LXX.LEYES MORALES – Libro III / Capítulo VIII: LEY DEL PROGRESO
/ Parte I
CALIDAD DE LOS
ESPÍRITUS
En varias oportunidades,
los Espíritus Superiores le han dejado claro a Kardec que, TODOS LOS ESPÍRITUS PUEDEN Y DEBEN
PERFECCIONARSE, tanto cuanto es una Orden Divina y para eso hemos sido revestidos de
materialidad. Pero ocurre que, en combinación con la Orden de
Crecer, nuestro Amoroso Padre Dios nos Otorgó el
Libre Albedrío, para que ‘Crecer’ se convirtiera en un Juego -o más bien una
Competencia- entre Sus Hijos, a los fines de esforzarse por cumplir con la
Orden, haciendo uso del Libre Albedrío, que nos debería mover a ‘Escoger’
siempre lo bueno y desechar lo malo. No obstante, como suele ocurrir
en cualquier equipo olímpico, en la ‘Competencia por Crecer’, algunos jugadores
se destacan más que otros, por lo que sus ‘Perfeccionamientos’ suelen hacerse
muy evidentes, mientras que los menos destacados -quizás muy flojos-, dan pocos
indicios de ‘Perfección’.
En este orden de ideas,
nos es lógico comprender lo ecléctico de nuestras sociedades, en donde
comparten sabios con ignorantes, en atención al ‘Progreso’ de cada Espíritu. Este compartir -sabios/ignorantes- suele ser apreciado como
un compartir entre buenos y malos, debido al comportamiento de las personas,
que reflejan el ‘Progreso’ de sus Espíritus. De allí que, según la
abundancia de la calidad de los Espíritus, existen sociedades más civilizadas
que otras, en atención a los Espíritus que la habitan.
(340): 776. El estado
natural y la ley natural ¿son una misma cosa? – “No. El estado natural es el
primitivo. La
civilización es incompatible con el estado natural, mientras que la ley natural
contribuye al progreso de la humanidad”. (Al final de esta
respuesta, Kardec nos deja la siguiente interpretación: «El estado
natural es la infancia de la humanidad y el punto de partida de su desarrollo
intelectual y moral. Puesto que el hombre es
perfectible y lleva en sí el germen de su mejoramiento, en modo alguno puede
estar destinado a vivir a perpetuidad en el estado natural, como tampoco ha
sido destinado a vivir perpetuamente en la infancia. El estado natural
es transitorio y el hombre sale de él mediante el progreso y la civilización.
La ley natural, por el contrario, rige a la humanidad entera, y el hombre va mejorando
conforme comprende y practica mejor esta ley». Excelente símil el que
utiliza Kardec, para hacernos ‘Conscientes’ de la importancia de ‘Crecer’,
tanto cuanto nadie puede mantenerse en condición de
lactante por muchos años, porque llegará un momento en que la pura leche no le
alimentará, por lo que, si realmente espera desarrollarse cabalmente tendrá que
esforzarse por ‘Aprender’ a consumir alimentos más sólidos. Así
pues, nuestros Espíritus no se pueden quedar en su ‘estado natural’ de
ignorancia, sino que debe hacer uso eficiente de su Libre Albedrío para
‘Aprender de sus Experiencias de Vida Material’ y ‘Crecer en el Conocimiento’,
que le ayudará a hacerse ‘Consciente’ de su naturaleza ‘Progresista’, a los
fines de ‘Acercarse’ a nuestro Amoroso Padre Dios’).
(341): 779. El hombre
¿extrae de sí mismo la fuerza del progreso? – “El hombre se desarrolla naturalmente por sí mismo, pero
no todos adelantan al mismo tiempo y de
igual manera. Entonces, precisamente, los más evolucionados ayudan al progreso
de los otros por medio del contacto social”. (La prueba de que
nuestros Espíritus se han ido ‘Perfeccionando’, durante la historia de la
humanidad, es que hoy en día, por lo menos gran parte de los humanos, somos
mucho más civilizados que lo que éramos en la era prehistórica. Y digo “gran
parte de los humanos”, porque evidentemente no todos
los Espíritus logran ‘Perfeccionarse’ con la misma rapidez, dado
que, como nos ocurre en la existencia material, algunos son más flojos que
otros, e incluso los hay los que realmente no quieren hacer nada por
‘Progresar’. En algún momento de nuestras vidas materializadas o
Reencarnaciones, alguno de nosotros se arriesgó y decidió meter su mano en el
fuego, para ‘Aprender’ que quema y produce dolor. El resto, desde la distancia,
observó el sufrimiento del aventurero y decidió apartarse del fuego. Luego,
algún otro procuró ‘Aprender’ a hacer fuego para controlarlo y así superar -quizás
someter- al resto de sus congéneres. Una gran mayoría -flojos- prefirieron
alejarse del fuego y terminaron sirviendo al que aprendió a controlarlo. En
algún momento, aquel que ‘Aprendió’ a hacer fuego, enseñó a otros y así muchos
fueron perdiéndole el miedo al fuego, pero no todos ‘Aprendieron’ a hacer y
controlar el fuego, porque no todos se esfuerzan con el mismo entusiasmo por
‘Aprender’).
INTELIGENCIA Y
MORALIDAD
En pocas palabras, ‘Inteligencia’ es la
‘capacidad de escoger’
y ‘Moralidad’
es la ‘virtud de ser
bueno’. Luego, el ‘Libre Albedrío’ nos otorga la ‘libertad de escoger
–‘Inteligencia’- lo ‘Bueno’ –‘Moral’- o lo malo –‘inmoral’-’.
Ahora bien, recuerden que, ser bueno no se
limita a la simple acción de hacer el bien -para desarrollar el
Espíritu: ayudar a una anciana a cruzar la calle, dar sustento al necesitado, …
ser piadosos-, sino que nos debe mover a hacerlo
todo bien -para desarrollarnos materialmente: en la familia, en la
casa, en la escuela, en el trabajo, … en todos los ámbitos en los que
compartimos socialmente-, y nos exige ser cada día mejores en lo que hacemos.
Resulta entonces que, al
hacer uso de la ‘Inteligencia’, procurando ‘hacerlo todo bien’ –‘Moral Material’-,
logramos desarrollar lo que se conoce como el ‘Intelecto’, lo cual ciertamente
significa ‘Crecer en el Conocimiento’, pero no necesariamente
‘Espiritualmente’, tanto cuanto nos acostumbramos a ‘Escoger lo bueno de las
cosas materiales’, para mejorar nuestra existencia material, procurando un
mayor confort de vida material, olvidándonos del Espíritu.
De manera que, a lo largo
de la historia, una gran cantidad de Espíritus han hecho buen uso de su Libre
Albedrío -Inteligencia y Moral-, tanto cuanto hemos logrado desarrollar el
‘Intelecto’, a los fines de vivir -existencia material- más cómodamente, lo que
ha significado ciertamente un ‘Progreso Material’, aunque no necesariamente
‘Espiritual’. Es por esta razón que, aquellos que
viven en las cúspides de las sociedades supuestamente más civilizadas suelen
observar comportamientos salvajes, porque sus Espíritus no han ‘Progresado en
el Conocimiento de Dios’, sino que se han estancado en el ‘Conocimiento de lo
Material’, para satisfacer sus necesidades materiales. De allí que,
una persona puede ser muy ‘Inteligente’ pero no necesariamente ‘Sabia’, tanto
cuanto su Espíritu se ha esforzado por ‘Crecer en el Conocimiento Material’,
pero no ha logrado que ese ‘Conocimiento Material’ la ‘Acerque a Dios’, por lo
que podemos establecer que: ESPIRITUALMENTE SIGUE SIENDO IGNORANTE).
(341): 780 b. En tal
caso, ¿cómo se explica que los pueblos más ilustrados sean a menudo los más
pervertidos? – “El progreso integral constituye el objetivo,
pero los pueblos, como los individuos, sólo van llegando a él paso a paso.
Hasta que se haya desarrollado en ellos el sentido
moral pueden incluso servirse de su inteligencia para realizar el mal.
La moral y la
inteligencia son dos fuerzas que sólo a la larga se equilibran”. (Todos
los Espíritus han sido creados ignorantes, pero con inteligencia, a los fines
de que pueda salir de su ignorancia, al escoger entre lo bueno y lo malo -Libre
Albedrío-. Aquellos Espíritus que se esfuerzan
por ‘Escoger’ siempre ‘lo bueno’ ciertamente están desarrollando su
‘Intelecto’, pero no necesariamente el Espíritu, tanto cuanto para desarrollar
o hacer ‘Crecer el Espíritu’ es preciso ‘Escoger’, además de ‘lo bueno’
-mejorando la propia vida-, ‘hacer siempre el bien’ -mejorando la vida de los
demás-, lo cual se conoce propiamente como ‘Moral Espiritual’ -hacer siempre el
bien-. Los Espíritus Superiores
le aclaran a Kardec que: “La ‘Moral’ -Espiritual: hacer siempre el bien- y la
‘Inteligencia’ -desarrollo del ‘Intelecto: Escoger lo bueno-, se van
equilibrando poco a poco”, porque en algún momento, además de ‘Escoger lo
bueno’ se ‘Escoge hacer el Bien’).
LA NECESARIA
CORRECCIÓN
Comúnmente, muchos de
aquellos quienes dicen creer en Dios, suelen juzgar como un castigo Divino los
desastres naturales, las conmociones sociales, los malos gobiernos, … las duras
Experiencias de la Vida. Pocos
son los que comprenden que, aquellos eventos nefastos que afectan a una
colectividad son Permitidos por Dios para mover a la colectividad al ‘Progreso’.
Y es que, mucho son los que no logran ‘Avanzar’ si no se les empuja, por lo que
requieren de ciertas presiones para ‘Despertar’ y ‘Esforzarse’ por hallar
soluciones a los duros problemas que se le presentan.
(342): 783. El perfeccionamiento de la humanidad
¿sigue siempre una marcha progresiva y lenta? – “Existe el progreso regular y
lento que resulta de la fuerza de las circunstancias, pero cuando un pueblo no adelanta lo
bastante rápido Dios le imprime de tiempo en tiempo una sacudida física o moral
que lo transforma”. (Respecto a esta respuesta, Kardec nos dejó el
siguiente comentario: «El
hombre no puede permanecer para siempre en la ignorancia, porque debe llegar a
la meta que la Providencia le señala. Así pues, se va
ilustrando por la fuerza misma de las circunstancias. Las
revoluciones morales, como las sociales, se infiltran de manera paulatina en
las ideas, germinan durante siglos y después estallan de súbito y hacen que se
desplome el carcomido edificio del pasado, que no armoniza ya con las nuevas
necesidades y las aspiraciones también nuevas. Con frecuencia el hombre no ve en esas conmociones más que la
confusión y el desorden momentáneos que lesionan sus intereses materiales.
Pero aquel que eleva el pensamiento por encima de su propia persona admira los
designios de la Providencia, que del mal hace surgir el bien. Es la tempestad
que purifica la atmósfera después de haberla agitado».
Altamente importante el
recordatorio de Kardec acerca de que TODOS LOS HIJOS DE DIOS -TODOS LOS ESPÍRITUS- SE PERFECCIONARÁN,
algunos más lentamente que otros, pero al final todos lo lograrán. Como lo
afirma Kardec: TODOS
DEBERÁN LLEGAR A LA META PORQUE ÉSTA ES LA VOLUNTAD DE NUESTRO AMOROSO PADRE
DIOS. De manera que, por muy flojos que sean algunos -quizá muchos-
Espíritus, todos inevitablemente habrán de ‘Progresar’ por la fuerza misma de
las circunstancias, tal y como ocurre con la Fuerza de Atracción Universal
entre las masas: Los
Espíritus -masas ínfimas- somos atraídos irresistible e inevitablemente por Nuestro
Amoroso Padre Dios -La Enormidad de todo lo que Existe-.
Tal y como lo enseña la
Fuerza de Atracción Universal, todos los objetos no son atraídos a la misma
velocidad ni con la misma fuerza. Así ocurre con nuestros Espíritus, tanto
cuanto algunos son atraídos con mayor velocidad y fuerza que otros. Ocurre
también que, los Espíritus suelen ‘Planificar sus Reencarnaciones’, tomando en
consideración sus Niveles de cercanías con nuestro Amoroso Padre Dios. De
manera que, pudiéramos decir que, somos nosotros los que hemos ‘Escogido’ nacer
en aquellas ciudades en las cuales habrá de ocurrir algún desastre natural o
conmoción social, a fin de vivir esas nefastas Experiencias y Aprender de
ellas. Tristemente, debido al Velo que se nos coloca antes de Reencarnar, a
todos se nos olvida con qué intención decidimos Reencarnar en x o y ciudad o
país y consecuentemente, tal y como comenta Kardec: “Con frecuencia el hombre no ve en esas conmociones más que la confusión y
el desorden momentáneos que lesionan sus intereses materiales”.
Por esta razón, es común
observar a muchos emigrando de aquellos países en donde las cosas se comienzan
a poner difíciles, sin antes ponerse a meditar si lo que ocurre es una Prueba
que se debe Experimentar, a los fines de ‘Crecer Espiritualmente’. En mi país,
debido a los deseos de poder de los opositores al gobierno, se activaron
eventos de conmoción social muy devastadores. Consecuentemente, muchos
decidieron emigrar del país para descubrir que, en aquellos lugares a los
cuales emigraron, se les presentaron Pruebas aun más duras que las que estaban
viviendo en mi país. Esto es porque, no se sentaron a meditar si lo que estaba
ocurriendo en mi país eran las Pruebas que ‘Planificaron Experimentar’, a los
fines de ‘Crecer Espiritualmente’.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario