He decidido publicar el
presente artículo, después de publicar la décima parte de la exégesis que le
estoy realizando a El Libro de los Espíritus y antes de continuar con la mencionada
exégesis, en atención a que, si bien es cierto que este artículo se desprende del
artículo anterior, lo que les comunico en el presente artículo, guarda especial
relación con lo que prontamente experimentaremos, por lo que se hace preciso comunicarlo
aparte del trabajo que actualmente me ocupa.
En lo particular, el tema
de la “Progresión de los Espíritus” ha sido en extremo Revelador. Por una
parte, por el hecho de que me han confirmado que aquello que les he venido
conversando, acerca de El Gran Juego, es una gran
verdad, si comprendemos que una ‘Competencia’ también es un ‘Juego’, aunque
ciertamente más serio. Por otra parte, en el entendido de que, con
esto que les escribo, yo también estoy aprendiendo, resulta que, al igual que
ustedes también tengo algunas dudas por dilucidar, las cuales se me han venido aclarando
mientras leo, investigo y profundizo, todo aquello que me habla de mi Amoroso
Padre Dios.
SEÑALES CLARAS
Algunos de ustedes,
quizás los más interesados en estas lides, habrán leído lo que he escrito
acerca de “El Cercano Armagedón”, el cual ya ha sido activado, según las claras
Señales, que he logrado interpretar. De manera que, tengo claro que, las
Profecías acerca de nuestro inevitable destino están por cumplirse. No
obstante, comprendo que lo que se acerca ha de ser
el ‘fin del mundo’, para muchos de ustedes, pero realmente no es el ‘fin de la
existencia terrenal’, porque la Tierra seguirá girando alrededor de
el Sol, aunque algo aporreada.
Según entiendo, de
acuerdo a las Sagradas Escrituras, después de El Armagedón, Satanás será
encerrado durante mil años. Como yo comprendo el papel de Satanás en El Gran
Juego, sé que, cuando leemos en las Sagradas Escrituras «Luego vi a un Ángel
que bajaba del Cielo y tenía en su mano la llave del abismo y una gran cadena.
Dominó al Dragón, la serpiente antigua -que es el diablo y Satanás- y lo
encadenó por mil años», debemos interpretar que
Satanás va a ser sacado de El Gran Juego, para ver cómo se comportan los
Espíritus Encarnados, sin la presencia de Satanás susurrándoles.
Sé que es esto lo que
significa porque me parece absurdo que nuestro Amoroso Padre Dios Haya Decidido
encerrar a Satanás después de estar 6.000 años jodiéndonos. ¡Dios Es El
Omnipotente!!! Pudo haber, más que encadenado, destruido a Satanás desde el
mismo instante en que supuestamente se rebeló a Dios. De hecho, pese a que
ciertamente estoy seguro de que Satanás existe, al leer la Revelación que le
hicieron a Kardec: “… Es esto lo que se ha querido
representar con la figura de Satán”, comienzo a dudar un poco de su
existencia, tanto cuanto si es una ‘figura’ pues
probablemente es inexistente. Esto significaría que, si Satanás realmente no existe, todo el mal que ha ejecutado la
mal llamada humanidad, durante toda su historia, ha sido el burdo resultado de
sus malas decisiones, porque jamás han sido impulsados por Satanás ‘escoger’
el mal por encima del bien, sino que han escogido el mal por muto propio.
Esta inferencia nos
dejaría muy mal parados, porque hemos tenido 6.000 años para convertirnos de
nuestras malas acciones y no lo hemos logrado, pese
a que nuestro Amoroso Padre Dios nos ha enviado un sinfín de Profetas, para
exhortarnos a realizar el bien por encima del mal. De manera que,
más nos vale que, cuando hagamos nuestra Transición al Más Allá, haya alguien a
quien acusar de nuestras estupideces. Y claro que, ya sea que exista o no
Satanás, nosotros somos los únicos responsables del mal que cometemos, porque
somos nosotros los que ‘escogemos’ ejecutar el mal, ya sea por obedecer a los
susurros de Satanás -si existe- o por muto propio -si no existe-.
DUDAS
Ahora bien, para no
alejarme mucho del tema, algunas de las dudas que aún tenía por dilucidar eran:
¿Por qué, después de esos mil años de encierro de
Satanás, aún quedan un “Segundo Combate Escatológico” -Apocalipsis 20:7-10- y
un “Último Juicio a las Naciones”- Apocalipsis 20:11-15-? Esta duda
me hacía suponer que, si después de esos mil años sin Satanás, aún era
necesario juzgar a las Naciones, era porque seguiremos siendo malos, pese a no
contar con Satanás, para echarle la culpa de nuestras malas acciones. Entonces
surgió otra pregunta: ¿Los Espíritus que
reencarnarán durante ese período de mil años serán buenos o malos? Pues, la
respuesta que le dieron a Kardec fue: “Ni buenos, ni malos, sino simplemente
imperfectos”.
Resulta que, los Espíritus no son realmente malos,
sino que sus naves -cuerpos- se comportan malvadamente porque los Espíritus no
han logrado tomar el control de sus naves. ¡Aún están aprendiendo a
controlarla!!! ¡Aún se están perfeccionando!!! Al comprender esto, recordé que
nosotros siempre hemos intuido que hemos venido a este Mundo a Jugar, porque
eso estamos acostumbrados a hacer y nos gusta, motivo por el cual, durante nuestra historia, hemos venido diseñando un sinfín de
Juegos, a los fines de ‘Competir’ por ganar algo. De hecho, aunque
la mayoría de los Juegos, que hemos diseñado, son sencillos de jugar, otros
tantos son muy complicados, lo que ha impulsado a algunos a esforzarse por profesionalizarse
en un Juego en particular, a fin de ser imbatibles en ese Juego.
Como podrán apreciar, al
igual que ustedes, tengo muchísimas dudas respecto al Más Allá y sobre nuestro
destino, pero, a diferencia de muchos de ustedes, yo trato por todos los medios
de dilucidar mis dudas. Cuando les exhorto a ‘profundizar’
aquello que leen y analizan acerca de nuestro Amoroso Padre Dios, les estoy encomiando
a que se hagan preguntas, sobre todo respecto a aquellos pasajes bíblicos que
parecen no cuadrar con el conocimiento que, hasta ahora, han logrado acumular
respecto a Dios y a Las Implicaciones de Su Existencia. ¿Por qué no
encerró a Satanás hace 6.000 años, antes de causar todo este desastre? Es más, ¿Por
qué lo encerrará mil años? ¿Por qué no lo encierra por toda la eternidad? … ¿Por
qué no lo eliminó en el mismo instante en el cual se rebeló? Todas las
respuestas, a estas preguntas, tienen en común una extraña realidad: LA FIGURA DE SATANÁS ES NECESARIA PARA COMPRENDER QUE SE HACE
NECESARIO COMBATIR EL MAL SI REALMENTE QUEREMOS ACERCARNOS A NUESTRO AMOROSO
PADRE DIOS.
SÍMILES
Al meditar acerca de
estas realidades, recordé que, incluso hay Juegos
tan Serios, que de nuestra manera de Jugar dependerá el resto de nuestras
vidas. Estudiar, por ejemplo, es un Juego muy Serio, porque si no
nos esforzamos por ser los mejores –‘Competir con otros estudiantes’-, muchos
se nos pueden adelantar y lograr ocupar los puestos en las universidades, empleos,
… viviendas, autos … , que pudieran ser nuestros si nos esforzamos por ser los
mejores estudiantes. En algún lado leí que, algún Espíritu Superior comentó que
la Tierra es una Escuela. Es concluyente que, hemos
venido a este Mundo a ‘Competir’ por ser los mejores viviendo materialmente,
sin olvidarnos que lo que hemos venido a aprender es a desarrollar nuestros
Espíritus, pese al terrible peso de la carne, que nos mueve a desear cosas
materiales, más allá de alguna verdadera necesidad.
Creo que, a estas alturas
de lo conversado, ya todos comprenden que hemos venido a este Mundo a ‘Perfeccionarnos’,
tanto cuanto, cuando decidimos encarnar para Estudiar en la Tierra, no teníamos
‘ciencia o conocimiento’, acerca de lo que experimentaríamos en este planeta.
Creo que también comprenden que, ‘Perfeccionarnos’
significa aprender de nuestras experiencias, procurando que lo aprendido
aumente en nosotros el Conocimiento de Dios. Es posible que algunos
hayan logrado comprender que, aquellos que no se esfuerzan
por aprender de las experiencias terrenales, a fin de crecer en el Conocimiento
Divino, son considerados Espíritus Imperfectos, porque son flojos para ‘Perfeccionarse’,
no porque sean malos, aunque ciertamente permiten que sus naves -cuerpos- se conduzcan
malvadamente, movidas por el deseo desordenado de lo material.
Yo recuerdo que, a
aquellos compañeros de clases que eran deficientes para aprender,
frecuentemente les ofrecían darles un mes de ‘clases de
recuperación’, para ayudarles a comprender aquello que no comprendieron en
nueve meses de estudios. Seguidamente a estas ‘clases de recuperación’,
esos compañeros deficientes, presentaban un examen, llamado de ‘reparación’, a
los fines de ser evaluados, para saber si, durante las ‘clases de recuperación’,
lograron aprender lo que no aprendieron en nueve meses. Creo que lo llamaban ‘examen
de reparación’ porque, con ese examen, se pretendía ‘medio reparar’ aquello que
no pudo ser construido en nueve meses. Frecuentemente, los
alumnos que finalizaban su primer período académico con este tipo de
experiencia expiatoria, continuaban experimentando procesos de reparación
durante sus siguientes períodos académicos, porque simple y llanamente se
acostumbraron a ser flojos y nunca se esforzaron por ser los mejores de sus
clases.
Este recuerdo, aunado a
lo que le explicaron a Kardec acerca de los Espíritus Imperfectos, me ayudó a
concluir que, esos mil años de encierro de Satanás,
son como las ‘clases de recuperación’ que tendrán los ‘Espíritus Imperfectos’,
antes del ‘examen de reparación’ o, como lo denomina Juan: “Último Juicio a las
Naciones”. De manera que, durante esos mil años, los Espíritus
Imperfectos, reencarnarán, una y otra vez, hasta que logren ‘controlar sus
naves -cuerpos-’, a fin de ‘Perfeccionarse’, ‘Compitiendo en Buenas Acciones’.
De manera que, aquellos que se han esforzado
mediocremente por ser buenos, en atención a que aborrecen la maldad -aunque no
lo suficiente-, deberían esforzarse un poco más por ser ‘Verdaderamente Buenos’,
preferiblemente antes de El Armagedón, porque si no les tocará reencarnar, a lo
menos una vez más, en un mundo plagado de Espíritus Imperfectos, quienes,
aunque no oirán los susurros de Satanás, les costará muchísimo controlar sus
naves -cuerpos-, debido a que sus ‘Esencias Terrenales’ -computadora de la
nave- no les concederá el control fácilmente.
Yo me imagino que,
durante esos mil años de encierro de Satanás, reencarnar
en la Tierra debe ser como encontrarse en una autopista plagada de conductores
inexpertos, cada uno tratando de conducir una nave que no responde a los
controles. ¿Se imaginan mayúsculo caos? Debido al caos que con seguridad
reinará durante esos mil años, es que les exhorto a tomar en cuenta todas las
recomendaciones que les he venido comunicando durante tantos años de
conversación. ¡El tiempo apremia!!! ¡Despertad hijos de Adán!!!
EVITAR EL ODIO
Gracias a nuestro Amoroso
Padre Dios, las dudas que se me han ido presentando, durante mi proceso de ‘Perfección’,
se me han ido dilucidando. Pero, aún me siguen surgiendo dudas, algunas
antiguas y otras recientes. Siempre he tenido dudas acerca de lo que deberíamos
hacer con aquellos que se comportan malvadamente. ¿Es
justa la pena de muerte? ¿Deberíamos asesinar a aquellos que no se comportan de
acuerdo a los cánones establecidos? … ¿Es lícito quitar la vida a algún
semejante? En lo particular, siempre he estado de acuerdo en
eliminar a los malvados, pero, en atención a la gran verdad que los Espíritus
Superiores le comunicaron a Kardec, la cual siempre he sabido, aunque a regaña
dientes, he decido aceptar lo comunicado como un aprendizaje y ‘Perfeccionar’
mis creencias al respecto.
Desde siempre
he comprendido que, tal y como lo han afirmado muchos ‘iluminados’, todo lo
creado porta en su interior material un Espíritu, el cual le hace ‘Consciente
de la Existencia de Dios’ y le debería mover a ‘Conocer a Dios’, procurando
aprender de las experiencias vividas, a fin de ‘Perfeccionar’ su ‘ciencia o
conocimiento’. Desde siempre también he comprendido que, de alguna
forma o manera, todos esos Espíritus son mis
hermanos, tanto cuanto son hijos de El Mismo Dios que Es mi Padre.
Sin embargo, siempre me he mostrado algo reacio a aceptar que, incluso los
malvados, portan un Espíritu, el cual, de alguna forma o manera, también es mi
hermano, aunque se encuentre inclinado a hacer el mal. Creo que, el desprecio -odio- que siento por el mal me mueve a
despreciar -odiar- al malvado, hasta el punto de desearle la muerte.
Luego, estoy ‘consciente’
de que el ‘odio’ no es bueno, tanto cuanto es el resquicio que utiliza Satanás
para susurrarme y alejarme de nuestro Amoroso Padre Dios, Quien me Pide que
combata el ‘odio’ con ‘Amor’. Pero, ¿cómo amar a
aquel que es perverso, envidioso, violento, violador, asesino, ladrón, …
malvado? Pues, nada fácil de hacer,
aunque debería ser nuestra meta. Pero, el malvado sabe que esa debería ser la
meta del bueno y se aprovecha de ese ‘conocimiento malvado’ para cometer más
maldades, muchas veces en extremo atroces. Consecuentemente, me entra la duda
de si es lícito permitir al malvado que se aproveche de mi bondad para ejecutar
maldades, cada vez más atroces. La respuesta a esta duda no es nada sencilla,
porque como soy un Espíritu procurando la ‘Perfección’, debo ser también un
guerrero a favor del bien y en contra del mal.
No obstante, pese a lo
complicado de la duda, desde hace mucho tiempo me a gustado pensar que, en algunos casos de extrema maldad, la pena de muerte se hace
lícita, en atención al daño que ese malvado pudiera continuar ejecutando, si se
lo seguimos permitiendo. ¿Acaso no es parte de nuestra Misión combatir el mal y
destruirlo? Además, en apoyo de ésta mi tesis existencialista, suelo comentar
que, por el bien del Espíritu que porta
ese malvado, se hace necesario eliminarlo, a fin de que su Espíritu tenga la
oportunidad de ‘Resetear su Ego’, ‘Planificando’ su próxima Reencarnación.
LA MISMA DIGNIDAD
Ahora bien, el truco para
evitar que la Misión que se me asignó, de combatir el mal y destruirlo, termine
destruyéndome a mí, es estar siempre ‘consciente’ que el Espíritu que porta
ese malvado es mi hermano, a quien, si bien es cierto me cuesta amar, por lo
menos no lo debo odiar, sino que debo compadecerme de su ‘Imperfección’ y
procurar darle una muerte, si lo podemos decir así, digna de un hermano que no
desea seguir viviendo, porque sabe que no es digno de la vida, tanto
cuanto la está mal aprovechando, según los fines para los cuales se le otorgó. Es
el mismo caso que ocurre cuando le aplicamos la eutanasia a un hermano de
sangre, que está muriendo lentamente, debido a una dolorosa enfermedad. Pues bien,
el Espíritu que porta el
malvado, se está muriendo aplastado por el barro que está acumulando su Esencia
Terrenal y, mientras más barro acumule, cada vez se le hará más difícil
respirar y recuperarse, por lo que se hace necesario quitarle esta vida, antes
de que esté irremediablemente perdido.
Todo esto lo entiendo a
la perfección y sé que, con toda seguridad, aquellos que procuran el bien por
encima del mal, estarán de acuerdo conmigo, aunque sé que manifestarán la misma
duda que se me presenta a mí, cada vez que medito al respecto: “¿Esa muerte no retrasará mi ‘Perfeccionamiento’? ¿No se
constituirá en más barro para mi Ego? … ¿Esa sangre derramada no clamará por
venganza?” Pues bien, les mentiría si les digo que tengo las
respuestas a estas preguntas, porque realmente no las tengo, pero espero que,
en algún momento, antes de partir al Más Allá, nuestro Amoroso Padre Dios me
las responda, de alguna forma o manera, que no deje dudas de que Es Su
Respuesta.
Mientras, sólo me queda
recordarles que, los que estamos Jugando somos
nosotros y, en consecuencia, somos nosotros los que debemos planificar, lo
mejor que podamos, las Jugadas que vamos a realizar, para que El Equipo de
nuestro Amoroso Padre Dios se Consagre como El Ganador. Todos
deberíamos estar ayudándonos, unos a otros, en favor de El Equipo de Dios,
sobre todo en el ‘Tiempo Extra’ de mil años que se nos otorga, para cambiar ‘El
Marcador’. En este orden de ideas, mientras
esperamos alguna Aclaratoria de nuestro Amoroso Padre Dios al respecto, y
conscientes de que los Espíritus Imperfectos no tienen el control de sus naves,
es preciso que, durante esos mil años, apliquemos medidas dignas para sacar de
El Gran Juego a aquellos Espíritus Imperfectos que pudieran estar requiriendo
ser enviados a La Banca, a fin de Planificar mejor sus Jugadas.
SALLEKHANA
La propuesta
más digna que tengo es la que yo mismo me aplicaría, en el caso de considerar
requerirla: SALLEKHANA O MUERTE POR AYUNO. El ‘Ayuno’ ha sido un método
aplicado, desde hace miles de años, por muchos Espíritus en Perfección, a los
fines de someter a sus cuerpos y poder tomar el control de los mismos.
Nuestro Amado Yeshuá ayunó durante cuarenta días, con sus respectivas noches,
antes de Darle Inicio a Su Misión. Este es el mejor ejemplo de la importancia
que debemos darle al ayuno, tanto cuanto, si El Primogénito
lo Puso en práctica, pues con mayor razón deberíamos ejercitarlo los Espíritus
en Perfección, si realmente queremos tomar el control de nuestras naves
-cuerpos-, a los fines de ejecutar la Misión de Perfeccionarnos.
De manera que, es mi humilde opinión que,
durante esos mil años de Tiempo Extra de El Gran Juego, tanto los Espíritus en Perfección -los que procuran el bien-
como los Espíritus Imperfectos -que no procuran el bien- deben someterse a
ayunos constantes, unos por propia decisión -los Espíritus en Perfección- y
otros obligadamente -los Espíritus Imperfectos-, si realmente esperamos cambiar
El Marcador a favor de El Equipo de nuestro Amoroso Padre Dios. En
este orden de ideas, mi recomendación es que, a los portadores
de Espíritus Imperfectos -aquellos malvados que han cometido crímenes violentos,
altamente despreciables, o que parecieran no querer mejorar- deben ser sometidos
al ayuno, encerrados en habitaciones limpias, libres incluso de insectos y
ratas, a los fines de que ni siquiera puedan comer ni insectos ni ratas ni
ninguna otra cosa. ¡Ni siquiera agua!!! Tal y como lo ejemplificó nuestro Amado
Yeshuá.
Además, en necesario que continuamente se les recuerde, ya sea con
audios o videos, el motivo por el cual se le ha sometido al Sallekhana, para
procurar que aproveche el ayuno, a los fines de que se dedique a la oración,
durante el tiempo de ayuno, en procura de expiar o deslastrar su Ego del barro
que acumuló, por causa de sus crímenes. Si el condenado al
Sallekhana logra aprovechar los méritos propios del método pues, con toda
seguridad hará su transición al Más Allá menos pesado -deslastrado de gran
parte del barro que recubría su Ego-, lo cual le ayudará al Espíritu -ahora
menos Imperfecto- a ‘Planificar’ más eficientemente su próxima Reencarnación.
Según los entendidos en
la materia, algunas personas han sobrevivido más de cuarenta días sin comer
nada -si siquiera agua-, lo que hace del Sallekhana
un método piadoso para el Espíritu que porta el cuerpo del malvado condenado,
tanto cuanto le otorga de un buen número de días para intentar aprovechar el
Sallekhana, antes de hacer la Transición al Más Allá. Esta buena
cantidad de días, también ayuda a los jueces, que dictaron la sentencia del
Sallekhana, a buscar un mayor número de pruebas que les confirmen que han
dictado la sentencia con justicia. De ocurrir lo contrario -las nuevas pruebas
determinan cambiar la sentencia a inocente- entonces ese tiempo que nos otorga
el Sallekhana, les da tiempo a los jueces para reconsiderar sus sentencias,
antes de que el condenado muera por inanición. En el
caso de que las nuevas pruebas no lleguen antes de que el condenado muera, debemos
aceptar que lo ocurrido es probablemente
un Designio de Dios, mas sin embargo, se hará preciso investigar a
aquellos que hayan recopilado mal las pruebas, que llevaron al juez a dictar
mal la sentencia, en atención a que probablemente, esos recabadores de pruebas,
los que dieron las pruebas o incluso el juez, deban ser sometidos también al
Sallekhana.
Si alguno tiene una mejor
idea -más digna- acerca de lo que debemos hacer con los portadores de Espíritus
Imperfectos, durante esos mil años de Tiempo Extra de El Gran Juego, pues esperemos
que se manifieste pronto, porque El Pito que dará inicio al Tiempo Extra no
tarda en sonar y tenemos que Planificar nuestras Jugadas antes de que suene.
Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo
No hay comentarios.:
Publicar un comentario