domingo, 9 de junio de 2024

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte CIV

CIV.LEYES MORALES – Libro IV / Capítulo II: PENAS Y GOCES FUTUROS / Parte IX

RESURRECCIÓN = REENCARNACIÓN

La palabra ‘resurrección’ proviene del latín ‘resurrectio’, que quiere decir ‘levantarse de nuevo, resurgir o alzarse una vez más’. Luego, ‘resucitar’ es simplemente la ‘acción y efecto de volver a la vida’. La palabra ‘reencarnación’ está formada con raíces latinas ‘re’, que significa ‘iteración o repetición’, ‘in’, que significa ‘hacia dentro’, ‘carnem’, que significa ‘carne’, más el sufijo –‘ción’, que significa ‘acción y efecto’, por lo que ‘reencarnación’ es la ‘acción y efecto de volver dentro de la carne o lo que es lo mismo tomar vida en otro cuerpo’. Ahora bien, como dentro de sus componentes léxicos se encuentra el prefijo ‘re’, que significa ‘iteración o repetición’, esto nos lleva a suponer antes se tenía un cuerpo -carne-, que se perdió por alguna razón y ahora se toma posesión otro. Como se puede apreciar, tanto ‘resurrección’ como ‘reencarnación’ nos mueven a inferir que, HAY ALGO DENTRO DEL CUERPO QUE LE PERMITE VIVIR y, ese algo puede ‘resucitar’ -volver a la vida en el mismo cuerpo- o ‘reencarnar’ -volver a la vida en otro cuerpo-. A este algo, que le da la vida al Cuerpo, se le denomina Espíritu.

Pero entiéndase bien que, para que un Espíritu vuelva a ocupar el mismo Cuerpo que había abandonado -resurrección-, es preciso que ese Cuerpo tenga poco tiempo de haber sido abandonado, porque un Cuerpo sin Espíritu se descompone prontamente, lo que indica que, si no es nuevamente ocupado antes del colapso total de los componentes de Cuerpo, pues no hay ‘resurrección posible’, tanto cuanto, por mucho que el Espíritu logre ocupar el Cuerpo colapsado, no logrará hacerlo funcionar, porque el Cuerpo es como un automóvil que, cuando se deterioran sus componentes no vuelve a funcionar. Con esta aclaratoria les quiero demostrar que, la ‘resurrección’ que históricamente ha planteado la iglesia católica y la mayoría de los cristianos no es posible, tanto cuanto después de deteriorado el Cuerpo, hasta el punto de convertirse en polvo, pues evidentemente no es posible que el Espíritu que habitaba en ese Cuerpo lo vuelva a habitar. Ahora bien, ciertamente es posible que El Omnipotente reacondicione un Cuerpo para que pueda volver a ser habitado por el Espíritu que lo había abandonado, pero habría que preguntarnos: “¿Para qué darnos el mismo Cuerpo si nos puede dar uno nuevo?”.

(440): 1010. El dogma de la resurrección de la carne ¿consagra al de la reencarnación que los Espíritus enseñan? – “¿Cómo queréis que sea de otro modo? Sucede con estas palabras, como con tantas otras, que sólo parecen desprovistas de razón, a los ojos de ciertas personas, porque se las toma al pie de la letra, de ahí que conduzcan a la incredulidad. Pero dadles una interpretación lógica, y aquellos a quienes denomináis librepensadores las admitirán sin dificultad, precisamente porque entonces reflexionan. Pues no os engañéis: esos librepensadores sólo anhelan poder creer. Como los otros –y quizá más aún-, sienten sed de porvenir, pero no pueden admitir aquello que sea conceptuado falso por la ciencia. La doctrina de la pluralidad de vidas es conforme a la justicia de Dios. Sólo ella está en condiciones de explicar lo que, de no ser así, permanecería sin explicación. ¿Cómo querríais que su principio no residiera en la religión misma?”. (Una vez más nos exhortan los Espíritus Superiores a evitar la flojera de leer por leer, porque, para comprender lo que realmente nos quiere Comunicar nuestro Amoroso Padre Dios, es preciso leer, investigar y profundizar las Sagradas Escrituras. Esto implica esforzarnos por comprender la etimología de todas las palabras que leemos, incluso de aquellas palabras que creemos conocer sus significados. Los Espíritus Superiores nos invitan a ser Librepensadores, lo que significa dudar de todo lo que leemos, a los fines de no aceptar las interpretaciones de otros, sin someterlas a nuestro propio escrutinio. Los Librepensadores sabemos que, ES ILÓGICO CREER QUE, AL FINAL DE LOS TIEMPOS, NUESTROS ESPÍRITUS VOLVERÁN A HABITAR EN LOS CUERPOS QUE ABANDONARON AL MORIR. ¿Qué sentido tiene volver a reconstruir un Cuerpo hecho polvo? ¿Acaso no sería mejor uno nuevo? Además, al Final de los Tiempos, se supone que iremos al lugar en donde Mora nuestro Amoroso Padre Dios y en ese Hermoso Lugar un Cuerpo Material estorba, tanto cuanto, El Lugar en donde Habita nuestro Amoroso Padre Dios, se encuentra Más Allá de la Tercera Dimensión. También ES ILÓGICO CREER QUE VIVIMOS UNA SOLA VIDA, porque eso sería suponer que, aquellos primeros humanos, tan imperfectos que los denominamos cavernícolas, por no decirles salvajes, sus Espíritus tendrían que ‘resucitar’ en esos mismos Cuerpos imperfectos y poco agraciados. Justamente, los registros históricos de nuestras primeras ‘Experiencias de Vida’ como humanos, en las cuales nuestros comportamientos eran bastante salvajes y nuestros Cuerpos bastante toscos, son la prueba evidente de que los Espíritus hemos evolucionado -física, intelectual y moralmente- hasta llegar a nuestros tiempos. Esta evolución -física, intelectual y moral- nos hace suponer que nuestros Espíritus realmente Reencarnan, para ir ocupando Cuerpos cada vez más Perfeccionados, por lo que, si lo que ocurriera fuera la ‘resurrección’ evidentemente jamás nos hubiéramos ‘Perfeccionado Físicamente’, tanto cuanto siempre estaríamos ocupando los mismos Cuerpos toscos de nuestras primeras existencias).  

CONFORME A LO QUE COMPRENDEMOS

La evolución -intelectual y moral- de los Espíritus, ciertamente les ha ayuda a ‘Crecer Espiritualmente’, tanto cuanto, esa evolución, ha significado ‘Acumulación de Conocimiento’, el cual ha ayudado a algunos a hacerse ‘Conscientes de Dios’, aunque a otros simplemente les ha alcanzado para ‘Progresar Materialmente’. Aquellos Espíritus que han aprovechado el ‘Conocimiento Adquirido de sus Experiencias de Vida para hacerse Conscientes de Dios’, han procurado dejar evidencia de esos ‘Conocimientos para ayudar a otros a hacerse Conscientes de Dios’. No obstante, dejar evidencia escrita de lo que han logrado ‘Conocer acerca del Más Allá’ no es nada sencillo, porque se nos hace preciso encontrar símiles que expliquen en nuestra Tercera Dimensión lo que ocurre en el Más Allá de la Tercera Dimensión. Ocurre entonces que, cuando algunos ‘Iluminados’ han tratado de ‘Comunicarnos sus Conocimientos’ han tenido que hacer uso de ciertos símiles, para intentar de explicarnos lo que ciertamente es inexplicable para nuestros sentidos. El mejor ejemplo de esta triste realidad gnóstica es la conceptualización de lugares como el Paraíso, el Infierno y el Purgatorio, los cuales son lugares inexistentes, pero que de su existencia depende que comprendamos los goces o sufrimientos de nuestros Espíritus.

(443): 1011. ¿Se destina en el Universo un lugar circunscrito a las penas y goces de los Espíritus, según sus méritos? – “Ya hemos contestado a esa pregunta. Las penas y goces son inherentes al grado de perfeccionamiento de los Espíritus. Cada cual encuentra en sí mismo el principio de su propia ventura o infelicidad. Y como se hallan los Espíritus en todas partes, ningún sitio determinado ni cerrado se asigna a uno más que a otro. En cuanto a los Espíritus encarnados, son felices o infortunados en grado mayor o menor, según el mundo en que residan sea más o menos adelantado”. (Al estar los Espíritus en todas partes, sin estar delimitados por algún tipo de barrera, no existe un Paraíso o un Infierno o un Purgatorio. Estos conceptos realmente se corresponden con lo que sienten los Espíritus, sea cual sea el lugar en donde se encuentren. De hecho, tampoco es verdad que los Espíritus sientan, pero para que podamos comprender el Estado Emotivo en que se encuentra un Espíritu, tenemos que hablar de sentimientos, aunque ese Estado Emotivo supera por mucho cualquier sentimiento. Así pues, hemos de suponer que, los Espíritus que han logrado hacerse ‘Conscientes de Dios’ deben estar más cerca de Dios, lo cual debe producir en ellos un Estado Emocional de mucho Gozo, Paz, … Amor, lo cual podemos comparar con un Paraíso terrenal, aunque realmente ese lugar no existe en el Más Allá. Igual ocurre con los Espíritus poco ‘Perfeccionados’, quienes, al no estar ‘Plenamente Conscientes de Dios’, pues su Estado Emocional es de tristeza, dolor, … sufrimiento, lo cual podemos comparar con un infierno o con un purgatorio, aunque esos lugares realmente no existen. Les aclaro que, los Espíritus realmente tampoco se ‘emocionan’, pero no encuentro palabras en 3D que puedan explicar el Estado en que se encuentra un Espíritu de acuerdo a su Grado de Perfeccionamiento, lo cual ciertamente supera por mucho las meras emociones o sentimientos).

1011a. De acuerdo con esto, ¿el infierno y el Paraíso no existen, tal como el hombre se los representa? – “Se trata meramente de imágenes. Por dondequiera hay Espíritus dichosos y desventurados. Sin embargo, y como también dijimos, los Espíritus de un mismo orden se reúnen por simpatía. Pero cuando son perfectos pueden reunirse donde lo deseen”. (Justamente, por el simple hecho de que los Espíritus suelen ‘Reunirse por Simpatías’, es que solemos hablar de lugares en el Más Allá, aunque el Más Allá no se encuentre delimitado por barreras. Así pues, los Espíritus poco ‘Progresados’, pero con muchos ánimos de ‘Progresar’, probablemente se reúnan en lo que denominamos Purgatorio, en donde seguramente conversarán acerca de las posibles formas de procurar sus ‘Progresos’. Los ‘Espíritus Perfeccionados’ se reunirán para conversar acerca de cómo ayudar a otros Espíritus a ‘Perfeccionarse’ y, en ese lugar en el cual se reúnen, con seguridad debe emanar mucho gozo, dicha, … felicidad, por lo que ese lugar debe sentirse como un Paraíso terrenal. Por último, los Espíritus altamente ignorantes, que no han querido ‘Progresar’, en el lugar en donde se reúnan, de acuerdo a sus simpatías, debe sentirse altamente negativo, con mucha tristeza, dolor, … sufrimiento, algo así como nos imaginamos el infierno).

(444): 1013. ¿Cómo se explica que algunos Espíritus, que por su lenguaje revelaban superioridad, hayan respondido a personas muy serias, con respecto al infierno y el purgatorio, de acuerdo con la idea que comúnmente se tiene de ellos? – “Esos Espíritus hablan un lenguaje que sea comprendido por las personas que los interrogan. Cuando tales personas están demasiado imbuidas de ciertas ideas, aquéllos no quieren contrariarlas con excesiva brusquedad, para no ofender sus convicciones. Si un Espíritu dijera a un musulmán, sin adoptar ninguna precaución oratoria, que Mahoma no es un profeta, sería muy mal recibido”. (Los conceptos que nuestros líderes eclesiales nos comunican acerca del Paraíso, del Infierno o del Purgatorio, son los que nos han dejado anotado grandes filósofos, teólogos, … doctores de las iglesias, algunos de ellos considerados grandes Santos, que jamás intentaron comunicarnos falsedades, sino que humildemente procuraron comunicarnos lo mejor posible los ‘Conocimientos de los cuales se hicieron Conscientes’, pero utilizando símiles que nosotros pudiéramos comprender en 3D. Además, en atención a que la mayoría de nosotros tenemos ideas preconcebidas, sembradas por nuestros líderes eclesiales, a quienes nos cuesta llevarles la contraria, entonces los Espíritus Superiores evitan contrariar esas ideas preconcebidas, a los fines de evitar que nos cerremos a seguir oyendo, simplemente por considerar que es pecado llevarle la contraria a los líderes eclesiales. Las ideas preconcebidas a veces están tan arraigadas en nuestros cerebros que los Espíritus tienen que tener mucho tino a la hora de comunicarnos ideas ciertas de lo que ocurre en el Más Allá, porque muchos son los que considerarían demonios a los Espíritus Superiores simplemente por comunicarles verdades acerca del Más Allá sin pasarlas por los filtros de las ideas obsoletas). 



 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario