lunes, 15 de abril de 2024

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte LXXXVIII

LXXXVIII.LEYES MORALES – Libro III / Capítulo XII: PERFECCIÓN MORAL / Parte III

PASIÓN

Respecto a las ‘Pasiones’, Kardec nos aclara (390): «Las pasiones son palancas que decuplican las fuerzas del hombre y le ayudan al cumplimiento de las miras de la Providencia. Pero si en vez de dirigirlas permite el hombre que ellas lo dirijan, incurre en exceso, y aquella misma fuerza que en sus manos podía hacer el bien recae sobre él y lo aplasta. Todas las pasiones tienen su principio en un sentimiento o necesidad natural. Su principio no es, pues, en modo alguno un mal, ya que estriba en una de las condiciones providenciales de nuestra existencia. La pasión, propiamente dicha, es la exageración de una necesidad o de un sentimiento. Está en el exceso y no en la causa. Y esa demasía se torna perniciosa cuando tiene por consecuencia algún mal. Toda pasión que acerque al hombre a la naturaleza animal lo aleja de la naturaleza espiritual».

Así pues, la ‘pasión’ propiamente no es mala, sino que el mal está en la causa que la motiva. Si aquello que motiva nuestra ‘pasión’ es bueno, pues la ‘pasión’ resulta en algo bueno, pero si lo que nos motiva la ‘pasión’ es pernicioso, pues en ese caso apasionarnos no nos conviene. La clave para ‘Conocer’ la diferencia se encuentra en reconocer hacia donde me mueve la ‘pasión’. Si la ‘pasión’ me mueve más hacia lo material, pues evidentemente es mala, pero si me mueve a lo Espiritual, evidentemente es buena.

(390): 907. Siendo natural el principio de las pasiones, ¿es malo en sí? – “No. La pasión está en el exceso voluntario, porque el principio de ella se ha concedido al hombre para el bien, y puede llevarlo a la realización de grandes cosas. Lo que causa el mal es el abuso que de las pasiones se hace”. (Al haber sido revestidos de materialidad se nos ha hecho propensos a tener necesidades materiales, tanto cuanto a esos nos impulsa el propio Cuerpo, que tiene necesidades materiales. La ‘pasión’ surge cuando nos esforzamos por satisfacer esas necesidades materiales, pero cuando ya hemos satisfecho nuestras necesidades materiales y nuestra ‘pasión’ por obtenerlas se mantiene, pues surge lo que se denomina ‘pasión desenfrenada’, que es como un caballo que controla al jinete, en vez del jinete controlar el caballo. La ‘pasión’ es buena tanto cuanto nos mueve a esforzarnos por satisfacer nuestras necesidades materiales, pero lo que hace mala la ‘pasión’ es que le permitamos tomar el control de nuestros deseos y dejemos que nos mueva a procurar aquello que deseamos desenfrenadamente, lo cual muchas veces implicará hacer lo que sea necesario para obtenerlo, aunque eso signifique lastimar a otros. Nuestro Amoroso Padre Dios nos Ha Otorgado el ‘deseo apasionado’ para que no claudiquemos en nuestros esfuerzos por lograr aquello que queremos, pero ciertamente no es Su Voluntad que estos esfuerzos nuestros sean desenfrenados, por lo que somos nosotros quienes, al hacer uso de nuestro Libre Albedrío, debemos controlar nuestras ‘pasiones’, considerando que nuestros deseos deben ser satisfechos ordenadamente, evitando lastimar a nuestros Hermanos y procurando nuestro ‘Crecimiento Espiritual’. De hecho, nuestro Amoroso Padre Dios nos Otorgó el ser ‘apasionados’, para que lo aplicásemos sobre todo en nuestros deseos de ’Crecer Espiritualmente’, deslastrándonos de nuestros vicios y esforzándonos por ‘Conocer a Dios’, ‘apasionadamente’).

LA NECESARIA VOLUNTAD

Así pues, la pasión es ciertamente necesaria, porque es necesario que nos enamoremos de algo, para procurarlo apasionadamente. Pero la ‘pasión’, aunque pareciera involuntaria, es activada por la voluntad, tanto cuanto toda pasión comienza por mi voluntad de darle cabida en mi vida. Quizás yo me enamore apasionadamente de una mujer al verla, porque físicamente es hermosa, pero cuando al conocerla descubro que espiritualmente no es muy agraciada, pues queda de parte de mi voluntad si permito que mi pasión me domine o desechar tal pasión. VOLUNTAD ES PROPIAMENTE QUERER O DESEAR ALGO, MIENTRAS QUE LA PASIÓN ES EL INCREMENTO DE ESA VOLUNTAD, LO QUE ME MUEVE A ESFORZARME POR OBTENER ESE ALGO.

Ocurre igual con nuestro ‘Crecimiento Espiritual’. Mientras no tengamos en claro la imperiosa necesidad que tienen nuestros Espíritus de ‘Progresar’, pues evidentemente jamás tendremos la voluntad de apasionarnos por ‘Crecer Espiritualmente’. ¡TODO COMIENZA CON LA VOLUNTAD DE HACERLO!!! El ejemplo más claro, de esta aseveración, son los vicios que recubren nuestros Periespíritus, los cuales sólo nos serán visibles cuando ‘voluntariamente, estemos dispuestos a reconocer que sufrimos de tal o cual vicio, pero mientras insistamos en negar que sufrimos de tales o cuales vicios, pues no nos esforzaremos por deslastrarnos de esos vicios. Después de reconocer y aceptar que sufrimos de ciertos vicios, queda de parte de nuestra ‘voluntad’ el ejercitarnos en las ‘Virtudes’ que nos permitan contrarrestar tales vicios.

Muchos de los ‘vicios capitales’ se reflejan en ciertos ‘vicios materiales’. Cuando una persona que le gusta comer en exceso no tiene la voluntad de reconocer y aceptar que su Periespíritu está embarrado del ‘vicio de la gula’, pues evidentemente no tendrá la voluntad de deslastrarse de tal vicio, procurando disminuir el consumo de alimentos, ejercitándose en la ‘Virtud de la Templanza’. Aquellos a quienes les atrae muchísimo el sexo, tienen que reconocer y aceptar -VOLUNTARIAMENTE- que su Espíritu está embarrado del ‘vicio de la lujuria’ y esforzarse -VOLUNTARIAMENTE- por ejercitarse en la ‘Virtud de la Castidad’… El caso es que, así como los que sufren de alcoholismo, drogadicción, … tienen que reconocer y aceptar -VOLUNTARIAMENTE- que sufren de un vicio, para después poder comenzar a curarse de esos vicios, los que sufren de ‘vicios capitales espirituales’ también deben reconocer y aceptar que sufren de tales o cuales vicios, para después poder contrarrestarlos con las ‘Virtudes’ -VOLUNTARIAMENTE-. Esto es porque, NINGÚN ENFERMO PODRÁ CURARSE MIENTRAS NO RECONOZCA QUE ESTÁ ENFERMO Y DECIDA VOLUNTARIAMENTE APLICAR LOS CORRECTIVOS NECESARIOS PARA CURARSE.

Entiéndase que, NADIE PUEDE SER OBLIGADO A SOMETERSE A ALGÚN TIPO DE CURA, A LOS FINES DE SUPERAR ALGUNA ENFERMEDAD, PORQUE SI NO TIENE LA VOLUNTAD DE CURARSE, PUES JAMÁS LO LOGRARÁ. Y esto se hace mucho más evidente en el campo espiritual, en donde cada quien se hace una idea de su relación con Dios y por mucho que se le diga que la puede mejorar, pues no se esforzará por mejorarla, porque según su propio criterio es inmejorable. Consecuentemente, muchos Espíritus pierden una vida entera sin lograr ‘Progresar’ un ápice, simplemente porque se conforman -VOLUNTARIAMENTE- con lo que sus líderes eclesiales les han hecho creer que es suficiente para ‘Alcanzar al Dios’, que por demás es El Inalcanzable, en atención a Su Infinita Enormidad. De allí que, a los que ‘Aceptamos la Misión’ de tratar de comunicar a Dios, sabemos que no podemos obligar a nadie a creer en lo que les estamos comunicando, porque es voluntad de cada quien lo que debe creer o no. Gracias a nuestro Amoroso Padre Dios, el Mensajero no está obligado a obligar, porque es voluntad de cada quien creer o no.   

(390): 909. ¿Podría siempre el ser humano, mediante sus esfuerzos, derrotar sus malas tendencias? – “Sí, y a veces esforzándose poco. Lo que le falta es voluntad. ¡Ah! ¡Cuán pocos de vosotros os esforzáis!”. (Les aseguro que, SI TENEMOS LA VOLUNTAD DE ‘CRECER ESPIRITUALMENTE’, ESTO SERÁ UNA TAREA SENCILLA, PORQUE LA VOLUNTAD ES EL INGREDIENTE PRINCIPAL DE LA PASIÓN. En la medida que nuestra ‘pasión’ por el Reino Espiritual crezca, conforme a que nuestra voluntad así lo quiera, pues se nos hará más sencillo ‘Crecer Espiritualmente’, por eso los Espíritus Superiores afirman que: “Derrotar nuestras inclinaciones por lo material, requiere de nosotros poco esfuerzo, porque lo único que necesitamos para lograrlo es tener la voluntad de hacerlo”. Cuando queremos realmente algo -VOLUNTAD- y nos esforzamos por obtenerlo -PASIÓN-, pues ningún esfuerzo, por lograr obtener aquello que deseamos, es demasiado grande).    



 

viernes, 12 de abril de 2024

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte LXXXVII

LXXXVII.LEYES MORALES – Libro III / Capítulo XII: PERFECCIÓN MORAL / Parte II

SABERLO TODO

Es altamente importante que, siempre tengamos presente que, TODOS LOS ESPÍRITUS HEMOS SIDO CREADOS IGNORANTES PERO INTELIGENTES, A LOS FINES DE QUE NOS ESFORCEMOS POR ‘CRECER EN EL ‘CONOCIMIENTO’, PARA ASÍ HACERNOS ‘CONCIENTES DE DIOS’. De manera que, TODOS LOS ESPÍRITUS ESTAMOS OBLIGADOS A SABERLO TODO, PORQUE MIENTRAS MÁS ‘CONOCIMIENTO’ TENGAMOS, PUES TENDREMOS MÁS OPORTUNIDADES DE HACERNOS ‘CONSCIENTES DE DIOS’.     

(387): 898. Ya que la vida corporal no es sino una estadía temporaria en la Tierra, y que el porvenir que nos aguarda debe constituir nuestra principal preocupación, ¿es útil esforzarse por adquirir conocimientos científicos que sólo se relacionen con las cosas y necesidades materiales? – “Sin duda alguna. En primer lugar, ello os pone en situación de aliviar a vuestros hermanos. Segundo, vuestro Espíritu evolucionará más rápido si ha progresado ya en inteligencia. En los intervalos entre una y otra encarnación, aprenderéis en una hora lo que os llevaría años en la Tierra. Ningún conocimiento es inútil. Todos coadyuvan en mayor o menor grado al adelanto, porque el Espíritu perfecto debe saberlo todo, y como el progreso ha de realizarse en todos sentidos, cuantas ideas adquiera cooperarán al desarrollo del Espíritu”. (EL ÚNICO ESPÍRITU PERFECTO ES DIOS, PORQUE ES EL ÚNICO QUE LO SABE TODO, pero es Misión de todos los Espíritus el procurar saberlo casi todo, para así irse acercando cada vez más, con cada vida, al Nivel Dios, con la ‘Acumulación de Conocimientos’, ‘Adquiridos de lo Aprendido’ con las ‘Experiencias de Vida’. Justamente, hemos sido revestidos de materialidad -Encarnados- para que podamos ‘Experimentar Vida Material’ y de estas ‘Experiencias’ logremos ‘Aprender Conocimientos’, que nos ayuden a hacernos ‘Conscientes de Dios’, a los fines de que logremos ‘Ascender a los Niveles Superiores de Consciencia’ y nos ‘Acerquemos al Nivel en Donde Se Encuentra nuestro Amoroso Padre Dios’.

Pero entiéndase que, todo ‘Conocimiento’ comienza por ser material, tanto cuanto proviene de ‘Experiencias Materiales’, pero el truco está en hacer que ese ‘Conocimiento Material’ se transforme en ‘Conocimiento Espiritual’, al hacerme ‘Consciente de Dios’, gracias a ese ‘Conocimiento Adquirido’. Un Espíritu, al ser creación de Dios, puede saber teóricamente qué cosa es el frio, pero es ‘Ignorante’ de lo que realmente es el ‘frio’, porque jamás lo ha ‘Experimentado’, por lo que no es ‘Consciente’ de lo que realmente es el ‘frio’. Por esta razón somos revestidos de materialidad, para que nos hagamos ‘Conscientes del Conocimiento Teórico Primario’, que se encuentra en nuestro ADN Cósmico, transferido por nuestro Amoroso Padre Dios, al Crearnos. Al hacernos ‘Conscientes’ de qué cosa es el ‘frio’ el siguiente paso es ‘Aprender a Controlarlo’, lo cual generará en nosotros nuevos ‘Conocimientos’ al ‘Experimentar’ con diferentes medios para controlarle. Entonces comenzamos a crear abrigos rudimentarios que, con el paso de algunas vidas, se fueron convirtiendo en los muchos abrigos que hoy en día tenemos. También, en las primeras ‘Experiencias de Vida’, comenzamos a comprender que el fuego es un excelente medio para controlar el ‘frio’ y ‘Experimentamos’ diferentes formas de crear el fuego y controlarlo, hasta que por fin hicimos las primeras fogatas, las cuales, en nuestros tiempos logramos encerrarlas en lo que denominamos calentadores.

Por todo lo narrado en el párrafo anterior es que los Espíritus Superiores dicen que, “El ‘Conocimiento Material’ sirve en primer lugar para aliviar a nuestros Hermanos -Espíritus Encarnados-”, porque los ‘Conocimientos Acumulados’ desde que ‘Aprendimos a Controlar el frio y el calor’, hemos podido crear medios de calefacción y de enfriamiento, que mejoran en mucho nuestra estadía en el Mundo Material. Pero, ¿cómo hacemos para que ese ‘Conocimiento Material’ se transforme en ‘Conocimiento Espiritual’ y nos ayude a hacernos ‘Conscientes de Dios’? Pues, es nuestras primeras Encarnaciones nos fue muy sencillo reconocer la Existencia de Dios al ver el poder del fuego o al sentirnos devastados físicamente por el frio, porque veíamos en esos elementos naturales la Presencia de un Ser Superior, que los ocasionaba. Pero tristemente, la mayoría de los Espíritus Encarnados, al ir ‘Acumulando el Conocimiento’ que les permitió controlar aquello que representaba a Dios, pues dejaron de creer en Dios. Muy pocos son los Espíritus Encarnados que, hoy en día, reconocen en el fuego y en el frio La Magnificencia de Dios, quien nos otorgó ambos elementos naturales y además nos proveyó de la inteligencia para controlarlos.

De manera que, para lograr transformar el ‘Conocimiento Material’ en ‘Conocimiento Espiritual’, es preciso reconocer mi propia fragilidad material, al comprender que, pese a los muchos medios de control del calor y del frio que el hombre ha creado, pues evidentemente el frio y el calor siguen existiendo y, pese a nuestros muchos controles, muchas veces se escapan de nuestro control. Se han puesto a pensar que, si la tierra estuviera un kilómetro más cerca del Sol con seguridad nos quemaríamos y que, si estuviera un kilómetro más alejada del Sol, pese a todos los medios de control del frio, nos congelaríamos. Pues, ha sido nuestro Amoroso Padre Dios Quien colocó al planeta Tierra en el lugar justo de distancia del Sol, para que nosotros pudiéramos existir en este maravilloso planeta y además nos proveyó de la inteligencia y de los materiales para que lográramos controlar tanto el frio como el calor y así hacer más placentera nuestra existencia material.

Les digo algo, no es que yo sea un genio, pero sé un poquito de todo. Como soy un buen matemático, sé algo de física y de química. Al saber algo de química, pues sé algo de biología, lo que me ayuda a saber algo de medicina. Sé que todo este ‘Variado Conocimiento’ lo he venido ‘Acumulando en Vidas Pasadas’, pero, a diferencia de lo que ocurre con muchos genios, este ‘Conocimiento Acumulado’ me ha hecho más ‘Consciente de Dios’. Me cuesta comprender el porqué algunos genios, pese a todo el ‘Conocimiento que tienen Acumulado’, que con seguridad es mucho más abundante que el mío, les cuesta aceptar que todo lo Ha Creado un Ser Superior, Quien Supera por mucho mi precaria fragilidad. El ‘Conocimiento Acumulado’ en mí, me dice que: “¿Cómo es posible creer en el azar evolutivo habiendo tanta perfección en mí?”. Yo no me imagino a unas células originarias reuniéndose hace millones de años poniéndose de acuerdo para decidir quién sería pulmón, quién corazón, … quién cerebro. Les aseguro que, si eso hubiera ocurrido, hoy en día todos fuéramos cerebros, arrastrándonos por el suelo arenoso, porque ninguna célula hubiera querido ser manos para trabajar y hacer las carreteras. Mucho menos hubiera habido células dispuestas a ser esfínteres anales. ¿Saben que ’Conocimiento’ me garantiza que no somos obras del azar evolutivo?, pues el saber que cada uno de nosotros, pese a pertenecer a una misma especie, tenemos información genética diferente, patrón de iris del ojo diferentes, onda de voz diferentes, huellas dactilares diferentes… Si fuéramos el resultado del azar evolutivo ¿para qué la diferenciación biométrica? ¿para qué la individualidad existencial? 

MÉDICO CÚRATE A TI MISMO

Cierto día, nuestro Amado Yeshuá visitó su tierra natal y al llegar a la sinagoga lo invitaron a leer el pasaje de la Torá, correspondiente a ese día. Aparentemente, nadie lo reconocía, pese a ser paisano, por lo que cuando comenzó a hablar acerca del cumplimiento de las Profecías de Isaías a muchos les agradó lo que decía y le mostraban su apoyo, pero en el momento que lo reconocieron algunos comentaron: “Acaso no es este el hijo de José y de María”, momento en el cual comenzaron a dudar de las palabras de nuestro Amado Yeshuá y comenzaron a insultarle. Extrañamente, nuestro Amado Yeshuá, al comprender el motivo del alboroto, les dijo: «Seguramente ustedes me citaréis este refrán: “Médico, cúrate a ti mismo”; esto es, todo lo que oímos que se ha hecho en Capernaúm, hazlo también aquí en tu tierra. Y dijo: En verdad os digo, que ningún profeta es bien recibido en su propia tierra. Pero en verdad os digo: muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres años y seis meses y cuando hubo gran hambre sobre toda la tierra; y sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda de Sarepta, en la tierra de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirio. Y todos en la sinagoga se llenaron de ira cuando oyeron estas cosas, y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad para despeñarle. Pero Él, pasando por en medio de ellos, se fue» -Lucas 4:1-30-.

Los paisanos de nuestro Amado Yeshuá no creían en todas las cosas que se decían de Él, simplemente porque compartieron con Él mucho antes de que comenzará Su Ministerio. Este pasaje de la vida de nuestro Amado Yeshuá pareciera querer comunicarnos que, nuestro Amado Yeshuá era como cualquiera de nosotros, antes de que se activara el inicio de Su Misión. De niño y de joven, con toda seguridad nuestro Amado Yeshuá se comportaba tal y como lo hemos hecho todos y cada uno de nosotros: jugaba con sus amigos y por ende realizaba travesuras, asistía a fiestas, … ‘Experimentaba la Vida’, como cualquiera de nosotros, pero desde el momento en que fue activado en Su Misión, por fuerza mayor tuvo que madurar. Esto es así porque, la única forma de poder exigirnos cambios en nuestras vidas es habiendo realizado lo propio. Si nuestro Amado Yeshuá hubiera observado desde muy niño un comportamiento Divino, sin haber cometido nunca errores, para luego tener que cambiar, pues no tuviera la moral para decirnos: «¡Ánimo!!! ¡Yo he vencido al Mundo!!! ¡Ustedes también pueden hacerlo!!!» -Juan 16:33-, porque si realmente no tuvo que luchar en contra de las fragilidades humanas, simplemente porque era Divino, pues no pudiera ser un buen ejemplo a seguir.

De hecho, varios pasajes de la vida de nuestro Amado Yeshuá nos hablan de su frágil humanidad y es eso, justamente, los que nos alienta a ‘Progresar’, pese al pesado saco de nuestra materialidad, porque Él logró salir Victorioso, en su lucha contra la carne. Todos y cada uno de nosotros estamos llamados a librar esa misma lucha, algunos lo lograrán en esta vida, otros en la siguiente o quizás algunas más adelante, pero lo importante es que en algún momento de alguna de nuestras vidas nos pongamos serios y decidamos cumplir con nuestra Misión, de ‘Crecer Espiritualmente’, deslastrándonos de nuestros vicios y ‘Acumulando Conocimientos’ que nos ayuden a hacernos ‘Conscientes de nuestro Amoroso Padre Dios’.

Todo lo anterior es para recordarles que, al igual que ustedes yo también he cometido muchísimos errores, durante mis tiempos mozos y, aunque ciertamente me esfuerzo por deslastrarme de mis vicios acumulados, aún sigo cometiendo errores en mis años dorados. Luego, eso no me impide escribirles acerca de lo que se me ha Revelado, lo cual considero una Misión, por lo que, mientras les escribo, además de ‘Aprender’ del Dictado que tomo, pues estoy esforzándome por deslastrarme de mis vicios acumulados y luchando para no volver a caer. Esto lo aclaro por las preguntas que hace Kardec a continuación.

(389): 904. ¿Es culpable el que indaga los males de la sociedad y los hace públicos? – “Depende del propósito que lo inspire. Si el escritor sólo busca suscitar el escándalo, es un goce personal el que se procura presentando cuadros que son a menudo más bien un mal ejemplo y no uno bueno. El Espíritu juzga, pero podrá ser castigado por esa especie de deleite que experimenta en revelar el mal”. (El propósito que me inspira es el saber que no me puedo quedar con la información que se me Revela, porque, en atención a ciertos acontecimientos, he descubierto que mi Misión es tratar de dar a ‘Conocer’ lo relativo al Reino Espiritual, conforme se le fue Revelado a Kardec y a otras personas, así como esgrimir mis opiniones acerca de lo que comprendo de otros Libros Espirituales, particularmente Las Sagradas Escrituras. No crean que pasar gran parte del día sentado en una silla incómoda, para escribir acerca de algo que a nadie pareciera interesar, me resulte de mucha alegría o beneficio material. Pero si siento que este esfuerzo me provee de beneficio espiritual, por lo menos para mí, y esto es lo que motiva mi esfuerzo, aunque a veces quedo en extremo agotado, porque además de escribirnos, debo realizar algunas otras tareas propias del hogar familiar).

904 a. En tal caso, ¿cómo podemos juzgar la pureza de intenciones y la sinceridad del escritor? – “Eso no siempre es útil. Si escribe cosas buenas, aprovechadlas. Pero si obra mal, es una cuestión de conciencia que a él mismo le atañe. Además, si trata de demostrar su sinceridad, le cabe apoyar lo que escriba con su propio ejemplo”. (Esta exhortación de los Espíritus Superiores a Kardec es altamente importante, porque lo que siempre se debe considerar es la utilidad del Mensaje, muy a pesar de la humanidad del Mensajero, la cual pudiera esta plagada de fallas, pero si el Mensaje les sirve de algo, pues utilícenlo para sus beneficios y oren por el Mensajero para que logre también aprovecharse del Mensaje. Recuerden también que, jamás debemos desechar el Mensaje que recibimos, simplemente por considerar que el Mensajero no es digno de portarlo, porque el Mensaje es siempre lo verdaderamente importante. Además, yo siempre los he motivado a escudriñarme y a no conformarse con lo que les comunico, sino que se esfuercen por leer, investigar y profundizar aquello que les comunico, para que ustedes saquen sus propias conclusiones y tomen la decisión de si el Mensaje les es útil o no).



 

jueves, 11 de abril de 2024

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte LXXXVI

LXXXVI.LEYES MORALES – Libro III / Capítulo XII: PERFECCIÓN MORAL / Parte I

LA MAYOR VIRTUD: CARIDAD

En el capítulo anterior les aclaré que, cada vez que hablo de los vicios me refiero a los ‘vicios capitales espirituales’, de los que nos habla Tomás de Aquino, en su Suma de Teología. Les hice esta aclaración porque muchas veces, al escribir ‘vicios’ creo que ustedes pensarán en alcohólicos, drogadictos y similares, los cuales son ‘vicios materiales’. Y claro que, los ‘vicios materiales’ suelen ser el reflejo evidente de ciertos ‘vicios capitales espirituales’, pero mi mayor interés es que se esfuercen por deslastrarse de los ‘vicios capitales espirituales’, los cuales son el ’barro’ que cubre nuestros Periespíritus y no le permiten a nuestros Espíritus brillar, con la intensidad propia de nuestra Dignidad de Hijos de Dios.

Ahora bien, según nos indicó Tomás de Aquino, podemos combatir los ‘vicios capitales espirituales’ con el ejercicio de ciertas ‘virtudes’, las cuales son como el desembarrante de nuestro Periespíritus. Nos dice Tomás que, para deslastrarnos de los ‘vicios capitales espirituales’ debemos ejercitarnos en las ‘virtudes capitales’, a saber: 1) contra la soberbia: humildad, 2) contra la avaricia: generosidad, 3) contra la lujuria: castidad, 4) contra la ira: paciencia, 5) contra la gula: templanza, 6) pereza: diligencia y 7) contra la envidia: caridad.

Acerca de este tema ya les he conversado abundantemente, por lo que no me detendré a repetírselos, pero si quiero comentarles que, los Espíritus Superiores le confirman a Kardec que, LA MAYOR VIRTUD ES LA CARIDAD, quizás porque, si me ejercito en todas las virtudes pero me olvido del amor, manifestado en el servicio, a mis Hermanos -Espíritus-, pues me estaría olvidando de que todos formamos parte de un TODO el cual es nuestro Amoroso Padre Dios, lo cual me obliga a recordar que MIS HERMANOS SON MAS IMPORTANTES QUE YO MISMO.

(385): 893. ¿Cuál es la más meritoria de todas las virtudes? – “Todas las virtudes poseen su mérito, porque todas son indicios de progreso en la senda del bien. Hay virtud cada vez que existe una resistencia voluntaria a las solicitaciones de las malas tendencias. Pero lo sublime de la virtud consiste en el sacrificio del interés personal por el bien del prójimo, sin abrigar segundas intenciones. La más meritoria de ellas es la que se basa en la más desinteresada caridad”. (Así pues, como nos decía Pablo: «Si yo hablara lenguas humanas y angélicas, pero no tengo amor, he llegado a ser como metal que resuena o címbalo que retiñe. Y si tuviera el don de profecía, y entendiera todos los misterios y todo conocimiento, y si tuviera toda la fe como para trasladar montañas, pero no tengo amor, nada soy. Y si diera todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregara mi cuerpo para ser quemado, pero no tengo amor, de nada me aprovecha» -1 Corintios 13-. El amor, manifestado en el servicio a los demás -Caridad- es la mayor virtud, porque es la evidencia de que reconozco en los demás a un Hermano, a quien debo ayudar a ‘Progresar Espiritualmente’, por lo que debo esforzarme por servirle ‘Conscientemente’, lo que significa evitar servirle por servirle, sin considerar que el servicio es procurando que ¿progresen Espiritualmente’).

LA INTENCIÓN ES LO QUE CUENTA

Aunque no lo crean, muchos son los que realizan obras de aparente caridad, pero con la intención de ser vistos y aplaudidos. Recuerdan aquella hermosa Parábola del fariseo y el publicano: «Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano. El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: “Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano”. Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: “Dios, sé propicio a mí, pecador”. Os digo que este descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido» -Lucas 18:9-14-. De allí que, acerca el servicio a los demás, nuestro Amado Yeshuá nos recomendó: «Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos» -Mateo 6:1-, esto es porque, la intención de nuestras obras es lo que cuenta, por lo que, si nuestra intención al ejecutar alguna obra es puramente egoísta -para nuestro propio beneficio material-, pues es muy probable que no nos sea de Beneficio Espiritual.

(386): 895. Dejando a un lado los defectos y los vicios sobre los cuales nadie podría engañarse, ¿cuál es el signo más característico de la imperfección? – “El interés personal. Las cualidades morales son con frecuencia como el dorado que se coloca sobre la superficie de un objeto de cobre y que no resiste a la piedra de toque. Un hombre puede poseer cualidades reales que lo convierten, a los ojos de la sociedad, en una persona de bien. Pero esas cualidades, aunque sean por sí mismas un progreso, no siempre soportan ciertas pruebas, y basta en ocasiones pulsar la nota del interés personal para que el fondo quede al descubierto. El verdadero desinterés es tan raro en la Tierra que, cuando se hace presente, se le admira como a algo extraño”. (De allí que, hay personas que son muy generosas, pero como dan dinero y hasta crean Fundaciones para ayudar a muchos, pero lo hacen para ser aplaudidos, pues se convierten en simples altruistas, cuyas obras los ayudan a tener renombre social, pero muy probablemente no les ayude a ejercitarse en la ‘generosidad’ -virtud que combate la avaricia-, puesto que realmente están repartiendo dinero, pero no porque quieren ser generosos, sino porque quieren ser reconocidos socialmente, lo cual incrementa el ‘vicio de la soberbia’, en vez de combatir la avaricia. Por eso es tan importante VIGILAR LA INTENCIÓN DE TODO LO QUE HACEMOS, DECIMOS Y HASTA LO QUE PENSAMOS, si realmente queremos ‘Crecer Espiritualmente’, al combatir nuestros ‘vicios’, porque pudiéramos no solamente no estar combatiendo un vicio sino generando otros).

EL NECESARIO EQUILIBRIO

Si me van pillando la idea, se habrán percatado que, esto de Llegar al Cielo es bastante complicado y por demás exigente, porque no exige hallar un equilibrio entre lo que quiero para mí y lo que quiero para los demás, hasta llegar a que ambos deseos sean la misma cosa. Esto es porque, si bien es cierto que, nuestras Misiones en la Tierra, para las cuales hemos sido materializados, parecieran ser particulares, muchas son realmente colectivas, tanto cuanto formamos parte de un TODO y ese TODO DEBE SER UNIFORME. Dicho de otra manera, la forma más eficiente de lograr Llegar al Cielo es ayudando a otros a lograrlo. «NO HAY AMOR MÁS GRANDE QUE AQUEL QUE DA LA VIDA POR SUS HERMANOS».

(386): 896. Hay personas desinteresadas, pero sin discernimiento, que prodigan sus bienes sin provecho real, en vez de emplearlos racionalmente. ¿Tienen algún mérito? – “Poseen el mérito del desinterés, pero no el del bien que pudieran realizar. Si el desinterés representa una virtud, la prodigalidad irreflexiva es siempre, por lo menos, una falta de juicio. No se concede la fortuna a algunos para que la desparramen a los cuatro vientos, como tampoco le es dada a otros para que la sepulten en una caja fuerte. Se trata de un depósito del que tendrán que rendir cuentas, porque deberían responder de todo el bien que les fue posible hacer y que no hayan hecho, así como de todas las lágrimas que hubieran podido enjugar con el dinero que han dado, en cambio, a quienes no lo necesitaban”. (Así pues, si me esfuerzo en la ‘generosidad’ simplemente para deslastrarme YO de la avaricia y no para ayudar ‘Conscientemente’ a mis Hermanos, pues estaré desperdiciando la fortuna que se me ha otorgado, para que me ejercite en la generosidad, al desparramarla a los cuatro vientos. De manera que, es preciso que, antes de realizar alguna acción, piense primero el motivo de tal acción y me haga ‘Consciente’ de ese motivo, a los fines de procurar que tal acción no sólo me ayude a mí a ‘Crecer Espiritualmente’, sino que sobre todo ayude a otros a lograr el mismo Objetivo

Si sufro de ira y me esfuerzo por ejercitarme en la ‘paciencia’ -aceptar los fallos de otros- simplemente porque quiero salvarme y poder ir al cielo, entonces mis motivaciones son puramente egoístas y probablemente los ejercicios de ‘paciencia’ no me ayuden a Llegar al Cielo. Pero si mi motivo de ejercitarme en la ‘paciencia’ es tratar de mantener siempre presente que todos somos Hermanos, con derecho a equivocarnos, entonces seré paciente con los errores de mis Hermanos, sabiendo que yo también los he cometido y trataré de ayudarles a corregir sus fallas. Al ayudarlos a corregir sus fallas evitaré explotar violentamente y causarle daño a algún Hermano, entonces el ejercicio de la ‘paciencia’ será un ejercicio ‘Consciente’ del ‘servicio’ -Caridad- que le quiero dar a mis Hermanos, al procurar esforzarme por no explotar en ira y, a su vez, me ayudará a deslastrarme del vicio de la ira. Ese ‘Equilibrio Consciente’, entre lo que yo necesito -ir al Cielo- y lo que necesitan mis Hermanos -no ser lastimados y ayudarlos a corregir sus fallas-, es lo que hará de mi esfuerzo por controlar la ira mucho más eficiente. SI TODO LO QUE HAGO ES POR EL BIEN DE MIS HERMANOS, CON SEGURIDAD LOGRARÉ MI PROPIO BIENY claro que, todo esfuerzo que yo haga por deslastrarme de mis ‘vicios espirituales’ siempre será ‘Meritorio’, pero si al ejercitarme en las ‘Virtudes Espirituales’ logro hacer que mi ‘Intención Consciente’ sea el bien de mis cercanos, quienes con seguridad sufrirán menos mi presencia, que se hará menos grosera y lastimosa, entonces será muchísimo más ‘Meritorio’ mi esfuerzo).   



 

martes, 9 de abril de 2024

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte LXXXV

LXXXV.LEYES MORALES – Libro III / Capítulo XI: LEY DE JUSTICIA, AMOR Y CARIDAD / Parte II

LA CARIDAD Y EL AMOR   

Frecuentemente se suelen confundir los conceptos de ‘caridad’ y el ‘amor’, pero resulta que, la primera es la manifestación de la segunda. Si yo siento verdadero ‘amor filial’ por todos mis Hermanos -Espíritus- evidentemente estaré siempre pendientes de asistirles, proveerles, … servirles, simplemente porque son mis Hermanos y deseo para ellos lo mejor, incluso por encima de mis propias necesidades. Y me refiero al ‘amor filial o familiar’, que se diferencia abismalmente del ‘amor erótico’, el cual es meramente carnal.

Así pues, el ‘amor filial’ es el reconocimiento de que, en cada cosa creada, se encuentra un Hermano, Hijo de nuestro Amoroso Padre Dios, por quien debo preocuparme y asistirle según mis posibilidades y en atención a sus necesidades. Esto es que, es preciso que siempre mantenga presente que, NO SE TRATA DE DARLES EL PAN SINO DE ENSEÑARLES A HACERLO, porque asistir a un Hermano proveyéndole de todo lo que necesita y no moverlo a que se esfuerce por ‘Progresar’ y lograr su propio sustento, es hacerles un daño enorme, en vez de un pequeño bien.

Al respecto, creo que la disertación de Kardec nos ayuda a comprender estos dos conceptos:

(381): «Amor y caridad son complementos de la ley de justicia, porque amar al prójimo es hacerle todo el bien que nos sea posible y que querríamos que se nos hiciese a nosotros mismos. Tal el sentido de las palabras de Jesús: “Amaos los unos a los otros como hermanos”. Según Jesús, la caridad no se limita a la limosna. Abarca todas las relaciones que con nuestros semejantes tenemos, ya sean ellos inferiores a nosotros, nuestros iguales o superiores. La caridad nos ordena ser indulgentes, porque también nosotros necesitamos la indulgencia de los demás. Nos prohíbe humillar a las víctimas del infortunio, contrariamente a lo que con sobrada frecuencia se hace. Preséntesenos una persona acaudalada y le dispensaremos mil consideraciones y atenciones. Si es pobre, en cambio, no parece que tengamos necesidad de incomodarnos por ella. Por el contrario, cuanto más deplorable sea la situación de una persona, tanto más debemos cuidar de no agregar la humillación a su desgracia. El hombre bueno de veras trata de elevar al inferior a sus propios ojos, acortando la distancia existente entre ambos». (Y he aquí la clave: LA CARIDAD PARA CON NUESTROS HERMANOS DEBE MOVERNOS A AYUDARLOS A ‘PROGRESAR’, no simplemente darles la limosna de aquello que nos sobra. De hecho, darles alimentos sólo para el cuerpo muchas veces frena el desarrollo de esos hermanos nuestros que han caído en el infortunio, porque con seguridad les será más cómodo vivir en la indigencia y esperando que los demás nos compadezcamos de ellos y los alimentemos, como si fueran simples animales. Muchos de los que viven en la indigencia portan Espíritus altamente ignorantes, quizás de algún animal que logró ‘Ascender’ a la escala de humanos, por lo que debemos esforzarnos por ayudarles a ‘Progresar’, aprovechando su recién estrenada condición de humanos. Si les facilitamos mucho su existencia, sin ayudarlos a esforzarse por ‘Progresar’, les estaremos haciendo mucho daño espiritual. Algunos otros, han elegido Reencarnar en la indigencia para ‘Aprender’ algunas cosas de esas Experiencias, como el sufrir la situación de vida de aquellos de quienes quizás abusó en vidas pasadas o para demostrar que, con pocos recursos, siempre es posible vivir y ser agradecidos con Dios por las Experiencias de Vida que les evite apegarse mucho a las cosas materiales. Francisco de Asís acostumbraba a decir: “YO NECESITO POCAS COSAS Y LAS POCAS QUE NECESITO LAS NECESITO MUY POCO”. Ocurre entonces que, si nos acostumbramos a asistir a nuestros Hermanos en sus necesidades materiales, pero olvidándonos de considerar la causa de su indigencia, quizás les estemos haciendo un gran mal en vez de un pequeño bien).

AMAR A NUESTROS ENEMIGOS

Nuestro Amado Yeshuá nos exhorta: «Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen» -Mateo 5:43-44- y la gran Teresa de Calcuta, cuando se le preguntó hasta dónde debemos amar a nuestros enemigos, ella hermosamente respondió: «Hasta que duela y mientras más duela mejor». ¿Difícil verdad? El caso es que, si no logramos comprender y aceptar que, dentro de aquel que consideramos nuestro enemigo, se encuentra un Hermano nuestro -Espíritu- clamando por ayuda, pues evidentemente se nos imposibilitará aceptar la verdad de estas exhortaciones.

Como a mi también me cuesta aceptar “Amar a aquellos que tratan de hacerme daño” yo suelo pensar que, en atención a que en los tiempos de nuestro Amado Yeshuá la palabra ‘Amor’ no solía utilizarse con mucha ligereza, lo que realmente quiso decir es: “NO ODIES A TUS ENEMIGOS, PORQUE EL ODIO TE HACE MÁS DAÑO A TI QUE A ELLOS”. Esto lo infiero porque, aunque sé que seguir las Reglas de El Gran Juego muchas veces es complicadísimo, pero aún así debemos cumplirlas, si realmente pretendemos ‘Progresar a los Niveles Superiores de Consciencia’, pues tampoco me caigo a coba pretendiendo amar a quien, según mi entender, no lo merece. De hecho, considero que darle amor a aquel que pretende hacerme daño sería como premiar su maldad, lo cual considero que no es Justo. No obstante, es preciso que, por lo menos, NO LO ODIE, ni pretenda hacerle algún mal y dejar en las Manos de mi Padre Dios el que Juzgue y Decida lo que corresponde.

(381): 887. También ha dicho Jesús: “Amad a vuestros enemigos”. Ahora bien, el amor a nuestros enemigos ¿no contraría nuestras naturales tendencias, y la enemistad no proviene acaso de la falta de simpatía entre los Espíritus? – “Claro está que no podemos profesar a nuestros enemigos un amor tierno y apasionado. No es lo que Él quiso decir. «Amar a nuestros enemigos» significa perdonarlos y volverles bien por mal. De esta manera nos hacemos superiores a ellos. En cambio, con la venganza nos colocaríamos por debajo de su nivel”. (Así se complica menos La Regla, tanto cuanto, si bien es cierto que no me es posible amar a mis enemigos, siempre me es posible ayudarles en algunas de sus necesidades, sobre todo en aquellas que le pudieran ayudar a ‘Progresar Espiritualmente’. Y digo “algunas” porque, es muy probable que muchas de sus necesidades sean la consecuencia -Karma- de sus malas acciones, por lo que consecuentemente, al ayudarles a solventar esas necesidades, quizás no les esté ayudando a ’Progresar Espiritualmente’. De lo anterior se concluye que, es preciso evaluar bien el amor que por Regla debemos ofrecerle a aquellos que se han dado la tarea de incomodarnos porque, si bien es cierto que son Hermanos nuestros -Espíritus- también es cierto que nuestra ‘Misión de Amor’ es ayudarles a ‘Progresar Espiritualmente’ y premiándoles sus maldades, ofreciéndoles amor, sería como decirles que está bien que se comporten mal, lo cual ciertamente no les movería a ‘Progresar’, porque no reconocerían sus malas acciones como tales, para proceder a cambiar).

AMOR FRATERNO

La palabra ‘fraterno’ viene del latín ‘fraternus’, cuyos componentes léxicos son: ‘frater’, que significa ‘hermano’ y el sufijo ‘eno’, que significa ‘pertenencia’, por lo que podemos concluir que fraterno’ significa: ‘perteneciente o relativo a hermanos. Este es el amor que debería imperar entre todos los Espíritus, sea cual sea la forma en la cual se haya Encarnado’, tanto cuanto todos somos ‘Hijos de Dios’ y consecuentemente ‘Hermanos’. No obstante, son variadas las causas por las cuales se nos dificulta ‘Amarnos como Hermanos’.

La primera de estás causas es que a todos nos cuesta comprender y mucho más aceptar que somos Espíritus, Hijos de un Mismo Padre, Quien nos materializó para que ‘Crezcamos en el Conocimiento de Dios’ y nos ‘Acerquemos a Él’. Así como la primera causa, las otras causas son la consecuencia del Velo que se nos coloca antes de Reencarnar, que nos hace olvidar, además de que somos Hermanos, los motivos por los cuales hemos Reencarnado en esa familia, con esos amigos, … bajo esas condiciones de vida, que muchas veces significan ‘Experiencias de Vida’ poco alentadoras, que de alguna forma o manera parecieran movernos al odio, en vez de movernos al amor.

Sin embargo, la presencia de tan oscuro Velo no justifica el mal trato que muchos suelen propinar sobre otros, incluso llegando algunos a asesinar. Esto es porque, a estás alturas de la historia de la humanidad, no se justifica que muchos se hayan humanizado tan poco y que se hayan mantenidos incólumes en su ignorancia. Es decir, a estás alturas de la historia de la humanidad, ya todos deberíamos tener en claro que somos Espíritus, Hijos de un Mismo Padre, y que deberíamos ‘Amarnos con Amor Fraternal’.

(383): 891. Puesto que el amor fraterno debería ser natural, ¿por qué hay padres que aborrecen a sus hijos, y esto muchas veces desde el nacimiento? – “En ocasiones se trata de una prueba escogida por el Espíritu del hijo, o puede ser una expiación si él a su vez fue mal padre o mala madre, o mal hijo, en una vida anterior. En todos los casos, los malos padres sólo pueden estar animados por un Espíritu malo que trata de poner trabas al del hijo a fin de que éste caiga vencido bajo la prueba que eligió. Pero esa violación de las leyes de la Naturaleza no quedará impune, y el Espíritu del hijo será recompensado por los obstáculos que haya superado”. (Así pues, si los hijos que tienen malos padres se detuvieran a meditar que ellos mismos ‘Escogieron’ esos malos padres antes de nacer, entonces se les facilitaría un tanto más el soportarlos y quizás hasta logren esforzarse por amarlos a pesar de sus malos tratos, tal y como lo sugieren los Espíritus Superiores en la respuesta a la pregunta 887: “… «Amar a nuestros enemigos» significa perdonarlos y volverles bien por mal. De esta manera nos hacemos superiores a ellos. En cambio, con la venganza nos colocaríamos por debajo de su nivel”. Y no es que los padres malos realmente sean los enemigos del hijo, sino que ese hijo los pidió así, en la ‘Planificación de Almas’, antes de Reencarnar, ya sea para superar alguna Prueba -combatir el odio, la soberbia, la ira, …- o para cancelar algún Karma, consecuencia de haber sido malos padres o malos hijos, en alguna o algunas vidas pasadas).

(384): 892. Cuando los padres tienen hijos que les causan pesares, ¿no son excusables por no prodigarles la ternura que hubieran tenido con ellos en caso contrario? – “No, por cuanto es una carga que les ha sido confiada y su misión consiste en realizar todos los esfuerzos para reconducirlos al bien. Pero tales pesares son a menudo la consecuencia de un hábito pernicioso que les han dejado contraer desde muy temprana edad: entonces cosechan lo que sembraron”. (¡Qué Generoso es nuestro Amoroso Padre Dios!!!, porque continuamente me confirma que, este trabajo que me Ha Asignado, también me ayuda a mí a continuar ‘Creciendo Espiritualmente’. Ayer discutí fuertemente con una de mis hijas, a quien le cuesta muchísimo comprender que, cuando ella Escogió ser mi hija, durante nuestras ‘Planificaciones de Alma’, antes de Reencarnar, se comprometió conmigo y con ella misma, por lo menos, a respetarme, aunque no logre amarme. Este mal comportamiento no es nada nuevo. Si les digo la verdad pareciera que cada día me odia más que ayer, pese a que me esfuerzo muchísimo por cumplir con mis ‘Responsabilidades de padre’, aun cuando esta hija rebelde superó la mayoría de edad, hace muchísimo tiempo. Y les aclaro que, cuando digo que "parece que me odia", no me refiero a que me desea muerto o algún mal, sino a lo que propiamente se refiere la palabra odiar: PARECIERA QUE MI AMADA HIJA NO QUIERE NI VERME Y MUCHO MENOS HABLARME. Extrañamente, ella pareciera no percatarse de que hemos discutido por el hecho de que me faltó el respeto, dado que, a las dos horas de haber discutido se acerca y me pide un favor, sin siquiera disculparse por su falta de respeto, en la que incurrió hace apenas dos horas. No sé si es un Espíritu malvado, que la mueve a faltarme el respeto, por lo que luego se le olvida, como si no hubiera sido que ella la que me faltó el respeto, o es porque su alto nivel de soberbia la hace creer que tiene el derecho de faltarle el respeto a su papá, por lo que probablemente está esperando que yo me disculpe con ella. En cualquiera de los dos casos, se hace evidente que ella debería esforzarse muchísimo más, ya sea para no dejarse someter por ese Espíritu malvado o para combatir su soberbia, con el ejercicio de la humillación, comenzando por reconocer su falta y acercarse a mí y pedirme perdón.

En lo particular, ya yo la he perdonado, tanto cuanto comprendo su enorme fragilidad. E incluso me entristezco por ella, porque no quisiera ni pensar en la maldad de los padres que tendrá que ‘Escoger’ en su próxima Reencarnación, tanto cuanto, si prefirió seguir el consejo de Espíritus malvados y no deslastrarse de su soberbia en esta vida, aprovechando la oportunidad de tener buenos padres, pues se hace bastante probable que en su próxima ‘Planificación de Almas’, no le quede de otra que ‘Escoger’ padres verdaderamente malvados, que a los coñazos desaparezcan el Espíritu malvado que quizás la acompaña y a deslastrarse de su mucha soberbia, que pareciera hacerle pensar que ella es la mamá de sus padres. Este es el motivo por el cual hay padres violentos y tan malvados que incluso abusan sexualmente de sus hijos, porque muy probablemente esos hijos necesitan de esos niveles de violencia y abuso, para lograr ‘Progresar Espiritualmente’.

Y claro que, no es que estos padres violentos y abusadores estén cumpliendo con su Misión Dignamente, sino que, al Espíritu de ese hijo no le queda de otra que ‘Escoger’ de entre los Espíritus inferiores -muy ignorantes- a los que serán sus futuros padres, a los fines de superar sus faltas, cometidas en vidas pasadas, cuando fueron violentos y abusaron de padres buenos. Como fue mal hijo, con padres buenos, pues no le queda de otra que escoger malos padres. Así pues, no es que debamos aplaudir a los malos padres, al mal entender que están cumpliendo con alguna Misión, sino que comprendamos que, es el hijo quien tuvo que ‘Escoger’ a sus padres del basurero y que se espera de ese hijo que supere los obstáculos que significan tener malos padres, incluso tratando de que esos malos padres también logren ‘Progresar Espiritualmente’.  

Al comprender también que, un padre ‘Responsable’ jamás deja de cumplir con sus obligaciones de padre, procuro mantenerme firme y, pese a que ciertamente no lo merece, pues yo continúo tratándola como hija, por lo menos en lo que al servicio se refiere, aunque, en lo que se refiere al trato, se me dificulta muchísimo, porque pareciera que ella odia -no quiere- hablar conmigo, por lo que casi siempre nuestras escazas conversaciones culminan en discusiones. Esta triste realidad -falta de comunicación amorosa- es la que me hace pensar que se encuentra bajo el influjo de un Espíritu que se esfuerza mucho por evitar que converse conmigo, probablemente para evitar que siga mis consejos y logre así ‘Progresar Espiritualmente’. Luego, nadie puede ser obligado a ‘Progresar’, por lo que debería ser ella la que se esforzara por no seguir los consejos de ese Espíritu malvado, que la quiere arrastrar a un Mundo bastante macabro, sino que debería de esforzarse por escucharme con mucha atención y seguir mis recomendaciones para que logre deslastrarse de sus vicios y evitar así, en su próxima Reencarnación, un Mundo plagado de males. ¿Acaso no fue por este motivo que ‘Escogió’ ser mi hija? Por cierto que, les recuerdo que, cuando hablo de vicios me refiero a los ‘vicios capitales’, de los que nos habla Tomás de Aquino (avaricia, soberbia, lujuria, ira, gula, pereza y envidia), algunos de los cuales ciertamente se manifiestan como vicios materiales, pero si se combate el 'vicio espiritual' con seguridad se supera el 'vicio material'.

Queda en el aire otra posibilidad, comentada por los Espíritus Superiores, que de alguna manera pareciera justificar el mal comportamiento de mi hija: “Pero tales pesares son a menudo la consecuencia de un hábito pernicioso que les han dejado contraer desde muy temprana edad: entonces cosechan lo que sembraron”. Pero resulta que, en mi caso esto no es aplicable, porque desde que nació me he esforzado muchísimo por ser un padre ‘Responsable’ en todos los sentidos, incluso a la hora de corregirlas, no me ha temblado el pulso para usar la vara cuando me lo han pedido. Sé que algunos me dirán: “Por eso te odia”, pero resulta que las correcciones con vara no fueron frecuentes, pero siempre fueron colectivas -mis dos hijas fueron corregidas con la misma frecuencia- y con mi otra hija tengo un trato excelente. Entonces, ¿por qué sólo ella parece odiarme? También ocurre que, la mamá jamás ni siquiera las regañó y aun así a mi hija rebelde le cuesta muchísimo tratarla como a su madre. Luego, ¿los dos -madre y padre- estamos cosechando lo que sembramos?, pues no lo creo, porque cada uno de los dos -madre y padre- la educamos de diferente manera y aun así a ella le cuesta ser buena hija. Es concluyente que, el problema es ella, quien no quiere reconocer y aceptar sus ‘Responsabilidades de hija’, quizás por flojera o por exceso de soberbia, por lo que es ella la que debe esforzarse por controlar su soberbia -realmente no creo que se trate de un Espíritu malvado sino de exceso de soberbia-, si realmente quiere evitarse un Mundo muy desventurado, penoso, … sufrido, en la próxima vida.

Los que hayan leído mis Artículos se habrán percatado que, tengo cierta claridad acerca de lo que hemos venido a hacer a este Mundo, pero respecto a mi rebelde hija aún tengo algunas interrogantes. Una canción que parece una oda a la ‘Responsabilidad’ de los padres, en una de sus estrofas reza: “Todo el que tiene hijos entiende que el amor de un padre no acaba jamás”, pero mi pregunto: “¿Qué es el amor de un padre? ¿Permitirles a los hijos que hagan lo que les venga en gana?”. Recuerden el grave error de Job al amar a sus hijos más que a Dios, por lo que no se esforzaba por corregirles sus desatinos. Pues, para evitar el error de Job, yo tengo siempre presente mi obligación de corregir a mis hijas, motivo por el cual me esfuerzo por no dejarle pasar ningún desatino a mi rebelde hija, lo que quizás sea el origen de su odio. No obstante, me es muy incomodo corregirla en todas sus rebeliones, porque me agoto de tanto intentar hacer que mis cercanos se hagan verdaderamente ‘Conscientes de sus Responsabilidades Existenciales’.

Otro de los versos de aquella canción reza: “Y por más que nos abusen debemos siempre socorrerles”, pero me pregunto: “¿Qué es el socorro? ¿Debo dejar de cumplir con mis Responsabilidades de padre para con ella hasta que realmente me necesite y me pida socorro?”. En lo particular, me cuesta muchísimo dejar de cumplir con mis ‘Responsabilidades de padre’, por lo que cada mañana me levanto temprano a hacerles el desayuno, el almuerzo, … Hoy, por ejemplo, pese a que no lo merece le lave la ropa que tenía acumulada, quizás para evitar que ella dañe la lavadora al darle un mal uso al lavar. Casi estoy seguro que ella hace todo mal hecho simplemente para que lo hagamos por ella. Entonces me pregunto: “¿Hasta dónde debo socorrerla? ¿Debo dejar que siga abusando de mí? ¿Estaré cometiendo el mismo error de Job? …”. A veces quisiera hacer con ella lo mismo que hizo Dios con Adán y sacarla del paraíso en el que vive para que aprenda a darle el justo valor de las cosas que tiene, al enfrentar la ausencia de éstas. Sé que ésta es la solución a su rebeldía, pero me cuesta muchísimo hacerlo, quizás porque es mujer y aún la veo como una niña. Espero en mi Amoroso Padre Dios que sea yo quien me vaya antes que verme obligado a sacarla de la casa -¡Ameeeeeén!!!-.             

Al ‘Conocer’ cómo funciona lo del Karma, pues me entristece muchísimo que mi amada hija haga su transición al Más Allá, sin haber logrado subsanar la mala relación que tiene con sus padres. Pido a nuestro Amoroso Padre Dios que antes de morir nosotros -sus padres- mi amada hija logre comprender su ‘Responsabilidades de hija’ y las ejecute perfectamente, mientras estemos acompañándola en este Mundo, para que su próximo Mundo no vaya a ser muy penoso. De hecho, ‘Conociendo’ también lo que significa “Mil años de encierro de Satanás’, cosa que está muy próxima a ocurrir, sé que los hijos que nacerán durante los próximos años será aquellos Espíritus que no hayan logrado superar el puntaje mínimo necesario para no tener que Reencarnar, durante esos mil años de descanso de Satanás. Estos hijos serán también los futuros padres de Espíritus similares -que no lograron evitar las próximas Reencarnaciones-, por lo que se deben imaginar que, Reencarnar durante esos mil años, pese al encierro de Satanás, las ‘Experiencias de Vida’ no serán muy agradables, porque se parecerán mucho a las vivencias de los tiempos prehistóricos, que estaban plagados de Espíritus altamente ignorantes, en atención a que estábamos comenzando El Gran Juego. Me preocupa mucho que mi amada hija no tenga interés en todo lo que se me ha Revelado y sobre lo cual les estoy escribiendo, porque eso significa que difícilmente logrará ‘Progresar Espiritualmente’, pero no pierdo la fe y espero en nuestro Amoroso Padre Dios que, mucho antes de que mis amadas hijas hagan sus transiciones al Más Allá, lean y comprendan todo aquello que les he escrito, para que no tengan que Reencarnar en los Espantosos Mundos, que están por presentarse).    


 

lunes, 8 de abril de 2024

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte LXXXIV

LXXXIV.LEYES MORALES – Libro III / Capítulo XI: LEY DE JUSTICIA, AMOR Y CARIDAD / Parte I

JUSTICIA      

‘Justicia’ es simple y llanamente ‘dar a cada quien lo que le corresponda’. Luego, esta sencilla definición es complicada en el cerebro de muchos, por lo que, al ser demasiado sencilla, tratan de complicarla dándole conceptualizaciones tan extremas como castigar a aquellos que nos ofenden. Y claro que, el castigo es lo que muchos pudieran merecer por sus actos, pero no podemos olvidar que también hay quienes merecen premios por sus acciones.

El caso es que, para los hombres la ‘justicia’ suele estar relacionada con castigo, pero para nuestro Amoroso Padre Dios la ‘Justicia es dar a cada quien lo que merece’, lo cual puede ser bueno o malo, tanto cuanto no se trata de que sea bueno o malo, sino que es simplemente lo que se merece: EL QUE ACTUÓ BIEN PUES RECIBIRÁ BIENES Y EL QUE ACTUÓ MAL PUES RECIBIRÁ MALES. ¡SIMPLE KARMA!!!

(377): 873. El sentimiento de justicia ¿es natural o constituye el resultado de ideas adquiridas? – “Tan natural es, que os indignáis a la sola idea de que se cometa una injusticia. No cabe duda de que el progreso moral desarrolla dicho sentimiento, pero no lo crea: Dios lo puso en el corazón del hombre. He ahí por qué encontráis con frecuencia, en personas simples y primitivas, nociones más exactas de la justicia que entre aquellas otras que poseen mucho saber”. (La sencillez del sentido de justicia forma parte de nuestra constitución espiritual, tanto cuanto procedemos de El Sumo Justo Juez, Quien Es Amor y por ende nosotros lo somos, aunque, al ser revestidos de materialidad, el peso de las necesidades materiales nos hace inclinarnos por dejar para nosotros lo mejor, pese a que nuestra ‘Consciencia’ nos dice que lo justo es dar a los demás lo mejor. En atención al desorden de nuestras ‘Consciencias’, generado por nuestras inclinaciones materiales, los hombres construyeron un sistema legal, procurando evitar el caos de nuestras inclinaciones materiales. No obstante, al ser una creación humana, los sistemas legales suelen ser poco justos, tanto cuanto han sido desarrollados para dar a los ricos y poderosos más poder sobre los pobres y débiles).

(378): 876. Fuera del derecho que la ley humana consagra, ¿en qué se basa la justicia fundada sobre la ley natural? – “Os ha dicho Cristo: «… como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos» -Lucas 6:31-. Ha puesto Dios en el corazón del hombre la norma de toda auténtica justicia, por el deseo de cada cual ver respetados sus derechos. En la incertidumbre de lo que debe hacer respecto al prójimo en determinada circunstancia, pregúntese el hombre cómo querría que se procediese con él en ese caso; pues Dios no podía darle una guía más segura que su propia conciencia”. (Así de sencilla es la ‘Justicia’: TRATAR A LOS DEMÁS COMO NOS GUSTARÍA SER TRATADOS. Así pues, si deseo para mí lo mejor de los alimentos de la mesa entonces evito comerla y se la dejo a los demás. Bajo este hermoso criterio de la ‘Justicia’, que nos legó nuestro Amado Yeshuá, no sólo estaremos practicando la ‘Justicia de Dios’, sino que también estaremos combatiendo nuestra gula, que nos mueve a tomar lo mejor de los alimentos para nosotros. Igual ocurre con cualquiera de los vicios capitales de los que podamos sufrir. Si sufres de avaricia y procuras darle de tus riquezas a los necesitados pues habrás vencido la avaricia y estarás ejercitándote en la ‘Justicia Divina’. El que sufra del vicio de la ira, pues si observa esta sencilla norma de nuestro Amado Yeshuá, vencerá su ira al practicar la ‘Justicia de Dios’, que lo moverá a no maltratar a otros, simplemente porque a aquel que sufre del vicio de la ira tampoco le gustaría ser maltratado. Al que sufra de la pereza, pues le costará seguir durmiendo al sentir que hay tanto que hacer por los demás, cosas que con seguridad le gustaría que hicieran por él. La lujuria mueve a los que la sufren a abusar sexualmente de los demás, por lo que, al seguir la sencilla Regla de nuestro Amado Yeshuá, el lujurioso dejará de abusar sexualmente de otros simplemente porque con seguridad no quiere que abusen de él… Como podrán apreciar, ser justos es sencillo, tanto cuanto es tratar a los demás como se quiere ser tratado).

LA PROPIEDAD

Siendo la ‘Justicia’ el acto de dar a cada quien lo que se merece, se hace evidente que, aquellos que se han esforzado por crecer materialmente, merecen tener derecho de propiedad sobre los bienes que logra adquirir, producto de su esfuerzo o trabajo. Bajo este principio de lógica inferencial, los Espíritus Superiores le responden a Kardec algunas preguntas acerca de la propiedad material, pero procurando dar a entender que, siempre y cuando se hayan adquirido por vías legales, es lícito defender la propiedad de los bienes materiales.

Ahora bien, en el entendido de que los Espíritus Superiores tratan de ser complacientes con las respuestas que le dan a Kardec, a los fines de no apesadumbrarlo, pareciera que los Espíritus Superiores estuvieran de acuerdo en responder preguntas que atañen a nuestros apegos materiales, cuando en realidad deberían movernos a evitarlos. Quizás por esta razón, los Espíritus Superiores le responden a Kardec conforme a sus necesidades materiales, pero aclarándole siempre que los bienes materiales son más para ayudar a otros que para el disfrute propio.

(379): 882. ¿Tiene derecho el hombre a defender lo que ha reunido por medio de su trabajo? – “¿No dijo Dios: «No hurtarás»? Y Jesús: «Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios»”. (Causa gracia que, con esta respuesta los Espíritus Superiores le dijeron a Kardec mucho y no le dijeron nada, quizás para no apesadumbrarlo en sus intenciones, por lo que le dejaron a Kardec responderse a sí mismo, al interpretar sabiamente la respuesta recibida, cosa que, según mi humilde opinión, Kardec mal interpretó porque concluyó lo siguiente: «Lo que el hombre reúne mediante un trabajo honrado es una propiedad legítima, que le asiste el derecho de defender, porque la propiedad que sea fruto del trabajo constituye un derecho natural tan sagrado como el de trabajar y el de vivir». Evidentemente, nuestro Amoroso Padre Dios no está de acuerdo con el robo, pero siempre es bueno recordar que no estamos en este Mundo para poseer y mucho menos defender bienes materiales, tanto cuanto son efímeros, por lo que siempre es mejor dejarles a los materialistas -César- que se quede con los bienes materiales y nosotros ocuparnos de poseer y defender las espirituales. Y claro que, en atención a la Justicia, hay bienes que se deben defender tanto cuanto no son propiamente particulares, sino que existen para el sostén y disfrute de una colectividad -familia, empresa, …- por lo que se justifica la defensa de los mismos, porque su ausencia afecta a un colectivo. Pero defender propiedades particulares -teléfonos, autos, dinero, …-, que afectan únicamente la vanidad de quien las posee, no tiene ningún sentido, mucho menos perder la vida defendiéndolas).   

(380): 883. El deseo de poseer bienes ¿es natural? – “Sí, pero cuando se desean para sí mismo y para satisfacción personal, significa egoísmo”.

883 a. Sin embargo, el deseo de poseer, ¿no es legítimo, puesto que aquel que tiene con qué vivir no representa una carga para nadie? – “Hay hombres que son insaciables y que acumulan sin provecho para persona alguna, o lo hacen con el objeto de saciar sus pasiones. ¿Crees que Dios vea bien esa conducta? En cambio, el que reúne bienes por medio de su trabajo, con miras a acudir en ayuda de sus semejantes, practica la ley de amor y caridad, y su trabajo es bendecido por Dios”. (Así pues, NO ES MALO PROCURAR RIQUEZAS SIEMPRE Y CUANDO SE HAGA CON EL FIN DE HACER EL BIEN, pero tristemente, lo que comúnmente ocurre es que, aquellos que logran altos índices de riqueza se dejan arropar por ésta y se olvidan del bien que pensaban realizar al obtenerla. Ser rico no es malo, tanto cuanto son muchas las cosas buenas que se pueden hacer con las riquezas, pero si decides aplicar tu riqueza en actos puramente lascivos o carnales y procurando cada vez más riquezas, olvidándote del mucho bien que pudieras hacer con esas riquezas, pues, evidentemente, la riqueza para ti es dañina).



 

miércoles, 3 de abril de 2024

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte LXXXIII

LXXXIII.LEYES MORALES – Libro III / Capítulo X: LEY DE LIBERTAD / Parte VII

FUTURO

Interesante que Kardec toque un tema del cual, incluso en el presente, algunos dudan que sea posible, pese a que la física cuántica lo estima posible: EL FUTURO. Para muchos, considerar la existencia del futuro es sinónimo de predestinación, porque suponen que, si el futuro ya está escrito, entonces nada podemos hacer para evitarlo, lo que los lleva a no tomar en serio la vida misma, porque si igual ocurrirá lo que está escrito pues para qué preocuparse de ‘Progresar’ si en definitiva se ‘Progresará’ hasta donde haya sido escrito. Pero ocurre que, lo que realmente ocurre es que no existe un futuro, sino que existen muchos futuros posibles y el futuro cierto o realizable dependerá de lo que cada uno de nosotros haga con las Pruebas que se nos presenten en el transcurso del tiempo.

Nuestro Amoroso Padre Dios es tan Omnipotente, Omnisciente, Omnipresente, … DIVINO que Proyecta, tanto para cada uno de nosotros como colectivamente, varios futuros posibles y, en cada uno de esos futuros posibles, dibuja Pruebas para evaluar el uso que le daremos a nuestro Libre Albedrío. Luego, el futuro cierto o realizable será aquel que se accione según las decisiones que tomemos al responder la Prueba. Así pues, a una persona se le puede presentar la oportunidad de comprar un arma de fuego, por lo que tendrá la oportunidad de decidir -Libre Albedrío- si comprarla o no. Si la compra entonces tendrá la oportunidad de escoger -Libre Albedrío- si llevarla para todas partes o dejarla guardada en casa. Si decide portarla para todos lados pues probablemente se le presentará la oportunidad de utilizarla para evitar algún asalto o simplemente para lucirla. Si decide dejarla en casa pues deberá decidir si dejarla a la vista o guardarla en un lugar seguro… Como pueden apreciar, un único evento -posibilidad de comprar un arma- puede proyectar varios eventos futuros posibles y cada uno de esos eventos generará diferentes futuros posibles y algunos pudieran ser en extremo nefastos, como la posibilidad de caer preso por asesinar a alguien o de que ocurra alguna muerte accidental. Queda claro que, todo futuro depende de lo que nosotros hagamos en el presente y es por esta razón que, si bien es cierto que nuestro Amoroso Padre Dios Conoce los futuros posibles aún no Conoce el futuro cierto porque éste dependerá de lo que cada uno de nosotros hagamos en el presente.

(371):  868. ¿Puede el futuro ser revelado al hombre? – “En principio, el porvenir se le oculta, y sólo en casos raros y excepcionales permite Dios su revelación”. (Estos casos excepcionales, que nuestro Amoroso Padre Dios nos Puede Revelar, son aquellos futuros que se proyectan con mayor probabilidad de ocurrencia, en atención a la moda de nuestras preferencias o el uso que acostumbremos a darle a nuestro Libre Albedrío. Esto es lo que ocurre con las Revelaciones acerca del Fin de los Tiempos, que nuestro Amoroso Padre Dios les adelantó a Daniel, a Juan y a algunos otros Profetas, a quienes les informó de los eventos sociales -colectivos- que ocurrirían al Final de los Tiempos. No obstante, nuestro Amoroso Padre Dios no puede informar sobre la fecha exacta de ocurrencia de esos eventos, porque los mismos dependen de lo que hagamos los seres humanos, tanto individual como colectivamente, con los eventos que se estén desarrollando en nuestro presente. Si al ver las guerras que se han activado, los desastres naturales que están ocurriendo y las muchas enfermedades que se están reactivando, los seres humanos decidimos en colectivo abandonar nuestros apegos materiales y comenzamos a acercarnos más a Dios, pues evidentemente, aquello que vislumbró Daniel, Juan y otros tantos Profetas, no culminará con el Final de los Tiempos. Pero como son muy pocos los que han reconocido las Señales descritas por Daniel, Juan y otros Profetas, pues tengan la seguridad de que el Fin de los Tiempos ocurrirá en estos días).

REFLEXIONES DE KARDEC

Interesante las reflexiones que Kardec infiere acerca de lo que los Espíritus Superiores le comentan acerca del futuro, por eso las colocaré a continuación, con algunas observaciones:

Lo mismo acontece entre los hombres. Por muy capaz que sea un aspirante, por mucha que fuere la certidumbre que tenga de que triunfará, no se le confiere ningún grado sin examen previo, esto es, sin someterlo a prueba (Y como el resultado de la Prueba sólo se puede conocer después de haberla presentado pues el futuro cierto o realizable únicamente ocurrirá en atención a las respuestas que demos a las Pruebas. Mientras, sólo podremos hablar de FUTURO PROBABLE). De igual manera, el juez sólo condena al acusado sobre la base del acto consumado y no por la presunción de que pueda o deba cometer ese acto (Aunque nuestro Amoroso Padre Dios Conoce el futuro probable, con una precisión de casi el 100%, en atención a Su Justicia, jamás puede otorgar puntajes a las Pruebas, hasta que éstas no hayan concluido. De allí que, el futuro probable sólo será cierto después de presentada la Prueba). Cuanto más reflexionamos sobre las consecuencias que resultarían, para el hombre, del conocimiento del futuro, tanto más vemos cuán sabia ha sido la Providencia al ocultárselo. La certidumbre de un acontecimiento dichoso lo sumergiría en la inacción. La de un suceso desgraciado, en el desánimo. En uno y otro caso sus fuerzas se verían paralizadas. De ahí que el porvenir sólo se muestre al hombre como un objetivo que debe alcanzar mediante sus esfuerzos, pero sin que conozca la serie de pruebas porque debe pasar para alcanzarlo. El conocer todos los incidentes del camino le quitaría su iniciativa y el uso de su libre albedrío. Se dejaría deslizar por la pendiente fatal de los acontecimientos sin ejercer sus facultades. Cuando el buen éxito de algo es cosa segura, ya no nos preocupamos del asunto(Para el Espíritu Encarnado -hombre-, Conocer el futuro probable pudiera degenerar en la NO EJECUCIÓN DEL FUTURO PROBABLE, porque disminuiría el esfuerzo por alcanzarlo, en atención a considerarlo inevitable. Alguno que se enterara que le ocurrirá un evento nefasto al volar en un avión, con seguridad evitaría viajar en aviones, para evitar el evento nefasto, que quizás ha sido dispuesto como una Prueba, necesaria para ‘Crecer Espiritualmente’. Igual ocurriría con aquel que se entere que será el CEO de una gran empresa, porque muy probablemente no se esforzará por superar las posibles trabas que se le presenten para lograr constituir la empresa, debido a que se confiará en el conocimiento previo de un futuro probable, que sólo será cierto si se esfuerza por superar todos los obstáculos que le supondrán crear esa empresa).



 

martes, 2 de abril de 2024

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte LXXXII

LXXXII.LEYES MORALES – Libro III / Capítulo X: LEY DE LIBERTAD / Parte VI

TOTAL LIBERTAD DE ESCOGER

Los Espíritus Superiores le aseguran a Kardec que, la libertad de elección de los Espíritus es absoluta, motivo por el cual podemos asegurar que todo lo nos ocurre en cada una de nuestras vidas, ya sea para bien o para mal, ha sido ‘Planificado’ por nuestros Espíritus. También han dejado en claro que, no todo lo que parece bueno realmente lo es y no todo lo que parece malo realmente lo es.   

(370): 864. Si hay personas a las cuales la suerte parece ser contraria, otras en cambio dan la impresión de verse favorecidas por ella, por cuanto todo les sale bien. ¿A qué se debe esto? – “Con frecuencia es porque estas últimas saben hacer mejor las cosas. Pero también puede tratarse de una clase de pruebas. El buen éxito las embriaga, se confían a su destino y muchas veces pagan más tarde esos mismos triunfos mediante crueles reveses, que con prudencia hubieran podido evitar”. (En atención a la ‘Total Libertad de Escoger’, muchos Espíritus ‘Escogen Vivencias Materiales’ de mucha fortuna, quizás a los fines de evitar sufrimientos o quizás como un medio de ayudar a los demás, pero, durante el transcurso de la vida misma, muchos son los que sucumben ante los excesos de fortuna y terminan perdiendo la vida sin lograr ‘Progresos Espirituales’. Así pues, aquello que muchos consideran ‘buena fortuna’ suele transformarse en una ‘mala fortuna’, al olvidarse de lo que han venido a hacer a este Mundo y desaprovechar la ‘buena fortuna’ para ayudar a otros a superar sus ‘malas fortunas’. Ocurre igual con las aparentes ‘malas fortunas’ las cuales suelen ser propiamente Pruebas, ‘Planificadas’ por nuestros Espíritus, para lograr algún ‘Progreso Espiritual’, por lo que, si en vez de quejarse de la aparente ‘mala fortuna’, se medita sobre lo ‘Planificado’, se pueden aprovechar esas aparentes ‘malas fortunas’ para ‘Progresar Espiritualmente’).  

865. ¿Cómo explicar la suerte que favorece a algunas personas en circunstancias en que no intervienen de ningún modo ni la voluntad ni la inteligencia: en el juego, por ejemplo? – “Ciertos Espíritus han escogido de antemano determinados tipos de placer. La suerte que se les muestra propicia constituye una tentación. El que como hombre gane, perderá como Espíritu. Es una prueba para su orgullo y su codicia”. (Ciertamente somos ‘Libres de Escoger’ vivir una vida material placentera, pero frecuentemente, los placeres materiales nos alejan del ‘Progreso Espiritual’ porque generan en nosotros ‘apegos materiales’, los cuales finalmente nos conducen al vicio por lo material, evitando nuestro ‘Perfeccionamiento’. Luego, como el ‘Perfeccionamiento Espiritual’ es nuestro ‘Objetivo Principal’, pues, ya sea que nos guste o no, en alguna vida nuestros Espíritus logran comprender y aceptar la necesidad de ‘Perfeccionarse Espiritualmente’ y, al observar la cantidad de barro que cubre sus Periespíritus, se percatan de las vidas perdidas y deciden ‘Planificar Vidas’ bastante sufridas, a los fines de deslastrarse de la cantidad de barro que recubre sus Periespíritus, alejándose por la fuerza del sufrimiento, de sus apegos materiales).  

LA NECESARIA FATALIDAD

Así pues, en atención a las vidas vividas despreocupados del ‘Progreso Espiritual’, muchos Espíritus ‘Planifican’ vidas bastante desafortunadas, procurando, con estos infortunios o fatalidades, reconocer la necesidad existencial de ‘Acercarnos a Dios’, a los fines de que nos Ayude a superar o a lo menos a soportar las fatalidades, reconociéndolas como Pruebas, ‘Escogidas o Planificadas’ por nuestros Espíritus, a los fines de ‘Perfeccionarnos Espiritualmente’. 

(371): 866. Así pues, la fatalidad que pareciera presidir los destinos materiales de nuestra vida, ¿sería también un efecto de nuestro libre albedrío? – “Tú mismo has elegido tu prueba. Cuanto más ruda sea y mejor la soportes, tanto más te elevarás. Aquellos que pasan su vida en medio de la abundancia y de la dicha humana son Espíritus cobardes que permanecen estacionarios. Por eso, el número de infortunados es muy superior al de los felices de este mundo, puesto que los Espíritus en su mayoría buscan la prueba, que les será más fructífera. Demasiado bien se les demuestra la futilidad de vuestras grandezas y placeres. Por otra parte, la vida más venturosa es siempre agitada y perturbada: no es sólo el dolor quien produce contrariedades”. (Es muy frecuente ver a las personas que sufren alguna Prueba, manifestada en situaciones de vida dolorosas o penosas, quienes, al no soportar el peso de la Prueba, reniegan de Dios, en vez de buscarle con mayor empeño. Esto es porque, pocos son los que se hacen ‘Conscientes’ de que Dios no quiere para nada que sus hijos sufran, por lo que se hace concluyente que, si están sufriendo, es porque son sus hijos los que han ‘Escogido sufrir’ -Libre Albedrío-. De Allí que, la solución al problema comienza por reconocer y aceptar que, las duras Pruebas, han sido ‘Planificadas’ por nosotros mismos, a los fines de ‘Aprender algún Conocimiento’, que nos ayude a ‘Crecer Espiritualmente’. Reconociendo esta realidad sólo nos queda meditar la situación de vida que nos está incomodando, para descubrir lo que puedo ‘Aprender’ de tal incomodidad, sobre todo procurando discernir cómo tal situación puede ayudarnos a ’Crecer Espiritualmente’.

Es interesante la información que nos dan los Espíritus Superiores acerca de la enorme cantidad de personas que sufren las duras vivencias de este Mundo, en comparación con la poquísima cantidad de personas que viven plácidamente, disfrutando de los bienes materiales a manos llenas y hasta desperdiciándolos, mientras a otros les hace tanta falta. Según afirman: “El número de infortunados es muy superior al de los felices de este mundo, puesto que los Espíritus en su mayoría buscan la prueba, que les será más fructífera”. Tristemente, quizás al Velo que se nos coloca antes de Reencarnar, muchos son los Espíritus a quienes se les olvida la razón de sus infortunios y reniegan de las Pruebas, lo que los incapacita para superarlas. Una vez más, la solución a este triste problema es HACERNOS CONSCIENTES DE LA RAZÓN DE LA EXISTENCIA DE LAS PRUEBAS, a los fines de esforzarnos por descubrir el motivo por el cual las hemos ‘Planificado’, recordando siempre que: Cuanto más ruda sea y mejor la soportes, tanto más te elevarás”. Y mantengan siempre presente que: “Aquellos que pasan su vida en medio de la abundancia y de la dicha humana son Espíritus cobardes que permanecen estacionarios”, quienes, con seguridad, en alguna próxima vida, tendrán que ‘Planificar’ nacer y vivir en países altamente decadentes, a los fines de poder deslastrarse de sus muchos vicios acumulados, simplemente porque es Misión de todos los Espíritus el ‘Perfeccionarse’).