Capítulo VI: LEY DE DESTRUCCIÓN / Parte I
LA NECESARIA DESTRUCCIÓN

Imagino yo que, en este tema, Kardec se refiere a aquellos eventos denominados ELE (Eventos Ligados a la Extinción), que ocurren cada cierto tiempo. Esto es porque, muchos son los que no comprenden la necesidad de estos eventos catastróficos, por lo que tienden a renegar de Dios, cuando estos ocurren. Justamente, estos eventos catastróficos, además de servir para equilibrar la población, también sirven como Pruebas para verificar quiénes tienen su fe bien arraigada, sean de la religión que sean.

(325): 728 a. Así pues, el instinto de destrucción ¿habría sido dado a los seres vivos con miras providenciales? – “Las criaturas de Dios son los instrumentos de que Él se sirve para alcanzar sus fines. Con el propósito de alimentarse, los seres vivos se destruyen mutuamente, y esto, con el doble objetivo de mantener el equilibrio en la reproducción, la cual podría tornarse excesiva, y utilizar los despojos de la envoltura exterior. Pero lo que siempre se destruye es esta envoltura, que sólo constituye el accesorio y no la parte esencial del ser pensante. La parte esencial es el principio inteligente, que es indestructible y se va elaborando en las diversas metamorfosis que experimenta”. (La palabra destruir’ viene del latín ‘destruere’, que significa ‘arruinar, deshacer. Por esto inferí que Kardec se refiere a los ELE. No obstante, los Espíritus Superiores, en sus respuestas, parecen referirse a todo evento que implique la pérdida de la vida material, ya sea violentos o no. Se refieren propiamente a la ‘destrucción del Cuerpo’, al cual consideran simplemente una envoltura frágil y desechable, que sólo sirve para proveer de ‘Experiencias de Vida’ al Espíritu que porta dentro de sí, el cual ES INDESTRUCTIBLE Y SE REGENERA, CON CIERTAS MEJORAS, CADA VEZ QUE REENCARNA, EN UN PROCESO DE METAMORFOSIS, QUE LO MUEVE A OCUPAR DIFERENTES TIPOS DE CUERPOS, A LOS FINES DE IR CRECIENDO CON CADA EXPERIENCIA DE VIDA. Luego, la ‘destrucción’ de los Cuerpos se juzga necesaria, porque sin la ‘Bendita Muerte’ no tendríamos la oportunidad de ‘Regenerarnos y Mejorar’).

730. Puesto que la muerte debe conducirnos a una vida mejor, librándonos de los males de nuestra actual existencia, y por tanto aquélla es más de desear que de temer, ¿por qué le tiene el hombre un horror instintivo, que hace que le tenga tanta aprensión? – “Os lo dijimos: el hombre debe tratar de prolongar su vida para cumplir con su tarea. Por eso Dios le ha concedido el instinto de conservación, y dicho instinto le sostiene en medio de las pruebas. A no ser por el Instinto de Conservación, con sobrada frecuencia se dejaría llevar por el desaliento. La voz secreta que le hace rechazar la muerte le dice que todavía puede realizar algo en pro de su adelanto. Cuando un peligro se cierne sobre él, es una advertencia para que aproveche la prórroga que Dios le otorga. Pero el ingrato casi siempre da gracias a su buena estrella y no a su Creador”. (Justamente, gracias a este Instinto de Conservación, es que la gran mayoría de los humanos luchan en contra de las enfermedades y por ende en contra de la muerte, a pesar de lo tortuosa que suele ser la vida, llena de hermosas ‘Experiencias’ pero también de muchos sufrimientos y penas, producto de las necesarias Pruebas. Y claro que, algunos sucumben con tanta violencia ante las Pruebas que se desalientan, dejándose caer en la desesperanza, que frecuentemente los conduce al suicidio. Luego, el suicidio retrasa el ‘Progreso de los Espíritus’ porque, aquella Prueba que originó el suicidio, como toda Prueba, es necesario superarla, a los fines de ‘Ascender a los Niveles Superiores de Consciencia’, por lo que, al no superarla, pues con toda seguridad el Espíritu se quedará estancado en aquel Nivel que exige la superación de esa Prueba y será sometido, vida tras vida, a la misma Prueba, hasta que logre superarla).

FINES LOABLES

Es lógico suponer que, la ‘destrucción’ se encuentra regulada por las Leyes de la Naturaleza, tanto cuanto es permitido que el hombre la ejecute solo con fines loables, como la necesaria ‘Conservación de la Vida’, cuyo Instinto nos obliga a alimentarnos para continuar viviendo, a los fines de poder cumplir con nuestras Tareas y Misiones. Luego, más allá de la necesaria ‘Conservación de la Vida’, ninguna destrucción se justifica, por lo que, aquellos que acostumbran a quitar vidas -de plantas, animales u hombres- por pura diversión o deporte, en la próxima vida con seguridad tendrán que sufrir el Karma generado por sus abusos.

(326): 734. En su actual estado ¿tiene el hombre un derecho de destrucción sin límites sobre los animales? – “Ese derecho se encuentra regulado por la necesidad de proveer a su alimento y a su seguridad. Jamás el abuso fue un derecho”. (Muchos hay quienes, en atención al poder destructivo que detentan -riqueza, armas, … gobierno-, abusan de este ‘poder de destrucción’, como si fuera un derecho propio del poder que detenta. Tenemos muchos ejemplos de ‘abuso del poder destructivo’ como la caza deportiva, la cual no se realiza con fines de ‘Conservación de la Vida’, sino por mera demostración de ‘poder de destrucción’, lo que implica la supuesta superioridad de aquel que abusa del ‘poder de destrucción’. Un ejemplo vivo de ‘abuso del poder destructor’ lo estamos observando en estos días, con las acciones de destrucción masiva de palestino a manos de israelitas, simplemente porque los israelitas consideran a los palestinos animales de la peor calaña y se consideran a sí mismos los protegidos de Dios).

735. ¿Qué pensaremos entonces de la destrucción que excede los límites de las necesidades y de la seguridad; de la caza, por ejemplo, cuando no tiene por objeto sino el placer de destruir inútilmente? – “Predominio de la bestialidad sobre la naturaleza espiritual. Toda destrucción que trasponga las fronteras de la necesidad es una violación de la ley de Dios. Los animales sólo destruyen para satisfacer sus necesidades. Pero el hombre, que posee libre albedrío, lo hace sin necesidad. Tendrá que rendir cuentas por el abuso de la libertad que se le ha concedido, porque en tales casos está cediendo a sus malos instintos”. (Y con el perdón de las ‘bestias’, porque muchos dizques seres humanos suelen arremeter con odio y violencia a la hora de destruir vidas, cosa que las bestias no suelen hacer, porque solo destruyen vidas para alimentarse o para defenderse, sin que el odio medie en tales acciones de destrucción. Pero no se equivoquen, porque de tales acciones de odio o de ‘abuso del poder destructivo’ se les pedirá cuenta, tanto cuanto trasgreden la Ley de Dios y de Dios nadie se burla).

(327): 736. Los pueblos que llevan hasta la exageración el escrúpulo relativo a la destrucción de animales ¿poseen un mérito particular? – “Se trata de un exceso en un sentimiento que, de por sí, es laudable, pero que se torna abusivo, y cuyo mérito se ve neutralizado por abusos de toda índole. Hay en ellos más temor supersticioso que verdadera bondad”. (Se refiere Kardec a aquellos pueblos en los que se practica el hinduismo, en cuyas Reglas se establece que la posibilidad de la transmigración de los Espíritus desde los hombres hacia animales es posible. Estas creencias les mueven a pensar que, en los animales de sus entornos pudiera encontrarse el Espíritu del algún familiar fallecido -padre, madre, hermano, hijo, …-, motivo por el cual respetan la vida de esos animales, a los fines de que no exista la posibilidad de lastimar a algún familiar fallecido, por quienes sentían cierto aprecio. Por lo que, muchas veces, el respeto a la vida de los animales es animada más por una superstición que por un verdadero respeto o amor a los animales. De hecho, es común observar el irrespeto que muchos hinduistas practican en contra de sus semejantes -otros seres humanos-, mientras se esfuerzan por no lastimar a los animales, por lo que, el ‘Mérito’ que pudieran alcanzar por no lastimar a los animales, se ve neutralizado por los terribles males que ocasionan sobre sus semejantes. Por cierto, la trasmigración del Espíritu de un humano hacia un Cuerpo de animal es contraria al ‘Progreso’ necesario de los Espíritus, lo que implica que la necesaria ‘metamorfosis evolutiva’, siempre hacia adelante y nunca hacia atrás). 

JUSTOS CON PECADORES

Respecto a los ELE siempre nos queda la duda: “Si Dios Es Justo ¿por qué castiga a justos con pecadores”. Pero, como les hemos venido aclarando, DIOS NO CASTIGA A NADIE y los ELE son eventos necesarios para ‘Regenerar la Humanidad’, otorgándole a los Espíritus la posibilidad de mejorar, al Permitirles una mejor ‘Planificación de las Almas’, antes de su próxima Reencarnación. Luego, durante un evento ELE ciertamente mueren tanto malos como buenos, pero esto es porque nuestro Amoroso Padre Dios Otorga la posibilidad de realizar una mejor ‘Planificación’ tanto a los justos como a los pecadores., a los primeros para que continúen sus ‘Ascensos a Niveles Superiores de Consciencia’ y a los segundos para que se esfuercen por salir del foso, en el cual con seguridad se encuentran. La Clave para comprender esto se haya en la aceptación y comprensión de que, para nuestro Amoroso Padre Dios el Cuerpo no es lo importante, tanto cuanto es perecedero, sino que, lo verdaderamente importante es el Espíritu, que es perpetuo y tiene la facultad de ‘Perfeccionarse’.

(328): 738 a. Pero en medio de esos flagelos el hombre de bien perece lo mismo que el perverso. ¿Es eso justo? – “En el transcurso de su existencia, el hombre lo relaciona todo con su cuerpo. Mas después de la muerte piensa de un modo distinto. Como hemos dicho ya: la vida del cuerpo significa poco. Un siglo de vuestro mundo equivale a un relámpago en la eternidad. En consecuencia, los sufrimientos que se prolongan durante lo que vosotros llamáis algunos meses o unos cuantos días, no son nada. Se trata para vosotros de una enseñanza, y que os será de provecho en lo por venir. El mundo real es el de los Espíritus, preexistente y sobreviviente a todo. Ellos son los hijos de Dios y constituyen el objeto de toda su solicitud. Los cuerpos no son sino disfraces bajo los cuales aparecen aquéllos en el mundo. En medio de las grandes calamidades que diezman a los hombres los Espíritus vienen a ser como un ejército que, durante la guerra, ve sus ropas gastadas, desgarradas o perdidas. El general se preocupa más por sus soldados que por los uniformes de éstos”. (Muchos aspectos de El Gran Juego son increíblemente interesantes, pero vistos desde la perspectiva del Espíritu, cuando se encuentra en el Más Allá. En el más acá, no es posible apreciar las cosas desde un punto de vista espiritual porque el peso de la materialidad nos obliga a pensar en 3D. De allí que, “En el transcurso de su existencia material, el hombre lo relaciona todo con lo material, según lo aprecia el Cuerpo”, el cual sólo está capacitado para pensar y analizar todo en 3D. Así pues, en las Dimensiones Superiores a la Tercera Dimensión, el tiempo no transcurre como transcurre durante nuestras experiencias materiales, por lo que, los días, incluso los meses y hasta años de sufrimientos material, realmente para el Espíritu, no duran ni lo que dura el fulgor de un relámpago. Cuando comprendamos que realmente somos seres espirituales, entonces comenzaremos a comprender que, los sufrimientos de muchos años en este Mundo material, jamás se pueden comparar con las penas de un misero día espiritual en el Más Allá, que debe soportar un Espíritu, al no lograr ‘Avanzar hacia Dios’, haciendo uso de las ‘Experiencias’ que le proporcionan las penas sufridas en el Mundo Material, las cuales son tan fugaces como un relámpago. Se juzga entonces necesario que, aprendamos a ver las penas o sufrimientos de la vida material como lo que realmente son: PRUEBAS QUE DEBEMOS SUPERAR O APROBAR PARA QUE NUESTROS ESPÍRITUS LIGREN AVANZAR HACIA NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS). 



 

domingo, 17 de diciembre de 2023

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte LXIV

LXIV.LEYES MORALES – Libro III / Capítulo V: LEY DE CONSERVACIÓN / Parte II
BIENES MATERIALES

Los ‘Bienes Materiales’ son, como la misma palabra lo dice ‘BIENES’, por lo que hemos de suponer, que ningún ‘bien material’ es necesariamente malo, sino que, según sea el uso que le demos, pues será realmente un bien o tristemente un mal. Un veneno, por ejemplo, a los ojos de los desentendidos es muy malo, pero, a los ojos de los entendidos, pudiera ser un enorme bien, si se administra en dosis controladas, para combatir alguna enfermedad o dolencia. El alcohol, por ejemplo, es tan malo como un veneno, si lo bebemos descontroladamente, pero es muy agradable si lo consumimos con mensura, evitando caer en la depravación de los excesos.

De hecho, en el verso 31, del capítulo 7 del Corán se nos dice: «Poneos vuestros adornos, cada vez que recéis, y comed y bebed, PERO SIN EXCESOS, pues a Dios no le agradan quienes se extralimitan», de lo que podemos concluir que, nada de lo que Dios Ha Creado es malo, sino que el mal está en el uso que le damos a las cosas creadas. Así pues, incluso el uso prendas para adornar el cuerpo no es malo, siempre y cuando la intención de adornarse sea para agradar a Dios. Luego, el problema de las prendas surge cuando las utilizamos para agradar a los demás hombres o, peor aún, para que los demás se percaten de que tenemos mucho dinero, con el cual comprar grandes piedras preciosas o finas joyas o vestidos o zapatos … casas o automóviles … personas a nuestro servicio.

(320):  711. El uso de los bienes de la tierra ¿constituye un derecho del que gozan todos los hombres? – “Ese derecho es la consecuencia de la necesidad de vivir. Dios no puede haber impuesto un deber sin que haya provisto un medio para cumplirlo”. (Evidentemente, al habernos materializado, nuestro Amoroso Padre Dios generó en nosotros NECESIDADES MATERIALES y nos Otorgo los MEDIOS PARA SATISFACERLAS. Ahora bien, si todas las cosas que existen o bien las creó Dios o bien Dios Ha Permitido que las creemos, y dado que nada de lo que Dios Hace o Permite es malo, pues es concluyente que todo existe para nuestro bien, aunque nosotros les demos un mal uso).

712. ¿Con qué objeto ha dado Dios un atractivo al disfrute de los bienes materiales? – “Es para incitar al hombre al cumplimiento de su misión, y también para probarlo por medio de la tentación”. (Los bienes materiales existen para que ‘Aprendamos’ de las ‘Experiencias de Vida Material’, que nos permitan ‘Alcanzar el Conocimiento’ que nos permita ‘Ascender en los Niveles de Consciencia’, a los fines de ‘Acercarnos a nuestro Amoroso Padre Dios’, lo cual es La Misión que se nos Asigna antes de revestirnos de materialidad. Esto es porque, al haber sido creados ‘ignorantes’, todos los Espíritus tenemos la Misión de ‘Crecer en el Conocimiento Pleno de Dios’ y esto sólo se logra a través de las ‘Experiencias Materiales’. Para un Espíritu, que es energía, le es imposible ‘Conocer Plenamente’ qué cosa es el frío, si no se le reviste de materialidad para que pueda ‘Experimentar’ el frío, el agua, el aire, el calor, el hambre, el cansancio, … la vida. Luego, como al estar revestidos de materialidad nos hacemos reos de las necesidades propias de la materia -comer, dormir, … satisfacer necesidades materiales-, pues los ‘bienes materiales’ también nos sirven de Prueba, tanto cuanto se espera de nosotros que, una vez satisfecha la necesidad material, dejemos de procurar esos bienes materiales con vehemencia, como si lo material fuera más importante que el Espíritu).  

AUTOCASTIGO

Una de las Grandes Verdades, que muchos seres humanos prefieren desconocer es que, NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS NO CASTIGA A NADIE. Muchos son los que acostumbran a echarle la culpa a Dios de los sufrimientos de la vida, simplemente porque no quieren reconocer su propia culpa en el surgimiento de los sufrimientos. A muchos se les olvida que, todas las cosas que nos ocurren en la vida -buenas o malas- son la simple consecuencia del Karma, que le otorga a cada quien lo que ‘Merece’ -lo bien hecho recibe ‘Premios’ y lo mal hecho recibe ‘castigos’-.

Pero esto no es algo que nos Otorga propiamente Dios, sino que somos nosotros mismos quienes decidimos qué ‘Merecen’ nuestras acciones y esto lo hacemos sin sesgos, porque en nuestra naturaleza Espiritual no existe el engaño o la mentira. De manera que, cada vez que hacemos nuestra transición al Más Allá, somos nosotros mismos quienes analizamos nuestro desempeño en El Gran Juego y, en función a nuestros puntajes -positivos o negativos- decidimos que premios ‘Merecemos’ -por los puntajes positivos- y que castigos o penalizaciones ‘Merecemos’ -por los puntajes negativos-. Luego, los castigos o penalizaciones que ‘Planificamos’ los Diseñamos a los fines de que ‘Aprendamos’ de las Pruebas, con la intención de ‘Progresar Espiritualmente’. ¿Recuerdan el Libre Albedrío? Pues, nuestro Amoroso Padre Dios ni siquiera se mete en nuestras ‘Planificaciones de Almas’, porque no sería Justo en el Desarrollo de El Gran Juego, si interviniera en la ‘Planificación’ de algún Jugador, para ayudarlo a ganar.

(320): 712 a. ¿Cuál es la finalidad de esa tentación? – “Desarrollar su razón, la cual debe preservarlo de los excesos”. (Vale la pena mencionar lo que infirió Kardec respecto a esta pregunta: «Si el hombre hubiera sido incitado al uso de los bienes terrenales sólo con miras a la utilidad, su indiferencia hubiese podido comprometer la armonía del Universo. Dios le ha concedido el atractivo del placer, que lo induce al cumplimiento de los designios de la Providencia. Pero por medio de ese mismo atractivo quiso Dios además probarlo con la tentación que lo arrastra al abuso, y del cual su razón debe defenderlo». Si nuestro Amoroso Padre Dios no hubiera hecho los bienes materiales apetecibles, entonces no existiría en nosotros el deseo exagerado por las cosas materiales, por lo que no hubiéramos tenido la oportunidad de ser Probados, en el uso o el abuso de esas cosas materiales, en atención a que no nos causarían ningún placer el procurarlas. Si el tener sexo no fuera tan exquisitamente placentero, pues nadie sentiría deseos de tener relaciones sexuales, por lo que la Orden Divina de ‘Multiplicarse’ no se hubiera ejecutado tan eficientemente. Además, la ausencia del placer sexual limitaría en nosotros el esfuerzo por evitar los abusos de la sexualidad, tanto cuanto nadie se extralimitaría en el uso de la sexualidad, en atención al poco agrado que generaría el realizar el sexo. De allí que, el placer por las cosas materiales es necesario para que nos esforcemos por evitar caer en los vicios que genera tal placer, ejercicio que nos ayuda a ‘Crecer Espiritualmente’, al ‘Elegir’ no excedernos en el uso de aquello que nos da placer. A esto se refieren los Espíritus Superiores cuando manifiestan que el placer que sentimos por las cosas materiales nos ayuda a “desarrollar la razón”, tanto cuanto, ese deseo desbordado, nos obliga a ‘Elegir’ -haciendo uso de la razón- no abusar de esos bienes materiales, a los fines de ‘Crecer Espiritualmente’, al evitar que los vicios empañen nuestros Periespíritus).

713. La Naturaleza ¿ha trazado límites a los goces? – “Sí, para señalaros la frontera de lo necesario. Pero, con vuestros excesos llegáis hasta la saciedad y así os castigáis vosotros mismos”. (Evidentemente, los límites que debemos observar, al hacer uso de un bien, son parte de nuestra naturaleza -Ley Natural-, por lo que nadie puede decir que no sabía que era malo el extralimitarse. Tener sexo no es malo, pero es lógico -natural- suponer que el uso excesivo de este bien es malo, tanto cuanto, su disfrute excesivo, nos deja agotadísimos, hasta el punto de que algunos han perdido la vida, al abusar del placer sexual. Luego, este agotamiento nos indica naturalmente que no debemos abusar del sexo. También ocurre que, cuando el sexo lleva a una persona a lastimar a otros simplemente por satisfacer un placer personal, evidentemente la lógica -naturaleza- debe conducirnos a la razón -uso de la inteligencia- de comprender que el ejercicio abusivo del sexo no es bueno, tanto cuanto hace sufrir a otros.

Luego, aunque algunos excesos quizás no hagan daño a otros, con seguridad dañan al propio Cuerpo, el cual es la Nave de la que disponemos para tener ‘Experiencias de Vida’, que nos ayuden a ‘Alcanzar el Conocimiento de Dios’, por lo que la razón -uso de la inteligencia- debe hacernos suponer que, si dañamos la Nave entonces nuestras ‘Experiencias de Vida’ se limitarán. El abuso del alcohol nos hace perder la conciencia, el abuso de los alimentos llega a limitar nuestra movilidad, el abuso del dinero nos impide ayudar a los demás, … el abuso de las cosas materiales nos impide ‘Crecer Espiritualmente’. Así pues, el abuso de las cosas materiales termina siendo para nuestros Espíritus un castigo, tanto cuanto significan para el Espíritu la perdida del control de sus Naves, lo cual les incapacita para ‘Competir en Buenas Acciones’.

(322): 719. ¿Es reprobable que el hombre busque su bienestar? – “El bienestar es un deseo natural. Dios sólo prohíbe el abuso, porque éste es contrario a la conservación. Él no considera que sea un delito buscar el bienestar, si ese bienestar no se adquiere a expensas de otros y si no debilita ni vuestras energías morales ni vuestras fuerzas físicas”. (Creo que esto quedó bastante aclarado en mi descernimiento del punto anterior. Sin embargo, quiero dejarles la opinión que, el traductor de “El Libro de los Espíritus”, dejó al pie de página: «Consideramos oportuno recordar al lector neófito, que Dios no premia, prohíbe, ni castiga, etc., sino que Él tiene sus Leyes que obran sobre nuestra conducta, y según estemos dentro o fuera de esa Ley, tales serán las consecuencias de nuestros actos. Los Espíritus responden de esta manera, para facilitarnos la comprensión del mensaje, porque lo importante es su esencia, pero recordamos que Dios tal cual lo concibe el Espiritismo no es antropomórfico»).  

DIOS NO NECESITA NADA DE NOSOTROS

Para gran parte de la humanidad es común pensar que Dios necesita algo de sus creaturas, como si Aquel que Creó todo lo que existe, pudiera necesitar algo de aquello que Creó. Es como si el autor de alguna escultura la hubiera creado porque necesitaba de esa escultura algo más allá de la simple satisfacción de haberla creado. Por este pensamiento errado acerca de El Creador es que muchos suelen ofrecerle a Dios especies de sacrificios personales, como si Dios se los estuviera pidiendo. Tengan siempre claro que: DIOS NO NECESITA QUE VAYAS AL TEMPLO, SINO QUE SOMOS NOSOTROS QUIENES NECESITAMOS IR AL TEMPLO, PARA ACERNOS A DIOS. Y esto no porque Dios se encuentre únicamente en el Templo, sino porque los Templos son lugares de recogimiento, en donde podemos aislarnos de la cotidianeidad, para dedicarle tiempo personal a Dios, no porque el necesite que le dediquemos tiempo, sino porque somos nosotros los que necesitamos dedicarle tiempo a ‘Comunicarnos con nuestro Amoroso Padre Dios’, a fin de mantenernos cerca de La Fuente que nos da la vida, para poder seguir viviendo.

(322): 720. Las privaciones voluntarias, con miras a una expiación voluntaria también, ¿son meritorias a los ojos de Dios? – “Haced bien a los demás y tendréis más mérito” (Por ‘privaciones voluntarias’ entendemos a ‘todas aquellas cosas materiales de las que nos privamos voluntariamente’, generalmente para supuestamente agradar a Dios. Digo supuestamente porque, he visto a muchos penitentes ayunando que ponen cara de sufridos y cuando les preguntas qué les sucede sin ningún tipo de pena, pero si con mucha autoestima, responden: “Estoy ayunando”, y, como nos afirmaba nuestro Amado Yeshuá, en ese arranque de superflua autoestima ya obtuvieron su recompensa –(Mateo 6:16-24)-. De allí que, mejor que ayunar es que compartas con algún necesitado tu alimento, pero sentándote en una plaza, a conversar con el menesteroso, procurando siempre que ningún conocido te vea, para evitar que te aplaudan).

720 a. ¿Hay, entre esas privaciones voluntarias, algunas que sean meritorias? – “Sí: la privación de los placeres inútiles, porque desliga al hombre de la materia y eleva su alma. Lo meritorio es resistir a la tentación que induce a los excesos o al disfrute de cosas inútiles; quitar parte de lo que nos es necesario para dar a aquellos que no poseen bastante. En cambio, cuando la privación voluntaria no es más que un vano simulacro, constituye una irrisión”. (Una ‘privación voluntaria’ es agradable a nuestro Amoroso Padre Dios cuando la ejecutamos para refrenar los placeres que algunos bienes materiales producen en nosotros y que nos conducen al abuso. Así pues, Agrada muchísimo a nuestro Amoroso Padre Dios el que aquellos que sufren de gula pues se priven voluntariamente de aquellos alimentos por los cuales sienten mayor placer el consumirlos. Luego, lo que produce Agrado en nuestro Amoroso Padre Dios no es propiamente el sacrificio que el penitente cree estar ofreciendo a Dios, sino el hecho de que un Hijo muy Amado se está esforzando por superar sus vicios. Agrada muchísimo también a nuestro Amoroso Padre Dios el hecho de que sus Hijos compartan entre ellos los bienes materiales que Les Provee, sobre todo si los bienes que compartimos también nos son muy necesarios, pero preferimos satisfacer las necesidades de los demás en vez de las nuestras. Y mientras más necesitemos ese bien más ‘Meritorio’ y Agradable será a nuestro Amoroso Padre Dios ese desprendimiento, pero no porque Él necesite ese sacrificio sino porque al desprendernos incluso de aquello que necesitamos, prefiriendo satisfacer la necesidad de otros, pues estamos dando Pruebas de que amamos más a nuestros Hermanos que a nosotros mismos y eso es demostrar que Amamos a Dios sobre todas las cosas. De manera que, no es que nuestro Amoroso Padre Dios necesite nuestros sacrificios, sino que somos nosotros los que necesitamos sacrificarnos como Prueba de nuestro Amor por Dios, pero no porque Él necesite nuestro Amor, sino porque nosotros necesitamos Amar a Dios sobre todas las cosas si realmente queremos estar cerca de La Fuente de nuestra Existencia).    

(324): 727. Si no debemos infligirnos sufrimientos voluntarios que no sean de utilidad alguna para los demás, ¿tenemos, en cambio, que tratar de preservarnos de los que prevemos, o que nos amenazan? – “El instinto de conservación ha sido concedido a todos los seres contra los peligros y los padecimientos. Fustigad vuestro Espíritu y no vuestro cuerpo, mortificad el orgullo, sofocad el egoísmo, el cual se asemeja a una serpiente que os devora el corazón, y haréis más por vuestro propio adelanto que con rigores que ya no pertenecen a este siglo”. (¿QUEDÓ CLARO?)   



 

sábado, 16 de diciembre de 2023

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte LXIII

LXIII.LEYES MORALES – Libro III / Capítulo V: LEY DE CONSERVACIÓN / Parte I

Me salté adrede unas cuantas preguntas de Kardec en atención a que las considero ‘materia vista’ y poco importante, por lo que decidí no realizar exégesis sobre tales cuestiones. En el presente capítulo V, tampoco tengo mucho que aclararles al respecto, debido a que las respuestas a las preguntas omitidas ciertamente son muy claras, pero quise detenerme un momento en mi carrera, para recordarles algo, de lo cual también les he conversado, pero esta vez, en ocasión de la respuesta de los Espíritus Superiores, siento que están confirmando lo que les comenté acerca del Sallekhana.

Sobre todo, en estos tiempos tan sombríos, impregnados de tantas guerras, desastres naturales, pandemias, … caos, es conveniente tomar en cuenta cuál debe ser el proceder de todo Creyente al enfrentarse ante la ausencia absoluta de los medios de ‘Conservación o Subsistencia’, que nuestro Amoroso Padre Dios nos provee a través de la naturaleza, pero que llegan a hacer escasos, debido a la maldad generalizada del hombre. Ocurre entonces que, pese a que en el planeta se producen ocho veces más alimentos de los que requiere la población mundial, miles de millones suelen irse a la cama sin probar un bocado de pan, más aún en este Tiempo Final, en donde el deterioro humano está conduciendo a muchos países, otrora bien provistos, a la escasez incluso del recurso más abundante, como lo es el agua.

(319): 708. ¿No hay situaciones en que los medios de subsistencia no dependen en modo alguno de la voluntad humana, y en que la privación de lo más indispensable es un resultado de la fuerza de las circunstancias? – “Se trata de una prueba, frecuentemente cruel, que debe sufrir, y a la que sabía que iba a estar expuesto. Su mérito estriba en la sumisión a la voluntad de Dios, si su inteligencia no le proporciona ningún medio para salir de la dificultad. Y si ha de venirle la muerte, tiene que someterse a ella sin protestar, pensando que la hora de la verdadera liberación ha llegado para él y que la desesperación de los postreros instantes puede hacerle perder el fruto de su resignación”. (El ‘Instinto de Conservación del Hombre’ muchas veces le lleva a cometer acciones que no son propias de los Espíritus que han logrado ‘Progresar’ hasta hacerse ‘Meritorios’ de Encarnar en un ser humano. Así pues, muchos son los que han sido sometidos a Pruebas en las cuales se ven absolutamente privados de todo tipo de alimento, pero se les coloca cerca algún cadáver humano, para ver si resiste la Prueba y decide no convertirse en antropófago. Resulta que, muchos son los animales que superan la Prueba de comerse a otro animal de su misma especie, pero hay hombres que si declinan ante la Prueba, porque consideran su ‘Conservación digna y necesaria. Siguiendo esta misma premisa, algunos hombres acaparan alimentos para justificar su propia Conservación, en detrimento de las necesidades de sus cercanos. Otros, más osados aun, roban los alimentos de otros para Conservar la vida material, aunque pierdan la espiritual… El caso es que, todo Verdadero Creyente, tiene que mantenerse ‘Consciente’ de que, cuando falta la Provisión de nuestro Amoroso Padre Dios, esto es una Prueba, que debemos sufrir y de la que seguramente sabíamos que íbamos a ser expuestos, porque con seguridad nosotros mismos la ‘Planificamos’. La única respuesta a esta dura Prueba, es aceptar la muerte por inanición, pensando que la hora de la verdadera liberación ha llegado y que, dejarme arrastrar por mi ‘Instinto de Conservación’, me llevará a perder los frutos de la resignación a los cuales me invita la Prueba. En el hinduismo, a esta aceptación de La Voluntad de Dios, se le denomina SALLEKHANA.

EL CAMINO DEL MEDIO

Uno de los Ocho Senderos, señalados por el budismo, para ‘Alcanzar La Nirvana’, nos invita justamente a procurar los Medios de Subsistencia HONORABLEMENTE, a los fines de no entorpecer nuestro Camino hacia nuestro Amoroso Padre Dios. Así pues, en el budismo se recomienda procurar RECTOS MEDIOS DE VIDA, lo cual implica ganarse la vida de forma honorable, irreprochable e inofensiva, evitando cualquier profesión que pueda ser nociva de alguna manera para otros seres vivientes. Esto nos indica que, la recomendación dada por los Espíritus Superiores a Kardec, va más allá de la simple necesaria alimentación para ‘Conservar la Vida’, tanto cuanto la ‘Conservación de la Vida’ va más allá de simplemente alimentarse.

La Regla de los Rectos Medios de Vida, pareciera muy sencilla de cumplir, porque parece bastante clara. Sin embargo, muchos hay quienes no vigilan los Rectos Medios de Vida y realizan trabajos en donde ponen en riesgo ganarse de forma HONORABLE, IRREPROCHABLE E INOFENSIVA la vida. Muchos, sin querer queriendo, con su profesión les hacen daño a otros seres vivos, unos más que otros. Los leñadores son necesarios, pero por qué cortar los árboles tan indiscriminadamente y sin vigilar el equilibrio natural de los elementos. Beneficiar animales para el consumo humano es necesario, pero por qué hacerlo con tanta saña, haciendo sufrir tanto a los pobres animalitos. Ser presidente, gobernador, alcalde, … son cargos muy honorables y necesarios, para regular la integración social, pero para qué procurar un cargo tan honorable para beneficio personal, abandonando al pueblo por el cual fueron electos.

Muchas son las profesiones que parecieran ser muy honorables e inofensivas, pero que al ejecutarlas sin honorabilidad –SIN BONDAD- se pueden convertir en estorbosas piedras en nuestro camino hacia la Casa de nuestro Amoroso Padre Dios. Los leñadores pueden y deben hacer un estudio del terreno antes de comenzar a cortar indiscriminadamente, orando y pidiendo permiso a cada árbol antes de cortarlo, y vigilando sembrar árboles nuevos, para evitar el desequilibrio ambiental. Los beneficiadores de animales deben orar y pedir permiso a los animales que van a sacrificar y hacerlo lo menos dolorosamente posible. Los gobernantes deben recordar siempre que han sido electos para organizar el pueblo, en procura de una mejor sociedad. TODOS DEBEMOS VIGILAR QUE CON EL EJERCICIO DE NUESTRA PROFESIÓN ESTEMOS COMPITIENDO EN BUENAS OBRAS.

Sé que para muchos no es sencillo escoger los medios de subsistencia, pero a aquellos que les toquen trabajos en apariencia poco honorables, irreprochables e inofensivos y que además no lo puedan ejercer dignamente –SIN HACER SUFRIR A OTROS- pues les digo que es preferible que se apliquen la sallekhana antes que acceder a dañar a otros. O hagan como Desmond Doss y declárense ‘Objetores de Conciencia’.

SALLEKHANA

El Sallekhana etimológicamente significa ‘adelgazar o entresacar’, las pasiones o el cuerpo. Es un método jainista de ‘muerte voluntaria por ayuno, por lo que parece ser una ‘forma de suicidio’, pero no se considera como tal porque no existe la desesperanza en aquel que utiliza este medio para dar por terminada su aventura en la tierra, tanto cuanto comprende que ésta Es La Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios.

En el budismo se considera que morir para siempre, es un privilegio sólo reservado a los que alcanzan la calidad de Buda, por lo que se comprende que, la mayoría de los Encarnados volverán a Reencarnar, hasta no ‘Alcanzar La Nirvana’. De allí que, aplicarse el Sallekhana no es desaparecer definitivamente sino sólo cambiar de estado. La rueda de la vida no se interrumpe, ya que las formas vivientes son múltiples. En el sallekhana, al individuo se le da el tiempo suficiente para reflexionar sobre su vida. El voto del sallekhana lo toma una persona cuando siente que ha cumplido su objetivo en la vida. Normalmente a esa altura de su vida la persona no tiene deseos, ni ambiciones, ni responsabilidades que le obliguen a seguir viviendo. También se permite el sallekhana en casos de enfermedad terminal o gran discapacidad. El objetivo es purgar viejos karmas y evitar la creación de otras nuevas.

De allí que, en estos tiempos tan oscuros, en los cuales muy probablemente muchos han de ser sometidos a la dura Prueba de pasar hambre, les recomiendo que, en vez de esforzarse por ‘Conservar la Vida’ en detrimento de la de los demás, es preferible que se echen en una cama y se pongan a orar, a los fines de recibir la Asistencia de nuestro Amoroso Padre Dios, si es que Él Quiere que sigamos viviendo, o aceptar pacientemente la llegada de la Hermana Muerte, pero Dignamente, orando y cantando Himnos a nuestro Amoroso Padre Dios, sin pensar en ‘Conservar la Vida’.




 

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte LXII

LXII.LEYES MORALES – Libro III / Capítulo II: LEY DE ADORACIÓN / Parte III
PEDIR POR NOSOTROS MISMOS

Habemos muchos que nos acostumbramos a pedirle a nuestro Amoroso Padre Dios por nosotros mismos, sobre todo cosas materiales, pero pocos son los que, además de pedir cosas materiales, se esfuerzan por pedir por lo que realmente necesitan sus Espíritus. A muchos se les olvida la máxima de nuestro Amado Yeshuá: “Busquen primero El Reino de Dios y Su Justicia y lo demás se les dará por añadidura” –(Mateo 6:33)-.        

(301): 663. Las oraciones que hacemos por nosotros mismos ¿pueden cambiar la índole de nuestras pruebas y desviar su curso? – “Vuestras pruebas están en manos de Dios, y las hay que deben ser soportadas hasta el final, pero en tal caso Dios siempre toma en cuenta la resignación. La plegaria atrae hacia vosotros a los Espíritus buenos, los cuales os dan fuerza para resistirlas con valor, y entonces os parecen menos duras. Lo hemos dicho ya: nunca es inútil la oración si ha sido bien realizada, porque otorga fuerza y este es, de por sí, un importante resultado. Ayúdate, que el cielo te ayudará, ya conoces eso. Por otra parte, Dios no puede cambiar el orden de la Naturaleza a gusto de cada cual, porque lo que es un gran mal desde vuestro mezquino punto de vista y del de vuestra vida efímera suele ser a menudo un gran bien en el orden general del Universo. Además, ¿cuántos males no hay de los que el hombre es autor, debido a su imprevisión y a sus faltas? A causa de ellos se le castiga por donde pecó. Sin embargo, los pedidos justos son satisfechos con más frecuencia de la que creéis. Pensáis que Dios no os ha escuchado porque no ha obrado un milagro para vosotros, mientras que en realidad Él os está asistiendo por medios tan naturales que os parecen efectos del azar o de la fuerza de las circunstancias. A menudo también, incluso casi siempre, os inspira Él la idea adecuada para que os liberéis vosotros mismos de la dificultad”. (La oración siempre es muy útil, sobre todo cuando es de Alabanza y de Acción de Gracias, más aún cuando salen del corazón. Y son útiles, tanto cuanto nos ayudan a ‘Crecer Espiritualmente’ y a ‘Acercarnos a nuestro Amoroso Padre Dios’. Pero en lo que respecta a las oraciones de petición, éstas siempre serán útiles si son justas, no entorpecen La Voluntad de Dios y no contrarían un bien mayor. De manera que, cuando nuestras oraciones de petición, aparentemente no reciban respuestas, es bueno que nos sentemos a pensar si lo que hemos pedido es justo -realmente lo ‘Merecemos’- o no entorpecen La Voluntad de Dios -no son contrarias a Las Reglas- o no contrarían un bien mayor, tanto cuanto nuestro Amoroso Padre Dios Sólo nos Otorgará aquello que ‘Merecemos’ y que realmente nos convenga, en especial para que logremos los Objetivos de ‘Crecer en el Conocimiento de Dios’ y deslastrarnos de nuestros vicios.

Luego, por mucho que nos desgastemos en novenas, rezos, jaculatorias, … oraciones sin sentido, para que se nos otorgue un bien material, que probablemente nos hará daño, pues tengan por seguro que nuestro Amoroso Padre Dios no se los concederá, porque nos Ama más allá del sufrimiento que nos produce la cosa material que creemos necesitar. Y claro que, podemos esforzarnos por obtener aquella cosa material que nuestro Amoroso Padre Dios no nos quiere dar -por nuestro bien- y quizás al final la obtengamos, de tanto insistir, pero muy seguramente de parte de Satanás, por lo que al final ocurrirá aquel mal que nuestro Amoroso Padre Dios nos quería evitar.

También ocurre que, a veces pedimos justamente y para nuestro bien, como el hecho de pedir que nos ayude a deslastrarnos de algún vicio capital, pero, en esos casos, nuestro Amoroso Padre Dios sólo puede enviarnos Espíritus Guías que nos hagan ‘Conscientes’ de lo que debemos hacer para deslastrarnos de los vicios. Luego, la tarea de deslastrarnos es siempre nuestra, por lo que ni Dios, ni los Espíritus Guías que nos envíe, pueden deslastrarnos de aquello que nos manchamos, dado que somos nosotros los que debemos de estar pendientes de hacer al pie de la letra lo que nos indican nuestros Espíritus Guías, a través de Señales. Lo mismo ocurre con las Pruebas, las cuales no podemos pedir que se nos exima de las mismas, porque estas están Diseñadas para nuestro bien espiritual, pero si podemos pedir que nos envíe ayuda idónea -material o espiritual- para superar las Pruebas Dignamente.

ALMAS EN PENA

Seguramente, muchos de ustedes han oído hablar de las conocidas ‘Almas en Pena’, pero con seguridad todos se las imaginan tal y como las suelen dibujar: “unas sobre otras, totalmente desnudas y nadando en un mar de fuego”. Ciertamente, la iconografía representativa de las Almas en Pena, son muy acertadas en su simbolismo y significación, pero evidentemente esto no es lo que físicamente les está ocurriendo, por lo menos en lo que al Alma se refiere. Esto es porque, el Alma siempre se encuentra en el Más Allá y no tiene forma alguna, que requiera estar vestida.

No obstante, podemos decir que las ‘Alma en Pena’ ciertamente se sienten desnudas, porque no tienen nada con cubrir sus faltas y sufren como si se encontraran en un infierno de fuego devorador. Pero esto es una ‘especie de sensación del Alma en Pena’, porque las Almas, aunque tienen sentimientos, no tienen sensaciones, por lo que realmente no sufren, pero si sienten pena o vergüenza, tanto cuanto conocen su situación de lejanía de La Fuente del Amor, debido a sus pocos esfuerzos por ‘Perfeccionarse’.  Lo que siente el Alma en Pena, debido a su lejanía de La Fuente del Amor, es similar a lo que sentimos todos los que nos hemos enamorado profundamente de alguien y hemos sido correspondidos, pero que en algún momento perdemos ese amor, por la razón que sea, lo que nos produce un profundo dolor, que realmente no es dolor, pero que así se siente.

Les aclaro que, como les comenté, se les conoce como ‘Almas en Pena’ y no ‘Espíritus en Pena’, porque, lo que se encuentra en pena es la parte del Espíritu que siempre se encuentra en el Más Allá. Y claro que, el Espíritu y el Periespíritu, unidos a esa Alma, ciertamente sufren en el más acá, tanto cuantos están Reencarnados o se encuentran en condición de errantes. Es decir, aquellas ‘personas’ que vemos sufriendo en este Mundo, con toda seguridad sus Almas están en Pena, porque no logran hacer que sus Espíritus ‘Progresen’, lo cual les causa una terrible pena, más dolorosa que la que sienten los Cuerpos -Naves-, pese a que ciertamente un Cuerpo si tiene sensaciones, como las de un fuego abrazador.

664. ¿Es útil orar por los difuntos y por los Espíritus sufrientes? Y en caso afirmativo, ¿cómo pueden nuestras preces llevarles alivio y abreviar sus padecimientos? ¿Tienen ellas el poder de hacer que ceda o se apiade la justicia de Dios? – “La oración no puede tener por efecto el cambiar los designios de Dios, pero el alma por la cual se está orando experimenta alivio con ello, porque es un testimonio de interés que se le ofrece, y a causa de que el desdichado se alivia siempre que encuentra Almas caritativas que se compadecen de sus dolores. Por otra parte, mediante la plegaria se le induce al arrepentimiento y al deseo de hacer lo necesario para ser dichoso. En este sentido se puede abreviar su pena, si por su lado ayuda con su buena voluntad. Ese deseo de mejorar, intensificado por la oración, atrae junto al Espíritu sufriente a otros Espíritus más evolucionados que acuden a instruirlo, confortarlo e infundirle esperanzas. Jesús oraba por las ovejas descarriadas. Con esto os mostró que seríais culpables si no lo hicierais vosotros por aquellos que más lo necesitan”. (Así pues, cuando estamos orando por las Almas en Pena, también estamos orando por sus Extensiones -Espíritus y Periespíritus-, ya sea que se encuentren en el Más Allá o en el más acá. Es claro que, nuestras oraciones jamás lograrán eliminar las Pruebas por las que tengan que pasar aquellos Espíritus -Encarnados o Errantes- por las cuales deban pasar, tanto cuanto, las Pruebas han sido Diseñadas para que, al superarlas Dignamente, logremos ‘Ascender a Niveles Superiores de Consciencia’. No obstante, nuestras oraciones pueden ayudar a los Espíritus que sufren a animarlos para que sigan esforzándose, pese a las muchas dificultades que se les presentan en la vida material. Evidentemente, este ánimo que impulsa a los Espíritus a esforzarse libera al Alma de gran parte de la pena, porque ve a su Espíritu cobrando nuevos ánimos para ‘Progresar’.

Nuestra oración por los Espíritus sufrientes mueve a los Espíritus Superiores y Espíritus Guías a acercarse a los Espíritus sufrientes para apoyarles en sus esfuerzos por ‘Progresar’, en atención a que nuestro Amoroso Padre Dios, que oye nuestras oraciones, les pide que intensifiquen sus funciones sobre aquel Espíritu por el cual estamos pidiendo. Así pues, cuando pedimos por el Alma de algún difunto conocido, pues, si no ha Reencarnado, los Espíritus Superiores y Espíritus Guías se acercar a donde se encuentra su Espíritu -del difunto- ‘Planificando’ su próxima Reencarnación, para asistirle, a los fines de que realice una excelente ‘Planificación’. Si ya está Reencarnado, pues los Espíritus Superiores y Espíritus Guías se acercan al Alma de ese Espíritu -del difunto Reencarnado- para asistirlo, dándole indicaciones de lo que le debe comunicar a su Espíritu, para que logre superar las Pruebas Eficientemente



 

miércoles, 13 de diciembre de 2023

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte LXI

LXI.LEYES MORALES – Libro III / Capítulo II: LEY DE ADORACIÓN / Parte II
LA ORACIÓN

‘Orar’ significa sencillamente ‘Hablar’, pero no hablar por hablar, sino hacerlo con solemnidad en atención a aquel a quien dirijo mis palabras, lo que implica hacerlo ‘Consciente de lo que Hablo’ y con respeto. De allí que, entre orar y rezar pareciera existir cierta similitud, tanto cuanto se le reza a Dios, pero si los rezos no son realizados con solemnidad pues dejan de ser oración.

(300): 658. La plegaria ¿es grata a Dios? – “La oración siempre es agradable a Dios cuando ha sido dictada por el corazón, por cuanto la intención lo es todo para Él, y la plegaria que te surge del corazón es preferible a la que puedes leer, por bella que ésta sea, si las estás leyendo más con los labios que con el pensamiento. La oración es grata a Dios cuando se dice con fe, sinceridad y fervor. Pero no creas que Él escuche la del hombre vano, orgulloso y egoísta, salvo que se tratara de un acto de arrepentimiento sincero y de genuina humildad”. (La palabra ‘plegaria’ significa propiamente ‘ruego de un necesitado a Dios’, por lo que podemos decir que la ‘plegaria’ es también una ‘oración’ sólo que realizada en medio de una necesidad. La palabra ‘rezar’ significa propiamente ‘recitar’ o ‘leer en voz alta’. Gracias a nuestro Amoroso Padre Dios, muchos ‘Adoradores’ han dejado escritas sus ‘plegarias’, las cuales nos han servido a muchos creyentes para ‘rogar a Dios en medio de nuestras necesidades’, rezando aquellas oraciones que otros escribieron en medio de sus necesidades, las cuales son propias de todos aquellos que hemos sido revestidos de materialidad, en un Mundo lleno de tantas vicisitudes, tanto agradables como desagradables. De allí que, el acto de ‘rezar’ también es una forma de ‘orar’, siempre y cuando, cada vez que lo hagamos nos hagamos ‘Conscientes’ de lo que queremos pedirle a nuestro Amoroso Padre Dios).

659. ¿Cuál es el carácter general de la plegaria? - La plegaria es un acto de adoración. Orar a Dios es pensar en Él. Acercarse a Él. Ponerse en comunicación con Él. Mediante la plegaria se pueden hacer tres cosas: loar, pedir, agradecer. (La costumbre de ‘rezar’ ‘plegarias’ ideadas y escritas por otros, fue dando una mayor amplitud al significado de la palabra ‘plegaria’, hasta el punto de considerar ‘plegarias’ todas aquellas ‘oraciones’ -palabras dirigidas a Dios- por otras personas, particularmente Santas, de las cuales dejaron evidencia escrita. Es así como, tenemos ‘plegarias’ propiamente para pedir en nuestras necesidades, pero también consideramos ‘plegarias’ a aquellas ‘oraciones’ escritas para Loar -Alabar a Dios- y a aquellas escritas para agradecer a nuestro Amoroso Padre Dios, por Sus Constantes y Abundantes Beneficios. Los Salmos son el mejor ejemplo de ‘Plegarias’, las cuales fueron escritas, en su mayoría, por el Profeta David, algunos para pedir a Dios, otros para Alabarlo y otros para agradecerle. El rezo ‘Consciente’ de los Salmos nos ayudan ciertamente a mantenernos en ‘Comunicación con nuestro Amoroso Padre Dios’. Así mismo ocurre con los Himnos o Cánticos escritos por otros para Alabar o pedir o agradecer a nuestro Amoroso Padre Dios, mediante la música, por lo que también se consideran ‘Plegarias’).     

HACERLO TODO BIEN

Frecuentemente les recuerdo que, la Instrucción de ‘Competir en Buenas Acciones’ –(Corán 5:48)-, no se refiere únicamente a ayudar a las viejitas a cruzar la calle o a dar buenas limosnas, sino que, esa Instrucción nos exhorta a ‘Hacerlo todo -pensamientos, palabras y obras- Bien’ y cada día mejor, particularmente lo que se refiere a nuestras ‘Responsabilidades’ en los ‘Roles’ o ‘Disciplinas’ -hijos, padres, hermanos, estudiante, trabajador, médico, …-, en los cuales nos inscribimos para ‘Competir’. También les he dicho que, hay ‘Disciplinas’ en las cuales quizás no nos inscribimos pero que son necesarias ‘Hacerlas Bien’, porque son insoslayables para poder ‘Competir’. Ser ‘hijo’, por ejemplo, es una ‘Disciplina’ en la cual todos debemos participar, porque si no es imposible Jugar, tanto cuanto es necesario nacer para Jugar.  La ‘Disciplina Creyentes’, es otra ‘Disciplina’ en la cual quizás no nos anotamos, pero en la cual es necesario participar si realmente quiero ganar El Gran Juego, en el cual, uno de sus Objetivos es ‘Conocer a Dios’ y no podríamos cumplir con este Objetivo, si no creemos en Dios.     

(301): 660 a. ¿Cómo se explica que algunas personas que oran mucho sean, a pesar de esto, de un carácter muy malo, celosas, envidiosas, avinagradas; que carezcan de benevolencia e indulgencia; que a veces, incluso, sean viciosas? – “Lo esencial no es orar mucho, sino hacerlo bien. Esas personas creen que todo el mérito estriba en la longitud de la plegaria y cierran los ojos antes sus propios defectos. La oración es para ellas una ocupación, un modo de emplear el tiempo, pero no un estudio de sí mismas. No es el medicamento el que sea ineficaz, sino la manera como se suministra”. (Ciertamente, la ‘Oración’ es altamente efectiva, pero sólo para aquellos que se hacen ‘Conscientes’ de con Quien están conversando. Al hacernos ‘Conscientes’ de que estamos Alabando, dando gracias o pidiendo algún favor al Dios Creador de todo lo que existe, entonces comenzaremos a reconocer y aceptar nuestras propias fragilidades, aquellas que debilitan y hasta imposibilitan la Comunicación con Aquel que nos creó.

Las ‘manchas’ que hemos venido acumulando en nuestros Periespíritus debilitan y hasta imposibilitan la Comunicación con nuestro Amoroso Padre Dios, tanto cuanto, esas ‘manchas’ obstruyen la salida de la Señal. De manera que, a mayor cantidad de ‘manchas’ la Comunicación con nuestro Amoroso Padre Dios es menos efectiva y mucho menos eficiente. Luego, la única forma de mejorar la Comunicación con nuestro Amoroso Padre Dios es deslastrándonos de esas ‘manchas’ o ’barro’ que cubre nuestros ‘Periespíritus, pero, para lograr esto, primero tenemos que reconocer y aceptar los vicios que hemos venido acumulando, vida tras vida. A esto se refieren los Espíritus Superiores cuando dicen que “Lo esencia no es orar mucho sino hacerlo bien”, porque si procuramos mejorar la Sintonía, quitando del medio el ‘barro’ que distorsiona la Señal, pues nuestra Comunicación con nuestro Amoroso Padre Dios será más Eficiente.

Comúnmente ocurre que, como muchos de los que se auto denominan ‘Adoradores’ no son ‘Conscientes’ de que han vivido muchas vidas, porque no creen en la Reencarnación, entonces no son ‘Conscientes’ de que han acumulado mucho ‘barro’ en sus vidas pasadas y esto por necesidades propias de la propia existencia material. Es decir, a excepción de nuestro Amado Yeshuá, todos los que hemos Encarnado en este hermoso planeta, por fuerza mayor, hemos venido acumulando vicios, tanto cuanto, los vicios son el resultado de abusar de los bienes materiales, que se nos presentan como altamente necesarios. Luego, pocos son los que se sientan a meditar en los vicios o los errores o fallas que han venido acumulando en vidas pasadas, de los cuales deben deslastrarse en la vida presente, si realmente quieren mejorar su Comunicación con nuestro Amoroso Padre Dios.

Suele ocurrir entonces que, aquellos quienes desde muy niños les han acostumbrado a cumplir con ritos religiosos, muchas veces terminan enterrando sus vidas en alguna Congregación Religiosa, porque sienten que a eso les ha llamado Dios, pero como no son ‘Conscientes’ de sus vidas pasadas y mucho menos de sus errores, al poco tiempo de ingresar en la Congregación Religiosa, terminan claudicando, porque no logran una Fina Sintonía con nuestro Amoroso Padre Dios. Esto es porque, como muchos de estos supuestos ‘Adoradores’ lo han sido desde muy niños y han procurado no cometer errores en esta vida, pues se consideran a sí mismos satos, desde muy niños y no creen que tengan vicios, errores o fallas, de los cuales deban deslastrarse.  Algunos, de aquellos que claudican espiritualmente, terminan retirándose de la vida religiosa y hasta alejándose mucho más de Dios, y otros, por la vergüenza propia de la soberbia, continúan toda su vida ejerciendo una supuesta vida religiosa, que nunca rinde frutos, porque jamás se sientan a meditar en sus vidas pasadas, a los fines de esmerarse por deslastrase de tanto barro acumulado.

Espero en nuestro Amoroso Padre Dios que prontamente todas estas Revelaciones sean ‘Conocidas’ por gran parte de la humanidad, para que gran parte de mis Hermanos se enteren de lo que están haciendo mal y se esmeren por hacerlo todo bien, sobre todo aquellos que deciden entregar sus vidas al servicio religiosos, ya sea seglar o clerical.  

EL NECESARIO CAMBIO DE CONDUCTA    

Tal y como lo comentó Kardec (660.a), muchos dizques ‘Adoradores’ observan, incluso dentro de las mismas reuniones eclesiales, comportamiento o conductas bastante alejados de la supuesta religiosidad que practica. Esto es porque, nuestro Amoroso Padre Dios jamás nos quitará el Libre Albedrío, aunque se lo pidamos fervientemente. De allí que, nuestro Amoroso Padre Dios jamás nos quitará de tajo el barro que recubre nuestros Periespíritus, porque ese barro lo acumulamos haciendo uso de nuestros Libres Albedríos, por lo que, es tarea nuestra, haciendo uso de nuestros Libres Albedríos, el deslastrarnos del barro acumulado que recubre nuestros Periespíritus.

(301): 661. ¿Podemos orar con buen resultado a Dios, pidiéndole que nos perdone nuestras faltas? – “Dios sabe discernir el bien del mal. La oración no oculta las culpas. El que pide a Dios el perdón de sus propias faltas sólo lo obtiene si cambia de conducta. Las buenas acciones son la mejor de las plegarias, porque los hechos valen más que las palabras”. (Acerca del perdón de nuestras faltas o pecados tengo ciertas incongruencias mentales, tanto cuanto, tengo claro que nuestro Amoroso Padre Dios Puede Perdonar todos nuestros pecados, pero no creo que sea justo que nos perdone nuestros errores o pecados si realmente no tenemos el firme propósito de no volverlos a cometer, lo que implica que hemos ‘Aprendido la Lección’ y de ese ‘Aprendizaje’ hemos obtenido algún ‘Conocimiento’, del cual nos hemos hecho ‘Conscientes’. Porque si nos perdonara simplemente por el Amor que nos tiene, no sería justo con el resto de los Competidores, que se están esforzando por deslastrarse de sus pecados, fallas, errores, … vicios, haciendo uso de su Libre Albedrío.

Según entiendo, el perdón de los pecados, faltas, errores, … vicios, es quitar de nuestros caminos el Karma que merecemos por esos pecados, faltas, errores, … vicios que hemos acumulado en vidas pasadas, y, como el Karma existe para que ‘Aprendamos de nuestros errores’, pues al eliminar el Karma que nos correspondía para ‘Aprender’ se nos está negando la oportunidad de ‘Crecer Espiritualmente’. De manera que, además de injusto, nuestro Amoroso Padre Dios sería un mal padre, si quitara de nuestros caminos el Karma que merecemos por los pecados, faltas, errores, … vicios que arrastramos de vidas pasadas, tanto cuanto nos estaría quitando la oportunidad de ‘Aprender’ de nuestros pecados, faltas, errores, … vicios.

Para mí es claro que, cuando nuestro Amado Yeshuá le perdonó a aquel paralítico sus pecados –(Mateo 9:1-8)-, con toda seguridad lo hizo porque el Espíritu de aquel paralítico ya había ‘Aprendido la Lección’, que había generado aquel necesario Karma. De hecho, la había ‘Aprendido’ tan bien que, nuestro Amado Yeshuá lo libero del Karma, permitiéndole caminar. Extraña y hermosamente, al momento de perdonar los pecados de aquel paralítico, nuestro Amado Yeshuá le dijo: “¡ÁNIMO HIJO!!! ¡Tus pecados quedan perdonados!!!”, porque vio que el Espíritu de aquel paralítico ya había ‘Aprendido la Lección’ y lo exhortó -¡Ánimo!!!- a continuar ‘Compitiendo en Hacer Bien Todo’, a los fines de seguir ‘Creciendo Espiritualmente’, y luego le sanó de su parálisis, para que tuviera mejor ánimo en la carrera.

En estos días, en una peli pasaron el caso de un violador y asesino serial que, cada vez que cometía una violación y su correspondiente asesinato, iba a un confesionario y pedía perdón por el pecado cometido. Resultó que, aquel pecador era también sacerdote y acudía a su confesor designado -un sacerdote amigo- para pedir perdón de sus pecados, a sabiendas de que su amigo no lo delataría a las autoridades, primeramente, a causa del sigilo sacerdotal y, segundo, por la amistad que los hermanaba. Ciertamente, esto parece una exageración de la realidad, por parte de los guionistas de Hollywood, pero estos guionistas muchas veces suelen contar historias verdaderas, escondidas detrás del anonimato de los nombres dados a los protagonistas de las pelis. El caso es que, descubrieron al violador y asesino serial porque pusieron un micrófono cerca de la tumba de una niña, hermana y primera victima del violador-asesino, que solía visitar, aquel fallido sacerdote, para conversar. La conversación-confesión que grabaron fue: “Una vez cometí el pecado que tanto odio cometer y una vez más obtuve el perdón de mis faltas. He llegado a creer que, si Dios no ha hecho nada para detenerme o es porque realmente no existe o es porque está de acuerdo con lo que hago”.

Realidad o ficción, lo cierto es que, muchos asiduos al confesionario, van simplemente para obtener un perdón, el cual creen que obtendrán sin cumplir con el requisito mínimo del propósito de enmienda, el cual supone, en el caso de un asesino, entregarse a las autoridades, para ser castigado justamente por el crimen cometido. En el caso de un ladrón, el propósito de enmienda supone por lo menos devolver lo robado y, en el mejor de los casos, entregarse a las autoridades, para ser castigado por su crimen. Además, el propósito de enmienda supone un cambio cierto de conducta, lo que implica que no lo volverá a hacer, tanto cuanto comprendió que estaba haciendo mal uso del Libre Albedrío. Luego, si un sacerdote-confesor observa que un penitente-confeso pareciera no hacerse ‘Consciente’ de que ha hecho mal uso del Libre Albedrío y que realmente no tiene un propósito firme de enmendar la falta cometida y mucho menos cambiar de conducta, pues no solo no debe perdonarlo, sino que además debe entregarlo a las autoridades -en los casos de estar confesando faltas que atentan gravemente contra las leyes sociales-, para evitar que aquel pecador continue faltando a la moral y a las buenas costumbres.

Yo creo que, aquello del Sigilo Sacerdotal lo inventó Satanás y se lo susurro a los prelados eclesiales que incluyeron esa norma dentro de los Cánones Eclesiales, dizque para proteger la sana reputación del penitente-confeso, pero ¿qué sana reputación puede tener un violador y asesino serial? Yo estoy de acuerdo que, el Sigilo Sacerdotal debe existir para evitar que los malos sacerdotes estén hablando de los pecados de otros y burlándose de las fragilidades de los demás, evitando ver las suyas propias, pero, este Sigilo Sacerdotal, debe existir sólo en los casos de los penitentes-confesos con firme intención de cambiar de conducta, porque de lo contrario el Sigilo Sacerdotal no tiene sentido, si la persona que lo solicita tarde o temprano lo hará público, tanto cuanto, la costura de su traje, en algún momento se romperá, dejando en evidencia su fragilidad.

Y claro que, como les digo una cosa les digo la otra, tengo mis dudas acerca de la supuesta autoridad, que le dio nuestro Amado Yeshuá a sus Discípulos de perdonar los pecados, tanto cuanto, el perdón de los pecados es una Prerrogativa Divina, porque es Dios El Único que Puede Eliminar Karmas y lo hace, sí y solo sí, el Espíritu penitente ha ‘Aprendido la Lección’, porque de lo contrario no es justo que se le quite la posibilidad de ‘Aprender’. De hecho, esa supuesta autoridad, supuestamente otorgada por nuestros Amado Yeshuá a sus Discípulos, sólo aparece en el Evangelio de Juan y al final de éste, por lo que su autoría se encuentra en el microscopio de los exégetas. En el resto de los Evangelios, aparece es la autoridad que confiere nuestro Amado Yeshuá, de atar o desatar males, los cuales muchos han interpretado como ‘pecados’, pero yo pienso que se refería a ‘Espíritus Traviesos’, lo que les posibilita realizar exorcismos. Ciertamente, la tradición apostólica atribuye la autoría de este Evangelio al Apóstol Juan, pero, dada la falta de unidad en su redacción, sobre todos en los capítulos finales, el estilo y la fecha supuesta de redacción (en torno al año 90 d. C.), entre otros puntos, se cuestiona tanto la autoría en sí como sus alcances. Existe la posibilidad de que, sobre todo en sus capítulos finales -en los cuales se encuentra la supuesta autorización para perdonar pecados-, hayan sido escritos por los seguidores de Juan, años después de su muerte. De manera que, aquellos que acostumbran a asistir a un confesionario para que sus pecados les sean perdonados, esfuércense por cambiar de conducta, si realmente quieren que nuestro Amoroso Padre Dios les Elimine la pena del Karma).