viernes, 31 de marzo de 2023

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte V

LAS CAUSAS PRIMERAS – Libro I / Capítulo II: ELEMENTOS GENERALES DEL UNIVERSO / 

EL ESPÍRITU Y LA ESENCIA TERRENAL

(Las preguntas que hizo Allan en este Capítulo, como su nombre lo indica, pretendían dilucidar algunos elementos generales de lo que realmente es El Universo. Los Maestros de Luz dejan en claro que Es Dios Quien Administra la totalidad de El Universo, dejando a nuestro cargo una ínfima parte, la cual es nuestra propia existencia material, en atención a nuestro Libre Albedrío, que nos otorgó sólo para que le demostráramos amor, por decisión propia y no por obligación ontológica)

(69): 21. La materia ¿existe desde la eternidad, como Dios, o ha sido creada por Él en determinado momento? – “Sólo Dios lo sabe. No obstante, hay una cosa que vuestra razón debe indicaros, y es que Dios, dechado de amor y caridad, no ha estado jamás inactivo. Por muy lejano que pudierais representaros el comienzo de su acción, ¿concebiríais a Dios un solo segundo en la ociosidad?” (Hay preguntas cuyas respuestas no nos es permitido el conocer, quizás porque si las conociéramos jamás tendríamos dudas y la duda es lo que nos mueve a procurar el conocimiento, hasta que lo desconocido pueda ser apreciado, aunque sea en parte. Justamente, el Objetivo Final de El Gran Juego es CONOCER a nuestro Amoroso Padre Dios, lo cual logramos al dilucidar las dudas acerca de Su Existencia. Sin embargo, hay dudas que no se pueden dilucidar mediante el conocimiento adquirido, sino que debemos dejárselas a la fe, porque hay cosas que Solo Dios las Sabe y Se las Revelará al hombre a Su Tiempo, en la medida que hayamos aprehendido aquello que hayamos logrado conocer de nuestro Amoroso Padre Dios. Cuando a León (Allan) se le asignó la tarea de escribir El Libro de los Espíritus, pudiéramos decir que él era un neófito, algo reacio a la formación religiosa y con muchas dudas acerca de la titularidad de los prelados de su tiempo. Consecuentemente, muchas de las preguntas hechas por Allan los Espíritus Superiores reflejaban las dudas de un neófito, algo reacio a la formación religiosa. Demos gracias a nuestro Amoroso Padre Dios por León (Kardec), porque sus dudas son las dudas de gran parte de la humanidad, reacia a la formación religiosa, debido a los infinitos desaciertos cometidos por muchos prelados -no todos- durante la historia de la humanidad. Hermosamente, los Espíritus Superiores le respondieron a Allan lo único que se les estaba permitido Revelar: “Sólo Dios Lo Sabe”, porque la duda de Allan, lo cual es la duda de muchos, debe ser dilucidada haciendo uso de la fe. La fe nos dice que SÓLO DIOS ES ETERNO, luego DIOS NO ES MATERIA, ergo la materia no es eterna, sino que ha sido Creada por Dios, Quien no pasa ni un segundo sin crear. Esta es otra hermosa Revelación, hecha por los Espíritus Superiores, en forma de pregunta, porque nosotros debemos darle una respuesta: ¿concebiríais a Dios un solo segundo en la ociosidad? ¿Habrá Dios dejado de crear? ¡Pues no!!! ¡EL OMNIPOTENTE LO ÚNICO QUE NO PUEDE HACER ES DEJAR DE HACER!!!, y aunque a muchos les parezca que ya creó todo lo que tenía que crear, les diré que ¡NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS SIGUE CREANDO MUNDOS PARTICULARES PARA CADA UNO DE NOSOTROS!!!, proyectando, para cada uno de nosotros, en cada una de nuestras vidas, experiencias que nos permitan conocerle).       

22. Por lo general, se define la materia como aquello que posee extensión, lo que puede impresionar nuestros sentidos y lo que es impenetrable. ¿Son exactas tales definiciones? – “Desde vuestro punto de vista ello es exacto, porque no habláis sino conforme a lo que conocéis. Pero la materia existe en estados que os son desconocidos. Puede ser tan etérea y sutil que no produzca ninguna impresión sobre vuestros sentidos. Sin embargo, sigue siendo materia, aunque para vosotros no lo sea”. (Si consideramos que ’materia es todo aquello que podemos captar con nuestros sentidos’, evidentemente tenemos que aceptar que hasta lo etéreo o espiritual es ‘materia’, tanto cuanto todo lo que existe en el Reino Espiritual puede ‘impresionar’ -ser captado- por los sentidos de los seres espirituales).

22 a. ¿Qué definición podéis dar de la materia? – “La materia es el vínculo que encadena al espíritu. Es el instrumento que le sirve y sobre el cual, al mismo tiempo, ejerce su acción”. «Desde este punto de vista se puede afirmar que la materia es el agente, el intermediario con cuyo concurso y sobre el cual obra el espíritu». (Allan continúa esgrimiendo preguntas para despejar las dudas que representan para él, así como para muchos, el tratar de aprehender aquello que para nuestros sentidos es inaprehensible, porque no lo podemos ni ver, ni tocar, ni oler, … ni sentir. Al pensar en tercera dimensión estamos obligados a hallar una relación entre lo palpable -materia- y lo impalpable -etéreo-, para intentar comprender lo incomprensible. Hermosamente, los Espíritus Superiores comprenden a plenitud las dudas de Allan, que también son las de muchos, e intentan de responder en tercera dimensión, procurando que captemos la idea y evitando que nos embotemos con información incomprensible para nuestros sentidos. En los tiempos de Allan, carentes de la información tecnológica con la que hoy en día contamos, le era imposible comprender a plenitud las respuestas otorgadas, por los Espíritus Superiores a sus dudas. Por eso Allan concluyó que, una posible explicación a la definición de ‘materia’, según los Espíritus Superiores, era que la materia es el agente -aquello que actúa- bajo la dirección -obra- del Espíritu. En su afirmación, Allan también vislumbró la existencia de un ‘intermediario’ con cuyo concurso era posible que el Espíritu dirigiera la materia. Para Allan era evidente que, la materia debe ‘dejarse’ -con cuyo concurso- dirigir -obrar- por el Espíritu. En los tiempos de Allan, no era posible separar al ‘intermediario’ de la ‘materia’ porque no se les podía diferenciar, tanto cuanto parecían ser la misma cosa. Hoy en día sabemos que, ese ‘intermediario’ es nuestra Esencia Terrenal o Ego, quien ha tomado el ‘control’ de nuestros cuerpos -materia-, y no permite que sea el Espíritu quien lo dirija).

23. ¿Qué es el espíritu? – “El principio inteligente del Universo”.

23 a. ¿Cuál es su naturaleza íntima? – “Con vuestro lenguaje el espíritu no resulta fácil de analizar. Para vosotros no es nada, porque el espíritu no constituye una cosa palpable. Mas para nosotros es algo. Sabedlo bien: nada es la Nada, y la Nada no existe”.

24. Espíritu ¿es sinónimo de inteligencia? – “La inteligencia es un atributo esencial del espíritu. Pero una y otra se confunden en un principio común, de suerte que para vosotros constituyen una misma cosa”.

(70): 25.El espíritu ¿es independiente de la materia, o sólo constituye una propiedad de ella, así como los colores son propiedades de la luz y el sonido una propiedad del aire? – “Uno y otra son distintos. Pero se precisa la unión del espíritu con la materia para comunicar inteligencia a esta última”.

25 a. Esa unión ¿es asimismo necesaria para la manifestación del espíritu? (Entendemos aquí por “espíritu” el principio de la inteligencia, prescindiendo de las individualidades designadas con este mismo nombre). – “Es necesaria para vosotros, debido a que no estáis constituidos para percibir al espíritu sin la materia. Vuestros sentidos no han sido hechos para ello”.

26. ¿Puede concebirse al espíritu sin la materia, y ésta sin aquél? – “Se puede, a no dudarlo, mediante el pensamiento”. (Continúa Kardec intentando despejar sus dudas y los Espíritus Superiores intentando de aclarárselas lo mejor posible. En muchas de las respuestas de los Espíritus Superiores, podemos apreciar que nuestras dudas tienen en común nuestro ‘pensamiento tridimensional’, el cual exige que valoremos todo según lo que aprecian nuestros sentidos. Pero resulta que, para valorar aquello que pertenece al Reino Espiritual debemos hacer uso de otros sentidos, los cuales se encuentran vetados para la mayoría de los que hemos decidido experimentar las necesidades materiales. De allí que, si pretendemos ‘conocer a plenitud’ el Reino Espiritual debemos esforzarnos por hacer uso de la ‘imaginación’ –‘mediante el pensamiento’- para poder comprender lo incomprensible, porque, como nos decía Einstein: “La imaginación es más importante que el conocimiento. El conocimiento es limitado y la imaginación circunda el mundo”. Haciendo uso de la imaginación podremos quitarle las limitaciones a nuestro conocimiento).  

27. De esta manera, ¿habría, pues, dos elementos generales del Universo: materia y espíritu? – “Sí, y por encima de todo ello está Dios, el Creador y Padre de todo. Esas tres cosas constituyen el principio de cuanto existe, la trinidad universal. Pero al elemento material hay que añadir el fluido universal, que desempeña un rol de intermediario entre el espíritu y la materia propiamente dicha, demasiado grosera para que pueda el espíritu ejercer una acción sobre ella. Aun cuando, desde cierto punto de vista, se puede clasificarlo como elemento material, el fluido universal se distingue por poseer propiedades especiales. Si fuera positivamente materia, no existiría razón para que el espíritu no lo fuese también. El fluido universal está colocado entre el espíritu y la materia. Es fluido, así como la materia es materia, y susceptible, mediante sus innumerables combinaciones con esta última y bajo la acción del espíritu, de producir la infinita variedad de las cosas, de las cuales sólo conocéis una ínfima parte. Puesto que dicho fluido universal, o primitivo o elemental, es el agente que el espíritu utiliza, constituye el principio sin el cual la materia se hallaría en perpetuo estado de dispersión y no adquiriría jamás las propiedades que la fuerza de gravedad otorga”. (Para la gran mayoría de ustedes, esta hermosa aclaratoria de los Espíritus Superiores a Kardec, les parecerá incomprensible, tanto cuanto siguen pensando en 3D. Y no crean que a los Espíritus Superiores les es muy cómodo tratar de describirnos aquello que no solamente saben, sino que también lo palpan con sus sentidos, por lo que, aquello que para nosotros es incomprensible, para Ellos es natural conocerlo.

Los Espíritus Superiores ven y palpan aquello que nosotros conocemos como ‘Esencia Terrenal’, que es el ‘fluido universal particular’ que permite a nuestros Espíritus -inmateriales- habitar e intentar dirigir nuestros cuerpos -materiales-. Y digo ‘intentar dirigir’ porque es este ‘fluido universal particular’ el que tiene codificado el Libre Albedrío que se nos otorgó para ejercer nuestras experiencias materiales con libertad de decisión. De allí que, a este ‘fluido universal particular’ muchos lo suelen denominar ‘persona’ o ‘ego’, tanto cuanto le otorgan individualidad existencial, en atención a que ciertamente ha tomado el control de nuestros pensamientos, palabras y obras, en detrimento de los deseos de nuestros ‘Espíritus’.

En lo particular, prefiero denominar al ‘fluido universal particular’ de mi Espíritu, ‘Esencia Terrenal’, el cual es el nombre que le suelen dar los Espíritus Superiores a ese ‘fluido universal particular’, de cada uno de nuestros Espíritus, porque es la ESENCIA que desempeña el rol de intermediario entre el Espíritu y la materia -TERRENAL- propiamente dicha. Esta ‘Esencia’ recubre nuestros Espíritus a fin de contenerle dentro de nuestros cuerpos materiales, permitiendo que nuestros Espíritus se sometan a la fuerza de gravedad, porque de lo contrario el Espíritu se encontraría disperso, sin posibilidades de experimentar las vivencias materiales, las cuales, como se lo manifestó el Espíritu Superior a Kardec, son demasiadas groseras para que nuestros Espíritus puedan experimentarlas sin un cuerpo material.

LA NAVE ESPIRITUAL

La Esencia Terrenal es como una especie de nave, que algunos han concluido que se encuentra en nuestra glándula pineal, dentro de la cual se encuentra nuestro Espíritu. Desde esta nave, nuestro Espíritu trata de dirigir los pensamientos, palabras y obras de nuestros cuerpos. Pero resulta que la computadora de esta nave posee activo el código del Libre Albedrío, el cual es como una especie programa que le permite a la computadora de esa nave tomar el control de los pensamientos, palabras y obras de nuestros cuerpos, impidiéndole a nuestros Espíritus controlar la nave -Esencia Terrenal-, por lo que, como nos decía Pablo, se nos hace casi imposible hacer el bien que deseamos hacer, mientras que el mal, que aborrecemos, lo hacemos con demasiada facilidad.

Esto es porque, en El Principio a nuestros Espíritus se les hacía algo complicado manejar los controles de esa nave -Esencia Terrenal-, a los fines de poder experimentar las cosas materiales y, al parecer, colocamos la nave en ‘piloto automático’, dando rienda suelta al Libre Albedrío. Con el paso de algunas vidas, nuestros Espíritus comenzaron a medio comprender el Manual de Instrucción de la nave y han ido tratando de tomar el control, pero muy pocos lo han logrado, debido a que la computadora de la nave se corrompió con los abusos materiales -vicios-, de sus desordenadas vivencias terrenales, y no ha permitido, a muchos Espíritus, tomar el control de la nave -Esencia Terrenal- y por ende de los pensamientos, palabras y obras de nuestros cuerpos.

Sé que muchos, en atención a lo que les estoy comentando, estarán concluyendo, como lo concluyó Mani, que nosotros no somos culpables del mal que realizamos, pero resulta que, si lo somos, tanto cuanto nunca debimos colocar la nave -Esencia Terrenal- en piloto automático, sino que debimos haber leído bien el Manual de Instrucciones antes de comenzar a Jugar.

Tal y como nos ocurre con los Juegos de video, los cuales acostumbramos a comenzar a jugar sin leer las instrucciones, nuestros Espíritus comenzaron Jugar El Gran Juego sin preguntar las Reglas del Juego y, ya estando revestidos de materialidad, no nos quedó de otra que comenzar a Jugar sin comprender realmente de qué se trataba El Gran Juego. Hasta aquí pudiéramos decir que no somos culpables del mal que realizamos, pero resulta que, nuestro Amoroso Padre Dios, Se Ha Esforzado durante toda nuestra historia por distribuir eficientemente las Reglas de El gran Juego, a fin de que Juguemos como verdaderos profesionales. Hasta Encarnó a Su Primogénito, nuestro Amado Yeshuá, para darle plenitud vivencial a las Reglas. De manera que, hoy en día, nadie puede escudarse detrás de su descontrolada Esencia Terrenal y decir que no es culpable del mal que realiza, porque todos debemos esforzarnos por controlar la nave -Esencia Terrenal- a fin de controlar nuestros cuerpos para que compitan eficientemente en ‘Buenas Acciones’.

¿Cómo hacerlo? Pues, lo primero que debemos entender es que no hay forma de controlar la nave -Esencia Terrenal/Persona/Ego- por la fuerza, porque los controles están bloqueados, debido al código Libre Albedrío que le indica a la nave que debe dejar al cuerpo hacer lo que le venga en gana. De allí que, lo primero que tenemos que hacer es hacernos conscientes de las Reglas, a los fines de que cuando logremos el control de la nave, podamos dirigirla eficientemente. Lo segundo es recodificar la computadora de la nave -Esencia Terrenal-, esforzándonos por deslastrarla de los muchos virus -vicios- que la han invadido durante tantas vidas. Esto implica que, debemos reconocer esos virus -vicios- a fin de tomar las medidas -ejercitarnos en las virtudes- para destruirlos. Esto hay que hacerlo con mucho amor hacia nuestra Esencia Terrenal, la cual ciertamente tiene vida individual, porque es una esencia etérea con características materiales, tanto cuanto es un fluido.

En este orden de ideas, se hace preciso que, para deslastrar a nuestras Esencias Terrenales de los virus -vicios- que la corrompen, debemos convencerla primeramente de que esos vicios -virus- no nos permiten experimentar el Inmenso Amor que Dios nos tiene. Pero para lograr esto, es importante recordar que, los Egos de muchos de ustedes creen que son Dios, por lo que no podrán convencerles de que Dios nos ama, sin antes convencerlos que ellos no son Dios. Esto es sencillo de hacer porque simplemente tenemos que recordarles Qué Cosa Es Dios y Sus Múltiples Perfecciones, como por ejemplo Su Omnipotencia, lo que implica que Puede Hacer Lo Que Quiere, sin Ser Asistido por nada ni por nadie.

Cuando nuestro Ego comience a comprender Qué Cosa Es Realmente Dios, comenzará a percatarse que son muchas las cosas que él -Esencia Terrenal- no puede hacer, sin la asistencia de algo o de alguien. ¿Cómo volar sin un avión? ¿Cómo nadar bajo el agua sin un tanque de oxígeno? … Sin embargo, nuestro Ego se resistirá a bajarse de su imperfecto trono, porque su código le dirá que justamente ha logrado desarrollar artefactos que le permiten volar y respirar bajo el agua porque es Dios. Entonces hay que seguir leyendo, investigando y profundizando acerca de Lo Que Realmente Es Dios, hasta que nuestro Ego comprenda que El Único Verdadero Dios no requiere de artefactos para volar o para respirar bajo el agua.

Y así, poco a poco, nuestra Esencia Terrenal irá comprendiendo que, si bien es casi perfecta, ciertamente le faltan muchas de las Características Propias de Dios, y le irá atribuyendo su ‘casi perfección’ a Dios Mismo y comenzará a comprender que tanta perfección, contenida en toda la creación, no puede ser obra del burdo azar evolutivo. Entonces, cuando nuestro Ego comprenda que SÓLO PUEDE HABER UN DIOS, podremos comenzar a hablarle de lo que hemos venido a hacer a este Mundo y, a partir de ese glorioso momento, nuestro Ego comenzará a comprender la necesidad de deslastrarse de los virus -vicios- porque comprenderá que le incapacitan para conectar con nuestro Amoroso Padre Dios, lo cual comenzará a desear fervientemente. Entonces, solo entonces, nuestro Ego permitirá que lo ayudemos a sanar y comenzará a colaborar con nuestros Espíritus, para ejercitarse en las Virtudes, a fin de destruir los virus -vicios- que no le permiten al Espíritu tomar el control de la nave para dirigirla hacia nuestro Amoroso Padre Dios.

LA NECESARIA IMAGINACIÓN

Consciente estoy de que, los símiles que he utilizado para intentar explicarle cómo realiza la ‘intermediación’ nuestra Esencia Terrenal con nuestro Espíritu y viceversa, parece cosa de locos, pero tal y como le explicaron a Kardec, los Espíritus Superiores, la Esencia Terrenal “Es fluido, así como la materia es materia, y susceptible, mediante sus innumerables combinaciones con esta última y bajo la acción del espíritu, de producir la infinita variedad de las cosas, de las cuales sólo conocéis una ínfima parte”. De allí que, me he tomado el atrevimiento de intentar hacerles comprender parte de la ‘ínfima parte’ que yo he logrado comprender o conocer, esperando les sean útiles los símiles que he utilizado, para que ustedes, haciendo uso de la imaginación, logren comprender la hermosa interconexión entre la Esencia Terrenal y el Espíritu. Quizás, al comprender esto, entonces logren comprender qué es el Alma y su interconexión con el Espíritu). 

27 a. Este fluido ¿será el que distinguimos con el nombre de electricidad? – “Ya hemos dicho que es susceptible de un sinnúmero de combinaciones. Lo que llamáis fluido eléctrico y fluido magnético son modificaciones del fluido universal, el cual sólo es, para hablar con propiedad, una materia más perfecta y sutil, que se puede considerar independiente”.

28. Puesto que el espíritu es, de por sí, algo, ¿no sería más exacto y no estaría menos sujeto a confusión si se designara a esos dos elementos generales con las palabras materia inerte y materia inteligente? – “Las palabras nos importan poco. Cabe a vosotros organizar vuestro idioma de modo que os entendáis. Vuestras discusiones provienen casi siempre de que no os entendéis acerca de los vocablos, debido a que vuestra lengua es incompleta en lo tocante a las cosas que no impresionan vuestros sentidos. (Y he aquí el meollo del desconocimiento absoluto de El Absoluto que muchos de ustedes tienen: ¡NO ENTENDEÍS ACERCA DE LOS VOCABLOS QUE USAN CON TANTA FACILIDAD!!! Quizás en los tiempos de Kardec era aceptable la confusión que tenía Allan respecto a la sutil diferencia entre ‘alma’ y ‘espíritu’, así como de otros muchos conceptos, en atención a que el vocabulario de aquellos tiempos era altamente incompleto. Pero en nuestros tiempos, con un vocabulario tan rico, particularmente del idioma español, no se justifica vuestras ignorancias. Nunca me cansaré de recordarles las sabias palabras de Teresa de Jesús: “¡Lean y conducirán! ¡No lean y serán conducidos!”. Muchos de ustedes tienen ojos para ver pero no saben mirar, tienen oídos para oír pero no saben escuchar, … tienen cerebros para pensar pero no saben leer, analizar y profundizar el Conocimiento que nuestro Amoroso Padre Dios nos ha dejado en las Sagradas Escrituras. La clave para comprender las Sagradas Escrituras esta en estudiarlas más que leerlas, procurando conocer el significado etimológico de cada palabra que leemos).


Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo







 

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