ANTES DE
Frecuentemente Daniel nos
insiste en que no existe una técnica para ‘Alcanzar Samadhi’, porque cualquier técnica que intentemos
aplicar al comenzar a meditar para ‘Alcanzar Samadhi’, por el simple hecho de
significar un esfuerzo mental por recordar la técnica, pues nos impedirá
‘Alcanzar Samadhi’, debido al movimiento per se de nuestra mente
para intentar recordar la técnica. Es por esta razón que, frecuentemente les recomiendo que se ejerciten
constantemente, en su día a día y a cada rato, en algunas de las técnicas que
se pueden utilizar para ‘Alcanzar Samadhi’. Es decir, no esperemos a estar sentados para comenzar nuestras
meditaciones para entonces comenzar a recordar cómo debemos respirar.
Debemos
acostumbrar a nuestros Cuerpos a que su forma de respirar, en el día a día, sea
la que se requiere para ‘Alcanzar Samadhi’ y así no requeriremos de ocupar nuestra mente
tratando de recordar cómo debemos respirar. No esperemos a estar en Samadhi
para tratar de comprender qué cosa es Samadhi, porque si por cosas de Dios
logras ‘Alcanzar Samadhi’, con seguridad saldrás inmediatamente de ese Glorioso
Estado, simplemente porque tu mente se asustará al no comprender que EN SAMADHI NO SE CUMPLEN LAS LEYES
FÍSICAS, propias de nuestra Tercera Dimensión. De allí que, se hace
imperativo que acostumbremos a nuestra mente a reconocer y aceptar que hay
Dimensiones Superiores a la Tercera Dimensión en donde no se cumplen las Leyes
Físicas, para que, al momento de ‘Alcanzar Samadhi’ no se asuste porque se siente
como flotando en el espacio sideral, ni se pregunte cómo es posible esto.
«No hay
ninguna técnica para realizar la conciencia primordial. Ningún
proceso que pueda aprenderse. Ninguna fórmula que pueda practicarse. Lo que
quiero decir puede ser recibido en un instante, en un flash. Es precisamente el abandono de todas las fórmulas, todo
el saber y todo el hacer, todas las agendas egóicas que crean las condiciones
óptimas para que la conciencia primordial despierte. Si trato de
decirte cómo ser consciente entonces estarás prestando atención a mis palabras
o haciendo algo que te he dicho, en lugar de ser consciente de lo que realmente
está sucediendo en el ahora. Tienes que ser tan consciente de lo que ES, tan
íntimo con la existencia que no hay preferencia, no hay un yo o un “yo” en
ella. Habitas o fusionas conciencia en lo que está sucediendo. Cuando abandonas
la actividad egóica, te conviertes en lo que está surgiendo. En realidad eso no
es cierto. Más bien es la ilusión de separación la que desaparece. La verdad es
que nunca estuvimos realmente separados. Los maestros espirituales han dado la instrucción
para alcanzar el Samadhi, “Quédate quieto y sabe”. Quédate quieto y conoce el
verdadero Ser, la conciencia primordial más allá del nombre y la forma. Quédate
quieto y conoce que eres Dios, el verdadero Ser, la naturaleza de Buda».
(Pero cómo quedarnos
quietos si no entrenamos para aquietar no sólo nuestro Cuerpo sino también
nuestra mente. La única forma de
permanecer efectivamente quietos, mientras realizamos los ejercicios propios
para ‘Alcanzar Samadhi’, es que continuamente entrenemos nuestro Cuerpo y
nuestra mente para permanecer quietos, cada vez que así se los solicitemos.
Quizás lo más difícil de entrenar para permanecer quieta es a nuestra mente,
porque ella no tiene la culpa de pensar continuamente, tanto cuanto para eso
existe. Es por esto que, les daré algunas
recomendaciones para lograr disminuir los pensamientos que nos impiden aquietar
nuestra mente. Recuerden que, estas técnicas se harán
realmente efectivas y eficientes si nos ejercitamos todos los días y la mayor
cantidad de veces posibles, hasta que nuestro Cuerpo y Mente asuman
estás técnicas como parte sí mismos, para que, al momento de realizar nuestros
ejercicios para ‘Alcanzar Samadhi’ no ocupemos nuestra mente intentando
recordar cómo respirar y cómo evitar la mayor cantidad de pensamientos.
1.- Apreciar la belleza de la
imperfección, lo incompleto y lo temporal. Esto implica reconocer y
aceptar que todo lo que nos ocurre ha sido ‘Planificado’ por nosotros mismos, antes de Reencarnar, por lo que
nada debe generar en nosotros alguna preocupación, sino que más bien debemos
tratar de aprovechar todo acontecimiento para ‘Aprender’ lo que habíamos
‘Planificado Aprender’. Además, siempre debemos tener presente que ninguna
vivencia -buena o mala- es eterna, sino que todo es temporal, por lo que no debemos de otorgarle mucho
valor o aprecio a las cosas o vivencias materiales y mucho menos sufrir ellas,
porque siempre serán pasajeras o efímeras.
2.- Aceptar los pensamientos
intrusivos sin juzgarlos. Se consideran pensamientos intrusivos aquellas ideas que parecen estar atascadas en nuestra
mente, los cuales, cuando se transforman en pensamientos
recurrentes, pueden llegar a causar angustia y malestar en la persona que los
padece. Estas ideas recurrentes suelen ser el resultado de nuestros deseos o de
nuestros sufrimientos materiales, porque se nos hace difícil dejar de pensar en
aquello que nos preocupa. Así pues, si logramos hacer parte de nuestras vidas
la primera técnica -arriba anotada- comprenderemos que todo en la vida es
imperfecto y transitorio, incluso aquello que parece perfecto, por lo que no
tiene sentido preocuparnos por aquello que, tarde o temprano dejará de existir.
Es decir, NO EXISTE NADA
MATERIAL QUE MEREZCA NUESTRA ATENCIÓN PORQUE TODO LO MATERIAL ES TEMPORAL.
Además, no tiene sentido juzgar algún pensamiento como bueno -lo que deseo- o
como malo -lo que me hace sufrir- porque en definitiva todas son ‘Experiencias
que Planificamos Vivir’ y si las ‘Planificamos’ han de ser inevitables, ya sean
buenas o malas, por lo que, NUESTRA
ÚNICA OCUPACIÓN ES DESCUBRIR LO QUE ESPERÁMOS APRENDER DE ESAS EXPERIENCIAS.
3.- No dejarte llevar por tus
pensamientos y emociones. Al igual que las dos técnicas anteriores,
esta técnica implica reconocer y aceptar que TODO LO MATERIAL ES EFÍMERO, POR LO QUE NO DEBEMOS
PRESTARLE LA MAYOR ATENCIÓN. Consecuentemente, si aquello en los que
pensamos no es realmente importante, pues evidentemente NUESTROS PENSAMIENTOS NO DEBEN
GENERAR EN NOSOTROS NINGÚN TIPO DE EMOCIÓN. Ahora bien, cuando nuestros pensamientos generan en nosotros
emociones, es preciso que le dediquemos cierto tiempo a evaluar el porqué de
esas emociones, a los fines de descubrir que tan importante son para nosotros
esos pensamientos y procurar reformular esos niveles de importancia, hasta que
nuestras mentes comprendan lo poco importantes que son.
4.- Sumergirse en la naturaleza
durante 30 minutos a una hora, respirando profundamente y conectando con los
sentidos. Puedes escuchar música relajante o simplemente disfrutar
del silencio. El más importante beneficio que obtenemos de esta técnica es que nuestro
Cuerpo y nuestra Mente Aprenden a apreciar la simplicidad de las cosas y de las
‘Experiencias de Vida’, lo que nos ayuda a mantenernos serenos en todo momento
de nuestra vida. Esta serenidad se hará más evidente cuando estemos
realizando los ejercicios ascéticos místicos para ‘Alcanzar Samadhi’.
5.- Practicar la atención plena y la
observación sin juicio de los pensamientos. Fortalece la capacidad de dejar ir los pensamientos
intrusivos. Aprovechando los días de práctica de la técnica
anterior, procuremos realizar los siguientes ejercicios:
· Siéntate en una posición cómoda con la
espalda recta
· Cierra los ojos o fija la mirada en un
punto delante de ti
· Concéntrate en la respiración, sintiendo
la entrada y salida del aire en tu Cuerpo.
· Cuando surjan pensamientos, obsérvalos
sin juicio y vuelve suavemente tu atención a la respiración.
6.- Analizar nuestras experiencias y
acciones pasadas, para aprender de ellas y crecer como personas. Unos
de los pilares sobre los que descansa Samadhi es el ‘Conocimiento Supremo’ y
este ‘Conocimiento’ debe ser cultivado y alimentado desde nuestras primeras
Encarnaciones. De hecho, hemos venido a este Mundo justamente a ‘Crecer en el
Conocimiento’, resultante del ‘Aprendizaje’ obtenido con nuestras ‘Experiencias
de Vida’. Luego, nadie ‘Alcanza El Conocimiento Supremo’
mágicamente, sino que éste es el resultado de nuestro esfuerzo por
verdaderamente ‘Aprender de nuestras Experiencias de Vida’. De allí que, se hace infinitamente necesario que continuamente nos
ocupemos en analizar todas nuestras ‘Experiencias de Vida’, a los fines de
descubrir la ‘Enseñanza’ que esperaba obtener al ‘Planificar tales Experiencias’-buenas
o malas-. Cuando identificamos nuestras ‘Experiencias de Vida’,
podemos identificar patrones de comportamientos, que nos ayuden a superar
posibles debilidades existenciales o a mejorar ampliamente aquellas fortalezas
existenciales que hayamos venido cultivando, vida tras vida. Esto nos ayudará a
tomar mejores decisiones en el futuro, al hacernos ‘Conscientes’ de que hemos
venido a este Mundo para ‘Crecer Espiritualmente’.
7.- Aceptar que no puedes controlar
todo y dejarlo ir. Gran parte de los pensamientos intrusivos, que
frecuentemente bombardean nuestra mente, tienen que ver con lo que esperamos
hacer en el futuro -cercano o no- y con situaciones de vida por resolver.
Consecuentemente, la forma más eficiente para evitar esos pensamientos
intrusivos es seguir el consejo de nuestro Amado Yeshuá: “CADA TIENE SU PROPIO AFÁN”,
por lo que no se justifica pensar en algo que aún no ocurre o tratar de
resolver alguna situación cuando aún no ha llegado el momento.
Ocurre también que, hay situaciones de vida que parecieran ameritar una
inmediata solución, pero que se nos ha complicado resolverlas, pues en esos
momentos valdría la pena preguntarnos: “¿Realmente ‘Aprendí’ lo que ‘Planifiqué
Aprender’ con esa ‘Experiencia de Vida’?”. Es decir, a veces nos mantenemos como enfrascados y no encontramos solución a alguna
situación que ocupa continuamente nuestra mente, simplemente porque lo que
‘Planificamos Aprender con esa Experiencia de Vida’ aún no lo hemos ‘Aprendido’,
por lo que la solución
está en evaluar que ‘Enseñanza esperaba obtener de esa Experiencia’ y
esforzarme por hacerme ‘Consciente del Conocimiento que esa Experiencia tenía
que dejar en mi Vida’. También es frecuente que, algunas situaciones
de vida parecieran no tener solución y tampoco pareciera que pudieran
‘Enseñarme’ algo, por lo que tengo que aceptar y reconocer que están fuera de
mi control y consecuentemente debo dejarlas ir, o lo que es lo mismo: DEJAR DE PENSAR EN ESAS
SITUACIONES DE LAS CUALES NO TENGO EL CONTROL.
Muchas más son las
técnicas que pudieran ayudarnos a entrenar nuestro Cuerpo y nuestra Mente para
que, al momento de realizar nuestros ejercicios ascéticos místicos para
‘Alcanzar Samadhi’, logremos realmente la serenidad -mental y física- que se
requiere para hacerlo. Pero recuerden que, estas técnicas no son para realizarlas al momento de
ejecutar los ejercicios ascéticos místicos que nos permitirán ‘Alcanzar
Samadhi’, sino que son técnicas o ejercicios que debemos practicar en nuestro
día a día, hasta que su ejecución sea natural en nosotros y no requieran de
ningún esfuerzo, ni metal ni físico, para ejecutarlos).
QUIETUD PLENA
Ciertamente, la
‘quietud plena’ en nuestra Tercera Dimensión es prácticamente imposible,
porque todo en esta
Dimensión se encuentra en movimiento. ¡Hasta el tiempo se mueve en
esta precaria Dimensión!!! De manera que, por más que nos esforcemos en
‘alcanzar la quietud plena en esta Dimensión’, siempre
habrá algo en movimiento que nos impedirá estar quietos. Una suave
brisa, recorriendo nuestro rostro, con seguridad nos moverá a pensar en lo
refrescante de esa brisa. El leve susurro, de una lejana canción, nos moverá a
recordar algún momento, agradable o desagradable, vivido mientras escuchábamos
esa canción. Incluso pensar en una palabra nos puede mover a recordar alguna
hermosa canción y, sin querer queriendo, enseguida la cantaremos o por lo menos
la tarareemos mentalmente.
No obstante, es posible ‘alcanzar la quietud plena’ al ‘Alcanzar
Samadhi’, porque Samadhi es un Estado
que nos traslada a Dimensiones Superiores a la Tercera Dimensión, en donde ni
siquiera el tiempo se mueve. De manera que, no les extrañe que, si llegasen a
‘Alcanzar Samadhi’ por apenas un segundo, les parezca que estuvieron en ese
Estado por horas, incluso días, simplemente porque en Samadhi el tiempo no
existe. Es por esta razón que, si logras acallar tu Mente y tu
Cuerpo, por apenas un segundo, es muy probable que durante ese segundo tu
Espíritu logre ‘Alcanzar Samadhi’. Pero no se equivoquen, porque durante ese
segundo todo tu Cuerpo y toda tu Mente deben encontrarse en ‘quietud plena’,
sin un atisbo de movimiento. Es decir, ni siquiera un mísero pensamiento debe depositarse en nuestra Mente,
pero resulta que, al evaluar si hay algún mísero pensamiento en mi Mente estaremos
entorpeciendo nuestra ‘quietud plena’. Es por esta razón que, Daniel
frecuentemente nos dice que: “Si crees que ya
has ‘Alcanzado Samadhi’ realmente no lo has logrado”, porque el hecho mismo de
pensar que estoy en Samadhi, me saca de Samadhi.
«Lo que se
entiende por quietud es algo para lo que no tenemos ninguna palabra en nuestro
sistema lingüístico moderno. La lengua sánscrita, la lengua de los yoguis,
tiene términos más precisos que apuntan a lo no-dual. El término “shunyata” se
traduce a menudo como vacío, quietud o vacuidad. La quietud es tal vez la palabra en Castellano más
cercana, pero es inadecuada para describir algo que no pertenece a este mundo
dualista. Lo que en
realidad se realiza es la conciencia primordial que está más allá de la quietud
y el movimiento. Más allá del tiempo. Es eterna, es el fundamento de tu
ser, la naturaleza esencial de la realidad, la cual no cambia. En realidad está
más allá del cambio y lo inmutable. Cuando realizamos nuestra verdadera
naturaleza se hace evidente que el silencio y el ruido son una dualidad creada
por la mente. La quietud y el movimiento son una dualidad creada por la mente.
Todo es ya inherente dentro de esa quietud primordial. El movimiento del mundo
es idéntico a la quietud. Estate quieto y sabe, estate
en movimiento y sabe. Todo es vacío danzando. Esto no es algo filosófico, sino
una forma diferente de interactuar con el mundo. En realidad se trata de
desactivar la interfaz. Quitar la válvula reductora que es la autoestructura, y
experimentar tu verdadera naturaleza sin mediación por la mente limitada. El llamado mundo exterior se
trasciende al realizar la quietud, que cuando se realiza incluye todo aquello
que trasciende». (Lo que hace casi imposible
‘Alcanzar Samadhi’ la falta de ‘Consciencia’ de lo que realmente somos y de lo
que hemos venido a hacer a este Mundo. Consecuentemente, aquellos que se esfuerzan por ‘Alcanzar Samadhi’ sin primero
tener claridad en lo que realmente son y sin haber cumplido gran parte de
aquello que vinieron a hacer a este Mundo, pues difícilmente ‘Alcanzarán
Samadhi’, porque les será muy difícil evitar pensar en la dualidad de lo que
viven y de lo que realmente son. Es decir, mientras haya tareas pendientes
jamás podrán ‘Alcanzar Samadhi’, por mucho que le dediquen tiempo y esfuerzo
por lograrlo. Esto es porque, SAMADHI ES
REALMENTE UNA INVITACIÓN DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS A REENCONTRARNOS TAL Y
COMO REALMENTE SOMOS, lo cual sólo es posible si hemos salido ampliamente de
nuestra ignorancia primigenia. Y la prueba de que hemos ‘Progresado
Intelectual, Moral y Espiritualmente’ -salir de nuestra ignorancia primigenia- es
que reconocemos plenamente lo que somos y sabemos lo que hemos venido a hacer a
este Mundo, lo cual hemos tratado de cumplir plenamente.
De manera que, SÓLO ‘ALCANZAN SAMADHI’ AQUELLOS QUE ESTÁN PREPARADOS
PARA HACERLO, porque ya tienen claro lo que son y han cumplido casi a cabalidad
con los que han venido a hacer a este Mundo. Estos son los que ya no
manifiestan deseos de cosas materiales, dado que reconocen la futilidad de las
cosas materiales y les da lo mismo si las tienen o no. Luego, si las tienen
saben que esas cosas materiales existen con un propósito y procuran darle el
uso conforme a su propósito, evitando los apegos. Ocurre entonces que, aquellos que han ‘Alcanzado este
Nivel de Consciencia’, se acostumbran a aceptar su existencia en el Mundo
Material sabiendo que no pertenecen a ese Mundo, por lo que les es indiferente.
Consecuentemente, estos Bienaventurados, pueden trascender el Mundo Material
sin perder la conexión con el Mundo Material, tanto cuanto saben que se
encuentran en este Mundo Material con un propósito, el cual se debe cumplir, y
mientras no se cumpla debo utilizar Samadhi sólo para el descanso y la recarga,
no para quedarme allí perennemente. El mejor ejemplo de esto es Pedro, quien al
haber sido invitado a estar en Samadhi en el Monte Tabor, quiso quedarse allí
para siempre, habiendo tanto que hacer en el Mundo Material).
Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo
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