LXV.LEYES MORALES – Libro III
/ Capítulo VI: LEY DE DESTRUCCIÓN
/ Parte I
LA NECESARIA DESTRUCCIÓN
Imagino yo que, en este tema, Kardec se refiere a aquellos
eventos denominados ELE (Eventos Ligados a la Extinción), que ocurren cada
cierto tiempo. Esto es porque, muchos son los que no comprenden la
necesidad de estos eventos catastróficos, por lo que tienden a renegar de Dios,
cuando estos ocurren. Justamente, estos eventos catastróficos, además de servir para equilibrar la
población, también sirven como Pruebas para verificar quiénes tienen su fe bien
arraigada, sean de la religión que sean.
(325): 728 a. Así pues, el
instinto de destrucción ¿habría sido dado a los seres vivos con miras
providenciales? – “Las criaturas de Dios son los instrumentos de que Él se
sirve para alcanzar sus fines. Con el propósito de alimentarse, los seres vivos se destruyen
mutuamente, y esto, con el doble objetivo de mantener el equilibrio en la
reproducción, la cual podría tornarse excesiva, y utilizar los despojos de la
envoltura exterior. Pero lo que siempre
se destruye es esta envoltura, que sólo constituye el accesorio y no la parte
esencial del ser pensante. La
parte esencial es el principio inteligente, que es indestructible y se va elaborando en las diversas metamorfosis
que experimenta”. (La palabra ‘destruir’ viene del latín ‘destruere’,
que significa ‘arruinar, deshacer’. Por esto inferí que
Kardec se refiere a los ELE. No obstante, los Espíritus Superiores, en sus
respuestas, parecen referirse a todo evento que implique la pérdida de la vida
material, ya sea violentos o no. Se refieren propiamente a la ‘destrucción del Cuerpo’, al cual
consideran simplemente una envoltura frágil y desechable, que sólo sirve para
proveer de ‘Experiencias de Vida’ al Espíritu que porta dentro de sí, el cual
ES INDESTRUCTIBLE Y SE REGENERA, CON CIERTAS MEJORAS, CADA VEZ QUE REENCARNA,
EN UN PROCESO DE METAMORFOSIS, QUE LO MUEVE A OCUPAR DIFERENTES TIPOS DE
CUERPOS, A LOS FINES DE IR CRECIENDO CON CADA EXPERIENCIA DE VIDA.
Luego, la ‘destrucción’
de los Cuerpos se juzga necesaria, porque sin la ‘Bendita Muerte’ no tendríamos
la oportunidad de ‘Regenerarnos y Mejorar’).
730. Puesto que la muerte
debe conducirnos a una vida mejor, librándonos de los males de nuestra actual
existencia, y por tanto aquélla es más de desear que de temer, ¿por qué le
tiene el hombre un horror instintivo, que hace que le tenga tanta aprensión? – “Os
lo dijimos: el hombre debe tratar de prolongar su vida para cumplir con su tarea.
Por eso Dios le ha concedido el instinto de
conservación, y dicho instinto le sostiene en medio de las pruebas. A no ser por el Instinto de Conservación, con sobrada frecuencia
se dejaría llevar por el desaliento. La voz secreta que le hace rechazar
la muerte le dice que todavía puede realizar algo en pro de su adelanto. Cuando
un peligro se cierne sobre él, es una advertencia para que aproveche la
prórroga que Dios le otorga. Pero el ingrato casi siempre da gracias a su buena
estrella y no a su Creador”. (Justamente, gracias a este Instinto de
Conservación, es que la gran mayoría de los humanos
luchan en contra de las enfermedades y por ende en contra de la muerte, a pesar
de lo tortuosa que suele ser la vida, llena de hermosas
‘Experiencias’ pero también de muchos sufrimientos y penas, producto de las
necesarias Pruebas. Y claro que, algunos
sucumben con tanta violencia ante las Pruebas que se desalientan, dejándose
caer en la desesperanza, que frecuentemente los conduce al suicidio.
Luego, el suicidio retrasa el ‘Progreso de los
Espíritus’ porque, aquella Prueba que originó el suicidio, como toda Prueba, es
necesario superarla, a los fines de ‘Ascender a los Niveles Superiores de
Consciencia’, por lo que, al no superarla, pues con toda seguridad el Espíritu
se quedará estancado en aquel Nivel que exige la superación de esa Prueba y
será sometido, vida tras vida, a la misma Prueba, hasta que logre superarla).
FINES LOABLES
Es lógico suponer que, la ‘destrucción’ se encuentra
regulada por las Leyes de la Naturaleza, tanto cuanto es permitido que el
hombre la ejecute solo con fines loables, como la necesaria ‘Conservación de la
Vida’, cuyo Instinto nos obliga a alimentarnos para continuar
viviendo, a los fines de poder cumplir con nuestras Tareas y Misiones. Luego, más allá de la necesaria ‘Conservación de la Vida’, ninguna
destrucción se justifica, por lo que, aquellos que acostumbran a
quitar vidas -de plantas, animales u hombres- por pura diversión o deporte, en
la próxima vida con seguridad tendrán que sufrir el Karma generado por sus
abusos.
(326): 734. En su actual
estado ¿tiene el hombre un derecho de destrucción sin límites sobre los
animales? – “Ese derecho se encuentra regulado por la necesidad de proveer a su
alimento y a su seguridad. Jamás el abuso fue un derecho”. (Muchos hay quienes, en atención al
poder destructivo que detentan -riqueza, armas, … gobierno-, abusan de este
‘poder de destrucción’, como si fuera un derecho propio del poder que detenta.
Tenemos muchos ejemplos de ‘abuso del poder destructivo’ como la caza
deportiva, la cual no se realiza con fines de ‘Conservación de la Vida’, sino
por mera demostración de ‘poder de destrucción’, lo que implica la supuesta
superioridad de aquel que abusa del ‘poder de destrucción’. Un ejemplo vivo de
‘abuso del poder destructor’ lo estamos observando en estos días, con las
acciones de destrucción masiva de palestino a manos de israelitas, simplemente
porque los israelitas consideran a los palestinos animales de la peor calaña y
se consideran a sí mismos los protegidos de Dios).
735. ¿Qué pensaremos
entonces de la destrucción que excede los límites de las necesidades y de la
seguridad; de la caza, por ejemplo, cuando no tiene por objeto sino el placer
de destruir inútilmente? – “Predominio de la bestialidad sobre la naturaleza
espiritual. Toda destrucción que
trasponga las fronteras de la necesidad es una violación de la ley de Dios.
Los animales sólo destruyen para satisfacer sus necesidades. Pero el hombre,
que posee libre albedrío, lo hace sin necesidad. Tendrá
que rendir cuentas por el abuso de la libertad que se le ha concedido,
porque en tales casos está cediendo a sus malos instintos”. (Y con el perdón de
las ‘bestias’, porque muchos dizques seres humanos suelen arremeter con odio y
violencia a la hora de destruir vidas, cosa que las bestias no suelen hacer,
porque solo destruyen vidas para alimentarse o para defenderse, sin que el odio
medie en tales acciones de destrucción. Pero no se equivoquen, porque de tales
acciones de odio o de ‘abuso del poder destructivo’ se les pedirá cuenta, tanto
cuanto trasgreden la Ley de Dios y de Dios
nadie se burla).
(327): 736. Los pueblos
que llevan hasta la exageración el escrúpulo relativo a la destrucción de
animales ¿poseen un mérito particular? – “Se trata de un exceso en un sentimiento que, de por sí,
es laudable, pero que se torna abusivo, y cuyo mérito se ve neutralizado por
abusos de toda índole. Hay en ellos más temor supersticioso que verdadera bondad”.
(Se refiere Kardec a aquellos pueblos en los que se practica el hinduismo, en cuyas Reglas se
establece que la posibilidad de la transmigración de los Espíritus desde los
hombres hacia animales es posible. Estas
creencias les mueven a pensar que, en los animales de sus entornos pudiera
encontrarse el Espíritu del algún familiar fallecido -padre, madre,
hermano, hijo, …-, motivo por el cual respetan la vida de esos animales, a los
fines de que no exista la posibilidad de lastimar a algún familiar fallecido,
por quienes sentían cierto aprecio. Por lo que, muchas veces, el respeto a la vida de los animales es animada más por
una superstición que por un verdadero respeto o amor a los animales.
De hecho, es común observar el irrespeto que muchos hinduistas practican en
contra de sus semejantes -otros seres humanos-, mientras se esfuerzan por no
lastimar a los animales, por lo que, el ‘Mérito’ que pudieran alcanzar por no
lastimar a los animales, se ve neutralizado por los terribles males que
ocasionan sobre sus semejantes. Por cierto, la
trasmigración del Espíritu de un humano hacia un Cuerpo de animal es contraria
al ‘Progreso’ necesario de los Espíritus, lo que implica que la necesaria
‘metamorfosis evolutiva’, siempre hacia adelante y nunca hacia
atrás).
JUSTOS CON PECADORES
Respecto a los ELE
siempre nos queda la duda: “Si Dios Es Justo ¿por qué castiga a justos con
pecadores”. Pero, como les hemos venido aclarando, DIOS NO CASTIGA A NADIE y los ELE son eventos
necesarios para ‘Regenerar la Humanidad’, otorgándole a los
Espíritus la posibilidad de mejorar, al Permitirles una mejor ‘Planificación de
las Almas’, antes de su próxima Reencarnación. Luego, durante un evento ELE
ciertamente mueren tanto malos como buenos, pero esto es porque nuestro Amoroso Padre Dios Otorga la posibilidad de realizar
una mejor ‘Planificación’ tanto a los justos como a los pecadores.,
a los primeros para que continúen sus ‘Ascensos a Niveles Superiores de
Consciencia’ y a los segundos para que se esfuercen por salir del foso, en el
cual con seguridad se encuentran. La Clave para comprender esto se haya en la
aceptación y comprensión de que, para nuestro Amoroso Padre Dios el Cuerpo no
es lo importante, tanto cuanto es perecedero, sino que, lo verdaderamente
importante es el Espíritu, que es perpetuo y tiene la facultad de
‘Perfeccionarse’.
(328): 738 a. Pero en medio de esos flagelos el hombre de bien perece lo mismo que el perverso. ¿Es eso justo? – “En el transcurso de su existencia, el hombre lo relaciona todo con su cuerpo. Mas después de la muerte piensa de un modo distinto. Como hemos dicho ya: la vida del cuerpo significa poco. Un siglo de vuestro mundo equivale a un relámpago en la eternidad. En consecuencia, los sufrimientos que se prolongan durante lo que vosotros llamáis algunos meses o unos cuantos días, no son nada. Se trata para vosotros de una enseñanza, y que os será de provecho en lo por venir. El mundo real es el de los Espíritus, preexistente y sobreviviente a todo. Ellos son los hijos de Dios y constituyen el objeto de toda su solicitud. Los cuerpos no son sino disfraces bajo los cuales aparecen aquéllos en el mundo. En medio de las grandes calamidades que diezman a los hombres los Espíritus vienen a ser como un ejército que, durante la guerra, ve sus ropas gastadas, desgarradas o perdidas. El general se preocupa más por sus soldados que por los uniformes de éstos”. (Muchos aspectos de El Gran Juego son increíblemente interesantes, pero vistos desde la perspectiva del Espíritu, cuando se encuentra en el Más Allá. En el más acá, no es posible apreciar las cosas desde un punto de vista espiritual porque el peso de la materialidad nos obliga a pensar en 3D. De allí que, “En el transcurso de su existencia material, el hombre lo relaciona todo con lo material, según lo aprecia el Cuerpo”, el cual sólo está capacitado para pensar y analizar todo en 3D. Así pues, en las Dimensiones Superiores a la Tercera Dimensión, el tiempo no transcurre como transcurre durante nuestras experiencias materiales, por lo que, los días, incluso los meses y hasta años de sufrimientos material, realmente para el Espíritu, no duran ni lo que dura el fulgor de un relámpago. Cuando comprendamos que realmente somos seres espirituales, entonces comenzaremos a comprender que, los sufrimientos de muchos años en este Mundo material, jamás se pueden comparar con las penas de un misero día espiritual en el Más Allá, que debe soportar un Espíritu, al no lograr ‘Avanzar hacia Dios’, haciendo uso de las ‘Experiencias’ que le proporcionan las penas sufridas en el Mundo Material, las cuales son tan fugaces como un relámpago. Se juzga entonces necesario que, aprendamos a ver las penas o sufrimientos de la vida material como lo que realmente son: PRUEBAS QUE DEBEMOS SUPERAR O APROBAR PARA QUE NUESTROS ESPÍRITUS LIGREN AVANZAR HACIA NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS).
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