XLVIII.MUNDO ESPÍRITA O DE LOS ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo XI:
LOS TRES REINOS / Parte III
SOJÚZGUENLOS
597. Puesto que los
animales poseen una inteligencia que les confiere cierta libertad de acción,
¿existe en ellos un principio independiente de la materia? – “Sí, y que sobrevive al cuerpo”.
(Ese
“principio independiente de la materia” que “sobrevive a la materia”
evidentemente es el Espíritu, que porta dentro de sí todo ser
viviente. Luego, si la Misión de todo Espíritu es “Crecer, además de
multiplicarse”, entonces, los Espíritus que se
encuentran dentro de los Cuerpos de los animales también tienen la obligación
de ‘Perfeccionarse’, tanto cuanto es una Orden Divina.
Pero ocurre que, si bien
es cierto que los Espíritus contenidos dentro de Cuerpos de animales, “poseen
una inteligencia que les confiere cierta libertad de acción”, esta
‘Inteligencia Instintiva’, en la mayoría de los animales, no llega a ser de
mucha ayuda, a los fines de la ‘Perfección del Espíritu. Luego, ‘Consciente’ de que el ‘Perfeccionamiento Espiritual’ es
paulatino -plantas, animales y finalmente hombres-, nuestro Amoroso Padre Dios
Le Asignó a su obra más ‘Perfeccionada’ -el hombre- el ayudar a los Espíritus
menos ‘Perfeccionados’ a procurar lo propio, al decirles: “Allí
tienen al resto de La Creación, las dejo en sus manos, SOJÚZGUENLA y enseñoréenla”. –(Génesis
1:28)-.
Muchas son las
palabras en nuestro argot diario cuyo significado etimológico que la mayoría
desconoce, porque pocos son los que se esfuerzan por hacerse ‘Conscientes’ de
lo que dicen. Si a esto le sumamos el nefasto hecho de
que, los organismos encargados de regular la ortografía y definición de las
palabras, se encuentran perdidos en la vorágine del libertinaje permisivo, pues
muchos son los que se dejan arrastrar por esa vorágine y terminan mal
interpretando lo que leen, particularmente en La Palabra Divina. ‘Sojuzgar’,
por ejemplo, la definen frecuentemente como: “Mandar VIOLENTAMENTE sobre
alguien” y ‘Enseñorear’ como: “Hacerse señor y dueño de una cosa para
dominarla”. De manera que, si nos guiamos simplemente por las definiciones de
estas palabras, pareciera que, aquel Dios a Quien consideramos Amor, estuviera
mandando: “Allí tienen al resto de La Creación para que la vuelvan ñoña”.
Pareciera que, al ser arrastrados por la vorágine
del libertinaje permisivo, de los organismos encargados de regular el uso de
las lenguas, la gran mayoría de los habitantes de este planeta, mal
interpretaron a nuestro Amoroso Padre Dios y se han dado a la tarea de volver
ñoña a La Creación.
De allí que, para evitar esas pésimas
interpretaciones de Las Escrituras Sagradas, tenemos que hacernos ‘Conscientes
de lo Que Es Verdaderamente nuestro Amoroso Padre Dios’ y darle un significado
a Sus Palabras lo más cercano a Su Realidad Ontológica. En este
orden de ideas, si muchos de ustedes viven pregonando que Dios Es Amor,
entonces, evidentemente, no puede estarnos ordenando
que maltratemos aquello que Él Creó con tanto Amor. De allí que, debemos
aprender a darle un significado a cada palabra que leemos en Las Sagradas
Escrituras lo más cercano al Amor que Dios nos tiene, aunque estas
palabras, en atención al significado que solemos darle, parecieran hablarnos de
un Dios carente de Amor.
Resulta que, la palabra ‘SOJUZGAR’ está compuesta del
prefijo ‘so’ que significa ‘debajo’ y el verbo ‘juzgar’ que significa ‘dar a
cada quien lo que merece’. De donde se desprende que, ‘Sojuzgar’
es ‘organizar -poner debajo lo que vaya debajo- dándole a cada cosa su justo
valor’. Así pues, a cada animal debemos
determinar para qué cosa sirve y organizarlos en función al servicio que pueden
prestar. ‘Enseñorear’ ciertamente significa
‘hacerse señor y dueño de una cosa o de alguien para dominarle’,
pero, evidentemente, si Dios Es Amor, no me puede estar pidiendo que lo domine
con violencia ni para que cumpla con mis vanos deseos, sino que, con toda
seguridad, nuestro Amoroso Padre Dios nos está pidiendo que siempre
tengamos ‘Consciencia’ de que somos nosotros los que debemos dominar a los
animales, en atención a nuestro ‘Progreso Espiritual’, y no los animales los
que deben dominarnos a nosotros, tanto cuanto ese ‘dominio’ que debemos tener sobre los animales y el resto
de la Creación se fundamenta en la superioridad de nuestros Espíritus,
en atención al ‘Progreso’ que hemos ‘Alcanzado Espiritualmente’, que nos hizo
‘Meritorios’ de Reencarnar en un hombre.
Es así que, la
interpretación más idónea que debemos darle al versículo 28 del capítulo 1 del
Libros Génesis es: “Miren,
allí tienen al resto de La Creación, las pongo en sus manos -enseñoréense de
ella- y organícenla, para que cada quien cumpla ‘Responsablemente con sus
Funciones’ y ayúdenlos a ‘Progresar’, haciéndolos ‘Conscientes’ de su Función
Principal, la cual es servir”.
Luego, esta instrucción debemos cumplirla lo más dignamente posible,
incluso haciendo uso de la vara, pero sin violencia, sino con Amor, porque Dios
Es Amor. No se trata de ejercer dominio simple y llanamente porque somos
superiores al resto de La Creación, sino porque estamos ordenados a cumplir con
nuestra Misión de ayudar al resto de los Espíritus, que se encuentran por
debajo nuestro, a ‘Ascender en los Niveles de Consciencia’, para que logren
Reencarnar, en su próxima vida, en un Cuerpo de hombre.
CONSCIENCIA DE UNO CON
Y EN DIOS
Lo anterior es una
conclusión lógica de mi ‘Consciencia de formar parte de un Todo’, el cual Es
Dios, de quien todos los Espíritus somos sus Hijos, por lo que todos los Espíritus
son mis Hermanos. Según lo veo yo, en las
plantas y en los animales se encuentran mis Hermanos. Algunos de
ellos acaban de ingresar a este Planeta y adoptan forma de plantas, lo que los
hace infinitamente frágiles, como niños recién nacidos, que dependen
absolutamente del cuidado de sus Hermanos, para no sufrir. Otros, que ya han
superado su ignorancia ontológica, Encarnan como animales, algunos más
desarrollados que otros, en atención a sus ‘Progresos Espirituales’, por lo
que, algunos compartirán más cerca del hombre que otros y sus servicios serán
más ‘Meritorios’, tanto cuanto se encuentran más cerca de aquellos que estamos
llamados a ayudarlos a ‘Progresar Espiritualmente’.
Los Espíritus que se
encuentran dentro de los animales son ciertamente nuestros Hermanos. Algunos de
ellos aún no han ‘Progresado’ lo suficiente, por lo que son algo rebeldes, como
niños de meses, que por todo lloran y patalean -animales salvajes-. Otros han logrado ‘Progresar’ algo, por
lo que son animales domesticables, que pueden habitar cerca del hombre.
Estos son Hermanos nuestros que se encuentran en diferentes ‘Niveles de
Instrucción’ -preescolar, primaria, secundaria-, por lo que nos son útiles en la
medida del Nivel de Instrucción en el cual se encuentran. A todos ellos, en
atención al Amor de Hermanos que ciertamente tenemos por ellos, debemos
ayudarlos a ‘Progresar’, a los fines de que sean promovidos en sus próximas
Reencarnaciones a los Niveles más cercanos al Reino de los Hombres, hasta
llegar a formar parte de ese Reino.
Sirva lo anterior para
recordarles a aquellos que acostumbran a enamorarse de los animales, hasta el
punto de que les titulan de hijos, que, si bien es cierto que son nuestros
Hermanos -no hijos-, son Espíritus en ‘Perfeccionamiento’, que requieren de nuestra
asistencia para lograr ‘Progresar’ a los ‘Niveles de Consciencia’, que les
permitan ‘Acceder’ al Reino de los Hombres, por lo que, si acostumbras a
tratarlos como a hijos, pero tampoco eres ‘Consciente’ de la ‘Responsabilidades
de un Padre’ -lo que te obliga a educarlo incluso con el uso de la vara-, le
estarás negando al Espíritu de ese animal, el cual es tu Hermano, la
posibilidad de ‘Progresar’ para ‘Ascender al Reino del Hombre’. TUS
MASCOTAS NO SON TUS HIJOS, SINO QUE SON TUS HERMANOS MENOSRES A LOS QUE DEBES
AYUDAR A ASCENDER DE GRADO. Y esto es tu obligación, tanto cuanto es una Orden
Divina y tu Hermano lo requiere, aunque parezca que lo que te está pidiendo es
que lo malcríes y le permitas dominarte. Cuando
malcrías a tus mascotas estás coartando la posibilidad, tanto al Espíritu del animal
como a tu propio Espíritu, de ‘Perfeccionarse’, tanto cuanto ni tú cumples con
tus ‘Responsabilidades’ ni obligas a tu mascota a cumplir con las suyas.
UN ALMA INCIPIENTE
597 a. Ese principio ¿es
un alma similar a la humana? – “Es también un alma,
si así lo queréis. Ello
depende del sentido que se dé a esta palabra. Pero es inferior a la del hombre.
Hay entre el alma de los irracionales y la humana tanta
distancia como la que existe entre el alma del hombre y Dios”. (Debido a
que Kardec aún no comprende lo que es el Alma, los Espíritus Superiores aceptan
y disculpan su ignorancia, al querer suponer que un animal tiene Alma. El Alma se gana justamente cuando
abandonamos el Reino Animal para Reencarnar en el Reino de los Hombres.
No obstante, los Espíritus Superiores, al comprender que Kardec confunde el
Espíritu con una de sus Extensiones, le indican que ciertamente un animal tiene
un Espíritu -lo que Kardec denomina Alma-, pero ese Espíritu es inferior al de
los hombres, tanto cuarto no se ha ‘Perfeccionado’ lo suficiente, para
Reencarnar en un hombre y así hacerse Meritorio de proyectar un Alma. Por
cierto que, para todos aquellos que aún no comprenden la diferencia funcional
entre Espíritu y Alma, les recomiendo que lean mi artículo en el siguiente
link: https://verdaderoscreyentes.blogspot.com/2023/10/mi-comprension-de-un-espiritu.html
.
Ahora bien, a sabiendas
de que algunos Espíritus, Encarnados en animales, logran hacerse ‘Conscientes’
de aquello que ‘Experimentan’ en ese Cuerpo de animal, parecieran tener un Alma
Incipiente, que es lo que les ayuda a parecerse a los hombres y quizás los hace
Meritorios de Reencarnar, en su siguiente vida, en el Cuerpo de un hombre. Esto
es porque, en el Alma se almacena todo el ‘Conocimiento’ del cual nos hacemos ‘Conscientes’,
lo cual alimenta al Alma y la hace ‘Ascender en los Niveles de Consciencia’.
Esto es a lo que estamos llamados todos los Espíritus, incluyendo los de las
plantas y los de los animales, solo que, los
Espíritus contenidos dentro de las plantas y de los animales, tienen poca
capacidad de hacerse ‘Conscientes’ de lo que ‘Aprenden’, pero en el caso de los Espíritus
contenidos en animales que han logrado ‘Progresar Eficientemente’, ‘Acercándose’
mucho a la línea definitoria del Reino de los Hombres, es posible que porten un
Alma Incipiente, que logra proyectar cuando Reencarnan, finalmente, en un
hombre.
El Alma de los animales
es tan incipiente que es casi nula, por ello los Espíritus Superiores le
aclaran a Kardec que: “Hay entre el alma de los
irracionales y la humana tanta distancia como la que existe entre el alma del
hombre y Dios”. Esto es porque, lógicamente en el Alma de aquellos Encarnados en
Hombres, que hayan logrado acumular mucho ‘Conocimiento Consciente’, este ‘Conocimiento
Increscendo’ les ayuda a ‘Conocer a nuestro Amoroso Padre Dios e incluso a
parecerse a Él, en cuanto al ‘Conocimiento de todo lo que existe y sus
implicaciones’, lo cual nos hace, de alguna forma o manera, imagen y semejanza
de Dios, pero jamás iguales a Dios, porque SOLO DIOS ES EL OMNISCIENTE, OMNIPRESENTE,
… OMNIPOTENTE. Luego, esta diferencia cognoscitiva entre Dios y Su
Obra más ‘Perfeccionada’ -el hombre- evidentemente es abismal, lo que es
similar entre el ‘Conocimiento Consciente’ que pueda ‘Alcanzar’ el Alma de un
hombre y lo poco ‘Consciente’ que pueda hacerse un Espíritu contenido en el Cuerpo
de un animal, el cual es, por excelencia, irracional.
INDIVIDUALIDAD DEL ESPÍRITU
(279): 598. El alma de
los animales ¿conserva después de la muerte su individualidad y la conciencia
de sí? – “Sí su individualidad, pero no la conciencia de su yo. La vida
inteligente permanece en estado latente”. (Continúa Kardec confundiendo Alma y
Espíritu y los Espíritus Superiores continúan intentando hacerle comprender que
existe una diferencia entre ambas cosas, parte de una misma cosa. Les aclaro
que, no estoy denigrando de Kardec por su ignorancia, puesto que le comprendo plenamente,
tanto cuanto, no podemos esperar que aquello que hoy en día casi nadie
comprende, lo comprendiera Kardec en sus tiempos. Más bien MIS RESPETOS PARA
CON KARDEC, quien, pese a sus limitaciones cognoscitivas, propias de el aún
incipiente vocabulario de sus tiempos, logró escribir esta fina obra, de la
cual hoy en día -más de cien años después de su publicación- yo me estoy
valiendo para ‘Crecer en el Conocimiento de Dios’.
Justamente,
la diferencia entre Espíritu y Alma es que en el Alma radica la ‘Consciencia
del Espíritu’, la cual le da conciencia de su individualidad y de su Libre
Albedrío y es la Extensión que se hace ‘Consciente del Conocimiento Aprendido
por el Espíritu’ a través de las ‘Experiencias de Vida’ que el Cuerpo le
comunica al Periespíritu.
En varias ocasiones, los
Espíritus Superiores le han asegurado a Kardec que, los Espíritus son todos
iguales pero diferentes. Iguales, tanto cuanto todos fueron Creados por Dios
ignorantes y con las mismas potencialidades salir de esa ignorancia.
Diferentes, tanto cuanto cada
Espíritu se diferencia uno del otro justamente por el ‘Conocimiento del cual se
ha hecho Consciente’, que lo ha ayudado a salir de su ignorancia. De
allí que, todos los
Espíritus son únicos, en atención a los ‘Progresos Alcanzados’, pero también en
cuanto a su creación, porque cada Espíritu es Individual. No
obstante, los Espíritus sólo son ‘Conscientes’ de su
Individualidad cuando ‘Adquieren un Alma’, por lo que, mientras no ingresen al
Reino de los Hombres esa “conciencia de su yo” es nula, debido a la ausencia
del Alma. El Alma se activa al Encarnar por primera vez en un hombre, gracias a los incipientes ‘Conocimientos
Acumulados por el Espíritu’ durante sus Encarnaciones como vegetal y como animal,
los cuales estaban latentes.
Es preciso comprender que, la ‘Individualidad Espiritual’ nos Ha Sido Otorgada por nuestro Amoroso Padre Dios, pero es reforzada por cada uno de nosotros, conforme nos esforzamos por ‘Crecer en el Conocimiento de Dios’ y por deslastrarnos de nuestros vicios. Esto lo aclaro porque, si bien es cierto todos los Espíritus somos diferentes, en atención a los ‘Conocimientos Acumulados’ somos iguales en cuanto a nuestra individualidad, porque esta nos Ha Sido Otorgada por nuestro Amoroso Padre Dios. Es decir, nuestra individualidad no puede ser invadida ni vulnerada sin nuestro consentimiento, porque es un Don de Dios.
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