viernes, 12 de enero de 2024

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte LXXI

LXXI.LEYES MORALES – Libro III / Capítulo VIII: LEY DEL PROGRESO / Parte II
EVIDENCIAS DEL INEVITABLES PROGRESO

Les he venido comentando que, según le afirmaron los Espíritus Superiores a Kardec: “TODOS LOS ESPÍRITUS TARDE O TEMPRANO PROGRESARÁN”, algunos más lentamente que otros, pero todos lo haremos, espero que antes de culminar El Gran Juego. Este ‘Progreso’ es evidente, tanto cuanto la gran mayoría de los Espíritus actualmente Encarnados han abandonado su ignorancia primigenia y habitan en ciudades aparentemente civilizadas, a lo menos intelectualmente.

(343): 785. ¿Cuál es el mayor obstáculo del progreso? – “El orgullo y el egoísmo. Estoy refiriéndome al progreso moral, por cuanto el progreso intelectual marcha siempre. Incluso pareciera, a la primera mirada, dar a los vicios una actividad redoblada al desarrollar la ambición y la afición a las riquezas que, a su vez, incitan al hombre a investigaciones que ilustran su Espíritu. Así pues, todo se relaciona en el mundo moral tanto como en el físico, y del mismo mal puede surgir el bien. Pero esa situación no durará más que un tiempo: irá cambiando a medida que el hombre comprenda mejor que hay, fuera del disfrute de los bienes terrenales, una felicidad incomparablemente mayor e infinitamente más duradera”. (En atención a que he venido emitiendo mi opinión respecto a las evidencias del ‘Progreso de los Espíritus’, les dejaré la opinión de Kardec, la cual confirma lo que yo les he venido explicando: «Hay dos clases de progreso que se prestan mutuo apoyo y, sin embargo, no avanzan el uno junto al otro: el progreso intelectual y el progreso moral. En los pueblos civilizados, el primero de ellos recibe en este siglo (s.XIX) todos los estímulos deseables. Por eso ha alcanzado un grado de adelanto que hasta nuestros días era desconocido. Falta mucho al segundo para estar al mismo nivel, y, sin embargo, si se comparan los hábitos sociales de algunos siglos atrás con los de hoy, habría que ser ciego para negar el progreso moral alcanzado. ¿Por qué, pues, la marcha ascendente debe detenerse más bien por lo moral que por el intelecto? ¿Por qué no habría de haber entre los siglos diecinueve y veinticuatro tanta diferencia como la que se advierte entre el catorce y el diecinueve? Dudar de ello sería pretender que la humanidad esté en el apogeo de la perfección, lo cual sería absurdo, o que no es perfectible moralmente, lo que la experiencia desmiente»).

PARA CONSTRUIR A VECES HAY QUE DESTRUIR

Y claro que, también es evidente que hoy en día, seis mil años después de Iniciado El Gran Juego, aún existen muchas civilizaciones poco civilizadas, las cuales, a pesar de dar pruebas de ciertos ‘Avances’ morales e intelectuales, en atención a sus mermados ‘Avances’, se les considera pueblos incivilizados. Cabe la pena preguntarse: “Después de seis mil años de Juego ¿aún existen Espíritus originales?, aquellos que jamás han jugado”.

(344): 786. La historia nos muestra a una multitud de pueblos que, tras las sacudidas que los trastornaron han vuelto a sumergirse en la barbarie. En casos así, ¿dónde está el progreso? – “Cuando a tu casa la amenaza la ruina la haces demoler para reconstruirla más sólida y cómoda. Pero, hasta que esté terminada habrá molestias y confusión en tu morada. Comprende además esto: eras pobre y vivías en una casucha. Te haces rico y la dejas para pasar a residir en un palacio. Después, un pobre, como lo eras antes tú, se instala en tu antigua choza e inclusive está muy contento, porque hasta entonces había vivido al raso. Pues bien, sabe que los Espíritus que han encarnado en ese pueblo degenerado no son los mismos que lo constituían en sus tiempos de esplendor. Los de entonces, que eran adelantados, han ido a ocupar habitaciones más perfectas, progresando, mientras otros menos evolucionados tomaron su lugar, el que a su vez dejarán más tarde”. (Considerando el comentario final de esta respuesta, pudiéramos inferir que, algunos Espíritus parecieran haber ingresado recientemente en El Gran Juego, por lo que deben Encarnar en lugares bastante primitivos, acordes con su ignorancia primigenia.

No obstante, en la primera parte de la respuesta, los Espíritus Superiores parecen indicarnos que, algunos Espíritus que han ‘Progresado’, ‘Planifican’ Reencarnar en lugares bastante primitivos a los fines de reconstruirse Espiritualmente. Por lo que entiendo, esta extraña decisión de los Espíritus es movida por la necesidad de deslastrarse de ciertos vicios materiales, los cuales ciertamente se pliegan a nuestros Periespíritus como el cemento que amalgama los ladrillos de nuestras grandes construcciones. Así pues, aquellos Espíritus que sufren del vicio de la avaricia, ‘Planifican Reencarnar’ en la pobreza, para evitar enamorarse del dinero y disminuir así en algo su ‘amor por el dinero’ -avaricia-. Pero como suele ocurrir que, cuando los pobres viven cerca de los ricos pues no pueden evitar desear ser como los ricos y se esfuerzan por lograrlo, incluso haciendo uso de la violencia -robando, asesinando, vendiendo drogas, … -, consecuentemente, para evitar ver a los ricos, pues ‘Planifican Reencarnar’ en lugares en donde toooodos sean pobres, lo cual frecuentemente ocurre en comunidades primitivas. Pero entiéndase que, suele ocurrir que, los habitantes de las comunidades primitivas comúnmente son ‘personas’ muy humildes, inclinadas más hacia el servicio y a la vida espiritual.   

LA NECESARIA TRANSICIÓN

Los seres humanos solemos tener la mala costumbre de ver la muerte como algo nefasto, porque se nos olvida nuestra ontología espiritual. Incluso aquellos que se confiesan creyentes en un cielo de descanso eterno, ante la muerte de un ser querido, sufren inconsolablemente, como si no desearán que ese ser querido descanse en el pacífico cielo. Yo he llegado a creer que, realmente no creen en el descanso eterno o quizás no creen merecerlo y algunos hasta realmente no creen en Dios.

(344): 787. ¿No existen razas que de por sí son reacias al progreso? – “Sí, pero éstas se aniquilan a diario corporalmente”. (Para mí es absolutamente claro que, la muerte es una transición necesaria hacia el Más Allá, a los fines de ‘Replanificar mi Existencia Material’, en procura de lograr ‘Avanzar Espiritualmente’. La muerte realmente es la ‘oportunidad de corregir mis errores’, aquellos que con seguridad estoy cometiendo en la vida presente o también la posibilidad de no cometer más errores, a los fines de no aumentar las manchas sobre mi Periespíritu. De manera que, la muerte es realmente una bendición, si comprendemos que nuestro Amoroso Padre Dios la Permite para nuestro bien espiritual. De allí que, aquellas comunidades ‘reacias al progreso’ tienden a ser aniquiladas, por el bien de los Espíritus de sus pobladores, a los fines de que ‘Replanifiquen’ sus próximas Reencarnaciones en procura de la ‘Perfección’ de sus Espíritus’, lo que significará un ‘Progreso Intelectual y Moral’).

787 b. Así pues, los hombres más civilizados ¿han podido ser salvajes y antropófagos? – “Tú mismo lo has sido más de una vez, antes de ser lo que eres”. (Todos nosotros, absolutamente todos, algunas veces formamos parte de algunas comunidades absolutamente salvajes, porque todos los Espíritus iniciamos absolutamente ignorantes, lo que implica iniciar nuestras existencias materiales en comunidades salvajes, ‘Progresar’ e ir ‘Avanzando’ hacia Reencarnaciones en comunidades más civilizadas. Justamente, al inicio de este Artículo les comenté acerca de las Evidencias de nuestro ‘Progreso’. De hecho, el nombre real de quien escribió el “Libro de los Espíritus” es Denizard León Rivail, pero publicó su obra bajo el seudónimo de Allan Kardec, debido a que algún Espíritu le comentó que él -Denizard- era la Reencarnación de Allan Kardec, quien durante su existencia material fue un druida -sacerdote- céltico, quien ciertamente formó parte de una comunidad con comportamientos bastantes cercanos al de los salvajes.



 

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