jueves, 18 de julio de 2024

SAMADHI II: No es lo que piensas/Parte IV

INTEGRACIÓN INTERDIMENSIONAL

La clave para comprender Samadhi es dejar de pensar en 3D. En nuestra precaria Tercera Dimensión estamos extremadamente limitados por la forma. Y lo más irónico es que la forma, en nuestra Tercera Dimensión, es una proyección Holográfica de nuestros pensamientos. Esta mesa, sobre la cual les escribo, existe porque yo la observo, pero en realidad esta mesa es una proyección holográfica de mis necesidades de algo material, sobre lo cual escribirles. No es nada sencillo ayudarles a comprender esto en sus mentes atadas a la Tercera Dimensión, sobre todo si en efecto ustedes ven la misma mesa que yo veo, pero en realidad esta mesa es una proyección holográfica de una necesidad colectiva, que logra materializarse gracias a la unión de infinitos átomos o partículas de energía. Cuando logremos entrar en Samadhi, nos ocurrirá como le ocurrió a Neo, cuando comprendió que se encontraba en la Matrix, y comenzaremos a ver puros 0 y 1 o, mejor aún, veremos las partículas de energía que integran la mesa.

Y no les estoy diciendo que lo material no existe, porque ciertamente existe. Sólo les estoy aclarando que, la mesa existe porque yo la observo y la observo porque la he pensado y la pensé porque la necesito. La mesa comenzó a existir en mi pensamiento, debido a mis deseos de solventar una necesidad. En mi pensamiento idee la forma de integrar las partículas de arena para convertirlas en un vidrio, el cual colocaría sobre unas patas de madera. Luego, ustedes dirán: “Pero los árboles que cortaste, para hacer las patas de la mesa, existen. ¿Tú también pensaste en ese árbol para que se proyectara?”, pues no, EN ESE ÁRBOL PENSÓ NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS QUE SABÍA QUE YO PENSARÍA EN LA MESA Y LO PROYECTÓ HOLOGRÁFICAMENTE, PARA QUE FORMARA PARTE DE MI MUNDO Y ASÍ YO TAMBIÉN PODER CREAR. De manera que, en mi Mundo convergen un sinfín de imágenes holográficas materializadas, algunas de las cuales fueron pensadas por mí, en otras vidas, o fueron pensadas por otros, pero yo las integré a mi Mundo, para cubrir mis necesidades, en el desarrollo de El Gran Juego, el cual Ha Sido Diseñado por nuestro Amoroso Padre Dios, por lo que Él también Proyectó imágenes holográficas materializadas (plantas, agua, fuego, animales, aire, … a nosotros mismos), a fin de que nos valiéramos de esas proyecciones holográficas para asistirnos en la materialización de aquello que nos ayude a mantenernos en El Juego.        

«La espiral es el puente que se extiende del microcosmos al macrocosmos. Desde tu ADN hasta el Loto interior de energía que se extiende por los chakras, hasta los brazos espirales de las galaxias. Cada nivel del alma se expresa a través de la espiral como ramas en constante evolución, vivas y exploradoras. El verdadero Samadhi es darse cuenta del vacío de todos los niveles del yo. Todas las envolturas del alma. La espiral es el juego interminable de la dualidad y el ciclo de la vida y la muerte. A veces olvidamos nuestra conexión con la fuente. La lente a través de la cual miramos es muy pequeña y nos identificamos con ser una criatura limitada que se arrastra sobre la Tierra, sólo para completar una vez más el viaje de regreso a la fuente; al centro que está en todas partes. Chuang Tzu dijo: “Cuando ya no hay separación entre esto y aquello, se llama el punto quieto del Tao. En el punto inmóvil del centro de la espiral se puede ver el infinito en todas las cosas”. El antiguo mantra “om mani padme hum” tiene un significado poético. Uno despierta o realiza la joya dentro del loto. Tu verdadera naturaleza despierta dentro del alma, dentro del mundo COMO mundo. Usando el principio hermético “Como es arriba es abajo, como es abajo es arriba”, podemos usar analogías para comenzar a comprender la relación entre mente y quietud, relativa y absoluta». (Nos cuesta muchísimo dejar de pensar en 3D porque no logramos ver con nuestro Espíritu, sino que todo lo vemos a través de un Velo, que sólo nos permite ver las proyecciones holográficas, pero no la fuente de esas proyecciones. Es como lo que visualizamos en un monitor de computador, en el cual logramos apreciar lo que el diseñador de ciertos programas dibujó para nosotros, pero no logramos ver el programa fuente, que dio origen a esas imágenes, justamente porque la misma imagen lo oculta. Resulta entonces que, si realmente queremos ver el programa fuente, debemos esforzarnos por ‘Conocer a El Diseñador de El Programa’, para pedirle que nos permita ver la fuente. De allí que, si realmente queremos llegar a Samadhi, debemos esforzarnos muchísimo por ‘Conocer a nuestro Amoroso Padre Dios’.

Conforme vayamos ‘Conociendo a nuestro Amoroso Padre Dios’ y nos vayamos haciendo ‘Conscientes de lo que realmente somo -Espíritus-’, entonces comenzaremos a comprender que, la única forma de dejar de pensar en 3D, a los fines de comprender a plenitud El Reino Espiritual, es esforzándonos por deslastrarnos del barro que cubre nuestros Espíritus. Entonces y sólo entonces, es cuando comenzaremos a hacernos ‘Conscientes de nuestra Conexión con el Macrocosmo desde nuestro Microcosmo’, porque podremos visualizar las Extensiones de nuestra Alma, que nos comunican con La Fuente. Esto es lo que significa “Om Mani Padme Hum”, algo así como: “¡Oh! ¡Mira! ¡La Joya dentro de la Flor de Loto!”, porque al descubrir a nuestros propios Espíritus -la Joya- estaremos ‘Conscientes’ de la necesidad de quitar los pétalos de esa Flor de Loto -el barro en nuestros Periespíritus- y comenzaremos a visualizar más allá de los pétalos de esa Flor, que nos envuelven.  

En ese momento descubriremos que el Más Allá no está tan allá como nos lo han hecho creer, sino que se encuentra en el mismo espacio que ocupan nuestras proyecciones holográficas materializadas. ¿No les parece que en medio de todas las cosas materiales que logran visualizar hay como mucho espacio vacío? Pues, ese espacio que les parece vacío está plenamente lleno, sólo que fuera de Samadhi no es posible visualizarlo. Además, todo ese conglomerado existencial -físico y espiritual- se encuentra interconectado, pero mientras no logremos entrar en Samadhi, no lograremos sentir esa interconexión. De manera que, cuando logremos entrar en Samadhi, lograremos visualizar el puente en espiral, que se extiende del microcosmos al macrocosmos, desde nuestro ADN físico hasta nuestro ADN Cósmico, el cual se encuentra en nuestro Espíritu, extendiéndose por los chakras, hasta los brazos espirales de las galaxias. ¡TODOS SOMOS UNO!!! Si logras imaginar cómo funcionan las neuronas de nuestros cerebros, entonces lograrás apreciar cómo es la integración e interconnexión entre el Más Allá y el más acá).

LA IMAGINACIÓN

Albert Einstein solía decir: “La imaginación es más importante que el conocimiento. El conocimiento es limitado y la imaginación circunda el mundo”. De allí que, haciendo uso de la imaginación podremos quitarle las limitaciones a nuestro conocimiento. Si nos enfrascamos en pensar siempre en 3D, tratando de demostrar todo por las Leyes de la Física que supuestamente nos gobiernan, jamás podremos comprender el Más Allá, porque en las Dimensiones superiores a la Tercera, las Leyes de la Física no existen y por lo tanto no se tienen que cumplir. De hecho, muchas Teorías de la Física Cuántica ponen de manifiesto que, en el Universo ocurren eventos que no son dominados por las Leyes de la Física. Algunos de estas Teorías han logrado ser demostradas, pero otras son el simple resultado de la imaginación del hombre, que no por ser simples dejan de ser verdad, sino que simplemente hay que esperar a tener el desarrollo tecnológico necesario para demostrar empíricamente esas Teorías.

De la misma manera ocurre con El Reino Espiritual, del cual sólo podemos estar seguros cuando saltemos desde el más acá hasta el Más Allá, pero mientras nos encontremos en el más acá, sólo nos queda la imaginación para poder explicar los eventos propiamente espirituales. Luego, para ayudarnos un poco en comprender qué es el Más Allá y que es lo que ocurre Allá, sólo podemos hacer uso de ciertas Teorías Filosóficas, tanto cuanto, lo que compete al Más Allá sólo puede ser imaginado por aquellos que están ‘Enamorados de la Sabiduría’ -Filosofía-, la cual es propia de Dios. Existe un libro titulado ‘Kybalion’, que contiene un conjunto de Leyes Filosóficas, denominadas Herméticas, conocidas como Principios Universales, en atención a que nos ayudan a comprender, o más bien a imaginarnos, lo que pudiera ocurrir en aquellos lugares que son ocultos a nuestros ojos, como el Universo distante o también en el Más Allá. El Principio Hermético que nos ayuda a imaginarnos, con cierta exactitud, qué es el Más Allá y que ocurre Allá es el que nos asegura que: “Como es arriba es abajo y como es adentro es afuera”, lo que nos motiva a realizar un sinfín de inferencias para imaginarnos El Reino Espiritual y a nuestro propio Espíritu, además de ayudarnos a comprender qué hemos venido a hacer a este hermoso pero complicado Mundo. Este Principio nos invita a hacer analogías entre lo que ocurre en el planeta tierra, lo cual logramos visualizar y comprender, traspalándolo a posibles eventos que pudieran ocurrir en las lejanías del Universo o en el Más Allá.      

«Una forma de empezar a comprender la naturaleza no conceptual del Samadhi es utilizar la analogía del agujero negro. Un agujero negro se describe tradicionalmente como una región del espacio con un campo gravitacional masivo tan poderoso que ni la luz ni la materia pueden escapar. Nuevas teorías postulan que todos los objetos, desde las partículas microscópicas más pequeñas hasta las formaciones macro cósmicas como las galaxias, tienen un agujero negro o una misteriosa singularidad en su centro. En esta analogía vamos a utilizar esta nueva definición de agujero negro como “el centro que está en todas partes”. En el Zen hay muchos poemas y koans que nos ponen cara a cara con la puerta sin puerta. Uno debe pasar la puerta sin puerta para realizar Samadhi. Un ‘horizonte de eventos’ es un ‘límite en el espacio-tiempo más allá del cual los eventos no pueden afectar a un observador externo’, lo que significa que cualquier cosa que esté sucediendo más allá del ‘horizonte de eventos’ es desconocida para usted. Se podría decir que el horizonte de sucesos de un agujero negro es análogo a la puerta sin puerta. Es el umbral entre el ‘yo’ y el ‘no yo’. No existe un “yo” que traspase el horizonte de sucesos. En el centro de un agujero negro se encuentra una singularidad unidimensional que contiene la masa de miles de millones de soles en un espacio inimaginablemente pequeño. Efectivamente una masa infinita. Literalmente un universo en algo infinitamente más pequeño que un grano de arena. La singularidad es algo insondable más allá del tiempo y el espacio. Según la física el movimiento es imposible, la existencia de las cosas es imposible». (La realidad es que NADIE HA LOGRADO VISUALIZAR UN AGUJERO NEGRO EN EL ESPACIO SIDERAL, pero algunos privilegiados han logrado vislumbrar los destellos de posibles agujeros negros, utilizando potentes telescopios y, a partir de esa fugaz y algo borrosa visualización, lograron imaginarse lo que pudiera estar ocurriendo en esa especie de vorágine, que lograron visualizar. De manera que, a partir de la imaginación, comenzaron a surgir extraños y complicados conceptos como ‘Horizontes de Eventos’, ‘Singularidad’, … ‘Agujeros Negros’, que aparentemente son negros porque se tragan hasta la luz que pudiera estar cerca de ellos y, hermosamente, grandes genios lograron compilar en formulas los eventos que pudieran estar ocurriendo cerca y dentro de aquello que se nos dio por denominar ‘agujeros negros).

ENERGÍA VIBRATORIA

Cabe en este momento el recalcarles que, AUNQUE MAYA -EL MUNDO EN DONDE VIVIMOS- ES CONSIDERADO UNA ILUSIÓN, CIERTAMENTE EXISTE. Luego, nuestro Mundo se considera una ilusión porque es una proyección holográfica materializada de la energía, pero si viéramos este Mundo con los ojos de nuestros Espíritus sólo veríamos ondas vibrando a nuestro alrededor. El caso es que, TODO, ABSOLUTAMENTE TODO, ES ENERGÍA VIBRANDO A ALTAS FRECUENCIAS O A BAJAS FRECUENCIAS y ocurre entonces que, cuando la energía vibra a bajas frecuencias, surge la materia.

Cuando nuestro Amoroso Padre Dios Decidió crear la materia, simplemente Pensó en las cosas que Quería Crear e inmediatamente parte de Su Energía, que Vibra a muy Alta Frecuencia, se ralentizó, disminuyendo su frecuencia vibratoria, y surgieron todas las cosas materiales que nuestro Amoroso Padre Dios Pensó. Si hacemos un buen uso de nuestra imaginación, podremos visualizar a ciertas partículas de energía, ralentizando su frecuencia vibratoria, para lograr agruparse y formar los diferentes tipos de átomos que existen. Luego, estos átomos se fueron agrupando, ralentizándose mucho más, para formar la materia, haciéndose visibles a nuestros ojos materializados, por el mismo efecto Creador de la materia.

Resulta que, cuando nuestros Espíritus van a Encarnar deben ralentizar parte de su frecuencia vibratoria y envolverse en esa parte de baja frecuencia vibratoria, porque de lo contrario, la alta frecuencia vibratoria de los Espíritus no les permitiría permanecer en un Cuerpo material. La forma de las cosas materiales es un Diseño de nuestro Amoroso Padre Dios, conforme a lo que Él Pensó que pudiera sernos útil, por lo que también Pensó en las diferentes combinaciones atómicas y moleculares de Su Propia Energía, que pudieran ayudarnos a conservar nuestras Naves -Cuerpos- en perfecto estado. Luego, cuando nuestro Amoroso Padre Dios Pensó en todas esas cosas materiales y su utilidad para nosotros, también proyectó que nosotros descubriríamos la utilidad de todas las cosas Creadas y nos convertiríamos en creadores.

El caso es que, según logro comprender, cuando se nos dice que para ‘Alcanzar Samadhi’ es necesario que comprendamos que todo lo que vemos es una ilusión, no nos quieren comunicar que la materia no existe, porque ciertamente existe, sino que lo que nos quieren significar es que la materia misma es energía, la cual puede ser modificada por nuestros Espíritus y aprovechada de diferentes formas y maneras. También nos quieren comunicar que, al ser nuestros Espíritus Energía vibrando a frecuencias más alta que las frecuencias vibratorias de la materia, nuestros Espíritus pueden separarse de la materia y zambullirnos en el Infinito Éter



Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo 



 

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