MUNDO ESPÍRITA O DE LOS ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo VI: VIDA
ESPÍRITA / Parte II
DIFERENCIAS PRECEPTIVAS
Con algunas de las
preguntas que realiza Kardec en este capítulo, pareciera tratar de determinar
las diferencias existenciales entre las formas de percepción de un Espíritu vs
las de un ser materializado. Evidentemente, al encontrarnos en diferentes
Dimensiones, nuestras formas de percibir la realidad de lo que existe llegan a
ser diametralmente opuestas, tanto cuanto los sentidos que nos ayudan a
percibir la realidad, están absolutamente limitados únicamente para percibir la
Tercera Dimensión en la cual vivimos. De hecho, si
pretendemos experimentar algunas de las experiencias propias de los Espíritus,
nos es preciso esforzarnos por activar sentidos propios de nuestros Espíritus,
que van más allá de los cinco precarios sentidos que acostumbramos a medio
utilizar.
237. Una vez en el Mundo
de los Espíritus ¿tiene todavía el alma las percepciones que poseía cuando se
hallaba encarnada? – “Sí, además de otras que no tenía entonces, porque su cuerpo era como un velo que las oscurecía. La inteligencia es un atributo del Espíritu, pero que se
manifiesta con más libertad cuando éste no tiene trabas”. (Queda claro
que, todo aquello que aprendemos durante nuestras
Reencarnaciones, pasa a formar parte del ‘Conocimiento’ propio del Espíritu.
Pero, tristemente, en las sucesivas Reencarnaciones, los Espíritus no suelen
recordar fácilmente los ‘Conocimientos’ adquiridos en vidas pasadas, debido al
Velo, que se nos coloca en cada Reencarnación. Queda claro también que, la Inteligencia es un atributo propio de los Espíritus,
mediante el cual logra aprender de cada experiencia de vida, aunque,
tristemente, la Inteligencia no es condición sine qua non para aprender, puesto
que todo aprendizaje depende de la intención y el esfuerzo de cada Espíritu por
realmente aprender de cada experiencia y, sobre todo, por aprehender el
‘Conocimiento’ que cada experiencia aprendida nos lega. Luego,
entendiendo que, antes de su primera ‘Encarnación’
todo Espíritu se encuentra cero kilómetros -es Inteligente, pero sin ‘Conocimiento’
alguno, en atención a que no han iniciado sus experiencias de vida material-,
la Superioridad de cada Espíritu dependerá del ‘Conocimiento’ que realmente
haya logrado APREHENDER, de sus experiencias de vida material).
240. ¿Tienen los
Espíritus la misma noción del tiempo que nosotros? – “No, y a esto se debe que no siempre nos comprendáis cuando se trata de establecer
fechas o épocas”. (Queda claro que, en el Más Allá, al ser el tiempo
una variable palpable, pues evidentemente, los Espíritus no tienen la misma
noción del tiempo que nosotros, tanto cuanto, en el
Más Allá, el tiempo puede ser ralentizado o acelerado, según se requiera
‘Conocer’ algún suceso, ocurrido o por ocurrir. De allí que, para
los Espíritus no es sencillo ubicar fechas o épocas específicas, tanto cuanto
sólo conocen el evento, ocurrido o por ocurrir, pero para ellos simplemente son
eventos, sin importar las fechas terrícolas en las cuales ocurren, porque para
ellos el tiempo no es importante, sino simplemente el evento. Evidentemente, respecto a los eventos ya ocurridos, para los Espíritus
Superiores es posible establecer la fecha terrícola en la cual ocurrió, pero
respecto a los eventos por ocurrir, estos pudieran ocurrir en cualquier fecha
futura, según medimos el tiempo en la tierra, tanto cuanto un evento ocurrirá
dependiendo de ciertos eventos relacionados, los cuales pueden adelantar o
atrasar la fecha en la cual ocurrirá el evento principal a ocurrir).
243. ¿Conocen los
Espíritus el porvenir? – “También esto depende de su grado de perfección. Con frecuencia sólo lo entrevén, pero no siempre se les
permite revelarlo. Y cuando lo ven, les parece el presente. El Espíritu ve el porvenir con mayor claridad, conforme se va
acercando a Dios. Después de la muerte, el alma ve y abarca de una
mirada sus pasadas emigraciones, pero no puede ver lo que Dios le prepara. Para
ello precisa que esté completamente integrada con Él, tras muchas existencias”.
(Como los eventos futuros dependen de la ocurrencia
o no de ciertos eventos relacionados, sólo es posible entreverlo, porque su
ocurrencia o no, en el tiempo esperado, siempre dependerá de la ocurrencia a no
de los eventos relacionados. En este orden de ideas, como un evento
por venir depende de la ocurrencia o no de otros eventos relacionados, a los
Espíritus no se les permite revelar la ocurrencia de un evento futuro, tanto
cuanto depende de la ocurrencia o no de ciertos eventos relacionados, lo cual
implica que un evento revelado pudiera no ocurrir, a
lo menos en el tiempo que se esperaba que ocurriera. Esto explica el
porqué, cuando Daniel o Juan hablan acerca de los eventos que ocurrirán antes
del Final de los Tiempos, no nos informan fechas, sino que simplemente nos mencionan
ciertos eventos que ocurrirán antes del Fin de los Tiempos. La ocurrencia o no
de la mayoría de los eventos relacionados con el Fin de los Tiempos determinará
el momento en el cual ocurrirá el Final de los Tiempos, el cual ocurrirá en el
momento que ocurran todos y cada uno de los eventos narrados, tanto por Daniel
como por Juan. Si la ocurrencia de algunos de esos eventos se atrasa, pues se
atrasará el Final de los Tiempos, y por este motivo no es sencillo determinar
la fecha cierta de la ocurrencia del Final de los Tiempos.
Por cierto, tengo por
cierto todas estas realidades de las enormes diferencias de cronometrar el
tiempo en el Más Allá y, aun así, les solicité a la Federación Espírita
Española que por favor le consultaran a los Espíritus acerca de cuándo
comenzará el Armagedón y, por supuesto, no me han respondido. Luego, es posible
que no me hayan respondido debido a que me consideran un loco, pero también
pudiera ocurrir que hicieron la pregunta pero los Espíritus le contestaron que
no sabían, bien porque no están autorizados a revelar esta información o bien
porque preguntaron la fecha y los Espíritus no saben nada de fechas futuras,
porque es un dato incierto).
CERCA DE DIOS
Las respuestas a las
preguntas que seguidamente realizó Kardec, son altamente interesantes, porque
nos dejan en claro que, la única forma acercarnos a nuestro Amoroso Padre Dios
es ‘Ascendiendo’ a los ‘Niveles Superiores de Consciencia’ y, mientras más alto
sea el Nivel Alcanzado, pues más cerca estaremos de nuestro Amoroso Padre Dios.
(160): 243 a. Los
Espíritus llegados a la absoluta perfección ¿tienen un conocimiento completo
del futuro? – “Completo no es el término, por cuanto sólo Dios es el soberano Señor y nadie puede
igualarlo”. (Queda claro que, por mucho
que ‘Ascendamos’ en los ‘Niveles de Consciencia’, jamás alcanzaremos El Supremo
Nivel de Consciencia que Tiene nuestro Amoroso Padre Dios, tanto cuanto sólo
puede haber un Dios. Y claro que, el esfuerzo que hagamos por
acercarnos a nuestro Amoroso Padre Dios, será siempre bien recompensado, aunque
evidentemente no otorgándonos Su Título, tanto cuanto sólo puede haber un Dios,
además de que, por mucho que nos esforcemos, nunca llegaremos al Nivel de Dios
ni estaremos en capacidad de ocupar Su Cargo, aunque ciertamente Él nos Puede
Otorgar un Lugar, Cargo o Posición en extremo Cercana a Su Presencia, tal y
como Hizo con Metatrón).
244. Los Espíritus ¿ven a
Dios? – “Únicamente los Espíritus superiores lo ven
y comprenden. Los inferiores, por su parte, sólo lo sienten y
adivinan”. (¿Cómo Comprender a Dios si no nos esforzamos por ‘Conocerle’? De
allí que, sólo los que se esfuerzan por ‘Conocer’ a
Dios lograrán ‘Comprenderle’ y aquellos que logren ‘Comprenderle’ son los
únicos que lograrán Verle).
244 a. Cuando un Espíritu
inferior afirma que Dios le prohíbe o le permite algo ¿cómo sabe que esto
proviene de Él? – “Ese Espíritu no ve a Dios, pero
siente su soberanía, y cuando algo no debe hacerse o una palabra no se tiene
que pronunciar, experimenta él una especie de intuición, una invisible
advertencia que le veda hacerlo. Vosotros mismos ¿no tenéis acaso
presentimientos que son para vosotros como advertencias secretas para que
hagáis o dejéis de hacer tal o cual cosa? Lo propio nos ocurre a nosotros, los
Espíritus, sólo que, en un grado superior, pues
comprenderán que, siendo la esencia de los Espíritus más sutil que la vuestra,
podemos percibir mejor las advertencias Divinas”. (Y por supuesto, cuando un Espíritu Alcanza los ‘Niveles de Consciencia’
más cercanos a nuestro Amoroso Padre Dios, las simples ‘percepciones de las
advertencias Divinas’ van quedándose atrás, en los Niveles inferiores, para dar
paso a La Hermosa Amistad con nuestro Amoroso Padre Dios, lo cual implica
‘Conversar con Él Personalmente’).
SENTIDOS
247. ¿Tienen los
Espíritus necesidad de trasladarse para ver en dos lugares distintos? ¿Pueden
ver, por ejemplo, de manera simultánea en dos hemisferios del globo? – “Como el Espíritu se traslada con la velocidad del
pensamiento, se puede decir que ven en todas partes a la vez. Su
pensamiento puede irradiar e ir al mismo tiempo a muchos puntos diferentes, pero esa facultad depende de su grado de pureza.
Cuanto menos purificado esté, tanto menor será su vista. Sólo los Espíritus
superiores son capaces de tener una visión de conjunto”. (Al igual que todas
las ‘Perfecciones Divinas’, La Omnipresencia es evidentemente una de las
Prerrogativas Propias de nuestro Amoroso Padre Dios, Quien también tiene la
Prerrogativa de Otorgar a quienes Él Quiera la capacidad de ejercer, con mayor
o menor grado, el disfrute de ciertas ‘Perfecciones Divinas’. Según entiendo, nuestro Amoroso Padre Dios premia con el disfrute de estas
‘Perfecciones’ a aquellos que se esfuerzan por ‘Conocerle’, lo cual evidentemente
significa que, a mayor esfuerzo de nuestra parte por ‘Ascender’ a los ‘Niveles
de Conocimiento Superior’ mayor será el grado de disfrute de las ‘Perfecciones
Divinas’).
250. Siendo las
percepciones (sensoriales) atributos del Espíritu mismo ¿le es posible
sustraerse a ellas? – “El Espíritu sólo mira y
escucha lo que quiere ver y oír. Decimos esto como una
generalización y, sobre todo, en lo que concierne a los Espíritus elevados,
pues los imperfectos oyen y ven a menudo, quieran o
no, aquello que puede resultar útil para
su perfeccionamiento”. (De manera que, quieran o no quieran, los
Espíritus inferiores están obligados a oír, aquello que les pueda resultar ser
útil PARA SU PERFECCIONAMIENTO. ¡Que Amoroso Es nuestro Padre Celestial!!! Nos
trata como nosotros tratamos amorosamente a nuestros hijos. De la misma manera que nosotros nos preocupamos por nuestros
hijos más rebeldes y los obligamos a escuchar nuestros consejos, cuando
realmente no quieren ni siquiera oírnos, nuestro Amoroso Padre Dios, de alguna
forma o manera, obliga a los Espíritus inferiores -Sus Hijos Rebeldes- a oír y
a ver todo aquello que les pueda ayudar a ‘Perfeccionarse’. Pero claro, por
mucho que oigan los Hermosos Consejos de nuestro Amoroso Padre Dios, si no se
disponen a ESCUCHARLE, pues aquello que oyen y ven no podrá ayudarles a ‘Perfeccionarse’.
Hermosamente, los Espíritus Superiores reiteran una vez más que, aquellos
Espíritus que se han esforzado por ‘Perfeccionarse’ evidentemente ‘escuchan’ y ‘miran’,
con mayor facilidad, aquello que les puede ayudar a ‘Progresar’ más aun en su ‘Perfeccionamiento’,
simplemente porque tienen mayor disposición para ‘escuchar’ y ‘mirar’).
251. Los Espíritus ¿son sensibles a la música? – “¿Te estás refiriendo a vuestra música? Porque ¿qué es ella, si se la compara con la música celeste, esa armonía de la cual nada en la Tierra puede daros una idea? Aquélla es respecto a esta última lo que el canto del salvaje en comparación con una suave melodía. Sin embargo, algunos Espíritus vulgares pueden experimentar cierto placer en escuchar vuestra música, porque no les es dado todavía comprender otra más sublime. La música tiene infinitos encantos para los Espíritus, debido a sus muy desarrolladas cualidades sensitivas. Me refiero a la música celeste, que es cuanto la imaginación espiritual puede concebir de más bello y suave”. (Al leer este hermoso comentario de los Espíritus Superiores, acerca de La Música Celestial, recordé aquella anécdota de Tomás de Aquino, cuando contó lo poco que logró ver en éxtasis del Más Allá y lo comparó con lo imponente de su obra -Suma de Teología-: “¡Lo que he escrito es paja delante de lo que vi!!!”. La realidad es que, por mucho que nos esforcemos jamás podremos apreciar, con nuestros precarios sentidos, ni siquiera un ápice, lo Infinitamente Hermoso de lo que nos espera en el Más Allá.
Si tan solo tomamos en cuenta los sonidos que en el Más Allá escucharemos, la comparación con la música que estamos acostumbrados a oír en nuestro Mundo material, es tan incomparable que, los Espíritus Superiores afirman que, lo que nosotros estamos acostumbrados a oír -incluyendo las composiciones de grandes músicos como Beethoven- es, por decir poco, torpes cantos de un salvaje si las comparamos con la Música Celestial. Pensando en estas realidades, por demás significativas, me cuesta tanto trabajo comprender el poco esfuerzo de muchos de ustedes por ‘Perfeccionarse’. Desde que abandonaron La Casa de nuestro Amoroso Padre Dios, para materializarse en tantos Mundos, no han hecho más que comer de la comida que apartan para los cerdos, y, aun así, se esfuerzan muy poco para ‘Perfeccionarse’, a fin de alimentarse con la comida de los Ángeles. ¿Tanto se han acostumbrado a la comida de los cerdos? Y no sólo a la comida se han acostumbrado. Muchos de ustedes hallan tanto deleite en las cosas del Mundo, que se enamoran perdidamente del Mundo y pareciera que no quieren volver a La Casa de nuestro Amoroso Padre Dios.
El poco
esfuerzo por ‘Perfeccionarse, de muchos de ustedes, los mantiene en la
categoría de Espíritus vulgares que hallan
placer en escuchar composiciones musicales realmente vulgares, que para nada
ayudan al Espíritu a ‘Perfeccionarse’, sino todo lo contrario, porque les hunde
cada vez más en la estupidez del Mundo material y les impide comprender que, en
el Más Allá, se escucha una Música por mucho más sublime. ¿Han oído
acerca de los mensajes subliminales de la música? ¡Lean y conducirán!!! ¡No
lean y serán conducidos!!!
Por cierto, mientras les
escribo estas letras, estoy viendo -pero no mirando- la peli “El Solista”. ¡Que
belleza las sinfonías de Beethoven!!! ¡Cómo no emocionarse ante un Bach, un
Paganini, un Mozart, …!!! ¡Ooooh las Cuatro Estaciones de Vivaldi!!! Si tanta hermosura son simples llantos de salvajes, al compararlas
con la Música Celestial, pues ¡ya quiero estar en el Más Allá para
disfrutarla!!!).
255. Cuando un Espíritu
asegura que sufre ¿qué clase de padecimiento es el suyo? – “Angustias morales, que lo torturan más dolorosamente que los
sufrimientos físicos”.
256. ¿A qué se debe, entonces, que algunos Espíritus se hayan quejado de sentir frío o calor? – “Recuerdo de lo que habían experimentado en vida, a veces tan penoso como la realidad misma. Es muchas veces una comparación mediante la cual –a falta de otra mejor- expresan el estado en que se encuentran. Cuando se acuerdan de su cuerpo experimentan una especie de impresión, como cuando un hombre se quita la capa y un rato más tarde cree llevarla todavía”. (Realizó Kardec algunas preguntas acerca de ciertas manifestaciones sensitivas de algunos Espíritus que, al ser consultados por algunos médiums, expresan sentir dolor o sufrimiento e incluso calor o frío. Al respecto los Espíritus Superiores aseguran que, los Espíritus no perciben las sensaciones como lo hacen nuestros cuerpos. Sin embargo, es posible que manifiesten sentir del mismo modo que nuestros cuerpos porque lo que sienten les hace evocar las sensaciones sentidas cuando ocupaban un cuerpo. No obstante, los Espíritus Superiores nos indican que, lo que realmente sienten los Espíritus son ‘Angustias Morales’, producto de su poco ‘Progreso’, lo cual evidentemente los tortura, más dolorosamente que los sufrimientos físicos, pero, al no tener una mejor forma de expresar lo que sienten, lo comparan con aquello que sintieron tantas veces, mientras ocuparon cuerpos físicos).
Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo
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