LXXI.LEYES MORALES – Libro III / Capítulo VIII: LEY DEL PROGRESO
/ Parte II
EVIDENCIAS DEL
INEVITABLES PROGRESO
Les he venido comentando
que, según le afirmaron los Espíritus Superiores a Kardec: “TODOS
LOS ESPÍRITUS TARDE O TEMPRANO PROGRESARÁN”, algunos más lentamente
que otros, pero todos lo haremos, espero que antes de culminar El Gran Juego.
Este ‘Progreso’ es evidente, tanto cuanto la gran mayoría de los Espíritus actualmente Encarnados
han abandonado su ignorancia primigenia y habitan en ciudades aparentemente
civilizadas, a lo menos intelectualmente.
(343): 785. ¿Cuál es el
mayor obstáculo del progreso? – “El orgullo y el egoísmo. Estoy refiriéndome al progreso
moral, por cuanto el progreso
intelectual marcha siempre. Incluso pareciera, a la primera
mirada, dar a los vicios una actividad redoblada al desarrollar la ambición y
la afición a las riquezas que, a su vez, incitan al hombre a investigaciones
que ilustran su Espíritu. Así pues, todo se relaciona en el mundo moral tanto
como en el físico, y del mismo mal puede surgir el bien. Pero esa situación no durará más que un tiempo: irá cambiando a medida que el hombre comprenda
mejor que hay, fuera del disfrute de los bienes terrenales, una felicidad
incomparablemente mayor e infinitamente más duradera”. (En
atención a que he venido emitiendo mi opinión respecto a las evidencias del
‘Progreso de los Espíritus’, les dejaré la opinión de Kardec, la cual confirma
lo que yo les he venido explicando: «Hay dos clases de progreso que se prestan mutuo apoyo
y, sin embargo, no avanzan el uno junto al otro: el progreso intelectual y el
progreso moral. En los pueblos civilizados, el primero de ellos recibe
en este siglo (s.XIX) todos los estímulos deseables. Por eso ha alcanzado un
grado de adelanto que hasta nuestros días era desconocido. Falta mucho al
segundo para estar al mismo nivel, y, sin embargo, si se comparan los hábitos
sociales de algunos siglos atrás con los de hoy, habría que ser ciego para
negar el progreso moral alcanzado. ¿Por qué, pues, la marcha ascendente
debe detenerse más bien por lo moral que por el intelecto? ¿Por qué no habría
de haber entre los siglos diecinueve y veinticuatro tanta diferencia como la que
se advierte entre el catorce y el diecinueve? Dudar de ello sería pretender que
la humanidad esté en el apogeo de la perfección, lo cual sería absurdo, o que
no es perfectible moralmente, lo que la experiencia desmiente»).
PARA CONSTRUIR A VECES
HAY QUE DESTRUIR
Y claro que, también es
evidente que hoy en día, seis mil años después de Iniciado El Gran Juego, aún existen muchas civilizaciones
poco civilizadas, las cuales, a pesar de dar pruebas de ciertos ‘Avances’
morales e intelectuales, en atención a sus mermados ‘Avances’, se les considera
pueblos incivilizados. Cabe la pena preguntarse: “Después de seis mil años de
Juego ¿aún existen Espíritus originales?, aquellos que jamás han jugado”.
(344): 786. La historia
nos muestra a una multitud de pueblos que, tras las sacudidas que los
trastornaron han vuelto a sumergirse en la barbarie. En casos así, ¿dónde está
el progreso? – “Cuando a tu casa la amenaza la ruina la haces demoler
para reconstruirla más sólida y cómoda. Pero, hasta que esté terminada habrá molestias y
confusión en tu morada. Comprende además esto: eras pobre y vivías
en una casucha. Te haces rico y la dejas para pasar a residir en un palacio.
Después, un pobre, como lo eras antes tú, se instala en tu antigua choza e
inclusive está muy contento, porque hasta entonces había vivido al raso. Pues bien, sabe que los Espíritus que han encarnado en ese
pueblo degenerado no son los mismos que lo constituían en sus tiempos de
esplendor. Los de entonces, que eran adelantados, han ido a ocupar habitaciones
más perfectas, progresando, mientras otros
menos evolucionados tomaron su lugar, el que a su vez dejarán más tarde”.
(Considerando el comentario final de esta respuesta, pudiéramos inferir que, algunos Espíritus parecieran haber
ingresado recientemente en El Gran Juego, por lo que deben Encarnar
en lugares bastante primitivos, acordes con su ignorancia primigenia.
No obstante, en la
primera parte de la respuesta, los Espíritus Superiores parecen indicarnos que,
algunos
Espíritus que han ‘Progresado’, ‘Planifican’ Reencarnar en lugares bastante
primitivos a los fines de reconstruirse Espiritualmente. Por lo que
entiendo, esta extraña decisión de los Espíritus es
movida por la necesidad de deslastrarse de ciertos vicios materiales,
los cuales ciertamente se pliegan a nuestros Periespíritus como el cemento que
amalgama los ladrillos de nuestras grandes construcciones. Así pues, aquellos
Espíritus que sufren del vicio de la avaricia, ‘Planifican Reencarnar’ en la
pobreza, para evitar enamorarse del dinero y disminuir así en algo su ‘amor por
el dinero’ -avaricia-. Pero como suele ocurrir que, cuando los pobres viven
cerca de los ricos pues no pueden evitar desear ser como los ricos y se esfuerzan
por lograrlo, incluso haciendo uso de la violencia -robando, asesinando,
vendiendo drogas, … -, consecuentemente, para evitar ver a los ricos, pues
‘Planifican Reencarnar’ en lugares en donde toooodos sean pobres, lo cual
frecuentemente ocurre en comunidades primitivas. Pero entiéndase que, suele
ocurrir que, los habitantes de las comunidades
primitivas comúnmente son ‘personas’ muy humildes, inclinadas más hacia el
servicio y a la vida espiritual.
LA NECESARIA
TRANSICIÓN
Los seres humanos solemos
tener la mala costumbre de ver la muerte como algo nefasto, porque se nos
olvida nuestra ontología espiritual. Incluso aquellos que se confiesan
creyentes en un cielo de descanso eterno, ante la muerte de un ser querido,
sufren inconsolablemente, como si no desearán que ese ser querido descanse en
el pacífico cielo. Yo he llegado a creer que, realmente no creen en el descanso
eterno o quizás no creen merecerlo y algunos hasta realmente no creen en Dios.
(344): 787. ¿No existen
razas que de por sí son reacias al progreso? – “Sí, pero éstas se aniquilan a diario
corporalmente”. (Para mí es absolutamente claro que, la muerte es una transición necesaria hacia el Más Allá,
a los fines de ‘Replanificar mi Existencia Material’, en procura de lograr
‘Avanzar Espiritualmente’. La muerte realmente es la ‘oportunidad de corregir mis errores’,
aquellos que con seguridad estoy cometiendo en la vida presente o también la posibilidad de no cometer más errores, a los
fines de no aumentar las manchas sobre mi Periespíritu. De manera que, la
muerte es realmente una bendición, si comprendemos que nuestro Amoroso Padre
Dios la Permite para nuestro bien espiritual. De allí que, aquellas comunidades
‘reacias al progreso’ tienden a ser aniquiladas, por el bien de los Espíritus
de sus pobladores, a los fines de que ‘Replanifiquen’ sus próximas
Reencarnaciones en procura de la ‘Perfección’ de sus Espíritus’, lo que
significará un ‘Progreso Intelectual y Moral’).
787 b. Así pues, los
hombres más civilizados ¿han podido ser salvajes y antropófagos? – “Tú mismo lo has sido más de una
vez, antes de ser lo que eres”. (Todos nosotros, absolutamente
todos, algunas veces formamos parte de algunas comunidades absolutamente
salvajes, porque todos
los Espíritus iniciamos absolutamente ignorantes, lo que implica iniciar
nuestras existencias materiales en comunidades salvajes, ‘Progresar’ e ir
‘Avanzando’ hacia Reencarnaciones en comunidades más civilizadas.
Justamente, al inicio de este Artículo les comenté acerca de las Evidencias de
nuestro ‘Progreso’. De hecho, el nombre real de quien escribió el “Libro de los
Espíritus” es Denizard León Rivail, pero publicó su obra bajo el seudónimo de
Allan Kardec, debido a que algún Espíritu le comentó que él -Denizard- era la
Reencarnación de Allan Kardec, quien durante su existencia material fue un
druida -sacerdote- céltico, quien ciertamente formó parte de una comunidad con
comportamientos bastantes cercanos al de los salvajes.
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