SIMPLES EXPERIENCIAS PARA APRENDER
Muchos son los
que han alejado de su realidad ontológica, olvidándose de lo que realmente son,
porque se han dejado abrazar por las ideas obsoletas que los líderes eclesiales
han sembrado en sus ‘Subconscientes o Egos o Periespíritus o Personas’,
quienes les han convencido de la existencia de un infierno de fuego devorador
por toda una eternidad, cuando en la realidad EL
INFIERNO ES UN ESTADO DE CONSCIENCIA DEL ESPÍRITU, CUANDO ES ABRUMADO POR SUS
POCOS ESFUERZOS POR PERFECCIONARSE. Consecuentemente, muchos son los que se alejan de todo aquello que pudiera
considerarse espiritual, porque, de alguna forma o manera, se sienten alejados
de su propia espiritualidad, debido a que se consideran pecadores, por haber
quebrantado alguna norma, que los lideres eclesiales establecieron como
inquebrantables.
De manera que, muchos son
los Espíritus que, al permitir que sus Cuerpos -Naves- realicen algunas
acciones contrarias a las normas establecidas por los líderes eclesiales, se
sienten, de alguna forma o manera, indignos de procurar cualquier inclinación a
lo espiritual. Luego, si bien es cierto que hay acciones que se consideran
verdaderamente malas, tanto cuanto hacen a los Espíritus merecedores del
infierno, un gran porcentaje de las acciones que los líderes eclesiales nos
dijeron que eran dignas del infierno, realmente no lo son, porque en la
realidad existencial, SI DEJAMOS DE EJECUTAR
CIERTAS ACCIONES, CONSIDERADAS MALAS POR LOS LÍDERES ECLESIALES, PROBABLEMENTE
DEJARÍAMOS DE ‘VIVIR CIERTAS EXPERIENCIAS’ NECESARIAS PARA ‘CRECER
ESPIRITUALMENTE’. Pudiéramos decir que: ¡NADA
ES REALMENTE MALO SI ‘APRENDEMOS’ ALGO DE ESA MALA ‘EXPERIENCIA’ QUE NOS AYUDE
A ‘CRECER ESPIRITUALMENTE’!!!
«Nos liberamos al observar
directamente el campo somático; el campo de fenómenos cambiantes en el nivel
raíz de la conciencia. Nos
mantenemos ecuánimes sin reaccionar o
juzgar cualquier sensación como buena o mala. Para llegar a ser libres aprendemos
cómo estos apegos se forman enfocando la conciencia al mundo interior sutil.
Comenzamos a observar los fenómenos mentales y
sensoriales como un campo de cambio, en lugar de apegarnos a los pensamientos y
sensaciones que provocan identificación y la misma creación del mundo de la
forma. Este campo de cambio también se llama “prana” o “energía
interior”; la sensación de vitalidad interior. El cambio a una nueva Tierra es un cambio fuera del
materialismo. Lo que estamos presenciando es una liberación de los
viejos paradigmas y de la agenda egóica patológica de adquirir más sin cesar.
Lo que estás viendo a tu alrededor ahora mismo puede parecer oscuridad. Puede
parecer una locura. En realidad, esto es como se ve el despertar en el planeta
Tierra. Estamos siendo testigos del desmantelamiento de viejos patrones.
Mucha gente está desilusionada con los sistemas políticos, sociales, económicos
y religiosos actuales. Ya no confían en las agendas egoístas de los medios de
comunicación y de los llamados sistemas espirituales. No confían en el sistema
de salud o en el gobierno». (NOS LIBERAMOS CUANDO NOS HACEMOS CONSCIENTES QUE AQUELLO
QUE VIVIMOS EN EL MUNDO MATERIAL SON SIMPLES ‘EXPERIENCIAS DE VIDA’, NECESARIAS
PARA ‘APRENDER EL CONOCIMIENTO’, QUE NOS AYUDE A HACERNOS ‘CONSCIENTES DE
NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS’. Cuando aceptemos cada ‘Experiencia de Vida’ -buena o
mala- como algo que nosotros mismos ‘Planificamos Vivir’, a los fines de lograr
algún ‘Aprendizaje’, entonces poco a poco nos iremos liberando de Maya, porque
nos iremos haciendo ‘Conscientes’ que ninguna ‘Experiencia de Vida’ es mala,
sino que todas son simples ‘Experiencias’ de las cuales debemos ‘Aprender’ algo.
El truco está en sentarnos a meditar para
descubrir ese ‘algo’ que esperábamos ‘Aprender’, a los fines de hacernos
‘Conscientes’ de ese ‘Aprendizaje’, para que se transforme en el ‘Conocimiento’
que nos ayude a hacernos ‘Consciente de nuestro Amoroso Padre Dios’.
De muy niño fui bautizado
católico y, durante mi niñez y juventud, crecí formándome para defender el
catolicismo, hasta el punto que varias veces estuve a punto de ingresar a algún
Seminario Mayor, para Ordenarme Sacerdote. Gracias a nuestro Amoroso Padre
Dios, siempre desistía de lo que parecía ser un llamado vocacional, porque de
haberme Ordenado Sacerdote, quizás no estuviera en los Niveles de Consciencia
que hoy en día me encuentro. Y no estoy diciendo que el catolicismo sea malo y
mucho menos que ser Sacerdote sea algo malo, sino que, LA IGLESIA CATÓLICA ES UNA DE LAS
ORGANIZACIONES CON MAYOR CÚMULO DE IDEAS OBSOLETAS, QUE FRENAN GRANDEMENTE EL
CRECIMIENTO DE MUCHOS ESPÍRITUS, sobre todo de aquellos Espíritus de bajos
Niveles de Consciencia. Ciertamente, muchísimos son los Espíritus
que lograron ‘Ascender a los Niveles Superiores de Consciencia’, formándose y
sirviendo dentro de los Cánones de la Iglesia Católica, pero son muchos más los
Espíritus que se han alejado de la Verdadera Espiritualidad, al seguir estos
Cánones sin investigarlos y profundizarlos, para descubrir que porcentaje de
Divino o de humano tienen.
Conozco gran cantidad de católicos,
muy devotos, que incluso asisten frecuentemente a Misa, pero no se atreven a
Comulgar, pese a tener mucho deseo de hacerlo, porque hay Cánones que prohíben
a los divorciados, vueltos a casar, el Comulgar libremente. Este Canon
obsoleto, se encuentra tan fuertemente Programado en nuestros Subconscientes que,
aunque el Papa Francisco ha publicado una Exhortación
Apostólica titulada “Amoris Laetitia” o “La Alegría del Amor”, en la cual
exhorta a los divorciados nuevamente casados a Comulgar si así realmente lo
desean, porque si ese Es El Deseo de Dios, nadie puede prohibirlo.
Así como este ejemplo, hay muchísimos ejemplos de ideas obsoletas que frenan a
muchos Espíritus, impidiéndoles ‘Crecer’. De allí la enorme importancia de
comprender que, realmente
son muy pocas las ‘Experiencias de Vida’ que se pueden considerar ‘malas’,
porque de toda
‘Experiencia de Vida’ podemos obtener un buen ‘Aprendizaje’, si nos sentamos a
meditar acerca de lo que debemos ‘Aprender’ de cada ‘Experiencia de Vida’).
LA ENFERMEDAD DE LOS
ESPÍRITUS
Parecerá extraño el
imaginarse cómo es posible que una entidad energética se enferme, pero si se
logra comprender que: “Así como es abajo es arriba”, podemos extrapolar la idea
de un virus enfermando a software informático, lo que nos ayudaría a poder
imaginarnos la posibilidad de un Espíritu Enfermo. Recuerden que, para lograr
comprender sucintamente El Reino de los Espíritus, nos es preciso dejar de
pensar en 3D, para poder imaginarnos lo que ocurre en las Dimensiones
Superiores a la Tercera Dimensión. Así pues, nos es posible imaginarnos cómo los vicios -excesos en el uso de
los bienes materiales- van ‘manchando’ -pecado- nuestros Periespíritus y lo
oscurecen. Un Periespíritu oscurecido no permite que el Espíritu
brille con intensidad, lo cual lo va alejando de la Fuente de La Vida,
debilitándolo, marchitándolo, … enfermándolo. Ocurre entonces que, así como un virus informático va
corroyendo un software, hasta lograr inhabilitarlo, los vicios capitales van corroyendo nuestro Espíritu, hasta
lograr inhabilitarlo, evitando que se manifieste tal cual es -Espíritu-.
«La gente está
desilusionada. Esta disipación de la ilusión es algo necesario para ver la
verdad; un enfrentamiento con la enfermedad espiritual inherente a este tiempo
que estamos viviendo, y trascender la conciencia egóica. Por
conciencia egóica me refiero a los patrones de deseo y aversión que operan
inconscientemente; los samskaras colectivos o
patrones condicionados que crean las circunstancias de maya- la identificación
con nuestros personajes, con grupos sociales, o cualquier cosa por la que nos
definamos con los diversos personajes y arquetipos que representamos en esta
vida. La autoestructura es una
interfaz con el mundo. No
queremos deshacernos de esa interfaz o destruirla. El
camino consiste en desidentificarse de manera que nuestro sentido del yo, o de
la existencia, no esté amarrado a una forma limitada. Para no
sufrir cuando el mundo de las formas cambie. El camino humano es un
viaje desde la existencia pre-egoica que es la unidad fusionada que
experimentamos cuando éramos un bebé, con nuestra madre, hasta la creación de
una persona. Crecemos, creamos un individuo. Esto es una parte necesaria de nuestra evolución. Para que
surja la conciencia de uno mismo; para crear un sentido de sí mismo o “yo”. En realidad,
estamos en una etapa de adolescencia de nuestro desarrollo. Estamos en una etapa de
identificación del ego. Pero el siguiente paso más allá de la
autoconciencia es realizar niveles transpersonales del yo. Desarrollar niveles
compartidos de conciencia; varios niveles de Logos o mente superior. Se podría
decir niveles de alma si prefieres ese lenguaje. Expandir
nuestra esfera de compasión. Es una
expansión a través del amor». (El ‘Ego’ es simplemente el
resultado de la identificación de nuestros Periespíritus con nuestras ‘Experiencias
de Vida’, las cuales generan en nuestros Cuerpos
necesidades que nuestros Periespíritus asumen como propias.
De manera que, el ‘Ego’ se ha venido constituyendo paulatinamente, como
consecuencia de las necesidades generadas por nuestras ‘Experiencias de Vida’,
durante todas nuestras Encarnaciones, lo que nos hace inferir que EL ‘EGO’ ES NECESARIO PARA NUESTRA EVOLUCIÓN, porque si
los Espíritus no se identifican plenamente con las necesidades materiales sus
‘Experiencias de Vida’ serían sesgadas y, este sesgo, impediría el
‘Perfeccionamiento de nuestros Espíritus’, tanto cuanto, si no nos
enviciamos, ¿cómo luchamos en contra de nuestros vicios? Justamente,
vencer nuestros vicios acumulados es la prueba de nuestros ‘Perfeccionamientos
Espirituales’. No obstante, pese a lo necesario del ‘Ego’, para
nuestra ‘Evolución’, se hace evidente que, en algún momento de nuestras muchas
Encarnaciones, nuestros Espíritus ya no requieren de más ‘Experiencias de Vida
Viciosas’, tanto cuanto, lo que no ha ‘Aprendido’ después de tantas
‘Experiencias de Vida’, ya no lo ‘Aprenderá’, por lo que tiene que reconocer
que LLEGÓ EL TIEMPO DE ACEPTAR LO QUE REALMENTE
SOMOS Y ESFORZARNOS POR DESINDENTIFICARNOS DE NUESTROS ‘EGOS’, TANTO CUANTO EL
GRAN JUEGO ESTÁ POR CONCLUIR.
Según Daniel, “Estamos en una etapa de
identificación del ego” y esto pareciera evidente si leemos una
gran cantidad de información, en las redes sociales, publicadas por Espíritus,
aparentemente ‘Despiertos’. Pero resulta que, tal y como nos lo comenta Daniel:
“LOS PATRONES DE DESEO Y
AVERSIÓN DE NUESTROS ‘EGOS’, OPERAN INCONSCIENTEMENTE”, motivo por
el cual, muchos de estos ‘Espíritus’, aparentemente
‘Despiertos’, inconscientemente se mantienen identificados con las necesidades
de sus ‘Egos’ -Periespíritus o Personas-, porque la interfaz con el Mundo es
mayormente materialista y les cuesta mucho deshacerse de esa interfaz. Así
pues, “El camino
consiste en desidentificarse de manera que nuestro sentido del yo, o de la
existencia, no esté amarrado a una forma limitada. Para no
sufrir cuando el mundo de las formas cambie”.
LA DOLOROSA
DESIDENTIFICACIÓN
No nos engañemos, desde
nuestras primeras Encarnaciones, son muchísimas las Reencarnaciones que hemos
‘Experimentados’ y, para la gran mayoría de los Espíritus Encarnados,
estas ‘Experiencias de Vida’ lo han enamorado grandemente de lo material,
mientras que lo han alejado ampliamente de lo espiritual. Consecuentemente,
lograr la
‘Desidentificación de nuestros Egos’ es profundamente doloroso, tanto cuanto
significa dejar de amar aquello de lo que estamos profundamente enamorados.
Todos y cada uno de nosotros hemos estado profundamente enamorados, aunque sea
solos -sin ser correspondidos-, y cuando nos hemos enterados de la pérdida de
ese amor -o su no correspondencia- sufrimos hasta el punto de querer morir. Lo
mismo le ocurre a nuestros Periespíritus cuando estamos intentando
desidentificarlo de las ‘Experiencias de Vida’ del Cuerpo -Nave-, tanto cuanto el Periespíritu asume esas
‘Experiencias de Vida’ como propias, asumiendo los mismos apegos que nuestros
Cuerpos -Naves- tienen sobre las cosas materiales, como si fueran apegos
propios del espíritu.
Por estas razones, es que
se hace necesario
enamorar al Periespíritu de su propia condición ontológica, a los fines de que
se desenamore de los bienes materiales, al comprender y aceptar que realmente
no los necesita, tanto cuanto son necesidades propias del Cuerpo -Nave-, el cual
es materia. Esto es justamente lo que se pretende con Samadhi: SEPARAR MI REALIDAD ESPIRITUAL DE MI REALIDAD
MATERIAL, porque cuando nuestros Periespíritus comprendan que forman parte de
algo mucho más importante que nuestros precarios Cuerpos -Naves-, entonces
comenzarán a comprender que ese apego que sienten por las cosas materiales es
tan precario y efímero como el Cuerpo -Nave- y que realmente es un apego del
Cuerpo -Nave-, que para nada es necesario para la existencia del Espíritu, del
cual forma parte. Es por esto que, después de escribir la palabra
‘Cuerpo’ suelo escribir la palabra -Nave-, para que mi Periespíritu -Ego o
Persona- se vaya haciendo ‘Consciente’ de que el ‘Cuerpo’ es simplemente una
‘Nave’, que debe controlar para ‘Aprender de las Experiencias de Vida Material
el Conocimiento necesario para hacerse Consciente de nuestro Amoroso Padre
Dios’.
«Desde la
perspectiva del viejo patrón, la conciencia egóica, este desmantelamiento es algo temible. Va a
producir confusión y dolor si uno se aferra a los viejos patrones. Ese despertar será en realidad
percibido como una amenaza. El despertar será percibido como una crisis porque es el desmantelamiento
de lo conocido. Ahora mismo somos como una oruga en el capullo mientras
experimenta la metamorfosis. Hay un punto en la transformación en el que la
oruga no es ni oruga ni mariposa. En este punto para quién sufre la
metamorfosis, el viejo yo, puede parecer que todo está perdido. Pero no es más
que una parte del proceso. La
fe es una rendición al impulso evolutivo; un conocimiento profundo de que
transitamos hacia la fuente. El engaño colectivo, lo que los antiguos
maestros espirituales llamaban maya, está ligado a nuestro apego colectivo a
los viejos patrones. Está ligado a la arrogancia humana; a la creencia de que
sabemos dónde vamos, qué hacemos y quiénes somos».
(El proceso de desidentificación exige principalmente fe. Es decir, SI REALMENTE NO CREEMOS LO QUE VERDADERAMENTE SOMOS
-ESPÍRITUS- NO LOGRAREMOS REUNIR LAS FUERZAS NECESARIAS PARA DESIDENTIFICARNOS.
De allí que, es preciso que convenzamos a nuestros Periespíritus -Egos o
Personas- de que realmente forman parte del Espíritu, para que comiencen a
desintoxicarse de los apegos materiales propios del Cuerpo -Nave-. Este proceso de desidentificación o desenamoramiento debe ser
ejecutado poco a poco y con mucho amor, como cuando una madre trata de
despertar a su amado hijo de un profundo sueño. ¡NO LO PODEMOS HACER DE GOLPE!!! Es como cuando a
una madre le devuelven un hijo que le fue secuestrado al nacer ¿Cómo
convencerlo de que fue abducido y que esos padres que tenía realmente eran unos
secuestradores? ¿Cómo deslastrarlo del síndrome de Estocolmo? … ¿Cómo ayudarle
a dejar de amar a aquellos que le convencieron de ser sus padres desde que
nació? Esto es lo que ocurre con nuestros Periespíritus ¡POR MUCHAS VIDAS SE ACOSTUMBRARON A CREER QUE ERAN EL
CUERPO QUE HABITAN!!! Ahora, ¡cómo le convenceremos de aceptar que
realmente no son ese Cuerpo? Pues, de la misma manera que una madre hace con
ese hijo recién rescatado: ¡CON MUCHO AMOR Y
DELICADEZA!!!, porque si lo hacemos por la fuerza, al igual que un hijo recién
rescatado, nuestro Periespíritu pudiera encerrarse en sí mismo y no aceptar ni
siquiera que le hablemos.
A nuestro Periespíritu
-Ego o Persona, tenemos
que comenzar por recordarle que es parte de nuestro Espíritu, enseñándole fotos
o dibujos de un Espíritu y sus partes e irle explicando detalladamente cómo fue
que se formó y para qué fue necesario hacer esa especie de diferenciación con
el Espíritu. Tenemos que decirle que, él es una parte de mi
-Espíritu- que fue remojada en esencia material, a los fines de que yo
-Espíritu- pudiera permanecer dentro de un Cuerpo -Nave-. Tenemos que
explicarle también el por qué le cedí el control absoluto de esa Nave y las
necesidades actuales de recobrar ese control, el cual siempre se hará a través
del Periespíritu, quien es la parte del Espíritu interconectada directamente
con el Cuerpo -Nave-. Esto
debe ser un proceso lento y ‘Consciente’, a los fines de no recaer nuevamente
en la identificación con las necesidades materiales del Cuerpo -Nave-.
Nuestro Periespíritu debe tener claro lo que realmente es y su potencialidad de
dominar el Cuerpo -Nave-, en vez de dejarse dominar por el Cuerpo -Nave-. Este es un proceso similar al de
‘Despertarse’ de un profundo sueño, tratando de recordar en dónde estamos y lo
que hemos venido a hacer aquí.
Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo
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