XLVII.MUNDO ESPÍRITA O DE
LOS ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo XI: LOS TRES REINOS / Parte II
LA DELGADA LÍNEA
DEFINITORIA
Una famosa niña solía
preguntarse: “¿Será que el hombre es un animal de costumbres o por costumbre es
un animal?”. Y es que, en algunos hombres, la línea definitoria que los separa
del Tercer Reina -Animal-, pareciera no existir, porque el comportamiento de
algunos hombres muchas veces es más salvaje que el de los propios animales
salvajes. Por eso yo suelo
denominar ‘HOMBRES’ a aquellos ‘Antropomorfos’ que se encuentran muy cerca de
esa línea definitoria que separa al Reino Animal del de los Hombres y denomino
‘Humanos’ a aquellos ‘Antropomorfos’ que se encuentran bastante alejados de esa
línea definitoria.
(276): 592. Si comparamos al hombre con los animales
en lo que toca a la inteligencia, la línea de demarcación entre aquél y éstos
parece difícil de trazar, porque algunos irracionales tienen, desde este punto de vista, una notoria
superioridad sobre ciertos seres humanos. Esa línea fronteriza
¿puede ser establecida de una manera exacta? – “Sobre este punto vuestros
filósofos no se hallan muy de acuerdo. Unos pretenden que el hombre es un
animal; otros, que el animal es un hombre. Todos se equivocan. El hombre es un ser aparte, que en ocasiones se rebaja
demasiado o que puede elevarse muy alto. En lo físico, el hombre es
como los animales, y está menos dotado que muchos de ellos. La Naturaleza les ha concedido todo lo que el hombre está
obligado a inventar con su inteligencia a fin de proveer a sus necesidades y a
su conservación. El cuerpo humano se destruye igual que el de los
animales, es cierto, pero su Espíritu tiene un destino que sólo él puede
comprender, porque únicamente él es del todo libre. ¡Pobres hombres,
que os rebajáis por debajo de la bestia! ¿No sabéis diferenciaros de ella? Reconoced
al hombre por el pensamiento de Dios”. (En mi humilde apreciación, lo que diferencia a un simple
‘hombre’ de un verdadero ‘humano’ es justamente su inclinación hacia Dios.
Mientras más alejado se encuentra de Dios, pues más
cerca se encuentra de pertenecer al Reino Animal, en vez de al Reino
de los Hombres, por lo que presentan características más propias de los
animales que de los hombres. Estos comportamientos degradados suelen ser el
propio de aquellos Espíritus que ocupaban el Cuerpo de un animal, pero se han
hecho Meritorios de ‘Ascender al Reino de los Hombres’, por lo que, aún les
cuesta abandonar algunas costumbres propias de los animales. No obstante, el
plus que obtiene el Espíritu de un animal al Reencarnar en el cuerpo de un
hombre, le dota de una inteligencia superior a la de los animales, que les
permite actuar por encima del mero instinto, y les ayuda ‘Perfeccionarse’ tanto
material como espiritualmente, aunque en las primeras del cambio, suelen
aprovechar ese plus sólo para ‘Progresar Materialmente’, por lo que, algunos de
esos Espíritus aprovechan su ‘Ilimitada Inteligencia’ para crear medios e
instrumentos que le ayuden a mejorar su existencia material, proveyendo a sus
necesidades y a su conservación. Se esperaría que,
este desarrollo si se quiere material de la Inteligencia, en alguna vida ayude
a ese hombre a convertirse en humano y comience a inclinarse hacia nuestro
Amoroso Padre Dios, para comenzar a ‘Crecer Espiritualmente’, a los fines de
‘Acercarse a Dios’, ‘Ascendiendo en sus Niveles de Consciencia’. La
‘Inteligencia Ilimitada’, que le otorgan a los Espíritus que logran hacer
Méritos para Ingresar al Reino de los Hombres, es lo que conocemos como EL
LIBRE ALBEDRÍO, tanto cuanto la ‘Inteligencia’
es propiamente la ‘capacidad de elegir’.
LOS ANIMALES
(277): 593. ¿Se puede
afirmar que los animales sólo obran por instinto? – “También en esto hay un
prejuicio. Bien es verdad
que el instinto predomina en la mayoría de los animales, pero ¿no estás viendo
que actúan con una voluntad determinada? Eso es inteligencia, aunque
sea limitada”. (La ‘Inteligencia Instintiva’, aunque
es una ‘Inteligencia Limitada’, ciertamente es ‘Inteligencia’, que le permite
al Espíritu dentro de ese Cuerpo animal ir ‘Progresando’ en su
‘Perfeccionamiento’, mediante el uso del Libre Albedrío, escogiendo lo bueno y
desechando lo malo. Luego, un animal escoge lo bueno y desecha lo
malo por puro instinto, porque tiene conciencia de que algo es malo o
peligroso, pero no es consciente del porqué es malo o peligroso. Cuando el Espíritu dentro del animal comienza a hacerse
‘Consciente’ del porqué algo es malo o peligroso entonces comienza a decidir a
voluntad lo que escoge y a partir de ese momento comienza a hacerse Meritorio
de Reencarnar en un hombre. De allí que, en algunas ocasiones,
podemos visualizar animales que parecieran actuar por voluntad -decidir- más que por instinto,
porque sus Espíritus están ‘Progresando’ al ejercitar su ‘Inteligencia
Instintiva’, lo que los hará Meritorios de ‘Ascender al Reino de los Hombres’.
En estos días vi un video de una cebra atacando a un guepardo para impedirle
que se llevara a su hijo. Esta cebra decidió -voluntad- enfrentar el peligro
para defender a su hijo. Si hubiera actuado por simple instinto con seguridad
hubiera salido corriendo para alejarse del peligro, pero decidió
voluntariamente ofrecer su vida por la de su hijo. Si bien es cierto que esto
puede ser catalogado como un simple instintito maternal, evidentemente el
instinto maternal superó al instinto animal, lo que hace de esa cebra una mejor
madre, apartándola de ser un simple animal. Muy probablemente, al morir esta
cebra su Espíritu Reencarnará en el Cuerpo de un antropomorfo, quizás femenino,
para que tenga la oportunidad de desarrollar su ‘Inteligencia’ maternal y así
hacerse Meritorio de continuar alejándose de la delgada línea definitoria, que
separa al Reino Animal del Reino de los Hombres).
594. ¿Poseen lenguaje los
animales? – “Si os referís a un lenguaje formado por palabras y sílabas, no. Pero un medio de comunicarse entre
ellos, sí. Se
expresan recíprocamente muchas más cosas de las que creéis. Pero su lenguaje se limita, igual que las ideas, a
sus necesidades”. (Evidentemente, el Espíritu de un animal que
no ha ‘Acumulado’ mucho ‘Conocimiento’ acerca de las cosas que lo rodean o
‘Experimenta’, tendrá ideas limitadas de lo que desea comunicar. Por esta
razón, las ideas que tiene el Espíritu de un animal se limitan a las
necesidades propias del cuerpo que habita -hambre, sueño, dolor, …- pero sin
ser ‘Consciente’ de lo que siente. Cuando ese animal aprende que al realizar ciertos gestos o movimientos
esas necesidades son satisfechas entonces comienza a desarrollar una forma de
comunicarse, a los fines de satisfacer sus necesidades. Este
‘Aprendizaje’ -de una forma de comunicarse- ayuda al Espíritu a separarse de la
delgada línea definitoria que separa el Reino Animal del Reino de los Hombres,
lo que con seguridad lo hará ‘Meritorio’ de ‘Ascender de Nivel’, cuando le
toque Reencarnar. Mientras más ‘Aprende’ el Espíritu de un animal a
diferenciarse de los animales, tiene mayor posibilidad de Reencarnar en un
hombre, pero esa línea definitoria que separa a ambos Reinos es tan delgada
que, muchas veces, se nos complica diferenciar entre algunos animales y los
hombres y viceversa).
AUSENCIA DEL LIBRE
ALBEDRÍO
(278): 595. ¿Poseen los animales el libre albedrío de sus actos? – “No son simples máquinas, como creéis. Pero su libertad de acción se halla limitada a sus necesidades, y no es posible compararla con la del hombre. Puesto que aquéllos son muy inferiores a éste, no les caben los mismos deberes. Su libertad se restringe a los actos de la vida material. (En los tiempos de Kardec, quizás también en los nuestros, se creía que Descartes tenía razón al afirmar que los animales no portaban Espíritus, sino que eran como máquinas, que obraban conforme a las leyes de la materia. No obstante, hoy en día muchos comprendemos plenamente que: SI ESTÁ VIVO ENTONCES PORTA UN ESPÍRITU. Luego, al ser un animal, NO CUENTA CON EL DON DEL LIBRE ALBRDRÍO, el cual únicamente se le otorga a aquellos Espíritus que logran ‘Méritos’ para ingresar al Reino de los Hombres. Sólo los hombres tienen el beneficio de poder hacer su voluntad. SÓLO LOS HOMBRES PUEDEN LLEVARLE LA CONTRARIA A DIOS. El resto de los Espíritus, aquellos que jamás han Encarnado en un hombre, no tienen el beneficio de escoger entre el bien y el mal, por lo que siempre escogen el bien, pero no porque se sientan obligados a hacerlo, sino porque realmente desean hacerlo, tanto cuanto se saben amados por Dios y desean servirle, pero cuando un Espíritu Encarna en un hombre, el Velo que le colocan al momento de Encarnar como hombre, deja de percibir el Infinito Amor que Dios le tiene y consecuentemente comienza a buscar otros amores. Así pues, cuando los animales realizan actos en apariencia barbáricos, estos no se les computa como tal, porque hacen simplemente aquello para lo cual fueron creados, por lo que, de alguna forma o manera, los animales hacen La Voluntad de Dios.
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