martes, 28 de noviembre de 2023

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte LIII

LIII.LEYES MORALES – Libro III / Capítulo I: LEY DIVINA O NATURAL / Parte I
LEYES DIVINAS

Una ‘Ley’ es una Regla o Norma impuesta por alguna autoridad superior. Una ‘Regla’ o una ‘Norma’ es un principio que se impone o se adopta para dirigir la conducta o la correcta realización de una acción o el correcto desarrollo de una actividad. De lo anterior se deduce que, UNA LEY ES UN PRINCIPIO IMPUESTO POR ALGUNA AUTORIDAD SUPERIOR A LOS FINES DE DIRIGIR LA CONDUCTA O LA CORRECTA REALIZACIÓN DE UNA ACCIÓN O EL CORRECTO DESARROLLO DE UNA ACTIVIDAD.

Evidentemente, en un Universo tan ecléctico, muchos y diversos son los principios que se deben imponer para evitar el caos, tanto cuanto para esto existen las leyes. De hecho, existen las denominadas Leyes Universales, las cuales los Creyentes consideramos han sido Impuestas por Dios y los no creyentes dicen que existen simplemente porque existen, como si ninguna autoridad superior las hubiera impuesto, por lo que, la condición de ‘imposición’, propia de una ley, no es considerada por los no creyentes. Extrañamente, conocemos muchas Leyes Divinas, las cuales el hombre ha logrado descubrir y se las apropia como si fueran dictadas por los propios hombres. La Ley de la Gravedad, por ejemplo, ya existía desde la eternidad, mucho antes de la presencia de Isaac Newton en el tiempo, y el hombre ciertamente la ‘Experimentaba’ en su día a día, pero solo reconoció su existencia al ver caer una manzana.

Las Leyes Divinas se cumplen porque son una Imposición de Dios, para evitar el caos. Los planetas giran alrededor de un sol. Los soles giran alrededor de un eje galáctico. Las galaxias giran alrededor de un Eje Universal… Algunas de las Leyes Divinas son inquebrantables, por Mandato Divino, mientras que otras pueden ser quebrantadas por el hombre, a quien se le otorgó el Libre Albedrío, a los fines de que pudiera jugar con esas Leyes y colocarlas al servicio del hombre. Un pesado avión no debería poder volar, pero lo logra gracias a que el hombre logró quebrantar, en cierto modo, la Ley de la Gravedad, al jugar con las leyes de la aerodinámica.

Algunas de las Leyes Divinas son propiamente Leyes Morales, las cuales pretenden ‘dirigir la conducta de los hombres’, a los fines de una existencia armoniosa, pero, al otorgarle al hombre el Libre Albedrío, ha permitido que el mismo hombre quebrante esas Leyes Morales, a los fines de posteriormente Juzgar sus conductas y dar a cada quien lo que merece -los que actúen bien recibirán una vida mejor y los que actúen mal pues una vida desdichada: SIMPLE KARMA-. De hecho, las leyes que comúnmente conocen los hombres son las que el mismo hombre ha creado a los fines de recordarnos las Leyes Morales de Dios, por lo que se les conoce propiamente como Leyes Morales, las cuales pretenden ‘dirigir la conducta de los integrantes de una nación’, a los fines de una sana convivencia social. Pero ocurre que, así como el hombre siempre acostumbra a quebrantar las Leyes Divinas -Morales y Universales-, pues con mayor frecuencia suelen quebrantar las Leyes Morales, creadas por el mismo hombre, incluso creando otras leyes dizque morales, para quebrantar las Leyes Morales de Dios. El mejor ejemplo de esto es la Constitución de los Estados Unidos de Norteamérica, la cual, después de haber sido creada lo más cercanamente posible a las Leyes Morales de Dios, comenzaron a crear enmiendas tras enmiendas y así tergiversaron su propia moral.  

(288): 614. ¿Qué se debe entender por la ley natural? – “La ley natural es la ley de Dios. Es la única verdadera para la felicidad del hombre. Le indica lo que debe hacer o no hacer, y sólo es desdichado porque de ella se aparta”. (Lo concluyente de esta atinada respuesta es que TODO LO QUE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS HACE ES PARA LA DICHA DE SUS HIJOS, por lo que sólo es desdichado el hijo que se aparta de La Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios, QUIEN CREA LEYES NO PARA SOMETER SINO PARA LA SANA CONVIVENCIA DE SUS AMADOS HIJOS).

PANTEÍSMO

El ‘Panteísmo’ es una doctrina filosófica según la cual TODO LO QUE EXISTE Y DIOS SON LA MISMA COSA. El ‘Panteísmo’ no estipula a un ente como Dios, sino que infiere que las LEYES NATURALES Y TODO LO QUE EXISTE (la suma de todo lo que fue, es y será) SE REPRESENTA POR MEDIO DEL CONCEPTO TEOLÓGICO DE LO QUE LAS RELIGIONES LLAMAN DIOS. Aunque no lo crean, el ‘Panteísmo’ era una doctrina filosófica fuertemente cuestionada por los católicos y los protestantes, en atención a que no podían asimilar aquello de que Dios Forme parte de lo material, tanto cuanto lo material es corruptible. En atención a estos cuestionamientos, algunos filósofos como Spinoza, pese a tener una visión del mundo y de la fe muy cercanas a la doctrina ‘Panteísta’, defendían sus ideas, procurando no confundir la naturaleza material (natura naturata) con Dios, sino tan sólo la naturaleza inteligente (natura naturans). Igual ocurre con el ‘Espiritismo’, quienes procuran no incurrir en semejante confusión, estableciendo inclusive que las leyes de Dios son una cosa y Dios mismo es otra.

Lo anterior lo aclaro porque, el traductor de “El Libro de los Espíritus”, que estoy leyendo, investigando y profundizando, hace la misma aclaratoria a pie de página, respecto a una respuesta dada por los Espíritus Superiores a Kardec, la cual transcribo en la parte correspondiente a mis comentarios.

615. ¿Es eterna la ley de Dios? – “Es eterna e inmutable, como Dios mismo”. («Debido a este principio: “la ley natural es la ley de Dios, eterna e inmutable como Él mismo”, ciertos teólogos católicos y protestantes acusan al Espiritismo de ser una doctrina panteísta. Lo propio hicieron con SPINOZA, para quien Dios, la sustancia única, es la misma Naturaleza, pero no en su aspecto material y sí en sus leyes. SPINOZA replicó: “Lo afirmo con Pablo -Hechos 17:28-, y quizá con todos los filósofos en Dios: me atrevo incluso a agregar que ese fue el pensamiento de todos los antiguos hebreos” (Carta LXXIII, explicando la proposición XV de la Ética: “Todo lo que existe, existe en Dios, y nada puede existir sin ser concebido por Dios”). Aun cuando haya profunda divergencia entre la concepción spinoziana y la espírita acerca de Dios, ambas concuerdan al negar el antropomorfismo -dar cualidades y formas humanas a lo que no es humano- católico y protestante, al reafirmar el principio de Pablo antes citado y al establecer una identidad de origen y naturaleza divina para todas las leyes del Universo. Por otra parte, así como SPINOZA no confundía la naturaleza material (natura naturata) con Dios, sino tan sólo la naturaleza inteligente (natura naturans), del mismo modo el Espiritismo no incurre en semejante confusión, estableciendo inclusive que las leyes de Dios son una cosa y Dios mismo es otra. Véase el Capítulo I del Libro Primero, sobre Dios. No existe posibilidad de confusión entre Espiritismo y panteísmo, salvo que se admita como panteísta la doctrina de la inmanencia de Dios, aun por la fuerza de su trascendencia. Y en tal caso, católicos y protestantes también serían panteístas»

Como les he venido comentando: “LA VERDAD SE ALIMENTA DEL CONOCIMIENTO”, por lo que, cada vez que ‘Aprendemos un Conocimiento’ nuevo, la verdad que creíamos era La Verdad, va cambiando, … mejorando, hasta convertirse en algo más cercano a La Verdad. Pero esto no quiere decir que, aquella primera inferencia acerca de La Verdad, realmente no sea una verdad, tanto cuanto La Verdad se eslabona paulatinamente, construyéndose con pequeñas verdades. Los filósofos ‘Panteístas’ siempre tuvieron razón, sólo que no supieron explicarla utilizando el precario vocabulario de sus tiempos. En los tiempos de Spinoza, el vocabulario existente le permitía diferenciar entre la ‘naturaleza material’ -natura naturata- y la ‘naturaleza inteligente’ -natura naturans-, las cuales se diferenciaban en la menor o mayor pasividad.

El traductor de “El Libro de los Espíritus” nos habla del ‘Panteísmo’ cuando los Espíritus Superiores hablan de La Inmutabilidad de Dios, porque La Inmutabilidad implica que no tiene Cuerpo, tanto cuanto, como lo explicó Tomás de Aquino -Suma de Teología/Cuestión 3/Artículo 1-: «En absoluto Dios es cuerpo. Y esto puede demostrarse de tres modos: Primero, porque ningún cuerpo mueve a otros sí, a su vez, no es movido. ¡Dios es el Primer Motor, NO MOVIDO!, de donde se concluye que Dios no es cuerpo. Además, es necesario que el Primer Motor exista en acto y no en potencia, puesto que lo que está en potencia no pasa al acto sino por un ser en acto. Por lo tanto, es imposible que en Dios algo esté en potencia. También es concluyente que, aquello por lo que vive un cuerpo, es más digno que el cuerpo. Por lo tanto, es imposible que Dios sea cuerpo» y en el ‘Panteísmo’ puro se considera que Dios también es Cuerpo en la materia de lo creado. De allí que, la doctrina ‘Panteísta original, pareciera contraria a la doctrina Espirita, cuando en realidad lo que está ocurriendo es que, cuando se formuló la doctrina ‘Panteísta’ original no existían palabras para diferenciar ‘natura naturata’ y ‘natura naturans’. ¡Es cuestión de semántica!!!

Les aclaro que, La Inmutabilidad de Dios no se ha de entender como algo parado, inerte, muerto, sin sentimiento, sino más bien que está en pleno movimiento, que está en la suma actividad, en acto puro, sin mezcla de inactividad. ¡Dios y el hombre están en planos distintos!!! El hombre está sometido al tiempo, balanceándose entre el pasado y el futuro, pero nuestro Amoroso Padre Dios Es siempre presente. En consecuencia, tendría que decirse NO que Dios Es Inmutable, sino que ¡SUPERA Y TRASCIENDE EL CAMBIO!!! De allí que, el traductor de “El Libro de los Espíritus” nos señale que: “No existe posibilidad de confusión entre Espiritismo y panteísmo, salvo que se admita como panteísta la doctrina de la inmanencia de Dios, aun por la fuerza de su trascendencia. Y en tal caso, católicos y protestantes también serían panteístas.

Así pues, ciertamente Dios Es Inmanente en todas las cosas, tanto cuanto las cosas sólo existen por Dios, pero es preciso tomar en cuenta que, si bien es cierto que «Dios está en las criaturas de tres maneras diferentes: por ‘Esencia’, por ‘Presencia’ y por ‘Potencia’. Está por ‘Esencia’ dando el ser, el movimiento y la vida a todas las cosas, por ‘Presencia’ teniendo todas las cosas a su vista y por ‘Potencia’ sujetándolas todas a Su Imperio» tampoco es menos cierto que esta inferencia, si se quiere ‘Panteísta’, nos hace dudar de la Pureza de Dios, tanto cuanto es válido preguntarnos si Dios también Es Inmanente en el malvado. Es aquí en donde entra la diferencia entre ‘natura naturata’ y ‘natura naturans’ dado que, en el ‘malvado’ Dios está por ‘Esencia’, porque le dio el ser, el movimiento y la vida, por ‘presencia’, porque ciertamente DIOS VE LAS MALDADES QUE COMETE, pero en lo que se refiere a Su Potencia, no podemos decir que lo tiene sujeto a Su Imperio, tanto cuanto que por Su Voluntad nos ha otorgado el libre albedrío y entonces permite que sean malos. Lo cual no quiere decir que Dios no pueda sujetar al malvado a Su Imperio, simplemente decide no hacerlo, para darle oportunidad al malvado de que se convierta, haciendo uso de su Libre Albedrío).   



 

lunes, 27 de noviembre de 2023

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte LII

LII.MUNDO ESPÍRITA O DE LOS ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo XI: LOS TRES REINOS / Parte VII
LA ACLARATORIA DE MIS DUDAS

Como les comenté, en Artículos anteriores, en las preguntas cercanas al número 600, las respuestas de los Espíritus Superiores parecían indicar que los Espíritus de los animales jamás Reencarnaban en Cuerpos humanos. Estas afirmaciones me hicieron entrar en shock, tanto cuanto, tales afirmaciones contrariaban lo que yo he venido comprendiendo acerca del Más Allá. En el presente Artículo, les he venido comentando que los Espíritus Superiores en efecto están de acuerdo con la ‘Progresión de las Almas’, tanto cuanto todos los Espíritus estamos llamados a la ‘Perfección’. Luego, ¿a qué se debió el hecho de que algunos Espíritus Superiores hayan contrariado esta realidad? Pues, como se los he venido aclarando: “LA VERDAD TAMBIÉN SE PERFECCIONA”. Esto nos confirma que, aquel “SIEMPRE” del que nos hablan los Espíritus Superiores, en la pregunta 591 de Kardec, se refiere justamente a lo que concluí al discernir al respecto: “En cualquier Mundo, para ocupar un Cuerpo Humano -más evolucionado físicamente y mentalmente- los Espíritus deben acumular ‘Méritos’ ocupando primero cuerpos de plantas, luego de animales, hasta llegar a ocupar el Cuerpo de un Humano.   

(284): 610. Los Espíritus que han afirmado que el hombre es un ser aparte en el orden de la Creación, ¿se han engañado, entonces? – “No, pero la cuestión no había sido aún desarrollada, y además hay cosas que sólo a su tiempo pueden venir. El hombre es, en efecto, un ser aparte, por cuanto posee facultades que le distinguen de todos los demás seres y tiene otro destino. La especie humana es la que Dios ha escogido para la encarnación de los Seres que pueden Conocerle”. (De manera que, para ‘Conocer a Dios’ es condición sine qua non Encarnar en un Cuerpo humano, a los fines de obtener un Alma, que nos permita tener ‘Consciencia de Dios’, a los fines de procurarle. Ergo, todos los Espíritus creados desde el Principio, en alguna vida deben Encarnar en un Cuerpo humano, para poder ‘Acumular Méritos’ para ‘Conocer a Dios’, tanto cuanto es la presencia del Alma la que nos permite hacernos ‘Conscientes de Dios’ y ‘Acumular Méritos’ para ‘Conocerle’. Los Espíritus Superiores que parecían poner en duda el ‘Progreso de las Almas’, realmente no lo estaban haciendo, sino que trataban de responder las preguntas de Kardec conforme a lo que ellos entendían les estaban preguntando y conforme al ‘Conocimiento’ propio de Kardec, en atención a no contrariarlo. Kardec preguntó -603-: En los mundos superiores ¿conocen los animales a Dios?, y la respuesta de los Espíritus Superiores pareció contrariar el ‘Progreso de las Almas’, porque respondieron rotundamente: NO. El hombre es para ellos un dios, como en lo antiguo los Espíritus eran dioses para los seres humanos. Pero con este rotundo “NO”, no estaban contrariando el ‘Progreso de las Almas’, sino que estaban estableciendo que para los Espíritus de los animales el Objetivo -destino- es ‘Alcanzar a ser como los hombres’, quienes para ellos -para los animales- el hombre es un dios. Conforme Kardec iba comprendiendo paulatinamente lo que realmente ocurre, entonces le fueron aclarando que, aquellos Espíritus también le decían la Verdad, tanto cuanto, lo que le estaban intentando manifestar es que “El hombre es, en efecto, un ser aparte, por cuanto posee facultades que le distinguen de todos los demás seres y tiene un destino distinto al de las plantas y de los animales, el cual es: “Acercarse a Dios mediante el Conocimiento de Dios y el deslastre de los vicios acumulados, haciendo uso del Libre Albedrío, al ‘Experimentar Vida Humana’”. Pero en efecto, el Espíritu de un animal ciertamente no tiene este destino, tanto cuanto su destino es lograr Reencarnar en un Cuerpo Humano, a los fines de ‘Conocer a Dios, pero mientras Reencarne en un animal, no podrá ‘Conocer a Dios’, tal y como los afirmaban los Espíritus Superiores en la pregunta 603).

METEMPSICOSIS

Etimológicamente, la palabra ‘metempsicosis’ viene del griego ‘metempsykhosis’, compuesta de las palabras: ‘meta’ –‘después de’ o ‘más allá de’-, ‘m’ –‘en’ o ‘dentro’-, ‘psyche’ –‘Alma’- y ‘osis’ –‘formación’, ‘impulso’ o ‘conversión’-, de donde podemos concluir que ‘metempsicosis’ consiste en la ‘transmigración del Alma’ más allá del cuerpo que la contiene, para meterse en otro cuerpo, tras la muerte física del primero’. De allí que, ‘metempsicosis’ es simplemente ‘Reencarnación’, con la salvedad de que, la ‘metempsicosis’ se refiere simplemente a la ‘migración’ –‘cambio de residencia’- de un ‘Alma’, pero con la posibilidad de ‘ir de un lado a otro’ –‘trans’-, lo que implica que un ‘Alma’ puede ir, a voluntad, de un animal a un hombre y viceversa. Respecto a este tema Kardec hizo apenas 3 preguntas, pero sobre las respuestas dio una muy extensa explicación, las cuales le comparto, sin anotarles las preguntas, ni sus respuestas.

La metempsicosis sería verdadera si se entendiese con esa palabra la progresión del alma de un estado inferior a uno superior, en el que adquiriría desarrollos que transformaran su naturaleza. Pero dicha doctrina es falsa si se la interpreta como transmigración directa del animal al hombre, y viceversa, lo cual implica la idea de una retrogradación o fusión. Ahora bien, como quiera que tal fusión no puede tener lugar entre los seres corporales de una y otra especie, ello indica que se encuentran en grados no asimilables y que lo propio debe ocurrir con los espíritus que los animan. Si un mismo Espíritu pudiera animarlos alternativamente, se seguiría de esto una identidad de naturalezas que se traduciría en la posibilidad de su reproducción material. La reencarnación que enseñan los Espíritus se funda, por el contrario, en la marcha ascendente de la Naturaleza y en la progresión del hombre dentro de su propia especie, lo que no le quita nada de su dignidad. En cambio, lo que sí lo rebaja es el mal uso de las facultades que Dios le ha concedido para su adelanto. Sea como fuere, la antigüedad y universalidad de la doctrina de la metempsicosis, así como los hombres prominentes que la han profesado, prueban que el principio de la reencarnación tiene sus raíces en la Naturaleza misma. Estos son, pues, argumentos en su favor más bien que contrarios.

El punto de partida del Espíritu es una de las cuestiones que se relacionan con el principio de las cosas y que están en el secreto de Dios. No es dado al hombre conocerlas de una manera absoluta, y a este respecto sólo pueden hacerse conjeturas, elaborar hipótesis más o menos probables. Los Espíritus mismos se hallan lejos de conocerlo todo. Y acerca de lo que no saben pueden ellos también sustentar opiniones personales más o menos sensatas. (Este es quizás el meollo de todo el asunto que tiene que ver con nuestro ‘Conocimiento del Más allá’, el cual nunca será pleno, tanto cuanto, dicha información al respecto, SE ENCUENTRA EN EL SECRETO DE DIOS, el cual debemos ir descubriendo, paulatinamente, vida tras vida. De manera que, en cada vida sólo podemos ir descubriendo pedazos de ese Secreto de Dios, hasta que, en alguna vida, logremos tener armado gran parte Puzle Secreto de Dios.

Ocurre entonces que, como el Secreto se va develando paulatinamente, vida tras vida, en cada época de la existencia de la humanidad, surgen personas que, al tratar algunos temas, respecto al Más Allá, elaboran ideas, … teorías, que suelen ser el resultado de ‘conjeturar’ al respecto. Algunas ‘teorías’ logran sostenerse en el tiempo, por varias décadas, hasta que surge alguna otra que, soportándose en las primeras ‘teorías’, logra ‘conjeturar’ teorías con mayor sentido y algo más creíble, que las primeras ‘teorías’. Luego, pese al mayor sentido o credibilidad que pudiera tener alguna ‘teoría’ acerca del Más Allá, ésta jamás podremos considerarla como La Verdad, sino como simplemente una verdad, que nos está ayudando a llegar a La Verdad. De hecho, incluso los Espíritus Superiores tienen opiniones personales acerca de muchos aspectos del Más Allá, las cuales van cambiando conforme va ‘Ascendiendo a Niveles de Consciencia más Superiores’ a aquel en el cual se encuentra. Luego, esto no quiere decir que las ‘primeras opiniones personales’ no hayan sido ciertas, sino que estas ‘primeras opiniones’ fueron el eslabón que ayudó a ese Espíritu Superior, para poder comprender, en el siguiente ‘Nivel’, más plenamente aquello que conjeturó anteriormente. Igual ocurrió con Kardec, igual ocurre conmigo e igual ocurrirá con cualquiera que esté procurando comprender lo que ocurre en el Más Allá, tanto cuanto Es Un Secreto de Dios, el cual debemos ir hilvanando vida tras vida).

Así, por ejemplo, no todos piensan lo mismo sobre las relaciones que existen entre el hombre y los animales. Según algunos, el Espíritu sólo llega al período humano después de haberse elaborado e individualizado en los diversos grados de los seres inferiores de la Creación. En la opinión de otros, el Espíritu del hombre habría pertenecido siempre a la raza humana, sin pasar por la serie animal.

La primera de esas concepciones presenta la ventaja de otorgar un objetivo al porvenir de los irracionales, lo que integrarían de ese modo los primeros eslabones de la cadena de los seres pensantes. La segunda está más conforme a la dignidad del hombre y puede compendiarse como sigue:

Las distintas especies de animales no proceden intelectualmente unas de otras por vía de progresión. Así, el espíritu de la ostra no se torna sucesivamente en el del pez, del pájaro, del cuadrúpedo y del cuadrumano. Cada especie es un tipo absoluto, física y moralmente, y cada ejemplar de las diferentes especies toma de la fuente universal la cantidad de principio inteligente que le es necesaria, según el grado de perfección de sus órganos y la labor que debe realizar dentro de los fenómenos de la Naturaleza. A su muerte, devuelve esa parcela de principio inteligente a la masa. Los de los mundos más evolucionados que el nuestro (ver parágrafo 188) pertenecen asimismo a razas distintas, apropiadas a las necesidades de tales mundos y al grado de desarrollo de los hombres, de quienes esos animales son los auxiliares, pero sin provenir en modo alguno de los de la Tierra, espiritualmente hablando.

No acontece lo mismo con el hombre. Desde el punto de vista físico, salta a la vista que integra un eslabón de la cadena de los seres vivos, pero en el aspecto moral, entre el animal y el hombre hay solución de continuidad. El hombre posee como propia el alma o Espíritu, chispa divina que le confiere el sentido moral y un alcance intelectual del que carecen los animales. Es en él el Ser principal, preexistente y sobreviviente al cuerpo, y que conserva su individualidad. Ahora bien, ¿cuál es el origen del Espíritu? ¿Cuál su punto de partida? ¿Se forma del principio inteligente individualizado? He ahí un enigma que sería inútil intentar develar y sobre el cual, como hemos dicho, no se puede sino elaborar hipótesis. Lo que es constante y que resalta a la vez del razonamiento y de la experiencia es la supervivencia del Espíritu, la conservación de su individualidad después de la muerte, su facultad progresiva, su estado feliz o desdichado, proporcional a su progreso en la senda del bien, así como todas las verdades morales que son la consecuencia de este principio. (Ciertamente, el Alma le confiere al hombre un alto grado de individualidad, pero esto no quiere decir que los Espíritus de los animales o de las plantas no tengan individualidad, la cual es necesaria en todos los Espíritus, para diferenciarlos. Luego, como la ‘Individualidad’ en los hombres radica en el Alma, esta ‘Individualidad’ le confiere al Espíritu el control absoluto para ‘Planificar’ sus Reencarnaciones’ y para ‘decidir’ lo que hará con cada una de esas vidas que ‘Planifica’ -Libre Albedrío-. No ocurre así con los Espíritus de las plantas o de los animales, los cuales no cuentan con el Libre Albedrío, por lo que no pueden ‘decidir’ lo que harán con sus vidas, aunque si pueden tomar ciertas ´decisiones menores’, pero son el resultado de sus instintos. Tampoco pueden ‘Planificar’ sus Reencarnaciones, por lo que éstas son ‘Planificadas’ por otros Espíritus Superiores, designados para tal fin). En cuanto a las misteriosas relaciones que existen entre el hombre y los animales, es ese – repetimos- el secreto de Dios, como otras muchas cosas cuyo conocimiento actual no interesa en modo alguno para nuestro adelanto, y sobre las cuales sería inútil insistir”. 



 

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte LI

LI.MUNDO ESPÍRITA O DE LOS ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo XI: LOS TRES REINOS / Parte VI
LAS PASIONES DE LA CARNE

Seguidamente, Kardec realiza una serie de preguntas, en las cuales deja ver la ignorancia que muchos tienen acerca de las diferencias entre el Alma y el Espíritu. Para Kardec, así como para una gran cantidad de personas de nuestro tiempo, el Alma y el Espíritu son la misma cosa, lo cual es cierto, pero hay que comprender que, tienen diferentes funciones, en procura de la ‘Perfección de los Espíritus’. No obstante, al comprender los Espíritus Superiores que conocer las diferencias entre Alma y Espíritu no se correspondía con los tiempos de Kardec, decidieron seguirle la corriente y procuraron darles respuestas idóneas a sus preguntas, sin contrariarlo, para evitar tener que explicar algo, que aun en nuestros tiempos pocos logran comprender.

(280): 604 a. Así pues, ¿la inteligencia es una facultad común, un punto de contacto entre el alma de los irracionales y la humana? – “Sí, pero los animales sólo poseen la inteligencia de la vida material. En el hombre, el intelecto le confiere la vida moral”. (En los Espíritus de los animales la ‘Inteligencia es Instintiva’, tanto cuanto alcanza sólo para responder a los deseos de la carne, en función de escoger lo que satisfaga las necesidades de la carne. En el hombre, gracias a la presencia del Alma, la ‘Inteligencia es Ilimitada’, porque le permite al hombre contrariar los deseos de la carne, cuando estos contrarían a la moral. La ‘moral’ es la capacidad del hombre de escoger el bien por encima del mal o lo que es lo mismo el Libre Albedrío).

605. Si se consideran todos los puntos de contacto existentes entre el hombre y los irracionales, ¿no cabría pensar que el ser humano posea dos almas, a saber: el alma animal y el alma espírita, y que si no tuviera esta última podría vivir igual que las bestias? Dicho de otro modo: ¿no se puede pensar que el animal es un ser semejante al hombre, excepto que no posee el alma espírita? De lo cual ¿no resultaría que los instintos buenos y malos del hombre serían el efecto del predominio, en él, de una de esas dos almas…? – “No, no tiene el hombre dos almas. Pero el cuerpo posee sus instintos, que son el resultado de las sensaciones de los órganos. Sólo hay en él una doble naturaleza: la naturaleza animal y la espiritual. Por su cuerpo, participa de la naturaleza de los animales y de los instintos que a éstos caracterizan. Por su alma, participa de la naturaleza de los Espíritus. (Tratan los Espíritus Superiores de explicarle la razón de las inclinaciones del hombre por cumplir los deseos de la carne sin tener que explicarle las diferencias funcionales entre el Alma y el Espíritu. Tajantemente le aclaran que el hombre no tiene dos Almas, pero sí una naturaleza que responde a lo material y otra que responde a lo espiritual. La naturaleza que responde a lo material procura satisfacer las necesidades del Cuerpo, las cuales son propias de la materia y se manifiestan a través de las sensaciones de los órganos. Evidentemente, la naturaleza espiritual es sencillamente el Espíritu, con sus tres Extensiones).

(281): 605 a. De manera que, además de sus propias imperfecciones, de las que debe el Espíritu despojarse, ¿tiene que luchar también contra la influencia de la materia? – “Así es. Y cuanto más imperfecto sea el estado en que se encuentre, tanto más estrechos serán los lazos existentes entre el Espíritu y la materia. ¿Acaso no lo veis? No, el hombre no tiene dos almas, puesto que el alma es en todos los casos única en cada ser. El alma del irracional y la del hombre son distintas una de otra, de modo que el alma de uno no puede animar el cuerpo creado para la otra. Pero, si el ser humano no posee un alma animal que lo ponga, por sus pasiones, al nivel de los irracionales, tiene en cambio su cuerpo, que lo rebaja a menudo hasta ellos, por cuanto su cuerpo es un ser dotado de vitalidad y provisto de instintos, pero instintos no inteligentes y limitados a cuidar de su propia conservación”. (¡ES ASÍ!!! Además de deslastrarnos de los vicios acumulados en otras vidas -imperfecciones de las que debemos despojarnos-, debemos esforzarnos por luchar en contra de la influencia de la materia, la cual nos mueve a desear lo material, hasta el punto de amarla más que a Dios y, consecuentemente, al no controlar esas influencias materiales, éstas atentan contra el ‘Desarrollo’ de nuestros Espíritus. La idea de El Gran Juego es que, nos esforcemos por ‘Crecer en el Conocimiento de Dios’ y que luchemos por deslastrarnos de los vicios acumulados en vidas pasadas, además de evitar acumular nuevos vicios. Acerca del proceso mediante el cual acumulamos vicios, vida tras vida, ya se los he explicado. Justamente, este proceso, que muchos hoy en día desconocen, es lo que mantenía a Kardec ignorante de las diferencias funcionales entre Alma, el Espíritu y el Periespíritu. Es en este último, en donde se acumulan nuestros vicios, como manchas, que le impiden al Espíritu controlar el Cuerpo para que procure el bien y no el mal. De allí que, mientras más ‘manchado’ -estado imperfecto- se encuentre el Periespíritu, más estrechos serán los lazos entre el Espíritu y la materia, porque esas ‘manchas’ que recubren el Periespíritu son materia, que terminan tapando y ahogando el Espíritu, lo cual le impide comunicarse con su Alma. Esto ocurre porque, el Periespíritu, en vez de utilizar el Cuerpo para procurar ‘Conocer a Dios’ y deslastrarse de sus vicios acumulados, permite que el Cuerpo satisfaga sus deseos materiales, a los fines de que no sufra, porque el sufrimiento del Cuerpo es altamente percibido por el Periespíritu. Esto es lo que ocurre con los Espíritus que habitan en cuerpos de animales, cuyos Periespíritus dan rienda suelta a sus Cuerpos para satisfacer sus necesidades fisiológicas, tanto cuanto, como lo afirmaron los Espíritus Superiores -602-, para esos Espíritus -el de los animales-, no existe la ‘expiación, tanto cuanto su ‘Inteligencia’ es limitada y actúan por puros instintos, por lo que no se les puede imputar falta alguna. No así en el caso de los Espíritus que habitan en Cuerpos de humanos, a los que se les ha provisto de ‘Inteligencia Ilimitada’, que debería moverlos a ‘escoger’ siempre el bien y desechar el mal. ¡DIOS ES EL JUSTO!!!).

LA UNIDAD DEL TODO

Arriba, muy arriba, les conversé acerca del Akasha, que en sánscrito significa Éter. Y ‘Éter’ significa propiamente ‘espacio o cielo’, porque quiere significar que ‘ocupa todo el espacio’. El ‘Éter’ es el Quinto Elemento de la Creación, lo que da la vida, lo que da el origen, pero que sigue existiendo dentro de todo aquello a lo que le da vida. De allí que, TODOS FORMAMOS PARTE DEL ÉTER, el cual no es visible a nuestros ojos, pero se encuentra allí, formando parte de nosotros e interconectándonos

Cuando Kardec preguntó (27) a los Espíritus Superiores si los elementos generales del Universo eran básicamente lo espiritual y lo material, estos le respondieron: “Sí, y por encima de todo ello está Dios, el Creador y Padre de todo. Esas tres cosas constituyen el principio de cuanto existe, la trinidad universal…”. De allí que, si nuestro Amoroso Padre Dios Es El Creador de Todas Las Cosas (espirituales y materiales) y el Éter es lo que les da la vida a esas cosas, es concluyente que: EL ÉTER ES LA ENERGÍA ESPIRITUAL QUE LE DA VIDA A TODAS LAS COSAS CREADAS.

Ahora bien, pese a que el Éter Es Uno Solo, los diferentes Niveles de energía/consciencia -ESPÍRITUS- tienen interdependencia entre ellos, por lo que se encuentran perfectamente delimitados. De allí que, es posible diferenciar a un Espíritu de otro, en atención a los Niveles de Consciencia alcanzados. No obstante, esta individualización no implica alguna separación del Éter, tanto cuanto cada Espíritu es Éter.

En este orden de ideas, podemos inferir que, al formar parte de un todo, pese a su individualización, todos los Espíritus se encuentran interconectados, en atención al Éter del cual forman parte, por lo que podemos afirmar que todos los Espíritus somos Hermanos, Hijos de Un Mismo Padre, a Quien denominamos Dios. Esto nos hace suponer que, por muy estática que sea una planta, por muy bestia que sea un animal, por muy malo que sea un hombre, en cada una de esas criaturas se encuentra un Espíritu que le da vida y que lo interconecta con cada uno de nosotros, por lo que se merece nuestro respeto, compasión, … amor.

(281): 606. ¿De dónde sacan los animales el principio inteligente que constituye la especie particular de alma de que están dotados? – “Del elemento inteligente universal”. (Esa ‘Elemento Inteligente Universal’, el cual constituye todas las cosas, es el Éter, que mantiene interconectadas todas las cosas creadas con El Creador. Luego, pudiéramos suponer que, si ese ‘Elemento Inteligente Universal’ es idéntico en toda su extensión ilimitada, entonces todos los Espíritus son igualmente Inteligentes. Y esto es así en el origen, pero, en atención a La Orden Dada por El Creador de ‘Crecer’, pues los Espíritus, con el paso de algunas vidas materiales, se fueron diferenciando unos de otros, como consecuencia del ‘Conocimiento Alcanzado Acerca de Dios’ y del deslastre de sus impurezas. Así pues, se fue dando origen, paulatinamente, a la ‘Individualización de los Espíritus’, en atención a los diferentes ‘Niveles de Energía/Consciencia’ que logra ‘Alcanzar’ cada Espíritu).      

(282): 606 a. La inteligencia del hombre y la de los animales ¿emanan, pues, de un principio único? – “A no dudarlo, pero en el hombre ha recibido una elaboración que la eleva por encima de la del animal”. (Los ‘Niveles de Energía/Consciencia’ ‘Alcanzados’ por los Espíritus de los animales, evidentemente es inferior al de los Espíritus que ocupan Cuerpos humanos, aunque, en ambos casos, reciben la ‘Inteligencia’ -limitada o ilimitada- del mismo ‘Elemento Inteligente Universal’, el cual ciertamente Es Dios, que todo lo abarca y Está en todas las cosas y todas las cosas están en Él).

EL NECESARIO PERFECCIONAMIENTO

Me vuelve el Alma al Cuerpo al vislumbrar en las siguientes respuestas a las preguntas de Kardec que, los Espíritus Superiores parecieran confirmar que evidentemente el Espíritu de un animal, si se esfuerza por hacerse ‘Consciente’, logrará Reencarnar en un Cuerpo humano. Esta es ciertamente mi posición, pero entré en dudas, como les comenté más arriba, debido a algunas respuestas recibidas por Kardec de ciertos Espíritus Superiores, que parecían establecer otra cosa. Luego, esto no significa que algunos Espíritus Superiores no ‘Conozcan’ propiamente La Verdad, sino que este ‘Conocimiento’ depende en mucho de los ‘Niveles de Consciencia’ ‘Alcanzado por cada Espíritu’. Y lo aclaro: ¡SÓLO NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS CONOCE LA VERDAD!!! Y, mientras no lleguemos a Su Nivel, pues, la verdad de la que nos vamos haciendo ‘Conscientes’, se va ‘Perfeccionando’ conforme vamos ‘Ascendiendo a Niveles de Consciencia’ cada vez más Superiores

(282): 607. Se ha dicho que en su origen el alma del hombre se halla en un estado análogo al de la infancia de la vida corpórea, que su inteligencia brota apenas y que se ensaya para la vida. (Ver el párrafo 190). ¿Dónde cumple el Espíritu esa primera etapa? – “En una serie de existencias que anteceden al período que llamáis humanidad”. (Los Espíritus Superiores nos vuelven a confirmar que, antes de llegar al Reino de los Hombres, experimentamos una serie de existencias, propias de los Reinos que anteceden al de los humanos).  

607 a. Así pues, ¿el alma pareciera haber sido el principio inteligente de los seres inferiores de la Creación? – “¿No hemos dicho ya que en la Naturaleza todo se eslabona y tiende a la unidad? Es en esos seres – a los que estáis lejos de conocer en su totalidad- donde el principio inteligente se elabora, individualizándose poco a poco, y se ensaya para la vida, conforme hemos afirmado antes. Se trata en cierto modo de una tarea preparatoria, como la de la germinación, a consecuencia de la cual el principio inteligente experimenta una transformación y se convierte en Espíritu. Entonces comienza para él el período de humanidad, y con ESTE la conciencia de su futuro, la distinción entre el bien y el mal y la responsabilidad de sus actos: así como tras la etapa de la niñez viene la de la adolescencia, luego la juventud y por último la edad madura. Por otra parte, nada hay en este origen que deba avergonzar al hombre. ¿Acaso se sienten humillados los grandes hombres por haber sido embriones informes en el seno materno? Si por algo ha de sentir vergüenza, es por su inferioridad ante Dios y la impotencia en que se halla de sondear la profundidad de sus designios y la sabiduría de las leyes que rigen la armonía del Universo. Reconoced la grandeza de Dios en esa admirable armonía que hace que en la Naturaleza todo sea solidario. Creer que Dios haya podido realizar algo sin un objetivo determinado y crear seres inteligentes desprovistos de futuro sería blasfemar de su bondad, que se extiende sobre todas sus criaturas”. (Luego, qué decir de las dudas en las que me hicieron caer algunas respuestas, las cuales muy probablemente mal interpreté, tanto cuanto, como lo afirman los Espíritus Superiores: Acerca de “esos seres -los Espíritus”, los Espíritus Encarnados “estamos lejos de ‘Conocer’ en su totalidad”, tanto cuanto, al Encarnar, a todos se nos coloca un Velo, que nos impide recordar aquello que somos y lo que hemos ‘Progresado’. En todo caso, lo que siempre debemos recordar es que: “En la naturaleza -todo lo creado- se eslabona y TIENDE A LA UNIDAD”, porque todos tenemos que ‘Alcanzar a Dios’. Luego, para ‘Alcanzar a Dios’ -La Meta-, todos iniciamos en un punto de partida, en el cual todos éramos absolutamente ignorantes y nos fuimos ‘Individualizando’ poco a poco, ensayando diferentes formas de vida, que nos han ido transformando en lo que somos. De allí que, los Espíritus Superiores afirman que: “El ‘Principio Inteligente’ se elabora o ‘Perfecciona’ -Elaborar: ir agregando ingredientes-, poco a poco, ‘Individualizando’ a cada Espíritu, según sus ‘Niveles de Perfeccionamiento’. Iniciar con Cuerpo de planta, luego pasar a un Cuerpo animal, hasta finalmente llegar a Reencarnar en un Cuerpo de hombre, no debe ser para ningún hombre un motivo de vergüenza, tanto cuanto, al iniciar con Cuerpo de planta, estamos ensayando la vida material, a los fines de acostumbrarnos a una sustancia por mucho muy pesada y grotesca para un Espíritu, lo cual es la materia. Después, una vez acostumbrados a la materia, se nos otorga Reencarnar en un Cuerpo de animal, a los fines de ‘Experimentar’ el movimiento de la materia. Finalmente, se nos otorga un Cuerpo de hombre para que, además de ‘Experimentar’ el movimiento, nos esforcemos por controlar ese Cuerpo, a los fines de ‘escoger’ el bien y desechar el mal. Suponer que el Espíritu de una planta o de un animal no tienen la capacidad de ‘Perfeccionarse’ es blasfemar en contra de La Bondad de Dios, que se extiende sobre todas Sus Criaturas, lo cual significa que a todos Ha Provisto de ‘Inteligencia Perfeccionable’, a los fines de que procuren ‘Conocerle’ y ‘Alcanzarle’).

LA APARICIÓN DEL ALMA

Como se los he comentado en varias oportunidades, los Espíritus Superiores han tratado de hacerle ver a Kardec las diferencias funcionales entre Alma y Espíritu, lo cual a Kardec le costó dilucidar, debido al ‘Conocimiento Acumulado’ en sus tiempos. Luego, los Espíritus Superiores siempre le dejaron en claro que, el Alma se le otorga a los Espíritus cuando se hacen meritorios de Reencarnar en un Cuerpo Humano, por lo que podemos asegurar que, lo que hace humano a un hombre es la presencia del Alma.

(283): 608. El Espíritu del hombre, después de la muerte corporal, ¿tiene conciencia de las vidas que han precedido para él a su período de humanidad? – “No, porque es a partir de este período cuando empieza para él la vida como Espíritu. Incluso, apenas si se acuerda de sus primeras existencias como hombre, del mismo modo que el individuo adulto no retiene ya en la memoria los primeros tiempos de su infancia y menos todavía el lapso en que permaneció en el seno materno. De ahí que los Espíritus os digan que no saben cómo comenzaron”. (Debido al Velo que se nos coloca al momento de Reencarnar, casi la totalidad de los que Reencarnamos jamás logramos recordar qué o quienes fuimos en vidas pasadas, mucho menos recordamos los Cuerpos de plantas o de animales en los cuales residimos, porque esa información es innecesaria, tanto cuanto, esas ‘Experiencias de Vida’, fueron un ensayo para adaptarnos a la vida material, pero ninguna de esas ‘Experiencias de Vida’ nos podían proveer de ‘Conocimiento Digno’ para lograr ‘Conocer a Dios’. Esto es porque, todas las ‘Experiencias de Vida’ en los Reinos inferiores a los del Reino de los Hombres, son ‘Experiencias de Vida’ que igualmente viviremos Encarnados como hombres, pero las percibiremos con mayor detalle, por lo que nos lograremos hacer ‘Conscientes de esas Experiencias’, las cuales podemos ‘Acumular’ en el Alma que se nos ha otorgado al hacernos meritorios de Reencarnar como humanos. Dicho de otra manera, para tener ‘Consciencia’ de las ‘Experiencias de Vida’ pasadas, es preciso que tengamos un Alma, en el cual se guardan todas esas ‘Consciencias Experimentadas’, y como ni las plantas ni los animales tienen Alma, pues no tienen en donde guardar esa información, la cual, por supuesto, no se encuentra en el Alma que nos Otorgan cero kilómetros, al Reencarnar por primera vez como humanos).   

609. Una vez que ha entrado en el período de la humanidad, ¿conserva el Espíritu huellas de lo que antes era? ¿Vale decir, vestigios del estado en que se encontraba durante el período que pudiéramos denominar prehumano? – “Según la distancia que separe ambos períodos y el progreso realizado. Durante algunas generaciones puede tener un reflejo más o menos pronunciado de su primitivo estado, porque nada en la Naturaleza se hace por transición brusca. En todos los casos hay eslabones que unen los extremos de la cadena de los seres y de los acontecimientos. Pero tales huellas se borran con el desarrollo del libre arbitrio. Los progresos iniciales se operan con lentitud, porque no son todavía secundados por la voluntad. Sigue después una progresión más rápida, a medida que el Espíritu va adquiriendo una más perfecta conciencia de sí”. (Esta es la explicación del porqué algunos hombres no parecen humanos, tanto cuanto pareciera que no tuvieran Alma, por lo que mi abuelita los denominaba ‘desalmados’. Ocurre que, cuando el Espíritu de un animal Reencarna por primera vez en un Cuerpo humano, si bien es cierto que ese Espíritu no recuerda cual animal fue en su vida pasada, suele tener comportamientos propios del animal que fue en vidas pasadas. Quien fue un león, pues será una persona violenta, y quien fue un cordero, pues será una persona mansa. Esto es porque, como el Alma se nos entrega ‘cero kilómetros’, al Reencarnar por primera vez en un Cuerpo humano, no tenemos ‘Consciencia’ de lo que significa ‘escoger’ el bien por encima del mal, lo cual vamos ‘Aprendiendo’ conforme vamos desarrollando el Libre Albedrío. Por esta razón, algunos hombres parecieran que no tuvieran Alma, tanto cuanto la tienen ‘cero kilómetros’ -nueva de paquete- y aún no la saben utilizar, por lo que parecen unos desalmados).


 

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte L

L.MUNDO ESPÍRITA O DE LOS ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo XI: LOS TRES REINOS / Parte V
SIN POSIBILIDAD DE ELEGIR

Los Espíritus Superiores en indicarnos que, la principal diferencia entre el Espíritu de un animal y el de un hombre radica en los ‘Niveles de Inteligencia’. En los Espíritus de los animales la ‘Inteligencia’ es básicamente ‘Instintiva’, por lo que, pese a poder diferenciar entre lo bueno y lo malo, siempre optarán por hacer aquello a lo que los mueve su ‘Instinto’, aunque esto parezca malo a nuestros ojos. Pero que nos quede claro, TODOS LOS ESPÍRITUS SON INTELIGENTES, tanto cuanto, ‘LA INTELIGENCIA ES EL MEDIO PARA SALIR DE LA IGNORANCIA’ y a esto estamos llamados todos los Espíritus, sin excepción.

599. El alma de los irracionales ¿puede elegir encarnar en un animal más bien que en otro? – “No, no posee libre arbitrio”. (El Libre Albedrío es el uso ‘Avanzado de la Inteligencia’, que nuestro Amoroso Padre Dios nos otorgó, para que salgamos de nuestra ignorancia ontológica. Como en el Espíritu de los animales la ‘Inteligencia’ es limitada al ‘Instinto’, esta ‘Inteligencia’ no le ‘Alcanza’ al animal para ‘elegir a voluntad’ entre el bien y el mal, por lo que, al tener una ‘Inteligencia’ poco ‘Avanzada’, no goza de lo que se conoce como Libre Albedrío, que le permite a los ‘Espíritus Avanzados’ elegir entre el bien y el mal. Esto es porque, sólo los ‘Espíritus Avanzados’ logran comprender la diferencia entre el bien y el mal, al poseer el Alma, que los hace ‘Conscientes’ de los ‘Conocimientos Adquiridos’, durante las diferentes ‘Experiencias de Vida’, incluyendo aquellas que ‘Experimentó’ cuando fue animal. Luego, al poseer una ‘Inteligencia Limitada’, cuando el Espíritu de un animal hace su transición al Más Allá, no tiene la capacidad de ‘Planificar’ su próxima Reencarnación, por lo que los Espíritus Superiores eligen por ese Espíritu poco ‘Perfeccionado’, a los fines de ‘Asignarle’ el Cuerpo más idóneo, que necesita ese Espíritu, para continuar ejecutando ‘Experiencias de Vida Material’, que le permitan irse ‘Perfeccionando’ paulatinamente).

600. Visto que el alma del animal sobrevive a su cuerpo ¿se halla después de la muerte en la erraticidad, como la del hombre? – “Es una especie de erraticidad la suya, puesto que no está unida a un cuerpo, pero no es un Espíritu errante. El Espíritu errante es un Ser que piensa y obra por su libre voluntad. El de los animales no posee la misma facultad. El atributo del irracional es clasificado, después de su muerte, por los Espíritus a quienes esta tarea compete, y casi de inmediato se le utiliza. No tiene oportunidad de entrar en relaciones con otras criaturas”. (Lo que les comenté arriba, acerca de que, al no tener ‘Consciencia’ -debido a la ausencia del Alma- de lo que ha ‘Aprendido’ en sus vidas pasadas, los Espíritus de los animales no tienen la capacidad de ‘Planificar’ su próxima Reencarnación, por lo que a algunos Espíritus Superiores se les encarga evaluar los atributos o ‘Méritos’, QUE, en sus vidas anteriores, acumuló el Espíritu desencarnado del animal, para ‘Planificar’ por él, su próxima Reencarnación.

Interesante el hecho de que, los Espíritus Superiores manifiestan que, los Espíritus poco ‘Avanzados’ -Irracionales- Reencarnan casi inmediatamente después de morir, por lo que, al hacer su transición al Más Allá, no les da tiempo de compartir con otros Espíritus. Sirva esta información para refutar aquella idea de que todos los perros van al cielo, dado que Reencarnan casi inmediatamente después de morir. Esto no lo aclaro para que se sientan mal los que adoran a los animales, sino para que tengan claro que, los animales con los que tenemos oportunidad de compartir, durante nuestras existencias materiales, están allí no para que los consintamos, sino para que los ayudemos a ‘Progresar’. De lograr eficientemente este Objetivo, posiblemente logremos que, el Espíritu de ese animal logre los ‘Méritos’ suficientes para Reencarnar en un hombre, por lo que, mientras ‘Planifica’ su primera Reencarnación como hombre, quizás tenga oportunidad de compartir con aquellos que le ayudaron a ‘Progresar’, para agradecerles la ayuda prestada).   

EL OBLIGADO PROGRESO

Los Espíritus Superiores continuamente dejan en claro que, TODOS LOS ESPÍRITUS HAN SIDO CREADOS IGNORANTES PERO INTELIGENTES, A LOS FINES DE QUE LOGRE SALIR DE SU IGNORANCIA. Luego, esto significa que todos los Espíritus pueden y deben ‘Perfeccionarse’, tanto cuanto es una Orden Divina. Pero lo que no nos terminan de aclarar es si los Espíritus de las plantas ‘Progresan’ hasta lograr Reencarnar en un Cuerpo animal y si los Espíritus de los animales logran ‘Progresar’ hasta hacerse Meritorios de ocupar el Cuerpo de un hombre. Como hasta el momento no lo han aclarado, yo seguiré pensando en esa posibilidad, la cual sé que se me aclarará definitivamente cuando haga mi transición al Más Allá.

(279): 601. ¿Siguen los animales, como los hombres, una ley progresiva? – “En efecto. De ahí que, en los mundos superiores, donde los hombres se hallan más evolucionados, los animales lo estén también, poseyendo medios de comunicación más desarrollados. Pero siguen siendo inferiores y continúan sometidos al hombre. Son para él servidores inteligentes”. (Este tipo de comentarios son los que me hacen dudar acerca de la posibilidad de que el Espíritu de un animal ‘Progrese’ hasta lograr Reencarnar en el Cuerpo de un hombre. Según la respuesta a esta pregunta, pareciera que el Espíritu de las plantas y de los animales si se ‘Perfeccionen’, pero a ‘Niveles de Consciencia’ de plantas superiores y de animales superiores, en otros Planetas. ¡Amanecerá y veremos!!!).

(280): 602. ¿Progresan los animales, igual que el hombre, por su propia voluntad o por la fuerza de las circunstancias? – “Por la fuerza de las circunstancias. De ahí que no haya para ellos expiación”. (Lo que siempre nos dejan en claro es que, PARA TODOS LOS ESPÍRITUS ES OBLIGADO ´PERFECCIONARSE’, ya sea para hacer ‘Méritos’ hasta lograr ingresar al siguiente Reino o para mantenerse en el mismo Reino, pero en otor Planeta, en donde los Reinos son más ‘Perfeccionados’ que en la Tierra. Luego, el ‘Perfeccionamiento’ de los Espíritus de las plantas y de los animales, se logra por la “fuerza de las circunstancias” y no por la voluntad, lo que pudiera significar que, aquello de que “una planta siempre será planta y un animal siempre será animal” se fundamenta en el hecho de que sus Espíritus se ‘Perfeccionan’ para ‘Ascender’ a Planetas más ‘Perfeccionados’, pero no para cambiar de Reino).

603. En los mundos superiores ¿conocen los animales a Dios? – “NO. El hombre es para ellos un dios, como en lo antiguo los Espíritus eran dioses para los seres humanos”. (Justamente este es el meollo de mi desacuerdo con la frase: “Las plantas serán siempre plantas y los animales siempre serán animales”, porque me parece poco justo que el Espíritu de una planta o de un animal jamás se ‘Perfeccione’ lo suficiente para llegar a los ‘Niveles de Consciencia’, en los cuales ‘Conoceremos a Dios’. ¿Se conformarán esos Espíritus con servir siempre a otros Espíritus, pero sin tener la posibilidad de en algún momento de la eternidad, después de tanto esforzarse por servir, ‘Conocer a Dios’?).  

DEJAR DE PENSAR EN 3D

Tengo muy en claro que, para comprender lo que realmente ocurre en el Más Allá, debemos dejar de pensar en Tercera Dimensión y esforzarnos por pensar -o a lo menos imaginar- en Dimensiones más allá de la Tercera Dimensión. No obstante, por mucho que me esfuerzo en tratar de pensar como si me encontrara en Dimensiones Superiores a las de nuestro Mundo, la injusticia planteada en el párrafo anterior aún no consigo satisfacerla, por lo que me mantendré con mi pensamiento -quizás mi deseo- de que los Espíritus de las plantas y de los animales logran hacer ‘Méritos’ para ingresar en los Reinos Superiores, a los fines de ‘Conocer a Dios’.

(280): 604. Puesto que los animales (aun los perfeccionados de los mundos superiores) siguen siendo inferiores al hombre, de ello resultaría que Dios habría creado seres inteligentes perpetuamente destinados a la inferioridad, lo cual parecería estar en desacuerdo con la unidad de miras y de progreso que en todas sus obras se observa. – “En la Naturaleza todo se eslabona por vínculos que no podéis aún aprehender, y las cosas que en apariencia son más disparatadas tienen puntos de contacto que el hombre, en su actual estado, no llegará jamás a comprender. Mediante un esfuerzo del intelecto puede entreverlos, pero sólo cuando su inteligencia haya adquirido todo su desarrollo y se vea libre de los prejuicios del orgullo y de la ignorancia podrá ver con claridad en la obra de Dios. En el ínterin, sus limitadas ideas hacen que vea las cosas desde un punto de vista mezquino y estrecho. Sabed bien que Dios no puede contradecirse y que todo en la Naturaleza armoniza por leyes generales que jamás se apartan de la sublime sabiduría del Creador”. (¡Y así lo entiendo!!! Sé que nuestro Amoroso Padre Dios es EL SUMO JUSTO BIEN, por lo que, al igual que Kardec, me resulta inaceptable que algunos Espíritus hayan sido creados para jamás lograr acceder al Reino de los Hombres, lo cual, al parecer, es lo que están intentando dejar en claro los Espíritus Superiores, según podemos apreciar en sus respuestas cercanas a la pregunta 600 de Kardec. De hecho, en la pregunta 603, los Espíritus Superiores responden con un rotundo “NO”, cuando Kardec pregunta acerca de la posibilidad de que los animales logren ‘Conocer a Dios’. Luego, este rotundo “NO” quizás tenga su fundamento en el hecho de que Kardec preguntó por los animales y no por los Espíritus que habitan en los animales, los cuales quizás si lleguen a ‘Conocer a Dios’. También existe la posibilidad de que los Espíritus Superiores, comprendiendo las dudas de Kardec -que también son las mías-, con ese rotundo “NO” se estén refiriendo a los Espíritus de los animales, para quienes los hombres somos el reflejo de Dios y consecuentemente así nos sirven. Quizás los Espíritus de las plantas y de los animales hayan sido creados para servir perpetuamente al Espíritu de los hombres, pero entonces, por qué en la pregunta 115 de Kardec, los Espíritus Superiores afirmaron que: 115. “Dios creó a todos los Espíritus simples e ignorantes, vale decir, desprovistos de ciencia. Asignó a cada uno una misión con el objeto de iluminarlos y hacerlos acercarse progresivamente a la perfección mediante el conocimiento de la verdad, y a fin de aproximarlos a Él. La dicha eterna pura reside para ellos en esa perfección …”. ¿Acaso los Espíritus de las plantas y de los animales no cuentan con la prerrogativa de ‘Acercarse a nuestro Amoroso Padre Dios y Conocerle’? ¡Amanecerá y veremos!!! Mientras, como les comenté: “Me mantendré con mi pensamiento -quizás mi deseo- de que los Espíritus de las plantas y de los animales logran hacer ‘Méritos’ para ingresar en los Reinos Superiores, a los fines de ‘Conocer a Dios’”). 



 

domingo, 19 de noviembre de 2023

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte XLIX

XLIX.MUNDO ESPÍRITA O DE LOS ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo XI: LOS TRES REINOS / Parte IV
EXORCIZANDO UN ESPÍRITU TRAVIESO

De lo anterior se desprende que, aquello que denominamos ‘posesiones satánicas’ sólo son posibles bajo el consentimiento del Espíritu a quien se le Otorgó ese Cuerpo o Nave, que los Espíritus Traviesos -por no decir malvados- deseen poseer. Incluso, en capítulos anteriores, los Espíritus Superiores le informaron a Kardec que, las posesiones per se no son posibles, porque jamás un Espíritu puede poseer el Cuerpo -Nave- que se le ha Otorgado a otro Espíritu, en atención a la pertenencia propia de la individualidad. De hecho, los Espíritus Superiores aclaran que lo que ocurre durante lo que nosotros conocemos como ‘posesiones satánicas’ es la cohabitación de dos Espíritus en un mismo Cuerpo, pero uno de ellos -el invasor- no se encuentra propiamente dentro del Cuerpo, pero si muy cerca de él, pero sólo porque el Espíritu Propietario del Cuerpo así lo permite.

Sirva lo anterior de información eficiente para aquellos que se dedican a realizar exorcismos, los cuales suelen durar muchísimas sesiones, simplemente porque están intentando expulsar a un Espíritu Travieso, que no se quiere ir y además se siente autorizado a estar allí por el Espíritu Propietario de ese Cuerpo. Quizás les ayudaría muchísimo más, para lograr el cometido de expulsar al Espíritu Travieso, el ayudar al Espíritu Propietario a reconocer su ‘Individualidad’ y recordarle que ningún otro Espíritu puede vulnerar esa ‘Individualidad’, por lo que aquello que es de él -del Espíritu Propietario-, particularmente su Cuerpo, le pertenece por Designación Divina y nadie -ni siquiera Satanás mismo- puede ocupar ese Cuerpo, además del Espíritu Propietario. Es decir, es el Espíritu Propietario quien debe exigirle al Espíritu Invasor que se aleje, porque no quiere tener ningún tipo de relación con él -Espíritu Invasor-.

Y claro que, es importante que, siempre tomen en cuenta que, un Espíritu Travieso sólo intenta invadir los Cuerpos pertenecientes a Espíritus con los cuales tienen cierta afinidad, por lo que debemos suponer que, el Espíritu Propietario, del Cuerpo que desea invadir, suele ser un Espíritu igual de flojo que el Espíritu Invasor, por lo que nos es preciso tratar de recordarle al Espíritu Propietario que él es un Espíritu Encarnado en un Cuerpo que Dios Le Otorgó para que ‘Crezca en el Conocimiento de Dios’, a fin de acercarse a Él. A la par, hay que convencer al Espíritu Propietario que él es muy Amado por Dios y por otros Espíritus Encarnados -sus familiares cercanos-, porque muchas veces los Espíritus Traviesos se acercan a aquellas personas que no se sienten amadas y que se sienten poca cosa -miserables-, por lo que al Espíritu Travieso se le hace sencillo presentarse como una opción para salir de sus miserias.

Por cierto, en capítulos anteriores, los Espíritus Superiores le aseguraron a Kardec que, los rituales o fórmulas mágicas realmente no existen, aunque ciertamente pudieran ser poderosas, según la fe de aquel quien las utiliza. De allí que, a los exorcistas les recuerdo que, si no tienen fe no tienen nada. Es por este motivo que los exorcismos suelen requerir tantas sesiones y muchas veces concluyen con la muerte del exorcizado. Ocurre que, si tu fe es tan débil que requieres que el Espíritu Travieso te dé su nombre para tu tener fe de que lo vas a expulsar, pues no cuentes con lograrlo, porque tu fe es muy frágil, si depende de un nombre para reconocer tu autoridad, aquella que nuestro Amoroso Padre te Confirió cuando te Otorgó tu individualidad.

De manera que, tengan en claro que, lo mejor que pueden hacer para ayudar a una persona a expulsar un Espíritu Travieso -porque es su propio Espíritu quien lo puede expulsar- es recordarle su Individualidad y que es amado por Dios y por sus cercanos, pese a su aparente maldad, fruto de su flojera por ‘Progresar Espiritualmente’. En este sentido, para exorcizar un Espíritu Travieso, ayuda mucho más el abrazar con amor el Cuerpo que pertenece al Espíritu Propietario y decirle suavemente al oído que es amado, que el gritarle al Espíritu Invasor que se vaya. Pero claro que, esto implica que tengas fe en la Individualidad de tu propio Espíritu y no tengas miedo de ser maltratado por el Cuerpo que vas a abrazar con amor.

En este proceso de reanimar las fuerzas del Espíritu Propietario, para que expulse al Espíritu Invasor, ayuda mucho el recordar que, todos nuestros Espíritus son Hermanos, por lo que debemos amarnos unos a otros, incluso al Espíritu Invasor, pero nuestro recordatorio del amor que sentimos entre nosotros es, en el momento del exorcismo, particularmente para el Espíritu Propietario, quien está siendo lastimado por un Espíritu Travieso, quien también necesita amor, pero que tristemente no desea que se lo manifiesten, porque se siente indigno de merecerlo.

En este orden de ideas, si llegase a ocurrir que el Espíritu Invasor manifiesta necesidad de ser amado, pues debemos recordarle que él también es amado, pero que para lograr merecer ese amor debe esforzarse por dejar la flojera, que le impide ‘Progresar en el Conocimiento de Dios’ y deslastrarse de sus vicios. Recuérdenle a ese Espíritu Travieso que, estos Objetivos –‘Crecer en el Conocimiento de Dios’ y deslastrarse de sus vicios’- los logrará en algún momento porque esa Es La Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios, por lo que habrá de ocurrir en algún momento de la existencia de ese Espíritu y que se tardará en ocurrir lo que se tarde ese Espíritu en comprenderlo. Claro está que, mientras más se tarde pues más tiempo sufrirá el estar alejado de nuestro Amoroso Padre Dios.

En atención a lo anterior, tengo claro que, las recomendaciones que suelen darle a los exorcistas es que no hablen con los Espíritus Invasores, pero estas recomendaciones se las dan es para que no caigan en el juego del Espíritu Invasor, quien tratará de hacerlos sentir indignos de realizar el exorcismo, al recordarles sus pecados, los cuales conoce porque se encuentran en nuestros Registros Akáshicos Inmediatos, los cuales están en el éter que nos rodea y que los Espíritus pueden visualizar, porque tienen acceso a ese éter cercano. En este sentido es bueno que recuerden que: EL ÚNICO QUE PUEDE EXPULSAR AL ESPÍRITU INVASOR ES EL ESPÍRITU PROPIETARIO, por lo que podemos decir que nadie es digno de realizar exorcismos, pero el exorcismo es una prerrogativa del Espíritu Propietario, quien, en atención a su ‘Individualidad’, decide cuáles Espíritu tratar y a cuáles no.

Luego, ciertamente nadie es digno de realizar exorcismo porque todos tenemos aunque sea una pequeña pajilla en nuestros ojos y algunos tienen hasta una viga, por lo que nadie es digno de decirle a un Espíritu lo que debe hacer, pero, como el Espíritu Propietario tiene la prerrogativa de decidir cuáles Espíritus tratar y a cuáles no, pues el Espíritu Propietario puede decir que si es digno de realizar la expulsión, tanto cuanto, su prerrogativa de hacerlo, se la Ha Concedido nuestro Amoroso Padre Dios al otorgarle su Individualidad.

Por cierto, si te toca asistir a un Espíritu Propietario en la expulsión de un Espíritu Invasor -exorcizar-, recuerda que, si puedes hablar con el Espíritu Invasor, pero sólo para recordarle que no tiene autoridad para lastimar a otros Espíritus y tampoco a sus Naves -Cuerpos-, porque éstas le Han Sido Asignadas por nuestro Amoroso Padre Dios sólo para el usufructo del Espíritu Propietario. Pero esto debes decírselos con tranquilidad, sin perder la compostura, porque con violencia nada se logra, mucho menos lo espiritual. Si en el interín de la conversación el Espíritu Invasor te recuerda tus fallas, fragilidades, … pecados, pues siéntete orgulloso de estos porque es a través de tus errores que logras ‘Crecer Espiritualmente’ al superarlos. Esto es válido incluso si aún no los has superado, porque ciertamente estas vivo y tienes oportunidad de superarlos. Dicen por allí que: “La única forma de ‘Aprender’ es cayendo”, por lo que, aquel que no comete errores con seguridad no está ‘Aprendiendo’ nada, porque con seguridad no estará ‘Experimentando la Vida’. De manera que, ríete de las palabras del Espíritu Invasor diciéndole: “Por lo menos yo estoy vivo, por lo que tengo oportunidad de rectificar, mientras que tú estás evitando ir al Más Allá, para que se te Asigne un Cuerpo de tu Propiedad, el cual puedas utilizar para ‘Crecer en el Conocimiento de Dios’ y deslastrarte de tus vicios. Por cierto que, te recuerdo que, estos Objetivos de ‘Crecer en el Conocimiento de Dios’ y deslastrarte de tus vicios, sólo lo puedes lograr con un Cuerpo Asignado por nuestro Amoroso Padre Dios, por lo que jamás lo lograrás intentando robarte el Cuerpo de algunos de nuestros Hermanos. ¡Anda ya!!! ¡Vete al Más Allá!!! y ‘Planifica’ un Cuerpo Propio, con el cual puedas ‘Crecer en el Conocimiento de Dios’ y deslastrarte de tus vicios”.