MUNDO ESPÍRITA O DE LOS ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo I: DE
LOS ESPÍRITUS
CARACTERÍSTICAS GENERALES
Los Espíritus Superiores
definen ‘Espíritu’ sencillamente como los
‘Seres Inteligentes’ de La Creación. Evidentemente, esta definición
trae dos connotaciones importantes: 1. Son Creaturas,
lo cual implica suponer que no son eternos, puesto que tienen un origen. 2. Tienen la capacidad de escoger, puesto que son
inteligentes y pareciera que en esencia escogen servir, lo cual es La Voluntad
de nuestro Amoroso Padre Dios. Digo ‘pareciera’ porque, según entiendo Satanás
y sus secuaces también sirven a algún propósito Determinado por nuestro Amoroso
Padre Dios, como lo es el hecho de Probar nuestra fe.
(90): 77. Los Espíritus
¿son Seres distintos de la Divinidad, o bien constituirían tan sólo emanaciones
o parcelas de Ella, llamándoseles por tal razón hijos o criaturas de Dios? – “¡Dios
mío! Son su obra, exactamente como un hombre que
construye una máquina. Esa máquina es la obra del hombre y no él
mismo. Bien sabes que cuando el hombre hace una cosa bella y útil la denomina
su criatura o su creación. Pues bien, lo propio acontece con Dios: somos sus hijos, puesto que somos su obra”. (Yo le agregaría: “¡Y dependemos de Él!!!”. Muchos suelen
confundirse cuando intentan comprender el hecho de que seamos creatura y a su
vez hijos. Esto es porque no comprenden que la palabra ‘hijo’ (del latín ‘filius’) guarda relación con el verbo ‘felare’, que
significa ‘mamar’. ‘Mamar’ viene del latín ‘mamma’, que significa ‘teta’. En
este orden de ideas, podemos concluir que ‘hijo’ es ‘aquel que se alimenta de’
la teta. Y como la ‘teta’ es la ‘fuente
del alimento que provee toda madre’, podemos concluir que ‘los
hijos de Dios son todos aquellos que se alimentan de Dios’. Luego, NADA NI
NADIE PUEDE EXISTIR SIN DIOS, consecuentemente Dios Es El Padre de Todo Lo Que
Existe, incluyendo a Satanás, quien evidentemente tiene necesidad de Dios para
existir. Otra realidad difícil de degustar es la diferenciación entre ‘criatura’
y ‘creación’, puesto que se nos dificulta comprender la diferencia. Creación
es todo lo creado, pero ‘criatura’ es aquella parte de la Creación que tiene
capacidad de ‘escoger’ -inteligente-, motivo por el cual podemos inferir que se
le ha asignado el título de hijo).
Algunas de las
dudas que Allan manifiesta en la primera parte de este capítulo se deben a
nuestra extrema dificultad para palpar lo etéreo.
De hecho, el mismo Kardec hace una excelente comparación al respecto al
comentar: “Un pueblo de ciegos no dispondría de términos para expresar la luz y
sus efectos. El que es ciego de nacimiento cree tener todas las percepciones
mediante el oído, el olfato, el gusto y el tacto. No comprende las ideas que le
daría el sentido de que carece. Así también, en lo que concierne a la esencia
de los seres suprahumanos, somos nosotros verdaderos ciegos. Sólo podemos
definirlos mediante comparaciones siempre imperfectas, o esforzando nuestra
imaginación”.
Los mismos Espíritus
Superiores también hacen hincapié en la realidad de que, al estar revestidos de materialidad, un espeso velo no nos
permite comprender lo que en esencia sabemos, pero que hemos olvidado, debido a
ese velo que nos recubre. Hermosamente, los Espíritus Superiores le
comentan a Allan (83): “Muchas cosas hay que
vosotros no comprendéis, por cuanto vuestra inteligencia es limitada, y esa no
es una razón para rechazarlas. El niño no comprende todo lo que
entiende su padre, ni el ignorante todo lo que comprende el sabio. Te decimos
que la existencia de los Espíritus no concluye en modo alguno, y es todo cuanto podemos ahora
decir”. (Me encanta como cierra el Espíritu Superior esta
respuesta: “Y es todo cuanto podemos ahora decir”. Los Espíritus Superiores
sólo pueden revelar aquello que, de alguna forma o manera, ya nosotros
intuimos, pero que, por causa del velo, no logramos comprender plenamente. Ese “POR
AHORA”, significaba que en los tiempos de Kardec el conocimiento acumulado no
les ayudaba para comprender plenamente las diferencias entre ‘tiempo’, ‘perpetuidad’
y ‘Eternidad’. Conocimiento que quizás hubiera ayudado a Allan a comprender
que, los Seres Espirituales son perpetuos, tanto cuanto
tienen un origen -fueron creados- y pudieran tener un fin, si así lo decidiera
Dios).
(91): 82. ¿Es exacto
expresar que los Espíritus son inmateriales? – “¿Cómo
se podría definir algo cuando se carece de términos de comparación, y con un lenguaje insuficiente? Un
ciego de nacimiento ¿puede acaso definir la luz? ‘Inmaterial’ no es la palabra.
‘Incorpóreo’ sería más exacto, porque debes comprender bien que, siendo el Espíritu una creación,
debe ser algo. Es una materia
quintaesenciada, pero sin analogía para vosotros, y tan etérea que no puede ser
percibida por vuestros sentidos”. (No resulta nada sencillo
describir lo que no podemos palpar con nuestros sentidos. Una vez más, los
Espíritus Superiores nos recuerdan que no existe un vocabulario en 3D,
eficiente y efectivo, para ayudarnos a conocer todo lo que abarca el Reino
Espiritual. Decir que los Espíritus son ‘inmateriales’ es suponer que simplemente
no los podemos ver o palpar con nuestros sentidos en 3D. De allí que, es más ‘exacto’
decir que son ‘incorpóreos’, puesto que, además de
que no los podemos ver o palpar con nuestros sentidos en 3D, a nuestros ojos tampoco
tienen forma. No obstante, se dice que muchos médiums logran
visualizar las formas de sus entrevistados, incluso los ven vestidos, pero esto
ocurre, según lo manifestado por los propios Espíritus, porque esa forma ‘es un
vestido que se ponen’ a los fines de que nos sintamos cómodos, al
entrevistarlos. Esto es porque, en esencia los
Espíritus son como un fotón de luz, el cual es enorme, visible y palpable con
los sentidos de todos los que se encuentran en la quinta dimensión
-quintaesencia- en donde el tiempo y la gravedad son dimensiones palpables.
Luego, se hace muy difícil definir todo esto con palabras elaboradas para
diccionarios de la tercera dimensión, por lo que se nos hace necesario hacer
uso de la imaginación para intentar comprender lo incomprensible. Difícil que
se las puso Allan Kardec a los Espíritus Superiores que entrevistó).
Continúa Kardec
realizando algunas preguntas, a fin de intentar dilucidar algunas dudas,
propias de sus oscuros tiempos, en donde el conocimiento acerca del Reino Espiritual
se encontraba totalmente vetado. Muchas de sus preguntas hoy en día constituyen
dudas sólo para aquellos que no procuran conocer a Dios, dado que, aquellos que
si procuramos conocerle, siempre podemos dilucidar nuestras dudas en el
profundo océano de la Internet. Queda entendido que, los que no alcancen
conocer a Dios jamás podrán escudarse en los vetos impuestos por los altos
jerarcas eclesiales, al libre acceso al conocimiento de Dios.
Abajo dejaré anotadas
algunas respuestas de los Espíritus Superiores, tratando de no anotar las
preguntas, solo para hacer algunas pequeñas consideraciones a las respuestas:
(92): 87. “Los Espíritus se encuentran por doquier. Los espacios infinitos se hallan poblados por ellos.
Los hay que están sin cesar al lado de vosotros,
observándoos y obrando sobre vosotros sin que lo advirtáis, pues los Espíritus
son una de las potencias de la Naturaleza y los instrumentos de que Dios se sirve para el cumplimiento de sus
designios providenciales. Pero no todos van a todas partes,
porque hay regiones que
están prohibidas a los menos adelantados”. (Por lo que se entiende, el
Reino Espiritual es mucho más vasto que el Reino Material, aunque de hecho hay
regiones en donde está prohibida la entrada a los Espíritus menos adelantados.
Creo que esta última afirmación tiene que ver con los diferentes niveles en los que se encuentra dividido el más
allá, según nos detalla Enoc, en su libro homónimo, cuando nos habla de los 10 Cielos,
los cuales son los lugares que pueden ser habitados por los Seres Espirituales,
según su nivel de conocimiento de Dios. A mayor conocimiento mayor será el
nivel de acceso que se nos otorgue, para habitar los Cielos o Niveles que se
encuentran más cerca del Décimo Cielo, en el cual se encuentra El Trono de
Dios. De manera que, mientras más nos esforcemos por
aprender lo que hemos venido a aprender a este mundo, pues se nos otorgará
mayor cantidad de puntaje, para accesar a Cielos más elevados. Otras
de las connotaciones de esta respuesta es la afirmación de que los “Espíritus
son los Instrumentos de que Dios Se Sirve para el cumplimiento de Sus Designios
Providenciales”, lo cual nos hace suponer que, aquellas
afirmaciones de las que nos hablan algunos iluminados, respecto a que en cada
cosa creada existe un Espíritu, aunque sea habitándola pasivamente, pero
cumpliendo con algún Designio Providencial, quizás el de simplemente darle
forma a la cosa).
(93): 88. ¿Tienen los
Espíritus una forma determinada, limitada y constante? – “Para vuestros ojos,
no, pero sí para los nuestros. Esa forma es, si así
lo queréis, una llama, un fulgor o una chispa etérea”. (Es lo que
les comentaba acerca de la forma parecida a un fotón de luz, con la que pudiéramos
comparar la forma de un Espíritu).
89. Los Espíritus ¿ponen
cierto tiempo en franquear el espacio? – “Sí, pero son
tan veloces como el pensamiento”.
91. ¿Es la materia un
obstáculo para los Espíritus? – “No, pues lo penetran todo: aire, tierra, aguas, el fuego mismo les
son igualmente accesibles”.
92. ¿Poseen los Espíritus
el don de la ubicuidad? En otras palabras, un mismo
Espíritu ¿puede dividirse o estar en varios puntos a la vez? – “No puede haber división de un mismo Espíritu. Pero, cada uno
de ellos constituye un centro que irradia hacia diferentes lados, de ahí que
parezca estar en varios lugares al mismo tiempo. El Sol, como ves,
es sólo un y, sin embargo, irradia a todo su alrededor, enviando muy lejos sus
rayos, no obstante, lo cual no se divide”.
(94): 93. El Espíritu
propiamente dicho ¿se halla descubierto –como algunos pretenden- o está rodeado
de una sustancia determinada? – “El Espíritu se
encuentra revestido de una sustancia vaporosa para ti, pero todavía muy grosera
para nosotros: lo bastante vaporosa, sin embargo, para que pueda
elevarse en la atmósfera y transportarse adonde quiera”. (Me imagino se refiere a aquellos Espíritus que se encuentran rondando la
tierra, quienes requieren de una especie de recubrimiento, casi material, que
les permitan ser afectados por las leyes de la gravedad, casi como
afecta a todas las cosas materiales, según la cantidad de materia que lo
compone. Interesante que, los Espíritus Superiores
se refieran a ese revestimiento necesario como algo ‘grosero’. Luego
no tengo muy claro si se refieren a que para el Espíritu esta sustancia es algo
incomoda o si se refieren a las ‘mezclas heterogéneas que presentan partículas
de gran tamaño que son fácilmente apreciables y separables mediante
procedimientos mecánicos’, de las que nos hablan los químicos).
94. ¿De dónde toma el
Espíritu su envoltura semimaterial? – “Del Fluido Universal
de cada globo. De ahí que no sea idéntica en todos los mundos. Al pasar de un mundo a otro el Espíritu muda de envoltura,
como cambiáis vosotros de vestimenta”. (Lo que nos hace suponer que se visten quizás de acuerdo a las leyes de gravedad de cada
planeta que visitan. En cada planeta varía la fuerza de atracción.
Al afirmar que los Espíritus pueden pasar de un mundo a otro y sabiendo que fueron creados para servir, podemos suponer que en otros
planetas también hay seres a quienes servir, lo que significa que en
otros planetas hay vida, sólo que diferente a la nuestra).
94 a. ¿De manera, pues,
que cuando los Espíritus que moran en los mundos superiores vienen aquí, a la
Tierra, toman un periespíritu más grosero? – “Precisa
que se revistan con vuestra materia: lo hemos dicho ya”. (Parece ser que con ‘grosero’ se refiere a la ‘cantidad de
materia’ que recubre al Espíritu).
95. La envoltura semimaterial del Espíritu ¿adopta formas determinadas? Y ¿puede ser perceptible? – “Sí, una forma que plazca al Espíritu, y así se os aparece en ocasiones, ya sea durante vuestros sueños o cuando os halláis en estado de vigilia, y así también puede adoptar una forma visible e incluso palpable”. (Interesante que incluso puedan ser palpables).
Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo
No hay comentarios.:
Publicar un comentario