jueves, 24 de octubre de 2024

SAMADHI III: El Camino Sin Sendero/Parte XIV

ANTES DE

Frecuentemente Daniel nos insiste en que no existe una técnica para ‘Alcanzar Samadhi’, porque cualquier técnica que intentemos aplicar al comenzar a meditar para ‘Alcanzar Samadhi’, por el simple hecho de significar un esfuerzo mental por recordar la técnica, pues nos impedirá ‘Alcanzar Samadhi’, debido al movimiento per se de nuestra mente para intentar recordar la técnica. Es por esta razón que, frecuentemente les recomiendo que se ejerciten constantemente, en su día a día y a cada rato, en algunas de las técnicas que se pueden utilizar para ‘Alcanzar Samadhi’. Es decir, no esperemos a estar sentados para comenzar nuestras meditaciones para entonces comenzar a recordar cómo debemos respirar. Debemos acostumbrar a nuestros Cuerpos a que su forma de respirar, en el día a día, sea la que se requiere para ‘Alcanzar Samadhi’ y así no requeriremos de ocupar nuestra mente tratando de recordar cómo debemos respirar. No esperemos a estar en Samadhi para tratar de comprender qué cosa es Samadhi, porque si por cosas de Dios logras ‘Alcanzar Samadhi’, con seguridad saldrás inmediatamente de ese Glorioso Estado, simplemente porque tu mente se asustará al no comprender que EN SAMADHI NO SE CUMPLEN LAS LEYES FÍSICAS, propias de nuestra Tercera Dimensión. De allí que, se hace imperativo que acostumbremos a nuestra mente a reconocer y aceptar que hay Dimensiones Superiores a la Tercera Dimensión en donde no se cumplen las Leyes Físicas, para que, al momento de ‘Alcanzar Samadhi’ no se asuste porque se siente como flotando en el espacio sideral, ni se pregunte cómo es posible esto.

«No hay ninguna técnica para realizar la conciencia primordial. Ningún proceso que pueda aprenderse. Ninguna fórmula que pueda practicarse. Lo que quiero decir puede ser recibido en un instante, en un flash. Es precisamente el abandono de todas las fórmulas, todo el saber y todo el hacer, todas las agendas egóicas que crean las condiciones óptimas para que la conciencia primordial despierte. Si trato de decirte cómo ser consciente entonces estarás prestando atención a mis palabras o haciendo algo que te he dicho, en lugar de ser consciente de lo que realmente está sucediendo en el ahora. Tienes que ser tan consciente de lo que ES, tan íntimo con la existencia que no hay preferencia, no hay un yo o un “yo” en ella. Habitas o fusionas conciencia en lo que está sucediendo. Cuando abandonas la actividad egóica, te conviertes en lo que está surgiendo. En realidad eso no es cierto. Más bien es la ilusión de separación la que desaparece. La verdad es que nunca estuvimos realmente separados. Los maestros espirituales han dado la instrucción para alcanzar el Samadhi, “Quédate quieto y sabe”. Quédate quieto y conoce el verdadero Ser, la conciencia primordial más allá del nombre y la forma. Quédate quieto y conoce que eres Dios, el verdadero Ser, la naturaleza de Buda». (Pero cómo quedarnos quietos si no entrenamos para aquietar no sólo nuestro Cuerpo sino también nuestra mente. La única forma de permanecer efectivamente quietos, mientras realizamos los ejercicios propios para ‘Alcanzar Samadhi’, es que continuamente entrenemos nuestro Cuerpo y nuestra mente para permanecer quietos, cada vez que así se los solicitemos. Quizás lo más difícil de entrenar para permanecer quieta es a nuestra mente, porque ella no tiene la culpa de pensar continuamente, tanto cuanto para eso existe. Es por esto que, les daré algunas recomendaciones para lograr disminuir los pensamientos que nos impiden aquietar nuestra mente. Recuerden que, estas técnicas se harán realmente efectivas y eficientes si nos ejercitamos todos los días y la mayor cantidad de veces posibles, hasta que nuestro Cuerpo y Mente asuman estás técnicas como parte sí mismos, para que, al momento de realizar nuestros ejercicios para ‘Alcanzar Samadhi’ no ocupemos nuestra mente intentando recordar cómo respirar y cómo evitar la mayor cantidad de pensamientos.

1.- Apreciar la belleza de la imperfección, lo incompleto y lo temporal. Esto implica reconocer y aceptar que todo lo que nos ocurre ha sido ‘Planificado’ por nosotros mismos, antes de Reencarnar, por lo que nada debe generar en nosotros alguna preocupación, sino que más bien debemos tratar de aprovechar todo acontecimiento para ‘Aprender’ lo que habíamos ‘Planificado Aprender’. Además, siempre debemos tener presente que ninguna vivencia -buena o mala- es eterna, sino que todo es temporal, por lo que no debemos de otorgarle mucho valor o aprecio a las cosas o vivencias materiales y mucho menos sufrir ellas, porque siempre serán pasajeras o efímeras. 

2.- Aceptar los pensamientos intrusivos sin juzgarlos. Se consideran pensamientos intrusivos aquellas ideas que parecen estar atascadas en nuestra mente, los cuales, cuando se transforman en pensamientos recurrentes, pueden llegar a causar angustia y malestar en la persona que los padece. Estas ideas recurrentes suelen ser el resultado de nuestros deseos o de nuestros sufrimientos materiales, porque se nos hace difícil dejar de pensar en aquello que nos preocupa. Así pues, si logramos hacer parte de nuestras vidas la primera técnica -arriba anotada- comprenderemos que todo en la vida es imperfecto y transitorio, incluso aquello que parece perfecto, por lo que no tiene sentido preocuparnos por aquello que, tarde o temprano dejará de existir. Es decir, NO EXISTE NADA MATERIAL QUE MEREZCA NUESTRA ATENCIÓN PORQUE TODO LO MATERIAL ES TEMPORAL. Además, no tiene sentido juzgar algún pensamiento como bueno -lo que deseo- o como malo -lo que me hace sufrir- porque en definitiva todas son ‘Experiencias que Planificamos Vivir’ y si las ‘Planificamos’ han de ser inevitables, ya sean buenas o malas, por lo que, NUESTRA ÚNICA OCUPACIÓN ES DESCUBRIR LO QUE ESPERÁMOS APRENDER DE ESAS EXPERIENCIAS.  

3.- No dejarte llevar por tus pensamientos y emociones. Al igual que las dos técnicas anteriores, esta técnica implica reconocer y aceptar que TODO LO MATERIAL ES EFÍMERO, POR LO QUE NO DEBEMOS PRESTARLE LA MAYOR ATENCIÓN. Consecuentemente, si aquello en los que pensamos no es realmente importante, pues evidentemente NUESTROS PENSAMIENTOS NO DEBEN GENERAR EN NOSOTROS NINGÚN TIPO DE EMOCIÓN. Ahora bien, cuando nuestros pensamientos generan en nosotros emociones, es preciso que le dediquemos cierto tiempo a evaluar el porqué de esas emociones, a los fines de descubrir que tan importante son para nosotros esos pensamientos y procurar reformular esos niveles de importancia, hasta que nuestras mentes comprendan lo poco importantes que son.   

4.- Sumergirse en la naturaleza durante 30 minutos a una hora, respirando profundamente y conectando con los sentidos. Puedes escuchar música relajante o simplemente disfrutar del silencio. El más importante beneficio que obtenemos de esta técnica es que nuestro Cuerpo y nuestra Mente Aprenden a apreciar la simplicidad de las cosas y de las ‘Experiencias de Vida’, lo que nos ayuda a mantenernos serenos en todo momento de nuestra vida. Esta serenidad se hará más evidente cuando estemos realizando los ejercicios ascéticos místicos para ‘Alcanzar Samadhi’.

5.- Practicar la atención plena y la observación sin juicio de los pensamientos. Fortalece la capacidad de dejar ir los pensamientos intrusivos. Aprovechando los días de práctica de la técnica anterior, procuremos realizar los siguientes ejercicios:

·       Siéntate en una posición cómoda con la espalda recta

·       Cierra los ojos o fija la mirada en un punto delante de ti

·       Concéntrate en la respiración, sintiendo la entrada y salida del aire en tu Cuerpo.

·       Cuando surjan pensamientos, obsérvalos sin juicio y vuelve suavemente tu atención a la respiración.

6.- Analizar nuestras experiencias y acciones pasadas, para aprender de ellas y crecer como personas. Unos de los pilares sobre los que descansa Samadhi es el ‘Conocimiento Supremo’ y este ‘Conocimiento’ debe ser cultivado y alimentado desde nuestras primeras Encarnaciones. De hecho, hemos venido a este Mundo justamente a ‘Crecer en el Conocimiento’, resultante del ‘Aprendizaje’ obtenido con nuestras ‘Experiencias de Vida’. Luego, nadie ‘Alcanza El Conocimiento Supremo’ mágicamente, sino que éste es el resultado de nuestro esfuerzo por verdaderamente ‘Aprender de nuestras Experiencias de Vida’. De allí que, se hace infinitamente necesario que continuamente nos ocupemos en analizar todas nuestras ‘Experiencias de Vida’, a los fines de descubrir la ‘Enseñanza’ que esperaba obtener al ‘Planificar tales Experiencias’-buenas o malas-. Cuando identificamos nuestras ‘Experiencias de Vida’, podemos identificar patrones de comportamientos, que nos ayuden a superar posibles debilidades existenciales o a mejorar ampliamente aquellas fortalezas existenciales que hayamos venido cultivando, vida tras vida. Esto nos ayudará a tomar mejores decisiones en el futuro, al hacernos ‘Conscientes’ de que hemos venido a este Mundo para ‘Crecer Espiritualmente’.

7.- Aceptar que no puedes controlar todo y dejarlo ir. Gran parte de los pensamientos intrusivos, que frecuentemente bombardean nuestra mente, tienen que ver con lo que esperamos hacer en el futuro -cercano o no- y con situaciones de vida por resolver. Consecuentemente, la forma más eficiente para evitar esos pensamientos intrusivos es seguir el consejo de nuestro Amado Yeshuá: “CADA TIENE SU PROPIO AFÁN”, por lo que no se justifica pensar en algo que aún no ocurre o tratar de resolver alguna situación cuando aún no ha llegado el momento. Ocurre también que, hay situaciones de vida que parecieran ameritar una inmediata solución, pero que se nos ha complicado resolverlas, pues en esos momentos valdría la pena preguntarnos: “¿Realmente ‘Aprendí’ lo que ‘Planifiqué Aprender’ con esa ‘Experiencia de Vida’?”. Es decir, a veces nos mantenemos como enfrascados y no encontramos solución a alguna situación que ocupa continuamente nuestra mente, simplemente porque lo que ‘Planificamos Aprender con esa Experiencia de Vida’ aún no lo hemos ‘Aprendido’, por lo que la solución está en evaluar que ‘Enseñanza esperaba obtener de esa Experiencia’ y esforzarme por hacerme ‘Consciente del Conocimiento que esa Experiencia tenía que dejar en mi Vida’. También es frecuente que, algunas situaciones de vida parecieran no tener solución y tampoco pareciera que pudieran ‘Enseñarme’ algo, por lo que tengo que aceptar y reconocer que están fuera de mi control y consecuentemente debo dejarlas ir, o lo que es lo mismo: DEJAR DE PENSAR EN ESAS SITUACIONES DE LAS CUALES NO TENGO EL CONTROL.   

Muchas más son las técnicas que pudieran ayudarnos a entrenar nuestro Cuerpo y nuestra Mente para que, al momento de realizar nuestros ejercicios ascéticos místicos para ‘Alcanzar Samadhi’, logremos realmente la serenidad -mental y física- que se requiere para hacerlo. Pero recuerden que, estas técnicas no son para realizarlas al momento de ejecutar los ejercicios ascéticos místicos que nos permitirán ‘Alcanzar Samadhi’, sino que son técnicas o ejercicios que debemos practicar en nuestro día a día, hasta que su ejecución sea natural en nosotros y no requieran de ningún esfuerzo, ni metal ni físico, para ejecutarlos).

QUIETUD PLENA

Ciertamente, la ‘quietud plena’ en nuestra Tercera Dimensión es prácticamente imposible, porque todo en esta Dimensión se encuentra en movimiento. ¡Hasta el tiempo se mueve en esta precaria Dimensión!!! De manera que, por más que nos esforcemos en ‘alcanzar la quietud plena en esta Dimensión’, siempre habrá algo en movimiento que nos impedirá estar quietos. Una suave brisa, recorriendo nuestro rostro, con seguridad nos moverá a pensar en lo refrescante de esa brisa. El leve susurro, de una lejana canción, nos moverá a recordar algún momento, agradable o desagradable, vivido mientras escuchábamos esa canción. Incluso pensar en una palabra nos puede mover a recordar alguna hermosa canción y, sin querer queriendo, enseguida la cantaremos o por lo menos la tarareemos mentalmente.

No obstante, es posible ‘alcanzar la quietud plena’ al ‘Alcanzar Samadhi’, porque Samadhi es un Estado que nos traslada a Dimensiones Superiores a la Tercera Dimensión, en donde ni siquiera el tiempo se mueve. De manera que, no les extrañe que, si llegasen a ‘Alcanzar Samadhi’ por apenas un segundo, les parezca que estuvieron en ese Estado por horas, incluso días, simplemente porque en Samadhi el tiempo no existe. Es por esta razón que, si logras acallar tu Mente y tu Cuerpo, por apenas un segundo, es muy probable que durante ese segundo tu Espíritu logre ‘Alcanzar Samadhi’. Pero no se equivoquen, porque durante ese segundo todo tu Cuerpo y toda tu Mente deben encontrarse en ‘quietud plena’, sin un atisbo de movimiento. Es decir, ni siquiera un mísero pensamiento debe depositarse en nuestra Mente, pero resulta que, al evaluar si hay algún mísero pensamiento en mi Mente estaremos entorpeciendo nuestra ‘quietud plena’. Es por esta razón que, Daniel frecuentemente nos dice que: “Si crees que ya has ‘Alcanzado Samadhi’ realmente no lo has logrado”, porque el hecho mismo de pensar que estoy en Samadhi, me saca de Samadhi.

«Lo que se entiende por quietud es algo para lo que no tenemos ninguna palabra en nuestro sistema lingüístico moderno. La lengua sánscrita, la lengua de los yoguis, tiene términos más precisos que apuntan a lo no-dual. El término “shunyata” se traduce a menudo como vacío, quietud o vacuidad. La quietud es tal vez la palabra en Castellano más cercana, pero es inadecuada para describir algo que no pertenece a este mundo dualista. Lo que en realidad se realiza es la conciencia primordial que está más allá de la quietud y el movimiento. Más allá del tiempo. Es eterna, es el fundamento de tu ser, la naturaleza esencial de la realidad, la cual no cambia. En realidad está más allá del cambio y lo inmutable. Cuando realizamos nuestra verdadera naturaleza se hace evidente que el silencio y el ruido son una dualidad creada por la mente. La quietud y el movimiento son una dualidad creada por la mente. Todo es ya inherente dentro de esa quietud primordial. El movimiento del mundo es idéntico a la quietud. Estate quieto y sabe, estate en movimiento y sabe. Todo es vacío danzando. Esto no es algo filosófico, sino una forma diferente de interactuar con el mundo. En realidad se trata de desactivar la interfaz. Quitar la válvula reductora que es la autoestructura, y experimentar tu verdadera naturaleza sin mediación por la mente limitada. El llamado mundo exterior se trasciende al realizar la quietud, que cuando se realiza incluye todo aquello que trasciende». (Lo que hace casi imposible ‘Alcanzar Samadhi’ la falta de ‘Consciencia’ de lo que realmente somos y de lo que hemos venido a hacer a este Mundo. Consecuentemente, aquellos que se esfuerzan por ‘Alcanzar Samadhi’ sin primero tener claridad en lo que realmente son y sin haber cumplido gran parte de aquello que vinieron a hacer a este Mundo, pues difícilmente ‘Alcanzarán Samadhi’, porque les será muy difícil evitar pensar en la dualidad de lo que viven y de lo que realmente son. Es decir, mientras haya tareas pendientes jamás podrán ‘Alcanzar Samadhi’, por mucho que le dediquen tiempo y esfuerzo por lograrlo. Esto es porque, SAMADHI ES REALMENTE UNA INVITACIÓN DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS A REENCONTRARNOS TAL Y COMO REALMENTE SOMOS, lo cual sólo es posible si hemos salido ampliamente de nuestra ignorancia primigenia. Y la prueba de que hemos ‘Progresado Intelectual, Moral y Espiritualmente’ -salir de nuestra ignorancia primigenia- es que reconocemos plenamente lo que somos y sabemos lo que hemos venido a hacer a este Mundo, lo cual hemos tratado de cumplir plenamente.

De manera que, SÓLO ‘ALCANZAN SAMADHI’ AQUELLOS QUE ESTÁN PREPARADOS PARA HACERLO, porque ya tienen claro lo que son y han cumplido casi a cabalidad con los que han venido a hacer a este Mundo. Estos son los que ya no manifiestan deseos de cosas materiales, dado que reconocen la futilidad de las cosas materiales y les da lo mismo si las tienen o no. Luego, si las tienen saben que esas cosas materiales existen con un propósito y procuran darle el uso conforme a su propósito, evitando los apegos. Ocurre entonces que, aquellos que han ‘Alcanzado este Nivel de Consciencia’, se acostumbran a aceptar su existencia en el Mundo Material sabiendo que no pertenecen a ese Mundo, por lo que les es indiferente. Consecuentemente, estos Bienaventurados, pueden trascender el Mundo Material sin perder la conexión con el Mundo Material, tanto cuanto saben que se encuentran en este Mundo Material con un propósito, el cual se debe cumplir, y mientras no se cumpla debo utilizar Samadhi sólo para el descanso y la recarga, no para quedarme allí perennemente. El mejor ejemplo de esto es Pedro, quien al haber sido invitado a estar en Samadhi en el Monte Tabor, quiso quedarse allí para siempre, habiendo tanto que hacer en el Mundo Material). 


Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo


 

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