jueves, 18 de diciembre de 2025

DOMINIOS DE LA MEDIUMNIDAD – ANDRÉ LUIZ / Parte XVIII

LA NECESARIA ORACIÓN COMUNITARIA

Nuestro Amado Yeshuá nos aseguró que: “Si dos o más se reúnen en Mi Nombre para pedir algo se les otorgará”. Con esta afirmación, nuestro Amado Yeshuá nos exhortó a reunirnos en colectivo para orar, sobre todo si lo que se pretende es un bien colectivo, como cuando oramos por algún familiar enfermo o ante alguna calamidad comunitaria. Ciertamente, el Poder de la Oración es directamente proporcional con la fe de los orantes, y es por esta razón que a veces lo pedido en la oración es otorgado o no, dependiendo de la fe de aquellos que se reúnen para orar en colectivo, pero esto no quiere decir que lo que nos aseguró nuestro Amado Yeshuá no sea La Verdad, sino que esta Verdad depende de nuestra fe. Evidentemente, la fe de los Espíritus Encarnados suele ser muy pobre, quizás debido a El Velo que se nos coloca antes de Encarnarnos, pero esto con seguridad no ocurre con aquellos Espíritus Encarnados que se dedican al ‘Servicio en la Mediumnidad Conscientemente’, tanto cuanto son ‘Conscientes de lo que realmente son -Espíritus- y del Servicio que están prestando’

De hecho, lo que suele diferenciar a un ‘Espirita’ de un ‘Espiritista’ es el tiempo que le dedican a sus ‘Encuentros con el Todopoderoso’, para solicitar Su Asistencia en el Servicio que realizarán. Cuando el ‘Don de la Mediumnidad’ se ejerce sin considerar la necesaria Asistencia de nuestro Amoroso Padre Dios el Servicio suele degenerar en males en vez de bienes, por causa del Médium quien, debido a su poca relación con Dios, pues atrae a Espíritus Traviesos en vez de Espíritus Benevolentes. De allí la imperante necesidad de ORAR ANTES Y DESPUÉS DE REALIZAR ALGÚN SERVICIO, A LOS FINES DE PEDIR LA ASISTENCIA DIVINA ANTES DE REALIZAR EL SERVICIO Y AGRADECER AL TODOPODEROSO SU AMABLE ASISTENCIA, AL CULMINAR EL SERVICIO. Y digo “algún Servicio” porque ESTA EXHORTACIÓN ES PARA TODO AQUEL QUE REALICE SERVICIOS DE ASISTENCIA A OTROS, sobre todo para aquellos cuyos Servicios están relacionados con la salud y el bienestar de otros.

«Atravesamos la puerta y nos encontramos en un ambiente balsámico y luminoso. Un caballero maduro y una señora respetable realizaban anotaciones en un pequeño libro, rodeados por entidades evidentemente vinculadas a los servicios sanadores. Señalando a ambos médiums, el asistente nos informó: “Son nuestros hermanos Clara y Enrique, dedicados a su trabajo de asistencia bajo la protección de los amigos que los dirigen”. “¿Cómo comprender la atmósfera radiante en la que nos hallábamos?” –aventuró Hilario con curiosidad. “En esta sala –explicó Áulus amigablemente– se acumulan sublimes efluvios mentales de cuantos utilizan el socorro magnético, plenos de amor y confianza. Aquí poseemos una especie de altar interno formado por los pensamientos, oraciones y aspiraciones de todos quienes se acercan trayendo lo mejor de sí…”. Serenos y seguros, parecían absorber las fuerzas vivificantes en lo íntimo de sus almas. En esos momentos observé que, ciertamente tenían la idea firme de que la oración mantenía sus espíritus en comunicación con el invisible y profundo manantial de energía luminosa (Cuando un ‘Servidor’ no se hace ‘Consciente’ de su necesaria ‘Comunicación con El Todo, pues corre el riesgo de realizar un pésimo ‘Servicio’) y entonces pregunté: “¿Se preparan nuestros amigos para el trabajo con el auxilio de la oración?”, a lo que me respondieron: “Sin duda. La oración produce un prodigioso baño de fuerzas, dada la vigorosa corriente mental que atrae. Con ella, Clara y Enrique expulsan de su propio mundo interior los sombríos restos de la actividad común que traen del círculo diario de lucha y absorben de nuestro plano las sustancias renovadoras con las que se tonifican, a fin de conseguir obrar con eficiencia en favor del prójimo. De ese modo ayudan y son firmemente ayudados”». (Es la oración la que ayuda a cualquier ‘Servidor’ a realizar un excelente ‘Servicio’, tanto cuanto, CON LA ORACIÓN ALEJAMOS A LOS ESPÍRITUS TRAVIESOS, QUE PUDIERAN INFLUENCIAR EN EL DESARROLLO EFICIENTE DE NUESTRO SERVICIO. En el caso de los Médiums, la Oración es muchísimo más necesaria porque con la Oración logran cerrar cualquier brecha que pudiera ser la puerta de entrada para cualquier Espíritu de Bajas Frecuencias Vibracionales, evitando así ser vampirizados por esos Espíritus de poco ‘Progreso’. Considérese también que, la Oración de Agradecimiento, ayuda a renovar las fuerzas que se pierden durante la realización de cualquier Servicio, sobre todo el Mediúmnico).   

EL NECESARIO ORDEN EN HUMILDAD

El verdadero ‘servidor mediúmnico’, al reconocer que todos formamos parte de La Unidad Divina, reconoce con humildad que el Don de la Mediumnidad se le ha otorgado para servir y es altamente Consciente de que todo logra hacer, haciendo uso del Don de la Mediumnidad, realmente no lo hace él -el Médium-, sino que es nuestro Amoroso Padre Dios, Quien obra a través del Medium.

«Por las irradiaciones de la personalidad magnética de Enrique se reconocía, de inmediato, la superioridad de él sobre su compañera. De los dos, él era el punto dominante. Por eso, seguramente, a su lado se hallaba el orientador espiritual de más jerarquía que tenía esa labor asistencial. Áulus lo abrazó y gentilmente nos lo presentó. El hermano Conrado, nuestro nuevo amigo, nos abrazó acogedoramente. Nos anunció que el servicio estaría a nuestra disposición para hacer las observaciones que creyésemos oportunas. Y nuestro instructor, invitándonos a sentirnos cómodos, nos autorizó a exponer a Conrado cualquier pregunta que se nos ocurriese. Hilario, que jamás reprimía su espontaneidad, comenzó la interlocución como de costumbre, preguntando respetuosamente: –¿Usted viene frecuentemente aquí? –Sí, tenemos bajo nuestra responsabilidad los servicios asistenciales de la institución en favor de los enfermos, dos noches por semana. –¿Sólo de los enfermos encarnados? –No, no es así. Atendemos a los necesitados de cualquier procedencia. –¿Cuenta con muchos cooperadores? –Integramos un cuadro de auxiliares, de acuerdo con la organización establecida por los mentores de la Esfera Superior. –¿Quiere decir que en una casa como esta hay colaboradores espirituales debidamente fichados, tal como ocurre con los médicos y enfermeros en un hospital terrestre común?En efecto. Tanto entre los hombres como entre nosotros, que nos hallamos lejos aún de la perfección espiritual, el éxito del trabajo exige experiencia, horario, seguridad y responsabilidad del servidor fiel para con los compromisos asumidos. La Ley no puede menospreciar las indicaciones de la lógica(La lógica nos dice que: “Como es abajo es arriba”, por lo que, así como para lograr ser un excelente profesional, en cualquiera de las áreas del Conocimiento humano, es necesario esforzarse y formarse para lograrlo eficientemente, pues, en el ámbito espiritual se requiere también de esfuerzo y preparación para profesionalizarse en el desarrollo y ejecución de las diferentes áreas del Conocimiento Espiritual).  –Ello significa que no deben temer por su agotamiento... –De ninguna manera. Al igual que nosotros, no comparecen aquí con la pretensión de ser los señores del beneficio, pero sí en la condición de beneficiarios que reciben para dar. La oración, con el reconocimiento de nuestros pocos méritos, nos coloca en la posición de simples eslabones de una cadena de socorro cuya orientación reside en lo Alto. Somos nosotros, aquí, en este recinto consagrado a esta misión evangélica y bajo la inspiración de Jesús, algo similar a un simple enchufe eléctrico que da paso a la fuerza que no es nuestra y que servirá para la producción de energía y luz». (Cuando un servidor reconoce que es un simple medio para realizar alguna obra y que el que realmente realiza la obra es nuestro Amoroso Padre Dios, pues evidentemente se hace Consciente que su esfuerzo por servir de medio no disminuirá en nada sus fuerzas o potencialidades, tanto cuanto es nuestro Amoroso Padre Dios Quien ejecuta la Obra y, por ende, Quien realiza el esfuerzo necesario para llevarla a buen término).

EL NECESARIO PLANO MENTAL

Como principio fundamental, se entiende que, nuestra existencia material ocurre gracias a la integración de tres elementos constitutivos, de lo que denominamos la persona humana, los cuales son: 1- Cuerpo Físico, 2- Mente y 3- Espíritu. También se entiende que, LA INTERCONEXIÓN ENTRE EL CUERPO FÍSICO Y EL ESPÍRITU OCURRE GRACIAS A LA MENTE. Es decir, es en nuestras Mentes en donde logramos conciliar nuestras ‘Experiencias Materiales con nuestras Experiencias Espirituales’. Por decirlo de alguna manera, en la Mente conviven los Pensamientos, tanto del Cuerpo Físico como del Espíritu, por lo que, a mayor cantidad de Pensamientos Espirituales sobre los Materiales, nuestras Personas Humanas observarán comportamientos propiamente espirituales, y, por lo contrario, las Personas Humanas tendrán comportamientos materialistas, en atención a sus inclinaciones por las ‘Experiencias de Vida Material’, en detrimento de las ‘Experiencias de Vida Espiritual’. 

Ahora bien, las ‘Experiencias de Vida Espiritual’ suelen iniciar a través de las ‘Experiencias de Vida Religiosas’, las cuales frecuentemente están cargadas de dogmas que suelen inhibir las ‘Experiencias de Vida propiamente Espirituales’, al transformarlas en ‘Experiencias de Vida propiamente Materiales’. De allí que, para que ambas ‘Experiencias’ -la material y la espiritual- nos sean realmente beneficiosas para cumplir con los Objetivos para los cuales hemos sido revestidos de materialidad, nos es preciso mantener el control de nuestras Mentes, a los fines de evitar el desequilibrio que produce en nosotros las ‘Experiencias tanto Materiales como RELIGIOSAS’ mal ejecutadas. Cuando permitimos que nuestros pensamientos se enfoquen en nuestros deseos materiales, suelen surgir los abusos de los bienes materiales, que degeneran en las manchas -pecados- que recubren nuestros Periespíritus. Pero también, suele ocurrir que, cuando nuestros pensamientos se enfocan mucho en nuestras ‘Experiencias Religiosas’, no damos cabida a lo propiamente espiritual, porque nos conformamos con lo meramente dogmático o religioso.

«Los médiums pasistas parecían dos pilas humanas esparciendo rayos de variedad múltiple, que fluían de sus manos después de recorrer sus cabezas, al contacto del hermano Conrado y de sus colaboradores. El cuadro era verdaderamente fascinante por los juegos de luz que presentaba. En seguida Hilario, después de sondear el ambiente, preguntó a nuestro orientador: –¿Por qué motivo la energía trasmitida por los amigos espirituales pasa primeramente por la cabeza de los médiums? –También aquí –dijo Áulus– no podemos subestimar la importancia de la mente. El pensamiento influye de una manera decisiva en la donación de los principios sanativos. Sin la idea iluminada por la fe y por la buena voluntad, el médium no conseguiría el enlace con los espíritus amigos que actúan sobre estas bases». (Muchos son los que se inician en el ejercicio de la Mediumnidad, pero sin tener en claro que este Don se Otorga para Servir. Consecuentemente, NO ESTÁN PREPARADOS MENTALMENTE PARA UN SANO EJERCICIO DE LA MEDIUMNIDAD. Al respecto se me viene a la Mente lo narrado en el libro de Hechos de los Apóstoles (19:8-20), respecto a la importancia de reconocer y aceptar que, LOS DONES SE NOS OTORGAN PARA SERVIR).

EL NECESARIO DESEO DE SERVIR

Cuando en nuestras Mentes tenemos claro que LOS DONES SON REGALOS QUE SE NOS OTORGAN PARA SERVIR, entonces estos Dones se fortalecen, a los fines de edificar espiritualmente a otros, pero también a nosotros mismos. De lo contrario, los Dones, además de debilitarse abruptamente, suelen degenerar en males, tanto para aquel a quien pretendemos ayudar como para aquel que le da un mal uso al Don.

«–Entretanto –ponderé– ¡cuantas personas hay tan bien dotadas de fuerza magnética y tan despreocupadas del aspecto moral!... –Sí –dijo el asistente– se refiere usted a los hipnotizadores comunes, muchas veces portadores de una energía excepcional. Hacen bellas demostraciones, impresionan, convencen, con todo, se mueven en la esfera del puro fenómeno, sin realizar aplicaciones edificantes en el campo de la espiritualidad. Es imperioso no olvidar, André, que el potencial magnético es un patrimonio común a todos con distintas expresiones que se gradúan hasta el infinito (Por el simple hecho de que Somos Espíritus y que en esencia todo Espíritu es Energía, es concluyente que todos tenemos el ‘Potencial Magnético’ para realizar los denominados milagros, pero, este ‘Potencial’ dependerá de la Vibración Energética de cada Espíritu). –¡Pero semejantes profesionales pueden igualmente curar! –dijo a propósito mi compañero, completando mis observaciones. –Sí, pueden curar, pero accidentalmente, cuando el enfermo es digno de la asistencia espiritual inmediata y con la intervención de amigos espirituales que lo favorezcan. Fuera de esto, los que abusan de esta fuente de energía explotándola en su provecho personal caen generalmente en la desmoralización, puesto que entrando en un campo de fuerzas que les es desconocido y guiados tan sólo por la vanidad o por la ambición inferior, fatalmente encuentran entidades que con ellos tienen afinidad, sumergiéndose así, en difíciles situaciones que no es el caso de comentar (Aquellos Espíritus que, habiendo logrado desarrollar ciertos Dones en vidas pasadas, le den un mal uso a esos Dones, siempre se verán acechados por Espíritus de Baja Vibración Energética, que se esforzarán por drenarles las ‘Potencialidades Magnéticas’, que han logrado desarrollar en vidas pasadas).  Si no poseen un carácter elevado, susceptible de oponer un dique a la influencia viciosa, terminan succionados por energías más acentuadas que las de ellos, puesto que si consideramos el problema bajo el punto de vista exclusivo de la fuerza, somos obligados a reconocer que hay un inmenso número de vigorosos hipnotizadores espirituales en las líneas atormentadas de la ignorancia y de la crueldad, quienes originan los más aflictivos procesos de obsesión. Luego sonriendo, agregó: –Recordemos a la naturaleza. La serpiente es uno de los seres que posee mayor poder hipnótico. –Entonces –dijo Hilario– para curar serán indispensables ciertas condiciones del espíritu... –Es indiscutible que no podemos prescindir del corazón noble y de la mente pura en el ejercicio del amor, de la humildad y de la fe viva para que los rayos del poder divino logren penetrar y salir de nosotros en beneficio de los demás. (Es preciso mantener siempre presente que, NO SOMOS NOSOTROS LOS QUE LOGRAMOS HACER MILAGROS, SINO QUE, ES NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS QUIEN HACE EL MILAGRO A TRAVÉS DE NOSOTROS). En un servicio metódico de cura, esto es indispensable. –Pero, para una labor de este tipo, ¿precisaremos de personas escogidas que realicen previamente estudios especiales? –Importa aclarar –dijo Áulus con firmeza– que en cualquier sector de trabajo la falta de estudio significa estancamiento. Todo colaborador que desista de aprender, negándose a incorporar nuevos conocimientos, se condena fatalmente a actividades de bajo nivel; (Es preciso mantener presente que, EL CONOCIMIENTO ES INFINITO, POR LO QUE, JAMÁS DEBEMOS DEJAR DE ESFORZARNOS POR ADQUIRIR CONOCIMIENTO. Suele ocurrir que, muchos que han Adquirido ciertos Dones en vidas pasadas, gracias a sus esfuerzos por ‘Crecer en el Conocimiento que les ayude a hacerse Consciente de nuestro Amoroso Padre Dios’, llegan a creer que se las saben todas y esta soberbia les hace creer que son ellos los poderosos y, al olvidarse que son simples servidores, comienzan a hacer mal uso de los Dones, degenerando en personas malvadas) pero tratándose del socorro magnético, tal como es administrado aquí, conviene recordar que el trabajo es de solidaridad pura, lo cual requiere un ardiente deseo de ayudar, mediante la invocación de la oración. Y toda plegaria, hija de la sinceridad y del deber bien cumplido, con respetabilidad moral y limpieza de sentimientos, es portadora de un inconmensurable poder. Analizada la cuestión en estos términos, todas las personas dignas y fervorosas pueden, con el auxilio de la oración, conquistar la simpatía de venerables magnetizadores del plano espiritual, que las utilizan en la obra de propagar el bien. No nos hallamos frente al hipnotismo espectacular, pero sí en un gabinete de cura en el que los médiums transmiten los beneficios que recogen, sin la presunción de darlos de sí mismos. Es importante no olvidar esta verdad para dejar bien claramente asentado que, donde surjan la humildad y el amor, el amparo divino es seguro e inmediato».

LA NECESARIA FE

Cuando nuestro Amado Yeshuá visitó Nazareth, después de muchos años de predica y de realización de muchos milagros en otras regiones de Jerusalén, resultó que, en su propio terruño, en donde lo vieron crecer, la gente no creía que Aquel Hombre, a quien creían conocer, pudiera realizar milagros. Por este motivo, nuestro Amado Yeshuá no pudo realizar ningún milagro en Nazareth, salvo algunas pocas sanaciones que logró realizar, imponiendo sus Manos sobre esos enfermos. De hecho, se nos dice que nuestro Amado Yeshuá estaba asombrado de la incredulidad de sus coterráneos, quizás porque esperaba realizar muchos milagros en su tierra natal, pero no pudo hacerlo por la falta de fe de aquellos que alguna vez les fueron tan cercanos. Este pequeño pasaje, de la vida de nuestro Amado Yeshuá, nos deja en claro que, PARA REALIZAR CUALQUIER MILAGRO HACE FALTA QUE TANTO EL TAUMATURGO COMO EL ENFERMO TENGAN FE EN QUE EL MILAGRO PUEDE OCURRIR. Si esta condición es sine qua non para nuestro Amado Yeshuá, con mucha razón lo ha de ser para cualquiera que desee recibir algún tipo de milagro, porque si no se cree en la posibilidad de que algún mortal pueda realizar milagros, pues difícilmente se obtendrá el milagro que se necesite.

«Los obsesionados ingresaban al recinto acompañados de sus crueles verdugos, pero en cuanto los médiums ponían sus manos sobre la región cortical (parte posterior de la cabeza), aquéllos, inmediatamente, se desligaban, ubicándose, sin embargo, en las cercanías, como a la espera de sus víctimas, con la mayoría de las cuales se reunían prontamente. Revisando las observaciones realizadas, reparamos en que algunos enfermos no habían logrado ni la más leve mejoría. Las irradiaciones magnéticas no penetraban en sus vehículos orgánicos. Registrando el hecho, la pregunta de Hilario no se hizo esperar. ¿Por qué? A lo que el Orientador aclaró: –Les falta el estado de confianza. Hilario volvió a preguntar: –¿Será indispensable la fe, entonces, para que o reciban el socorro que precisan? Y en seguida le respondieron: –¡Ah, sí! Así como en la fotografía precisamos de una placa impresionable para retener la imagen, como en electricidad necesitamos del hilo o sensible para la transmisión de la corriente eléctrica. En el terreno de las obras de ayuda espiritual es imprescindible que el necesitado presente una cierta “tensión favorable”. Esa tensión procede de la fe. Cierto es que no nos referimos al fanatismo religioso o a la ceguera de la ignorancia, pero sí a la actitud de seguridad íntima que se afirma, con reverencia y sumisión, en el conocimiento de las Leyes Divinas, bajo cuya sabiduría y amor procuramos protegernos (Altamente importante esta aclaratoria de que, no se trata de la simple fe en alguna imagen u oración rezada jaculatoriamente, como si se tratara de algún acto de magia, sino que se trata de aquella fe en que nuestro Amoroso Padre Dios hace útil a muchos de nuestros Hermanos, a los fines de que, a través de ellos, obrar milagros en nosotros, asistiendo nuestra débil fe. Evidentemente, esto supone que nosotros tengamos fe en los poderes milagrosos de algunos de nuestros Hermanos, quienes se han hecho Meritorios de ciertos Dones, a los fines de Servir a nuestro Amoroso Padre Dios, sirviéndonos a nosotros. Claro está que, NO TODOS AQUELLOS QUE DICEN TENER EL DON DE LA MEDIUMNIDAD REALMENTE SON HUMILDES SERVIDORES, por lo que, DEBEMOS ESTAR ATENTOS DE AQUELLOS EN QUIENES DECIDAMOS COLOCAR NUESTRA FE).  Sin recogimiento y respeto en la receptividad no conseguiremos aprovechar los recursos imponderables que se nos brindan para nuestro bien, dado que el escarnio y la dureza de corazón pueden ser comparados con espesas capas de hielo que cubren el templó del alma»



Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo



 

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