viernes, 12 de enero de 2024

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte LXXII

LXXII.LEYES MORALES – Libro III / Capítulo VIII: LEY DEL PROGRESO / Parte III
¿CIVILIZACIÓN?   

En los tiempos de Kardec -también en los nuestros-, las autodenominadas ‘civilizaciones’ han observado comportamientos moralmente más salvajes que los de las denominadas comunidades salvajes, a pesar de sus ‘Progresos Intelectuales’. Esto es porque, tal y como lo afirman los Espíritus Superiores, tristemente el ‘Progreso Moral’ no ‘Avanza’ a la misma velocidad que el ‘Progreso Intelectual’, porque, al estar revestidos de materialidad, los Espíritus suelen olvidarse de su realidad ontológica y le permiten al Cuerpo -Nave- ocuparse más de cubrir sus necesidades materiales, a los fines de lograr el confort existencial, en lo que a lo material se refiere. De allí que, en el presente capítulo, Kardec se cuestiona acerca de quiénes son los verdaderamente ‘civilizados’, aquellos que habitan en las comunidades denominadas salvajes o los que han ‘Alcanzado’ cierto desarrollo intelectual, pero que pareciera que la Moral escasea en sus comportamientos.

(347): 790 a. ¿Es razonable condenar a la civilización? – “Condenad más bien a quienes de ella abusan, y no a la obra de Dios”. (Queda claro que, el problema no es propiamente la denominada civilización -conjunto de los Espíritus que han ‘Progresado’- sino que se trata de comportamientos particulares, de algunos Espíritus -quizá recién salido de comunidades salvajes-, que no logran comportarse moralmente tal y como se espera de ellos).

792. ¿Por qué no realiza de inmediato la civilización todo el bien que podría producir? – “Porque los hombres no están todavía en condiciones ni dispuestos a obtener ese bien”. (Todo lo material que nuestro Amoroso Padre Dios Creó, lo Hizo para que Sus Amados Hijos -todos los Espíritus- ‘Experimentáramos Vida’ y ‘Creciéramos en el Conocimiento de Dios’, a los fines de ‘Acercarnos a Él’. Pero este ‘Crecimiento’ siempre es individual y personal -depende de cada uno de nosotros-, y, como suele ocurrir que no todos se esmeran con el mismo entusiasmo por ‘Crecer’, pues no podemos esperar que todos los miembros de una civilización sean realmente civilizados.

La mejor prueba de esto es lo que ha ocurrido con el pueblo de Israel, que desde su misma selección como pueblo de Dios, que no ha esforzado por cumplir con la tarea para la cual fue seleccionado, en atención a que Abraham surgió como el primer monoteísta, por lo que se esperaba de sus descendientes que fueran monoteístas y convirtieran al resto de los pueblos al monoteísmo. Históricamente, gran parte del pueblo de Israel ha desobedecido a Dios de muchas maneras, motivo por el cual, en muchísimas oportunidades, fue sometido a muchísimas diásporas, como Prueba de que son poco merecedores de poseer la Tierra Prometida. De hecho, uno de los más conocidos títulos dados al pueblo de Israel es el de ser un ‘pueblo de dura cerviz’, a quienes les cuesta mucho inclinar la cabeza ante Dios. Desde su fundación como pueblo, el pueblo de Israel mal interpretó la ‘Selección’ que nuestro Amoroso Padre Dios hizo de ellos y han venido creciendo en la soberbia de creer que son superiores al resto de los hombres, simplemente por que fueron ‘Seleccionados por Dios’ para hacer una tarea con la que no han cumplido eficientemente).     

793. ¿Por cuáles signos podemos reconocer a una civilización completa? – “La reconoceréis por su desarrollo moral. Os creéis muy adelantados porque habéis hecho grandes descubrimientos y maravillosas invenciones; porque estáis más confortablemente alojados y mejor vestidos que los salvajes; pero sólo tendréis de veras el derecho de llamaros civilizados cuando hayáis desterrado de vuestra sociedad los vicios que la deshonran, y cuando viváis juntos como hermanos, practicando la caridad cristiana. Hasta entonces, no seguiréis siendo otra cosa que pueblos instruidos que sólo recorrieron la primera fase de la civilización”. (Los que actualmente consideramos países civilizados suelen ser menos civilizados que aquellos países que consideramos subdesarrollados y hasta salvajes. Esto es porque, la mayoría de los países denominados desarrollados ciertamente han alcanzado un desarrollo intelectual -económico, tecnológico, …- pero no han ‘Avanzado’ mucho en sus ‘Crecimientos Espirituales’, porque no se han esforzado por desarrollarse moralmente. Prueba de esto es el alto apego que tienen los ciudadanos de esas mal llamadas civilizaciones a las riquezas materiales y el poco esfuerzo que realizan para acercarse verdaderamente a Dios. De hecho, aquellos quienes manifiestan creer en Dios, suelen hacerlo porque esperan de Dios algún bien material, ya sea en esta vida o en la siguiente, por lo que solemos ver a muchos lideres eclesiales más pendientes del diezmo que reciben que del ‘Crecimiento Espiritual’ de sus feligreses

Considero importante dejarles lo concluido por Kardec, respecto a lo que se considera ‘civilización’, conclusión sobre la que no haré ningún comentario, en atención a que se explica por sí sola: «Como todas las cosas, la civilización tiene sus grados. Una civilización incompleta es un estado de transición que engendra males particulares, desconocidos en el estado primitivo. Pero no por eso deja de ser un progreso natural y necesario, que lleva consigo el remedio para los males que engendra. Conforme la civilización se va perfeccionando elimina algunos de los males que ha engendrado, y con el progreso moral desaparecerán esos males por completo. De dos pueblos llegados a la cumbre de la escala social, sólo podrá considerarse el más civilizado, en la verdadera significación de la palabra, aquel de ellos en que se encuentre menos egoísmo, avidez y orgullo. Aquel cuyos hábitos sean más intelectuales y morales que materiales. Aquel donde la inteligencia pueda desarrollarse con mayor libertad. Donde haya más bondad y buena fe, más benevolencia y generosidad recíprocas. Donde los prejuicios de casta y de nacimiento estén menos arraigados, puesto que son ellos incompatibles con el verdadero amor al prójimo. Donde las leyes no consagren privilegio alguno y sean las mismas para el último que para el primero de los hombres. Donde la justicia sea ejercida con la menor parcialidad posible. Donde el débil encuentre siempre apoyo del fuerte, y la vida del hombre, sus creencias y opiniones sean mejor respetadas. Donde, por último, haya menos desdichados y todo hombre de buena voluntad esté siempre seguro de no carecer de lo necesario»).

LEGISLACIÓN HUMANA

Critica Kardec lo ineficiente de las leyes humanas para corregir los desvíos de los pueblos, hacia lo meramente material, alejándose de lo espiritual. Con justa razón establece Kardec que las leyes naturales -Divinas- deberían bastar para mantener el orden colectivo y procurar el ‘Progreso’ de los pueblos, pero, tristemente, no todos logran comprender y mucho menos recordar que todos tenemos un mismo origen y que realmente somos Hermanos, por lo que deberíamos amarnos unos a los otros y procurar servirnos y ayudarnos a ‘Crecer Espiritualmente’.

(349): 794. ¿Podría la sociedad ser regida exclusivamente por las leyes naturales, sin ayuda de las leyes humanas? – “Podría, si se las comprendiera bien; y si hubiese voluntad de llevarlas a la práctica bastarían por sí solas. Pero la sociedad tiene sus exigencias, necesita leyes particulares”. (Las Leyes Naturales, aquellas que nuestro Amoroso Padre Dios Dictó desde antes de los Inicios de La Creación, deberían bastar para regir el comportamiento social y personal de cada uno de las ‘personas’ que habitamos estos Mundos. Pero, tristemente, la gran mayoría de la mal llamada humanidad, prefieren no esforzarse por comprender tan sencillas leyes, por lo que se han dado a la tarea de crear leyes que les sean más convenientes, para lograr su confort material. Las Leyes de Dios fueron Diseñadas para nuestro bien espiritual, pero el bien espiritual muchas veces es contrario al bien material, motivo por el cual, el hombre ha preferido diseñar leyes, que muchas veces sirven al bienestar de los que más tienen y en detrimento de aquellos que no tienen. Viene a mi memoria lo que ocurrió hace años en Bolivia, en donde el gobierno creó una ley que castigaba con multas y cárcel a aquellos que almacenaran el agua de las lluvias, porque establecieron que toda el agua en Bolivia pertenecía al Estado y éste le otorgó la distribución de las mismas a una empresa norteamericana. ¡Parece un chiste, pero es historia!!! Las Leyes de Dios son sencillas de comprender porque están escritas con fuego en nuestro espíritu, pero, la gran cantidad de barro que recubre nuestros Periespíritus no permite que nuestros Espíritus nos las recuerden y mucho menos que nos ayuden a comprenderlas y a ponerlas en práctica).

LA LEY DEL MÁS FUERTE

795. ¿Cuál es la causa de la inestabilidad de las leyes humanas? – “En épocas de barbarie eran los más fuertes los que elaboraban las leyes, y las hicieron para ellos. Ha habido que ir modificándolas a medida que los hombres iban comprendiendo mejor la justicia. Las leyes humanas son tanto más estables conforme se acercan a la justicia verdadera, esto es, a medida que van siendo hechas por todos y se identifican con la Ley Natural”. (Las leyes humanas son inestables porque evolucionan conforme evolucionan los pueblos y van surgiendo nuevos intereses particulares -de los más poderosos- a los fines de controlar el comportamiento de los más débiles, en procura de su sumisión. Extrañamente, en algunas sociedades las leyes parecieran involucionar en vez de evolucionar, porque se tornan más severas para el castigo de los pobres y más complacientes con los ricos). 

796. La severidad de las leyes penales ¿no es necesaria en el actual estado de la sociedad humana? – “Por cierto que una sociedad depravada tiene necesidad de leyes más severas. Por desgracia, esas leyes se dedican más a castigar el mal cuando ya fue cometido que a anular la fuente de ese mal. Sólo la educación puede reformar a los hombres. Entonces no necesitarán ya leyes tan rigurosas”. (Es lógico suponer que, cuando una sociedad está constituida por personas altamente problemáticas, a las que les cueste mucho cumplir con las Leyes Naturales, evidentemente deben crearse leyes humanas que les obliguen a no atentar contra el sano compartir social. Pero ocurre que, las leyes humanas poco han ayudado a establecer un verdadero sano compartir social, debido a que se dedican más a castigar el mal cuando ya fue cometido que a anular la fuente de ese mal. Nos recuerdan los Espíritus Superiores que, SÓLO LA EDUCACIÓN PUEDE REFORMAR A LOS HOMBRES, por lo que, por muchas leyes humanas que se creen y por muy duros que sean los castigos que se establezcan, si las sociedades no cuentan con sistemas de educación orientados al bien común, poco pueden ayudar las leyes humanas a apreciar y procurar el sano compartir social).       

797. ¿Cómo podrá ser inducido el hombre a reformar sus leyes? – “Ello ocurre de una manera natural, por la fuerza de las circunstancias y por la influencia que ejercen las personas de bien, que lo conducen por la senda del progreso. El hombre ya ha reformado bastantes de ellas y reformará otras muchas. ¡Aguarda!”. (Si bien es cierto que históricamente las leyes se han sido reformadas conforme las sociedades han ‘Progresado Moralmente’, desde hace algunos años parece que las leyes han sufrido un retroceso Moral, alejándose de las Leyes Divinas, generando un desorden social, avalado por las propias leyes humanas. ¡Satanás hace muy bien su trabajo!!! Resulta que, pese a que las Reglas Divinas obligan a los padres a corregir a sus hijos, incluso con el uso de la vara, hoy en día, en muchas sociedades, se han creado leyes que prohíben corregir a los hijos, so pena de cárcel para aquellos que intenten corregir a un niño. Así pues, hoy en día es muy frecuente ver a niños desobedeciendo a sus padres, burlándose de las autoridades, faltando el respeto a los mayores, … abusando del beneficio errado que les confieren estas leyes humanas. También han proliferado en muchas sociedades las denominadas leyes de inclusión social, que le permiten a cualquier degenerado social o desviado mental, dar rienda suelta a su enfermedad, sin que nadie les pueda llamar a la corrección, porque, según las leyes humanas, debemos aceptar a cada quien con todo y sus desviaciones mentales… A este paso de retroceso moral de las sociedades, aquellos que solemos hacer uso del cerebro, nos asusta que en algún momento se nos prohíba pensar para evitar hacer sentir mal a los ignorantes).   



 

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