sábado, 6 de mayo de 2023

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte XVI

MUNDO ESPÍRITA O DE LOS ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo V: CONSIDERACIONES SOBRE LA PLURALIDAD DE LAS EXISTENCIAS

LA NECESARIA REENCARNACIÓN

En el presente capítulo, Kardec diserta acerca de la Reencarnación como el Medio Cósmico utilizado por los Espíritus para ‘Perfeccionarse’. Esto es porque, al ser los Espíritus Perpetuos y nuestros cuerpos temporales, pues a los Espíritus no les queda de otra que encarnar una y otra vez -Reencarnar- en cuerpos diferentes a los fines de lograr la ‘Perfección’, porque pasar de lo imperfecto a lo ‘Perfecto’ difícilmente se logra en una sola vida temporal.

En sus disertaciones, Kardec nos menciona algunas palabras que, durante el curso de la historia del hombre, han servido para comunicarnos la idea de la Reencarnación de los Espíritus. Kardec también nos aclara el por qué, según los Espíritus Superiores, la palabra Reencarnación es la única que cabe para hablar de la Pluralidad de las Existencias de los Espíritus. Seguidamente, les anotaré algunas de las disertaciones de Kardec, anotando mis comentarios, como siempre entre paréntesis, si los considero necesarios.

(145): Como se sabe, Pitágoras no es el autor de la teoría de la metempsicosis. La tomó de los filósofos hindúes y de los egipcios, entre los cuales existía de tiempo inmemorial. (Algunas religiones griegas consideraban que, la reencarnación del alma después de la muerte se realizaba en otro ser vivo -animal u hombre- o incluso en otro cuerpo inanimado, en función de los méritos alcanzados en la existencia anterior. A esta firme creencia se le denominaba METEMPSICOSIS, lo cual simplemente se traduce como ‘Traspaso del Alma’ y se diferencia propiamente de la Reencarnación, porque la Metempsicosis admite tras pasar el Alma incluso a cosas inanimadas y la Reencarnación implica el traspaso del Espíritu a un ser animado o vivo, tanto cuanto encarnar es volver a ocupar un ‘cuerpo con carne’).

(145): la moderna doctrina de la reencarnación existe una gran diferencia por la cual los Espíritus rechazan de la manera más categórica la transmigración del alma del hombre a cuerpos de animales, y viceversa. (La teoría que sustituyo a la Metempsicosis fue la Transmigración, la cual establece que, al morir un ser vivo, su Espíritu pasa a ocupar otro cuerpo animado, ya sea de animal o de hombre, y viceversa. Nos comunica Kardec que, la teoría de la Transmigración es rechazada por los Espíritus Superiores porque ellos aseguran que los Espíritus han de Reencarnar para ‘Perfeccionarse o Progresar’, lo cual implica que, el Espíritu que haya ocupado el cuerpo de un hombre no puede degradar o retroceder para ocupar el cuerpo de un animal y mucho menos de un insecto).

Nada hay oculto que no llegue a saberse

(Como ya se los he comentado, en el año 553, durante la realización del Segundo Concilio de Constantinopla, considerado el Quinto Concilio Ecuménico, el emperador romano Justiniano I, ordenó la distribución de unos panfletos en donde declaraba ‘anatema’ el concepto de reencarnación, motivo por el cual, la Iglesia Católica, presionados por el poder del emperador, determinó en ese Concilio que «hablar de reencarnación era una herejía». Algunos creen que la intención de esta supresión se encuentra en la necesidad de asustarles, puesto que, si únicamente tienen esta vida para lograr la eternidad en el Paraíso, o en su defecto en el ardiente infierno, entonces no les queda de otra que obedecer a las autoridades sumisamente, si no quieren habitar eternamente en el infierno.

A Dios gracias no lo lograron, porque ciertamente en muchos pasajes Bíblicos está presente el concepto de reencarnación. ¡Sólo hay que leerlo entre líneas! Pese al tan grande esfuerzo realizado en el Concilio de Constantinopla II, por eliminar de las Sagradas Escrituras la palabra ‘reencarnación’, se les hizo imposible abarcar los símiles que los Escritores Sagrados muchas veces utilizaron para referirse a la ‘reencarnación’. De allí que, no lograron cambiar o eliminar muchos de los escritos que algunas personas, consideradas Doctores de la Iglesia, habían escrito respecto a la reencarnación. Por ejemplo, San Clemente de Alejandría, en su obra Stromatesis III  o mejor dicho Mosaico III, escribió: «El Alma vive más de una vez en cuerpos humanos, pero no puede recordar sus experiencias anteriores.» También Orígenes, uno de los escritores cristianos más importantes, quien escribió mucho antes de la fundación de la Iglesia Católica Romana, consultó y escribió acerca del teólogo Justino Mártir, a quien consideraban Padre de la Ciencia de la Iglesia y quien en su obra ‘Diálogo con Trifon’, escribió: «La preexistencia del alma es inmaterial y por tanto sin principio ni fin de su existencia. Las predicciones de los evangelios no pueden haberse hecho con la intención de una interpretación literal. Hay un progreso constante hacia la perfección. Todos los espíritus fueron creados sin culpa y todos han de regresar, por fin, a su perfección original. La educación de las almas continúa en mundos sucesivos. El alma frecuentemente encarna y experimenta la muerte». Y hermosamente deducía que: «Los cuerpos son como vasos para el alma, la cual gradualmente, vida tras vida debe ir llenándolos. Primero el vaso de barro, luego el de madera y por último los de plata y de oro».   

Orígenes, considero inadmisible la aceptación hinduista de la ‘Transmigración’, por la misma razón que Trifón le indica a Justino durante sus conversaciones: «Si UN ALMA ingresa al cuerpo de un animal, quizás no sabe que está ahí para purificarse y, en consecuencia, no saca beneficio de ello en la consecución de su desarrollo». Es la misma razón que esbozan los Espíritus Superiores para rechazar la teoría de la Transmigración, tanto cuanto ningún Espíritu puede retroceder, sólo se puede estancar o Avanzar. En este orden de ideas, es posible suponer que el Espíritu de un animal logre Reencarnar en el cuerpo de un hombre, pero jamás el de un hombre puede Reencarnar en el cuerpo de un animal. Esta es la explicación más idónea para comprender el comportamiento animal de muchos hombres, quienes con seguridad poseen en su interior el Espíritu de un animal, quien logró reunir méritos para ocupar el cuerpo de un hombre, pero que en sus primeros intentos no logra comportarse propiamente como un ser humano, tanto cuanto sus experiencias anteriores, las cuales aprendió con cierto grado de inconsciencia, eran las de un animal.

Ocurrió que, a partir de la obligatoriedad imperial de eliminar la palabra ‘Reencarnación’ de nuestros vocabularios, todas aquellas palabras que en la Biblia se traducían como ‘Reencarnación’, fueron sustituidas simplemente por ‘Resurrección’. De hecho, a partir de ese momento, se endiosó un concepto que se alejaba por mucho de la racionalidad, tanto cuanto la ‘Resurrección’ implica ‘encarnar nuevamente’ –‘Reencarnar’- pero en el mismo cuerpo, que ya habíamos abandonado. Aunque ciertamente la ‘Resurrección’ es posible, tanto cuanto nuestro Amado Yeshuá Resucitó, y lo propio han hecho muchas personas declaradas muertas después de haber sufrido algún aparatoso accidente, evidentemente, la esperanza de ‘Reencarnar’ en el mismo cuerpo muerto y abandonado hace muchísimos años es, por decir poco, totalmente irracional, tanto cuanto esos cuerpos estarían absolutamente descompuestos, lo que hará imposible volverlos a ocupar.

LA OBJETABLE RESURRECCIÓN

Y claro que, para nuestro Amoroso Padre Dios nada es imposible, por lo que ciertamente Puede Regenerar un cuerpo descompuesto y hacerlo nuevamente ‘Encarnable’, pero ¿con qué propósito? A esto se refieren los Espíritus Superiores cuando le comunican a Kardec (pág. 145) que, el concepto de la ‘Reencarnación’ es más acorde con las leyes ‘Progresivas de la Naturaleza’ y está más en armonía con La Sabiduría del Creador, porque despoja al dogma, de la Pluralidad de las Existencias de los Espíritus, de los accesorios de la superstición. Esto es porque, si bien es cierto que un cuerpo resucite, esperar que al Final de los Tiempos ‘Encarnemos’ en un cuerpo hecho añicos se torna una ridícula esperanza, tanto cuanto para existir más allá de la Tercera Dimensión no se requiere de un cuerpo material. De hecho, más allá de la Tercera Dimensión un cuerpo material estorba. De manera que, ni siquiera al Final de los Tiempos, se justifica ‘Resucitar’, y mucho menos hacer ‘Encarnable’ un cuerpo descompuesto, que no vamos a necesitar.

Yo estoy plenamente seguro que, los líderes eclesiales saben esto, pero su propio falso orgullo no les permite aceptar que se equivocaron al declarar anatema el concepto de la ‘Reencarnación’, porque tendrían que entregarnos el control de nuestras existencias. Esto lo intuyo porque, hasta hace apenas treinta años, la Iglesia Católica consideraba un anatema la cremación de los cadáveres, porque los líderes eclesiales consideraban que, dicho cadáver, era requerido para resucitar. Estoy seguro que, hoy en día existen ‘Columbarios’ –‘Palomar’- en algunas Iglesias, en los cuales se pueden depositar las cenizas procedentes de la cremación de cadáveres, porque ciertamente los líderes eclesiales se percataron que es una estupidez esperar que un Espíritu ‘Encarne’ en un cuerpo descompuesto. Sin embargo, los líderes eclesiales aún no dan su brazo a torcer y no se atreven a explicarnos por qué que es una estupidez esperar ‘Encarnar’ en un cuerpo putrefacto y mucho menos quieren aceptar que la ‘Reencarnación’ es la única vía para purificar nuestras Almas.)

IMPOSIBLE DE OCULTAR

Continúa Kardec con su disertación acerca de la ‘Reencarnación’, procurando realizar algunas inferencias científicas, a los fines de demostrar que la ‘Reencarnación’ es la única vía aceptable para ‘Perfeccionar’ nuestros Espíritus. Kardec también nos anotó algunos pasajes bíblicos, mediante los cuales pretende apoyar la teoría de la Pluralidad de las Existencias de los Espíritus. Estos pasajes se los he mencionado en muchos artículos, procurando lo propio que Kardec. No obstante, vale la pena mencionárselos, a fin de que reconozcan en estos pasajes los símiles que, acerca de la ‘Reencarnación’, se mencionan en la propia Palabra Divina, los cuales no pudo ocultar la Iglesia, pese a la obligatoriedad de hacerlo, según se lo ordenó un pobre emperador.

(152): Mateo 17:9-13: «Cuando descendieron del monte [después de la transfiguración], Jesús les mandó, diciendo: No digáis a nadie la visión hasta que el Hijo del Hombre resucite de los muertos. Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: “¿Por qué, pues, dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero?”. Respondiendo Jesús, les dijo: “A la verdad, Elías viene primero, y no le conocieron, sino que hicieron con él todo lo que quisieron; así también el Hijo del Hombre padecerá de ellos”. Entonces los discípulos comprendieron que les había hablado de Juan el Bautista». (Nuestro Amado Yeshuá exhortó a sus discípulos a no comentar lo que habían visto en el Monte Tabor, sino hasta después de Su Propia Resurrección, porque Su Resurrección era la prueba de que aquello que habían visto los discípulos era La Verdad. La ‘Resurrección’ –‘Encarnar en el mismo cuerpo abandonado por el Espíritu’- de nuestro Amado Yeshuá era necesaria para hacer valer Su Realidad de Primogénito de nuestro Amoroso Padre Dios, Quien había sido Enviado para darle la Plenitud a las Reglas de El Gran Juego. Si nuestro Amado Yeshuá no hubiera ‘Resucitado’, muy probablemente todas sus palabras y obras hubieran quedado en el olvido, tanto cuanto hubieran sido las palabras y obras de un ser común, como cualquiera de nosotros, que nacemos y morimos. La ‘Resurrección’ de nuestro Amado Yeshuá Es La Prueba evidente de que Es algo más que cualquiera de nosotros, puesto que la muerte no pudo quedarse ni siquiera con su cuerpo. No obstante, si bien es cierto que pareciera que en ese pasaje bíblico lo que se confirma es la ‘Resurrección’, esta es mencionada porque era necesaria que ocurriera en nuestro Amado Yeshuá, pero Él Mismo confirmó que, lo que comúnmente ocurre con el resto de los Espíritus, es la ‘Reencarnación’, tanto cuanto confirma que Juan era la ‘Reencarnación’ de Elías).

(154): Juan 3:3-7: «Respondió Jesús [a Nicodemo] y le dijo: “De cierto, de cierto te digo que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios”. Nicodemo le dijo: “¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?”. Respondió Jesús: “De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo”». (El que no naciere de nuevo, una y otra vez, no logrará ‘Perfeccionarse’, para lograr ‘Avanzar’ al ‘Nivel de Consciencia’ de los ‘Espíritus Puros’, que son los únicos que pueden ver a nuestro Amoroso Padre Dios). 

MI HUMILDE OPINIÓN

Quizás algún curioso se pregunte: ¿Cuál es mi opinión respecto a lo que realmente ocurre, al retornar del Más Allá? Pues, como en muchas oportunidades se los he comentado: “Lo que realmente ocurre en el Más Allá sólo lo conoceremos al saltar desde el Más Acá”. ¡Mientras solo nos queda la FE!!! De manera que, mientras no realicemos el salto al Más Allá, tenemos que conformarnos con CREER que aquello que nos han Revelado los Espíritus Superiores es lo que realmente ocurre en el Más Allá. Esto supone CREER que el médium realmente contactó a un Espíritu Superior y que la información Revelada no les ha llegado desde un Espíritu Inferior, queriendo jugarles una broma.

De manera que, ¡CREER ES LA CLAVE!!!, porque si no crees en nada de lo relacionado con el Reino Espiritual, pues no tiene sentido que continues leyendo acerca del Reino Espiritual. En lo particular, como se los he comentado muchas veces, yo no sólo Creo en nuestro Amoroso Padre Dios, sino que estoy plenamente seguro de que Existe. Además, sé lo que realmente significa El Vocablo Dios y Sus Enormes y Extensas Implicaciones. De allí que, sabiendo que para Dios Nada Es Imposible, pues creo que todo es posible. Ahora bien, para que este CREER EN EL MÁS ALLÁ y todo lo que eso implica, no sea una mera ‘superstición’ -creer sin fundamento racional-, pues debo esforzarme por CAVILAR CONSCIENTEMENTE AQUELLO EN LO QUE CREO, lo que supone RACIONALIZAR MI FE.

Recuerden siempre que, no es lo mismo tener conciencia de que un rallador sirve para rallar -quesos, verduras, …-, que estar CONSCIENTE de que un rallador ralla o pulveriza las cosas. A muchas personas he observado rallando la esponja de lavar los platos, cada vez que lavan el rallador, porque no están consciente de que el rallador rallará -pulverizará- la esponja. De la misma manera, podemos inferir que, no es lo mismo tener conciencia de que hay Algo o Alguien Superior a nosotros, que estar CONSCIENTES de Quién Es ese Alguien y rendirle culto como se lo merece.  

Para estar CONSCIENTES de Quién Es Dios, debemos esforzarnos por CAVILAR detenidamente todo aquello que nos habla de Dios. Si se acostumbran a rezar sin hacerse CONSCIENTES de cada palabra que leen o pronuncian, pues con el tiempo caerán en el abismo de un culto seco e infructuoso, de rendirle culto a Dios con los labios, pero no con el corazón –(Isaías 29:13)-. Quizás muchos de ustedes tienen conciencia de lo que es un Diurnal -Liturgia de las Horas-, pero con seguridad pocos de ustedes tienen CONSCIENCIA de la importancia de utilizar este importante Instrumento de Oración, a los fines de crecer espiritualmente. También ocurre que, muchos de los que tienen un Diurnal en casa, con el tiempo dejan de utilizarlo -así como ocurre con las enormes Biblias que se acostumbra a colocar en un atril- porque no se esfuerzan por cavilar cada palabra que leen en el Diurnal, y terminan aburriéndose del Diurnal.

Para darles un pequeño ejemplo de lo anterior lo constituye uno de los versos del Himno del Laudes del Jueves de la II Semana, el cual, al leerlo CONSCIENTEMENTE, podemos inferir que nos está hablando de la Presencia de nuestro Amoroso Padre Dios en toda La Creación. El hermoso verso reza: “El árbol toma cuerpo y el agua melodía, ¡TUS MANOS SON RECIENTES EN LA ROSA!!! Se espesa la abundancia del Mundo al mediodía, y ESTÁS DE CORAZÓN EN CADA COSA. NO HAY BRISA SI NO ALIENTAS, MONTE, SI NO ESTÁS DENTRO…”. En lo particular, soy un loco enamorado de todo aquello que me habla de nuestro Amoroso Padre Dios, por lo que ‘SOY CONSCIENTE’ de La Presencia de nuestro Amoroso Padre Dios en toda Su Creación. Consecuentemente, tal y como Salomón nos informó, hay un Espíritu presente en cada cosa creada, animada o inanimada.

De allí que, si creo posible la Metempsicosis, tanto cuanto creo que Existe un Espíritu en cada cosa creada, aunque ciertamente creo que, para el caso de los Espíritus que han ‘Encarnado’ en un cuerpo humano, sólo es posible que ocurra la ‘Reencarnación’, tanto cuanto un Espíritu debe ‘Perfeccionarse’ y, si ya llegó a ocupar un cuerpo humano, es porque ha logrado cierto ‘Grado de Conciencia’, que lo hace ‘merecedor’ de ‘Reencarnar’, en lo adelante, en un cuerpo humano, a fin de continuar ‘Perfeccionándose’, ‘Ascendiendo’ a ‘Niveles de Consciencia’, muy superiores a los ya ‘Alcanzados’, durante sus vidas de animal. Pero como también creo en la Metempsicosis, creo que, para el caso de los Espíritus que vienen ocupando cuerpos de animales durante varias vidas, es posible que se les otorgue el ocupar el cuerpo de algún vegetal, e incluso de alguna piedra, si no han logrado ‘Perfeccionarse’ ni un poquito, mientras han ocupado cuerpos de animales. Esto es porque, si algún Espíritu ha venido ocupando cuerpos de animales, pero no ha logrado controlar su ‘Esencia Terrenal’, a fin de evitar que el animal que ocupa sea violento, pues es posible que se le conceda ocupar el cuerpo de algún vegetal e incluso el de una piedra, a fin de aprender acerca de la ‘Paciencia’ y de la importancia de controlar la posible hiperactividad de su ‘Esencia Terrenal’.

Como creo en la Metempsicosis evidentemente también creo en la ‘Transmigración’, tanto cuanto creo que un Espíritu que no ha logrado ‘Perfeccionarse’ en algún cuerpo, diferente al humano, posiblemente requiera ocupar algún cuerpo, de diferente especie al que ha venido ocupando, para ver si logra comprender lo que ha venido a hacer a este Mundo y comienza a esforzarse por ‘Perfeccionarse’. Como el caso que les comenté del Espíritu de un animal, que decide ocupar un cuerpo vegetal para deslastrarse de la ira. Y claro que, también es posible que la ‘Transmigración’ no sea posible, tanto cuanto he logrado inferir que, el que mereció ocupar un cuerpo de animal, es porque ya venía ocupando un cuerpo vegetal, pero ha adquirido cierto ‘Nivel de Consciencia’, aunque sea mínimo, de que ha venido a este Mundo a ‘Perfeccionarse’, lo que le hizo merecedor de ‘Encarnar’ en una especie más ‘Consciente’ de lo que ha venido a hacer a este Mundo.

Ciertamente, cada vez que pienso en la posibilidad de que una piedra porte un Espíritu, me cuesta creerlo, tanto cuanto, el Espíritu es lo que anima -da la respiración y el movimiento- a las cosas creadas y una piedra ni respira ni se mueve por sí sola, o por lo menos, esto no es evidente a nuestros ojos. No obstante, según entiendo, toooodooo es posible, porque para nuestro Amoroso Padre Dios nada es imposible. De allí que, como cantaba nuestro Hermano Francisco de Asís, es posible que, en las plantas, en el agua, en el fuego, en el aire, … en la tierra, se encuentre un Hermano nuestro, tratando de experimentar algún tipo de existencia, que le permita irse adaptando a la materia, para luego comenzar a esforzarse por ‘Perfeccionarse’. ¡La Verdad la conoceremos cuando saltemos al Más Allá!!!  



Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo



 

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