lunes, 10 de abril de 2023

MIL AÑOS SIN LOS SUSURROS

He decidido publicar el presente artículo, después de publicar la décima parte de la exégesis que le estoy realizando a El Libro de los Espíritus y antes de continuar con la mencionada exégesis, en atención a que, si bien es cierto que este artículo se desprende del artículo anterior, lo que les comunico en el presente artículo, guarda especial relación con lo que prontamente experimentaremos, por lo que se hace preciso comunicarlo aparte del trabajo que actualmente me ocupa.

En lo particular, el tema de la “Progresión de los Espíritus” ha sido en extremo Revelador. Por una parte, por el hecho de que me han confirmado que aquello que les he venido conversando, acerca de El Gran Juego, es una gran verdad, si comprendemos que una ‘Competencia’ también es un ‘Juego’, aunque ciertamente más serio. Por otra parte, en el entendido de que, con esto que les escribo, yo también estoy aprendiendo, resulta que, al igual que ustedes también tengo algunas dudas por dilucidar, las cuales se me han venido aclarando mientras leo, investigo y profundizo, todo aquello que me habla de mi Amoroso Padre Dios.

SEÑALES CLARAS

Algunos de ustedes, quizás los más interesados en estas lides, habrán leído lo que he escrito acerca de “El Cercano Armagedón”, el cual ya ha sido activado, según las claras Señales, que he logrado interpretar. De manera que, tengo claro que, las Profecías acerca de nuestro inevitable destino están por cumplirse. No obstante, comprendo que lo que se acerca ha de ser el ‘fin del mundo’, para muchos de ustedes, pero realmente no es el ‘fin de la existencia terrenal’, porque la Tierra seguirá girando alrededor de el Sol, aunque algo aporreada.

Según entiendo, de acuerdo a las Sagradas Escrituras, después de El Armagedón, Satanás será encerrado durante mil años. Como yo comprendo el papel de Satanás en El Gran Juego, sé que, cuando leemos en las Sagradas Escrituras «Luego vi a un Ángel que bajaba del Cielo y tenía en su mano la llave del abismo y una gran cadena. Dominó al Dragón, la serpiente antigua -que es el diablo y Satanás- y lo encadenó por mil años», debemos interpretar que Satanás va a ser sacado de El Gran Juego, para ver cómo se comportan los Espíritus Encarnados, sin la presencia de Satanás susurrándoles.

Sé que es esto lo que significa porque me parece absurdo que nuestro Amoroso Padre Dios Haya Decidido encerrar a Satanás después de estar 6.000 años jodiéndonos. ¡Dios Es El Omnipotente!!! Pudo haber, más que encadenado, destruido a Satanás desde el mismo instante en que supuestamente se rebeló a Dios. De hecho, pese a que ciertamente estoy seguro de que Satanás existe, al leer la Revelación que le hicieron a Kardec: “… Es esto lo que se ha querido representar con la figura de Satán”, comienzo a dudar un poco de su existencia, tanto cuanto si es una ‘figura’ pues probablemente es inexistente. Esto significaría que, si Satanás realmente no existe, todo el mal que ha ejecutado la mal llamada humanidad, durante toda su historia, ha sido el burdo resultado de sus malas decisiones, porque jamás han sido impulsados por Satanás ‘escoger’ el mal por encima del bien, sino que han escogido el mal por muto propio.

Esta inferencia nos dejaría muy mal parados, porque hemos tenido 6.000 años para convertirnos de nuestras malas acciones y no lo hemos logrado, pese a que nuestro Amoroso Padre Dios nos ha enviado un sinfín de Profetas, para exhortarnos a realizar el bien por encima del mal. De manera que, más nos vale que, cuando hagamos nuestra Transición al Más Allá, haya alguien a quien acusar de nuestras estupideces. Y claro que, ya sea que exista o no Satanás, nosotros somos los únicos responsables del mal que cometemos, porque somos nosotros los que ‘escogemos’ ejecutar el mal, ya sea por obedecer a los susurros de Satanás -si existe- o por muto propio -si no existe-.

DUDAS  

Ahora bien, para no alejarme mucho del tema, algunas de las dudas que aún tenía por dilucidar eran: ¿Por qué, después de esos mil años de encierro de Satanás, aún quedan un “Segundo Combate Escatológico” -Apocalipsis 20:7-10- y un “Último Juicio a las Naciones”- Apocalipsis 20:11-15-? Esta duda me hacía suponer que, si después de esos mil años sin Satanás, aún era necesario juzgar a las Naciones, era porque seguiremos siendo malos, pese a no contar con Satanás, para echarle la culpa de nuestras malas acciones. Entonces surgió otra pregunta: ¿Los Espíritus que reencarnarán durante ese período de mil años serán buenos o malos? Pues, la respuesta que le dieron a Kardec fue: “Ni buenos, ni malos, sino simplemente imperfectos”.

Resulta que, los Espíritus no son realmente malos, sino que sus naves -cuerpos- se comportan malvadamente porque los Espíritus no han logrado tomar el control de sus naves. ¡Aún están aprendiendo a controlarla!!! ¡Aún se están perfeccionando!!! Al comprender esto, recordé que nosotros siempre hemos intuido que hemos venido a este Mundo a Jugar, porque eso estamos acostumbrados a hacer y nos gusta, motivo por el cual, durante nuestra historia, hemos venido diseñando un sinfín de Juegos, a los fines de ‘Competir’ por ganar algo. De hecho, aunque la mayoría de los Juegos, que hemos diseñado, son sencillos de jugar, otros tantos son muy complicados, lo que ha impulsado a algunos a esforzarse por profesionalizarse en un Juego en particular, a fin de ser imbatibles en ese Juego.

Como podrán apreciar, al igual que ustedes, tengo muchísimas dudas respecto al Más Allá y sobre nuestro destino, pero, a diferencia de muchos de ustedes, yo trato por todos los medios de dilucidar mis dudas. Cuando les exhorto a ‘profundizar’ aquello que leen y analizan acerca de nuestro Amoroso Padre Dios, les estoy encomiando a que se hagan preguntas, sobre todo respecto a aquellos pasajes bíblicos que parecen no cuadrar con el conocimiento que, hasta ahora, han logrado acumular respecto a Dios y a Las Implicaciones de Su Existencia. ¿Por qué no encerró a Satanás hace 6.000 años, antes de causar todo este desastre? Es más, ¿Por qué lo encerrará mil años? ¿Por qué no lo encierra por toda la eternidad? … ¿Por qué no lo eliminó en el mismo instante en el cual se rebeló? Todas las respuestas, a estas preguntas, tienen en común una extraña realidad: LA FIGURA DE SATANÁS ES NECESARIA PARA COMPRENDER QUE SE HACE NECESARIO COMBATIR EL MAL SI REALMENTE QUEREMOS ACERCARNOS A NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS.

SÍMILES

Al meditar acerca de estas realidades, recordé que, incluso hay Juegos tan Serios, que de nuestra manera de Jugar dependerá el resto de nuestras vidas. Estudiar, por ejemplo, es un Juego muy Serio, porque si no nos esforzamos por ser los mejores –‘Competir con otros estudiantes’-, muchos se nos pueden adelantar y lograr ocupar los puestos en las universidades, empleos, … viviendas, autos … , que pudieran ser nuestros si nos esforzamos por ser los mejores estudiantes. En algún lado leí que, algún Espíritu Superior comentó que la Tierra es una Escuela. Es concluyente que, hemos venido a este Mundo a ‘Competir’ por ser los mejores viviendo materialmente, sin olvidarnos que lo que hemos venido a aprender es a desarrollar nuestros Espíritus, pese al terrible peso de la carne, que nos mueve a desear cosas materiales, más allá de alguna verdadera necesidad.

Creo que, a estas alturas de lo conversado, ya todos comprenden que hemos venido a este Mundo a ‘Perfeccionarnos’, tanto cuanto, cuando decidimos encarnar para Estudiar en la Tierra, no teníamos ‘ciencia o conocimiento’, acerca de lo que experimentaríamos en este planeta. Creo que también comprenden que, ‘Perfeccionarnos’ significa aprender de nuestras experiencias, procurando que lo aprendido aumente en nosotros el Conocimiento de Dios. Es posible que algunos hayan logrado comprender que, aquellos que no se esfuerzan por aprender de las experiencias terrenales, a fin de crecer en el Conocimiento Divino, son considerados Espíritus Imperfectos, porque son flojos para ‘Perfeccionarse’, no porque sean malos, aunque ciertamente permiten que sus naves -cuerpos- se conduzcan malvadamente, movidas por el deseo desordenado de lo material.

Yo recuerdo que, a aquellos compañeros de clases que eran deficientes para aprender, frecuentemente les ofrecían darles un mes de ‘clases de recuperación’, para ayudarles a comprender aquello que no comprendieron en nueve meses de estudios. Seguidamente a estas ‘clases de recuperación’, esos compañeros deficientes, presentaban un examen, llamado de ‘reparación’, a los fines de ser evaluados, para saber si, durante las ‘clases de recuperación’, lograron aprender lo que no aprendieron en nueve meses. Creo que lo llamaban ‘examen de reparación’ porque, con ese examen, se pretendía ‘medio reparar’ aquello que no pudo ser construido en nueve meses. Frecuentemente, los alumnos que finalizaban su primer período académico con este tipo de experiencia expiatoria, continuaban experimentando procesos de reparación durante sus siguientes períodos académicos, porque simple y llanamente se acostumbraron a ser flojos y nunca se esforzaron por ser los mejores de sus clases.

Este recuerdo, aunado a lo que le explicaron a Kardec acerca de los Espíritus Imperfectos, me ayudó a concluir que, esos mil años de encierro de Satanás, son como las ‘clases de recuperación’ que tendrán los ‘Espíritus Imperfectos’, antes del ‘examen de reparación’ o, como lo denomina Juan: “Último Juicio a las Naciones”. De manera que, durante esos mil años, los Espíritus Imperfectos, reencarnarán, una y otra vez, hasta que logren ‘controlar sus naves -cuerpos-’, a fin de ‘Perfeccionarse’, ‘Compitiendo en Buenas Acciones’. De manera que, aquellos que se han esforzado mediocremente por ser buenos, en atención a que aborrecen la maldad -aunque no lo suficiente-, deberían esforzarse un poco más por ser ‘Verdaderamente Buenos’, preferiblemente antes de El Armagedón, porque si no les tocará reencarnar, a lo menos una vez más, en un mundo plagado de Espíritus Imperfectos, quienes, aunque no oirán los susurros de Satanás, les costará muchísimo controlar sus naves -cuerpos-, debido a que sus ‘Esencias Terrenales’ -computadora de la nave- no les concederá el control fácilmente.

Yo me imagino que, durante esos mil años de encierro de Satanás, reencarnar en la Tierra debe ser como encontrarse en una autopista plagada de conductores inexpertos, cada uno tratando de conducir una nave que no responde a los controles. ¿Se imaginan mayúsculo caos? Debido al caos que con seguridad reinará durante esos mil años, es que les exhorto a tomar en cuenta todas las recomendaciones que les he venido comunicando durante tantos años de conversación. ¡El tiempo apremia!!! ¡Despertad hijos de Adán!!!    

EVITAR EL ODIO

Gracias a nuestro Amoroso Padre Dios, las dudas que se me han ido presentando, durante mi proceso de ‘Perfección’, se me han ido dilucidando. Pero, aún me siguen surgiendo dudas, algunas antiguas y otras recientes. Siempre he tenido dudas acerca de lo que deberíamos hacer con aquellos que se comportan malvadamente. ¿Es justa la pena de muerte? ¿Deberíamos asesinar a aquellos que no se comportan de acuerdo a los cánones establecidos? … ¿Es lícito quitar la vida a algún semejante? En lo particular, siempre he estado de acuerdo en eliminar a los malvados, pero, en atención a la gran verdad que los Espíritus Superiores le comunicaron a Kardec, la cual siempre he sabido, aunque a regaña dientes, he decido aceptar lo comunicado como un aprendizaje y ‘Perfeccionar’ mis creencias al respecto.

Desde siempre he comprendido que, tal y como lo han afirmado muchos ‘iluminados’, todo lo creado porta en su interior material un Espíritu, el cual le hace ‘Consciente de la Existencia de Dios’ y le debería mover a ‘Conocer a Dios’, procurando aprender de las experiencias vividas, a fin de ‘Perfeccionar’ su ‘ciencia o conocimiento’. Desde siempre también he comprendido que, de alguna forma o manera, todos esos Espíritus son mis hermanos, tanto cuanto son hijos de El Mismo Dios que Es mi Padre. Sin embargo, siempre me he mostrado algo reacio a aceptar que, incluso los malvados, portan un Espíritu, el cual, de alguna forma o manera, también es mi hermano, aunque se encuentre inclinado a hacer el mal. Creo que, el desprecio -odio- que siento por el mal me mueve a despreciar -odiar- al malvado, hasta el punto de desearle la muerte.

Luego, estoy ‘consciente’ de que el ‘odio’ no es bueno, tanto cuanto es el resquicio que utiliza Satanás para susurrarme y alejarme de nuestro Amoroso Padre Dios, Quien me Pide que combata el ‘odio’ con ‘Amor’. Pero, ¿cómo amar a aquel que es perverso, envidioso, violento, violador, asesino, ladrón, … malvado? Pues, nada fácil de hacer, aunque debería ser nuestra meta. Pero, el malvado sabe que esa debería ser la meta del bueno y se aprovecha de ese ‘conocimiento malvado’ para cometer más maldades, muchas veces en extremo atroces. Consecuentemente, me entra la duda de si es lícito permitir al malvado que se aproveche de mi bondad para ejecutar maldades, cada vez más atroces. La respuesta a esta duda no es nada sencilla, porque como soy un Espíritu procurando la ‘Perfección’, debo ser también un guerrero a favor del bien y en contra del mal.

No obstante, pese a lo complicado de la duda, desde hace mucho tiempo me a gustado pensar que, en algunos casos de extrema maldad, la pena de muerte se hace lícita, en atención al daño que ese malvado pudiera continuar ejecutando, si se lo seguimos permitiendo. ¿Acaso no es parte de nuestra Misión combatir el mal y destruirlo? Además, en apoyo de ésta mi tesis existencialista, suelo comentar que, por el bien del Espíritu que porta ese malvado, se hace necesario eliminarlo, a fin de que su Espíritu tenga la oportunidad de ‘Resetear su Ego’, ‘Planificando’ su próxima Reencarnación.

LA MISMA DIGNIDAD

Ahora bien, el truco para evitar que la Misión que se me asignó, de combatir el mal y destruirlo, termine destruyéndome a mí, es estar siempre ‘consciente’ que el  Espíritu que porta ese malvado es mi hermano, a quien, si bien es cierto me cuesta amar, por lo menos no lo debo odiar, sino que debo compadecerme de su ‘Imperfección’ y procurar darle una muerte, si lo podemos decir así, digna de un hermano que no desea seguir viviendo, porque sabe que no es digno de la vida, tanto cuanto la está mal aprovechando, según los fines para los cuales se le otorgó. Es el mismo caso que ocurre cuando le aplicamos la eutanasia a un hermano de sangre, que está muriendo lentamente, debido a una dolorosa enfermedad. Pues bien, el Espíritu que porta el malvado, se está muriendo aplastado por el barro que está acumulando su Esencia Terrenal y, mientras más barro acumule, cada vez se le hará más difícil respirar y recuperarse, por lo que se hace necesario quitarle esta vida, antes de que esté irremediablemente perdido.

Todo esto lo entiendo a la perfección y sé que, con toda seguridad, aquellos que procuran el bien por encima del mal, estarán de acuerdo conmigo, aunque sé que manifestarán la misma duda que se me presenta a mí, cada vez que medito al respecto: “¿Esa muerte no retrasará mi ‘Perfeccionamiento’? ¿No se constituirá en más barro para mi Ego? … ¿Esa sangre derramada no clamará por venganza?” Pues bien, les mentiría si les digo que tengo las respuestas a estas preguntas, porque realmente no las tengo, pero espero que, en algún momento, antes de partir al Más Allá, nuestro Amoroso Padre Dios me las responda, de alguna forma o manera, que no deje dudas de que Es Su Respuesta.

Mientras, sólo me queda recordarles que, los que estamos Jugando somos nosotros y, en consecuencia, somos nosotros los que debemos planificar, lo mejor que podamos, las Jugadas que vamos a realizar, para que El Equipo de nuestro Amoroso Padre Dios se Consagre como El Ganador. Todos deberíamos estar ayudándonos, unos a otros, en favor de El Equipo de Dios, sobre todo en el ‘Tiempo Extra’ de mil años que se nos otorga, para cambiar ‘El Marcador’. En este orden de ideas, mientras esperamos alguna Aclaratoria de nuestro Amoroso Padre Dios al respecto, y conscientes de que los Espíritus Imperfectos no tienen el control de sus naves, es preciso que, durante esos mil años, apliquemos medidas dignas para sacar de El Gran Juego a aquellos Espíritus Imperfectos que pudieran estar requiriendo ser enviados a La Banca, a fin de Planificar mejor sus Jugadas.

SALLEKHANA

La propuesta más digna que tengo es la que yo mismo me aplicaría, en el caso de considerar requerirla: SALLEKHANA O MUERTE POR AYUNO. El ‘Ayuno’ ha sido un método aplicado, desde hace miles de años, por muchos Espíritus en Perfección, a los fines de someter a sus cuerpos y poder tomar el control de los mismos. Nuestro Amado Yeshuá ayunó durante cuarenta días, con sus respectivas noches, antes de Darle Inicio a Su Misión. Este es el mejor ejemplo de la importancia que debemos darle al ayuno, tanto cuanto, si El Primogénito lo Puso en práctica, pues con mayor razón deberíamos ejercitarlo los Espíritus en Perfección, si realmente queremos tomar el control de nuestras naves -cuerpos-, a los fines de ejecutar la Misión de Perfeccionarnos.

 De manera que, es mi humilde opinión que, durante esos mil años de Tiempo Extra de El Gran Juego, tanto los Espíritus en Perfección -los que procuran el bien- como los Espíritus Imperfectos -que no procuran el bien- deben someterse a ayunos constantes, unos por propia decisión -los Espíritus en Perfección- y otros obligadamente -los Espíritus Imperfectos-, si realmente esperamos cambiar El Marcador a favor de El Equipo de nuestro Amoroso Padre Dios. En este orden de ideas, mi recomendación es que, a los portadores de Espíritus Imperfectos -aquellos malvados que han cometido crímenes violentos, altamente despreciables, o que parecieran no querer mejorar- deben ser sometidos al ayuno, encerrados en habitaciones limpias, libres incluso de insectos y ratas, a los fines de que ni siquiera puedan comer ni insectos ni ratas ni ninguna otra cosa. ¡Ni siquiera agua!!! Tal y como lo ejemplificó nuestro Amado Yeshuá.

Además, en necesario que continuamente se les recuerde, ya sea con audios o videos, el motivo por el cual se le ha sometido al Sallekhana, para procurar que aproveche el ayuno, a los fines de que se dedique a la oración, durante el tiempo de ayuno, en procura de expiar o deslastrar su Ego del barro que acumuló, por causa de sus crímenes. Si el condenado al Sallekhana logra aprovechar los méritos propios del método pues, con toda seguridad hará su transición al Más Allá menos pesado -deslastrado de gran parte del barro que recubría su Ego-, lo cual le ayudará al Espíritu -ahora menos Imperfecto- a ‘Planificar’ más eficientemente su próxima Reencarnación.

Según los entendidos en la materia, algunas personas han sobrevivido más de cuarenta días sin comer nada -si siquiera agua-, lo que hace del Sallekhana un método piadoso para el Espíritu que porta el cuerpo del malvado condenado, tanto cuanto le otorga de un buen número de días para intentar aprovechar el Sallekhana, antes de hacer la Transición al Más Allá. Esta buena cantidad de días, también ayuda a los jueces, que dictaron la sentencia del Sallekhana, a buscar un mayor número de pruebas que les confirmen que han dictado la sentencia con justicia. De ocurrir lo contrario -las nuevas pruebas determinan cambiar la sentencia a inocente- entonces ese tiempo que nos otorga el Sallekhana, les da tiempo a los jueces para reconsiderar sus sentencias, antes de que el condenado muera por inanición. En el caso de que las nuevas pruebas no lleguen antes de que el condenado muera, debemos aceptar que lo ocurrido es probablemente un Designio de Dios, mas sin embargo, se hará preciso investigar a aquellos que hayan recopilado mal las pruebas, que llevaron al juez a dictar mal la sentencia, en atención a que probablemente, esos recabadores de pruebas, los que dieron las pruebas o incluso el juez, deban ser sometidos también al Sallekhana.

Si alguno tiene una mejor idea -más digna- acerca de lo que debemos hacer con los portadores de Espíritus Imperfectos, durante esos mil años de Tiempo Extra de El Gran Juego, pues esperemos que se manifieste pronto, porque El Pito que dará inicio al Tiempo Extra no tarda en sonar y tenemos que Planificar nuestras Jugadas antes de que suene.



Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo





 

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