miércoles, 15 de mayo de 2024

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte XCVII

XCVII.LEYES MORALES – Libro IV / Capítulo II: PENAS Y GOCES FUTUROS / Parte II

PENSAR Y SENTIR MÁS ALLÁ DE LA TERCERA DIMENSIÓN

En la respuesta 966, los Espíritus Superiores le comunican a Kardec: “Vuestro lenguaje es sobremanera incompleto para que pueda expresar lo que está fuera de vosotros. De ahí que hayan sido necesarias las comparaciones, y esas imágenes y figuras las habéis tomado por la realidad. Pero, a medida que el hombre se esclarece, su mente va comprendiendo aquellas cosas que su lengua no es capaz de traducir”.

Ayer veía un video en TikTok en el cual, una canalizadora comentó que es posible conocer el nombre de nuestro Ángel de La Guarda, pero nos recordó que, en el Más Allá, la comunicación de los seres espirituales no se realiza mediante palabras, por lo que, al comunicarnos sus Nombres con palabras en 3D, lo hacen con palabras que nosotros podamos pronunciar, porque si lo hicieran con sus ausentes vocabularios verbales, no comprenderíamos tal fonética. Así pues, cuando los Espíritus, ubicados en el Más Allá, son contactados por los médiums o canalizadores, ubicados en el más acá, no les queda de otra que, para poder comunicarnos algo acerca del Más Allá, tienen que esforzarse por buscar palabras que podamos comprender y que pudieran ayudarnos a darnos una idea de lo que nos quieren comunicar, pero con ideas en 3D, porque MÁS ALLÁ DE LA TERCERA DIMENSIÓN NO SON NECESARIAS LAS COSAS MATERIALES POR LO QUE EN EL MÁS ALLÁ NO EXISTEN, pero a los Espíritus no les queda de otra que hablarnos de cosas materiales, a pesar de que en el Más Allá no existen, porque sino no les comprenderíamos

Es por esta razón que, nuestro Amado Yeshuá nos hablaba de las muchas habitaciones que hay en la Casa de nuestro Padre. También nos hablaba de las Bodas del Reino, las Mesas con ricos manjares, pasar por el ojo de una aguja, … ¡EN EL MÁS ALLÁ NO EXISTE NADA MATERIAL PORQUE NO SE NECESITAN!!! Para qué quiero una casa o una habitación o fiestas o alimentos… si a mi Espíritu no le hacen falta, porque no siente ni calor, ni frio, ni la lluvia, ni hambre, … Hace algún tiempo, vi un documental acerca de los ofrecimientos que hacen algunos líderes religiosos a sus feligresías, ofreciéndoles hasta un castillo en el cielo, si les entregan a sus líderes eclesiales todas sus fortunas. Estos extraviados líderes eclesiales les aseguran a sus feligresías que según la cantidad de desprendimiento material que tengan en esta vida así será la habitación que tengan en el Más Allá. Y esto ciertamente es verdad, porque MIENTRAS MAYOR SEA TU DESPRENDIMIENTO MATERIAL EN ESTA VIDA MAYOR SERÁ TU ASCENSO EN LOS NIVELES DE CONSCIENCIA LO QUE CIERTAMENTE TE ACERCARÁ MÁS A NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS. Pero el problema de este tipo de ‘falsas enseñanzas religiosas’ es que la feligresía no toma ‘Consciencia’ de la razón por la cual abandona sus posesiones materiales, tanto cuanto lo estará haciendo para adquirir otra posesión material, supuestamente mejor ubicadas, lo que hace de este ‘supuesto abandono de las cosas materiales’ sea un ofrecimiento falso, que poco ayuda en el ‘Crecimiento Espiritual’, porque sus deseos de lo material persisten, pese a sus ‘falsos desprendimientos’. ¡DESEAR UN CASTILLO EN EL CIELO SON DESEOS MATERIALISTAS!!!, egoístas por demás, porque son deseos de diferenciarme del resto de mis Hermanos, pero materialmente, ubicándome por encima de ellos.

¡ES PRECISO DEJAR DE PENSAR Y SENTIR EN 3D!!!, porque en el Más Allá todo es absolutamente distinto. Sé que muchos de ustedes, que tienen una aprehensión material muy alta, estarán preguntándose: “¿Entonces para que quiero ir al Más Allá?”. Pues esta pregunta se la está haciendo tu Ego o Periespíritu, porque A TU ESPÍRITU LE URGE IR AL MÁS ALLÁ TANTO CUANTO DE ALLÁ VIENE Y ES ALLÁ EN DONDE ES PLENAMENTE DICHOSO. Es posible que, cuando hagas tu transición al Más Allá, veas a tu amada madre en la entrada, esperándote para invitarte a entrar, pero después que entres, ya no verás a tu amada madre, porque esa figura que adoptó para recibirte, es simplemente un traje, para que logres reconocerla, antes de entrar al Más Allá y tengas confianza en entrar. Después que entres, la seguirás reconociendo, pero no porque porte esa figura física que reconociste antes de entrar, sino porque ahora reconoces su Esencia Espiritual, la cual te hace amarla aún más, porque en esa Esencia Espiritual se encuentran las hermosas vivencias que ‘Experimentaste’ con ese ser, durante tus primeros años de vida material. En el Más Allá, lograrás encontrarte con esa hermosa mujer a la que tanto amaste durante tu vida material, pero la reconocerás por su Esencia Espiritual, no por aquel hermoso físico que tanto deseaste y amaste, porque ya no tiene puesto ese traje. Es más, ni siquiera verás a una mujer, porque los Espíritus no tienen sexo, pero si sentirás esa hermosa atracción que sentiste por ella, aunque transformada en amor verdadero, tanto cuanto, en el Más Allá, las pasiones corporales desaparecen. Entonces, en esa Esencia Espiritual, reconocerás a un Amado Hermano, quien compartió contigo hermosas ‘Experiencias de Vida’, que te ayudaron a ‘Aprender’ acerca de las pasiones humanas, de las caricias, del sexo, … del amor. Te lo garantizo, AQUELLO QUE SIENTES EN EL MÁS ACÁ SE MULTIPLICA POR MUCHO EN EL MÁS ALLÁ, PERO SIN LA TERRIBLE SENSACIÓN DE LA PÉRDIDA, TANTO CUANTO, EN EL MÁS ALLÁ, NO EXISTE LA APREHENSIÓN.

(420):  965. Los pesares y goces del alma después de la muerte ¿tienen algo de material? – “No pueden ser materialistas, ya que el alma no es de naturaleza material. Lo dice el buen sentido. Esas penas y placeres no tienen nada de carnal y, sin embargo, son mil veces más vivos que los que experimentáis en la Tierra, porque el Espíritu, una vez desprendido del cuerpo, es más sensible: la materia no embota ya sus sensaciones”. (Arriba les comenté que: “AQUELLO QUE SIENTES EN EL MÁS ACÁ SE MULTIPLICA POR MUCHO EN EL MÁS ALLÁ…”, lo cual sé que muchos comprendieron que estoy haciendo referencia propiamente a los sentimientos hermosos del amor. Pero, ¿qué decir de los sentimientos propios de las ‘penas’?, pues que también se multiplican en el Más Allá, pero no propiamente como un sufrimiento o dolor físico, sino más bien como lo que propiamente es: SIMPLEMENTE UNA PENA, lo cual es un ‘sentimiento grande de tristeza, pesadumbre, aflicción, pesar, … que se siente por no haber cumplido con lo ‘Planificado antes de Reencarnar en la vida pasada’. Luego, si bien es cierto que esta ‘pena’ acongoja mucho al Espíritu, no le causa dolor, sino que más bien lo mueve a ocuparse -más que preocuparse- en esforzarse por realizar una mejor ‘Planificación de su próxima Reencarnación’, a los fines de evitar esa terrible sensación que produce el hecho de no haberse esforzado por ‘Competir’ con mayor ahínco, al haberse dejado derrotar por las Pruebas, que el mismo se impuso en su vida pasada. En el Más Allá, la pena es una sensación similar a la que siente aquel que compite en una carrera y no gana, pero sabe que no ganó porque no se esforzó al máximo para ganar. 

DICHA PLENA

Etimológicamente, la palabra ‘dicha’ significa simplemente ‘cosas dichas’, pero esta sencilla palabra hace referencia al ‘estado del ánimo que se complace en el disfrute de algo bueno’ porque, desde los tiempos antiguos tenemos la creencia que ‘aquello que deseamos se cumple si lo decimos’. Más propiamente, la palabra ‘dicha’ tiene su origen en los ‘dichos’ o ‘bendiciones’ que un padre moribundo pronunciaba sobre sus hijos, al desear para estos ‘cosas buenas’, lo cual evidentemente, si se cumplen por los ‘dichos del padre’, harán del hijo una persona muy próspera, gozosa, feliz, … dichosa, tanto cuanto así lo dijo su padre. Además, lo dijo en el lecho de muerte, lo cual les daba cierta garantía de que se cumplirían, tanto cuanto, el padre, desde el Más Allá, se esforzaría por cumplir con su palabra ‘palabra dicha o deseos pronunciados’.

Así pues, la ‘dicha’ se convirtió en ‘lo mejor que a cualquiera le puede suceder’, tanto cuanto son los mejores deseos de un padre para con sus hijos. Y ¿cuál creen ustedes que sea el mejor Deseo de nuestro Amoroso Padre Dios para nosotros Sus Hijos? Pues, que logremos acercarnos a Él, totalmente pulcros, más brillantes de lo que éramos cuando nos engendró, para que así gocemos de Su Amorosa Presencia Plenamente. Si realmente lograran imaginarse lo que significa lo GOZAR PLENAMENTE DE LA PRESENCIA DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS, ciertamente se esforzarían muchísimo más por lograr ganar en la ‘Competencia’ que hemos venido a Jugar, con el resto de nuestros Hermanos, los otros Espíritus Encarnados, que se encuentran con nosotros en este Valle de Lágrimas. En el Más Allá, esta hermosa realidad la logramos ver, no simplemente imaginar, y es por esta razón que, aquellos Espíritus que se han esforzado muy poco por ‘Acercarse a nuestro Amoroso Padre Dios’ sienten una ‘pena inimaginable’, al ver lo lejos que se encuentran de lograr el Objetivo de ’Conocer a nuestro Amoroso Padre Dios’

(420): 967. ¿En qué consiste la dicha de los Espíritus buenos? – “En conocer todas las cosas. En no tener odio ni celos, envidia ni ambición, ni ninguna de las pasiones que labran la infelicidad de los hombres. El amor que les une es para ellos fuente de una ventura suprema. No experimentan las necesidades, padecimientos ni angustias del vivir material. Son dichosos por el bien que realizan. Por otra parte, la felicidad de los Espíritus es siempre proporcional a su grado de elevación. Bien es verdad que sólo los Espíritus puros gozan de la dicha suprema, pero todos los restantes no son desgraciados. Entre los malos y los perfectos hay infinidad de grados, en que los goces son relativos al estado moral. Los que se hallan lo bastante adelantados comprenden la felicidad de los que han llegado antes que ellos mismos, y aspiran a conquistarla, pero es éste para ellos un motivo de estímulo y no de envidia. Bien se comprende que de ellos mismos depende lograrla, y con este objeto trabajan, pero lo hacen con la calma de la conciencia limpia, y se sienten afortunados por no tener que sufrir lo que los malos padecen”. (Es claro que, la ‘Dicha Plena’ sólo la pueden ‘Alcanzar’ aquellos Espíritus que logren ‘Purificarse’ al ‘Nivel de Dios’. Es decir, no es posible llegar al Lugar en donde se encuentra nuestro Amoroso Padre Dios si el brillo de nuestros Espíritus no es similar a El Brillo de nuestro Amoroso Padre Dios. No obstante, existen ‘Niveles de Cercanía’, los cuales, evidentemente, proveerán al Espíritu de un gozo que es proporcional a la Cercanía que logremos al Lugar en donde Se Encuentra nuestro Amoroso Padre Dios. Luego, tomemos en cuenta que, lo primero que le responden los Espíritus Superiores a Kardec es que: “LA DICHA DE LOS ESPÍRITUS BUENOS CONSISTE EN CONOCER TODAS LAS COSAS”, lo cual confirma que, nuestro Primer Objetivo, para el cual fuimos revestidos de materialidad, es ‘Conocer todas las cosas’, lo que implica un esfuerzo por ‘Aprender de todas nuestras Experiencias de Vida’, particularmente de las Pruebas. Esto es porque, los ‘Espíritus Buenos’ son aquellos que han logrado hacer bien todas las cosas y se han hecho ‘Conscientes’ de todo lo que han ‘Aprendido’, lo cual ha ‘Aumentado’ en ellos el ‘Conocimiento’ que les ha permitido ‘Acercarse a nuestro Amoroso Padre Dios’.

Ciertamente, para poder comprender qué es el Más Allá y lo que realmente ocurre Allá, nos es preciso dejar de pensar y sentir en 3D, pero también es cierto que todo camino comienza al dar los primeros pasos y, para poder comprender qué ocurre en el Más Allá, nos es preciso imaginar en 3D. Así púes, para comprender lo que los Espíritus Superiores le respondieron a Kardec, en esta interesante pregunta - ¿En qué consiste la ‘dicha’ de los ‘Espíritus Buenos’? -, nos es preciso hacer uso de nuestra imaginación en 3D. ¿Recuerdan que les he comentado que todos ‘Planificamos nuestras Reencarnaciones’ por Clanes? Pues bien, cada Clan es como un Equipo de basquetbol o de futbol o de gimnasia o de lucha libre o de carrera … de una Universidad, en donde cada Jugador logra un Puntaje Individual, que también afecta el Puntaje del Equipo, motivo por el cual, todos los Jugadores de cada Equipo deben apoyar al resto de los jugadores, a los fines de llevarse, no sólo las Medallas Individuales, sino también el Trofeo Estatal o incluso el Nacional. En el Juego por nuestros Mundos ocurre más o menos lo mismo, pero con algunas diferencias, por lo que, es posible que podamos imaginarnos la culminación de una dura partida, lo cual ocurrirá cuando hagamos nuestra transición al Más Allá.

Yo suelo imaginar mi transición al Más Allá como cuando culmino un encuentro de futbol entre amigos, en una improvisada cancha de futbol. Me veo a mí mismo tirado en el suelo, descansando, agotado, algo adolorido y con la ropa bastante sucia -entré al Más Allá-. Luego me levanto y paso a saludar al resto de mis compañeros de equipo, algunos de los cuales se ven algo más agotados y maltratados que yo. Converso con algunos de los que están cerca y de repente, a lo lejos, veo a Juan, sonriendo feliz, pero algo entristecido. Lo saludo a la distancia y él, con su dedo pulgar, me hace el gesto universal de lo logré. Entonces me hace señas con los puños y las manos, como diciéndome “¡Fuerza!!! ¡Tú también lo lograrás!!! ¡Anda!!! ¡Acompáñame pronto!!!”. En esos momentos se me acerca Pedro y, visiblemente feliz, me dice: “¿Viste? ¡Juan ‘Avanzó’!!! ¡Cada vez se acerca más a nuestro Padre!!! ¡Tenemos que ponerle un poquito más de empeño en la próxima vida, para ver si le ‘Alcanzamos’!!!”. Muy emocionado, sin querer queriendo, le dije a Pedro: “¡Quizás hasta lo pasamos!!!”. Y Pedro, mirándose su ropa y la mía, bastante embarradas, riéndose me replicó: “¡Venga hombre!!! ¿Por qué no? ¡En este hermoso Juego todo es posible!!!”. En esos momentos oímos una carcajada y, al voltear hacia desde donde salía la carcajada, vimos a Juan, haciéndonos señas de negatividad con los brazos, como diciéndonos: “¡Imposible!!! ¡No me ‘Alcanzarán’!!!”, luego nos lanzaba besos y nos hacía señas con las manos, como diciéndonos: “¡Vengan!!! ¡Apúrense!!!”. Entonces comprendí su tristeza, porque, aunque ciertamente estaba feliz por llegar a ‘Conocer a nuestro Amoroso Padre Dios’, también estaba triste porque ya no jugaría en nuestro Clan. A lo lejos, logramos visualizar a Judas, sentado en el suelo, con lágrimas en los ojos y haciendo gestos de derrotado. Pedro y yo nos acercamos a Judas, para preguntarle qué le ocurría. Levantándose nos abrazó y llorando exclamó: “¡No logré ni un puntito positivo!!!” y, alejándose un tanto de nosotros, Judas nos mostraba su ropa, exageradamente embarrada, mientras nos decía: “¡Es que esta soberbia no me deja ‘Progresar’!!! ¡Tendré que retirarme del Clan y anotarme en algún Clan que vaya a realizar sus ejercicios de vida en Afganistán!!! Quizás así, si Reencarno con sexo femenino, en ese país lleno de misóginos, logre que me desprendan gran parte de este barro, aunque sea a golpes”. Pedro y yo nos miramos entristecidos y preocupados por Judas y, casi al unísono le dijimos: “¡No hombre!!! ¡Venga!!! ¡Intentémoslo una vez más!!! ¡Puede que en la próxima Reencarnación lo logres!!!”. Entonces Judas se nos acercó y, muy entristecido y preocupado, nos dijo: “Es que no quiero detener el ‘Progreso del Clan’ por causa de mi soberbia que ya se está salpicando de ira!!!”. Una vez más, casi al unísono, Pedro y yo abrazamos a Judas, mientras le decíamos: “¡Intentémoslo una vez más!!! ¡Si Juan pudo todos podemos!!! ¡Sólo tenemos que evitar seguir cayéndonos y procurar ‘Crecer en el Conocimiento de las cosas!!!”. De repente, el resto del Clan se acercó con gestos de alboroto y entre risas y abrazos, nos decían: “¡Vamos!!!! ¡A ‘Planificar nuestra próxima Reencarnación’!!! ¡La noningentésima vez es la vencida!!!” y todos nos fuimos riéndonos a carcajadas hacia nuestro cuarto de ‘Planificación’.   

El caso es que, como lo comentan los Espíritus Superiores: “Los que se hallan lo bastante adelantados comprenden la felicidad de los que han llegado antes que ellos mismos, y aspiran a conquistarla, pero es éste para ellos un motivo de estímulo y no de envidia. Bien se comprende que de ellos mismos depende lograrla, y con este objeto trabajan, pero lo hacen con la calma de la conciencia limpia, y se sienten afortunados por no tener que sufrir lo que los malos padecen”. Aquellos sentimientos negativos de odio, de envidia, de frustración, …, que pudiéramos sentir en el más acá, desaparecen en el Más Allá, porque Allá somos lo que en Esencia es nuestro Amoroso Padre Dios: AMOR. Por eso, aunque durante nuestra vida material -en el más acá- hayamos tenido muchas diferencias con algunos de los miembros de nuestro Clan, en el Más Allá esas diferencias se anulan, porque prela el Amor sobre los sentimientos negativos, que son propios de la carne. En el Más Allá veremos con mucho Amor a aquel Hermano nuestro que, durante nuestra vida material -en el más acá- nos hizo la vida de cuadritos, porque entenderemos que lo hizo por la gran cantidad de barro que lo recubre. EL MÁS ALLÁ ES UN LUGAR DE EXTREMA DICHA PORQUE NOS EMBARGA UN ENORME AMOR POR TODOS NUESTROS HERMANOS Y SOMOS FELICES AL VOMPARTIR CON ELLOS.  



 

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