viernes, 18 de octubre de 2024

SAMADHI III: El Camino Sin Sendero/Parte XIII

EN CONTINUO MOVIMIENTO

Todos los órganos de nuestro Cuerpo se encuentran en continuo movimiento sin necesidad de que nosotros le ordenemos moverse. Lo mismo ocurre con nuestra mente, que se encuentra en continuo movimiento, aunque nosotros no estemos ‘Conscientes’ de ese movimiento. CONTINUAMENTE ESTAMOS PENSANDO, ya sea que lo queramos o no. De allí que, SE HACE PRÁCTICAMENTE IMPOSIBLE CESAR TOTALMENTE LOS PENSAMIENTOS QUE SE GENERAN EN NUESTRA MENTE. No obstante, con cierta dedicación y ejercitación es posible disminuir la cantidad de movimientos que realizan nuestros órganos y más aún podemos ralentizar los movimientos de nuestra mente. De hecho, para que los grandes gurúes logren ralentizar los movimientos del corazón primero deben lograr ralentizar los movimientos de la mente. Lograr ralentizar los movimientos de nuestra mente, para luego ralentizar los movimientos de algunos de nuestros órganos, siempre exigirá de nosotros altos niveles de compromiso para lograrlo, porque requerirá de nosotros el esforzarnos por realizar ejercicios constantes y continuos que serán evaluados continuamente por nuestras mentes como algo innecesario y fraudulento, en atención a los casi inexistentes frutos que se logran en el corto tiempo, realidad que hace que muchos dejen de intentarlo, como si la mente les convenciera de dejar de intentar dominarlas.

«Cada vez que la mente se mueve inconscientemente, incluso el más mínimo movimiento, se debe al filtrado a través del condicionamiento de la autoestructura limitada. Cada vez que la mente se mueve inconscientemente se debe a alguna insatisfacción, lo que se llama dukkha en las antiguas tradiciones. ¿Cómo puedo liberarme de dukkha? ¿Cómo puedo liberarme de toda insatisfacción? Escucha atentamente. Para la mente limitada hay una paradoja. La mente egoica limitada escucha la pregunta y quiere saber cómo hacerlo, pero esa mente limitada no puede hacerlo. La mente limitada siempre fallará en cualquier intento de realizar Samadhi. Debe fracasar. La mente limitada no despierta. La conciencia primordial despierta de su identificación con la mente limitada. La mente limitada siempre fracasará en cualquier intento de alcanzar la quietud, porque la mente es movimiento. La mente misma ES movimiento, y este movimiento genera la experiencia del tiempo y el espacio, crea la separación. Es un proceso interminable de hacer. En el Camino sin Sendero despertamos de identificarnos con el personaje que hace, para reconocer la dimensión del Ser». (La mente continuamente está en movimiento porque todo lo que siente el Cuerpo requiere de la mente alguna respuesta. Por ejemplo, si bien es cierto que pareciera que para caminar no se requiriera de pensar, la realidad es que cada vez que damos un paso la mente piensa en ese paso, quizás no tan ‘Conscientemente’ como se debería, pero efectivamente piensa. Cuando oímos alguna palabra o pensamos levemente es alguna palabra, inmediatamente nuestra mente piensa en derivados de esa palabra y la conjuga con otras palabras para generar ideas o pensamientos, que ciertamente mantienen en movimiento nuestra mente.

TODO AQUELLO CON LO QUE INTERACTUAMOS GENERA EN NUESTRA MENTE ALGÚN PENSAMIENTO QUE INTENTA MANTENER NUESTRA MENTE ACTIVA EN EL ‘HACER’ Y NOS QUITA TIEMPO PARA DEDICARLE AL ‘SER’. Esto ocurre sobre todo cuando nuestra existencia material se siente insatisfecha en los deseos materiales del Cuerpo. Gran parte de los pensamientos que ocupan nuestra mente tienen que ver con los intentos de nuestra mente egóica por satisfacer los deseos del Cuerpo y esto ocurre incluso cuando las necesidades del Cuerpo están satisfechas. Al terminar de almorzar, además de ocupar nuestra mente con pensamientos evaluativos de lo que acabamos de comer, paralelamente nuestra mente está pensando en lo que cenaremos. Y esto ocurre casi de manera automática, sin que nos esforcemos por pensar en ello. Así pues, es frecuente que cada vez que nos encontramos realizando nuestros ejercicios de meditación, suele ocurrir que alguna pequeña molestia nos impide apaciguar nuestra mente, porque siempre tratará de solucionar la pequeña insatisfacción del Cuerpo, incluso cuando esta insatisfacción pudiera ser generada por el mismo Cuerpo, por órdenes de nuestra mente.

Aunque ustedes no lo crean, muchas veces no logramos una posición cómoda para meditar simplemente porque nuestra propia mente pareciera querer sabotear nuestros intentos por conectar con nuestro verdadero ser. De repente te pica la pierna, como si un mosquito te hubiera picado, en un lugar en donde no hay mosquitos. Otras veces una gota de sudor te corre desde la frente hacia los ojos, en un lugar con aire acondicionado, por lo que no deberías sudar. Puede que estés en un lugar aislado, lejos de otras casas y de repente sientes el olor de alguna rica comida que preparaba tu madre… NUESTRA MENTE TIENE SU PROPIA PERSONALIDAD Y SE ESFUERZA MUCHÍSIMO POR EVITAR QUE TOMEMOS EL CONTROL DE LA MENTE. Es por esta razón que lo que nos recomienda Daniel es que evitemos luchar en contra de esas sensaciones generadas por nuestra mente, evitando pensar en las sensaciones que producen en nuestros Cuerpos. ¡SIMPLEMENTE DÉJALO PASAR SIN PRESTARLE MUCHA ATENCIÓN NI A LAS SENSACIONES NI A LOS PENSAMIENTOS QUE ESTAS SENCIONES PRODUCEN EN NUESTRAS MENTES!!!  

Luego, la aparente ‘personalidad’ de nuestra mente es realmente la identificación de nuestros Periespíritus -Egos o Personas- con las necesidades de nuestro Cuerpo, por lo que podemos inferir que NUESTRO PERIESPÍRITU ES QUIEN SABOTEA NUESTROS INTENTOS POR MEDITAR. De manera que, la única forma de evitar el saboteo es desidentificar a nuestro Periespíritu de las necesidades y deseos del nuestro Cuerpo. Ayuda mucho en este necesario proceso bombardear nuestras mentes con información referente a El Reino Espiritual y lo que realmente es un Espíritu, además de recordarnos constantemente la precariedad de las cosas materiales, incluyendo nuestras Naves -Cuerpos-, a los fines de restarle importancia a los pensamientos que suelen sabotear nuestros intentos por meditar).  

DESIDENTIFICACIÓN

Toda la teoría acerca de Samadhi se basa en el hecho cierto de que realmente SOMOS ESPÍRITUS ENCARNADOS JUGANDO UN HERMOSO PERO MUY SERIO JUEGO EN UN PLANO TRIDIMENSIONAL EN EL CUAL DEBEMOS HACER USO DE LAS COSAS MATERIALES PARA SUSTENTAR NUESTRA NAVE -CUERPO- PERO EVITANDO ABUSAR DE ESAS COSAS MATERIALES. Pero ocurre que, la gran mayoría de los jugadores, al olvidar lo que han venido a hacer a este Mundo, terminan entregándose a los placeres de la carne, alejándose progresivamente de su propia naturaleza ontológica. Este alejamiento progresivo es el resultado de la identificación de una parte de nuestro Espíritu con las necesidades materiales de la Nave -Cuerpo-, lo que ha degenerado en el desconocimiento de lo que realmente somos al ocuparnos por satisfacer al Cuerpo olvidándonos de las necesidades de aquello que realmente somos.

En la práctica, Samadhi implica recordar y aceptar lo que realmente somos y procurar desarrollar eso que somos, evitando ocuparnos en demasía de las necesidades materiales propias de nuestra Nave -Cuerpo-. De allí que, para ‘Alcanzar Samadhi’ nos es preciso desidentificar nuestros Espíritus de las necesidades propias de nuestras Naves -Cuerpos-, evitando hacer lo que nos pide el Cuerpo y procurando encontrarnos con nosotros mismos. Luego, evitar hacer lo que nos pide el Cuerpo no implica dejarlo abandonado y a la deriva, porque entonces con seguridad nuestra Nave dejaría de funcionar, sino que debemos esforzarnos por proveerle a nuestro Cuerpo de lo que necesita para mantenerse en funcionamiento, pero evitando que el Cuerpo abuse o consuma esos bienes más allá de lo requerido para funcionar.   

«En Samadhi la separación entre el hacer y el ser desaparece. La separación es simplemente otro proceso mental. Cuando no hay pensamiento dentro de la estructura egóica condicionada entonces no hay problema. El Tú que crees ser es un proceso, un movimiento constante de pensamiento egóico; una colección de patrones y preferencias. Ese TÚ tiene que morir. El patrón patológico del TÚ tiene que terminar para que se realice Samadhi. Permite absorber esto: “Asatoma Sat Gamaya” -“Guíame de la falsedad a la Verdad”-, “Tamaso Ma Jyotir Gamaya” -“Guíame de la oscuridad a la luz”-. Despertar es ver la naturaleza del sufrimiento humano, de la condición humana. Es el reconocimiento de QUIÉN o QUÉ sufre». (La identificación de nuestro Periespíritu, con las necesidades materiales propias de nuestra Nave -Cuerpo-, es lo que da origen al ‘Ego’ o ‘pensamiento egóico’, tanto cuanto nuestra mente se acostumbra a pensar únicamente en las necesidades del Cuerpo y nuestro Periespíritu reconoce esas necesidades como propias del Espíritu diciendo: “Yo necesito tal cosa” y se esfuerza por conseguirla o ‘hacerla’, olvidándose de lo que realmente es -Espíritu-. En aquellos que logran ‘Alcanzar Samadhi’ ese ‘Ego’ o ‘identificación con las necesidades del Cuerpo’ desaparece, porque el Periespíritu deja de procurar satisfacer al Cuerpo en sus excesos, dado que, si el Espíritu realmente ‘Alcanzó Samadhi’, pues ha dejado de identificarse o de pensar en el Cuerpo, porque en Samadhi los procesos mentales no existen. De manera que, para ‘Alcanzar Samadhi’ es preciso que el ‘Ego’, el ‘Yo’, … la identificación del Periespíritu desaparezca, porque esa identificación siempre evitará que cesen los pensamientos que mueven la mente al ‘hacer’. Con la desaparición de la identificación o muerte del ‘Ego’ el Periespíritu se identifica plenamente con lo que realmente es y en ese glorioso momento comienza a descansar en Samadhi. Es preciso el momento para aclarar que, les he venido diciendo que, al hablar del Ego, de la Persona o del Periespíritu, estamos hablando de la misma cosa, pero llegó el momento de que comprendan que, LO QUE REALMENTE EXISTE ES EL PERIESPÍRITU, TANTO CUANTO ES LA PARTE DEL ESPÍRITU QUE LO ENVUELVE, PERO A ESTA PARTE DEL ESPÍRITU MUCHOS LA DENOMINAN EGO O PERSONA PORQUE ES LA PARTE DEL ESPÍRITU QUE SE IDENTIFICA CON LAS NECESIDADES DEL CUERPO, HASTA EL PUNTO DE CREER QUE ES EL CUERPO. De allí que, en mis escritos suelo hablar únicamente del Periespíritu, porque es lo que realmente existe y que permanece aun después de la desidentificación con las necesidades materiales del Cuerpo). 


Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo


 

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