XLIV.MUNDO ESPÍRITA O DE LOS
ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo X: OCUPACIONES Y MISIONES DE LOS ESPÍRITUS / Parte III
ESPÍRITUS FLOJOS
Evidentemente, todos los
Espíritus que aceptan ser revestidos de materialidad -Encarnar- están
aceptando, de alguna forma o manera, alguna Misión o tarea, individual o
colectiva, la cual debe ser ejecutada durante un tiempo perentorio -durante la
vida-. Sin embargo, todos los Espíritus olvidan las Misiones o tareas
encomendadas, debido al Velo que se nos coloca al revestirnos de materialidad.
No obstante, los Espíritus Guías designados a cada Espíritu Encarnado tratan de
orientar a sus comisionados para que se inclinen por cumplir con esas Misiones
o tareas aceptadas. Muchos logran su objetivo, tanto cuanto la mayor parte de
los denominados humanos están realizando alguna labor, ya sea pequeña o grande,
en procura del sostenimiento de la propia humanidad. Ahora que, algunos
Espíritus -quizás demasiados- parecen no querer dejarse inspirar por sus
Espíritus Guías y se dedican a no hacer nada, por lo que se les conoce como
Espíritus Flojos.
(270): 574. ¿Cuál podrá
ser la misión de las personas voluntariamente inútiles en la Tierra? – “Hay, en efecto, personas que no viven más que para sí mismas
y no saben tornarse útiles para nada. Son pobres seres a los que
hemos de tener lástima, porque expiarán cruelmente su voluntaria inutilidad, y
su castigo se inicia con frecuencia en este mundo mismo, por el tedio y el
disgusto de la vida que experimentan”. (Muchas son
las personas que, pese a contar con los medios para ‘Progresar’, pierden la
vida en fiestas o en vicios inútiles, que no les ayudan para nada a ‘Progresar’
ni material ni espiritualmente, por lo que pierden incluso los
medios con los que contaban para ‘Progresar’ y seguidamente caen en una
vorágine de desdichas, que muchas veces los llevan a cometer locuras
inenarrables).
574 a. Puesto que tenían
ocasión de elegir, ¿por qué han preferido una existencia que en nada podía
beneficiarles? – “Entre
los Espíritus los hay también perezosos, que retroceden ante la perspectiva de
una vida de trabajo. Dios les deja hacer. Ya
comprenderán más tarde, y a sus expensas, los inconvenientes de su inutilidad,
y serán los primeros en pedir que se les permita recuperar el tiempo perdido.
También es posible que hayan escogido una vida más útil, pero al poner manos a
la obra renunciaron y se dejaron arrastrar por las sugestiones de los Espíritus
que los alentaban a entregarse al ocio”. (Algunos otros Espíritus, desde antes
de Reencarnar, eligen no aceptar ninguna Misión o tarea, por lo que les toca
nacer en lugares paupérrimos, en donde difícilmente se encuentra algo digno
para hacer y pasan una vida llena de desdichas y miserias, las cuales les hacen
reconocer la importancia de aceptar alguna Misión o tarea antes de Reencarnar,
a los fines de ‘Progresar’.
Es importante recalcar
que, todos los Espíritus pueden optar por ser
flojos, en atención al Libre Albedrío que nos ha regalado nuestro Amoroso Padre
Dios, motivo por el cual hoy en día pareciera que todos los denominados humanos
portaran un Espíritu Flojo, ya sea porque decidieron no aceptar
ninguna Misión o tarea o porque habiéndolas aceptado decidieron prestar
atención a lo que otros Espíritus Flojos no Encarnados les mal aconsejaron. En
cualquiera de los dos casos, las vidas materiales y
espirituales de esos Espíritus Flojos se tornan altamente incómodas, como si
estuvieran sufriendo algún castigo venido de Dios, pero resulta que Dios no
tiene nada que ver con las desdichas de las vidas de los hombres, sino que
éstas son la consecuencia de la flojera de los Espíritus, quienes,
al no esmerarse por ‘Ascender a Niveles Superiores de Consciencia’, pues
terminan alejándose de La Fuente de Todo Bien).
PROPIAMENTE MISIONES
Evidentemente, no todo lo
que hemos venido a hacer a este Mundo es propiamente una Misión, tanto cuanto
una Misión conlleva a la realización de tareas que, de alguna forma o manera,
ayudan al ‘Progreso de un Colectivo’, más o menos grande. Estas Misiones
frecuentemente le son asignadas a Espíritus que han ‘Progresado’ ampliamente,
por lo que tenemos que suponer que, aquellas tareas que se les asignan a la
mayoría de los Espíritus son simplemente tareas, que deben ejecutar si quieren
‘Progresar’ para que posteriormente se les asignen propiamente Misiones.
(270): 575. Las
ocupaciones comunes nos parecen más bien deberes que misiones, propiamente
dichas. La misión, según
la idea que se atribuye a esta palabra, tiene un carácter de importancia menos
exclusiva y, sobre todo, menos personal. Desde este punto de vista,
¿cómo se puede reconocer que un hombre tiene en este mundo una misión real? – “Por las
grandes cosas que llevan a cabo; por los progresos que ayuda a hacer
a sus semejantes”. (Queda claro que, las Misiones
Propiamente deben ayudar en el ‘Progreso’ de otros Espíritus, lo cual
diferencia a una Misión de una simple tarea, en atención a las grandes cosas
que las Misiones suelen llevar a cabo. Todos venimos con Tareas Asignadas, las cuales
debemos ejecutar dignamente, a los fines de lograr nuestros ‘Crecimientos
Individuales’, pero las Misiones se suelen Asignar a un Espíritu Avanzado para
el beneficio de un colectivo.
(271): 576. Los hombres a
quienes ha tocado una misión importante ¿estaban predestinados a ella antes de
su nacimiento? Y ¿tienen conocimiento de la misma? – “En ocasiones, sí. Pero
casi siempre la desconocen. Sólo tienen un objetivo vago al venir a la Tierra. Su misión se va diseñando con
posterioridad a su nacimiento, y conforme a las circunstancias. Dios los
impulsa por el camino en el que deben cumplir sus designios”. (Incluyendo
a aquellos que tienen grandes Misiones, todos venimos con El Velo puesto, por lo que desconocemos lo que
hemos venido a hacer a este Mundo. El Velo es lo que hace más
emocionante El Gran Juego, tanto cuanto, gracias al Velo, todos venimos en
igualdad de condiciones, tasto los más ‘Perfeccionados’ como los ignorantes. De
allí que, El Velo no es la excusa para no hacer lo que hemos venido a hacer,
tanto cuanto todos
estamos ordenados a descubrir el para qué hemos venido a este Mundo.
Los que tienen grandes Misiones se sienten
inclinados a realizarlas, porque sus Espíritus Guías los van empujando a
realizarlas, ordenando todas las cosas para que la Misión sea ejecutada.
Los que no tienen Misiones Asignadas pues deben hacerse ‘Conscientes’ de las tareas Asignadas,
las cuales suelen ser comunes para todos aquellos a quienes no se les ha
Asignado alguna Misión. Las Tareas son comunes porque se refieren al
cumplimiento de las Reglas de El Gran Juego, las cuales fueron Diseñadas para
que, al ejecutarlas, logremos ‘Crecer en el
Conocimiento de Dios’ y deslastrarnos de los vicios acumulados en vidas pasadas.
De manera que, pese al Velo, todos podemos y debemos
cumplir con nuestras Tareas, esforzándonos por ‘Conocer y Cumplir con las
Reglas’, las cuales se nos han dictado a través de la historia y se
encuentran registradas en nuestros Libros Sagrados. Pero recuerden leer entre las Líneas
de La Palabra Divina
si realmente desean enterarse de Las Reglas, porque al ser un Juego que
nos hace Meritorios de El Más Maravilloso Premio, pues no pueden esperar que
sea sencillo descubrir Las Reglas y mucho menos ejecutarlas).
SIMPLES ASISTENTES
(271): 577. Cuando un
hombre realiza algo útil, ¿lo hace siempre en virtud de una misión anterior y
para la cual estaba predestinado, o puede, en cambio, recibir el encargo de una
misión que no había previsto? – “Todo lo que hace el hombre no es resultado de una misión para la que
estaba predestinado. Con frecuencia es él el instrumento de que se
sirve un Espíritu para hacerle ejecutar algo que considera útil. Por
ejemplo, un Espíritu piensa que sería conveniente escribir un libro que él
mismo haría, si estuviera encarnado. Busca entonces al escritor que sea más
apto para comprender su pensamiento y expresarlo. Le da la idea de ello y lo
dirige en la ejecución de la obra. De esta manera, aquel hombre no había venido
a la Tierra con la misión de redactar ese libro. Lo mismo acontece con ciertos
trabajos artísticos o de descubrimientos. Hay que agregar todavía que, durante el sueño de su cuerpo, el
Espíritu encarnado se comunica directamente con el Espíritu en estado errante,
y ambos se ponen de
acuerdo para la realización”. (Una de las más hermosas implicaciones
del Velo que se nos coloca antes de Reencarnar, es el hecho de El Velo nos hace olvidar si somos Espíritus Superiores, a los
fines de que no nos vanagloriemos de nuestros ‘Progresos’ y a los Espíritus
poco ‘Progresados’ no les permite recordar su imperfección para que no
claudiquen en sus esfuerzos por ‘Progresar’. El Velo nos obliga a todos a
sentirnos “siervos inútiles” –(Lucas 17:7-10)-, quienes debemos esforzarnos por realizar nuestras Tareas con la mejor
diligencia posible y encima de eso mantenernos siempre dispuestos -vestidos
adecuadamente- para realizar otras Tareas o Misiones que se nos Asignen.
En mi caso, debido al Velo, yo no tengo la certeza de que aquello de lo que les
escribo es el fruto del ‘Conocimiento Acumulado’ en mis vidas pasadas, sino que
más bien creo que soy un ‘simple asistente’ de un Siervo de Dios, por lo que
puedo decir que soy el siervo de un siervo, que me he vestido de escritor, para
tomar nota de lo Dictado por un Siervo de Dios. Luego, como estoy ‘Consciente’ de que todos somos Hijos de Dios, me
cuesta autodenominarme ‘siervo’, aunque ciertamente, además de Hijo, soy un ‘servidor’
-puesto que para los Hijos de Dios es un
placer enorme el servir, por lo QUE PROCURAMOS siempre el ser útiles-, pero
prefiero denominarme Asistente de un Espíritu -creo que Superior-, quien
decidió escogerme como su lápiz, para escribir las novelas y los artículos que
él hubiera querido escribir, mientras estuvo encarnado. Esto lo
infiero porque, el ejemplo dado por los Espíritus Superiores a Kardec, me calza
como anillo al dedo, tanto cuanto comencé a comprender más a Dios y a todo lo
que Él Implica mientras escribía una novela, la cual tuve que replantear muchas
veces, en atención a ciertos sueños que me movieron a indagar acerca de nuestro
Amoroso Padre Dios y el Más Allá. De manera que, aunque realmente no sea yo un
Espíritu Superior, espero que, al estar Asistiendo a uno, pueda obtener Méritos
suficientes para también Ascender a los Niveles Superiores de Consciencia, lo
cual realmente estoy intentando, a los fines de no tener que volver a
Reencarnar en un Planeta tan grosero).
SIERVOS FLOJOS
Tristemente pareciera que,
la mayoría de los que habitan este Mundo son ‘siervos flojos’, que no cumplen
con las tareas que se les han asignado y mucho menos con sus Misiones, porque
le deshumanización de nuestros tiempos se hace evidente en la falta de fe de
los mal denominados humanos.
(271): 578. ¿Puede el
Espíritu fracasar en su misión, debido a su propia culpa? – “Si no es un
Espíritus Superior, sí”. (Queda en evidencia que la mayoría de los que compartimos en este Mundo no
podemos autodenominarnos Espíritus Superiores, tanto cuanto, si lo fuéramos, no
fallaríamos en nuestras Tareas y mucho menos en nuestras Misiones.
Además, lo común es que los Espíritus Superiores no
Reencarnen, aunque ciertamente pudieran hacerlo y, de hacerlo, con
seguridad sería para realizar una Gran Misión y con seguridad no fracasarían al
hacerlo. De allí que, se afianza más la idea de que no soy un Espíritu
Superior, tanto cuanto, pese a todo lo que he escrito, no he logrado mover a
nadie a leer, analizar y profundizar aquello de lo que escribo, por lo que mi
fracaso, al no lograr comunicar aquello que se me ha encomendado comunicar, me
dice que no soy un Espíritu Superior. Pero tampoco soy un Espíritu Flojo, tanto
cuanto me esfuerzo mucho por comprender y escribir aquello que me Dicta un
Espíritu Superior, quien quizás no tenga la intención de hacer estas
Revelaciones públicas en el corto plazo, sino que simplemente quería escribir
al respecto y me utiliza a mí como a su lápiz. Ciertamente, me desanima un poco
la falta de interés pública en aquello que escribo, pero como yo simplemente
estoy tomando Dictado, pues cumplo con la Misión que se me está encomendando,
de simplemente tomar Dictado, sin claudicar, porque quien me Dicta debe ser el
interesado en mover el interés de mis pares -aquellos que manifiestan un
interés cierto en Dios y todo lo que a Él Concierne- a leer, investigar y
profundizar aquello que se me Dicta. Mientras, agradezco a nuestro Amoroso Padre
Dios el ser el mayor beneficiario de aquello que se me está Revelando, tanto
cuanto, al leer, investigar y profundizar aquello que se me Dicta, me estoy
haciendo cada vez más ‘Consciente de Dios y lo que Él Implica’).
578 a. ¿Cuáles son para él las consecuencias de esto? – “Deberá recomenzar su tarea. En ello consiste su punición. Además, sufrirá las consecuencias del mal que haya ocasionado”. (Ya lo había inferido Siddhartha: “La única forma de evitar subirnos a la Samsara es esforzándonos por ser uno con Dios”. ¡No hay otra forma!!! Mientras no nos esforcemos por ‘Crecer en el Conocimiento de Dios’ y en deslastrarnos de los vicios acumulados en vidas pasadas, no lograremos ser uno con Dios, lo que implica tener que subirnos a la Samsara -nacer, vivir, morir, Reencarnar-, una y otra vez, con los sufrimientos que esto implica, el vivir revestidos de materialidad implica tener necesidades materiales, que suelen transformarse en deseos de lo material y, como nos lo aclaró Siddhartha: “El deseo de lo material es la causa de nuestros sufrimientos”, porque se hace casi imposible el evitar sufrir por aquello que deseamos y no logramos obtener. De allí que, el incumplimiento de las Tareas asignadas conlleva a la punición -pena o castigo- de tener que volver a Reencarnar, para recomenzar la tarea. Si no logras comprender las clases que te dieron en primer grado con seguridad no lograrás ser promovido al segundo grado y así sucesivamente. Este ejemplo te sirve para comprender que, la punición de la que nos hablan los Espíritus Superiores no se refiere a un castigo impuesto por Dios, sino que es más bien auto impuesto, tanto cuanto, si no te esfuerzas por acumular los Méritos –‘Conocimiento’, comportamiento, … Presencia’- que signifiquen que eres digno de ser promovido al grado superior, pues con seguridad tendrás que repetir ese grado -el inferior-, una y otra vez, hasta que finalmente logres los Méritos para ser ‘Ascendido’).
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