viernes, 17 de mayo de 2024

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte XCIX

XCIX.LEYES MORALES – Libro IV / Capítulo II: PENAS Y GOCES FUTUROS / Parte IV

MERECIMIENTOS: PREMIOS O CASTIGOS

Cuando nos acostumbramos a desmenuzar la información que llega a nuestras manos, acerca de nuestro Amoroso Padre Dios, Sus Perfecciones e Implicaciones, se nos facilita descubrir los Mensajes Ocultos en esa información. Luego, nos es preciso deslastrarnos de las ideas obsoletas que fueron sembradas en nuestras mentes, a los fines de aceptar de buena gana el Mensaje Oculto, porque si no entonces el Mensaje Oculto no nos puede ayudar a ‘Crecer Espiritualmente’. Una idea obsoleta, que la mayoría de los creyentes tienen sembradas en sus mentes, es que no se debe creer en que los Espíritus se pueden comunicar desde el Más Allá con los que nos encontramos en el más acá. Si no nos deslastramos de esa idea obsoleta pues nos costará mucho aceptar lo que Kardec nos legó en su obra “El Libro de los Espíritus”. De hecho, estoy plenamente seguro que aquello de lo que les escribo me es dictado por algún Ser o Espíritu Superior desde el Más Allá, Quizás por esto no encuentro personas interesadas en lo que escribo, porque la gran mayoría de los creyentes dicen creer en Dios, pero no creen en los Espíritus, por lo que tampoco recuerdan que justamente todos nosotros somos Espíritus.

Ahora bien, según he logrado comprender de la información comunicada por los Espíritus desde el Más Allá, es que el Más Allá no está tan Allá como muchos suponen, sino que, tanto el Más Allá como el más acá se encuentran en planos paralelos muuuuyyy cercanos, tan cercanos que parecieran ser el mismo plano. Están tan cerca que, los Espíritus conviven con nosotros en todo lugar y en todo tiempo, sólo que nuestros ojos y oídos no están diseñados para verlos ni para oírlos, pero sus ojos y sus oídos si están diseñados para vernos y oírnos. Pero entiéndase bien, los ojos, los oídos, … las partes corporales de un cuerpo material no se encuentran presentes en un Espíritu, porque son Energía Pura, sin forma alguna, pero que en su constitución tiene todos los sentidos propios de un cuerpo material, integrados en su Esencia Existencial. Luego, el Principio “Como es arriba es abajo…” debemos interpretarlo con delicadeza, porque si bien es cierto que un Espíritu puede hablar, puede oír, … puede moverse, es porque tiene la capacidad sensorial de hacerlo, pero no tiene boca, ni oídos … ni ninguno de los sentidos o partes que tienen nuestros precarios cuerpos materiales. Decir que un Espíritu me ve no es decir que tiene ojos, pero nuestra mente lo figura así, porque es la única forma de comprender la acción ‘ver’.

“Como es arriba es abajo…” no significa que en el Más Allá todo se vea y ocurra como en el más acá, sino que es una figuración que se utiliza para ayudarnos a comprender el Más Allá, aunque nuestros sentidos no estén capacitados para comprenderle. Y he aquí la clave JAMÁS COMPRENDEREMOS QUÉ ES EL MÁS ALLÁ Y LO QUE OCURRE ALLÁ SI INSISTIMOS EN PENSAR EN TERCERA DIMENSIÓN, PORQUE EL MÁS ALLÁ ES TOTALMENTE ETÉREO O INMATERIAL. No obstante, al hacer ‘corresponder’ nuestras ideas de lo que existe materialmente con las ideas de lo inmaterial, podemos hacernos una idea de qué es el Más Allá y qué ocurre Allá. Esta ‘correspondencia’ es más sencillo realizarla con las ideas que con los objetos. Por ejemplo, un objeto -una casa- es evidente que no existe en el Más Allá, tanto cuanto no se requiere, pero una idea -grados escolares- si es posible hallarle su ‘correspondencia’ con los ‘Niveles de Consciencia’ que un Espíritu logra ‘Alcanzar’. Luego, la idea ‘Progresar o Perfeccionarse’ de un Espíritu es similar a la idea de ‘Progresar o Perfeccionarse’ de un ser humanos, tanto cuanto, ambas ideas se logran paulatinamente y para ‘Ascender de Grado’ –‘Progresar’- hay que ir superando las Pruebas de los primeros grados o Niveles, porque sino no es posible ‘Progresar’ o pasar de grado.

Aplicando el mismo razonamiento lógico, podemos hacer la ‘correspondencia’ de ‘premio o castigo’, tanto cuanto, en el Más Allá el ‘premio o el castigo’ ha de ser algo que los Espíritus se merecen, en atención a sus esfuerzos por ‘Progresar o Perfeccionarse’, así como en el más acá otorgamos ‘premios o castigos’ según los esfuerzos de cada quien por hacer las cosas bien y superarse. Evidentemente, así como en el más acá a un niño no se le promueve de nivel académico si no saca buenas notas en todas sus Pruebas, en el Más Allá no se puede promover de Nivel a un Espíritu flojo, que no se esfuerza por superar las Pruebas. Luego, esta ‘correspondencia’ debemos analizarla a la Luz de la Espiritualidad, tanto cuanto sabemos que, en el Reino Espiritual todo suele ser muy diferente al Reino Físico. Resulta que, las Pruebas que debe superar un niño, para ser promovido de grado, se las impone un maestro o profesor, mientras que, las Pruebas que debe superar un Espíritu son impuestas por él mismo, durante las ‘Planificaciones de Almas’. El ‘castigo’ del niño -no ser promovido- también es decidido por el maestro o profesor, mientras que el ‘castigo’ -Karma- que le corresponde al Espíritu, en su próxima Reencarnación, también es decidido por el Espíritu, durante su ‘Planificación de Almas’.

Así pues, podemos inferir que, ya sea en el Más Allá o en el más acá, tanto los ‘premios’ como los ‘castigos’ son las ‘consecuencias directas de nuestros esfuerzos por Progresar’, pero en el caso del Reino Físico, los ‘premios’ o los ‘castigos’ son decididos por otros, mientras que, en el Reino Espiritual, los ‘premios o castigos’ son decididos por los propios Espíritus, durante sus ‘Planificaciones de Almas’. Con esto les quiero dejar en claro que, NO ES DIOS QUIEN DECIDE EL PREMIO O EL CASTIGO QUE LOS ESPÍRITUS MERECEN, SINO QUE LOS MISMOS ESPÍRITUS SABEN LO QUE MERECEN.       

(423): 975. ¿Comprenden los Espíritus inferiores la dicha del justo? – “Sí, y es precisamente lo que les atormenta. Porque comprenden que por su propia culpa están privados de ella. De ahí que el Espíritu desprendido de la materia aspire después a una nueva existencia corpórea, porque cada vida, si es bien empleada, puede acortar la duración de ese suplicio. Entonces escoge las pruebas mediante las cuales podrá expiar sus faltas. Porque, sabedlo bien, el Espíritu sufre a causa de todo el mal que ha hecho o del que fue causante voluntario, así como por todo el bien que hubiera podido realizar y no hizo, y todo el mal que resulta del bien que no ha hecho. El Espíritu errante no tiene ya el velo de la materia. Está como si hubiera salido de en medio de la niebla y ve lo que le aleja de la felicidad. Entonces padece más, porque comprende cuán culpable ha sido. Para él no existe ya ilusión: ve la realidad de las cosas”. (Al hacer nuestras transiciones al Más Allá, nuestros Espíritus comprenden perfectamente todo lo que hicieron -bien o mal- durante el ejercicio de la vida que acaban de dejar. Al comprender su realidad, es el propio Espíritu quien escoge las Pruebas mediante las cuales podrá espiar sus faltas, pero también es el Espíritu quien escoge el premio que disfrutará por haber ‘Competido en Buenas Acciones’. Pudiera ocurrir que, un Espíritu que se sabe ‘merecedor de un premio’, por haber vivido la ‘Prueba de la pobreza’, decida Reencarnar en la opulencia, como premio a la Prueba superada. Luego, esta opulencia, que espera disfrutar ese Espíritu, se pudiera transformar en una Prueba, tanto cuanto el Espíritu debe esforzarse por darle un uso digno a esos bienes de los cuales dispondrá en su próxima vida, porque si no entonces esa opulencia significará para ese Espíritu escoger un castigo, cuando realice su siguiente ‘Planificación de Almas’.

Yo me imagino que, cuando ese Espíritu escoge de ‘premio’ el Reencarnar en la opulencia, sus Espíritus Guías le exhortan a pensarlo bien, en atención a lo que le ocurre a aquellos que viven en la opulencia, pero como el Espíritu próximo a Reencarnar goza del Libre Albedrío, pues no se le puede obligar a cambiar de opinión. Ocurre entonces que, ese Espíritu se confía e insiste en Reencarnar en la opulencia, porque considera que no caerá en la tentación de los opulentes, pero como al Reencarnar se le coloca un Velo, que le hace olvidar su alta estima y seguridad en superar las Pruebas, pues degenera en un ‘rico epulón’, lo cual lo obligará a escoger un castigo para su próxima Reencarnación. ¡ES UN HERMOSO PERO MUY SERIO JUEGO!!!

ESPÍRITUS ERRANTES

Extrañamente, al final de esta respuesta que los Espíritus Superiores le dieron a Kardec, los Espíritus Superiores mencionan a los Espíritus Errantes, y como yo siempre estoy pendiente de los Mensajes Ocultos, pues pienso que debo hablar de estos Espíritus, quizás porque alguien necesita, una vez más, que se le aclare ese tema. Resulta que, hay Espíritus que, durante sus ejercicios de vida material, creyendo que esa vida material es la única que tenían para disfrutar de la vida, abusaron de los bienes que escogieron y hasta maltrataron a sus Hermanos, de diferentes formas y maneras, al utilizar esos bienes. Entonces, al morir y salir de su cuerpo material, “El Espíritu sufre a causa de todo el mal que ha hecho o del que fue causante voluntario, así como por todo el bien que hubiera podido realizar y no hizo, y todo el mal que resulta del bien que no ha hecho". Es decir, al morir el cuerpo y antes de realizar su transición al Más Allá, el Espíritu comprende que pudo haber hecho mucho bien con todos los bienes materiales que poseía y sin embargo se dedicó a abusar de esos bienes materiales, causando mucho mal a sus Hermanos. Y el asunto del vivir por vivir es tan delicado que, si no estamos pendientes de todo el bien que podemos hacer, pues al dejar de hacer algún bien pudiéramos estar causando un terrible mal. Por eso les escribo, pese a que ciertamente me agoto mucho al hacerlo.

Ocurre entonces que, al percatarse de su imprudente vida, algunos Espíritus se asustan y deciden no hacer su transición al Más Allá, porque desde el mismo momento en que abandona el cuerpo material, el Espíritu ya ‘Conoce’ los ‘premios o castigos’ que ‘merece’ por sus ejercicios de la vida material que acaba de culminar. A estos Espíritus, que deciden no hacer su transición al Más Allá, se les denomina ‘Espíritus Errantes’, porque se quedan vagando en el más acá, por temor a ir al Más Allá. Al respecto, los Espíritus Superiores nos aclaran que, estos Espíritus Errantes sufren mucho porque, al no contar con el Velo que se encontraba en sus cuerpos, pues pueden visualizar a sus Hermanos en el Más Allá y sufren mucho porque ciertamente desearían estar con su Clan, ‘Planificando su próxima Reencarnación’, pero les dan miedo las Pruebas que deberán superar si llegasen a Reencarnar.

Como podrán apreciar, los Espíritus Errantes son ‘Conscientes’ del mal uso que hicieron de sus Libres Albedríos, al escoger hacer el mal y evitar hacer el bien, pero no son ‘Conscientes’ de que yerrar es parte de El Gran Juego, siempre y cuando ‘Aprendamos’ algo de nuestros errores. Consecuentemente, mi recomendación a los Espíritus Errantes es que comprendan que, cuando somos revestidos de materialidad es para que ‘Experimentemos’ tanto lo bueno como lo malo y ‘Aprendamos’ de esas ‘Experiencias’. De manera que, esas Pruebas de las cuales se encuentran huyendo, TODOS LOS ESPÍRITUS TENEMOS QUE EXPERIMENTARLAS, porque las Pruebas están diseñadas justamente para Probar si ‘Aprendimos’ algo de la ‘Experiencia Vivida’, ya sean buenas o malas.

Además, no tiene sentido que sigan huyendo, porque en algún momento El Gran Juego culminará y todos tendremos que ir al Más Allá, tanto cuanto este Reino Físico ya no existirá y, si bien es cierto que, todos los Espíritus, incluyendo a los Errantes, por Fuerza Mayor nos encontraremos en el Plano Etéreo del Reino Espiritual, también es cierto que, aquellos Espíritus que se hayan esforzado muy poco por ‘Progresar’, por Justicia Divina, serán ubicados bastante alejados de Dios, porque no aprovecharon las duras Pruebas de la Vida para ‘Perfeccionarse’ y así parecerse a Dios. Por favor, ENTIENDAN QUE, LAS DURAS PRUEBAS DE LA VIDA NO SON UN CASTIGO, SINO QUE SON LOS MEDIOS CON LOS QUE CONTAMOS PARA ‘ASCENDER’ A LOS ‘NIVELES SUPERIORES DE CONSCIENCIA’ Y ASÍ ‘ACERCARNOS A NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS.

Ayer vi un video en TikTok en donde un hombre común le preguntaba a una canalizadora, que había explicado lo de las ‘Planificaciones de Almas’: “¿Por cuál razón yo ‘Planifiqué’ que mi esposa a la que yo tanto amaba se muriera antes que yo? ¿Acaso yo ‘Planifiqué’ este dolor que me produce su pérdida?”. En los comentarios al video logré leer algunas quejas que realizaban varias personas al respecto, muchas de las cuales no comprendían el porqué Dios permitía que sus seres queridos murieran. A mí me cuesta comprender el porqué, si te estoy hablando de ‘Planificaciones de Almas’, aún no comprendas que, NO HA SIDO DIOS QUIEN HA PLANIFICADO QUE SUFRAS, SINO QUE ERES TÚ QUIEN LO ‘PLANIFICASTE’, por lo que, debes ser tú quien descubras el porqué ‘Planificaste’ en conjunto con tu esposa, tu hijo, … tu Hermano, tal sufrimiento y lo que debes ‘Aprender’ de tal ‘Experiencia’. Además, ¿acaso somos eternos? ¿No era lógico que alguno de los dos muriese antes que el otro? ¿Tanto amabas a esa persona que prefieres que esa persona sufra tu pérdida y no al revés?

HUIR O QUEJARNOS DE LAS PRUEBAS NO TIENE SENTIDO, EN PRIMER LUGAR, PORQUE LAS PRUEBAS SON PARA NUESTRO BENEFICIO Y EN SEGUNDO LUGAR PORQUE LAS DISEÑAMOS NOSOTROS JUSTAMENTE PARA NUESTRO BENEFICIO. LLORAR POR UNA MUERTE NO TIENE SENTIDO ¿ACASO TODOS NO VAMOS A MORIR Y NOS VEREMOS LUEGO EN EL MÁS ALLÁ?  



 

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