jueves, 24 de octubre de 2024

SAMADHI III: El Camino Sin Sendero/Parte XV

SIEMPRE LISTOS

Aunque ciertamente ‘Alcanzar Samadhi’ no es para todo el Mundo, porque NO TODOS están preparados para tan hermosa Bienaventuranza, evidentemente es nuestra prerrogativa prepararnos para ‘Alcanzar Samadhi’, acostumbrando a nuestro Cuerpo y a nuestra Mente para ‘alcanzar la quietud plena’, mientras continuamos esforzándonos por ‘Crecer en el Conocimiento’, que nos ayude a hacernos ‘Conscientes de nuestro Amoroso Padre Dios’, lo cual es lo que hemos venido a hacer a este Mundo. Esto ha de ser así porque, NINGUNO DE NOSOTROS SABEMOS EN QUE ‘NIVEL DE CONSCIENCIA’ NOS ENCONTRAMOS, POR LO QUE TODOS DEBEMOS CONSIDERAR LA POSIBILIDAD DE ENCONTRARNOS BASTANTE CERCA DE RECIBIR LA INVITACIÓN PARA ‘ALCANZAR SAMADHI’. Es decir, es probable que muchos de nosotros estemos muy cerca de ser invitados a ‘Alcanzar Samadhi’, debido a que nos encontramos en ‘Altos Niveles de Consciencia’ y lo que necesitamos es cumplir con ciertas tareas ‘Planificadas antes de Reencarnar’ para lograr ‘Alcanzar Samadhi’ y, como esto puede ocurrir en cualquier momento, ES IMPORTANTE QUE DIARIAMENTE NOS PREPAREMOS PARA ‘ALCANZAR SAMADHI’.  

«Si crees que entiendes el Samadhi después de ver esta película entonces te has perdido lo que se dice. Sería como confundir el menú con la comida. Para saborear la verdad se necesita una verdadera voluntad para ver los patrones de la auto-estructura que percibes como ‘tú’. Requiere una profunda excavación, una cirugía profunda en la mente y la liberación de samskaras. Un profundo desmantelamiento, una profunda humildad de la estructura del yo. Para realizar el Samadhi uno se rinde al anhelo de unión del alma. Debes querer realizar la Fuente Única más que cualquier cosa en la matriz de la mente, más que cualquier cosa en el mundo externo. Las búsquedas externas parecerán huecas y sin sentido. La verdadera meditación, la verdadera auto-indagación, es entrar en el ahora donde todo se experimenta. Todo se revela. Todo surge y desaparece dentro de un campo de ecuanimidad y amor. Hasta que se realice lo eterno uno debe trabajar con paciencia y perseverancia, de todo corazón, con humildad, quemando sus patrones, sus preferencias, sus condicionamientos. Uno no puede hacer que el despertar suceda utilizando la mente condicionada. Ocurre aparentemente por accidente, pero la práctica de presencia nos hace propensos a los accidentes». (Es preciso tener presente esta última frase: “la práctica de presencia nos hace propensos a los accidentes”, porque Samadhi ocurrirá cuando estemos preparado y listos para aceptar la invitación de entrar en Samadhi. Cuando por primera vez ‘Alcances Samadhi’, aunque sea por un breve segundo, te extrañarás de haberlo logrado y te preguntarás cómo lo lograste y, tristemente en ese momento, saldrás de Samadhi, simplemente por permitir que tu Mente piense en lo ocurrido. Esto ocurre porque, los primeros accesos a Samadhi parecerán accidentales, pero realmente serán el resultado de nuestra preparación esforzada por ‘Alcanzar Samadhi’. Esta preparación anticipada se constituye por la suma de todos nuestros esfuerzos por ‘Alcanzar Samadhi’, incluso si estos esfuerzos no estaban dirigidos a ‘Alcanzar Samadhi’, sino más bien a reconocer y aceptar nuestra Identidad Ontológica y la Presencia Plena de nuestro Amoroso Padre Dios. Es decir, nuestros esfuerzos continuos por Conocer a nuestro Amoroso Padre Dios, aunque nunca hayamos oído de Samadhi, en atención a los ‘Conocimientos Adquiridos’ y a los ‘Niveles de Consciencia Alcanzados acerca de nuestro Amoroso Padre Dios’, en algún momento ‘Alcanzaremos Samadhi’, como accidentalmente, simplemente porque hemos ‘Alcanzados los Niveles de Consciencia’ necesarios para ‘Alcanzar Samadhi’. De manera que, ES PRECISO JAMÁS CLAUDICAR EN NUESTROS ESFUERZOS POR ‘ALCANZAR SAMADHI’, AUNQUE POR MUCHO TIEMPO, DESPUES DE MUCHÍSIMOS INTENTOS, NO LOGREMOS ‘ALCANZAR SAMADHI’, PORQUE ESTO SIEMPRE DEPENDERÁ DE UNA INVITACIÓN DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS PARA ACCEDER A SAMADHI Y ESTA INVITACIÓN DEPENDE DE QUÉ TANTO ‘CONOCEMOS A NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS’. ¿Acaso esperas entrar al Castillo de un Rey sin ser invitado? ¿Acaso esperas ser invitado sin previamente conocer al rey?).

MANTENERSE DESPIERTOS

Durante el desarrollo de estos Artículos, referidos a Samadhi, les he comentado en diversas oportunidades un dato curioso: “Si en nuestra terrible actualidad, se logran ‘Despertar’ el 30% de los Espíritus Encarnados en nuestro Mundo, es posible que las terribles Profecías, acerca del Fin de los Tiempos, se prorrogarán”. También les he dicho que, según mi humilde opinión, los nefastos acontecimientos que darán paso al Fin de los Tiempos son inevitables, porque considero que difícilmente se ‘Despertarán’ y más difícilmente aún se mantendrán ‘Despiertos’ el 30% de los Espíritus Encarnados en nuestro Mundo. De esto estoy absolutamente seguro por NO HAY NADA MÁS DIFÍCIL EN ESTE MUNDO MATERIAL QUE MANTENER NUESTROS ESPÍRITUS ‘DESPIERTOS’. De hecho, incluso muchas de las tradiciones y cultos religiosos han sido diseñadas para mantener los Espíritus de los creyentes en un letargo absoluto, que les impide a nuestros Espíritus Crecer, porque nos mantienen atados a ‘creencias obsoletas’.

Ciertamente, muchos de las tradiciones, ritos y cultos religiosos, que hoy en día aún se practican, fueron necesarios para ‘Crecer Espiritualmente’ durante tiempos pasados, pero suponer que esos ritos, costumbre y tradiciones religiosas siguen siendo efectivas para ‘Crecer Espiritualmente’ en nuestros tiempos, es como suponer que un niño logrará ser adulto comiendo compotas toda su vida, sin permitirse pasar jamás a alimentos más sólidos. Es también suponer que, nuestro Amoroso Padre Dios es estático, cuando en realidad Es Absolutamente Dinámico, por lo que, JAMÁS CONOCEREMOS A DIOS SI DEJAMOS DE ESFORZARNOS POR CONOCERLE CADA DÍA UN POCO MÁS. Cada una de las religiones, que hoy en día se practican en nuestro convulsionado Mundo, han sido Creadas por nuestro Amoroso Padre Dios para ayudarnos a ‘Acercarnos a Él y Conocerle’, por lo que, si por seguir instrucciones de nuestros líderes eclesiales, evitamos ‘Conocer lo que nuestro Amoroso Padre Dios nos ha Revelado acerca de sí mismo, en los Códigos de otras religiones, pues no ‘Conoceremos Plenamente a nuestro Amoroso Padre Dios’.

Ocurre también que, mientras estamos revestidos de materialidad es casi imposible mantener nuestros ‘Espíritus Despiertos’, porque el día a día de nuestro Mundo Material, exige de nosotros que nos olvidemos un poco -quizás demasiado- de nuestras necesidades espirituales. El trabajo, los estudios, los hijos, las parejas, las fiestas, … y el necesario descanso de todas estas actividades, nos impiden dedicarle tiempo a nuestro ‘Crecimiento Espiritual’. De hecho, es por esta razón que existen los rituales, las costumbres, las tradiciones religiosas, muchas veces obligatorias, porque lo que persiguen es que le dediquemos algo de tiempo a nuestro ‘Crecimiento Espiritual’, pero tristemente muchos son los que realizan estas manifestaciones religiosas con mucho desdén, porque se sienten obligados a cumplir con estos ritos y consecuentemente, al ejecutarlos, no les sirven de mucho, incluso de nada, para ‘Crecer Espiritualmente’.

También siempre habrá de ocurrir que, nuestro Cuerpo, apoyado por nuestro Periespíritu, constantemente demandará de nosotros que le complazcamos en sus inclinaciones por disfrutar de las cosas materiales (comida, fiestas, sexo, viajes, … descanso) lo que nos restará tiempo para aplicarlo en nuestro ‘Crecimiento Espiritual’. Como podrán apreciar, se torna verdaderamente difícil mantener nuestros ‘Espíritus Despiertos’, en medio de un bombardeo constante de materialismo, en un Mundo en donde todas las cosas y todas las personas nos mueven, todos los días y a cada rato, a ocuparnos de las cosas materiales, en detrimento de las espirituales. De hecho, como les he comentado, muchos Espíritus que pudiéramos considerar ‘Despiertos’, en atención al ‘Conocimiento’ que tienen de El Reino Espiritual, le dedican tanto tiempo a convencernos de nuestras potencialidades espirituales, para aplicarlas en beneficio de nuestra existencia material, procurando satisfacer a nuestros Cuerpos, en sus deseos materiales, que realmente no podemos estar seguros de que sean ‘Espíritus Despiertos’, sino que quizás se ‘Despertaron’ pero se volvieron a dormir, al cederle nuevamente el control de la Nave a sus Periespíritus, para que continue identificándose con las necesidades materiales del Cuerpo y ocupándose en satisfacerlo.  

«Cuando liberamos nuestra energía interior, nuestra vitalidad interior, de su prisión en estructuras de pensamiento patológicas se libera para conectarnos con niveles superiores de la mente. La energía es lo que nos conecta a todos. Otro nombre para esta energía es amor. Todos los verdaderos maestros espirituales dicen que el amor es la verdadera religión. El amor es la religión del futuro. No puede ser institucionalizado, sistematizado, o condicionado. El amor es inseparable de la realización de la única conciencia primordial. Amar es ser UNO CON. La brisa del amanecer tiene secretos que contarte. No vuelvas a dormirte. Debes pedir lo que realmente quieres.  No vuelvas a dormirte. La gente va y viene a través del umbral donde los dos mundos se tocan. La puerta es redonda y está abierta. No vuelvas a dormir». (Samadhi es posible gracias a que, aunque ciertamente nuestros Espíritus están Encarnados, nunca dejamos de formar parte de nuestro Amoroso Padre Dios. Lo que nos impide ver esta realidad es un frágil Velo, que se nos coloca antes de Reencarnar. Pero la hermosa realidad es que, JAMÁS DEJAMOS DE FORMAR PARTE DEL ÉTER QUE NOS DA LA ESENCIA EXISTENCIAL, TANTO ESPIRITUAL COMO MATERIAL. Consecuentemente, aunque desde nuestra Tercera Dimensión no logremos percatarnos que todos somos parte de un todo, el hecho cierto es que formamos parte de La Unidad Infinita de Dios, por lo que, NUESTRA ESENCIA ES LA MISMA ESENCIA DE DIOS, LA CUAL ES EL AMOR. Cuando todos logremos comprender y aceptar esta hermosa realidad entonces seremos felices, porque todos estaremos ‘Conscientes del Servicio’ que debemos prestar a nuestros Hermanos, los cuales son los Espíritus que habitan en el resto de las cosas Creadas -materiales o no-, que comparten nuestro Mundo, tanto desde el más acá como desde el Más Allá.

Justamente ‘Alcanzar Samadhi’ implica darle muerte al ‘Ego’, entendiendo esto como la inexorable necesidad de desidentificar a nuestros Periespíritus de las necesidades materiales de nuestros Cuerpos. Es decir, para ‘Alcanzar Samadhi’ se hace necesario que el ‘individualismo’ desaparezca, lo que implica dejar de pensar en mí –‘Ego’ = ‘Yo’- y esforzarme por pensar en los demás. De hecho, EL AMOR SE DEMUESTRA CON EL SERVICIO Y EL RESPETO QUE LE OTORGAMOS AL SER AMADO, por lo que, aquel que pretenda ‘Alcanzar Samadhi’ para un beneficio propio jamás lo logrará).   



Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo


 

SAMADHI III: El Camino Sin Sendero/Parte XIV

ANTES DE

Frecuentemente Daniel nos insiste en que no existe una técnica para ‘Alcanzar Samadhi’, porque cualquier técnica que intentemos aplicar al comenzar a meditar para ‘Alcanzar Samadhi’, por el simple hecho de significar un esfuerzo mental por recordar la técnica, pues nos impedirá ‘Alcanzar Samadhi’, debido al movimiento per se de nuestra mente para intentar recordar la técnica. Es por esta razón que, frecuentemente les recomiendo que se ejerciten constantemente, en su día a día y a cada rato, en algunas de las técnicas que se pueden utilizar para ‘Alcanzar Samadhi’. Es decir, no esperemos a estar sentados para comenzar nuestras meditaciones para entonces comenzar a recordar cómo debemos respirar. Debemos acostumbrar a nuestros Cuerpos a que su forma de respirar, en el día a día, sea la que se requiere para ‘Alcanzar Samadhi’ y así no requeriremos de ocupar nuestra mente tratando de recordar cómo debemos respirar. No esperemos a estar en Samadhi para tratar de comprender qué cosa es Samadhi, porque si por cosas de Dios logras ‘Alcanzar Samadhi’, con seguridad saldrás inmediatamente de ese Glorioso Estado, simplemente porque tu mente se asustará al no comprender que EN SAMADHI NO SE CUMPLEN LAS LEYES FÍSICAS, propias de nuestra Tercera Dimensión. De allí que, se hace imperativo que acostumbremos a nuestra mente a reconocer y aceptar que hay Dimensiones Superiores a la Tercera Dimensión en donde no se cumplen las Leyes Físicas, para que, al momento de ‘Alcanzar Samadhi’ no se asuste porque se siente como flotando en el espacio sideral, ni se pregunte cómo es posible esto.

«No hay ninguna técnica para realizar la conciencia primordial. Ningún proceso que pueda aprenderse. Ninguna fórmula que pueda practicarse. Lo que quiero decir puede ser recibido en un instante, en un flash. Es precisamente el abandono de todas las fórmulas, todo el saber y todo el hacer, todas las agendas egóicas que crean las condiciones óptimas para que la conciencia primordial despierte. Si trato de decirte cómo ser consciente entonces estarás prestando atención a mis palabras o haciendo algo que te he dicho, en lugar de ser consciente de lo que realmente está sucediendo en el ahora. Tienes que ser tan consciente de lo que ES, tan íntimo con la existencia que no hay preferencia, no hay un yo o un “yo” en ella. Habitas o fusionas conciencia en lo que está sucediendo. Cuando abandonas la actividad egóica, te conviertes en lo que está surgiendo. En realidad eso no es cierto. Más bien es la ilusión de separación la que desaparece. La verdad es que nunca estuvimos realmente separados. Los maestros espirituales han dado la instrucción para alcanzar el Samadhi, “Quédate quieto y sabe”. Quédate quieto y conoce el verdadero Ser, la conciencia primordial más allá del nombre y la forma. Quédate quieto y conoce que eres Dios, el verdadero Ser, la naturaleza de Buda». (Pero cómo quedarnos quietos si no entrenamos para aquietar no sólo nuestro Cuerpo sino también nuestra mente. La única forma de permanecer efectivamente quietos, mientras realizamos los ejercicios propios para ‘Alcanzar Samadhi’, es que continuamente entrenemos nuestro Cuerpo y nuestra mente para permanecer quietos, cada vez que así se los solicitemos. Quizás lo más difícil de entrenar para permanecer quieta es a nuestra mente, porque ella no tiene la culpa de pensar continuamente, tanto cuanto para eso existe. Es por esto que, les daré algunas recomendaciones para lograr disminuir los pensamientos que nos impiden aquietar nuestra mente. Recuerden que, estas técnicas se harán realmente efectivas y eficientes si nos ejercitamos todos los días y la mayor cantidad de veces posibles, hasta que nuestro Cuerpo y Mente asuman estás técnicas como parte sí mismos, para que, al momento de realizar nuestros ejercicios para ‘Alcanzar Samadhi’ no ocupemos nuestra mente intentando recordar cómo respirar y cómo evitar la mayor cantidad de pensamientos.

1.- Apreciar la belleza de la imperfección, lo incompleto y lo temporal. Esto implica reconocer y aceptar que todo lo que nos ocurre ha sido ‘Planificado’ por nosotros mismos, antes de Reencarnar, por lo que nada debe generar en nosotros alguna preocupación, sino que más bien debemos tratar de aprovechar todo acontecimiento para ‘Aprender’ lo que habíamos ‘Planificado Aprender’. Además, siempre debemos tener presente que ninguna vivencia -buena o mala- es eterna, sino que todo es temporal, por lo que no debemos de otorgarle mucho valor o aprecio a las cosas o vivencias materiales y mucho menos sufrir ellas, porque siempre serán pasajeras o efímeras. 

2.- Aceptar los pensamientos intrusivos sin juzgarlos. Se consideran pensamientos intrusivos aquellas ideas que parecen estar atascadas en nuestra mente, los cuales, cuando se transforman en pensamientos recurrentes, pueden llegar a causar angustia y malestar en la persona que los padece. Estas ideas recurrentes suelen ser el resultado de nuestros deseos o de nuestros sufrimientos materiales, porque se nos hace difícil dejar de pensar en aquello que nos preocupa. Así pues, si logramos hacer parte de nuestras vidas la primera técnica -arriba anotada- comprenderemos que todo en la vida es imperfecto y transitorio, incluso aquello que parece perfecto, por lo que no tiene sentido preocuparnos por aquello que, tarde o temprano dejará de existir. Es decir, NO EXISTE NADA MATERIAL QUE MEREZCA NUESTRA ATENCIÓN PORQUE TODO LO MATERIAL ES TEMPORAL. Además, no tiene sentido juzgar algún pensamiento como bueno -lo que deseo- o como malo -lo que me hace sufrir- porque en definitiva todas son ‘Experiencias que Planificamos Vivir’ y si las ‘Planificamos’ han de ser inevitables, ya sean buenas o malas, por lo que, NUESTRA ÚNICA OCUPACIÓN ES DESCUBRIR LO QUE ESPERÁMOS APRENDER DE ESAS EXPERIENCIAS.  

3.- No dejarte llevar por tus pensamientos y emociones. Al igual que las dos técnicas anteriores, esta técnica implica reconocer y aceptar que TODO LO MATERIAL ES EFÍMERO, POR LO QUE NO DEBEMOS PRESTARLE LA MAYOR ATENCIÓN. Consecuentemente, si aquello en los que pensamos no es realmente importante, pues evidentemente NUESTROS PENSAMIENTOS NO DEBEN GENERAR EN NOSOTROS NINGÚN TIPO DE EMOCIÓN. Ahora bien, cuando nuestros pensamientos generan en nosotros emociones, es preciso que le dediquemos cierto tiempo a evaluar el porqué de esas emociones, a los fines de descubrir que tan importante son para nosotros esos pensamientos y procurar reformular esos niveles de importancia, hasta que nuestras mentes comprendan lo poco importantes que son.   

4.- Sumergirse en la naturaleza durante 30 minutos a una hora, respirando profundamente y conectando con los sentidos. Puedes escuchar música relajante o simplemente disfrutar del silencio. El más importante beneficio que obtenemos de esta técnica es que nuestro Cuerpo y nuestra Mente Aprenden a apreciar la simplicidad de las cosas y de las ‘Experiencias de Vida’, lo que nos ayuda a mantenernos serenos en todo momento de nuestra vida. Esta serenidad se hará más evidente cuando estemos realizando los ejercicios ascéticos místicos para ‘Alcanzar Samadhi’.

5.- Practicar la atención plena y la observación sin juicio de los pensamientos. Fortalece la capacidad de dejar ir los pensamientos intrusivos. Aprovechando los días de práctica de la técnica anterior, procuremos realizar los siguientes ejercicios:

·       Siéntate en una posición cómoda con la espalda recta

·       Cierra los ojos o fija la mirada en un punto delante de ti

·       Concéntrate en la respiración, sintiendo la entrada y salida del aire en tu Cuerpo.

·       Cuando surjan pensamientos, obsérvalos sin juicio y vuelve suavemente tu atención a la respiración.

6.- Analizar nuestras experiencias y acciones pasadas, para aprender de ellas y crecer como personas. Unos de los pilares sobre los que descansa Samadhi es el ‘Conocimiento Supremo’ y este ‘Conocimiento’ debe ser cultivado y alimentado desde nuestras primeras Encarnaciones. De hecho, hemos venido a este Mundo justamente a ‘Crecer en el Conocimiento’, resultante del ‘Aprendizaje’ obtenido con nuestras ‘Experiencias de Vida’. Luego, nadie ‘Alcanza El Conocimiento Supremo’ mágicamente, sino que éste es el resultado de nuestro esfuerzo por verdaderamente ‘Aprender de nuestras Experiencias de Vida’. De allí que, se hace infinitamente necesario que continuamente nos ocupemos en analizar todas nuestras ‘Experiencias de Vida’, a los fines de descubrir la ‘Enseñanza’ que esperaba obtener al ‘Planificar tales Experiencias’-buenas o malas-. Cuando identificamos nuestras ‘Experiencias de Vida’, podemos identificar patrones de comportamientos, que nos ayuden a superar posibles debilidades existenciales o a mejorar ampliamente aquellas fortalezas existenciales que hayamos venido cultivando, vida tras vida. Esto nos ayudará a tomar mejores decisiones en el futuro, al hacernos ‘Conscientes’ de que hemos venido a este Mundo para ‘Crecer Espiritualmente’.

7.- Aceptar que no puedes controlar todo y dejarlo ir. Gran parte de los pensamientos intrusivos, que frecuentemente bombardean nuestra mente, tienen que ver con lo que esperamos hacer en el futuro -cercano o no- y con situaciones de vida por resolver. Consecuentemente, la forma más eficiente para evitar esos pensamientos intrusivos es seguir el consejo de nuestro Amado Yeshuá: “CADA TIENE SU PROPIO AFÁN”, por lo que no se justifica pensar en algo que aún no ocurre o tratar de resolver alguna situación cuando aún no ha llegado el momento. Ocurre también que, hay situaciones de vida que parecieran ameritar una inmediata solución, pero que se nos ha complicado resolverlas, pues en esos momentos valdría la pena preguntarnos: “¿Realmente ‘Aprendí’ lo que ‘Planifiqué Aprender’ con esa ‘Experiencia de Vida’?”. Es decir, a veces nos mantenemos como enfrascados y no encontramos solución a alguna situación que ocupa continuamente nuestra mente, simplemente porque lo que ‘Planificamos Aprender con esa Experiencia de Vida’ aún no lo hemos ‘Aprendido’, por lo que la solución está en evaluar que ‘Enseñanza esperaba obtener de esa Experiencia’ y esforzarme por hacerme ‘Consciente del Conocimiento que esa Experiencia tenía que dejar en mi Vida’. También es frecuente que, algunas situaciones de vida parecieran no tener solución y tampoco pareciera que pudieran ‘Enseñarme’ algo, por lo que tengo que aceptar y reconocer que están fuera de mi control y consecuentemente debo dejarlas ir, o lo que es lo mismo: DEJAR DE PENSAR EN ESAS SITUACIONES DE LAS CUALES NO TENGO EL CONTROL.   

Muchas más son las técnicas que pudieran ayudarnos a entrenar nuestro Cuerpo y nuestra Mente para que, al momento de realizar nuestros ejercicios ascéticos místicos para ‘Alcanzar Samadhi’, logremos realmente la serenidad -mental y física- que se requiere para hacerlo. Pero recuerden que, estas técnicas no son para realizarlas al momento de ejecutar los ejercicios ascéticos místicos que nos permitirán ‘Alcanzar Samadhi’, sino que son técnicas o ejercicios que debemos practicar en nuestro día a día, hasta que su ejecución sea natural en nosotros y no requieran de ningún esfuerzo, ni metal ni físico, para ejecutarlos).

QUIETUD PLENA

Ciertamente, la ‘quietud plena’ en nuestra Tercera Dimensión es prácticamente imposible, porque todo en esta Dimensión se encuentra en movimiento. ¡Hasta el tiempo se mueve en esta precaria Dimensión!!! De manera que, por más que nos esforcemos en ‘alcanzar la quietud plena en esta Dimensión’, siempre habrá algo en movimiento que nos impedirá estar quietos. Una suave brisa, recorriendo nuestro rostro, con seguridad nos moverá a pensar en lo refrescante de esa brisa. El leve susurro, de una lejana canción, nos moverá a recordar algún momento, agradable o desagradable, vivido mientras escuchábamos esa canción. Incluso pensar en una palabra nos puede mover a recordar alguna hermosa canción y, sin querer queriendo, enseguida la cantaremos o por lo menos la tarareemos mentalmente.

No obstante, es posible ‘alcanzar la quietud plena’ al ‘Alcanzar Samadhi’, porque Samadhi es un Estado que nos traslada a Dimensiones Superiores a la Tercera Dimensión, en donde ni siquiera el tiempo se mueve. De manera que, no les extrañe que, si llegasen a ‘Alcanzar Samadhi’ por apenas un segundo, les parezca que estuvieron en ese Estado por horas, incluso días, simplemente porque en Samadhi el tiempo no existe. Es por esta razón que, si logras acallar tu Mente y tu Cuerpo, por apenas un segundo, es muy probable que durante ese segundo tu Espíritu logre ‘Alcanzar Samadhi’. Pero no se equivoquen, porque durante ese segundo todo tu Cuerpo y toda tu Mente deben encontrarse en ‘quietud plena’, sin un atisbo de movimiento. Es decir, ni siquiera un mísero pensamiento debe depositarse en nuestra Mente, pero resulta que, al evaluar si hay algún mísero pensamiento en mi Mente estaremos entorpeciendo nuestra ‘quietud plena’. Es por esta razón que, Daniel frecuentemente nos dice que: “Si crees que ya has ‘Alcanzado Samadhi’ realmente no lo has logrado”, porque el hecho mismo de pensar que estoy en Samadhi, me saca de Samadhi.

«Lo que se entiende por quietud es algo para lo que no tenemos ninguna palabra en nuestro sistema lingüístico moderno. La lengua sánscrita, la lengua de los yoguis, tiene términos más precisos que apuntan a lo no-dual. El término “shunyata” se traduce a menudo como vacío, quietud o vacuidad. La quietud es tal vez la palabra en Castellano más cercana, pero es inadecuada para describir algo que no pertenece a este mundo dualista. Lo que en realidad se realiza es la conciencia primordial que está más allá de la quietud y el movimiento. Más allá del tiempo. Es eterna, es el fundamento de tu ser, la naturaleza esencial de la realidad, la cual no cambia. En realidad está más allá del cambio y lo inmutable. Cuando realizamos nuestra verdadera naturaleza se hace evidente que el silencio y el ruido son una dualidad creada por la mente. La quietud y el movimiento son una dualidad creada por la mente. Todo es ya inherente dentro de esa quietud primordial. El movimiento del mundo es idéntico a la quietud. Estate quieto y sabe, estate en movimiento y sabe. Todo es vacío danzando. Esto no es algo filosófico, sino una forma diferente de interactuar con el mundo. En realidad se trata de desactivar la interfaz. Quitar la válvula reductora que es la autoestructura, y experimentar tu verdadera naturaleza sin mediación por la mente limitada. El llamado mundo exterior se trasciende al realizar la quietud, que cuando se realiza incluye todo aquello que trasciende». (Lo que hace casi imposible ‘Alcanzar Samadhi’ la falta de ‘Consciencia’ de lo que realmente somos y de lo que hemos venido a hacer a este Mundo. Consecuentemente, aquellos que se esfuerzan por ‘Alcanzar Samadhi’ sin primero tener claridad en lo que realmente son y sin haber cumplido gran parte de aquello que vinieron a hacer a este Mundo, pues difícilmente ‘Alcanzarán Samadhi’, porque les será muy difícil evitar pensar en la dualidad de lo que viven y de lo que realmente son. Es decir, mientras haya tareas pendientes jamás podrán ‘Alcanzar Samadhi’, por mucho que le dediquen tiempo y esfuerzo por lograrlo. Esto es porque, SAMADHI ES REALMENTE UNA INVITACIÓN DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS A REENCONTRARNOS TAL Y COMO REALMENTE SOMOS, lo cual sólo es posible si hemos salido ampliamente de nuestra ignorancia primigenia. Y la prueba de que hemos ‘Progresado Intelectual, Moral y Espiritualmente’ -salir de nuestra ignorancia primigenia- es que reconocemos plenamente lo que somos y sabemos lo que hemos venido a hacer a este Mundo, lo cual hemos tratado de cumplir plenamente.

De manera que, SÓLO ‘ALCANZAN SAMADHI’ AQUELLOS QUE ESTÁN PREPARADOS PARA HACERLO, porque ya tienen claro lo que son y han cumplido casi a cabalidad con los que han venido a hacer a este Mundo. Estos son los que ya no manifiestan deseos de cosas materiales, dado que reconocen la futilidad de las cosas materiales y les da lo mismo si las tienen o no. Luego, si las tienen saben que esas cosas materiales existen con un propósito y procuran darle el uso conforme a su propósito, evitando los apegos. Ocurre entonces que, aquellos que han ‘Alcanzado este Nivel de Consciencia’, se acostumbran a aceptar su existencia en el Mundo Material sabiendo que no pertenecen a ese Mundo, por lo que les es indiferente. Consecuentemente, estos Bienaventurados, pueden trascender el Mundo Material sin perder la conexión con el Mundo Material, tanto cuanto saben que se encuentran en este Mundo Material con un propósito, el cual se debe cumplir, y mientras no se cumpla debo utilizar Samadhi sólo para el descanso y la recarga, no para quedarme allí perennemente. El mejor ejemplo de esto es Pedro, quien al haber sido invitado a estar en Samadhi en el Monte Tabor, quiso quedarse allí para siempre, habiendo tanto que hacer en el Mundo Material). 


Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo


 

viernes, 18 de octubre de 2024

SAMADHI III: El Camino Sin Sendero/Parte XIII

EN CONTINUO MOVIMIENTO

Todos los órganos de nuestro Cuerpo se encuentran en continuo movimiento sin necesidad de que nosotros le ordenemos moverse. Lo mismo ocurre con nuestra mente, que se encuentra en continuo movimiento, aunque nosotros no estemos ‘Conscientes’ de ese movimiento. CONTINUAMENTE ESTAMOS PENSANDO, ya sea que lo queramos o no. De allí que, SE HACE PRÁCTICAMENTE IMPOSIBLE CESAR TOTALMENTE LOS PENSAMIENTOS QUE SE GENERAN EN NUESTRA MENTE. No obstante, con cierta dedicación y ejercitación es posible disminuir la cantidad de movimientos que realizan nuestros órganos y más aún podemos ralentizar los movimientos de nuestra mente. De hecho, para que los grandes gurúes logren ralentizar los movimientos del corazón primero deben lograr ralentizar los movimientos de la mente. Lograr ralentizar los movimientos de nuestra mente, para luego ralentizar los movimientos de algunos de nuestros órganos, siempre exigirá de nosotros altos niveles de compromiso para lograrlo, porque requerirá de nosotros el esforzarnos por realizar ejercicios constantes y continuos que serán evaluados continuamente por nuestras mentes como algo innecesario y fraudulento, en atención a los casi inexistentes frutos que se logran en el corto tiempo, realidad que hace que muchos dejen de intentarlo, como si la mente les convenciera de dejar de intentar dominarlas.

«Cada vez que la mente se mueve inconscientemente, incluso el más mínimo movimiento, se debe al filtrado a través del condicionamiento de la autoestructura limitada. Cada vez que la mente se mueve inconscientemente se debe a alguna insatisfacción, lo que se llama dukkha en las antiguas tradiciones. ¿Cómo puedo liberarme de dukkha? ¿Cómo puedo liberarme de toda insatisfacción? Escucha atentamente. Para la mente limitada hay una paradoja. La mente egoica limitada escucha la pregunta y quiere saber cómo hacerlo, pero esa mente limitada no puede hacerlo. La mente limitada siempre fallará en cualquier intento de realizar Samadhi. Debe fracasar. La mente limitada no despierta. La conciencia primordial despierta de su identificación con la mente limitada. La mente limitada siempre fracasará en cualquier intento de alcanzar la quietud, porque la mente es movimiento. La mente misma ES movimiento, y este movimiento genera la experiencia del tiempo y el espacio, crea la separación. Es un proceso interminable de hacer. En el Camino sin Sendero despertamos de identificarnos con el personaje que hace, para reconocer la dimensión del Ser». (La mente continuamente está en movimiento porque todo lo que siente el Cuerpo requiere de la mente alguna respuesta. Por ejemplo, si bien es cierto que pareciera que para caminar no se requiriera de pensar, la realidad es que cada vez que damos un paso la mente piensa en ese paso, quizás no tan ‘Conscientemente’ como se debería, pero efectivamente piensa. Cuando oímos alguna palabra o pensamos levemente es alguna palabra, inmediatamente nuestra mente piensa en derivados de esa palabra y la conjuga con otras palabras para generar ideas o pensamientos, que ciertamente mantienen en movimiento nuestra mente.

TODO AQUELLO CON LO QUE INTERACTUAMOS GENERA EN NUESTRA MENTE ALGÚN PENSAMIENTO QUE INTENTA MANTENER NUESTRA MENTE ACTIVA EN EL ‘HACER’ Y NOS QUITA TIEMPO PARA DEDICARLE AL ‘SER’. Esto ocurre sobre todo cuando nuestra existencia material se siente insatisfecha en los deseos materiales del Cuerpo. Gran parte de los pensamientos que ocupan nuestra mente tienen que ver con los intentos de nuestra mente egóica por satisfacer los deseos del Cuerpo y esto ocurre incluso cuando las necesidades del Cuerpo están satisfechas. Al terminar de almorzar, además de ocupar nuestra mente con pensamientos evaluativos de lo que acabamos de comer, paralelamente nuestra mente está pensando en lo que cenaremos. Y esto ocurre casi de manera automática, sin que nos esforcemos por pensar en ello. Así pues, es frecuente que cada vez que nos encontramos realizando nuestros ejercicios de meditación, suele ocurrir que alguna pequeña molestia nos impide apaciguar nuestra mente, porque siempre tratará de solucionar la pequeña insatisfacción del Cuerpo, incluso cuando esta insatisfacción pudiera ser generada por el mismo Cuerpo, por órdenes de nuestra mente.

Aunque ustedes no lo crean, muchas veces no logramos una posición cómoda para meditar simplemente porque nuestra propia mente pareciera querer sabotear nuestros intentos por conectar con nuestro verdadero ser. De repente te pica la pierna, como si un mosquito te hubiera picado, en un lugar en donde no hay mosquitos. Otras veces una gota de sudor te corre desde la frente hacia los ojos, en un lugar con aire acondicionado, por lo que no deberías sudar. Puede que estés en un lugar aislado, lejos de otras casas y de repente sientes el olor de alguna rica comida que preparaba tu madre… NUESTRA MENTE TIENE SU PROPIA PERSONALIDAD Y SE ESFUERZA MUCHÍSIMO POR EVITAR QUE TOMEMOS EL CONTROL DE LA MENTE. Es por esta razón que lo que nos recomienda Daniel es que evitemos luchar en contra de esas sensaciones generadas por nuestra mente, evitando pensar en las sensaciones que producen en nuestros Cuerpos. ¡SIMPLEMENTE DÉJALO PASAR SIN PRESTARLE MUCHA ATENCIÓN NI A LAS SENSACIONES NI A LOS PENSAMIENTOS QUE ESTAS SENCIONES PRODUCEN EN NUESTRAS MENTES!!!  

Luego, la aparente ‘personalidad’ de nuestra mente es realmente la identificación de nuestros Periespíritus -Egos o Personas- con las necesidades de nuestro Cuerpo, por lo que podemos inferir que NUESTRO PERIESPÍRITU ES QUIEN SABOTEA NUESTROS INTENTOS POR MEDITAR. De manera que, la única forma de evitar el saboteo es desidentificar a nuestro Periespíritu de las necesidades y deseos del nuestro Cuerpo. Ayuda mucho en este necesario proceso bombardear nuestras mentes con información referente a El Reino Espiritual y lo que realmente es un Espíritu, además de recordarnos constantemente la precariedad de las cosas materiales, incluyendo nuestras Naves -Cuerpos-, a los fines de restarle importancia a los pensamientos que suelen sabotear nuestros intentos por meditar).  

DESIDENTIFICACIÓN

Toda la teoría acerca de Samadhi se basa en el hecho cierto de que realmente SOMOS ESPÍRITUS ENCARNADOS JUGANDO UN HERMOSO PERO MUY SERIO JUEGO EN UN PLANO TRIDIMENSIONAL EN EL CUAL DEBEMOS HACER USO DE LAS COSAS MATERIALES PARA SUSTENTAR NUESTRA NAVE -CUERPO- PERO EVITANDO ABUSAR DE ESAS COSAS MATERIALES. Pero ocurre que, la gran mayoría de los jugadores, al olvidar lo que han venido a hacer a este Mundo, terminan entregándose a los placeres de la carne, alejándose progresivamente de su propia naturaleza ontológica. Este alejamiento progresivo es el resultado de la identificación de una parte de nuestro Espíritu con las necesidades materiales de la Nave -Cuerpo-, lo que ha degenerado en el desconocimiento de lo que realmente somos al ocuparnos por satisfacer al Cuerpo olvidándonos de las necesidades de aquello que realmente somos.

En la práctica, Samadhi implica recordar y aceptar lo que realmente somos y procurar desarrollar eso que somos, evitando ocuparnos en demasía de las necesidades materiales propias de nuestra Nave -Cuerpo-. De allí que, para ‘Alcanzar Samadhi’ nos es preciso desidentificar nuestros Espíritus de las necesidades propias de nuestras Naves -Cuerpos-, evitando hacer lo que nos pide el Cuerpo y procurando encontrarnos con nosotros mismos. Luego, evitar hacer lo que nos pide el Cuerpo no implica dejarlo abandonado y a la deriva, porque entonces con seguridad nuestra Nave dejaría de funcionar, sino que debemos esforzarnos por proveerle a nuestro Cuerpo de lo que necesita para mantenerse en funcionamiento, pero evitando que el Cuerpo abuse o consuma esos bienes más allá de lo requerido para funcionar.   

«En Samadhi la separación entre el hacer y el ser desaparece. La separación es simplemente otro proceso mental. Cuando no hay pensamiento dentro de la estructura egóica condicionada entonces no hay problema. El Tú que crees ser es un proceso, un movimiento constante de pensamiento egóico; una colección de patrones y preferencias. Ese TÚ tiene que morir. El patrón patológico del TÚ tiene que terminar para que se realice Samadhi. Permite absorber esto: “Asatoma Sat Gamaya” -“Guíame de la falsedad a la Verdad”-, “Tamaso Ma Jyotir Gamaya” -“Guíame de la oscuridad a la luz”-. Despertar es ver la naturaleza del sufrimiento humano, de la condición humana. Es el reconocimiento de QUIÉN o QUÉ sufre». (La identificación de nuestro Periespíritu, con las necesidades materiales propias de nuestra Nave -Cuerpo-, es lo que da origen al ‘Ego’ o ‘pensamiento egóico’, tanto cuanto nuestra mente se acostumbra a pensar únicamente en las necesidades del Cuerpo y nuestro Periespíritu reconoce esas necesidades como propias del Espíritu diciendo: “Yo necesito tal cosa” y se esfuerza por conseguirla o ‘hacerla’, olvidándose de lo que realmente es -Espíritu-. En aquellos que logran ‘Alcanzar Samadhi’ ese ‘Ego’ o ‘identificación con las necesidades del Cuerpo’ desaparece, porque el Periespíritu deja de procurar satisfacer al Cuerpo en sus excesos, dado que, si el Espíritu realmente ‘Alcanzó Samadhi’, pues ha dejado de identificarse o de pensar en el Cuerpo, porque en Samadhi los procesos mentales no existen. De manera que, para ‘Alcanzar Samadhi’ es preciso que el ‘Ego’, el ‘Yo’, … la identificación del Periespíritu desaparezca, porque esa identificación siempre evitará que cesen los pensamientos que mueven la mente al ‘hacer’. Con la desaparición de la identificación o muerte del ‘Ego’ el Periespíritu se identifica plenamente con lo que realmente es y en ese glorioso momento comienza a descansar en Samadhi. Es preciso el momento para aclarar que, les he venido diciendo que, al hablar del Ego, de la Persona o del Periespíritu, estamos hablando de la misma cosa, pero llegó el momento de que comprendan que, LO QUE REALMENTE EXISTE ES EL PERIESPÍRITU, TANTO CUANTO ES LA PARTE DEL ESPÍRITU QUE LO ENVUELVE, PERO A ESTA PARTE DEL ESPÍRITU MUCHOS LA DENOMINAN EGO O PERSONA PORQUE ES LA PARTE DEL ESPÍRITU QUE SE IDENTIFICA CON LAS NECESIDADES DEL CUERPO, HASTA EL PUNTO DE CREER QUE ES EL CUERPO. De allí que, en mis escritos suelo hablar únicamente del Periespíritu, porque es lo que realmente existe y que permanece aun después de la desidentificación con las necesidades materiales del Cuerpo). 


Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo


 

lunes, 14 de octubre de 2024

SAMADHI III: El Camino Sin Sendero/Parte XII

LO QUE NO SOMOS

Hacernos ‘Conscientes de lo que Somos’ evidentemente implica reconocer lo que no somos, aunque todos nuestros instintos nos digan lo contrario. Ocurre que, por años y durante muchas vidas, nuestros Periespíritus se han identificado tan plenamente con las necesidades materiales de nuestros Cuerpos que, de alguna forma o manera, nuestros Espíritus creen que son el Cuerpo. De manera que, es preciso que continuamente nos recordemos que no somos el Cuerpo, para que nuestros Espíritus comiencen a trabajar en procura de ‘Crecer en el Conocimiento y hacernos Conscientes de nuestro Amoroso Padre Dios’, recordándole al Cuerpo que él es una simple Nave o transporte, a través del cual tenemos las ‘Experiencias de Vida Material’, que nos permitan ‘Crecer en el Conocimiento’, que nos ayude a hacernos ‘Conscientes de Dios’. Consecuentemente, nuestros Cuerpos deben acostumbrarse a recordar que los bienes materiales existen para su sustento, pero que deben evitar los apegos a esos bienes materiales y sobre todo evitar el abuso de esos bienes.

Justamente, cuando mi Cuerpo ve algo que le gusta yo evalúo si es posible dárselo, conforme al orden de lo realmente necesario o no, y decido si dárselo o no. Cuando decido no dárselo le explico por qué no es debido que lo tenga o lo consuma y le recuerdo sus funciones. Ocurre igual cuando mi Cuerpo recuerda algunas hermosas vivencias de opulencia material y de abuso de los bienes materiales, le digo: “Agradece esas vivencias, pero no te regocijes mucho en ellas porque ya no volverás a tenerlas. Ocúpate ahora de ayudarme a ‘Crecer’ para que tus funciones sean cumplidas”. Así pues, cuando recuerdo alguna hermosa vivencia material simplemente las agradezco por el ‘Aprendizaje’ recibido y alecciono a mi Cuerpo acerca de lo vivido, recordándole que ha tenido ‘Experiencias’ muy buenas y abundantes, pero que no debe apegarse a esas ‘Experiencias’ porque son efímeras y de lo bueno poco.

«Observa el hábito de la mente de juzgar o etiquetar cualquier pensamiento o sensación como bueno o malo. Permitimos que cada pensamiento y sensación sea tal y como es. No rechazamos nada, y sin embargo no nos dejamos atrapar por pensamientos, ni nos enganchamos a su contenido. De esta manera nos acercamos a El Absoluto por la vía negativa. Lo que sea que surja, nos damos cuenta de que “no soy esto, no soy aquello, no soy esto, no soy aquello”. A través de la vía negativa, te das cuenta de que todo lo que surge no eres tú. Te das cuenta de que tú no eres nada; la sabiduría del no ser. A través de la vía positiva uno se da cuenta que todo lo que surge ERES tú. Esto es amor; una conexión o fusión energética. Ambas verdades existen simultáneamente. La forma es exactamente el vacío, el vacío es exactamente la forma. Hay un dicho en el Zen: al principio del camino, las montañas son montañas y los ríos son ríos. Luego de alguna realización, las montañas camino, ya no son montañas, y los ríos ya no son ríos, pero cuando la verdad final es revelada, las montañas y los ríos SON. ¿Qué ha cambiado en este viaje? La montaña y el río siguen siendo como siempre han sido. Lo que ha desaparecido es tu idea de la montaña y el río. Lo que ha desaparecido es el torbellino de la mente que media, que crea la ilusión de separación entre tú y el mundo». (Queda claro que LAS COSAS MATERIALES CIERTAMENTE EXISTEN -NO SON UNA MERA PROYECCIÓN DE NUESTRAS MENTES- PERO ES PRECISO COMPRENDER QUE NUESTROS ESPÍRITUS SON MUCHO MÁS QUE LA MATERIA, TANTO CUANTO LA MATERIA ES EFIMERA -CASI INEXISTENTE- EN COMPARACIÓN QUE NUESTROS ESPÍRITUS QUE SON PERPETUOS. Es decir, es importante reconocer y aceptar que nuestros Espíritus superan por mucho la precaria existencia de las cosas materiales, por lo que NO DEBEMOS DARLE A LAS COSAS MATERIALES UN VALOR SUPERIOR A SU MERO VALOR DE USO -CUBRIR LAS NECESIDADES BÁSICAS DEL CUERPO- EVITANDO LOS APEGOS A LAS COSAS MATERIALES. Nos ayuda mucho a comprender la importancia comparativa de la perpetuidad de nuestros Espíritus versus la precariedad temporal de las cosas materiales el tener presente siempre la necesaria Reencarnación. Esto es porque, si estamos ‘Conscientes’ de que nuestros Espíritus Encarnan justamente para vivir esas Experiencias Materiales, a los fines de ‘Crecer en el Conocimiento’, que nos permita hacernos ‘Conscientes de nuestro Amoroso Padre Dios’, entonces es probable que nuestros Espíritus terminen reconociendo y aceptando que ellos no deben complacer a sus Naves -Cuerpos- en sus deseos de disfrutar de los bienes materiales más allá de la necesaria subsistencia de la Nave -Cuerpo-, lo que implica reconocer y aceptar que NO SOMOS LA NAVE -CUERPO- Y MUCHO MENOS SOMOS LAS NECESIDADES DE NUESTRAS NAVES -CUERPOS-. MIENTRAS MENOS IMPORTANCIA LE DEMOS A LAS COSAS MATERIALES MENOS TIEMPO OCUPARÁN ESAS COSAS MATERIALES EN NUESTRAS MENTES.)

LO QUE SI SOMOS

Pese a que Daniel pareciera estarnos gritando que el ‘Conocimiento’ estorba para ‘Alcanzar Samadhi’, queda claro que, si no procuramos el ‘Conocimiento’ no entenderemos aquello que Daniel quiere comunicarnos. Esto es porque, Daniel suele hablarnos de conceptos que, si no los tenemos realmente claros, pues no lograremos comprender lo que Daniel nos quiere comunicar. Esto se hace más evidente sobre todo en los casos de conceptos que parecieran no tener un único argumento válido para definirlo, como es el caso de ‘Consciencia’, palabra que hoy en día se utiliza para comunicar tanto propiamente la ‘Consciencia’ como aquello que se denominaba simplemente ‘conciencia’, pese a que antes se consideraba que LA PERCEPCIÓN ‘OBJETIVA’ ES LO QUE SE DENOMINABA COMO ‘CONCIENCIA’, LA CUAL AL SER REGISTRADA A UN NIVEL MÁS PROFUNDO SE CONVIERTE PROPIAMENTE EN ‘CONSCIENCIA’. Como resultado de esto, es común que consigamos autores que utilicen la palabra ‘conciencia’ cuando realmente quieren referirse a la ‘Consciencia’, y viceversa. En lo particular yo utilizo la palabra ‘Consciencia’, tanto cuanto pretendo que siempre procuremos ir más allá de la simple percepción objetiva de las cosas. Es decir, NO DEBEMOS CONFORMARMOS CON VER LOS OBJETOS A NUESTRO ALREDEDOR, SINO QUE DEBEMOS PROCURAR SABER PARA QUE SIRVEN ESOS OBJETOS Y QUÉ UTILIDAD LES PODEMOS DAR, A LOS FINES DE ‘CRECER EN EL CONOCIMIENTO’ Y QUE ESTE ‘CONOCIMIENTO’ NOS AYUDE A ‘ACERCARNOS A NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS’.

Anteriormente les comenté que, muchos suelen denominar ‘Consciencia’ al Espíritu, tanto cuanto ES EL ESPÍRITU QUIEN SE HACE ‘CONSCIENTE’ DE LAS COSAS QUE RODEAN AL CUERPO Y DE LAS ‘EXPERIENCIAS DE VIDA’ QUE ESTÁS COSAS MATERIALES LE PROPORCIONAN AL ESPÍRITU A TRAVÉS DEL CUERPO. Pero ocurre también que, históricamente muchos han disertado acerca de lo que es la ‘Consciencia’ y muchos son los que han catalogado la ‘Consciencia’ en niveles o estados propiamente de ‘Consciencia’. Así pues, se dice que existe un ‘primer estado de conciencia’, denominado ‘vigilia’, -el cual ocurre mientras estamos despiertos-, un ‘segundo estado de conciencia’, denominado ‘sueño’ -el cual ocurre cuando nos quedamos dormidos- y un ‘tercer estado de conciencia’, denominado ‘sueño profundo’, en el cual, sin entrar en un estado de inconsciencia, dormimos profundamente y tenemos sueños vívidos, que incluso nos producen gozo. Estos tres estados tienen diferentes manifestaciones, pero dentro de ellas cabe toda la experiencia ordinaria de realidad, en la que existimos como un sujeto percibiendo objetos, entendiendo estos ‘objetos’ como todas las cosas materiales que percibimos a través del Cuerpo.

«Realizar Samadhi no es alcanzar un estado extraordinario. Tampoco se trata de permanecer en el estado mental ordinario. Sólo la mente limitada o mente egóica discrimina lo ordinario y lo extraordinario. Turiya –‘cuarto’- el estado sin condición, a veces llamado el cuarto estado. Es la realidad no dual. Es trascendente e inminente internamente. Es la base de la existencia, la fuente de toda verdad. Tu esfuerzo por alcanzar algún estado es un movimiento de la mente. Realizar el fundamento de la existencia no es trascender lo físico y permanecer en el reino sutil o el reino causal. Todas estas dimensiones de ti mismo existen simultáneamente. Lo bruto, sutil y causal existen aquí y ahora. Es la propia mente limitada la que crea la división. Realizar Samadhi no es intentar lograr algo. Es un abandono de todo interés en los pensamientos mientras permanecemos totalmente alerta, totalmente conscientes, totalmente despiertos, sin reaccionar, sin hacer; sin mover la mente sin suprimir la mente. Ser consciente, estar plenamente atento a lo que sucede, sin la mediación del condicionamiento egóico, sin conceptos, sin controlar, manipular, o distorsión, sin el filtro de la mente limitada, es estar presente sin elegir. Presente sin elegir, y por lo tanto sin alguien que seleccione. Podrías llamar a esto una mente espejo; una mente de principiante sin memoria ni pasado. Una mente abierta o transparente. Hace que cada momento sea nuevo». (Según la filosofía hinduista, existe un ‘estado de consciencia no dual’, al cual denominan simplemente turiya’ - ‘cuarto’-, LA cual es la ‘conciencia que es consciente de sí misma y de todas las experiencias’. En este ‘cuarto estado de conciencia’ no se perciben ‘objetos’ sino que lo que se percibe es la propia esencia. Evidentemente, este ‘cuarto estado de consciencia’ es propiamente el ‘Estado de Consciencia del Espíritu’, haciéndose ‘Consciente de lo que realmente Es’, evitando darle importancia a los ‘objetos’, con los que acostumbra a interactuar su Nave -Cuerpo-. De hecho, ‘Turiya’ se considera un estado de consciencia ‘no dual’ porque, al no darle importancia a los ‘objetos’, se puede estar ‘Consciente Plenamente’, atento a todo lo que sucede, pero evitando tomar acciones con respecto a lo que sucede, “sin la mediación del condicionamiento egóico, sin conceptos, sin controlar, manipular, o distorsión, sin el filtro de la mente limitada, es estar presente sin elegir”. De allí que, “Realizar Samadhi no es intentar lograr algo. Es un abandono de todo interés en los pensamientos mientras permanecemos totalmente alerta, totalmente conscientes, totalmente despiertos, sin reaccionar, sin hacer; sin mover la mente sin suprimir la mente”, porque no se trata de dejar de pensar sino de dejar de pensar en lo que se piensa, evitando darle importancia a aquello en lo que se piensa. Con el paso del tiempo, LOS PENSAMIENTO CESAN AL NO ENCONTRAR CABIDA EN NUESTRO INTERÉS).  



Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo


 

jueves, 10 de octubre de 2024

SAMADHI III: El Camino Sin Sendero/Parte XI

UNO CON EL UNO

Harto les he comentado acerca de la extrema importancia de hacer uso más de la imaginación que del propio ‘Conocimiento’ y no me refiero a que el ‘Conocimiento’ no sea importante, sino que no puede convertirse en un obstáculo para la imaginación. De allí que, los que pretenden ‘Alcanzar Samadhi’ tienen que tener por cierto que TODO ES POSIBLE, porque si dudas de que un elefante pueda volar pues difícilmente ‘Alcanzarás Samadhi’, porque al estar en Samadhi con seguridad verás a los elefantes volar y si por un mísero segundo cuestionas tal posibilidad, pues a partir de ese segundo ya no estarás en Samadhi, debido a que tu mente habrá tomado el control de tu Espíritu.

En este orden de ideas, se nos hace necesario hacer uso de nuestra imaginación para comprender y aceptar, sin alguna pequeña duda, que TODOS FORMAMOS PARTE DE DIOS Y DIOS FORMA PARTE DE NOSOTROS. Luego, imaginarnos esta Hermosa Realidad sin esforzarnos por comprenderla, haciendo uso del ‘Conocimiento Adquirido durante muchas Vidas’, no nos será posible, tanto cuanto, nuestras mentes siempre se activarán al pensar en los malvados y se preguntarán: “Pueden los malvados formar parte de Dios y Dios de ellos?” y a partir de allí surgirán muchos pensamientos al respecto, que nos impedirán ‘Alcanzar Samadhi’, porque para ‘Alcanzar Samadhi’ el Espíritu debe dominar a la mente hasta el punto de no dejarla pensar.

Por estas razones es que les he venido exhortando a procurar leer, investigar y profundizar acerca de Dios, de Sus Perfecciones, de Sus Implicaciones y de El Reino Espiritual, porque sólo así lograrán acallar sus mentes, tanto cuanto tendrá las respuestas antes de formular la pregunta, porque ya se lo habremos aclarado a nuestras mentes. Es así que, aquellos que han leído, investigado y profundizado acerca de Dios, de Sus Perfecciones, de Sus Implicaciones y de El Reino Espiritual, con toda seguridad comprenden que: “La Providencia Divina se puede definir como ‘La Mano de Dios actuando en todas las cosas y hechos de la historia. Dios Ha Creado todas las cosas y con Su Providencia las sostiene. Las criaturas no tienen su causa en sí mismas, sino que tienen siempre su causa en Dios, del que reciben constantemente el ser y el obrar. Por eso, si la Providencia Divina no conservara las cosas con el mismo poder con que las creo en un principio, volverían enseguida a recaer en la nada. Luego, tenemos también lo que se conoce como La Voluntad de Dios, la cual se puede definir como el ‘Deseo Eterno de Dios de que el hombre le PERTENEZCA en LIBERTAD’. Así pues, La Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios es que nosotros hagamos las cosas bien, es Su voluntad que seamos felices, es Su voluntad que le conozcamos, es Su Voluntad que le amemos. Con ese fin dirige todas las cosas, según su Providencia. Pero tristemente nosotros, haciendo uso de nuestra libertad, aquella que Dios nos otorgó por Su Voluntad, cambiamos el plan y nos inclinamos a no hacer lo que Dios desea. Entonces todo sale mal, porque hay ausencia de Dios en las cosas que hacemos. ¡El mal no es otra cosa que la ausencia de la Gracia de Dios!”.

Desde hace muchísimo tiempo la paradoja del ‘malvado en Dios y Dios en los malvados’ ha sido tratada por grandes exégetas, algunos de los cuales decían: “Si Dios está SOBRE TODAS LAS COSAS, pues no podía a la vez estar EN las cosas. Otros opinaban que, si Dios está en algo entonces ese algo le contenía y como Dios no puedes ser contenido, pues es imposible que forme parte de lo creado. Algunos, quizás muy acertadamente, decían que Dios no puede estar en los demonios, que también son creación de Dios, tanto cuanto Dios no puede habitar en la maldad. Finalmente, Tomás de Aquino resolvió estas paradojas concluyendo que: «Dios está en todas las cosas, no dividiendo su esencia, o por accidente, sino como EL AGENTE ESTÁ PRESENTE EN LO QUE HACE…» -Suma de Teología/Cuestión 8/Artículo 1-. Dicho con otras palabras: ¡Es imprescindible que el agente esté en contacto con lo que hace directamente y lo llene con su poder! Algo así como el motor y lo movido van juntos.

Ahora bien, sabiendo esto, nos es muy sencillo inferir que: LOS MALVADOS HAN DECIDIDO HACER SU VOLUNTAD EN VEZ DE LA VOLUNTAD DE DIOS, por lo que nos surge la pregunta: ¿Están los malvados en Dios y Dios en ellos a pesar de no hacer Su Voluntad? La respuesta a esta pregunta es aparentemente sencilla: “Si!!! Porque Dios Ha creado todas las cosas y con Su Providencia las sostiene”, consecuentemente, Dios no solamente ha creado al malvado, sino que también le permite que exista, tanto cuanto le sostiene la vida, aunque ciertamente no es La Voluntad de Dios que sea malvado. Entonces, ¿qué es lo que realmente ocurre? Pues, resulta que, Dios Está en las criaturas de tres maneras diferentes: por ‘Esencia’, por ‘Presencia’ y por ‘Potencia’. Está por ‘Esencia’ dando el ser, el movimiento y la vida a todas las cosas, por ‘Presencia’ teniendo todas las cosas a Su Vista y por ‘Potencia’ sujetándolas todas a Su Imperio. En el ‘malvado’ Dios está por ‘esencia’, porque le da el ser, el movimiento y la vida, por ‘presencia’, porque ciertamente DIOS VE LAS MALDADES QUE COMETE, pero en lo que se refiere a Su Potencia, no podemos decir que lo tiene sujeto a Su Imperio, tanto cuanto que por Su Voluntad nos ha otorgado el libre albedrío y entonces permite que sean malos. Lo cual no quiere decir que Dios no pueda sujetar al malvado a Su Imperio, simplemente decide no hacerlo, para darle oportunidad al malvado de que se convierta, haciendo uso de su libre albedrío.

Así pues, queda aclarado para nuestras mentes el hecho cierto de que todos nosotros y todas las cosas que existen formamos parte de Dios. Nosotros, tanto cuanto somos Espíritus, y las cosas tanto cuanto son energía densificada. Es decir, TODO FORMA PARTE DE DIOS PORQUE TODOS SOMOS ENERGÍA QUE FLUYE DESDE Y EN SU ESENCIA. Esto es así porque, TODOS FORMAMOS PARTE DEL ÉTER CÓSMICO PRESENTE EN TODAS LAS COSAS CREADAS Y QUE LE DA VIDA A TODO, TANTO CUANTO ESTE ÉTER ES LA ESENCIA DE DIOS OCUPANDO TODO ESPACIO. Es concluyente que, SI TODO LO QUE EXISTE ES LA ENERGÍA QUE FLUYE A TRAVÉS DEL ÉTER ENTONCES TODOS ESTAMOS ENTRELAZADOS Y SOMOS UNIDAD EN ESE ÉTER EN CUAL NAVEGAMOS GRACIAS AL SER QUE NOS HA OTORGADO NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS PARA QUIEN SIEMPRE ESTAMOS PRESENTES, TANTO CUANTO DE ÉL FORMAMOS PARTE.   

«El silencio es la mayor enseñanza, la enseñanza más pura. La siguiente es apuntar directamente a lo insondable. Esta enseñanza ha tenido muchos nombres a lo largo de la historia. Apunta hacia el ser trascendente o la conciencia pura. En el budismo se llama “Prajna Paramita” que significa el último conocimiento o la sabiduría perfecta, que se distingue del conocimiento ordinario o conocimiento condicionado. Es lo que se realiza a través de la octava rama del yoga descrita por Patanjali. En el Shaivismo este despertar puede ser descrito como unidad con Ishvara o Shiva, los cuales son nombres para la conciencia absoluta. En las tradiciones místicas occidentales, los términos henosis o apofaticismo se han utilizado para referirse a la unión con el Uno. Plotino decía que el Uno trasciende todos los seres, pero es inminente en ellos. En el Dzogchen Tibetano se describe como el estado natural y primordial del ser. Utilizan la palabra Rigpa para referirse a la base de la existencia. En el sufismo es el “secreto de los secretos” realizado a través de la “fana”, que es la aniquilación o aprender a morir antes de morir. En el Mahamudra es el gran sello, o la gran huella, la realización del estado natural; la conciencia primordial, la vacuidad, absoluta, clara y transparente, sin raíz. No escuches estas palabras con la mente, sino que reconoce en las profundidades de la conciencia aquello a lo que apuntan». (AL FORMAR PARTE DE DIOS NUESTRO ESTADO NATURAL ES DIVINO MOTIVO POR EL CUAL TENEMOS LA CAPACIDAD ONTOLÓGICA DE CREAR. No obstante, si durante nuestras existencias materiales nos esforzamos más por satisfacer al Cuerpo, creando para él bienes materiales que lo ayuden a estar confortable, pero nos despreocupamos de nuestra Identidad Ontológica, ocurrirá que, nuestro Estado Natural se verá disminuido en sus vibraciones, lo cual, de alguna forma o manera, densificará nuestra propia energía, oscureciéndola, evitándonos Trascender más allá de la Tercera Dimensión. La realidad es que: TODOS -INCLUYENDO LAS COSAS MATERIALES- FORMAMOS PARTE DE DIOS, PERO LOS ÚNICOS QUE PUEDEN SENTIR GOZO AL ACERCARSE A DIOS SON NUESTROS ESPÍRITUS. De allí que, la única forma de ‘Alcanzar Samadhi’ es deslastrándonos de nuestros apegos materiales y procurando alimentar nuestros Espíritus con ejercicios ascéticos místicos, que no vayan capacitando para el gozo de encontrarnos en Samadhi, en donde nuestro Amoroso Padre Dios Es Más Evidente, aunque ciertamente Está en todas partes. Cuando nuestros apegos por las cosas materiales sean nulos, entonces se nos facilitará ‘Alcanzar Samadhi’, porque nuestras mentes no tendrán nada interesante en que pensar y es en ese precioso momento cuando nuestras mentes se encontrarán en el silencio necesario para ‘Alcanzar Samadhi’).  

PUNTO DE QUIETUD

Quizás lo más difícil de lograr es la quietud plena del Cuerpo y mucho más difícil es lograr la quietud plena de la mente. Esto es porque, la inquietud del Cuerpo evidentemente afecta la quietud de la mente, tanto cuanto cualquier incomodidad o movimiento del Cuerpo obligará a la mente a pensar en esa incomodidad o en ese movimiento. Es por esta razón que, pese a que el ejemplo y recomendación de grandes gurúes es que adoptemos posiciones algo incómodas para meditar, yo les recomiendo que procuren una posición muy cómoda para meditar, porque mientras más cómodo esté el Cuerpo menos movimientos realizará para acomodarse. Igualmente, les he recomendado que, durante el transcurso de cada día, en todo momento, ejerciten sus formas de respirar para que, cuando estén en sus momentos de meditación, sus formas de respirar sean las propias de los momentos de meditación, porque se habrá convertido en sus formas normales de respirar. Así pues, durante los momentos de meditación la quietud de sus Cuerpos y de sus mentes será plena, porque sus mentes no pensarán en acomodar sus Cuerpos a una posición más cómoda y tampoco pensarán en la forma de respiración ideal, porque está será a la que habremos acostumbrado a nuestros Cuerpos.

«La verdad de quién o qué eres, la verdad que trasciende la mente limitada no puede ser observada por medio de la mente limitada. El punto de quietud no puede ser alcanzado por medio del movimiento. Si quieres realizar el punto de quietud más allá del pensamiento, abandona todo interés en pensamientos y sensaciones, las preferencias, todos los fenómenos generados por la mente y los sentidos, y descansa en la conciencia desnuda. Los pensamientos y las sensaciones son un campo de fenómenos que cambian constantemente. Lo que no cambia es nuestra conciencia de ese campo de cambio. Solemos estar tan atrapados en este campo de cambio fijados en sus objetos, que ignoramos la conciencia. Para realizar Samadhi dejamos de perseguir cualquier cosa en el campo de cambio; cualquier pensamiento y descansamos como conciencia. Dejamos de reaccionar ante pensamientos y sensaciones. Todo el sufrimiento se debe a que creemos nuestros pensamientos». (Dejar de pensar es lo más difícil del Mundo, principalmente porque nuestras mentes son invadidas constantemente por pensamientos. Ocurre entonces que, es frecuente que durante nuestras meditaciones alguna palabra que oímos o alguna cosa que vemos generan en nuestras mentes alguna respuesta manifestada en pensamientos, aunque no sea nuestro deseo pensar. Ahora bien, si bien es cierto que es prácticamente imposible dejar de pensar, si es posible disminuir a casi cero el número de pensamientos que se generan en nuestras mentes, si logramos hacernos ‘Conscientes’ de la futilidad de los pensamientos, tanto cuanto son de origen material -pensamos en aquello que conocemos materialmente- y por lo tanto son perecederos, por lo que no debemos prestarles atención. La clave está en abandonar todo tipo de interés por las cosas materiales, hasta el punto de que nos hagamos ‘Conscientes’ de la poca importancia que revisten las cosas materiales. Evidentemente, eso implicará hacernos ‘Conscientes’ de lo que es verdaderamente importante -nuestros Espíritus- y reconocer la importancia de aquello que pretendemos –‘Alcanzar Samadhi’-. Y claro está que, hacernos ‘Conscientes de nuestras Experiencias Espirituales’, de alguna forma o manera, generarán pensamientos en nuestras mentes, pero estos serán menos invasivos que los pensamientos materiales y mucho menos incapacitantes para lograr el objetivo de ‘Alcanzar Samadhi’).    


Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo


 

miércoles, 2 de octubre de 2024

SAMADHI III: El Camino Sin Sendero/Parte X

NI OBSERVADOR NI OBSERVADO

Un Principio Cuántico -COCREACIÓN- nos dice que “EL OBSERVADOR AFECTA LO OBSERVADO”, queriendo significar que todo lo que existe es real sí y solo sí es observado. Consecuentemente, de alguna forma o manera, dejamos de ser simples observadores, porque, con nuestros pensamientos inteligentes, somos capaces de colapsar la energía y convertirla en materia o transformar la ya existente. Este Principio deriva en lo que se denomina la “Paradoja del Observador”, que hace referencia a una situación en que el fenómeno observado se ve influido por la presencia del propio observador, lo cual parece una ‘afirmación absurda’ pero en la realidad todo lo que se observa tiene un valor existencial dependiendo del observador. Es decir, EL OBSERVADOR DECIDE QUÉ COSA ES LA QUE ESTÁ OBSERVANDO, por lo que, lo observado tendrá el valor existencial que le da el observador, según el ‘Conocimiento’ que el observador tiene de la cosa que observa. Así pues, mientras menos ‘Conocimiento’ tiene el observador acerca de lo observado, menos le llamará la atención lo que observa y dejará de verlo, entonces lo observado dejará de existir.

Claro está que, pese a que ninguno de nosotros logremos ver más allá de un hermoso cielo azul, iluminado por un hermoso sol, durante una mañana de verano, ciertamente, alrededor del planeta tierra, en un infinito espacio, existen un sin número de estrellas y planetas, que no logramos ver porque la intensa luminosidad del sol limita la percepción de nuestros precarios ojos. Es decir, aunque nuestros precarios ojos tridimensionales no logren ver más allá de cierta distancia, esto no quiere decir que las cosas que no logramos ver no existan, pero evidentemente no existen para aquel que no los logra ver. Esto es lo que ocurre con aquellos que no somos médiums y no logramos ver a los seres espirituales, aunque ciertamente existen, pero sólo pueden ser observados por aquellos que tienen su tercer ojo activo o despierto. Ahora bien, la teoría de Samadhi nos dice que, para ‘Alcanzar Samadhi’ es necesario que ni el observador ni lo observado en la Tercera Dimensión existan.

«Observa la flor y observa quién (o qué) está observando la flor. ¿Qué es lo que separa al observador del observado? La meditación es estar presente aquí y ahora sin la mediación de imágenes en la mente, ideas y conceptos. Estando absolutamente consciente y presente sin ‘conocimiento’ de las formas, incluso en el inconsciente, entonces ya no hay observador y observado. Ya no existe relación entre tú y cualquier “cosa”. No hay más flor y observador separado. Es sólo la mente limitada la que ve las cosas. La actividad de la mente limitada es la creación de cosas; la creación de la experiencia del tiempo y el espacio; la creación de la dualidad, de experiencia y experimentador. Es posible despertar aquí y ahora a una profunda dimensión de quietud más allá de la mente, sin apartar la mente, sino dejándola ser exactamente como es. Y, sin embargo, no permanecer atrapado en la mente. No intentes analizar estas palabras. No son conceptos. Si la presencia se ha manifestado al escuchar estas indicaciones, no dejes que la mente se involucre. Tan pronto como recibas la transmisión, apaga este video, y permanece consciente como conciencia». (Según venimos comprendiendo, TODO LO QUE EXISTE ES ENERGÍA, incluso las cosas materiales, que son energía densificada, fluyendo vivamente en El Éter Divino. En este orden de ideas, lo que se espera de nosotros al realizar Samadhi es que, tanto el observador como lo observado se desvanezcan en el Éter, del cual formamos parte. Al respecto, Daniel nos trae al recuerdo una enseñanza de Buda Gautama, llamada “El Sermón de las Flores”, en la cual Buda simplemente sostuvo una flor blanca, mientras permaneció simplemente en presencia de la flor sin comentar nada al respecto. Se dice que, sólo un estudiante entendió lo que Buda pretendía transmitir: “La conciencia primordial está en todas partes, cuando tenemos ojos para verla, y en ningún lugar en particular. Al despertar, la verdad es tan simple de ver que no se necesita la mente”. De manera que, CUANDO LA FLOR DEJE DE SER UNA FLOR Y SE CONVIERTA EN LO QUE REALMENTE ES -ENERGÍA- ENTONCES LO OBSERVADO DESAPARECERÁ Y MUY PROBABLEMENTE EL OBSERVADOR TAMBIÉN PORQUE AMBOS SERÁN PARTE DE UNA MISMA COSA. Pero, para lograr este nivel de visualización, la actividad de nuestras mentes, conceptualizando lo que es una flor, debe cesar, esforzándonos por ver más allá de la imagen de la flor, hasta lograr ver los átomos que forman esa flor. Si logramos esto, entonces habremos desvanecido también al observador, porque estaremos viendo a la flor desde nuestros Espíritus, integrados con la flor).

VIBRAR ALINEADOS CON LA VOLUNTAD DE DIOS

Les he venido conversando acerca de ciertos Espíritus Encarnados, aparentemente ‘Despiertos’, que actualmente se han multiplicado casi exponencialmente e invaden las redes sociales, comunicándonos grandes verdades, pero inclinadas excesivamente a la adquisición de bienes materiales y despreocupándose de los bienes espirituales, hasta tal punto que nos hablan acerca de la potencialidad propia de nuestros Espíritus Divinos, pero nos incitan a dejar de lado a nuestro Amoroso Padre Dios, porque según la mayoría de esos gurúes cada uno de nosotros somos dioses, motivo por el cual no requerimos de otro Dios, para lograr aquello que deseamos. Ahora bien, los Principios Cuánticos de la Incertidumbre y del Entrelazamiento, en los cuales se soportan las enseñanzas de estos gurúes es el hecho cierto de que TODO CUANTO EXISTE ES ENERGÍA, incluso las cosas materiales, las cuales han sido creadas a partir de energía densificada. Basándose es estos Principios Cuánticos, estos gurúes nos animan a hacer uso de la Ley de Atracción Universal para atraer hacia nosotros aquello que deseamos, en atención a que, si todo es energía, pues es posible atraer energéticamente aquello que deseamos, lo único que tenemos que hacer es esforzarnos por vibrar a altas frecuencias para aumentar nuestra capacidad de atraer

De lo anterior derivan dos inferencias importantes. La primera: SI TODO ES ENERGÍA ENTONCES NUESTROS ESPÍRITUS TAMBIÉN SON ENERGÍA, POR LO QUE DEBEMOS ESTAR INTERCONECTADOS EN EL ÉTER. Lo segundo: EN LA TERCERA DIMENSIÓN MANIFESTAMOS CONFORME A LA VIBRACIÓN PROPIA DE NUESTROS ESPÍRITUS, POR LO QUE SOMOS LO QUE VIBRAMOS Y MANIFESTAMOS LO QUE PENSAMOS. En este orden de ideas, de la primera inferencia podemos concluir que FORMAMOS PARTE UN TODO EL CUAL ES DIOS y de la segunda inferencia podemos concluir que DE NOSOTROS DEPENDEN NUESTRAS VIVENCIAS EN LA TERCERA DIMENSIÓN. De manera que, gran parte de lo que nos comentan muchos de estos Espíritus, aún Adormecidos, en esencia es verdad, pero lo grave es que, muchos de esos gurúes sacan a nuestro Amoroso Padre Dios de la Ecuación, lo cual nos aleja de Dios y como decía Teresa: “SIN DIOS TODO ES NADA”. Es por esta razón que, solemos encontrarnos con muchísima gente que ha logrado muchísimas cosas materiales pero que sin embargo no son felices, simplemente porque han adquirido muchos bienes que, al no ser ‘Añadidos por Dios’, estorban y hasta abruman, además de no producir verdadera satisfacción. Recuerdan aquella Promesa de nuestro Amado Yeshuá: “Mi Paz os dejo. Mi Paz os doy. NO COMO LA QUE DA EL MUNDO…”, porque lo que obtenemos del Mundo Material, sin considerar La Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios, nunca generará Verdadera Paz

Ahora bien, se hace evidente que, si nos esforzamos por aumentar nuestras vibraciones, procurando acercarnos cada vez más a nuestra Identidad Ontológica, pues con seguridad todo lo demás nos vendrá por añadidura, pero al ser ‘Añadido por Dios’, ciertamente será para nuestro bien. De hecho, la idea de ‘Manifestar’ no se trata propiamente de ‘materializar nuestros deseos al darle vida a través de nuestros pensamientos’, sino que, como ‘Manifestar’ se logra a través de las vibraciones de nuestros Espíritus, debería ser movida propiamente para el bien de nuestros Espíritus, más que para mejorar meramente nuestras existencias materiales. Así pues, la mayoría de los que se inician en estas lides, pretenden ‘Manifestar’ desde sus propias carencias y consecuentemente no logran ‘Manifestar’ aquello que desean. Otros, teniendo una excelente vibración, logran ‘Manifestar’ aquello que desean, pero por no alinearlo con La Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios, aquello que obtienen no los hace realmente felices y consecuentemente siempre parecen sentir que aún les falta algo, porque de hecho sus vibraciones disminuirán, en atención a sus apegos materiales. ESTE ALGO QUE LES FALTA ES JUSTAMENTE ALINEARSE CON LA VOLUNTAD DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS.

Cuando nosotros alineemos nuestras vibraciones con La Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios, entonces lograremos incrementar nuestras vibraciones para el beneficio de nuestros Espíritus. Ocurrirá entonces que, ‘Manifestaremos’ incluso sin procurar ‘Manifestar’, porque habremos incrementado nuestros niveles de vibración espiritual y esto en sí afectará lo que somos y lo que pensamos, motivo por el cual ‘Manifestaremos’ desde la abundancia de lo que somos, incluso sin realmente desearlo, porque siempre nos necesitaremos plenos con lo poco que tengamos. De allí que, todo lo que obtengamos, incluso sin desearlo, es propiamente la ‘Añadidura de Dios’, de la que nos comentaba nuestro Amado Yeshuá. Así pues, mientras más cerca estén nuestras vibraciones de La Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios, más felices seremos, porque gozaremos de aquella Paz que sólo nuestro Amoroso Padre Dios nos Puede Dar.  

 

Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo