martes, 28 de noviembre de 2023

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte LIII

LIII.LEYES MORALES – Libro III / Capítulo I: LEY DIVINA O NATURAL / Parte I
LEYES DIVINAS

Una ‘Ley’ es una Regla o Norma impuesta por alguna autoridad superior. Una ‘Regla’ o una ‘Norma’ es un principio que se impone o se adopta para dirigir la conducta o la correcta realización de una acción o el correcto desarrollo de una actividad. De lo anterior se deduce que, UNA LEY ES UN PRINCIPIO IMPUESTO POR ALGUNA AUTORIDAD SUPERIOR A LOS FINES DE DIRIGIR LA CONDUCTA O LA CORRECTA REALIZACIÓN DE UNA ACCIÓN O EL CORRECTO DESARROLLO DE UNA ACTIVIDAD.

Evidentemente, en un Universo tan ecléctico, muchos y diversos son los principios que se deben imponer para evitar el caos, tanto cuanto para esto existen las leyes. De hecho, existen las denominadas Leyes Universales, las cuales los Creyentes consideramos han sido Impuestas por Dios y los no creyentes dicen que existen simplemente porque existen, como si ninguna autoridad superior las hubiera impuesto, por lo que, la condición de ‘imposición’, propia de una ley, no es considerada por los no creyentes. Extrañamente, conocemos muchas Leyes Divinas, las cuales el hombre ha logrado descubrir y se las apropia como si fueran dictadas por los propios hombres. La Ley de la Gravedad, por ejemplo, ya existía desde la eternidad, mucho antes de la presencia de Isaac Newton en el tiempo, y el hombre ciertamente la ‘Experimentaba’ en su día a día, pero solo reconoció su existencia al ver caer una manzana.

Las Leyes Divinas se cumplen porque son una Imposición de Dios, para evitar el caos. Los planetas giran alrededor de un sol. Los soles giran alrededor de un eje galáctico. Las galaxias giran alrededor de un Eje Universal… Algunas de las Leyes Divinas son inquebrantables, por Mandato Divino, mientras que otras pueden ser quebrantadas por el hombre, a quien se le otorgó el Libre Albedrío, a los fines de que pudiera jugar con esas Leyes y colocarlas al servicio del hombre. Un pesado avión no debería poder volar, pero lo logra gracias a que el hombre logró quebrantar, en cierto modo, la Ley de la Gravedad, al jugar con las leyes de la aerodinámica.

Algunas de las Leyes Divinas son propiamente Leyes Morales, las cuales pretenden ‘dirigir la conducta de los hombres’, a los fines de una existencia armoniosa, pero, al otorgarle al hombre el Libre Albedrío, ha permitido que el mismo hombre quebrante esas Leyes Morales, a los fines de posteriormente Juzgar sus conductas y dar a cada quien lo que merece -los que actúen bien recibirán una vida mejor y los que actúen mal pues una vida desdichada: SIMPLE KARMA-. De hecho, las leyes que comúnmente conocen los hombres son las que el mismo hombre ha creado a los fines de recordarnos las Leyes Morales de Dios, por lo que se les conoce propiamente como Leyes Morales, las cuales pretenden ‘dirigir la conducta de los integrantes de una nación’, a los fines de una sana convivencia social. Pero ocurre que, así como el hombre siempre acostumbra a quebrantar las Leyes Divinas -Morales y Universales-, pues con mayor frecuencia suelen quebrantar las Leyes Morales, creadas por el mismo hombre, incluso creando otras leyes dizque morales, para quebrantar las Leyes Morales de Dios. El mejor ejemplo de esto es la Constitución de los Estados Unidos de Norteamérica, la cual, después de haber sido creada lo más cercanamente posible a las Leyes Morales de Dios, comenzaron a crear enmiendas tras enmiendas y así tergiversaron su propia moral.  

(288): 614. ¿Qué se debe entender por la ley natural? – “La ley natural es la ley de Dios. Es la única verdadera para la felicidad del hombre. Le indica lo que debe hacer o no hacer, y sólo es desdichado porque de ella se aparta”. (Lo concluyente de esta atinada respuesta es que TODO LO QUE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS HACE ES PARA LA DICHA DE SUS HIJOS, por lo que sólo es desdichado el hijo que se aparta de La Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios, QUIEN CREA LEYES NO PARA SOMETER SINO PARA LA SANA CONVIVENCIA DE SUS AMADOS HIJOS).

PANTEÍSMO

El ‘Panteísmo’ es una doctrina filosófica según la cual TODO LO QUE EXISTE Y DIOS SON LA MISMA COSA. El ‘Panteísmo’ no estipula a un ente como Dios, sino que infiere que las LEYES NATURALES Y TODO LO QUE EXISTE (la suma de todo lo que fue, es y será) SE REPRESENTA POR MEDIO DEL CONCEPTO TEOLÓGICO DE LO QUE LAS RELIGIONES LLAMAN DIOS. Aunque no lo crean, el ‘Panteísmo’ era una doctrina filosófica fuertemente cuestionada por los católicos y los protestantes, en atención a que no podían asimilar aquello de que Dios Forme parte de lo material, tanto cuanto lo material es corruptible. En atención a estos cuestionamientos, algunos filósofos como Spinoza, pese a tener una visión del mundo y de la fe muy cercanas a la doctrina ‘Panteísta’, defendían sus ideas, procurando no confundir la naturaleza material (natura naturata) con Dios, sino tan sólo la naturaleza inteligente (natura naturans). Igual ocurre con el ‘Espiritismo’, quienes procuran no incurrir en semejante confusión, estableciendo inclusive que las leyes de Dios son una cosa y Dios mismo es otra.

Lo anterior lo aclaro porque, el traductor de “El Libro de los Espíritus”, que estoy leyendo, investigando y profundizando, hace la misma aclaratoria a pie de página, respecto a una respuesta dada por los Espíritus Superiores a Kardec, la cual transcribo en la parte correspondiente a mis comentarios.

615. ¿Es eterna la ley de Dios? – “Es eterna e inmutable, como Dios mismo”. («Debido a este principio: “la ley natural es la ley de Dios, eterna e inmutable como Él mismo”, ciertos teólogos católicos y protestantes acusan al Espiritismo de ser una doctrina panteísta. Lo propio hicieron con SPINOZA, para quien Dios, la sustancia única, es la misma Naturaleza, pero no en su aspecto material y sí en sus leyes. SPINOZA replicó: “Lo afirmo con Pablo -Hechos 17:28-, y quizá con todos los filósofos en Dios: me atrevo incluso a agregar que ese fue el pensamiento de todos los antiguos hebreos” (Carta LXXIII, explicando la proposición XV de la Ética: “Todo lo que existe, existe en Dios, y nada puede existir sin ser concebido por Dios”). Aun cuando haya profunda divergencia entre la concepción spinoziana y la espírita acerca de Dios, ambas concuerdan al negar el antropomorfismo -dar cualidades y formas humanas a lo que no es humano- católico y protestante, al reafirmar el principio de Pablo antes citado y al establecer una identidad de origen y naturaleza divina para todas las leyes del Universo. Por otra parte, así como SPINOZA no confundía la naturaleza material (natura naturata) con Dios, sino tan sólo la naturaleza inteligente (natura naturans), del mismo modo el Espiritismo no incurre en semejante confusión, estableciendo inclusive que las leyes de Dios son una cosa y Dios mismo es otra. Véase el Capítulo I del Libro Primero, sobre Dios. No existe posibilidad de confusión entre Espiritismo y panteísmo, salvo que se admita como panteísta la doctrina de la inmanencia de Dios, aun por la fuerza de su trascendencia. Y en tal caso, católicos y protestantes también serían panteístas»

Como les he venido comentando: “LA VERDAD SE ALIMENTA DEL CONOCIMIENTO”, por lo que, cada vez que ‘Aprendemos un Conocimiento’ nuevo, la verdad que creíamos era La Verdad, va cambiando, … mejorando, hasta convertirse en algo más cercano a La Verdad. Pero esto no quiere decir que, aquella primera inferencia acerca de La Verdad, realmente no sea una verdad, tanto cuanto La Verdad se eslabona paulatinamente, construyéndose con pequeñas verdades. Los filósofos ‘Panteístas’ siempre tuvieron razón, sólo que no supieron explicarla utilizando el precario vocabulario de sus tiempos. En los tiempos de Spinoza, el vocabulario existente le permitía diferenciar entre la ‘naturaleza material’ -natura naturata- y la ‘naturaleza inteligente’ -natura naturans-, las cuales se diferenciaban en la menor o mayor pasividad.

El traductor de “El Libro de los Espíritus” nos habla del ‘Panteísmo’ cuando los Espíritus Superiores hablan de La Inmutabilidad de Dios, porque La Inmutabilidad implica que no tiene Cuerpo, tanto cuanto, como lo explicó Tomás de Aquino -Suma de Teología/Cuestión 3/Artículo 1-: «En absoluto Dios es cuerpo. Y esto puede demostrarse de tres modos: Primero, porque ningún cuerpo mueve a otros sí, a su vez, no es movido. ¡Dios es el Primer Motor, NO MOVIDO!, de donde se concluye que Dios no es cuerpo. Además, es necesario que el Primer Motor exista en acto y no en potencia, puesto que lo que está en potencia no pasa al acto sino por un ser en acto. Por lo tanto, es imposible que en Dios algo esté en potencia. También es concluyente que, aquello por lo que vive un cuerpo, es más digno que el cuerpo. Por lo tanto, es imposible que Dios sea cuerpo» y en el ‘Panteísmo’ puro se considera que Dios también es Cuerpo en la materia de lo creado. De allí que, la doctrina ‘Panteísta original, pareciera contraria a la doctrina Espirita, cuando en realidad lo que está ocurriendo es que, cuando se formuló la doctrina ‘Panteísta’ original no existían palabras para diferenciar ‘natura naturata’ y ‘natura naturans’. ¡Es cuestión de semántica!!!

Les aclaro que, La Inmutabilidad de Dios no se ha de entender como algo parado, inerte, muerto, sin sentimiento, sino más bien que está en pleno movimiento, que está en la suma actividad, en acto puro, sin mezcla de inactividad. ¡Dios y el hombre están en planos distintos!!! El hombre está sometido al tiempo, balanceándose entre el pasado y el futuro, pero nuestro Amoroso Padre Dios Es siempre presente. En consecuencia, tendría que decirse NO que Dios Es Inmutable, sino que ¡SUPERA Y TRASCIENDE EL CAMBIO!!! De allí que, el traductor de “El Libro de los Espíritus” nos señale que: “No existe posibilidad de confusión entre Espiritismo y panteísmo, salvo que se admita como panteísta la doctrina de la inmanencia de Dios, aun por la fuerza de su trascendencia. Y en tal caso, católicos y protestantes también serían panteístas.

Así pues, ciertamente Dios Es Inmanente en todas las cosas, tanto cuanto las cosas sólo existen por Dios, pero es preciso tomar en cuenta que, si bien es cierto que «Dios está en las criaturas de tres maneras diferentes: por ‘Esencia’, por ‘Presencia’ y por ‘Potencia’. Está por ‘Esencia’ dando el ser, el movimiento y la vida a todas las cosas, por ‘Presencia’ teniendo todas las cosas a su vista y por ‘Potencia’ sujetándolas todas a Su Imperio» tampoco es menos cierto que esta inferencia, si se quiere ‘Panteísta’, nos hace dudar de la Pureza de Dios, tanto cuanto es válido preguntarnos si Dios también Es Inmanente en el malvado. Es aquí en donde entra la diferencia entre ‘natura naturata’ y ‘natura naturans’ dado que, en el ‘malvado’ Dios está por ‘Esencia’, porque le dio el ser, el movimiento y la vida, por ‘presencia’, porque ciertamente DIOS VE LAS MALDADES QUE COMETE, pero en lo que se refiere a Su Potencia, no podemos decir que lo tiene sujeto a Su Imperio, tanto cuanto que por Su Voluntad nos ha otorgado el libre albedrío y entonces permite que sean malos. Lo cual no quiere decir que Dios no pueda sujetar al malvado a Su Imperio, simplemente decide no hacerlo, para darle oportunidad al malvado de que se convierta, haciendo uso de su Libre Albedrío).   



 

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