MUNDO
ESPÍRITA O DE LOS ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo II: ENCARNACIÓN DE LOS
ESPÍRITUS / Parte I
El presente capítulo lo
leí, a vuelo de pájaro, antes de comenzar a realizar mi exégesis. Cada vez que
leo El Libro de los Espíritus, me impresiono cada vez más de las dudas del
hombre y de las respuestas de los Espíritus Superiores. En muchas de las
respuestas, los Espíritus Superiores nos confirman que, las dudas que tenemos acerca de El Más Allá, son el resultado
de nuestros deficientes vocabularios, en el más acá, ya sea porque no hemos
definido con propiedad algunas palabras para diferenciarlas de otra, o porque,
nuestra flojera es tan grande que, no procuramos comprender a plenitud la
etimología o la propia definición de cada palabra. Justamente, las
dudas de Kardec, en el presente capítulo, guardan relación con la sutil
diferencia entre Alma y Espíritu, diferencia que sólo nos es posible dilucidar
conociendo con propiedad la etimología de cada palabra y ayudándonos con
nuestra imaginación, para poder comprender la sutil diferencia entre ambas
palabras.
RE-ENCARNACIÓN
(110): 132. ¿Qué objeto
tiene la encarnación de los Espíritus? – “Dios se la
impone con el propósito de hacerlos
alcanzar la perfección. Para unos
constituye una expiación; para otros, una misión. Pero, para llegar a esa perfección deben sufrir todas las
vicisitudes de la existencia corporal: en ello reside la expiación. La
encarnación tiene asimismo otra finalidad, consiste en poner al Espíritu en
condiciones de afrontar la parte que le cabe en la obra de la Creación.
Para cumplirla, toma en cada mundo
un instrumento de acuerdo con la materia esencial de ese globo a fin de
ejecutar, desde ese punto de vista, las órdenes de Dios. De modo que,
cooperando a la obra general, progrese él mismo”. (Si hemos venido comprendiendo, todo lo que nos han aclarado
los Seres Superiores, entonces tenemos claro que, los Espíritus son creados, por decirlo así, Imperfectos, pero con
alta capacidad de Perfeccionarse. La Imperfección de los
Espíritus, al momento de ser creados, se limita a la ausencia de ‘ciencia o
conocimiento’, de donde se desprende que, el Perfeccionamiento de los Espíritus
evoluciona conforme los Espíritus van ‘aprendiendo de las experiencias vividas
corporalmente’. Luego, como cada Espíritu experimenta de formas diferentes,
debido al Libre Albedrío, unos Espíritus se Perfeccionan más prontamente que
otros, que son más lentos para aprender, no porque sean inferiores a los más
avanzados, sino porque son más flojos para aprender. Los Espíritus que
aprenden más prontamente, reencarnan para seguir aprendiendo de otras
experiencias y para ayudar a otros a Perfeccionarse, lo cual es la Misión de
todos los Espíritus. Los Espíritus que aprenden más lentamente, suelen dejar
experiencias de vida de las cuales no aprendieron nada, lo que significa que
deben ‘expiar’ -acción y efecto de
reparar una falta- aquello que no hicieron bien
en vidas pasadas, lo cual se logra a través del Karma. Es tal y como ocurre con nuestros aprendizajes formales
-estudios superiores-, en los cuales suele suceder que, la materia que no
logramos aprobar en algún semestre nos queda pendiente para ser aprobada en
semestres posteriores, pero jamás nos licenciaremos si no aprobamos todas las
materias. Es concluyente que, la Encarnación
es el medio por el cual nuestro Amoroso Padre Dios nos saca de nuestra
ignorancia -ausencia de ciencia o conocimiento-, al revestirnos de materialidad,
a fin de que aprendamos de nuestras experiencias de vida. No tengo
muy claro si Kardec comprende que lo que ocurre es propiamente la
Reencarnación, o quizás si lo comprende, pero no puede hablar de Reencarnación
porque se convertiría en un hereje. En todo caso, podemos decir que, los
Espíritus ciertamente encarnan, EN CADA MUNDO, que les toca vivir, para aprovechar
alguna nueva experiencia -instrumento-, de acuerdo con la materia
-conocimiento-, que le falta por aprender.)
133. Los Espíritus que
desde el comienzo siguieron el camino del bien ¿tienen necesidad de la
encarnación? – “Todos ellos son creados simples e ignorantes, y se instruyen en
las luchas y tribulaciones de la vida corporal. Siendo
justo, no podía Dios hacer dichosos a algunos sin penas ni trabajos y, por
tanto, sin mérito”. (Como todos los
Espíritus son creados iguales -simples e ignorantes-, la única forma de poder
diferenciarlos, a los fines de saber cuál es “la parte que le cabe en la Obra
de La Creación” -Respuesta 132-, es a través de las Pruebas. La superación
de las Pruebas Terrenales, a las cuales somos sometidos, Le Permiten a nuestro
Amoroso Padre Dios Determinar en cuál grupo de Espíritus nos ubicará, según
los Méritos alcanzados, en atención a cómo enfrentamos las penas y los trabajos,
a los que fuimos sometidos en la Tierra).
133 a. Pero entonces ¿de
qué vale a esos Espíritus haber seguido la senda del bien, si ello no les exime
de las penas de la existencia corporal? – “Llegan
más pronto a la meta. Además, los pesares de la vida son muchas
veces la consecuencia de la imperfección del Espíritu. Cuantas menos imperfecciones tenga, tanto menores serán los
tormentos que padezca. Aquel que no es envidioso ni celoso, avaro ni
ambicioso, no sufrirá los suplicios que de esos defectos nacen”. (En alguna parte, los Espíritus Superiores nos aclararon que, “el
conocimiento aprehendido nunca es echado al olvido”, tanto cuanto, ese
conocimiento, siempre formará parte de nuestro ADN Cósmico. En este orden de
ideas, es lógico suponer que, aquellos que se han esforzado por ‘Perfeccionarse’,
aprendiendo de sus experiencias de vida, lograrán avanzar más rápidamente, vida
tras vida -mundo tras mundo- y con seguridad, gracias
al conocimiento aprehendido, “menores serán los tormentos que padezca”.
Respecto a esto último, es preciso recordarles que, siempre es importante leer
detalladamente los Mensajes recibidos desde el Más Allá. En este orden de
ideas, no quiero que piensen que al lograr cierto grado de Perfección serán
eximidos de las Pruebas, sino que, el Espíritu Superior sólo afirmó que “nuestros
tormentos serán menores”, pero no dijo que desaparecerían, puesto que siempre
hay algo nuevo que aprehender. El Espíritu Superior quiso decir que, en
atención a nuestro Perfeccionamiento alcanzado, nos será más fácil soportar las
Pruebas, tanto cuanto las aprovecharemos para crecer y, a este Nivel de
Consciencia, no se sufre -padecer tormentos-, porque se entiende que es una
Prueba, por lo que consecuentemente se vive o experimenta, procurando sacar de
esa Prueba un aprendizaje, para sumarlo al ‘conocimiento aprehendido’, el cual
me ayudará a llegar a La Meta más prontamente. La prueba histórica de que Reencarnamos, en cada uno de nuestros Mundos,
para Perfeccionarnos, es justamente que lo estamos haciendo, porque
si bien es cierto que una gran parte de la humanidad parece no estar ‘Perfeccionándose’,
tanto cuanto siguen siendo violentos, enfermos, … malvados, también conocemos a
muchos que se inclinan al bien y otros, quizás muy pocos, se esfuerzan por ‘aprehender
el conocimiento’, que les proveen sus experiencias, a fin de alcanzar el ‘Conocimiento
Divino’, que les ayude acercarse a nuestro Amoroso Padre Dios. Si se
detienen a investigar la historia de la humanidad, descubrirán que en los
primeros tiempos éramos verdaderos ignorantes, incapaces de ver en el otro a un
hermano, por lo que peleábamos mucho, unos con otros, para someternos entre nos.
En los primeros tiempos de nuestra terrible historia, los robos, las
violaciones, los asesinatos, … las guerras, eran mucho más frecuentes y
marcadas que en nuestros tiempos. Esto significa que hemos mejorado, evolucionado,
… ‘Perfeccionado’ históricamente, aunque pareciera que no, porque evidentemente
caminamos hacia el abismo, pero no por causa de la mayoría, sino por causa de
una minoría malvada, que quiere someter a la mayoría, si se quiere, bondadosa.
Y no es que los malvados sean más numerosos, sino que los bondadosos son tan
buenos que no están dispuestos a combatir a los malvados y destruirles.
Simplemente aceptan la maldad y no parecen presentar interés en seguir ‘Perfeccionándose’.
¡Están como dormidos, por no decir muertos!!!).
ALMA/ESPÍRITU/ESENCIA TERRENAL
134 b. En consecuencia,
¿las almas y los Espíritus son la misma cosa? – “En
efecto, las almas no son sino los
Espíritus. Antes de unirse al cuerpo, el alma es uno de los Seres
inteligentes que pueblan el Mundo Invisible y que se revisten temporariamente
de una envoltura carnal, para purificarse y esclarecerse”. (Pero, ¿qué fue primero, el huevo o la gallina? En efecto, al
ser el Alma una extensión del Espíritu,
son ciertamente la misma cosa, así como El Padre, El Hijo y El Espíritu Santo
Son La Misma Cosa, pero, evidentemente, cada uno tiene ‘funciones existenciales’
diferentes. No se preocupen que más adelante comprenderán un poco mejor la
sutil diferencia).
135. ¿Hay en el hombre
otra cosa fuera del alma y el cuerpo? – “Existe el
vínculo o lazo que une el Alma con el cuerpo”. (Evidentemente, Kardec aún no comprende la sutil diferencia
entre Alma y Espíritu porque, cómo se lo reclamarán más adelante, en los
tiempos de Kardec aún “No tenían una palabra para cada cosa”. De manera
que, para los Espíritus Superiores no tener que entrar en detalles, simplemente
aceptaban que Kardec siguiera confundiendo Alma y Espíritu, tanto cuanto son la
misma cosa. Sin embargo, Kardec ya
comienza a entender que hay algo que permite interconectar el Alma con el
cuerpo).
135 a. ¿Cuál es la
naturaleza de ese vínculo? – “Semimaterial, esto es,
intermedia entre la naturaleza del Espíritu y el cuerpo. Y ello es necesario
para que ambos puedan comunicarse el uno con el otro. Mediante ese lazo obra el
Espíritu sobre la materia, y viceversa”. (Como
ya les he comentado, este ‘vínculo’, del cual hablan los Espíritus
Superiores, es lo que hoy en día conocemos como Ego o Persona, aunque
propiamente los Espíritus Superiores lo denominan ‘Esencia Terrenal’, tanto
cuanto es el ‘Flujo Universal’, que posibilita al Espíritu para habitar dentro
de un cuerpo material. Sabemos que es ‘Flujo Material’ porque los Espíritus
Superiores aclaran que es ‘Semimaterial’, lo que significa que, en parte es
materia y en parte es Espíritu. La parte de Espíritu que lo conforma es nuestro
propio Espíritu, por lo que podemos afirmar que la ‘Esencia Terrenal’ forma
parte del Espíritu).
(111): 136. ¿Es
independiente el alma del principio vital? – “El
cuerpo no es sino la envoltura, sin cesar lo estamos repitiendo”. (Extrañamente,
los Espíritus Superiores no responden con un ‘si’ o con un ‘no’, a una pregunta
que simplemente requería de una afirmación o de una negación. Es posible que hayan
evitado ‘afirmar’ o ‘negar’, porque, en los tiempos de Kardec, resultaba muy
incomodo explicar la sutil diferencia entre el Alma y el Espíritu, sin entrar
en diatribas, probablemente irreconciliables. El
Alma no puede ser independiente del ‘Principio Vital’, porque el ‘Principio
Vital’, aquello que le da al cuerpo movimiento o vida es el Espíritu.
Como el Alma y el Espíritu son la misma cosa, a los
Espíritus Superiores no les quedó de otra que recordarle a Kardec que el cuerpo
es simplemente una ‘envoltura’ del Espíritu, el cual es el ‘Principio Vital’,
cuya extensión es el Alma).
136 a. ¿Puede el cuerpo
existir sin el alma? – “Si, y, sin embargo, tan
pronto el cuerpo cesa de vivir, el alma lo deja. Antes del
nacimiento no hay todavía una unión definitiva entre el alma y el cuerpo. Luego
que esta unión se ha establecido, la muerte del cuerpo rompe los lazos que lo
unen al alma y ésta abandona a aquél. La vida
orgánica puede animar un cuerpo sin alma, pero esta última no puede habitar un
cuerpo privado de vida orgánica”. (Extrañamente,
el Espíritu Superior afirma que un cuerpo puede existir sin el Alma, pero como
sabe que, debido a su afirmación inicial, pudiéramos suponer que ciertamente un
cuerpo puede ‘existir materialmente’, sin el Alma, pero sin vida, los
Espíritus Superiores aclararon que “La vida orgánica -Principio Vital o
Espíritu- puede animar un cuerpo sin Alma, pero esta última no puede habitar un
cuerpo privado de vida orgánica”, tanto cuanto el Alma es una extensión del
Espíritu y un cuerpo, privado de vida, es un cuerpo sin Espíritu,
consecuentemente, sin Alma).
136 b. ¿Qué sería nuestro
cuerpo si no existiera el alma? – “Una masa de carne
sin inteligencia, todo lo que queráis, excepto un ser humano”. (Queda claro que, lo
que hace al hombre ‘humano’ es la Presencia del Alma. Un cuerpo
puede tener Espíritu, el cual le da Consciencia de Dios y le hace ‘intuir’
la diferencia entre el bien y el mal, pero es
a partir de la Presencia del Alma cuando comienza a tener ‘Inteligencia’, para
escoger el bien, por encima del mal. Por eso, nuestros abuelos
solían referirse a los malvados como ‘desalmados’).
138. ¿Qué pensar de la
opinión de aquellos que consideran al alma como el principio de la vida
material? – “Es una cuestión de palabras, que no nos
interesa. Comenzad por entenderos
vosotros mismos”. (Me imagino al
Espíritu Superior un tanto aturdido, intentando hacer comprender a Kardec la
sutil diferencia entre Alma y Espíritu. ¡Faltaban palabras!, para explicar que
el Alma es una extensión del Espíritu. ¿Cómo explicar esto en 3D?).
139. Ciertos Espíritus, y
con anterioridad a ellos algunos filósofos, definieron el alma como “una chispa
anímica emanada del Gran Todo”. ¿A qué se debe esta contradicción? – “No hay tal contradicción. Depende
del significado de las palabras. ¿Por qué no tenéis un vocablo para cada
cosa?”. (¡Cuánto aturdimiento!!! ¿Cómo te
explico que Alma y Espíritu son la misma cosa, aunque con diferentes funciones
existenciales? Como no tienen palabras para comprender la sutil diferencia,
pues no hay contradicción en decir que el Alma o el Espíritu o el Principio
Vital es propiamente “una Chispa Anímica -que da vida- que emana -proviene- del
Gran Todo -Dios-”. Me parece que Kardec tiene cierta ‘resistencia’ para mencionar
la palabra ‘Dios’. No lo puedo asegurar, pero, creo que no he visto escrita la Palabra
Dios en El Libro de los Espíritus. ¿Será simple ‘resistencia’ o realmente es ‘resiliencia’?).
(113): 140. ¿Qué pensar
de la teoría que considera al alma subdividida en tantas partes como músculos
hay, y presidiendo así cada una de las funciones corporales? – “Ello depende una vez más del sentido
que se dé al término alma. Si se entiende por ello al fluido vital,
entonces se tiene razón, pero si se entiende por alma al Espíritu encarnado, se
está en un error. Ya lo hemos dicho: el Espíritu es indivisible: transmite a
los órganos el movimiento sirviéndose para ello del fluido intermediario, sin
que por esto se divida”. (Una vez más se nos aclara
que, en los tiempos de Kardec -quizás también en los nuestros- las personas
tenían diferentes concepciones de la palabra Alma. De allí que, si con ‘subdivisión’
se refieren al ‘Fluido Vital’ –‘Esencia Terrenal’-, pues están en lo cierto,
tanto cuanto el Ego es una ‘subdivisión’ del Espíritu, cubierto de cierta
cantidad de materia. Pero si se refieren al Alma como propiamente al Espíritu,
pues están en un error, porque el Alma es una extensión del Espíritu, pero sin
división).
142. ¿Qué decir de esa
otra teoría según la cual el alma, en el niño, se completa en cada período de
la vida? – “El Espíritu es
sólo uno. Está entero en el niño, así como en el adulto. Los que se desarrollan y se completan son los órganos, o instrumentos
de las manifestaciones del alma. Una vez más
se confunde el efecto con la causa. (El Alma
es la ‘Manifestación’ del desarrollo del Espíritu, por lo que, el Alma,
constituye una expansión o desarrollo del Espíritu).
DIFERENTES NIVELES DE CONSCIENCIA
143. ¿Por qué todos los Espíritus no definen al alma de la misma manera? – “Los Espíritus no están todos igualmente ilustrados acerca de estas materias. Los hay todavía limitados, que no comprenden las cosas abstractas. Sucede lo mismo con los niños, entre vosotros. Existen asimismo Espíritus pedantes o pseudo-sabios, que hacen ostentación de palabras para imponerse. Y esto también acontece entre vosotros. Por otra parte, los mismos Espíritus esclarecidos pueden expresarse en términos diferentes, que en el fondo tienen el mismo valor, sobre todo cuando se trata de cosas que vuestro lenguaje es incapaz de traducir con claridad. Se requieren metáforas y comparaciones que vosotros tomáis por la realidad”. (Por eso es preciso aprender a leer entre líneas, para poder comprender lo incomprensible. Además, también es necesario aprender a separar el trigo de la cizaña, sin destruir el trigo bueno. Un Espíritu puede expresar lo que entiende acerca de un tema, pero lo que entiende dependerá del conocimiento que ha acumulado al respecto. De allí que, queda a nuestro criterio establecer si lo que dijo un Espíritu es realmente La Verdad o simplemente parte de Ésta, porque no todos los Espíritus comprenden a plenitud lo etéreo. Ahora bien, si esto ocurre para los Espíritus que habitan en lo etéreo -más allá de la Tercera Dimensión-, ¿qué quedará para nosotros, acostumbrados a pensar en 3D?).
MATERIALISMO
147. ¿Por qué los
anatomistas, fisiólogos y, en general, aquellos que profundizan las ciencias de
la Naturaleza son llevados tan a menudo al materialismo? – “El fisiólogo
relaciona todo con lo que ve. Orgullo de los hombres
que creen saberlo todo y no admiten que algo pueda exceder a su entendimiento.
Su ciencia misma los torna presuntuosos. Piensan que la Naturaleza no puede
ocultarles nada”. (El conocimiento material debería
conducir al hombre a la sabiduría de reconocer a Dios en La Creación, pero tristemente,
el conocimiento material ha llevado a muchos Espíritus a apropiarse de La
Creación para intentar controlarla, lo cual realmente no logran hacer
plenamente, pero eso no les ha impedido el continuar intentándolo, alejándose
cada vez más del Conocimiento que les permita acercarse a nuestro Amoroso Padre
Dios. De allí que, si bien es cierto que el
conocimiento material debería ayudarnos a reconocer La Existencia de Dios, al
verificar lo Infinitamente Perfecta que es La Creación, tristemente
este cúmulo de conocimientos hace de aquellos que logran alcanzarlo altamente
presuntuosos -lleno de concepciones anticipadas y sin fundamento-, tanto cuanto
no logran ver La Mano de Dios en La Creación).
148. ¿No es lamentable
que el materialismo sea una consecuencia de estudios que debieran, por el
contrario, mostrar al hombre la superioridad de la inteligencia que gobierna al
mundo? ¿Habrá que concluir de ahí que tales estudios son peligrosos? – “No es
cierto que el materialismo sea una consecuencia de esos estudios. Es el hombre el que extrae de ellos falsas conclusiones,
porque puede abusar de todo,
hasta de las mejores cosas. Además, la nada los aterra más de lo que
quieren aparentar, y los “espíritus fuertes” son muchas veces más pedantes que
valientes. La mayoría de ellos sólo son materialistas porque no tienen nada
con que llenar el vacío de ese abismo que ante ellos se abre. Mostradle
una tabla de salvación y se aferrarán a ella con prisa”. (La idea central de El Gran Juego es que seamos revestidos de
materialidad para generar en nosotros necesidades materiales, las cuales
debemos controlar para evitar caer en el vicio o abuso de las cosas materiales. Es decir, es lógico que deseemos las cosas materiales,
tanto cuanto, al estar revestidos de materialidad, tenemos necesidad de las
cosas materiales, lo que nos indica que no es malo desear las cosas materiales.
Se esperaba que el Espíritu controlara los deseos de la carne, a fin de que
hiciera uso de los bienes materiales, hasta cubrir la necesidad en sí. Pero
ocurre que, el Espíritu controla los deseos de la carne a través de la Esencia
Terrenal, la cual tiene el programa del Libre Albedrío, por lo que es la
Esencia Terrenal la que al final decide lo que se va a escoger el cuerpo. El Libre Albedrío es como una especie de
autorización para hacer uso de los bienes materiales, en procura de satisfacer
las necesidades materiales. Pero muchos Espíritus abusan de esta
autorización y deciden excederse en el consumo y acaparamiento de esos bienes
materiales).
Si el Espíritu no se esfuerza por educar su propia Esencia Terrenal, recordándole que La Voluntad de Dios es que evitemos abusar de los bienes materiales, pues la Esencia Terrenal termina tomando el control del cuerpo y le permite escoger abusar de los bienes materiales. Parte de los bienes materiales, con los cuales podemos satisfacer nuestras necesidades materiales, es el propio ‘conocimiento material’, a los fines de que podamos aprovechar mejor parte de La Creación, conforme la vamos ‘conociendo’. De allí que, muchos Espíritus lograron comprender que han venido a este mundo para Perfeccionarse con el Conocimiento adquirido con las experiencias aprendidas y se esforzaron por hacerlo, pero le dedicaron mucho tiempo al conocimiento material y se olvidaron del espiritual, lo cual degeneró en el olvido de Dios, que actualmente adolece gran parte de la humanidad, culta e inculta. Pero lo más triste es que, muchos de aquellos que han logrado Perfeccionar su ‘conocimiento material’, hasta el grado de ser considerados genios, son los que se apartan más del ‘conocimiento espiritual’, por considerarlo vació, tanto cuanto no lo pueden atrapar con sus sentidos materiales.
Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo
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