domingo, 9 de abril de 2023

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte X

MUNDO ESPÍRITA O DE LOS ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo I: DE LOS ESPÍRITUS / Parte III

ASCENDIENDO DE NIVEL

En muchos de mis artículos les he explicado que, La Primera Orden que nos Dio nuestro Amoroso Padre Dios, al momento de crearnos fue: “¡CREZCAN!!!”. La Segunda Orden fue “Multiplíquense”. También les he explicado que, como muchos de ustedes suelen creer, ¡NO ES LO MISMO CRECER QUE MULTIPLICARSE!!!

En este orden de ideas, es propicia la ocasión para recordarles que, muchas palabras de nuestro vocabulario son sinónimas entre sí, porque, de alguna forma o manera, quieren significar lo mismo, sobre todo según el contexto en el cual se les utilice. Así pues, según la versión bíblica que utilicemos, frecuentemente encontraremos versículos bíblicos en los cuales las palabras no son las mismas, aunque ciertamente quieren significar lo mismo, tanto cuanto pretenden comunicar El Mensaje Divino. Esto ocurre muchas veces debido a la interpretación que le da el traductor a palabras que fueron escritas en lenguas que hoy en día denominamos muertas, en atención a que entraron en desuso.

Ocurre entonces que, cuando en mis escritos frecuentemente les exhorto a esforzarse por acercarse a nuestro Amoroso Padre Dios, siempre les conmino a realizar actividades que les permitan ejercitarse para ‘crecer o desarrollarse espiritualmente’. ‘Crecer’ y ‘desarrollarse’ son sinónimos, tanto cuanto ambas significan ‘evolucionar’ hacia algo más grande o más fuerte. Hermosamente, Kardec utiliza un sinónimo de ‘crecer’, que si lo analizamos ‘conscientemente’ resulta más aplicable para el contexto de ‘crecer o desarrollarse ESPIRITUALMENTE’, tanto cuanto significa ‘avanzar o ir hacia adelante’, lo que pudiéramos relacionar con ‘subir o ascender de nivel’. ¿Ven que yo también aún estoy aprehendiendo?

La palabra que utiliza Kardec es: ‘PROGRESIÓN de los Espíritus’. La palabra ‘Progreso’ se forma con la unión del prefijo latino ‘pro’, que significa ‘hacia delante’, y el verbo ‘gradior o gressus’, que significa ‘ir o marchar’. Luego, ‘gradior o gressus’ deriva de la palabra latina ‘gradus’, que significa ‘paso, peldaño’ y también ‘grado y grada.  En este orden de ideas, se hace mucho más sencillo comprender que, los Espíritus más propiamente están ordenados a ‘avanzar hacia delante’ -o más bien ‘ASCENDER’-, tanto cuanto El Objetivo es acercarse a Dios, Quien Se Encuentra en El Nivel Más Superior de La Pirámide, o lo que es lo mismo, en La Dimensión Más Elevada, la cual Enoc denominaba ‘Décimo Cielo’.

LA DESCONOCIDA DIMENSIÓN

Esta mañana me desperté pensando en lo que significaría habitar en el ‘Decimo Cielo’. ¡Bendito Sea nuestro Amoroso Padre Dios que me ha Bendecido con una imaginación muy fructífera!!! En algún artículo les conversé acera de la ‘Teoría de las Cuerdas’ y les comenté que, cuando comencé a comprender esta Teoría de la física cuántica, entonces comencé a imaginarme cómo funciona esta Teoría en lo que denominamos ‘Dimensiones’.

‘Dimensión’ se aplica a todo aquello que podemos medir, lo cual usualmente es posible hacer porque lo podemos palpar con algunos de nuestros sentidos, en toda su magnitud, para poderlo medir. El ‘tiempo’, por ejemplo, no lo podemos palpar, pero, si bien es cierto que lo podemos medir, lo medimos utilizando vectores creados por nosotros mismos, a fin de poder, de alguna forma o manera, controlar el ‘tiempo’, aunque realmente no lo hacemos, tanto cuanto no lo podemos recortar o alargar. Mientras estemos recubiertos de materia, ubicados en la tercera ‘dimensión’, no podemos viajar al pasado y tampoco al futuro, porque, según nos dicen los entendidos en esta materia, para viajar en el ‘tiempo’ se requiere hacerlo a aceleraciones altamente sorprendentes, alcanzando velocidades que ciertamente desintegrarían nuestra materia.

Ahora bien, según se desprende de la ‘Teoría de las Cuerdas’, existen lugares en donde es posible palpar el ‘tiempo’, con sentidos distintos a los que tenemos en la tierra, los cuales están limitados a solo palpar largo, ancho y profundidad (3D). El resto de las ‘dimensiones’ tenemos que imaginárnosla para poder encajonarlas y con extremada dificultad controlarlas. De manera que, en otras dimensiones, más allá de la tercera, es posible controlar vectores como el tiempo, la gravedad, la luz, … y muchos otros, los cuales, en nuestra ‘tercera dimensión’, sólo podemos intuir que existen y por ende no nos es posible medir.

Al leer acerca de la Teoría de las Cuerdas, también comencé a comprender lo del ADN Cósmico. Ciertamente, nuestro ADN viene de la combinación de los genes de nuestros padres, pero hay un tercer donante de la información genética, el cual proviene de nuestro Cristalino Akáshico. Gracias a la información contenida en nuestro Cristalino Akáshico, producto de las experiencias aprehendidas en varias vidas, es que podemos ‘imaginar’ cómo funciona un agujero negro, sin siquiera haber visto uno, y mucho menos haber experimentado la increíble fuerza de atracción que ejerce un agujero negro sobre la materia que lo rodea. ¿Han visto la peli INTERESTELAR? Pues, la única forma de que el director de esa peli se haya podido imaginar cómo funciona un agujero negro, para proyectarlo tan eficientemente en la película, es gracias a la información contenida en nuestro ADN Cósmico, que nos ayuda a ‘imaginarnos’ una especie de tobogán, a través del cual podemos viajar a las velocidades sorprendentes que se requieren para viajar a través del tiempo.

¿Han disfrutado de un paseo por un ‘parque de agua’, aquellos en los cuales hay muchas piscinas con muchos toboganes, cada uno de los cuales tiene diferentes dimensiones, algunos de los cuales están prohibidos para ciertas personas, en atención a lo extremadamente peligrosos que son? Frecuentemente, para subir a esos toboganes se utilizan escaleras, pero en algunos parques hay toboganes tan altos y peligrosos que es preciso subirlos en ascensor. Pues, resulta que, en vez de imaginarme ‘cuerdas’, como lo hacen los teóricos cuánticos, yo me imagino toboganes, cada vez más peligrosos, según vamos ‘ascendiendo de dimensión’. De allí que, comprendo lo que afirma Kardec, respecto a que los Espíritus ‘progresan’, según los aprendizajes que logran acumular y aprehender, a fin de saborear el conocimiento, que nos lleva a ‘avanzar o ascender’ a la ‘Dimensión’ en donde Se Encuentra nuestro Amoroso Padre Dios. ¡Todo lo bueno que aprendemos de nuestras experiencias se constituye en un escalón para ascender al siguiente nivel!!!      

Según comprendo, en otras ‘dimensiones’, más allá de la ‘tercera’, viajar en el ‘tiempo’ es tan sencillo como subirse a un tobogán, para poder volver al pasado o para adentrarnos a un futuro posible. Que ¿por qué futuro posible?, pues, porque yo me imagino que, el tobogán hacia el futuro tiene tantas ramificaciones como sea el número de las posibles respuestas que le demos a las Pruebas a las que somos sometidos. De manera que, hay toboganes lineales hacia el pasado, el cual ya ocurrió, pero hacia el futuro cada tobogán tiene bifurcaciones, porque hay muchos futuros escritos, pero somos nosotros los que decidiremos cuál de ellos se cumplirá. Recuerden: LIBRE ALBEDRÍO.

Anteriormente les comenté que, los Espíritus Superiores le afirmaron a Kardec que el momento en el cual fueron creadas las cosas -materiales e incorpóreas- soló lo Conoce nuestro Amoroso Padre Dios. Esto me hace suponer que, según sea la ‘Dimensión’ o ‘Nivel de Consciencia’ que cada Espíritu haya alcanzado, se les otorga un Nivel de Acceso a esos toboganes, en atención al ‘Desarrollo Espiritual’ que cada Espíritu haya logrado. Esto es porque, para hacer uso de algunos toboganes, se hace necesario que la ‘Musculatura Espiritual’ se encuentre bien desarrollada, a fin de poder soportar las ‘Condiciones Extremas’, que existen en algunos toboganes. Queda claro entonces que, además de que tenemos que esforzarnos por ‘Avanzar o Ascender de Nivel’ se hace necesario que ‘Crezcamos’ y ‘Desarrollemos nuestra Musculatura Espiritual’, si pretendemos disfrutar de todos los toboganes. El Tobogán que viaja al Momento en el cual nuestro Amoroso Padre Dios creó todo lo que existe, con toda seguridad se encuentra en el ‘Décimo Cielo’ y, aunque probablemente muchos Espíritus Superiores se encontrarán allí, seguramente ninguno tiene la contextura ideal para hacer uso de ese Tobogán, puesto que DIOS SÓLO PUEDE HABER UNO.

Ahora, sólo queda de parte de ustedes el que pongan a funcionar sus imaginaciones, a fin de comprender lo que intenté aclararles. Aquellos que lo logren, con seguridad lograrán imaginarse una especie de telaraña, que se dibuja en el infinito. Esto es lo que se imaginan los teóricos cuánticos: ‘Cuerdas que construyen una telaraña’. Cuando hagan el esfuerzo por acercarse a esas cuerdas, lograrán percatarse que no son cuerdas, sino que son tubos, los cuales, si se acercan un poco más, lograrán ver que se convierten en toboganes y hasta lograrán ver a algunos Seres de Luz, lanzándose en esos toboganes.

PROGRESIÓN DE LOS ESPÍRITUS

Habiéndoles dejado algunas consideraciones, acerca de lo que me imagino se trata el tema de la ‘Progresión de los Espíritus’, abordaremos ahora algunas de las preguntas hechas por Allan, al respecto, y las respuestas recibidas de los Espíritus Superiores:   

(103): 114. Los Espíritus ¿son buenos o malos por naturaleza, o ellos mismos van mejorando? – “Los Espíritus van mejorando por sí propios. Al progresar, pasan de un orden inferior a otro superior”.

115. ¿Algunos de los Espíritus han sido creados buenos, y malos otros? – “Dios creó a todos los Espíritus simples e ignorantes, vale decir, desprovistos de ciencia. Asignó a cada uno una misión con el objeto de iluminarlos y hacerlos acercarse progresivamente a la perfección mediante el conocimiento de la verdad, y a fin de aproximarlos a Él. La dicha eterna pura reside para ellos en esa perfección. Los Espíritus adquieren tales conocimientos al pasar por las pruebas que Dios les impone. Unos las aceptan con sumisión y llegan más pronto a la meta que les ha sido asignada. Otros sólo las soportan de mala gana y quedan así, por su culpa, lejos de la perfección y de la felicidad prometida”. (Me encanta cuando recibo confirmación de los Espíritus Superiores de que aquello que se me ha revelado es La Verdad. ¿Cómo comprender que estamos corriendo -llegan más pronto- a La Meta si no se trata de una competencia -por no decir Juego-?  Este hermoso Juego todos lo iniciamos desprovistos de ‘ciencia o conocimiento’, la cual vamos adquiriendo en la medida que vamos aprendiendo de nuestras experiencias. A mayor cúmulo de experiencias aprendidas, vamos adquiriendo mayor ‘Conocimiento’. Cuando nos esforzamos por ‘Aprehender el Conocimiento’, comenzamos a ser ‘Iluminados’. La ‘Iluminación’ se ‘Perfecciona Progresivamente’, cuando adquirimos ‘Gusto’ por ese ‘Conocimiento Aprehendido’ y lo disfrutamos, porque nos ‘Conduce a La Verdad’ y nos ‘Acerca a nuestro Amoroso Padre Dios’. Quien no dilucide en estos pasos un extraño Juego, pues verdaderamente no se ha apartado mucho de la Línea de Partida o quizás no ha logrado ‘Saborear’ -cogerle Gusto- al ‘Conocimiento Aprehendido’ o, peor aún, no ha logrado ‘Aprehender’ el ‘Conocimiento’, lo que significa que aún se encuentra en la etapa del mero aprendizaje, pero no ha logrado darle buen uso a lo aprendido, a los fines de acercarse a Dios. ¡Esta es la triste realidad de aquellos que no aceptan ‘con agrado’ las Pruebas y no aprenden a utilizarlas para crecer espiritualmente!!! De todo esto les he conversado ampliamente en todos mis artículos. Si aun así no quieres detenerte para analizar y profundizar lo que trato de comunicar, pues después no puedes decir que no te lo dije. Muchas veces, al escribir un artículo, me preocupo cuando comienzo a vislumbrar que el artículo será demasiado extenso. Entonces pienso en resumirlo un poco, a fin de evitar que sea tedioso de leer para ustedes. Cada vez que esto me ocurre, en mi mente recuerdo la frase: “LO ESCRITO, ESCRITO ESTÁ” y en ese momento comprendo que yo no estoy escribiendo para los flojos, que no hallan agrado en Conocer a Dios, sino que yo escribo para aquellos quienes, como yo, estamos conscientes de que hemos venido a este Mundo a ‘Competir’ por El Incomparable Premio de La Hermosa Amistad de nuestro Amoroso Padre Dios. ¡Al hacer mi transición al Más Allá, quiero habitar lo más cerca que se pueda de donde se encuentra mi Amoroso Padre Dios!!! ¿Cuál es tu deseo para tu Espíritu? De manera que, los flojos -que no hallan deleite en el Incomparable Premio- pueden dejar de leer, porque este artículo, como muchos otros, se vislumbra bastante extenso. Los que si hallan Deleite en obtener el Incomparable Premio, pues sigan leyendo, analizando y profundizando, porque los Espíritus Superiores le dejaron a Denizard León -Allan Kardec- un enorme cúmulo de Conocimiento, difícil de comprender si no tienen agrado en Conocer a nuestro Amoroso Padre Dios).

116. ¿Hay Espíritus que seguirán perpetuamente en los rangos inferiores? – “No: todos ellos se harán perfectos. Van cambiando, aunque con lentitud, porque, como dijimos en otra oportunidad, un padre justo y misericordioso no puede desterrar eternamente a sus hijos. ¿Pretenderías tú que Dios, tan grande, bueno y justo, fuese peor que vosotros?”.  (Bendito Sea nuestro Amoroso Padre Dios porque nos Ama como a Verdaderos Hijos -porque eso somos- y ciertamente no nos ha de ‘desterrar eternamente’. Evidentemente, el ‘castigo eterno’ no existe, tanto cuanto nuestro Amoroso Padre Dios Es El Sumo Justo Juez y no nos puede castigar eternamente -ilimitadamente- por errores cometidos ‘temporalmente’ -limitadamente-. Ciertamente todos llegaremos a La Meta, algunos ‘más pronto’ que otros, como suele ocurrir en toda ‘competencia’. No obstante, tal y como ocurre en toda ‘competencia’, el valor o la importancia de los premios que se entregan guardan relación con la llegada a tiempo a La Meta, antes de que se agoten los Mejores Premios. En el caso de El Gran Juego, sabemos que El Premio es La Amistad de nuestro Amoroso Padre Dios, la cual se disfruta más mientras más cerca estemos de Él. Pero, la cercanía dependerá del ‘Conocimiento’ que tengamos de Dios, tal y como ocurre con la cercanía que tenemos con las personas a las que más conocemos. De manera que, cuando termine El Gran Juego, aquellos que se hayan esforzado más por Conocer a nuestro Amoroso Padre Dios, pues serán ubicados en los ‘Niveles’ que estén más cerca de ‘El Décimo Cielo’. Evidentemente, es lógico suponer que sólo unos pocos tendrán la dicha de ser ubicados en El Décimo Cielo o en los Niveles más cercanos a Éste, en donde la Dicha Experimentada con seguridad Es por mucho mayor a la de los Niveles Inferiores. Seguramente, en atención a la Misericordia de nuestro Amoroso Padre Dios, al finalizar El Gran Juego, los Cielos Inferiores ya no se requieran, por lo que los sufrimientos propios de los Cielos Inferiores dejarán de existir. Sin embargo, te exhorto a que te esfuerces por alcanzar el mayor cúmulo de Conocimiento de Dios, porque ciertamente no ha de ser lo mismo disfrutar de un Banquete sentado en la Misma Mesa de El Rey que sentado en la última mesa de El Jardín de El Palacio de El Rey. ¡Espero que este símil te ayude a comprender lo que está en Juego!!!, sobre todo si tomas en cuenta que estamos en las vísperas de El Final de El Gran Juego).     

117. ¿Depende de los Espíritus mismos acelerar su progreso hacia la perfección? – “Por cierto que sí: llegan más o menos pronto, según su deseo y su sometimiento a la voluntad de Dios. Un niño dócil ¿no se instruye más rápido que uno reacio?”. (¡Más claro no canta un gallo!!! ¡Si no llegas es porque no quieres!!! Si cultivas el ‘Deseo de Alcanzar a Dios’, pues lo lograrás, porque tu deseo es el punto de partida para cumplir La Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios, la cual Es, tal y como nos lo aclararon: ¡APROXIMARNOS A ÉL!!! -115-. ¡DIOS NOS QUIERE CERCA DE SÍ MISMO!!! Y para Ese Fin Permite Las Pruebas, porque es preciso que nos hagamos merecedores de Su Voluntad. Sólo superando las Pruebas, creciendo, desarrollándonos, avanzando, … Ascendiendo Espiritualmente, al Nivel en donde Se Encuentra nuestro Amoroso Padre Dios, lograremos ‘Aproximarnos a Él’).  

(104): 118. ¿Pueden los Espíritus degenerar? – “No, ya que conforme avanzan van comprendiendo lo que les alejaba de la perfección. Cuando el Espíritu ha superado una prueba, adquiere el conocimiento de ella y no lo echa al olvido. Puede permanecer estacionario, mas no retrocede”. (Bendito Sea nuestro Amoroso Padre Dios porque Ha Sido Su Voluntad que el conocimiento obtenido al superar las Pruebas jamás quede echado en el olvido, porque si no tendríamos que aprender lo mismo cada vez que venimos. Sin embargo, a veces pienso que gran parte de la humanidad pareciera que está retrocediendo, como si aquello que han venido aprendiendo por muchas vidas lo hubieran echado al olvido. De allí la infinita importancia de mantenernos despiertos -iluminados: recordando lo aprehendido- velando y orando, porque el Espíritu es animoso, pero la carne es débil).

119. ¿No podría Dios eximir a los Espíritus de las pruebas que han de sufrir para llegar al primer orden? – “Si hubieran sido creados perfectos no tendrían méritos para disfrutar de los beneficios de esa perfección. ¿Dónde residiría el mérito, de no existir la lucha? Por otra parte, la desigualdad que entre ellos existe es necesaria a su personalidad. Además, la misión que cumplen en los diferentes grados está dentro de las miras de la Providencia, a los fines de mantener la armonía del Universo”. (Una vez más queda en evidencia que hemos venido a este Mundo a ‘Luchar, Competir, … Jugar’, a los fines de reunir MÉRITOS PARA OBTENER LA MARAVILLOSA PRESEA DE LA AMISTAD DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS. Si hubiéramos sido creados ‘Perfectos’ no podríamos disfrutar del gozo de sentir que estamos ‘Perfeccionándonos’. ¡QUE HERMOSA ES MI HEREDAD!!!).

120. ¿Todos los Espíritus pasan por la serie de pruebas del mal para alcanzar el bien? – “No por la serie de pruebas del mal, sino por la de la ignorancia”. (Una vez más se confirma lo que les he venido diciendo: LAS PRUEBAS NUNCA SON MALAS, si comprendemos que, aunque pudieran hacernos sufrir, están allí para ayudarnos a crecer espiritualmente. Si realmente comprendemos que el beneficio de las Pruebas es ayudarnos a salir de la ignorancia, mediante la experiencia aprendida, entonces nunca sufriríamos, sino que nos esforzaríamos por aprehender aquello que la Prueba nos quiere comunicar).

EL BIEN VS EL MAL

121. ¿Por qué ciertos Espíritus han seguido la senda del bien y otros la del mal? – “¿No poseen acaso libre albedrío? Dios no creó Espíritus malos, los creó simples e ignorantes, esto es, poseedores de tanta aptitud para el bien como para el mal. Los que son malos han llegado a serlo por su voluntad”. (Con ‘ignorantes’ no quiere decir que no nos haya creados ‘inteligentes’, tanto cuanto la ‘inteligencia’ es lo que nos da la capacidad de ‘escoger’ -lo bueno o lo malo-. La ‘ignorancia’ significa ‘sin conocimiento alguno’. Luego, haciendo uso de nuestro Libre Albedrío, debemos esforzarnos por ‘escoger hacerlo todo bien’ si realmente queremos crecer en el Conocimiento -dejar de ser ignorantes-. Los que ‘escogen hacerlo todo mal’, pues seguirán siendo ‘ignorantes’, porque esa ha sido su propia voluntad).  

(105): 122. ¿Cómo los Espíritus en su origen, cuando no tienen todavía conciencia de sí mismos, pueden poseer la libertad de escoger entre el bien y el mal? ¿Hay en ellos un principio o tendencia que les lleva más bien en una dirección que en la otra? “El libre arbitrio se desarrolla conforme el Espíritu va adquiriendo conciencia de sí mismo. No existiría libertad si la elección fuese determinada por una causa independiente de la voluntad del Espíritu. La causa no está en él, sino fuera de él, residiendo en las influencias a que cede en virtud de su voluntad libre. Se trata de la gran alegoría de la caída del hombre y del pecado original: unos cedieron a la tentación, otros resistieron…”. (En los tiempos de Kardec se hacía difícil comprender y aceptar que hay Trinidad en toda La Creación. En su Primera Carta a los Tesalonicenses, Pablo nos afirma que el ‘ser’ del hombre está constituido por ‘cuerpo, alma y espíritu -1Tesalonisences 5:23-. Sin embargo, no estoy muy seguro si Pablo comprendía esta Hermosa Trinidad de nuestro ‘Ser’, porque hoy en día pocos son los que comprenden la sutil diferencia entre Alma y Espíritu, y casi nadie comprende lo que comentó Kryon: “Ustedes viven su vida en la Tierra. Cuando están completos y experimentan lo que llaman muerte y nosotros llamamos Transición, regresan a la Cueva de La Creación por un momento. En ese punto, todo lo que experimentaron y aprendieron se sella en el Objeto Cristalino, y luego su ‘Esencia Terrenal’ y la ‘Porción Sagrada Personal’ de su ‘Ser Superior’ se van del Planeta. Esa ‘Esencia Terrenal’ es lo que algunos denominan ‘Ego’, otros denominan ‘Persona’ y a Kardec le dijeron que era la ‘Causa Independiente de la Voluntad del Espíritu. La ‘Esencia Terrenal’ es independiente del Espíritu, aunque ciertamente se encuentran interconectados, como lo están el Alma y el Espíritu. La ‘Esencia Terrenal’ es aquel ‘Fluido Universal’ que recubre al Espíritu, para evitar que sea expulsado del Planeta, por efecto de la gravedad cósmica. Esta ‘Esencia Terrenal’ es la que permite la interconexión entre el Espíritu y el cuerpo, pero, como en esta ‘Esencia Terrenal’ se encuentra codificado el Libre Albedrío, la ‘Esencia Terrenal’ ha tomado el control del cuerpo. Por este pequeño motivo es que, los Espíritus Superiores le comentan a Kardec que la causa de la maldad del hombre no se encuentra en el Espíritu, sino fuera de él. ¡Hay que dejar de pensar en 3D!!!, para comprender la Trinidad en La Creación. Sé que todo este conocimiento genera muchas dudas en muchos de ustedes, por esto pido a nuestro Amoroso Padre Dios el estar vivo para aclarárselas cuando les surjan, aunque ya he intentado aclarárselas en otros artículos. De manera que, si ya he realizado mi Transición al Más Allá, pues lee, analiza y profundiza toooodooo lo que les he escrito, a los que hallan gozo en conocer a nuestro Amoroso Padre Dios).  

122 a. ¿De dónde provienen las influencias que se ejercen sobre él? – “De los Espíritus imperfectos que tratan de apoderarse de él y dominarlo, y que encuentran gran satisfacción en hacerle sucumbir. Es esto lo que se ha querido representar con la figura de Satán”. (Río de felicidad al recibir de los Espíritus Superiores tanta confirmación a aquello que les he venido escribiendo. Los Espíritus Imperfectos, aquellos que no se han esforzado por ‘Perfeccionarse’, son los que ‘tratan de apoderarse’ de nuestros Espíritus Buenos, para que tampoco alcancemos la ‘Perfección’. Esos Espíritus, ya sea que estén encarnados o no, se esfuerzan mucho por hacernos sucumbir. Todos hemos experimentado los susurros de estos Espíritus, que nos tratan de convencer de inclinarnos a abusar de los bienes materiales, a fin de que nos enviciemos. Pocos son los que logran percatarse de estos susurros, por lo que, con mucha facilidad, muchos son los que ’sucumben’ ante la tentación. Que risa me da el recibir la confirmación de que Satanás es una figura necesaria en El Gran Juego, a la cual muchos acusan de los males del Mundo, de los errores cometidos, … de los vicios, cuando en realidad todo es culpa nuestra, tanto cuanto sucumbimos a simples susurros de los Espíritus Imperfectos, a quienes todos confunden con Satanás, quien lo único que hace es soltar el caballito para que coma).

122 b. ¿Sólo se ejerce esa influencia sobre el Espíritu en su origen? – “No. Le sigue durante su vida como Espíritu, hasta que haya él adquirido tal dominio sobre sí, que los malos renuncien a obsederlo”. (‘Obseder’, del latín ‘obsedere’, significa ‘cercar, rodear, … a fin de apoderarse de un lugar, cosa o persona’. De allí que, según le afirman a Kardec, los Espíritus Superiores: “La única forma de que los Espíritus Imperfectos dejen de cercarnos, rodearnos, asecharnos, … obsedernos, es que tomemos el control de nuestros Egos, a fin de dominar los deseos de la carne, propios de nuestras necesidades materialistas, las cuales nos mueven a desear cada vez más, alejándonos de nuestro Amoroso Padre Dios, como nuestra Única Fuente de GozoMientras los Espíritus Imperfectos vean alguna posibilidad de hacernos sucumbir, pues no dejarán de hacerlo, porque hallan ‘mucha satisfacción en hacernos sucumbir’. Así como los Espíritus Verdaderamente Buenos hallan gozo en perfeccionarse, los Espíritus Imperfectos hallan mucho gozo en evitar que otros se perfeccionen, porque es la forma de auto justificar su flojera por perfeccionarse. Quiero aclarar que, todos los Espíritus son originalmente Buenos, aunque imperfectos, tanto cuanto no están provistos de ‘ciencia o conocimiento, por lo que la perfección consiste en ir adquiriendo conocimiento, hasta lograr la ‘sabiduría, que nos otorga el ‘Conocimiento de Dios’. Luego, a aquellos Espíritus que han adquirido cierto conocimiento los denominamos ‘Buenos’, tanto cuanto están procurando ‘hacer todo bien’. Sin embargo, para que los Espíritus Buenos lleguen a ser ‘Verdaderamente Buenos’, deben ejercitarse en hallar gozo en alcanzar el Conocimiento Divino, hasta que su Conocimiento sea Perfecto y así formar parte de los Espíritus Puros o Perfectos).  

123. ¿Por qué ha permitido Dios que los Espíritus sigan la senda del mal? – “¿Cómo os atrevéis a pedir a Dios cuenta de sus actos? “¿Creéis acaso poder penetrar sus designios? No obstante, podéis deciros esto: La sabiduría de Dios está en la libertad que deja a cada CUAL, para escoger, porque a cada uno cabe el mérito que le otorgan sus obras”. (¡Demasiado con exceso!!! ¡Somos libres de escoger qué tan cerca queremos habitar de nuestro Amoroso Padre Dios!!! “¡Competid, pues, en Buenas Acciones!!!” -Corán 5:48/Sura 113-)

125. Los Espíritus que han seguido el sendero del mal ¿podrán llegar al mismo grado de superioridad que los otros? – “Sí, pero más largas serán para ellos las eternidades”. (Todos habremos de llegar, pero algunos tardarán más que otros. Mientras más te tardes en ‘perfeccionarte’, tendrás que experimentar más Reencarnaciones, con sus consecuentes Karmas, los cuales seguramente, en atención a tu flojera por perfeccionarte, significarán aprender por lo opuesto, lo que suele venir acompañado de mucho sufrimiento).

(106): 126. Los Espíritus que han alcanzado el grado supremo tras haber pasado por el mal ¿tienen, a los ojos de Dios, menos méritos que los otros? – “Dios contempla a los descarriados con la misma mirada y ama a todos de idéntica manera. Se dice que son malos porque cayeron vencidos, pero sólo eran antes Espíritus simples”. (¡Cuánta dicha siento al comprender esto!!! ¡Cuanta Plenitud Hay en El Amor que Dios nos Tiene!!! ¡Que manera de perder nuestro tiempo procurando otros amores frágiles, efímeros, … vacíos!!!)

127. Los Espíritus ¿son creados iguales en facultades intelectivas? – “Son creados iguales, pero, no sabiendo de dónde provienen, es menester que el libre albedrío siga su curso. Progresan con mayor o menor rapidez, tanto en inteligencia como en moralidad”. (El velo que nos colocan al materializarnos no nos deja ver de dónde venimos, ni quienes somos y mucho menos qué hemos venido a hacer a este Mundo. Por eso es importante leer, analizar y profundizar todo el conocimiento que pueda ayudarnos a comprender y aceptar todo aquello que concierne a nuestro Amoroso Padre Dios, a fin de ‘hacernos conscientes’ de ‘dónde provenimos’ y hacia dónde debemos ir).

ÁNGELES Y DEMONIOS

Para no perder el hilo del tema referido a la ‘Progresión de los Espíritus’, continua Kardec preguntando acerca de los Arcángeles, Ángeles y Serafines, y también de los demonios.

128. Los Seres que denominamos Ángeles, Arcángeles y Serafines ¿integran una categoría especial, de naturaleza diferente a la de los otros Espíritus? – “No: son los Espíritus puros, los que se hallan en el peldaño más alto de la escala y reúnen todas las perfecciones”.

Pero luego le aclaran que, son Puros porque han logrado ‘Perfeccionarse’.

(107): 129. Los ángeles ¿han recorrido todos los grados? – “Los recorrieron todos, pero, como hemos dicho ya, unos aceptaron su misión sin protestar y han llegado más pronto. Otros, en cambio, pusieron un tiempo más o menos prolongado para alcanzar la perfección”. (Tristemente yo me estoy tardando una vainita, para llegar a el Nivel de los Espíritus Puros. Espero no perder el rumbo y lograrlo antes de que termine El Gran Juego).

130. Si la opinión que admite la existencia de Seres creados perfectos y superiores a todas las demás criaturas es errónea, ¿cómo se explica que esté en la tradición de casi todos los pueblos? – “Debes saber que tu mundo no existe de toda eternidad y que, mucho tiempo antes que él existiera, ya había Espíritus que habían alcanzado el grado supremo. Así pues, los hombres han podido creer que aquéllos habían sido siempre perfectos”. (El Gran Juego, que es lo que da origen a nuestros Mundos, no inició con La Creación. Quizás transcurrieron millones de años terrestres antes de que comenzáramos a Jugar en este Planeta. El Gran Juego comenzó con la Creación de Adán, hace apenas 6.000 años. De allí que, es lógico suponer que, antes de iniciar nuestros Mundos, ya existían Espíritus que habían alcanzado la Perfección, en atención a que comprendieron para qué fueron creados, sin necesidad de experimentar vivencias terrenales. Los que estamos experimentando vivencias terrenales somos los Espíritus que nos ha costado un poco -o mucho- comprender el para qué fuimos creados).

131. ¿Hay demonios, en el sentido que se da a esta palabra? – “Si los hubiera, serían obra de Dios, y ¿sería Dios justo y bueno si hubiese creado Seres eternamente consagrados al mal y desdichados? Si existen demonios, los hay en tu mundo inferior y en otros similares donde ellos residen. Han sido los hombres hipócritas los que hicieron de un Dios justo un dios ruin y vengativo, y que creen serle agradables mediante las abominaciones que en su nombre se cometen”. (Se confirma entonces lo que les he dicho acerca de Satanás, quien realmente no es malo, sino que simplemente se le asignó la tarea de extraviarnos, lo cual ejecuta muy eficientemente, con simples susurros. Los malos somos nosotros, que hacemos lo que Satanás nos susurra. Pero, evidentemente, nuestros Espíritus no son malos, sino que se han inclinado a la maldad, por la flojera de no esforzase por no hacerle caso a Satanás, que los invita a abusar de los bienes materiales. Tristemente, los Espíritus Superiores le comentan a Kardec que, si acaso debemos tildar a alguien de verdaderos demonios, es a aquellos hombres hipócritas que, con sus prédicas, tratan de convencer a los demás que existe un dios ruin y vengativo, que requiere de los hombres servicios y entregas abominables a Los Ojos de El Único Dios Verdadero y que sólo está pendiente de nuestros errores para castigarnos eternamente, como si hubiésemos sigo creados ‘eternamente consagrados al mal’. ¡Ningún Espíritu está condenado a un infierno de fuego eterno!!! Por muy malos que seamos, siempre nuestro Amoroso Padre Dios nos llama a la conversión, y nos otorga muchas oportunidades para lograrlo, aunque tristemente sea en un Mundo Inferior, plagado de sufrimientos, hasta que comprendamos que debemos ‘Ascender de Nivel’).


Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo





 

miércoles, 5 de abril de 2023

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte IX

MUNDO ESPÍRITA O DE LOS ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo I: DE LOS ESPÍRITUS / Parte II

UN REINO ORGANIZADO

Según entiendo, al referirse a los Seres Espirituales, Metatrón comentó: “Somos Partes de Dios que sostenemos La Creación, estamos diseminados en diferentes niveles de consciencia, para estos efectos. Los Ángeles más cercanos a ustedes son los Ángeles Guardianes que forman parte de Mi Rayo pues son los que entregan “la línea de vida” desde La Fuente de Todo lo que Es, de donde ustedes provienen. También tienen la energía de Miguel con ellos pues es la Puerta Guardiana para el Universo donde se encuentran LA ENERGÍA ANGELICAL ES UNA, se unifica y no hay para nosotros Más importancia, menos importancia, no existe para nosotros, en el desarrollo de nuestros trabajos. Comprendemos y sabemos cómo trabajar en grupo”. Sirva esta información entregada por Metatrón para comprender que el aparente Orden Jerárquico, que les otorgamos a los Seres Espirituales, guardan relación con la necesaria organización que debe existir en el Reino Espiritual y para nada tiene que ver con alguna importancia, de más o de menos, que tengan los Seres Espirituales, en tan anhelado Reino.

Cuando Allan pregunta (78) si los Espíritus ¿han tenido un principio o existen, como Dios, de toda eternidad?, el Espíritu Superior le responde algo interesante: “Si no hubieran tenido un principio sería iguales a Dios, pero constituyen su creación y se hallan sometidos a su voluntad. Dios existe de toda eternidad, y esto es incontestable, pero en lo que se refiere a saber cuándo y cómo Él nos creó, no sabemos nada al respecto. Puedes decir que no hemos tenido comienzo si entiendes por ello que, siendo Dios eterno, debió crear sin tregua pero cuándo y cómo fue hecho cada uno de nosotros, te lo repito, nadie lo sabe: allí reside el misterio. Y en la pregunta 81 de Kardec, el Espíritu Superior le informa que “Dios los crea -a los Espíritus-, como a todas las demás criaturas, por Su Voluntad. Pero, una vez más lo repito, su origen es un enigma. Esta importante información nos ayuda a dilucidar que: EXISTE INFORMACIÓN QUE AÚN NO HA SIDO REVELADA NI SIQUIERA A LOS ESPÍRITUS SUPERIORES, quizás porque no es relevante para el crecimiento espiritual, o quizás porque aún no sea el tiempo de ser revelada. En este orden de ideas, les quiero aclarar que, lo que yo les escribo se corresponden con mi humilde interpretación de todo lo que leo, analizo y profundizo, a cerca de la información que recibo sobre el Maravilloso Reino Espiritual, por lo que no les puedo asegurar que realmente sea La Verdad, pero no lo dudaría, puesto que muchas veces, al releer lo que les escribo, me entran dudas de que haya sido yo quien lo escribió.

Así pues, cuando leo que: “En el principio, cuando Dios creó los cielos y la tierra, reinaba el caos y no había nada en ella. El abismo estaba sumido en la oscuridad, y el Espíritu de Dios aleteaba sobre las aguas. Dios dijo: «Que haya luz», y hubo luz. Al ver Dios que la luz era buena, la separó de la oscuridad” –(Génesis 1:1-5)-, puedo interpretar que, cuando nuestro Amoroso Padre Dios creó los cielos y la tierra, aún existía caos en medio de lo creado, dado que todo estaba sumido en la oscuridad. Consecuentemente, para Poner Orden en La Creación, nuestro Amoroso Padre Dios decidió crear la luz y digo ‘crear’ porque, según entiendo La Palabra HÁGASE es la Orden Divina para que algo, que no existía, exista. Como los Seres Espirituales son LUMINOSOS, me atrevo a suponer que no existían cuando nuestro Amoroso Padre Dios creó Los Cielos y la tierra, puesto que no habría oscuridad, en el abismo de La Creación. Ergo, he de especular que, cuando creó la Luz, pues creó a los Ángeles, los cuales, según nos dijo Metatrón, fueron creados para sostener La Creación. Yo supongo que, ese Espíritu de Dios que se movía sobre las aguas -las cuales supongo se refieren al Océano Universal- es lo que los Seres Superiores denominan ‘Flujo Universal’, el cual forma parte de todo lo que existe.

Ahora bien, según La Palabra Divina, nuestro Amoroso Padre Dios Ordenó: “HÁGASE LA LUZ”, sin establecer algún tipo de niveles jerárquicos, por lo que puedo comprender a Metatrón cuando nos asegura que ningún Ser Espiritual es más importante que otro. No obstante, Metatrón también nos informa que, los Seres Espirituales se encuentran: “diseminados en diferentes niveles de consciencia”. Esto me hace suponer que lo único que diferencia a los Seres Espirituales es la cantidad de conocimiento acumulado que cada uno tiene, producto de los aprehendido, durante sus muchas experiencias de vida. ¡A mayor conocimiento de Dios, mayor será el Nivel Consciencia de Dios!!!

Sé que muchos me dirán: “¡Pero todos los seres Espirituales tienen Consciencia de Dios!!!” y sí, ¡tienen razón!!!, pero no es lo mismo tener consciencia, la cual es intuitiva, que realmente Conocer a Dios, lo cual hacemos razonadamente, haciendo uso de la ‘inteligencia’, para ‘escoger acertadamente amar a Dios’, sobre todas las cosas. Trataré de explicar esta extraña revelación, con un buen ejemplo: En tu lugar de trabajo, sueles ver a mucha gente, pero tratas solo a aquellos a quienes crees conocer. A muchos de aquellos a quienes crees conocer les das el título de ‘amigo’ y a unos pocos incluso los titulas como ‘hermanos’. Con el paso del tiempo, cuando te haces viejo, te percatas que sólo unos pocos eran realmente tus ‘amigos’ y casi ninguno era realmente tu ‘hermano’. Esto es porque, todos eran tus compinches, con quienes podías compartir en reuniones y fiestas, pero con los que realmente no podías contar en momentos de verdadera dificultad. Con el paso del tiempo, en atención a que, durante tus momentos de dificultad, EXPERIMENTASTE la ausencia de aquellos a quienes denominabas ‘amigos’, descubriste que realmente nunca esperaste para conocer verdaderamente a aquellos a quienes titulaste como ‘amigos’ o ‘hermanos’. ¡SÓLO LA EXPERIENCIA NOS AYUDA A VALORAR LO QUE TENEMOS!!!

Pues, ocurre igual con los Seres Espirituales, quienes constantemente tienen consciencia de Dios, pero realmente no lo conocen, por lo que no lo valoran plenamente. Los Seres Espirituales experimentan constantemente el Amor de Dios, pero realmente no lo valoran, porque nunca han sentido la ausencia de ese Amor. Y no estoy diciendo que los Seres Espirituales no amen a Dios, sino que no logran apreciar verdaderamente el Amor de Dios, porque nunca tienen experiencias de Su Ausencia, por lo que, consecuentemente, no logran darle un verdadero valor a eso que sienten. ¿Cómo saber lo que es el frío si nunca nos alejamos de la fuente del calor? ¿Cómo saber lo que es el hambre si siempre estamos rodeados de ricos manjares? … ¿Cómo saber lo que es el verdadero amor si nunca hemos experimentado su ausencia? ¡ES A TRAVÉS DE LA AUSENCIA DE LAS COSAS QUE LOGRAMOS EXPERIMENTAR SU VERDADERO VALOR!!!

Ahora podemos comprender el porqué Metatrón habla de ‘Niveles de Consciencia’, tanto cuanto, si  todos los Seres Espirituales fueron creados iguales, ¿por qué algunos tienen menos niveles de consciencia que otros? Pues bien, porque ‘Consciencia’ es la ‘capacidad de percibir la realidad, de aquello que nos rodea, y de reconocernos como parte de esa realidad’ y la única forma de ‘percibir’ la realidad es experimentándola. Luego, se espera que la experiencia de la realidad nos deje algún aprendizaje, lo cual nos hace ‘reconocer’ que formamos parte de esa realidad. Si al colocar nuestra mano sobre una llama de fuego y experimentamos que nos quema, pero no tomamos consciencia de esa realidad, pues con toda seguridad siempre cometeremos el error de colocar nuestras manos sobre llamas de fuego. De allí que, las experiencias vividas deben dejar en nosotros alguna enseñanza o aprendizaje, que nos ayude a aumentar nuestros ‘Niveles de Consciencia’ para no cometer los mismos errores siempre. Justamente, para que los Seres Espirituales puedan aumentar sus ‘Niveles de Consciencia’, deben experimentar vivencias diferentes a las que viven en el Reino Espiritual, en donde no sienten ni frio, ni calor, ni hambre, ni sueño, … ni la ausencia del amor, que les ayude a valorar plenamente a Dios. Por esto son trasladados al Reino Material, a los fines de que puedan experimentar la Ausencia de Dios y así poder valorar plenamente Su Amor.

Evidentemente, pese a que todos los Seres Espirituales tienen los mismo ‘niveles de inteligencia’, no todos saben apreciar las experiencias de vida de la misma forma o manera, por lo que no todos ‘escogen inteligentemente’ lo que han de aprender, para aumentar el conocimiento que les ayude a aumentar sus ‘Niveles de Consciencia’. Ahora podemos comprender el hecho de que no todos los Seres Espirituales tengan los mismos ‘Niveles de Consciencia’ y en consecuencia surgen las dudas de Kardec acerca de la ‘Organización de El Reino Espiritual’.

(95): 96. ¿Son iguales unos a otros los Espíritus o, por el contrario, existe entre ellos una jerarquía? – “Son de diferentes órdenes, conforme al grado de perfeccionamiento que han alcanzado”.  (Se confirma lo afirmado por Metatrón, referente a que los Espíritus sólo se diferencian por el nivel de conocimiento que, acerca del Reino Espiritual, han logrado acumular, a los fines de ‘perfeccionarse, desarrollarse o crecer’ espiritualmente, pese a estar revestidos de materialidad. Por cierto que, les aclaro que, frecuentemente les hablo de ‘crecimiento espiritual’ porque el Alma crece con el conocimiento que va adquiriendo el Espíritu, en atención a lo aprehendido con sus experiencias de vida).

97. ¿Hay entre los Espíritus un número determinado de órdenes o grado de perfección? – “Su número es ilimitado, porque no existe entre tales órdenes una línea de demarcación trazada como una barrera, de manera que es posible multiplicar o restringir a voluntad las divisiones. Con todo, si se consideran los caracteres generales, se puede reducir la cantidad a tres órdenes principales”. (Se confirma una vez más que tales Órdenes realmente no existen, tanco cuanto no hay una verdadera línea que separe a unos Espíritus de otros. Sin embargo, como también lo afirmaba Metatrón, los Nombres que les damos a los Ángeles y las demarcaciones respecto a sus tareas u Órdenes que les asignamos, existen sólo porque nosotros, que vivimos en 3D, necesitamos organizar todo para no perdernos y les colocamos nombres a las cosas para distinguirlas de sus semejantes. En El Reino Espiritual nada de esto existe, pero los Espíritus Superiores, para evitar que Allan entre en shock por intentar comprender que hay Orden en el Reino Espiritual, pese a la inexistencia de aquello que en 3D se hace necesario para ‘organizarse’, le dicen: “Con todo, si se consideran los caracteres generales, se puede reducir la cantidad a tres Órdenes Principales”, como diciéndole: “Considerando tu limitada forma de contar, podemos reducir el número ilimitado de Órdenes Espirituales a tan solo tres”. Se comprende que, el número es ilimitado porque son ilimitados los Espíritus y cada uno con diferentes niveles de conocimiento de Dios).

“Es posible ubicar en la primera categoría a aquellos que han llegado a la perfección: los Espíritus puros. Los del segundo orden han alcanzado la mitad de la escala: la preocupación de éstos es el deseo del bien. Los del último grado se hallan aún en lo bajo de la escala: son los Espíritus imperfectos. Se caracterizan por la ignorancia, el deseo del mal y todas las malas pasiones que retrasan su desarrollo”. (Como podrán apreciar, la diferenciación que hacen los Espíritus Superiores entre los Espíritus es simple: 1. Los que se han esforzado por estar cerca de Dios, 2. Los que procuran el bien y 3. Los que son flojos o procuran el mal. Luego, podemos suponer que, aquellos Espíritus que procuran el bien de alguna forma o manera están procurando a Dios, pero quizás sus esfuerzos por procurar el bien no les alcanzan para conocer a Dios, tanto cuanto no se están esforzando por ir más allá de aquello que sus líderes religiosos le han contado de Dios. Sin embargo, al procurar el bien, ya tienen la mitad del camino recorrido -mitad de la escala-, de manera que, si además de ser buenos, comienzan a esforzarse más por Conocer a El Único Dios Verdadero, más allá de lo que les han dicho de Dios, según una de Sus Advocaciones, pues lograrán pasar al Nivel Superior de las Órdenes Espíritas, que le mencionaron a Allan. Por cierto, les recuerdo que, en el Reino Material, la única forma que tenemos de acercarnos a Dios es a través del ‘Conocimiento Aprehendido acerca de Dios’, y una de las formas de lograr esto es leyendo analizando y profundizando todo aquello que nos hable del Reino Espiritual y consecuentemente de nuestro Amoroso Padre Dios).

98. Los Espíritus del segundo orden, ¿tienen sólo el deseo del bien, o poseen asimismo el poder de hacerlo? – “Tienen ese poder, de acuerdo con su grado de perfección. Los unos poseen la ciencia, los otros la sabiduría y la bondad, pero todos ellos han de sufrir pruebas aún”. (Se confirma una vez más que, no todos los Espíritus tienen el mismo grado o ‘Nivel de Consciencia’. Sin embargo, todos podemos ‘PERFECCIONAR’ nuestro ‘Niveles de Consciencia’, si logramos superar las Pruebas a las que somos sometidos durante nuestra estadía en el Reino Material. Superar dignamente las Pruebas es la otra forma de acercarnos a nuestro Amoroso Padre Dios, siempre y cuando hayamos superado las Pruebas consciente de la Presencia de Dios en nuestras vidas y de Su Amorosa Asistencia para que superemos las Pruebas. Superar las Pruebas sin tomar en cuenta a Dios no es realmente ‘superarlas’, porque el conocimiento que hayamos adquirido con la dura experiencia no nos ayudará a Conocer a Dios, los cual es el Objetivo Principal de El Gran Juego. Tampoco ayuda mucho, para acercarnos a nuestro Amoroso Padre Dios, el procurar aumentar nuestro acervo cultural meramente material, sin tomar en cuenta a Dios. ¡Esto es lo que diferencia al sabio del inteligente!!!  Y claro que es posible acercarse a Dios aumentando nuestro conocimiento del Reino Material, pero sólo si nos esforzarnos por relacionar ese conocimiento aprendido con el Reino Espiritual, a fin de aprehenderlo. Al leer la Teoría de las Cuerdas, comprendí lo que ocurre en las dimensiones superiores a la tercera).   

99. Los Espíritus del tercer orden, ¿son todos esencialmente malvados? – “No, los hay que no hacen ni bien ni mal. Otros, por el contrario, se complacen en el mal y se hallan satisfechos cuando encuentran ocasión de practicarlo. Están, después, los Espíritus frívolos o traviesos, más revoltosos que ruines, que disfrutan más bien con los enredos que con la maldad y encuentran placer en engañar y causar pequeñas contrariedades, las que los divierte”. (Me imagino que los Órdenes Espíritas se agrupan en una especie de pirámide, lo que significa que en la ancha base se encuentran los Espíritus flojos -que no hacen ni bien ni mal-, los Espíritus malvados y los Espíritus desordenados, para los cuales el mal que realizan no es una tarea sino un burdo juego. En el medio de esa pirámide, menos amplia que la base, nos encontramos nosotros, aquellos que procuramos el bien y nos estamos esforzando por acercarnos a nuestro Amoroso Padre Dios, algunos simplemente haciendo el bien y otros adicionalmente procurando Conocerle, más allá de lo que nos han comunicado nuestros líderes religiosos. En la punta de la pirámide, de menor dimensión, se encuentran los Espíritus Puros. Este símil nos puede ayudar a imaginarnos que en la base de la pirámide -de mayores dimensiones- se encuentra la mayor cantidad de Espíritus y esto es así porque muchos son los Espíritus flojos -que no procuran ni el bien ni el mal- lo que significa que no tienen ningún ‘Nivel de Consciencia’, que les ayude a comprender que deben esforzarse por ‘Competir en Buenas Acciones’, lo cual es el Fin de El Gran Juego. Estos flojos corren un alto riesgo de ser convencidos por aquellos que ejecutan el mal de que hagan lo propio. Así ocurre también con aquellos Espíritus que procuran el bien pero que son muy flojos para procurar aumentar el conocimiento que de Dios han logrado aprender, puesto que, si se descuidan, pasaran a engrosar la base de la pirámide, al dejarse convencer por aquellos que procuran el mal de que hagan lo propio. Tenemos muchos casos en la historia del hombre en donde muchos, que han optado por hacer el bien, terminan siendo convencidos por los Espíritus malvados de hacer el mal, disfrazándoselos de bien, como es el caso de muchos de los que formaron parte de las filas de los denominados Cruzados. Esto ocurre porque, al no esforzarse por conocer más allá de lo que les dicen sus líderes religiosos acerca de Dios, terminan creyendo en un dios que realmente no es El Único Dios Verdadero, cuya Esencia Es El Amor. Durante las Cruzadas, Satanás realizó un trabajo tan efectivo que, cuando aquellos que formaban parte del ejercito cruzado, que realmente deseaban hacer el bien, lograban ver que estaban asesinando a muchos que realmente eran buenos y les preguntaban a sus líderes cómo hacer para diferenciar a los idolatras de los verdaderos creyentes, cuando les daban órdenes de arrasar a todo un pueblo, estos les respondían, con carcajadas: “Ustedes mátenlos a todos y dejen que sea Dios el que los separe en el más allá”. De manera que, tengan mucho cuidado aquellos que procuran hacer el bien, pero no se esfuerzan por conocer a Dios más allá de lo que les dicen sus líderes religiosos, porque corren el riesgo de descender en la pirámide en vez de ascender. “¡Lean y conducirán! ¡No lean y serán conducidos!”).

Arriba les anoté varias veces que “se confirma lo que les comenté”, porque este artículo lo comencé con mis comentarios al respecto del tema que trataríamos, sin haber leído lo escrito por Allan. Podemos inferir entonces que, las respuestas que le dieron a Kardec guardan mucha relación con aquello que he leído, analizado y profundizado, respecto al Reino Espiritual, lo cual les aclaré antes de leer lo escrito por Kardec. Esto no quiere decir que yo sea más inteligente que Kardec, tanto cuanto yo no tengo las dudas que Allan tenía, sino que Allan no contaba con el rico vocabulario con el que contamos actualmente y tampoco con las herramientas tecnológicas que nosotros contamos, para accesar a la información que muchos han escrito al respecto, gracias al conocimiento activado por Kardec. También me he puesto a pensar que, quizás yo sea la reencarnación de Allan Kardec, en una época en donde podemos comprender mejor lo que él inició, a los fines de culminar lo que se le encargó. ¡En mi Mundo todo es posible!!!

Yo estoy seguro que, los Espíritus Superiores ciertamente vieron en Denizard León Rivail (reencarnación de Allan Kardec) a un Espíritu Viejo, curtido de mucho conocimiento, según el conocimiento alcanzado por el hombre hasta ese momento de su historia, y decidieron asignarle la Misión de Revelar el Reino Espiritual al resto de los hombres, justamente porque era uno de los pocos hombres, de su época, con la capacidad de comprender lo que tenían que comunicarle. De hecho, al leer las consideraciones que hizo Denizard al final del tema que les acabo de esgrimir, su nivel de ‘sabiduría’ era tal que, analizando lo poco que le revelaron los Espíritus Superiores, acerca de los Órdenes Espíritas, logró inferir ricas conclusiones, que le permitieron profundizar y ampliar estas Órdenes. Sé que con mis comentarios he hecho de este artículo algo demasiado extenso y tedioso de leer, pero como yo escribo únicamente para los interesados en crecer en el Conocimiento de Dios, pues no les quiero dejar sin conocer parte de las conclusiones de Denizard, respecto a tan interesante tema.

100. Observaciones preliminares. - La clasificación de los Espíritus se basa sobre su grado de adelanto, las cualidades que han adquirido y las imperfecciones de que han de despojarse todavía. Por lo demás, esa clasificación no tiene nada de absoluto. Cada categoría representa un carácter definido sólo en su conjunto. Pero de un grado al siguiente la transición es imperceptible y en los límites de los grados el matiz se esfuma, igual que en los reinos de la Naturaleza, del modo que ocurre con los colores del arco iris e incluso con los diferentes períodos de la vida humana. En consecuencia, se puede concebir una cantidad más o menos grande de clases, según sea el punto de vista desde el cual se enfoque la cuestión. Ocurre aquí lo que en todo sistema de clasificación científica: pueden ser más o menos completos y más o menos racionales y cómodos para la inteligencia, pero, sean como fueren, no alteran en nada el fondo de la ciencia. Por tanto, los Espíritus interrogados acerca de este punto han podido diferir en el número de categorías, sin que de ello pueda extraerse mayor transcendencia. Se ha reparado en esta contradicción aparente, sin reflexionar en el hecho que los Espíritus no otorgan importancia ninguna a lo que es puro convencionalismo. Para ellos, el pensamiento significa todo. Dejan a nuestro arbitrio la forma, la elección de los términos, las clasificaciones; en suma, los sistemas. Agreguemos todavía esta consideración, que no se ha de echar jamás en olvido: entre los Espíritus, como entre los hombres, los hay sobremanera ignorantes, y nunca nos guardaremos demasiado contra la tendencia a creer que todos ellos deben saberlo todo por el hecho de ser Espíritus. Toda clasificación exige método, análisis y conocimiento profundo del asunto. Ahora bien, en el Mundo de los Espíritus, aquellos que poseen conocimientos limitados son –como en la Tierra los ignorantes- inhábiles para abarcar un conjunto, para formular un sistema. Sólo de manera imperfecta conocen o comprenden cualquier clasificación. Para ellos, todos los Espíritus que están por encima de su nivel pertenecerán al primer orden, y piensan así porque no se hallan en condiciones de distinguir los matices del saber, la capacidad y moralidad que distinguen a aquéllos, tal como acontece entre nosotros con un hombre rudo que juzga a las personas ilustradas. Incluso los que son capaces de ello pueden diferir en cuanto a las categorías, según sea su punto de vista, en especial cuando una división no tiene nada de absoluto… Por regla general, los Espíritus admiten tres categorías principales u otras tantas grandes divisiones. En la última, la que está al pie de la escala, se hallan los Espíritus imperfectos, caracterizados por el predominio de la materia sobre el espíritu y la tendencia al mal. Los de la segunda, en cambio, se distinguen por el predominio del espíritu sobre la materia y por el deseo de realizar el bien: éstos son los Espíritus buenos. Y la primera comprende a los Espíritus puros, aquellos que han alcanzado el grado supremo de la perfección… Con todo, haremos notar que los Espíritus no siempre pertenecen de manera exclusiva a tal o cual clase. Puesto que su progreso se realiza en forma gradual, y a menudo más en un sentido que en otro, pueden reunir los caracteres de varias categorías, lo que se aprecia con facilidad juzgando su lenguaje y sus actos”.

(97): 101. Caracteres generales (de los Espíritus Imperfectos). – Predominio de la materia sobre el espíritu. Tendencia al mal. Ignorancia y orgullo, egoísmo y todas las malas pasiones que de él derivan. Tienen la intuición de Dios, mas no lo comprenden. Sin embargo, no todos son esencialmente malos: en algunos de ellos hay más frivolidad, inconsecuencia y malicia que verdadera ruindad. Unos no hacen ni bien ni mal, pero sólo porque no realizan el bien denotan inferioridad. Otros, por el contrario, se complacen en el mal y se sienten satisfechos cuando se les presenta oportunidad para hacerlo. Pueden aliar la inteligencia a la ruindad o a la malicia. Pero, sea cual fuere su desarrollo intelectual, sus ideas son poco elevadas, y sus sentimientos, más o menos abyectos. Tienen conocimientos limitados acerca de las cosas del Mundo Espírita, y lo poco que saben de ello se confunde con las ideas y prejuicios de la vida corporal. No pueden darnos de aquél sino nociones falsas e incompletas. Mas el observador atento encuentra a menudo, en sus comunicaciones –no obstante, su imperfección-, confirmadas las grandes verdades que los Espíritus superiores enseñan. El carácter de estos Espíritus se revela por el lenguaje que emplean. Todo Espíritu que en el transcurso de sus comunicaciones deje traslucir un pensamiento malo puede ser incluido en el tercer orden. En consecuencia, todo pensamiento malo que se nos sugiera proviene de un Espíritu de ese orden. Ven la felicidad de los buenos y esta visión constituye para ellos un tormento incesante, porque experimentan todas las angustias que la envidia y los celos pueden producir. Conservan el recuerdo y la percepción de los sufrimientos de la vida corporal y esa impresión es muchas veces más penosa que la realidad misma. Así pues, sufren de veras los males que han soportado y los que infligieron a los demás; y, como los padecen durante mucho tiempo, creen que han de experimentarlos siempre. Dios, para castigarlos, quiere que así lo crean. (Los que me conocen saben que, tengo claro que nuestro Amoroso Padre Dios no castiga a nadie, tanto cuanto todo lo que experimentamos en la vida es el resultado de nuestras acciones -buenas o malas- que hemos realizado en vidas pasadas o en la presente. De hecho, según entiendo, no existe el sufrimiento, tanto cuanto, sufre sólo aquel que no termina de comprender que, aquello que le causa sufrimiento, es simplemente una Prueba que debe ser superada).

(100): 107. Caracteres generales (de los Espíritus Buenos). - Predominio del espíritu sobre la materia: deseo del bien. Sus cualidades y su poder para practicar el bien se hallan en relación con el grado a que llegaron. Unos tienen ciencia, otros sabiduría y bondad. Los más adelantados aúnan el saber a las cualidades morales. No estando aún desmaterializados por completo, conservan más o menos, según su rango, las huellas de la existencia corporal, ora en la forma de expresarse, ora en sus hábitos, en lo que incluso vuelven a encontrarse algunas de sus manías. De otro modo serían Espíritus perfectos. Comprende a Dios y el infinito y disfrutan ya de la felicidad de los buenos. Son dichosos por el bien que hacen y por el mal que impiden. El amor que les une es para ellos fuente de una felicidad inefable, no alterada por la envidia ni por los remordimientos, como tampoco por ninguna de las malas pasiones que constituyen el suplicio de los Espíritus imperfectos; pero todos ellos tienen aún pruebas que soportar, hasta que hayan arribado a la perfección absoluta. En cuanto Espíritus, inspiran buenos pensamientos, apartan a los hombres de la senda del mal, protegen durante la vida a aquellos humanos que se hacen dignos de su protección, y neutralizan la influencia de los Espíritus imperfectos sobre las personas que no se complacen en sufrirla. Los que han encarnado son buenos y benévolos para con el prójimo, y no les mueve el orgullo, el egoísmo ni la ambición. No experimentan odio, rencor, envidia ni celos, y hacen el bien por el bien mismo. A este orden pertenecen los Espíritus que las creencias vulgares designan con los términos de genios buenos, genios protectores o Espíritus del bien. En tiempos de supersticiones e ignorancia se ha hecho de ellos las divinidades benéficas. (Interesante esta inferencia de Kardec acerca de las idolatrías que muchos hacen en relación con los Espíritus Buenos, quienes por sus bondades muchos llegan a convertirlos en dioses. He de aclarar que, cuando en los párrafos superiores hice referencia a la posibilidad de que los Espíritus Buenos pasen a engrosar las filas de los Espíritus malos, me refiero a los Espíritus Buenos que se encuentran encarnados, tanto cuanto, al estar revestidos de materialidad, las Pruebas manifestadas en las necesidades materiales pueden inclinarnos a hacer lo malo, con tal de satisfacer esas necesidades. El mejor ejemplo de esta triste realidad la podemos leer en 2 Samuel 11, en donde se nos narra el perverso crimen ejecutado por David -de Espíritu Bueno- simplemente por inclinarse a los deseos de la carne. De manera que, por muy buenos que sean nuestros Espíritus, si nos descuidamos podemos ejecutar acciones propias de los Espíritus malos, con altas probabilidades de reincidir frecuentemente, lo cual nos hundiría irremediablemente en las arenas movedizas de la base de la pirámide).

(102): 112. Caracteres generales (de los Espíritus Puros). - A estos Seres la influencia de la materia no los conturba. Superioridad intelectiva y moral absoluta, son las características distintivas que tienen con los Espíritus de los otros órdenes. Evidentemente pertenecen a la Primera y Única clase. Han recorrido todos los peldaños de la escala y se han despojado de la totalidad de las impurezas de la materia. Habiendo alcanzado el máximo de perfección de que es susceptible la criatura, no han de sufrir más pruebas ni expiaciones. Como no se hallan ya sujetos a la reencarnación en cuerpos perecederos, les corresponde la vida eterna en el seno de Dios. Gozan de una dicha inalterable, por cuanto no están sujetos a las necesidades ni a las vicisitudes de la vida material, pero esa felicidad no es en modo alguno la de una ociosidad monótona vivida en perpetua contemplación. Son los mensajeros y ministros de Dios, cuyas órdenes ejecutan para el mantenimiento de la armonía universal. Dirigen a todos los Espíritus que son inferiores a ellos, ayudándoles a perfeccionarse y asignándoles su misión. Asistir a los hombres en su desconsuelo, incitarlos al bien o a la expiación de las faltas que los alejan de la ventura suprema, es para ellos una grata labor. A veces son designados con los nombres de ángeles, arcángeles o serafines. Pueden los hombres entrar en comunicación con ellos, pero muy presuntuoso sería quien pretendiera tenerlos constantemente a su disposición.




Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo









 

lunes, 3 de abril de 2023

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte VIII

MUNDO ESPÍRITA O DE LOS ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo I: DE LOS ESPÍRITUS

CARACTERÍSTICAS GENERALES

Los Espíritus Superiores definen ‘Espíritu’ sencillamente como los ‘Seres Inteligentesde La Creación. Evidentemente, esta definición trae dos connotaciones importantes: 1. Son Creaturas, lo cual implica suponer que no son eternos, puesto que tienen un origen. 2. Tienen la capacidad de escoger, puesto que son inteligentes y pareciera que en esencia escogen servir, lo cual es La Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios. Digo ‘pareciera’ porque, según entiendo Satanás y sus secuaces también sirven a algún propósito Determinado por nuestro Amoroso Padre Dios, como lo es el hecho de Probar nuestra fe.

(90): 77. Los Espíritus ¿son Seres distintos de la Divinidad, o bien constituirían tan sólo emanaciones o parcelas de Ella, llamándoseles por tal razón hijos o criaturas de Dios? – “¡Dios mío! Son su obra, exactamente como un hombre que construye una máquina. Esa máquina es la obra del hombre y no él mismo. Bien sabes que cuando el hombre hace una cosa bella y útil la denomina su criatura o su creación. Pues bien, lo propio acontece con Dios: somos sus hijos, puesto que somos su obra”. (Yo le agregaría: “¡Y dependemos de Él!!!”. Muchos suelen confundirse cuando intentan comprender el hecho de que seamos creatura y a su vez hijos. Esto es porque no comprenden que la palabra ‘hijo’ (del latín ‘filius’) guarda relación con el verbo ‘felare’, que significa ‘mamar’. ‘Mamar’ viene del latín ‘mamma’, que significa ‘teta’. En este orden de ideas, podemos concluir que ‘hijo’ es ‘aquel que se alimenta de’ la teta.  Y como la ‘teta’ es la ‘fuente del alimento que provee toda madre’, podemos concluir que ‘los hijos de Dios son todos aquellos que se alimentan de Dios’. Luego, NADA NI NADIE PUEDE EXISTIR SIN DIOS, consecuentemente Dios Es El Padre de Todo Lo Que Existe, incluyendo a Satanás, quien evidentemente tiene necesidad de Dios para existir. Otra realidad difícil de degustar es la diferenciación entre ‘criatura’ y ‘creación’, puesto que se nos dificulta comprender la diferencia. Creación es todo lo creado, pero ‘criatura’ es aquella parte de la Creación que tiene capacidad de ‘escoger’ -inteligente-, motivo por el cual podemos inferir que se le ha asignado el título de hijo).

Algunas de las dudas que Allan manifiesta en la primera parte de este capítulo se deben a nuestra extrema dificultad para palpar lo etéreo. De hecho, el mismo Kardec hace una excelente comparación al respecto al comentar: “Un pueblo de ciegos no dispondría de términos para expresar la luz y sus efectos. El que es ciego de nacimiento cree tener todas las percepciones mediante el oído, el olfato, el gusto y el tacto. No comprende las ideas que le daría el sentido de que carece. Así también, en lo que concierne a la esencia de los seres suprahumanos, somos nosotros verdaderos ciegos. Sólo podemos definirlos mediante comparaciones siempre imperfectas, o esforzando nuestra imaginación”.

Los mismos Espíritus Superiores también hacen hincapié en la realidad de que, al estar revestidos de materialidad, un espeso velo no nos permite comprender lo que en esencia sabemos, pero que hemos olvidado, debido a ese velo que nos recubre. Hermosamente, los Espíritus Superiores le comentan a Allan (83): “Muchas cosas hay que vosotros no comprendéis, por cuanto vuestra inteligencia es limitada, y esa no es una razón para rechazarlas. El niño no comprende todo lo que entiende su padre, ni el ignorante todo lo que comprende el sabio. Te decimos que la existencia de los Espíritus no concluye en modo alguno, y es todo cuanto podemos ahora decir”. (Me encanta como cierra el Espíritu Superior esta respuesta: “Y es todo cuanto podemos ahora decir”. Los Espíritus Superiores sólo pueden revelar aquello que, de alguna forma o manera, ya nosotros intuimos, pero que, por causa del velo, no logramos comprender plenamente. Ese “POR AHORA”, significaba que en los tiempos de Kardec el conocimiento acumulado no les ayudaba para comprender plenamente las diferencias entre ‘tiempo’, ‘perpetuidad’ y ‘Eternidad’. Conocimiento que quizás hubiera ayudado a Allan a comprender que, los Seres Espirituales son perpetuos, tanto cuanto tienen un origen -fueron creados- y pudieran tener un fin, si así lo decidiera Dios).

(91): 82. ¿Es exacto expresar que los Espíritus son inmateriales? – “¿Cómo se podría definir algo cuando se carece de términos de comparación, y con un lenguaje insuficiente? Un ciego de nacimiento ¿puede acaso definir la luz? ‘Inmaterial’ no es la palabra. ‘Incorpóreo’ sería más exacto, porque debes comprender bien que, siendo el Espíritu una creación, debe ser algo. Es una materia quintaesenciada, pero sin analogía para vosotros, y tan etérea que no puede ser percibida por vuestros sentidos”. (No resulta nada sencillo describir lo que no podemos palpar con nuestros sentidos. Una vez más, los Espíritus Superiores nos recuerdan que no existe un vocabulario en 3D, eficiente y efectivo, para ayudarnos a conocer todo lo que abarca el Reino Espiritual. Decir que los Espíritus son ‘inmateriales’ es suponer que simplemente no los podemos ver o palpar con nuestros sentidos en 3D. De allí que, es más ‘exacto’ decir que son ‘incorpóreos’, puesto que, además de que no los podemos ver o palpar con nuestros sentidos en 3D, a nuestros ojos tampoco tienen forma. No obstante, se dice que muchos médiums logran visualizar las formas de sus entrevistados, incluso los ven vestidos, pero esto ocurre, según lo manifestado por los propios Espíritus, porque esa forma ‘es un vestido que se ponen’ a los fines de que nos sintamos cómodos, al entrevistarlos. Esto es porque, en esencia los Espíritus son como un fotón de luz, el cual es enorme, visible y palpable con los sentidos de todos los que se encuentran en la quinta dimensión -quintaesencia- en donde el tiempo y la gravedad son dimensiones palpables. Luego, se hace muy difícil definir todo esto con palabras elaboradas para diccionarios de la tercera dimensión, por lo que se nos hace necesario hacer uso de la imaginación para intentar comprender lo incomprensible. Difícil que se las puso Allan Kardec a los Espíritus Superiores que entrevistó).

Continúa Kardec realizando algunas preguntas, a fin de intentar dilucidar algunas dudas, propias de sus oscuros tiempos, en donde el conocimiento acerca del Reino Espiritual se encontraba totalmente vetado. Muchas de sus preguntas hoy en día constituyen dudas sólo para aquellos que no procuran conocer a Dios, dado que, aquellos que si procuramos conocerle, siempre podemos dilucidar nuestras dudas en el profundo océano de la Internet. Queda entendido que, los que no alcancen conocer a Dios jamás podrán escudarse en los vetos impuestos por los altos jerarcas eclesiales, al libre acceso al conocimiento de Dios.

Abajo dejaré anotadas algunas respuestas de los Espíritus Superiores, tratando de no anotar las preguntas, solo para hacer algunas pequeñas consideraciones a las respuestas:

(92): 87. “Los Espíritus se encuentran por doquier. Los espacios infinitos se hallan poblados por ellos. Los hay que están sin cesar al lado de vosotros, observándoos y obrando sobre vosotros sin que lo advirtáis, pues los Espíritus son una de las potencias de la Naturaleza y los instrumentos de que Dios se sirve para el cumplimiento de sus designios providenciales. Pero no todos van a todas partes, porque hay regiones que están prohibidas a los menos adelantados”. (Por lo que se entiende, el Reino Espiritual es mucho más vasto que el Reino Material, aunque de hecho hay regiones en donde está prohibida la entrada a los Espíritus menos adelantados. Creo que esta última afirmación tiene que ver con los diferentes niveles en los que se encuentra dividido el más allá, según nos detalla Enoc, en su libro homónimo, cuando nos habla de los 10 Cielos, los cuales son los lugares que pueden ser habitados por los Seres Espirituales, según su nivel de conocimiento de Dios. A mayor conocimiento mayor será el nivel de acceso que se nos otorgue, para habitar los Cielos o Niveles que se encuentran más cerca del Décimo Cielo, en el cual se encuentra El Trono de Dios. De manera que, mientras más nos esforcemos por aprender lo que hemos venido a aprender a este mundo, pues se nos otorgará mayor cantidad de puntaje, para accesar a Cielos más elevados. Otras de las connotaciones de esta respuesta es la afirmación de que los “Espíritus son los Instrumentos de que Dios Se Sirve para el cumplimiento de Sus Designios Providenciales”, lo cual nos hace suponer que, aquellas afirmaciones de las que nos hablan algunos iluminados, respecto a que en cada cosa creada existe un Espíritu, aunque sea habitándola pasivamente, pero cumpliendo con algún Designio Providencial, quizás el de simplemente darle forma a la cosa).

(93): 88. ¿Tienen los Espíritus una forma determinada, limitada y constante? – “Para vuestros ojos, no, pero sí para los nuestros. Esa forma es, si así lo queréis, una llama, un fulgor o una chispa etérea”. (Es lo que les comentaba acerca de la forma parecida a un fotón de luz, con la que pudiéramos comparar la forma de un Espíritu).

89. Los Espíritus ¿ponen cierto tiempo en franquear el espacio? – “Sí, pero son tan veloces como el pensamiento”.  

91. ¿Es la materia un obstáculo para los Espíritus? – “No, pues lo penetran todo: aire, tierra, aguas, el fuego mismo les son igualmente accesibles”.

92. ¿Poseen los Espíritus el don de la ubicuidad? En otras palabras, un mismo Espíritu ¿puede dividirse o estar en varios puntos a la vez? – “No puede haber división de un mismo Espíritu. Pero, cada uno de ellos constituye un centro que irradia hacia diferentes lados, de ahí que parezca estar en varios lugares al mismo tiempo. El Sol, como ves, es sólo un y, sin embargo, irradia a todo su alrededor, enviando muy lejos sus rayos, no obstante, lo cual no se divide”.  

(94): 93. El Espíritu propiamente dicho ¿se halla descubierto –como algunos pretenden- o está rodeado de una sustancia determinada? – “El Espíritu se encuentra revestido de una sustancia vaporosa para ti, pero todavía muy grosera para nosotros: lo bastante vaporosa, sin embargo, para que pueda elevarse en la atmósfera y transportarse adonde quiera”. (Me imagino se refiere a aquellos Espíritus que se encuentran rondando la tierra, quienes requieren de una especie de recubrimiento, casi material, que les permitan ser afectados por las leyes de la gravedad, casi como afecta a todas las cosas materiales, según la cantidad de materia que lo compone. Interesante que, los Espíritus Superiores se refieran a ese revestimiento necesario como algo ‘grosero’. Luego no tengo muy claro si se refieren a que para el Espíritu esta sustancia es algo incomoda o si se refieren a las ‘mezclas heterogéneas que presentan partículas de gran tamaño que son fácilmente apreciables y separables mediante procedimientos mecánicos’, de las que nos hablan los químicos).

94. ¿De dónde toma el Espíritu su envoltura semimaterial? – “Del Fluido Universal de cada globo. De ahí que no sea idéntica en todos los mundos. Al pasar de un mundo a otro el Espíritu muda de envoltura, como cambiáis vosotros de vestimenta”. (Lo que nos hace suponer que se visten quizás de acuerdo a las leyes de gravedad de cada planeta que visitan. En cada planeta varía la fuerza de atracción. Al afirmar que los Espíritus pueden pasar de un mundo a otro y sabiendo que fueron creados para servir, podemos suponer que en otros planetas también hay seres a quienes servir, lo que significa que en otros planetas hay vida, sólo que diferente a la nuestra).

94 a. ¿De manera, pues, que cuando los Espíritus que moran en los mundos superiores vienen aquí, a la Tierra, toman un periespíritu más grosero? – “Precisa que se revistan con vuestra materia: lo hemos dicho ya”. (Parece ser que con ‘grosero’ se refiere a la ‘cantidad de materia’ que recubre al Espíritu).

95. La envoltura semimaterial del Espíritu ¿adopta formas determinadas? Y ¿puede ser perceptible? – “Sí, una forma que plazca al Espíritu, y así se os aparece en ocasiones, ya sea durante vuestros sueños o cuando os halláis en estado de vigilia, y así también puede adoptar una forma visible e incluso palpable”. (Interesante que incluso puedan ser palpables).


Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo




 

domingo, 2 de abril de 2023

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte VII

LAS CAUSAS PRIMERAS – Libro I / Capítulo IV: PRINCIPIO VITAL

POR EL MOMENTO

Al inicio de este capítulo, Kardec diferencia entre seres orgánicos e inorgánicos. A ambos grupos les denomina seres porque ciertamente existen y son palpables, pero los diferencia por su capacidad de manifestar vida. Sin embargo, grandes iluminados han intuido que en cada cosa que ha sido creada existe un Espíritu experimentando alguna forma de vida. De allí que, Francisco de Asís acostumbraba a llamar hermanos hasta a las piedras que se encontraba en el camino. En lo particular, soy de la misma posición de Francisco de Asís, tanto cuanto estoy convencido de que, cuando nuestro Amoroso Padre Dios Pronunció El Fiat de La Creación, Su Sola Palabra le confirió a cada cosa creada un Espíritu, para que realizara las actividades propias para las cuales fue creada.

También tengo claro que, el Espíritu es lo que le otorga, a la cosa creada, de ‘intuición’ de la Existencia de Dios y de ‘inteligencia’, a fin de que tenga conciencia para distinguir entre el bien el mal. Evidentemente, una piedra no manifiesta vida y tampoco pareciera tener ‘intuición’ y mucho menos ‘inteligencia’. Sin embargo, suelo pensar que, la forma de vida que ‘escogió’ el Espíritu, que habita la piedra, ha sido la de permanecer perpetuamente ‘pasiva’ … ‘inerte’. Luego, cabe preguntarse: ¿Es esto posible? Pues no lo sé, pero lo que sí sé es que, tal y como se lo manifestó el Espíritu Superior a Kardec (88): “… ya sabéis vosotros que existen cosas que no es dado al hombre penetrar, … por el momento” y sólo nos queda esperar que llegue el momento de que aquello que desconocemos nos sea revelado.

Mientras, debemos conformarnos con aquello que, gracias a nuestro Amoroso Padre Dios, nos va siendo revelado, en atención a que ya estamos preparados para conocerlo, tal y como ocurre con lo que a Kardec se le dio para revelar, aunque sea con ciertas impresiciones, debido a que no resulta sencillo comunicar lo que resulta incomprensible para el cerebro humano … POR EL MOMENTO.

SE PARECEN, PERO NO SON IGUALES

Kardec hizo una pregunta cuya respuesta nos ayuda a esclarecer el porqué algunas cosas no nos es posible conocerlas:

(88):  74. ¿Podemos establecer un límite entre instinto e inteligencia, esto es, precisar dónde termina aquél y empieza ésta? – “No, pues a menudo se confunden. Pero se puede distinguir muy bien los actos que pertenecen al instinto de aquellos otros que corresponden a la inteligencia”. (Lo ‘esotérico’, lo que está oculto a los sentidos y a la ciencia, se torna difícil de entender porque en nuestros diccionarios las diferencias conceptuales entre algunas palabras llegan a ser tan sutiles que no logramos diferenciarlas. El mejor ejemplo de esto lo encontramos cuando tratamos de distinguir entre Alma y Espíritu, que conceptualmente parecen ser la misma cosa, pero en esencia no lo son, porque aunque tienen el mismo punto de origen, una es la expansión de la otra. Aparentemente, en los tiempos de Kardec la diferencia entre ‘instinto’ e ‘inteligencia’ eran muy sutiles, porque Allan preguntó sobre lo que diferenciaba a ambos conceptos, los cuales, tal y como lo aclaró el Espíritu Superior: “A MENUDO SE CONFUNDEN”. Resulta que, en los tiempos de Kardec se consideraba que ‘inteligencia’ -de ‘intellegere’: escoger entre varias alternativas- se conceptualizaba como la ‘capacidad de comprender o percibir’ y como ‘intuición’ se conceptualizaba como la ‘capacidad de percibir íntimamente una verdad o idea’, pues era lógico que se dificultara la sutil diferencia entre ambos conceptos, tanto cuanto ambos indicaban la ‘capacidad de percibir’. El mismo Espíritu Superior le indicó a Allan que para descubrir las sutiles diferencias era necesario DISTINGUIR LOS ACTOS -responsabilidades o tareas o funciones- QUE LE CORRESPONDEN A CADA FONEMA. Y este sencillo método de diferenciación es lo que el ‘hombre inteligente’ ha logrado aplicar para que hoy en día se puedan diferenciar muchos conceptos que otrora eran muy parecidos, conceptualmente hablando. Es así como, hoy en día sabemos que ‘intuición’ consiste en ‘percibir íntimamente una verdad o idea, como si la estuviera viendo’, mientras que ‘inteligencia consiste en ‘escoger la mejor alternativa entre varias’ y, aunque las diferencias conceptuales hoy en día son muy evidentes, aún podemos apreciar que, tanto la ‘intuición’ como la ‘inteligencia’, implican ‘escoger una verdad’, solo que para la ‘intuición’ esa verdad la tiene a la vista, mientras que para la ‘inteligencia’ le es necesario ‘escoger entre varias verdades’, haciendo uso del ‘razonamiento’. Este razonamiento, como lo aclara el Espíritu Superior, le otorga al hombre el Libre Albedrío).  

(88): 75. ¿Es exacto afirmar que las facultades instintivas disminuyen conforme van creciendo las facultades del intelecto? – “No. El instinto sigue existiendo, pero el hombre lo descuida. El instinto puede también inducir al bien. Casi siempre nos guía, y en ocasiones lo hace con más seguridad que la razón. No se extravía jamás”. (Para mí siempre ha sido evidente la importancia de leer entre líneas, a fin de descubrir ‘mensajes encriptados’ en la información que se me revela. Cuando leo alguna inconsistencia me detengo y me pregunto: “¿Qué quiso decir el escriba?”. En la oración compuesta de la respuesta a esta pregunta podemos apreciar cierta contradicción entre lo que nos revela el Espíritu Superior, porque no nos deja en claro si la ‘intuición’ es realmente certera o no. ¿CASI siempre nos guía? ¿No siempre nos guía bien? ¿En ocasiones lo hace con más seguridad que la razón? ¿A veces la razón es más certera? Pienso yo que, las respuestas a mis dudas las aclara el Espíritu Superior en la respuesta a la siguiente pregunta de Allan).

75 a. ¿Por qué la razón no es siempre una guía infalible? – “Sería infalible si no fuese falseada por una educación deficiente y por el orgullo y el egoísmo. El instinto no razona. La razón deja al hombre escoger, dándole el libre arbitrio”. (El Libre Albedrío es lo que hace que el hombre yerre en sus escogencias, porque es movido por el deseo y, cuando nuestros deseos son movidos por la carne, pues solemos ‘escoger’ lo que le hace daño al Espíritu. Siempre la ‘intuición’ nos guiará bien, aunque ella no razona, porque solo ve una verdad, la cual siempre pretende el bien del Espíritu. Pero la ‘intuición’ suele ser opacada por el razonamiento de la ‘inteligencia’, la cual siempre convence al cuerpo de escoger aquello que le es más apetecible, aunque vaya en detrimento del Espíritu, porque hace de aquello que desea una verdad, tanto cuanto satisface su materialidad. A medida que la ‘inteligencia’ es alimentada con el conocimiento de lo material, opaca con mayor intensidad a la ‘intuición’, haciendo que nos olvidemos de ella, por lo que quedamos a merced de la ‘inteligencia’, alimentada sólo con el conocimiento de lo material, que nos mueve a ‘escoger únicamente verdades materiales’. De allí que, se hace altamente imprescindible que alimentemos nuestra ‘inteligencia’ con el conocimiento de lo espiritual, si pretendemos crecer espiritualmente, para acercarnos a nuestro Amoroso Padre Dios. Si insisten en leer sólo lo concerniente al Reino Material no esperen alcanzar el Reino Espiritual).

 

 Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo







 

sábado, 1 de abril de 2023

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte VI

LAS CAUSAS PRIMERAS – Libro I / Capítulo III: CREACIÓN /

CIENCIA VS FE

Habiendo aclarado algunas dudas que tenía Kardec acerca del Reino Espiritual, decidió Allan meterse en camisa de 11 varas y preguntó lo concerniente a la materia, particularmente lo concerniente a La Creación. Este tema es muy argüido, tanto cuanto existe mucha especulación teórica al respecto. Hermosamente, al final de sus conclusiones al respecto, Allan nos comenta: “De ahí que sea prudente no enrolarse con demasiada ligereza contra aquellas doctrinas que tarde o temprano pueden –como tantas otras- dar un mentís a quienes las combaten. Lejos de perder, las ideas religiosas crecen al marchar con la ciencia. Y es este el único medio para no ofrecer al escepticismo un lado vulnerable”.

Desde la antigüedad, el hombre ha especulado acerca del origen de las cosas materiales, procurando establecer teorías que desdeñen de la Existencia de Dios. Creo que la soberbia al creerse dioses los mueve a buscarle respuestas a lo inexplicable, así sean respuestas falsas, soportables únicamente con un tren de mentiras, con tal de no darle cabida a Dios en sus vidas. Pienso que, aquellos que han procurado opacar la Existencia de Dios con el supuesto razonamiento científico, lo hacen porque no quieren ser juzgados por ese Dios que pretenden opacar. Esto es porque, aún no comprenden que no Es Dios Quien Juzga, sino que somos nosotros mismos quienes juzgamos nuestras acciones -buenas o malas-.

Claro que, también han existido científicos que, con sus descubrimientos han reforzado la Existencia de Dios, tanto cuanto, con sus conclusiones, parecen apoyar lo señalado en las Sagradas Escrituras, aunque muy probablemente no lo hicieron adrede. Esto es porque, si bien es cierto que algunas teorías científicas parecieran ir en contra de las Sagradas Escrituras, lo que realmente ocurre es que muchos creyentes leen linealmente la Palabra Divina, olvidándose que Dios Escribe Derecho Sobre Líneas Torcidas. ¡Hay que aprender a leer entre las Líneas de la Palabra Divina!!!

El mejor ejemplo de esto es la existencia de Adán. ¿Es Adán el primer hombre o ya había hombres poblando la tierra antes de Adán? En Génesis 4 podemos leer dos informaciones que nos ayudan a dilucidar la respuesta a esta interesante pregunta, tanto cuanto se nos dice que Caín tuvo miedo de que otros hombres lo mataran por haber asesinado a su hermano Abel y también nos informan que, en la tierra de Nod, Caín conoció a su mujer. Cabe preguntarnos, si Adán era el primer hombre: ¿A cuáles hombres les temía Caín? ¿Quién era Nod? ¿Esa mujer que conoció Caín no era humana? Las respuestas a estas interrogantes es una sola: YA EXISTÍAN LOS HOMBRES ANTES DE LA CREACIÓN DE ADÁN. Entonces, la duda no debería ser si existían hombres antes de la creación de Adán, tanto cuanto la misma Palabra Divina nos lo confirma, sino que la pregunta que debemos hacernos es: ¿Para qué Creó Dios a Adán? La respuesta a esta pregunta nos la da la misma Palabra Divina y al respecto les he elucubrado en varios artículos, así que no me detendré a recordárselos.

Los científicos afirman que todo lo que existe es el resultado de la evolución. Esto es una verdad a medias, tanto cuanto La Creación es susceptible a evolucionar, en atención a La Orden Divina: “CREZCAN” –(Génesis 1:28)-, pero de allí a inferir que el hombre desciende del mono hay un largo trecho, porque si esto fuera así, pues cabría preguntarnos el porqué los monos de nuestras eras -desde que tenemos memoria- ninguno se ha transformado en un hombre. La evolución que nos confiere La Orden Divina es para cada especie en particular. De allí que, la evolución de las especies es en esencia verdad, tanto cuanto cada especie debe desarrollarse -evolucionar- si pretende sostener su existencia en la tierra. Consecuentemente, los monos están Ordenados por Dios a evolucionar, pero esto no significa que se convertirán en hombres. Todas las especies -peces, aves, … plantas-   están Ordenadas a evolucionar, pero sin dejar de formar parte de sus especies, tanto cuanto fueron creadas con un fin específico, el cual sólo pueden ejecutar con las características propias de sus especies. Es por esta razón que podemos ver a algunos peces volar sobre la superficie de las aguas -para comerse algún insecto- o ver a algunas aves sumergirse en el agua -para alimentarse de peces-.

El mero azar evolutivo nunca dará respuesta a las perfecciones de cada especie, porque si no hubiera una Inteligencia Superior Ordenando todos los cambios evolutivos, con toda seguridad no hubiéramos podido evolucionar con características que nos hacen individuales en cada una de nuestras especies. ¿Por qué tenemos huellas dactilares, patrón de iris, … genomas, que nos individualizan, dentro de nuestra propia especie? Estas particularidades, de cada individuo en cada especie, demuestran la Existencia de Dios, porque tanta perfección no puede ser el burdo resultado del azar.

Otras de las cuestiones muy atacadas por la ciencia es el hecho de que pareciera que, según las Sagradas Escrituras, las cosas fueron creadas en un santiamén, mientras que la ciencia demuestra que todo lo que existe es el producto de muchos años de interacción entre los componentes de la materia que constituye cada cosa. Al respecto, Las Sagradas Escrituras señalan que la ciencia tiene razón, tanto cuanto nos indica que nuestro Amoroso Padre Dios Hizo Tooooda La Creación en seis días, por lo que, si consideramos cuánto dura un Día de Dios, tenemos que reconocer que toooodas las cosas que existen fueron creadas poco a poco, en el transcurrir de muchos años terrestres, los cuales para nuestro Amoroso Padre Dios fueron unos pocos días. Luego, esto no quiere decir que nuestro Amoroso Padre Dios no tenga el poder de crear todo lo que existe en un santiamén, puesto que realmente Puede Hacerlo, sino que, como tiene tanto tiempo disponible, porque Es El Eterno, pues Se Toma Su Tiempo, para Hacer Lo Que Quiere Hacer. ¿Se imaginan lo aburrido que estaría nuestro Amoroso Padre Dios si hiciera todo en un santiamén? De manera que, no es que no pueda, sino que no quiere.

Hermosamente Kardec nos dice (81): “Al examinar los archivos de la Tierra la ciencia ha verificado el orden en que los diversos seres vivientes aparecieron en su superficie, y ese orden está de acuerdo con el señalado en el Génesis, salvo la diferencia de que la población del globo, en vez de haber surgido milagrosamente de manos de Dios en unas pocas horas se operó –siempre por su voluntad, pero según la ley que rige las fuerzas de la Naturaleza- en algunos millones de años. ¿Es Dios por esto menos grande y poderoso? ¿Acaso su obra es menos sublime por no poseer el prestigio de la instantaneidad? Salta a la vista que no. Habría que tener una idea muy mezquina de la Divinidad para no reconocer Su Omnipotencia en las leyes eternas que ha establecido para regir los mundos. Lejos de empequeñecer la obra divina, la ciencia nos la muestra bajo un aspecto más grandioso y más acorde con las nociones que tenemos acerca del poder y la majestad de Dios, incluso por las circunstancias de que dicha obra se realizó sin derogar las leyes de la Naturaleza”. Y he aquí la clave para comprender el largo tiempo terrestre que se tomó nuestro Amoroso Padre Dios para crear todo lo que existe: ¡Nuestro Amoroso Padre Dios Escogió no ir en contra de las Leyes que Él Mismo Estableció!!!

OTROS MUNDOS

En este capítulo, Kardec nos comenta cierta información que, a la gran mayoría de los humanos, particularmente a los científicos, les resulta en extremo inverosímil, tanto cuanto no existe ningún tipo de prueba que evidencie la existencia de seres vivos en otros planetas. Hermosamente, cuando Allan preguntó acerca de la existencia de vida en otros planetas, los Espíritus Superiores, le dieron una respuesta parecida a la que dio un gran científico -Carl Sagan- cuando le hicieron la misma pregunta: “Sí, y el hombre de la Tierra se halla lejos de ser –como cree- el primero en inteligencia, bondad y perfección. Sin embargo, hay seres humanos que se consideran muy grandes e imaginan que este pequeño globo es el único que posee el privilegio de tener seres racionales. ¡Orgullo y vanidad! Piensan que Dios creó el Universo para ellos solos”.       

Los Espíritus Superiores le dan a Kardec la clave para comprender esta realidad existencial (79): “Por lo demás, no se ha dicho que todos los seres sean iguales a vosotros y con órganos conformados similarmente a los vuestros”. Y he aquí nuestro mezquino error: ¡Creer que sólo es posible que haya vida como la nuestra!!! El hombre constantemente niega la posibilidad de que en Mercurio -planeta más cercano al Sol- haya vida, simplemente porque suponen que nadie puede vivir en un planeta tan incandescente. Esta suposición es el resultado de valorar la vida sólo desde el punto de vista terrestre, olvidándose que ‘vida’ es simplemente la ‘propiedad que tienen ciertos organismos de adaptarse al medio, desarrollarse y reproducirse’. ¿Acaso no es posible que Dios haya creado seres capaces de adaptarse a las inclemencias del Sol extremo, además de desarrollarse y reproducirse?

La posibilidad de que exista vida en otros planetas no es un planteamiento novedoso, sino que muchos hombres han formulado esta posibilidad desde el antiguo. Se dice por ejemplo que, el Gran Sabio Salomón dejó pergaminos en donde indicaba que había seres en otros planetas, con constituciones morfológicas distintas a las nuestras, pero con capacidad de evolucionar, adaptándose a las condiciones climatológicas de cada planeta y de reproducirse entre sí, quizás de manera diferente a nuestros modos de reproducción, pero evidentemente esto no significa que no estén vivos.  

Al inicio de sus conclusiones a este capítulo, Kardec nos dice: “Las condiciones de existencia de los seres que habitan los diferentes mundos deben ser adecuadas al medio en que son llamados a vivir. Si nunca hubiéramos visto peces no comprenderíamos que ciertos seres pudieran vivir en el agua. Lo mismo ocurre en los otros cuerpos celestes, que poseen sin duda elementos que nos son desconocidos. ¿Acaso no vemos en la Tierra las prolongadas noches polares, que son iluminadas por la electricidad de las auroras boreales? ¿Es por ventura imposible que en ciertos globos la electricidad abunde más que en la Tierra y represente en ellos un papel general cuyos efectos no podemos comprender? Así pues, tales mundos pueden contener en sí mismos las fuentes de calor y de luz necesarias a sus habitantes”. Suponer que la única forma de vida posible es aquella que se asemeja a la nuestra es no comprender Qué Cosa Es Dios, Quien Hace Todo lo que Quiere, porque Es El Omnipotente. También es suponer que nuestro Amoroso Padre Dios sólo puede crear de algunas pocas formas o maneras, cuando realmente Es El Infinito, Aquel que no tiene limites de ningún tipo.

Quizás lo que muchos de ustedes no comprenden es que, la palabra ‘mundo’ hace referencia a un tema más filosófico que meramente conceptual. Etimológicamente, la palabra mundo viene del latín ‘mundus’, que significa ‘ordenado, limpio’, en el entendido que se utilizó para traducir el termino griego ‘cosmos’, que significa ‘orden, arreglo, ajuste, compostura, perfección. Estos términos reflejan la noción pre filosófica de que el ‘mundo’, en sentido filosófico, constituía una ‘construcción intencionada bien organizada’ de todo lo que existe, por parte de los dioses. Siguiendo este razonamiento, podemos concluir que, el mundo constituye, la materia, el espacio y todo lo que nos es accesible por los sentidos, la experiencia o la razón. Y dado que, para que a alguien, algo le sea accesible por los sentidos, la experiencia o la razón, ese alguien, tiene que estar VIVO, tenemos que concluir que, ¡EL MUNDO ES LA VIDA! Luego, ¿qué nos hace suponer que a nuestros Espíritus sólo le es posible tener experiencias de vida únicamente en el planeta tierra? Muchos de nosotros nos hemos imaginado seres morfológicamente distintos de los humanos, capaces de vivir en ‘mundos’ abismalmente diferentes a la tierra. ¿Acaso La Imaginación de Dios no es muchísimo más fructífera que la nuestra? ¿Qué los mueve a dudar de la existencia de vida en otros planetas? ¿Acaso nuestro Amoroso Padre Dios no puede imaginar otros mundos?  

EL INEXORABLE TIEMPO

Otros de los planteamientos que nos hace Kardec en este capítulo, casi como si no fuera importante, es lo relativo al transcurrir del tiempo, en nuestra precaria existencia material. El tiempo es la sucesión de lapsos que transcurren entre un antes y un después, según nuestra existencia terrenal, pero en nuestro Amoroso Padre Dios esta sucesión de lapsos no existe, porque en Él todo es simultaneidad. ¡Nuestro Amoroso Padre Dios Mira todo lo que ocurre en un mismo instante!!!

Sin embargo, consciente de la importancia que tiene el tiempo para aquellos que no somos eternos, nuestro Amoroso Padre Dios planificó todo haciendo uso de este precario modo de medir el transcurrir de las cosas. Así pues, cuando Kardec le preguntó a los Seres Superiores acerca del tiempo transcurrido desde la creación de Adán, le respondieron que Adán fue creado 4.000 años antes de Cristo. Esta respuesta no debemos tomarla a la ligera, porque nuestro Amoroso Padre Dios no hace nada sin tener algún motivo. Kardec no preguntó cuándo surgió el primer hombre, el cual, como ya sabemos no fue Adán, sino que preguntó propiamente cuándo fue creado Adán. Consecuentemente, es bueno que elucubremos acerca de las connotaciones existenciales de esta respuesta, a fin de que descubramos algunas inferencias que pudieran afectar nuestra existencia.

En este orden de ideas, acerca de la importancia de tomar en serio los tiempos Señalados por nuestro Amoroso Padre Dios para que ocurran ciertos acontecimientos relevantes para la humanidad, en la primera parte que publiqué sobre El Libro de los Espíritus, les comenté que, pese a que no tenemos ni idea de cuando comenzó La Creación, si hemos podido dilucidar que, nuestro Amoroso Padre Dios, aproximadamente cada 19 Sincronizaciones de 33 años (aproximadamente cada 600 años), nos ha enviado un Mensajero Destacado, a fin de realizar algunos cambios de nivel o avances en El Gran Juego. Les aclaro que, hago un redondeo a 600 años porque algunas fechas se han perdido en la historia del hombre y consecuentemente no tenemos certeza de la fecha de activación del Mensajero Destacado.

Así pues, aunque no tenemos ni idea de cuando se inició La Creación, si sabemos que en algún momentos fue creado Adán, un hombre diferente al resto de los hombres ya existentes, porque se le confirió un Alma. Antes de Adán ciertamente existían seres con forma humana, a los que denominamos ‘hombres’. Estos ‘hombres’ evidentemente tenían ‘espíritu’ o ‘pneuma’, que es la parte principal o ‘fuerza animadora’ de todos los seres vivientes, que posibilita la ‘comunión’ con Dios, puesto que tiene su origen en Dios mismo. Todo ser viviente, gracias a la acción del espíritu, tiene ‘intuición’ de la existencia de Dios y ‘CONCIENCIA’ que le permite distinguir entre el bien el mal. Por muchísimos años El Gran Juego se desarrolló únicamente con la presencia del Fiat o Espíritu en todos los seres creados. Era como un tiempo de entrenamiento, para acostumbrarnos a la materia. En algún momento, nuestro Amoroso Padre Dios Decidió otorgarnos un Alma y entonces creó a Adán. El intelecto, pensamiento, ideales, amor, emoción, discernimiento, decisión, selección, etc, son experiencias propias de aquel que tiene alma. Es por esto que el alma es la que hace al hombre ‘semejante a Dios’ y en consecuencia ‘humanos’.

Por muchísimos años, las primeras criaturas jugaron sin conciencia de El Único Dios Verdadero, por lo que comenzaron a rendirle culto a muchos dioses. ¡De todo fenómeno natural hicieron un dios y le rindieron culto!!! A Adán se le otorgó el Alma para que fuera acumulando experiencias en la tierra y para que pudiera comunicar su conocimiento de El Único Dios Verdadero al resto de la creación, particularmente a los hombres. Pero este conocimiento que tenía Adán acerca de El Único Dios Verdadero era muy escueto, puesto que aprendió por las malas que debemos amar a Dios sobre todas las cosas. De allí que, a la creación le costó muchísimo rendirle culto a un Dios que con cualquier cosita se molestaba y continuaron rindiendo culto a muchos dioses, los cuales fabricaban a su conveniencia. Estos dioses solían ser más efectivos que El Único Dios Verdadero porque a Satanás se le asignó la tarea de extraviarnos otorgándonos bienes materiales y esto hacía cuando le pedíamos a algún diosecito bienes materiales. Este comportamiento, extremadamente politeísta y materialista, nunca fue la idea de que viviéramos experiencias materiales en la tierra. Ocurrió entonces que, en algún momento nuestro Amoroso Padre Dios Consideró que el’ tiempo de entrenamiento’ había concluido y envió El Diluvio, a fin de resetear El Gran Juego y comenzar a jugar con mayor Conciencia de Dios.

Ahora bien, si Adán fue creado 4.000 años antes de Cristo, podemos establecer que en nuestra era -inicios del siglo XXI- han transcurrido cerca de 6.000 años, desde que se le otorgó al hombre un Alma. Algunos eruditos han concluido que los números tienen un significado que, de alguna extraña manera, influye en la existencia de los hombres. Así pues, el número siete (7) parece que guarda relación con lo eterno, o lo que es lo mismo con el principio y el fin de las cosas. Por eso, cuando Pedro le preguntó a nuestro Amado Yeshuá si debería perdonar a su hermano hasta siete veces, nuestro Amado Yeshuá le respondió: “Te digo que debes perdonarlo setenta veces siete”, lo que muchos exégetas han interpretado como “SIEMPRE”, tanto cuanto siete (7) significa INFINITO.

Elucubrando un poco al respecto y aferrándome un poco a mis creencias, me parece a mí que a la humanidad le quedan aún mil años de existencia, tanto cuanto El Gran Juego comenzó propiamente con la creación de Adán y seguramente habrá de concluir 7.000 años después, para darle un cierre al tiempo. Ahora bien, les pido que no se emocionen mucho, porque muy probablemente los 1.000 años que le quedan a El Gran Juego se corresponden con los 1.000 años que será encerrado Satanás, después de ocurrido El Armagedón, según le dijeron a Juan en Apocalipsis 20, lo cual me hace confirmar que, El Armagedón descrito en el capítulo 16 del Apocalipsis, está ya próximo a ocurrir.    

 


 Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo