sábado, 13 de mayo de 2023

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte XVIII

MUNDO ESPÍRITA O DE LOS ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo VI: VIDA ESPÍRITA / Parte II 

DIFERENCIAS PRECEPTIVAS

Con algunas de las preguntas que realiza Kardec en este capítulo, pareciera tratar de determinar las diferencias existenciales entre las formas de percepción de un Espíritu vs las de un ser materializado. Evidentemente, al encontrarnos en diferentes Dimensiones, nuestras formas de percibir la realidad de lo que existe llegan a ser diametralmente opuestas, tanto cuanto los sentidos que nos ayudan a percibir la realidad, están absolutamente limitados únicamente para percibir la Tercera Dimensión en la cual vivimos. De hecho, si pretendemos experimentar algunas de las experiencias propias de los Espíritus, nos es preciso esforzarnos por activar sentidos propios de nuestros Espíritus, que van más allá de los cinco precarios sentidos que acostumbramos a medio utilizar.

237. Una vez en el Mundo de los Espíritus ¿tiene todavía el alma las percepciones que poseía cuando se hallaba encarnada? – “Sí, además de otras que no tenía entonces, porque su cuerpo era como un velo que las oscurecía. La inteligencia es un atributo del Espíritu, pero que se manifiesta con más libertad cuando éste no tiene trabas”. (Queda claro que, todo aquello que aprendemos durante nuestras Reencarnaciones, pasa a formar parte del ‘Conocimiento’ propio del Espíritu. Pero, tristemente, en las sucesivas Reencarnaciones, los Espíritus no suelen recordar fácilmente los ‘Conocimientos’ adquiridos en vidas pasadas, debido al Velo, que se nos coloca en cada Reencarnación. Queda claro también que, la Inteligencia es un atributo propio de los Espíritus, mediante el cual logra aprender de cada experiencia de vida, aunque, tristemente, la Inteligencia no es condición sine qua non para aprender, puesto que todo aprendizaje depende de la intención y el esfuerzo de cada Espíritu por realmente aprender de cada experiencia y, sobre todo, por aprehender el ‘Conocimiento’ que cada experiencia aprendida nos lega. Luego, entendiendo que, antes de su primera ‘Encarnación’ todo Espíritu se encuentra cero kilómetros -es Inteligente, pero sin ‘Conocimiento’ alguno, en atención a que no han iniciado sus experiencias de vida material-, la Superioridad de cada Espíritu dependerá del ‘Conocimiento’ que realmente haya logrado APREHENDER, de sus experiencias de vida material).

240. ¿Tienen los Espíritus la misma noción del tiempo que nosotros? – “No, y a esto se debe que no siempre nos comprendáis cuando se trata de establecer fechas o épocas”. (Queda claro que, en el Más Allá, al ser el tiempo una variable palpable, pues evidentemente, los Espíritus no tienen la misma noción del tiempo que nosotros, tanto cuanto, en el Más Allá, el tiempo puede ser ralentizado o acelerado, según se requiera ‘Conocer’ algún suceso, ocurrido o por ocurrir. De allí que, para los Espíritus no es sencillo ubicar fechas o épocas específicas, tanto cuanto sólo conocen el evento, ocurrido o por ocurrir, pero para ellos simplemente son eventos, sin importar las fechas terrícolas en las cuales ocurren, porque para ellos el tiempo no es importante, sino simplemente el evento. Evidentemente, respecto a los eventos ya ocurridos, para los Espíritus Superiores es posible establecer la fecha terrícola en la cual ocurrió, pero respecto a los eventos por ocurrir, estos pudieran ocurrir en cualquier fecha futura, según medimos el tiempo en la tierra, tanto cuanto un evento ocurrirá dependiendo de ciertos eventos relacionados, los cuales pueden adelantar o atrasar la fecha en la cual ocurrirá el evento principal a ocurrir).

243. ¿Conocen los Espíritus el porvenir? – “También esto depende de su grado de perfección. Con frecuencia sólo lo entrevén, pero no siempre se les permite revelarlo. Y cuando lo ven, les parece el presente. El Espíritu ve el porvenir con mayor claridad, conforme se va acercando a Dios. Después de la muerte, el alma ve y abarca de una mirada sus pasadas emigraciones, pero no puede ver lo que Dios le prepara. Para ello precisa que esté completamente integrada con Él, tras muchas existencias”. (Como los eventos futuros dependen de la ocurrencia o no de ciertos eventos relacionados, sólo es posible entreverlo, porque su ocurrencia o no, en el tiempo esperado, siempre dependerá de la ocurrencia a no de los eventos relacionados. En este orden de ideas, como un evento por venir depende de la ocurrencia o no de otros eventos relacionados, a los Espíritus no se les permite revelar la ocurrencia de un evento futuro, tanto cuanto depende de la ocurrencia o no de ciertos eventos relacionados, lo cual implica que un evento revelado pudiera no ocurrir, a lo menos en el tiempo que se esperaba que ocurriera. Esto explica el porqué, cuando Daniel o Juan hablan acerca de los eventos que ocurrirán antes del Final de los Tiempos, no nos informan fechas, sino que simplemente nos mencionan ciertos eventos que ocurrirán antes del Fin de los Tiempos. La ocurrencia o no de la mayoría de los eventos relacionados con el Fin de los Tiempos determinará el momento en el cual ocurrirá el Final de los Tiempos, el cual ocurrirá en el momento que ocurran todos y cada uno de los eventos narrados, tanto por Daniel como por Juan. Si la ocurrencia de algunos de esos eventos se atrasa, pues se atrasará el Final de los Tiempos, y por este motivo no es sencillo determinar la fecha cierta de la ocurrencia del Final de los Tiempos.

Por cierto, tengo por cierto todas estas realidades de las enormes diferencias de cronometrar el tiempo en el Más Allá y, aun así, les solicité a la Federación Espírita Española que por favor le consultaran a los Espíritus acerca de cuándo comenzará el Armagedón y, por supuesto, no me han respondido. Luego, es posible que no me hayan respondido debido a que me consideran un loco, pero también pudiera ocurrir que hicieron la pregunta pero los Espíritus le contestaron que no sabían, bien porque no están autorizados a revelar esta información o bien porque preguntaron la fecha y los Espíritus no saben nada de fechas futuras, porque es un dato incierto). 

CERCA DE DIOS

Las respuestas a las preguntas que seguidamente realizó Kardec, son altamente interesantes, porque nos dejan en claro que, la única forma acercarnos a nuestro Amoroso Padre Dios es ‘Ascendiendo’ a los ‘Niveles Superiores de Consciencia’ y, mientras más alto sea el Nivel Alcanzado, pues más cerca estaremos de nuestro Amoroso Padre Dios.

(160): 243 a. Los Espíritus llegados a la absoluta perfección ¿tienen un conocimiento completo del futuro? – “Completo no es el término, por cuanto sólo Dios es el soberano Señor y nadie puede igualarlo”. (Queda claro que, por mucho que ‘Ascendamos’ en los ‘Niveles de Consciencia’, jamás alcanzaremos El Supremo Nivel de Consciencia que Tiene nuestro Amoroso Padre Dios, tanto cuanto sólo puede haber un Dios. Y claro que, el esfuerzo que hagamos por acercarnos a nuestro Amoroso Padre Dios, será siempre bien recompensado, aunque evidentemente no otorgándonos Su Título, tanto cuanto sólo puede haber un Dios, además de que, por mucho que nos esforcemos, nunca llegaremos al Nivel de Dios ni estaremos en capacidad de ocupar Su Cargo, aunque ciertamente Él nos Puede Otorgar un Lugar, Cargo o Posición en extremo Cercana a Su Presencia, tal y como Hizo con Metatrón).

244. Los Espíritus ¿ven a Dios? – “Únicamente los Espíritus superiores lo ven y comprenden. Los inferiores, por su parte, sólo lo sienten y adivinan”. (¿Cómo Comprender a Dios si no nos esforzamos por ‘Conocerle’? De allí que, sólo los que se esfuerzan por ‘Conocer’ a Dios lograrán ‘Comprenderle’ y aquellos que logren ‘Comprenderle’ son los únicos que lograrán Verle).

244 a. Cuando un Espíritu inferior afirma que Dios le prohíbe o le permite algo ¿cómo sabe que esto proviene de Él? – “Ese Espíritu no ve a Dios, pero siente su soberanía, y cuando algo no debe hacerse o una palabra no se tiene que pronunciar, experimenta él una especie de intuición, una invisible advertencia que le veda hacerlo. Vosotros mismos ¿no tenéis acaso presentimientos que son para vosotros como advertencias secretas para que hagáis o dejéis de hacer tal o cual cosa? Lo propio nos ocurre a nosotros, los Espíritus, sólo que, en un grado superior, pues comprenderán que, siendo la esencia de los Espíritus más sutil que la vuestra, podemos percibir mejor las advertencias Divinas”. (Y por supuesto, cuando un Espíritu Alcanza los ‘Niveles de Consciencia’ más cercanos a nuestro Amoroso Padre Dios, las simples ‘percepciones de las advertencias Divinas’ van quedándose atrás, en los Niveles inferiores, para dar paso a La Hermosa Amistad con nuestro Amoroso Padre Dios, lo cual implica ‘Conversar con Él Personalmente’).

SENTIDOS

247. ¿Tienen los Espíritus necesidad de trasladarse para ver en dos lugares distintos? ¿Pueden ver, por ejemplo, de manera simultánea en dos hemisferios del globo? – “Como el Espíritu se traslada con la velocidad del pensamiento, se puede decir que ven en todas partes a la vez. Su pensamiento puede irradiar e ir al mismo tiempo a muchos puntos diferentes, pero esa facultad depende de su grado de pureza. Cuanto menos purificado esté, tanto menor será su vista. Sólo los Espíritus superiores son capaces de tener una visión de conjunto”. (Al igual que todas las ‘Perfecciones Divinas’, La Omnipresencia es evidentemente una de las Prerrogativas Propias de nuestro Amoroso Padre Dios, Quien también tiene la Prerrogativa de Otorgar a quienes Él Quiera la capacidad de ejercer, con mayor o menor grado, el disfrute de ciertas ‘Perfecciones Divinas’. Según entiendo, nuestro Amoroso Padre Dios premia con el disfrute de estas ‘Perfecciones’ a aquellos que se esfuerzan por ‘Conocerle’, lo cual evidentemente significa que, a mayor esfuerzo de nuestra parte por ‘Ascender’ a los ‘Niveles de Conocimiento Superior’ mayor será el grado de disfrute de las ‘Perfecciones Divinas’).

250. Siendo las percepciones (sensoriales) atributos del Espíritu mismo ¿le es posible sustraerse a ellas? – “El Espíritu sólo mira y escucha lo que quiere ver y oír. Decimos esto como una generalización y, sobre todo, en lo que concierne a los Espíritus elevados, pues los imperfectos oyen y ven a menudo, quieran o no, aquello que puede resultar útil para su perfeccionamiento”. (De manera que, quieran o no quieran, los Espíritus inferiores están obligados a oír, aquello que les pueda resultar ser útil PARA SU PERFECCIONAMIENTO. ¡Que Amoroso Es nuestro Padre Celestial!!! Nos trata como nosotros tratamos amorosamente a nuestros hijos. De la misma manera que nosotros nos preocupamos por nuestros hijos más rebeldes y los obligamos a escuchar nuestros consejos, cuando realmente no quieren ni siquiera oírnos, nuestro Amoroso Padre Dios, de alguna forma o manera, obliga a los Espíritus inferiores -Sus Hijos Rebeldes- a oír y a ver todo aquello que les pueda ayudar a ‘Perfeccionarse’. Pero claro, por mucho que oigan los Hermosos Consejos de nuestro Amoroso Padre Dios, si no se disponen a ESCUCHARLE, pues aquello que oyen y ven no podrá ayudarles a ‘Perfeccionarse’. Hermosamente, los Espíritus Superiores reiteran una vez más que, aquellos Espíritus que se han esforzado por ‘Perfeccionarse’ evidentemente ‘escuchan’ y ‘miran’, con mayor facilidad, aquello que les puede ayudar a ‘Progresar’ más aun en su ‘Perfeccionamiento’, simplemente porque tienen mayor disposición para ‘escuchar’ y ‘mirar’).

251. Los Espíritus ¿son sensibles a la música? – “¿Te estás refiriendo a vuestra música? Porque ¿qué es ella, si se la compara con la música celeste, esa armonía de la cual nada en la Tierra puede daros una idea? Aquélla es respecto a esta última lo que el canto del salvaje en comparación con una suave melodía. Sin embargo, algunos Espíritus vulgares pueden experimentar cierto placer en escuchar vuestra música, porque no les es dado todavía comprender otra más sublime. La música tiene infinitos encantos para los Espíritus, debido a sus muy desarrolladas cualidades sensitivas. Me refiero a la música celeste, que es cuanto la imaginación espiritual puede concebir de más bello y suave”. (Al leer este hermoso comentario de los Espíritus Superiores, acerca de La Música Celestial, recordé aquella anécdota de Tomás de Aquino, cuando contó lo poco que logró ver en éxtasis del Más Allá y lo comparó con lo imponente de su obra -Suma de Teología-: “¡Lo que he escrito es paja delante de lo que vi!!!”. La realidad es que, por mucho que nos esforcemos jamás podremos apreciar, con nuestros precarios sentidos, ni siquiera un ápice, lo Infinitamente Hermoso de lo que nos espera en el Más Allá

Si tan solo tomamos en cuenta los sonidos que en el Más Allá escucharemos, la comparación con la música que estamos acostumbrados a oír en nuestro Mundo material, es tan incomparable que, los Espíritus Superiores afirman que, lo que nosotros estamos acostumbrados a oír -incluyendo las composiciones de grandes músicos como Beethoven- es, por decir poco, torpes cantos de un salvaje si las comparamos con la Música Celestial. Pensando en estas realidades, por demás significativas, me cuesta tanto trabajo comprender el poco esfuerzo de muchos de ustedes por ‘Perfeccionarse’. Desde que abandonaron La Casa de nuestro Amoroso Padre Dios, para materializarse en tantos Mundos, no han hecho más que comer de la comida que apartan para los cerdos, y, aun así, se esfuerzan muy poco para ‘Perfeccionarse’, a fin de alimentarse con la comida de los Ángeles. ¿Tanto se han acostumbrado a la comida de los cerdos? Y no sólo a la comida se han acostumbrado. Muchos de ustedes hallan tanto deleite en las cosas del Mundo, que se enamoran perdidamente del Mundo y pareciera que no quieren volver a La Casa de nuestro Amoroso Padre Dios

El poco esfuerzo por ‘Perfeccionarse, de muchos de ustedes, los mantiene en la categoría de Espíritus vulgares que hallan placer en escuchar composiciones musicales realmente vulgares, que para nada ayudan al Espíritu a ‘Perfeccionarse’, sino todo lo contrario, porque les hunde cada vez más en la estupidez del Mundo material y les impide comprender que, en el Más Allá, se escucha una Música por mucho más sublime. ¿Han oído acerca de los mensajes subliminales de la música? ¡Lean y conducirán!!! ¡No lean y serán conducidos!!!

Por cierto, mientras les escribo estas letras, estoy viendo -pero no mirando- la peli “El Solista”. ¡Que belleza las sinfonías de Beethoven!!! ¡Cómo no emocionarse ante un Bach, un Paganini, un Mozart, …!!! ¡Ooooh las Cuatro Estaciones de Vivaldi!!! Si tanta hermosura son simples llantos de salvajes, al compararlas con la Música Celestial, pues ¡ya quiero estar en el Más Allá para disfrutarla!!!).

255. Cuando un Espíritu asegura que sufre ¿qué clase de padecimiento es el suyo? – “Angustias morales, que lo torturan más dolorosamente que los sufrimientos físicos”.

256. ¿A qué se debe, entonces, que algunos Espíritus se hayan quejado de sentir frío o calor? – “Recuerdo de lo que habían experimentado en vida, a veces tan penoso como la realidad misma. Es muchas veces una comparación mediante la cual –a falta de otra mejor- expresan el estado en que se encuentran. Cuando se acuerdan de su cuerpo experimentan una especie de impresión, como cuando un hombre se quita la capa y un rato más tarde cree llevarla todavía”. (Realizó Kardec algunas preguntas acerca de ciertas manifestaciones sensitivas de algunos Espíritus que, al ser consultados por algunos médiums, expresan sentir dolor o sufrimiento e incluso calor o frío. Al respecto los Espíritus Superiores aseguran que, los Espíritus no perciben las sensaciones como lo hacen nuestros cuerpos. Sin embargo, es posible que manifiesten sentir del mismo modo que nuestros cuerpos porque lo que sienten les hace evocar las sensaciones sentidas cuando ocupaban un cuerpo. No obstante, los Espíritus Superiores nos indican que, lo que realmente sienten los Espíritus son ‘Angustias Morales’, producto de su poco ‘Progreso’, lo cual evidentemente los tortura, más dolorosamente que los sufrimientos físicos, pero, al no tener una mejor forma de expresar lo que sienten, lo comparan con aquello que sintieron tantas veces, mientras ocuparon cuerpos físicos).



Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo




 

jueves, 11 de mayo de 2023

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte XVII

MUNDO ESPÍRITA O DE LOS ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo VI: VIDA ESPÍRITA / Parte I 

APREHENDIENDO DE LAS PROPIAS EXPERIENCIAS

Frecuentemente en mis escritos les afirmo que me considero un Verdadero Creyente, para diferenciarme de los que dicen ser creyentes, aunque realmente son simples crédulos, porque ‘creen con facilidad todos los que le dicen’. En lo particular les comento que, hoy en día soy un Verdadero Creyente porque desde muy niño era bastante ‘incrédulo’, pero, a diferencia de muchos incrédulos, siempre procuré cuestionarme acerca de todo aquello que me decían y, aunque en un primer momento me negaba a creer lo que me decían, procuraba encontrar respuestas a mis dudas. Algunas respuestas me fueron reveladas casi inmediatamente, gracias a mi capacidad de razonamiento lógico, otras las fui dilucidando con el paso del tiempo, a veces por experiencia propia y otras leyendo, analizando y profundizando lo dilucidado por otros creyentes.

Como prueba de mi mucha incredulidad, les contaré algunas anécdotas de mi vida que, con el paso del tiempo, se constituyeron para mí experiencias que me ayudaron a crecer espiritualmente, gracias a mí incredulidad, que me motivaba a dilucidar mis dudas, leyendo, analizando y profundizando todos aquellos escritos que abordaran el tema del Más Allá. Gracias a nuestro Amoroso Padre Dios, también recibí mucha información al respecto, procedente de algunos familiares de mi mamá, quienes conocían y practicaban aquellos ritos considerados esotéricos.

Siendo muy niño, mi amada mamá me contó que, cuando yo tenía días de nacido, extrañamente me enrollé mi cobijita en la cabeza y me estaba asfixiando. Mi mami me dice que ella soñó con José Gregorio Hernández que por dos veces se le apareció y le dijo: “Hija tu hijo se está asfixiando” y mi mamá le respondía: “Nooo, él está dormidito en su moisés”. Ocurrió entonces que, por tercera vez se le apareció José Gregorio Hernández en sueños y, algo molesto, le gritó: “¡Hija!!! ¡Tu hijo se está asfixiando!!! ¡Despierta!!!”.  Asustada por el grito, mi amada mamá se despertó y se levantó a ver como me encontraba, confirmando que en efecto me estaba asfixiando, como le había informado Jesé Gregorio Hernández. Cuando mi mami me narró aquella interesante anécdota, comencé a preguntar acerca de quién era aquel José Gregorio Hernández, que me salvó la vida, con su extraña intervención, en los sueños de mi amada mamá.

En mis primeras indagaciones, descubrí que José Gregorio Hernández fue un médico de principios del siglo XX, quien era muy generoso con toda la gente, sobre todo con los pobres. Desde muy niño tenía fuertes inclinaciones a la vida monástica, pero su cuerpo era de consistencia delicada, incapaz de soportar las duras experiencias de vida, a las que suelen ser sometidos los monjes anacoretas. Viendo en su delicada condición física La Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios, decidió estudiar medicina, a fin de poder satisfacer, de alguna forma o manera, sus deseos de acercarse a nuestro Amoroso Padre Dios a través del servicio a los demás. La historia nos cuenta que, su amor a los demás, manifestado en el esmerado servicio médico era tan evidente que, prácticamente todos los habitantes de la ciudad capital fueron a su funeral, a despedirle, muy acongojados por su temprana partida, dado que fue atropellado por uno de los apenas cinco vehículos automotores que existían en esa época, en esa ciudad.

Ahora bien, evidentemente José Gregorio Hernández tenía muchos años de muerto antes de yo nacer, por lo que a mi temprana edad yo me pregunté: ¿Cómo puede un muerto aparecer en los sueños de un vivo, exhortándolo a salvar a otro que se estaba muriendo? Con el paso de los años, fui descubriendo muchas historias interesantes acerca de los muchos servicios que, después de muchos años de muerto, aún continuaba prestando este insigne humano. De hecho, al principio de mi primera experiencia laboral, a una de mis compañeras de trabajo se le enfermó gravemente su esposo, a quien yo conocía y que apreciaba grandemente, porque era de muy buen carácter y generoso con todos. La enfermedad que sufrió era tan grave que, siendo un hombre que superaba los 100 kg, llegó a pesar 45 kg, debido a un parásito que se le alojó en el hígado. Como mi compañera de trabajo era consciente de mis fuertes inclinaciones religiosas, me pidió que rezara por su esposo, porque ella aún lo necesitaba para ayudar a sacar adelante a su pequeña hija, además me manifestó que, pese a las infidelidades de su esposo, ella aún lo amaba muchísimo. Como yo era muy asiduo a visitar templos, me acerqué un momento al templo en donde se encontraba la tumba del Dr. José Gregorio Hernández, le encendí una velita y le pedí encarecidamente que ayudara a sanar al esposo de mi compañera de trabajo y que le permitiera ver crecer a su pequeña hija. Ocurrió entonces que, de estar casi desahuciado, el esposo de mi amiga logró superar su delicada condición, por lo que los mismos médicos le confesaron era un verdadero milagro.

Pasado algunos días después de su milagrosa sanación, mi amiga me pidió que la acompañara a su casa para hablar con su esposo, quien estaba manifestando un extraño comportamiento. Sin dudarlo la acompañé para hermosamente enterarme que, el esposo de mi amiga les había contado que, durante la noche antes de su milagrosa sanación, soñó con el Dr. José Gregorio Hernández, quien le estaba practicando una operación a la altura del hígado. Cuando conversé con el esposo de mi amiga, él me contó lo que le había sucedido y me dijo que José Gregorio Hernández se le aparecía en sueños y le decía que tenía que tenía que bañarse en sus propias heces fecales y tomar su propio orine si quería recuperarse totalmente. Entonces recordé que, mi amada abuelita me contó que, había un Espíritu burlón que imitaba la apariencia de José Gregorio Hernández y les aparecía a aquellos a quienes José Gregorio Hernández había sanado, para que hicieran cosas desagradables, que distaban mucho de la santidad de aquel insigne doctor. De hecho, por mucho que la Iglesia Católica a tratado de otorgarle a José Gregorio Hernández los laureles de la Santidad Canónica, no han logrado hacerlo debido a esas cosas que cuenta la gente, sanada por José Gregorio Hernández, que aseguran que, el mismo quien los sanó, les pide que hagan aquellas cosas nada santificantes.

Cuando yo tenía cerca de ocho años, fuimos de vacaciones a la tierra donde nació mi amada mamá. La gente de por aquellos lados suele creer mucho en aquellos ritos -buenos y malos- que son ocultos para el común de la gente. Cierto día, durante aquellas vacaciones, una tía me dijo que no me acercara a la casa del vecino, porque estaban haciendo una sesión espiritista. Evidentemente, al ser un niño, la curiosidad me ganó y sigilosamente me acerqué a la parte trasera de esa casa y me asomé por un huequito, para ver como era una sesión espiritista. Mientras veía por aquel huequito, logré oír que, el Espíritu que se estaba manifestando era el de José Antonio Páez, quien fue un General durante la Guerra de Independencia. La persona que hizo de envase de aquel Espíritu, comenzó a pegar gritos y arrancarse la ropa. Se tomo una botella de caña clara prácticamente de un sorbo. También se auto maltrataba, pasándose un cuchillo por los brazos y por el pecho. Viendo aquel horrible espectáculo, pese a mi poca edad, yo pensé: “Seguro es un payaso haciéndonos creer en fantasmas”. En ese momento, aquel hombre volteó y, mirando fijamente hacia donde yo estaba, señalándome con el dedo, gritó: “Ese pijotero que está detrás de la pared que se vaya o me lo llevaré”. A pesar de ser un niño, de baja estatura, logré saltar una cerca de carca de dos metros de altura, como si fuera un atleta profesional.

Tenía yo cerca de diez años cuando comencé a presentar uno fuertes dolores de cabeza, que a veces me impedían ir a clases. Como desde niño me encantaba ir a clases, mi amada mamá concluyó que los dolores de cabeza tenían que ser verdad, porque yo era un niño que me encantaba ir a mi colegio y muy buen estudiante. Entonces, decidió llevarme al médico, para saber el porqué de mis extraños dolores de cabeza. Después de muchos exámenes y de visitar a muchos médicos, los cuales no lograban atinar con lo que me pasaba, mi amada mamá decidió llevarme a un espiritista, para ver si daba con la solución a mis dolencias. Recuerdo que fuimos a un barrio de la ciudad, algo peligroso, en donde se encontraba una casa humilde, en cuya puerta se encontraba una fila de personas, esperando ser atendidas. Me llamó la atención que, mientras hacíamos la fila, desde el interior de la casa, un hombre gritó: “La mujer de pantalón verde salga de la cola porque vino con pantaletas rojas y bien saben que a los espíritus no les gusta que porten prendas negras o rojas”. Volteé hacia un lado y hacia otro y pude ver a una mujer, apartarse de la fila cabizbaja, y que tenía un pantalón verde. Cuando finalmente me encontraba frente al espiritista, aquel hombre comenzó a hacer ciertas preguntas: “Edad del niño, nombre, … qué dolencia tiene”. Mientras mi mami le respondía, aquel hombre escribía unos garabatos en una hoja en blanco y yo lo miraba extrañado, preguntándome si los Espíritus no le podían dar aquella información. Finalmente, el espiritista dijo: “Su hijo sufre de deficiencia vitamínica, porque no logra obtener de los alimentos las vitaminas suficientes para sostener su cerebro. Seguro es muy buen estudiante”. Entonces me recetó complejo vitamínico B -tomado e inyectado- para ayudar a mi cerebro. A los pocos días de comenzar este tratamiento se me quitaron los dolores de cabeza.

Durante toda mi vida tuve muchas experiencias religiosas y espiritistas que, de alguna forma o manera, alimentaron mi Espíritu, con el conocimiento aprehendido de esas experiencias. Si se las contara todas quizás no terminaría de escribir, sobre todo por los detalles. Como estoy en ‘Modo Espírita’ les he comentado apenas algunas de mis experiencias espíritas, vividas durante mi niñez y temprana madurez. Ya bastante maduro -casado y con hijas-, fui a un Centro Espiritista, en donde algunos médiums realizaban cirugías o tratamientos médicos con las manos -ESPIRITUALMENTE-, sin hacer uso de instrumentos quirúrgicos. La primera sesión -primera vez en el Centro Espiritista- los médiums evaluaban con sus manos todo el cuerpo, sin necesidad de que nos quitemos la ropa, para anotar las diferentes cirugías que requeriríamos. Para no entrar en detalles acerca de las muchas cirugías a las que me tenía que someter, les comentaré que, una semana antes de acudir a aquel Centro Espiritista, hice un movimiento brusco con mi mano derecha, que me la dejo casi inmovilizada, debido al dolor que sentía cada vez que la movía. Durante aquella primera sesión yo no comenté nada al respecto, porque aquellos médiums no preguntan realmente nada, a parte del nombre y de la edad, por lo que me extrañó que, al levantarme de la camilla, el médium me pidió que le diera la mano derecha. Yo pensé que era para despedirme, como el acostumbrado saludo entre dos extraños, aunque me pareció extraño que con su pulgar masajeó mi mano, justamente en donde me dolía. En seguida el dolor desapareció y aquel médium simplemente me dijo: “Ve con Dios” y me invitó a retirarme, con un gesto amable de sus manos.

VIDA ESPÍRITA

El enorme preámbulo de este artículo no es para alardear acerca de mi extraña vida, sino para dejarles en claro que, soy un Verdadero Creyente porque me he esforzado por aprender de mis experiencias de vida, evitando hacer a un lado aquellas experiencias que, en un primer momento, no lograba comprender. Siempre procuré despejar mis dudas que, al respecto del Reino Espiritual, se formulaban en mi cabeza. ¿Por qué José Gregorio Hernández decidió quedarse en esta Dimensión? ¿Por qué si es tan poderoso no elimina al Espíritu burlón que lo suplanta? ¿Por qué algunos Espíritus lastiman físicamente el cuerpo que les sirve de médium? ¿Por qué no les agradan las prendas rojas o negras? ¿Cómo supo aquel médium que me dolía la mano? ¿Cómo logró curarme con tan solo tocarme? … ¿Realmente están los Espíritus entre nosotros? La mayoría de estas preguntas he logrado dilucidarlas a través de los años, algunas otras no, pero aún sigo buscando las respuestas lógicas, que me convenzan de su veracidad. Mientras me siento enormemente agradecido con nuestro Amoroso Padre Dios porque, muchas de las respuestas que deduje, haciendo el uso razonado de mi cerebro, hoy en día reciben una hermosa confirmación en los Libros Esotéricos, como El Libro de los Espíritus, del cual estoy realizando mi humilde exégesis. Seguidamente les anotaré algunas de las preguntas que realizó Kardec, con cuya respuesta recibida de los Espíritus Superiores, siento que me confirman lo deducido por mí, a través de los años.

(155): 223. ¿Reencarna el alma de inmediato, después de su separación del cuerpo? – “A veces inmediatamente, pero casi siempre después de intervalos más o menos largos. En los mundos superiores la reencarnación es en casi todos los casos inmediata. Por ser menos grosera la materia corporal, el Espíritu encarnado goza en ella de casi todas sus facultades de Espíritu. Su estado normal es el de vuestros sonámbulos lúcidos”.

224. ¿Qué es el alma en el intervalo de las encarnaciones? – “Un Espíritu errante que aspira a un nuevo destino y lo espera”. (En la primera parte de este capítulo, Kardec pregunta acerca de aquellos Espíritus que parecieran no desear Reencarnar, porque, después de abandonar su nave -cuerpo-, tardan tiempo en saltar al Más Allá, quizás por temor a un juicio personal o porque no quieren abandonar las vivencias materiales. Los Espíritus Superiores manifiestan que, esta tardanza por saltar al Más Allá, es el resultado de cierto letargo que se produce en los Espíritus, una vez que se separan de sus naves -cuerpos-. Nos informan también que, los Espíritus que han ‘Avanzado’ a ‘Niveles de Consciencia Superiores’ no tardan mucho en Reencarnar, quizás porque son más ‘Conscientes’ de que deben Reencarnar para continuar ‘Perfeccionándose’).

224 b. Esa duración ¿se halla subordinada a la voluntad del Espíritu o puede serle impuesta como expiación? – “Es una consecuencia del libre arbitrio. Los Espíritus saben perfectamente lo que hacen, pero hay también algunos para quienes es una punición infligida por Dios. Otros piden que se prolongue con el objeto de continuar estudios que sólo pueden hacerse con provecho en el estado de Espíritu”. (Según nos informan los Espíritus Superiores, el tiempo de tardanza en saltar al Más Allá es decisión de cada Espíritu, en atención al Libre Albedrío. Extrañamente nos confirman que, hay Espíritus que tardan en saltar al Más Allá porque consideran que al hacerlo serán juzgados duramente por Dios -punición infligida-. Muy probablemente, los Espíritus que evitan saltar al Más Allá, para evitar un duro castigo, son aquellos que han mal aprendido lo que Realmente Es Dios, según le mal enseñaron sus guías eclesiales. Interesante que, los Espíritus Superiores nos informan que, algunos Espíritus deciden no saltar al Más Allá simplemente porque deciden continuar estudios en el Planeta Tierra, que sólo pueden hacerse con provecho en el estado de Espíritu. Quizás sea posible que, ciertos ‘Espíritus Avanzados’ no requieran recubrirse de materialidad para aprender experimentando la vida material, tanto cuanto es posible aprender viendo a otros seres materializados, sin necesidad de experimentar sus vivencias. Como decía mi amado papá: “Aprenda viendo caer a los demás”).

(156): 226. ¿Es posible afirmar que todos los Espíritus que no están encarnados son errantes? – “Los que deben reencarnar, sí. Pero los Espíritus puros que han llegado a la perfección no son errantes: su estado es definitivo”. (Evidentemente, el Dr. José Gregorio Hernández debe estar ubicado en el grupo de los Espíritus que han alcanzado un Estado de ‘Perfección Casi Plena’, cuyo estado es definitivo, por lo que pueden decidir permanecer en el Planeta Tierra, no como Espíritus Errantes, sino como ‘Espíritus Puros’, dispuestos a servir a los ‘Espíritus Encarnados’, que requieran de los ‘Conocimientos Aprehendidos’ por ese Espíritu Superior. Como José Gregorio Hernández se dedicó a la medicina, mientras vivió su última Reencarnación en este Planeta, pues evidentemente le solicitan su asistencia como médico, aunque ciertamente está en capacidad de ayudar en otras materias, tanto cuanto es un Espíritu Superior).  

ESENCIA TERRENAL   

(156): 228. ¿Conservan los Espíritus algunas de las pasiones humanas? – “Los Espíritus elevados, al perder su envoltura, sólo conservan las pasiones del bien. Pero los Espíritus inferiores continúan con las malas. De lo contrario pertenecerían a la primera jerarquía”. (Con mucha frecuencia los Espíritus Superiores hacen referencia a una especie de ‘envoltura’ que recubre los ‘Espíritus’, la cual nos indican que, puede ser más o menos grosera, según el estado de ‘Perfección’, alcanzado por cada Espíritu. Para mí es claro que, al hacer referencia al ‘grosor’ de la ‘envoltura’, evidentemente no se refieren al cuerpo -nave- que porta al Espíritu, tanto cuanto la ‘Perfección’ de un Espíritu no puede depender de la obesidad del cuerpo que ocupa.

Como ya se los he aclarado en varias oportunidades, la ‘envoltura’ que recubre el Espíritu, que le permite ocupar un cuerpo material, es lo que algunos Espíritus denominan ‘Esencia Terrenal’ y otros denominan ‘Periespíritu’ o ‘Ego’ o ‘Persona’. También les he aclarado que, como esta ‘envoltura’ es la que le permite al Espíritu permanecer dentro de un cuerpo, es esta ‘envoltura’ la que realmente facilita controlar el cuerpo -nave-, por lo que el Espíritu debe esforzarse por controlar su propia ‘envoltura’ si pretende controlar su nave -cuerpo-. Esta ‘envoltura’ es también la que se opaca cada vez que permite que el cuerpo se deleite excesivamente en los bienes materiales, cayendo en los vicios materiales, que Tomás de Aquino denomina ‘pecados capitales’.

Según nos indica la propia etimología de la palabra, los ‘pecados’ son las ‘manchas’, que justamente ‘opacan’ la ‘envoltura’. También he intentado aclararles que, estas ‘manchas’ son como una especie de ‘barro’, que va cubriendo la ‘Envoltura del Espíritu’, hasta el punto de ‘opacar o tapar’ totalmente el brillo propio del Espíritu. De allí que, los Espíritus Superiores nos hablan del ‘grosor de la envoltura’, tanto cuanto el ‘grosor de ese barro’ dependerá del grado de apego por lo bienes materiales, que la ‘envoltura’ del Espíritu le haya permitido experimentar a cada cuerpo -nave-, en los cuales haya Reencarnado.

Evidentemente, los Espíritus que han logrado grandes progresos en su ‘Perfeccionamiento’, tendrán mayor control de sus ‘envolturas’ y por ende de su nave -cuerpo-, tanto cuanto han logrado desprenderse de sus apegos materiales -barro que cubre la envoltura’. Mientras más desprendidos se encuentren de ese barro, podemos significar que se encuentran desprendidos de su propia ‘envoltura’, la cual los ata a la vida material, porque es la que les permite ocupar un cuerpo material. De allí que, en los Espíritus menos ‘Avanzados’, la ‘envoltura’ suele ser muy gruesa y pesada, porque no han logrado desprenderse de sus apegos materiales).

229. ¿Por qué los Espíritus, al dejar la Tierra, no se liberan de todas sus malas pasiones, puesto que ven sus inconvenientes? – “Tienes en ese mundo a personas que son envidiosas en extremo: ¿crees acaso que tan pronto como lo abandonan pierden ese defecto? Les queda, luego que parten de la Tierra, sobre todo a aquellos que han alimentado pasiones muy intensas, una especie de atmósfera que los circunda y les comunica todas esas cosas nocivas, porque el Espíritu no está desprendido por completo. Sólo por momentos entrevé la verdad, como para señalarle el buen camino”. (En los tiempos de Kardec era muy difícil hacerle comprender lo que es realmente aquella ‘envoltura’, que hoy en día muchos suelen definir como ‘Esencia Terrenal’. De allí que, los Espíritus Superiores hacen una analogía al establecer que, eso que ‘Envuelve al Espíritu’ es una ‘especie de atmósfera’ que los ‘circunda’ -como ocurre con la atmósfera que circunda la tierra- y les comunica todas esas cosas nocivas -los apegos excesivos por la materia-, porque el Espíritu no está desprendido por completo -del barro de los vicios o abusos de lo material acumulado durante varias vidas-. Al no estar desprendido totalmente de los vicios acumulados en varias vidas, estos vicios mantienen la ‘envoltura’ inclinada al propio vicio, lo que hace que, con cada vida vivida, el cuerpo -nave- sea propenso al vicio.

Los Espíritus Superiores le dejan claro a Kardec que, los vicios que adquirimos en una vida no desaparecen cuando el Espíritu abandona el cuerpo -al morir-, tanto cuanto se pegan a la ‘envoltura’ como un espeso y duro barro. Esto es porque, al morir el cuerpo -nave-, tanto el Espíritu como su Esencia Terrenal parten al Más Allá y, como en la Esencia Terrenal es donde se pegan los vicios, pues los vicios no abandonan al Espíritu, simplemente por morir el cuerpo que lo portaba). 

231. Los Espíritus errantes ¿son dichosos o desventurados? – “Más o menos, conforme a su mérito. Sufren pasiones cuyo resabio han conservado, o son felices, según estén más o menos desmaterializados. En estado errante, el Espíritu entrevé lo que le falta para ser dichoso, y entonces busca los medios de alcanzarlo. Pero no siempre se le permite reencarnar a voluntad, y esto constituye un castigo. (Como los vicios que se adquieren en una vida no desaparecen con la muerte, pues suelen aumentar con cada Reencarnación.

De allí que, con cada Reencarnación, las Esencias Terrenales y por ende los Espíritus, suelen aferrarse con mayor fervor a sus pasiones o apegos materiales. Esto explica el porqué, algunos Espíritus Errantes, procuran ocupar los cuerpos de ciertos médiums, a los fines de continuar disfrutando de ciertas pasiones, pero como saben que no pueden ocupar ese cuerpo por mucho tiempo, pues, en el corto tiempo que pueden hacerlo, tratan de experimentar la materia con cierta violencia, para aprovechar el poco tiempo que se les otorga para disfrutar de sus pasiones adquiridas en sus Reencarnaciones. Luego, queda claro que, esos Espíritus Errantes, al disfrutar con violencia del poco tiempo que se les otorga para ocupar un cuerpo, realmente no son felices, motivo por el cual maltratan sus vasos, tanto cuanto se ven obligados a aceptar el sufrimiento del dolor, para desahogar un poco sus apegos materiales.

La verdadera felicidad la alcanzan los Espíritus que logran deslastrarse de los apegos materiales, tanto cuanto, como nos afirmaba Siddhartha, el sufrimiento nace de los deseos de la carne).  

MUNDOS DIVERSOS – VIDAS DIVERSAS

En la siguiente parte de este capítulo dedicado a la “Vida Espírita”, Kardec hace una serie de preguntas acerca de los “Mundos Transitorios”, los cuales son aquellos a donde los Espíritus van, para experimentar ciertas vivencias, que les permitan deslastrarse de ciertos vicios, a fin de poder ‘Progresar’ en sus ‘Perfeccionamientos’. De acuerdo a las respuestas recibidas, de los Espíritus Superiores, Kardec concluyó:

Nada en la Naturaleza es inútil. Cada cosa tiene su finalidad y su destino. Nada está vacío, sino todo habitado, y la vida se encuentra por doquier. Así, durante la larga secuela de siglos que transcurrieron antes de la aparición del hombre en la Tierra, en el curso de esos lentos períodos de transición atestiguados por las capas geológicas, incluso antes de la formación de los primeros seres orgánicos, sobre aquella masa informe, en ese árido caso en que los elementos se hallaban confundidos, la vida no estaba ausente. Seres que no tenían ni nuestras necesidades ni nuestras sensaciones físicas encontraban aquí un refugio. Dios ha querido que, aun en ese imperfecto estado, sirviera ella para algo. ¿Quién se atrevería a decir, pues, que entre esos miles de millones de mundos que en la inmensidad circulan, uno solo, uno de los más pequeños, perdido entre la multitud de ellos, tuviese el privilegio exclusivo de estar poblado? ¿Cuál sería en tal caso la utilidad de los demás? ¿Sólo los habría hecho Dios para que recrearan nuestra vista? Suposición absurda, incompatible con la sabiduría que de todas sus obras dimana, e inadmisible si se piensa en todos aquellos mundos que no podemos percibir. Nadie negará que hay en esta idea de los mundos todavía inadecuados para la vida material, y sin embargo poblados por seres vivientes que se adaptan a ese medio, algo de grande y de sublime, donde se encuentra quizá la solución de más de un problema”.

(Concluye Kardec lo que intenté explicarles algunos capítulos atrás: LA VIDA COMO LA CONOCEMOS NO ES LA UNICA FORMA DE VIDA QUE EXISTE. Suponer que el Planeta Tierra es el único Planeta con vida es no tener ‘Consciencia’ de la inmensidad del Universo. Además, suponer que la única forma de vida posible es la orgánica es no tener ‘Consciencia’ de la Omnipotencia de nuestro Amoroso Padre Dios, Quien hace lo que Quiere, cuando Quiere y como Quiere. De manera que, aquellos que estamos ‘Conscientes’ de la inmensidad del Universo y de la Omnipotencia de nuestro Amoroso Padre Dios, Creador de todo lo que existe, estamos ‘Conscientes’ de que nuestro Amoroso Padre Dios no creó nada inútil o sin ningún motivo existencial, a fin de que cumpla con algún Objetivo, Planificado por Su Infinita Sabiduría. Este ‘Nivel de Consciencia’ nos hace suponer que, aunque no comprendamos cómo, en este Universo Infinito ciertamente deben existir millones de Planetas habitados, si acaso no todos, por diversas formas de vida, incluyendo formas que parecen no estar vivas, según nuestra insignificante manera de comprender la vida. De allí que, aunque no comprendamos cómo es posible, los Verdaderos Creyentes podemos vivir con la idea de que, en el fuego, en el agua, en el aire, en los árboles, … en las piedras, habita un Hermano nuestro, experimentando en ciertas formas de vida, que a nuestros torpes ojos parecieran inanimadas, quizás porque el Espíritu que contiene no necesita del movimiento, propio de la vida, para ‘Perfeccionarse’. Esto pudiera ser que lo que ocurre con los Espíritus que recién inician su primera experiencia revestido de materialidad, a los fines de irse acostumbrando al peso de la materia). 



Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo




 

sábado, 6 de mayo de 2023

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte XVI

MUNDO ESPÍRITA O DE LOS ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo V: CONSIDERACIONES SOBRE LA PLURALIDAD DE LAS EXISTENCIAS

LA NECESARIA REENCARNACIÓN

En el presente capítulo, Kardec diserta acerca de la Reencarnación como el Medio Cósmico utilizado por los Espíritus para ‘Perfeccionarse’. Esto es porque, al ser los Espíritus Perpetuos y nuestros cuerpos temporales, pues a los Espíritus no les queda de otra que encarnar una y otra vez -Reencarnar- en cuerpos diferentes a los fines de lograr la ‘Perfección’, porque pasar de lo imperfecto a lo ‘Perfecto’ difícilmente se logra en una sola vida temporal.

En sus disertaciones, Kardec nos menciona algunas palabras que, durante el curso de la historia del hombre, han servido para comunicarnos la idea de la Reencarnación de los Espíritus. Kardec también nos aclara el por qué, según los Espíritus Superiores, la palabra Reencarnación es la única que cabe para hablar de la Pluralidad de las Existencias de los Espíritus. Seguidamente, les anotaré algunas de las disertaciones de Kardec, anotando mis comentarios, como siempre entre paréntesis, si los considero necesarios.

(145): Como se sabe, Pitágoras no es el autor de la teoría de la metempsicosis. La tomó de los filósofos hindúes y de los egipcios, entre los cuales existía de tiempo inmemorial. (Algunas religiones griegas consideraban que, la reencarnación del alma después de la muerte se realizaba en otro ser vivo -animal u hombre- o incluso en otro cuerpo inanimado, en función de los méritos alcanzados en la existencia anterior. A esta firme creencia se le denominaba METEMPSICOSIS, lo cual simplemente se traduce como ‘Traspaso del Alma’ y se diferencia propiamente de la Reencarnación, porque la Metempsicosis admite tras pasar el Alma incluso a cosas inanimadas y la Reencarnación implica el traspaso del Espíritu a un ser animado o vivo, tanto cuanto encarnar es volver a ocupar un ‘cuerpo con carne’).

(145): la moderna doctrina de la reencarnación existe una gran diferencia por la cual los Espíritus rechazan de la manera más categórica la transmigración del alma del hombre a cuerpos de animales, y viceversa. (La teoría que sustituyo a la Metempsicosis fue la Transmigración, la cual establece que, al morir un ser vivo, su Espíritu pasa a ocupar otro cuerpo animado, ya sea de animal o de hombre, y viceversa. Nos comunica Kardec que, la teoría de la Transmigración es rechazada por los Espíritus Superiores porque ellos aseguran que los Espíritus han de Reencarnar para ‘Perfeccionarse o Progresar’, lo cual implica que, el Espíritu que haya ocupado el cuerpo de un hombre no puede degradar o retroceder para ocupar el cuerpo de un animal y mucho menos de un insecto).

Nada hay oculto que no llegue a saberse

(Como ya se los he comentado, en el año 553, durante la realización del Segundo Concilio de Constantinopla, considerado el Quinto Concilio Ecuménico, el emperador romano Justiniano I, ordenó la distribución de unos panfletos en donde declaraba ‘anatema’ el concepto de reencarnación, motivo por el cual, la Iglesia Católica, presionados por el poder del emperador, determinó en ese Concilio que «hablar de reencarnación era una herejía». Algunos creen que la intención de esta supresión se encuentra en la necesidad de asustarles, puesto que, si únicamente tienen esta vida para lograr la eternidad en el Paraíso, o en su defecto en el ardiente infierno, entonces no les queda de otra que obedecer a las autoridades sumisamente, si no quieren habitar eternamente en el infierno.

A Dios gracias no lo lograron, porque ciertamente en muchos pasajes Bíblicos está presente el concepto de reencarnación. ¡Sólo hay que leerlo entre líneas! Pese al tan grande esfuerzo realizado en el Concilio de Constantinopla II, por eliminar de las Sagradas Escrituras la palabra ‘reencarnación’, se les hizo imposible abarcar los símiles que los Escritores Sagrados muchas veces utilizaron para referirse a la ‘reencarnación’. De allí que, no lograron cambiar o eliminar muchos de los escritos que algunas personas, consideradas Doctores de la Iglesia, habían escrito respecto a la reencarnación. Por ejemplo, San Clemente de Alejandría, en su obra Stromatesis III  o mejor dicho Mosaico III, escribió: «El Alma vive más de una vez en cuerpos humanos, pero no puede recordar sus experiencias anteriores.» También Orígenes, uno de los escritores cristianos más importantes, quien escribió mucho antes de la fundación de la Iglesia Católica Romana, consultó y escribió acerca del teólogo Justino Mártir, a quien consideraban Padre de la Ciencia de la Iglesia y quien en su obra ‘Diálogo con Trifon’, escribió: «La preexistencia del alma es inmaterial y por tanto sin principio ni fin de su existencia. Las predicciones de los evangelios no pueden haberse hecho con la intención de una interpretación literal. Hay un progreso constante hacia la perfección. Todos los espíritus fueron creados sin culpa y todos han de regresar, por fin, a su perfección original. La educación de las almas continúa en mundos sucesivos. El alma frecuentemente encarna y experimenta la muerte». Y hermosamente deducía que: «Los cuerpos son como vasos para el alma, la cual gradualmente, vida tras vida debe ir llenándolos. Primero el vaso de barro, luego el de madera y por último los de plata y de oro».   

Orígenes, considero inadmisible la aceptación hinduista de la ‘Transmigración’, por la misma razón que Trifón le indica a Justino durante sus conversaciones: «Si UN ALMA ingresa al cuerpo de un animal, quizás no sabe que está ahí para purificarse y, en consecuencia, no saca beneficio de ello en la consecución de su desarrollo». Es la misma razón que esbozan los Espíritus Superiores para rechazar la teoría de la Transmigración, tanto cuanto ningún Espíritu puede retroceder, sólo se puede estancar o Avanzar. En este orden de ideas, es posible suponer que el Espíritu de un animal logre Reencarnar en el cuerpo de un hombre, pero jamás el de un hombre puede Reencarnar en el cuerpo de un animal. Esta es la explicación más idónea para comprender el comportamiento animal de muchos hombres, quienes con seguridad poseen en su interior el Espíritu de un animal, quien logró reunir méritos para ocupar el cuerpo de un hombre, pero que en sus primeros intentos no logra comportarse propiamente como un ser humano, tanto cuanto sus experiencias anteriores, las cuales aprendió con cierto grado de inconsciencia, eran las de un animal.

Ocurrió que, a partir de la obligatoriedad imperial de eliminar la palabra ‘Reencarnación’ de nuestros vocabularios, todas aquellas palabras que en la Biblia se traducían como ‘Reencarnación’, fueron sustituidas simplemente por ‘Resurrección’. De hecho, a partir de ese momento, se endiosó un concepto que se alejaba por mucho de la racionalidad, tanto cuanto la ‘Resurrección’ implica ‘encarnar nuevamente’ –‘Reencarnar’- pero en el mismo cuerpo, que ya habíamos abandonado. Aunque ciertamente la ‘Resurrección’ es posible, tanto cuanto nuestro Amado Yeshuá Resucitó, y lo propio han hecho muchas personas declaradas muertas después de haber sufrido algún aparatoso accidente, evidentemente, la esperanza de ‘Reencarnar’ en el mismo cuerpo muerto y abandonado hace muchísimos años es, por decir poco, totalmente irracional, tanto cuanto esos cuerpos estarían absolutamente descompuestos, lo que hará imposible volverlos a ocupar.

LA OBJETABLE RESURRECCIÓN

Y claro que, para nuestro Amoroso Padre Dios nada es imposible, por lo que ciertamente Puede Regenerar un cuerpo descompuesto y hacerlo nuevamente ‘Encarnable’, pero ¿con qué propósito? A esto se refieren los Espíritus Superiores cuando le comunican a Kardec (pág. 145) que, el concepto de la ‘Reencarnación’ es más acorde con las leyes ‘Progresivas de la Naturaleza’ y está más en armonía con La Sabiduría del Creador, porque despoja al dogma, de la Pluralidad de las Existencias de los Espíritus, de los accesorios de la superstición. Esto es porque, si bien es cierto que un cuerpo resucite, esperar que al Final de los Tiempos ‘Encarnemos’ en un cuerpo hecho añicos se torna una ridícula esperanza, tanto cuanto para existir más allá de la Tercera Dimensión no se requiere de un cuerpo material. De hecho, más allá de la Tercera Dimensión un cuerpo material estorba. De manera que, ni siquiera al Final de los Tiempos, se justifica ‘Resucitar’, y mucho menos hacer ‘Encarnable’ un cuerpo descompuesto, que no vamos a necesitar.

Yo estoy plenamente seguro que, los líderes eclesiales saben esto, pero su propio falso orgullo no les permite aceptar que se equivocaron al declarar anatema el concepto de la ‘Reencarnación’, porque tendrían que entregarnos el control de nuestras existencias. Esto lo intuyo porque, hasta hace apenas treinta años, la Iglesia Católica consideraba un anatema la cremación de los cadáveres, porque los líderes eclesiales consideraban que, dicho cadáver, era requerido para resucitar. Estoy seguro que, hoy en día existen ‘Columbarios’ –‘Palomar’- en algunas Iglesias, en los cuales se pueden depositar las cenizas procedentes de la cremación de cadáveres, porque ciertamente los líderes eclesiales se percataron que es una estupidez esperar que un Espíritu ‘Encarne’ en un cuerpo descompuesto. Sin embargo, los líderes eclesiales aún no dan su brazo a torcer y no se atreven a explicarnos por qué que es una estupidez esperar ‘Encarnar’ en un cuerpo putrefacto y mucho menos quieren aceptar que la ‘Reencarnación’ es la única vía para purificar nuestras Almas.)

IMPOSIBLE DE OCULTAR

Continúa Kardec con su disertación acerca de la ‘Reencarnación’, procurando realizar algunas inferencias científicas, a los fines de demostrar que la ‘Reencarnación’ es la única vía aceptable para ‘Perfeccionar’ nuestros Espíritus. Kardec también nos anotó algunos pasajes bíblicos, mediante los cuales pretende apoyar la teoría de la Pluralidad de las Existencias de los Espíritus. Estos pasajes se los he mencionado en muchos artículos, procurando lo propio que Kardec. No obstante, vale la pena mencionárselos, a fin de que reconozcan en estos pasajes los símiles que, acerca de la ‘Reencarnación’, se mencionan en la propia Palabra Divina, los cuales no pudo ocultar la Iglesia, pese a la obligatoriedad de hacerlo, según se lo ordenó un pobre emperador.

(152): Mateo 17:9-13: «Cuando descendieron del monte [después de la transfiguración], Jesús les mandó, diciendo: No digáis a nadie la visión hasta que el Hijo del Hombre resucite de los muertos. Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: “¿Por qué, pues, dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero?”. Respondiendo Jesús, les dijo: “A la verdad, Elías viene primero, y no le conocieron, sino que hicieron con él todo lo que quisieron; así también el Hijo del Hombre padecerá de ellos”. Entonces los discípulos comprendieron que les había hablado de Juan el Bautista». (Nuestro Amado Yeshuá exhortó a sus discípulos a no comentar lo que habían visto en el Monte Tabor, sino hasta después de Su Propia Resurrección, porque Su Resurrección era la prueba de que aquello que habían visto los discípulos era La Verdad. La ‘Resurrección’ –‘Encarnar en el mismo cuerpo abandonado por el Espíritu’- de nuestro Amado Yeshuá era necesaria para hacer valer Su Realidad de Primogénito de nuestro Amoroso Padre Dios, Quien había sido Enviado para darle la Plenitud a las Reglas de El Gran Juego. Si nuestro Amado Yeshuá no hubiera ‘Resucitado’, muy probablemente todas sus palabras y obras hubieran quedado en el olvido, tanto cuanto hubieran sido las palabras y obras de un ser común, como cualquiera de nosotros, que nacemos y morimos. La ‘Resurrección’ de nuestro Amado Yeshuá Es La Prueba evidente de que Es algo más que cualquiera de nosotros, puesto que la muerte no pudo quedarse ni siquiera con su cuerpo. No obstante, si bien es cierto que pareciera que en ese pasaje bíblico lo que se confirma es la ‘Resurrección’, esta es mencionada porque era necesaria que ocurriera en nuestro Amado Yeshuá, pero Él Mismo confirmó que, lo que comúnmente ocurre con el resto de los Espíritus, es la ‘Reencarnación’, tanto cuanto confirma que Juan era la ‘Reencarnación’ de Elías).

(154): Juan 3:3-7: «Respondió Jesús [a Nicodemo] y le dijo: “De cierto, de cierto te digo que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios”. Nicodemo le dijo: “¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?”. Respondió Jesús: “De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo”». (El que no naciere de nuevo, una y otra vez, no logrará ‘Perfeccionarse’, para lograr ‘Avanzar’ al ‘Nivel de Consciencia’ de los ‘Espíritus Puros’, que son los únicos que pueden ver a nuestro Amoroso Padre Dios). 

MI HUMILDE OPINIÓN

Quizás algún curioso se pregunte: ¿Cuál es mi opinión respecto a lo que realmente ocurre, al retornar del Más Allá? Pues, como en muchas oportunidades se los he comentado: “Lo que realmente ocurre en el Más Allá sólo lo conoceremos al saltar desde el Más Acá”. ¡Mientras solo nos queda la FE!!! De manera que, mientras no realicemos el salto al Más Allá, tenemos que conformarnos con CREER que aquello que nos han Revelado los Espíritus Superiores es lo que realmente ocurre en el Más Allá. Esto supone CREER que el médium realmente contactó a un Espíritu Superior y que la información Revelada no les ha llegado desde un Espíritu Inferior, queriendo jugarles una broma.

De manera que, ¡CREER ES LA CLAVE!!!, porque si no crees en nada de lo relacionado con el Reino Espiritual, pues no tiene sentido que continues leyendo acerca del Reino Espiritual. En lo particular, como se los he comentado muchas veces, yo no sólo Creo en nuestro Amoroso Padre Dios, sino que estoy plenamente seguro de que Existe. Además, sé lo que realmente significa El Vocablo Dios y Sus Enormes y Extensas Implicaciones. De allí que, sabiendo que para Dios Nada Es Imposible, pues creo que todo es posible. Ahora bien, para que este CREER EN EL MÁS ALLÁ y todo lo que eso implica, no sea una mera ‘superstición’ -creer sin fundamento racional-, pues debo esforzarme por CAVILAR CONSCIENTEMENTE AQUELLO EN LO QUE CREO, lo que supone RACIONALIZAR MI FE.

Recuerden siempre que, no es lo mismo tener conciencia de que un rallador sirve para rallar -quesos, verduras, …-, que estar CONSCIENTE de que un rallador ralla o pulveriza las cosas. A muchas personas he observado rallando la esponja de lavar los platos, cada vez que lavan el rallador, porque no están consciente de que el rallador rallará -pulverizará- la esponja. De la misma manera, podemos inferir que, no es lo mismo tener conciencia de que hay Algo o Alguien Superior a nosotros, que estar CONSCIENTES de Quién Es ese Alguien y rendirle culto como se lo merece.  

Para estar CONSCIENTES de Quién Es Dios, debemos esforzarnos por CAVILAR detenidamente todo aquello que nos habla de Dios. Si se acostumbran a rezar sin hacerse CONSCIENTES de cada palabra que leen o pronuncian, pues con el tiempo caerán en el abismo de un culto seco e infructuoso, de rendirle culto a Dios con los labios, pero no con el corazón –(Isaías 29:13)-. Quizás muchos de ustedes tienen conciencia de lo que es un Diurnal -Liturgia de las Horas-, pero con seguridad pocos de ustedes tienen CONSCIENCIA de la importancia de utilizar este importante Instrumento de Oración, a los fines de crecer espiritualmente. También ocurre que, muchos de los que tienen un Diurnal en casa, con el tiempo dejan de utilizarlo -así como ocurre con las enormes Biblias que se acostumbra a colocar en un atril- porque no se esfuerzan por cavilar cada palabra que leen en el Diurnal, y terminan aburriéndose del Diurnal.

Para darles un pequeño ejemplo de lo anterior lo constituye uno de los versos del Himno del Laudes del Jueves de la II Semana, el cual, al leerlo CONSCIENTEMENTE, podemos inferir que nos está hablando de la Presencia de nuestro Amoroso Padre Dios en toda La Creación. El hermoso verso reza: “El árbol toma cuerpo y el agua melodía, ¡TUS MANOS SON RECIENTES EN LA ROSA!!! Se espesa la abundancia del Mundo al mediodía, y ESTÁS DE CORAZÓN EN CADA COSA. NO HAY BRISA SI NO ALIENTAS, MONTE, SI NO ESTÁS DENTRO…”. En lo particular, soy un loco enamorado de todo aquello que me habla de nuestro Amoroso Padre Dios, por lo que ‘SOY CONSCIENTE’ de La Presencia de nuestro Amoroso Padre Dios en toda Su Creación. Consecuentemente, tal y como Salomón nos informó, hay un Espíritu presente en cada cosa creada, animada o inanimada.

De allí que, si creo posible la Metempsicosis, tanto cuanto creo que Existe un Espíritu en cada cosa creada, aunque ciertamente creo que, para el caso de los Espíritus que han ‘Encarnado’ en un cuerpo humano, sólo es posible que ocurra la ‘Reencarnación’, tanto cuanto un Espíritu debe ‘Perfeccionarse’ y, si ya llegó a ocupar un cuerpo humano, es porque ha logrado cierto ‘Grado de Conciencia’, que lo hace ‘merecedor’ de ‘Reencarnar’, en lo adelante, en un cuerpo humano, a fin de continuar ‘Perfeccionándose’, ‘Ascendiendo’ a ‘Niveles de Consciencia’, muy superiores a los ya ‘Alcanzados’, durante sus vidas de animal. Pero como también creo en la Metempsicosis, creo que, para el caso de los Espíritus que vienen ocupando cuerpos de animales durante varias vidas, es posible que se les otorgue el ocupar el cuerpo de algún vegetal, e incluso de alguna piedra, si no han logrado ‘Perfeccionarse’ ni un poquito, mientras han ocupado cuerpos de animales. Esto es porque, si algún Espíritu ha venido ocupando cuerpos de animales, pero no ha logrado controlar su ‘Esencia Terrenal’, a fin de evitar que el animal que ocupa sea violento, pues es posible que se le conceda ocupar el cuerpo de algún vegetal e incluso el de una piedra, a fin de aprender acerca de la ‘Paciencia’ y de la importancia de controlar la posible hiperactividad de su ‘Esencia Terrenal’.

Como creo en la Metempsicosis evidentemente también creo en la ‘Transmigración’, tanto cuanto creo que un Espíritu que no ha logrado ‘Perfeccionarse’ en algún cuerpo, diferente al humano, posiblemente requiera ocupar algún cuerpo, de diferente especie al que ha venido ocupando, para ver si logra comprender lo que ha venido a hacer a este Mundo y comienza a esforzarse por ‘Perfeccionarse’. Como el caso que les comenté del Espíritu de un animal, que decide ocupar un cuerpo vegetal para deslastrarse de la ira. Y claro que, también es posible que la ‘Transmigración’ no sea posible, tanto cuanto he logrado inferir que, el que mereció ocupar un cuerpo de animal, es porque ya venía ocupando un cuerpo vegetal, pero ha adquirido cierto ‘Nivel de Consciencia’, aunque sea mínimo, de que ha venido a este Mundo a ‘Perfeccionarse’, lo que le hizo merecedor de ‘Encarnar’ en una especie más ‘Consciente’ de lo que ha venido a hacer a este Mundo.

Ciertamente, cada vez que pienso en la posibilidad de que una piedra porte un Espíritu, me cuesta creerlo, tanto cuanto, el Espíritu es lo que anima -da la respiración y el movimiento- a las cosas creadas y una piedra ni respira ni se mueve por sí sola, o por lo menos, esto no es evidente a nuestros ojos. No obstante, según entiendo, toooodooo es posible, porque para nuestro Amoroso Padre Dios nada es imposible. De allí que, como cantaba nuestro Hermano Francisco de Asís, es posible que, en las plantas, en el agua, en el fuego, en el aire, … en la tierra, se encuentre un Hermano nuestro, tratando de experimentar algún tipo de existencia, que le permita irse adaptando a la materia, para luego comenzar a esforzarse por ‘Perfeccionarse’. ¡La Verdad la conoceremos cuando saltemos al Más Allá!!!  



Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo



 

jueves, 4 de mayo de 2023

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte XV

MUNDO ESPÍRITA O DE LOS ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo IV: PLURALIDAD DE LAS EXISTENCIAS / Parte III

SIMPLEMENTE ESPÍRITUS

Me encanta El Libro de los Espíritus porque, además de que se me confirman muchas de las Revelaciones de las que escribo, se me confirma también que es válido tocar varias veces el mismo tema, a los fines de aclarar de diversas formas y maneras aquello que quizás no se comprendió con la primera explicación. Esto lo comento porque, en el inicio del presente tema, Kardec pregunta acerca los Espíritus contenidos en los cuerpos de los niños, como si hubiera alguna diferencia entre el Espíritu de los niños y el de los adultos. También pregunta sobre el sexo de los Espíritus y sobre otros antropomorfismos que solemos trasladar a los Espíritus, quizás para lograr comprenderlos en 3D, según nuestra limitada manera de ver las cosas. ¿Acaso no son simplemente Espíritus? No obstante, dejemos que Kardec nos siga orientando respecto al Más Allá, según le responden los Espíritus Superiores.

197. El Espíritu de un niño muerto a temprana edad ¿está tan adelantado como el del adulto? – “A veces mucho más, porque puede haber vivido mucho y poseer mayor experiencia, sobre todo si ha progresado”. (Simplemente es la Reencarnación de un Espíritu, el cual puede contar con varias vidas Reencarnando y con infinitas experiencias aprehendidas, que pudieran hacerlo más ‘Perfecto’ que los padres que lo engendraron en esa nueva Reencarnación).

198. Puesto que el niño muerto a tierna edad no ha podido hacer el mal, ¿pertenece su Espíritu a los grados superiores? – “Si no ha hecho el mal, tampoco hizo el bien, y Dios no lo exime de las pruebas que ha de padecer. Si es puro no será porque era niño, sino porque se hallaba más adelantado”. (La ‘Pureza’ o ‘Perfección’ de un Espíritu no depende del bien o del mal que haya realizado en una sola vida, sino de la acumulación de ‘Buenas Acciones’ -hacerlo todo bien- que haya logrado durante sus muchas Reencarnaciones, y de lo que haya aprehendido de sus experiencias de vida. Esto implica varias vidas, porque en una sola vida es casi imposible lograr avanzar desde cero a infinito, para lograr la ‘Perfección Plena’).

199. a. ¿Por qué muchas veces se ve interrumpida la vida en la niñez? – “La duración de la vida del niño puede ser, para el Espíritu en él encarnado, el complemento de una existencia interrumpida antes del término debido, y su muerte es a menudo una prueba o una expiación para los padres”. (Interesante las inferencias que podemos elucubrar respecto a la respuesta del Espíritu Superior. ¿Complemento de una existencia interrumpida antes del término debido? ¿Los niños que mueren a temprana edad portaban un Espíritu que en su vida pasada murió antes del tiempo planificado? Las respuestas a estas preguntas se encuentran en una única realidad: TODO DEPENDE DEL ESPÍRITU ENCARNADO. Es el Espíritu Encarnado quien ha planifica su tiempo de vida en la tierra. De allí que, las enfermedades, los sufrimientos, … la muerte misma, son planificaciones del Espíritu Encarnado, que para nada tienen que ver con algún castigo Divino, sino con las necesarias Pruebas, que cada quien debe superar, para ‘Perfeccionarse’. Igual inferencia para los padres que pierden a un hijo a temprana edad: ELLOS LO PLANIFICARON ASÍ. ¡Fue un acuerdo hecho por todos -padres e hijos- en el Más Allá!, a fin de ‘Perfeccionarse’ con las duras experiencias de vida, que nos da la muerte).

199 a. ¿En qué se transforma el Espíritu de un niño muerto a edad temprana? – “Recomienza una nueva existencia”. (No se va al infierno si no lo bautizas. No está solo en el limbo… No está sufriendo por no saber qué hacer sin sus padres. ¡Es un Espíritu!!!, que quizás esté más ‘Perfeccionado’ que los padres que lo engendraron materialmente, por lo que ¡Simplemente Reencarna!!!, para seguir ‘Perfeccionándose’).

SIN INCLINACIONES SEXUALES

200. ¿Tienen sexo los Espíritus? – “No, en el sentido en que vosotros lo entendéis, por cuanto los sexos dependen del organismo. Hay entre ellos amor y simpatía, pero basados en la afinidad de sentimientos”. (¡Cuánto me falta por conocer!!! ¿Esta “afinidad” supondrá ‘preferencia’? ¿Almas Gemelas? Tendré que esperar a ‘saltar al Más Allá’ para comprender esta “afinidad”. En todo caso, lo que si comprendo es que los ‘Espíritus no tienen inclinaciones sexuales’).

202. Cuando se es Espíritu ¿se prefiere encarnar en el cuerpo de un hombre o en el de una mujer? – “Esto importa poco al Espíritu. Depende de las pruebas por las que tenga que pasar”. (El sexo que un Espíritu Planifica tener al Reencarnar no depende de las inclinaciones sexuales de un Espíritu -¡porque no las tiene!!!- sino de las experiencias que requiera vivir el Espíritu para ‘Perfeccionarse’. Por ejemplo, un Espíritu que quizás en vidas pasadas no haya tratado con dignidad a las mujeres decidirá Reencarnar en un cuerpo de mujer para comprender los sufrimientos a los que sometió a otros Espíritus -sus hermanos- en otras vidas. De allí que, decidir cambiar de sexo después de Reencarnar quizás no sea la mejor de las ideas, tanto cuanto quien así lo hace estará evitando vivir las experiencias que había Planificado vivir, a fin de ‘Perfeccionarse’).

ETERNOS LAZOS

203. ¿Transmiten los padres a sus hijos una porción de su alma, o sólo se limitan a darles la vida animal, a la cual, otra alma, brinda la vida moral? – “Sólo la vida animal, puesto que el alma es indivisible. Un padre torpe puede tener hijos talentosos, y a la inversa”. (En claro tengo que el Alma es indivisible, por lo que, el ‘conocimiento acumulado’ por cada quien, en las experiencias de todas sus vidas -lo que constituye el Alma-, es absolutamente propio de cada Espíritu y, si bien es cierto se pueden compartir, esto no tiene que ver con las filiaciones materiales -padre, hijos, hermanos- que en cada vida tengamos. No obstante, la Planificación de las Almas es tan precisa que, si bien es cierto que los padres no les pueden transmitir materialmente a sus hijos una porción de sus Almas, ciertamente les pueden transmitir ciertos caracteres materiales -físicos y de personalidad- que, de alguna forma o manera, nos hablan de las Virtudes y de los vicios que la Esencia Terrenal de ambos Espíritus -padres e hijos- han acumulado individualmente, durante en el transcurrir de varias vidas. Esto es a fin de que, al reconocer materialmente sus Virtudes, pues las desarrolle más, y, al reconocer sus vicios, pues los combata hasta desaparecerlos. Y claro que, los padres pueden transmitir a sus hijos gran parte de sus Almas, pero esto lo pueden hacer únicamente con la esmerada educación).  

204. Ya que hemos tenido muchas existencias ¿remonta el parentesco más allá de nuestra vida actual? – “No podría ser de otra manera. La sucesión de existencias corpóreas establece entre los Espíritus vínculos que se remontan a vuestras vidas anteriores. A menudo nace de ahí la simpatía entre vosotros, y también el que algunos Espíritus os parezcan extraños”. (¡Hermoso verdad!!! Quizás mis amadas hijas fueron mis padres -papá y mamá- en alguna vida pasada, pero en esta vida decidieron ser mis hijas, para experimentar qué tan bien hicieron el trabajo de educarme. Quizás por eso no se llevan tan bien -como hermanas-, porque cuando fueron esposos no lograron amarse como era debido. Espero que como hermanas logren amarse, porque si no les tocará Reencarnar nuevamente como esposos. ¡Espero que no terminen como los “Rose”!!! En todo caso, la selección del sexo, de la filiación, … son circunstanciales y motivadas por la necesidad de aprehender de las experiencias de vida).

205. A los ojos de ciertas personas la doctrina de la reencarnación parece destruir los lazos de familia al hacerlos remontarse más allá de su actual existencia. – “Los amplía, no los destruye. Fundándose el parentesco en afectos anteriores, los vínculos que unen a los miembros de una misma familia son menos precarios. La doctrina de la reencarnación aumenta los deberes de la fraternidad, ya que en vuestro vecino o servidor puede encontrarse un Espíritu que ha estado unido a vosotros por los lazos de la sangre”. (¡Imagínense!!! Hasta un vecino pudo haber tenido conmigo una filiación de sangre en vidas pasadas, pero ahora decidió ser un vecino -amigo, novia, compañero de clases, de trabajo, … de vida-, simplemente para no perdernos la pista y para tratar de apoyarnos en nuestros ‘Perfeccionamientos’, en atención a que, en cada ‘Rol’ que ejercemos, tenemos diferentes ‘Responsabilidades’ que ejercer, a fin de aprender de las diversas experiencias de vida, que nos proporcionan las diferentes interrelaciones que podemos experimentar en cada Reencarnación. ¡Qué Maravilloso Es El Gran Juego!!!).

MUTUO PROGRESO 

208. Los Espíritus de los progenitores ¿no ejercen influencia sobre el del niño después del nacimiento de éste? – “Tienen una influencia muy grande. Como ya dijimos, los Espíritus deben coadyuvar a su mutuo progreso. Pues bien, los de los padres tienen por misión desarrollar el de sus hijos mediante la educación. Para el Espíritu del padre es esta una tarea: si falla, será culpable”. (Quien no tiemble ante esta aseveración final ciertamente no comprende las implicaciones de la misma. ¡Los padres somos responsables del ‘Perfeccionamiento’ de los hijos que engendramos materialmente!!!, porque Espiritualmente, en el Más Allá, llegamos a ese acuerdo. En el Más Allá, tanto padres como hijos Planificamos en conjunto cumplir con ciertas ‘Responsabilidades’, a fin de ayudarnos mutuamente a ‘Perfeccionarnos’. Pero, aunque es una misma ‘Responsabilidad’ -coadyuvar en el mutuo progreso- podemos establecer que es mayor la ‘Responsabilidad’ de los padres, tanto cuanto son los adultos de esa relación, lo debería significar que los ‘Niveles de Consciencia’ deberían ser mayores en los padres que en los hijos. Y claro que, aunque esta ultima inferencia no es necesariamente cierta, porque los Espíritus de los hijos pudieran estar más ‘Perfeccionados’ que la de los padres, ciertamente los que han seleccionado ser padres, en alguna ‘Planificación de Almas’, deben esforzarse por ‘Perfeccionarse’ en sus roles de padres, procurando ayudar a sus hijos a ‘Progresar’ más allá del ‘Perfeccionamiento’ alcanzado. Si el Espíritu de quien haya aceptado ser hijo se encuentra más ‘Adelantado’ que el de aquel que haya aceptado ser padre, evidentemente ese hijo debe esforzarse por ayudar a su padre a cumplir con sus roles, ayudándolo a ‘Perfeccionarse’ en sus funciones, pero sin olvidarse de su propio rol -hijo- que le obliga a ‘honrar a sus padres’, lo cual implica comprender que, si aceptó ser hijo de un Espíritu menos ‘Adelantado’, lo hizo porque aceptó respetar la imperfección del Espíritu de su padre y está dispuesto a ayudarle a perfeccionarse, pero de buenas maneras, porque el rol de un hijo no es educar o corregir a sus padres).  

209. ¿Por qué padres buenos y virtuosos engendran niños de naturaleza perversa? Dicho de otro modo: ¿por qué las buenas cualidades de los progenitores no atraen siempre, por simpatía, a un Espíritu bueno para animar a su hijo? – “Un Espíritu malo puede solicitar padres buenos, con la esperanza de que sus consejos lo encaminarán por una senda mejor, y a menudo Dios se los concede”. (De la misma manera un Espíritu puede solicitar ser encaminado a seguir la vocación sacerdotal, a fin de lograr vencer sus inclinaciones al mal y procurar realizar el mayor bien posible. Ciertamente, nuestro Amoroso Padre Dios moverá todos los Hilos del Universo para que ese Espíritu Reencarne en una familia y se rodee de personas -hermanos, amigos, …- que le inclinen al sacerdocio, a fin de que logre cumplir con su Plan de ordenarse sacerdote, para combatir sus vicios. Ahora bien, aunque ciertamente nuestro Amoroso Padre Dios nos puede proveer de los medios para que nos deslastremos del barro de los vicios que recubren nuestra Esencia Terrenal y tapa a nuestro Espíritu, también es cierto que jamás nuestro Amoroso Padre Dios nos quitará el Libre Albedrío que nos otorgó por Su Voluntad, por lo que JAMÁS NOS OBLIGARÁ A ABANDONAR NUESTROS VICIOS. De manera que, ese Espíritu que Planificó ordenarse sacerdote, para luchar en contra de sus vicios, con seguridad logrará ordenarse sacerdote, porque nuestro Amoroso Padre Dios Hará hasta lo imposible para que así sea, pero la ordenación sacerdotal no le garantizará a ese Espíritu el lograr deslastrarse de sus vicios, dado que esto sólo es posible si ese Espíritu logra controlar su Esencia Terrenal, a fin que controle su nave -cuerpo- para evitar seguir cayendo en los vicios. Esta es la explicación del por qué algunos sacerdotes se inclinan a ejecutar pecados perversos, tanto cuanto deslastrarse de los vicios no depende de ejercicio de alguna profesión religiosa, sino de la entereza del Espíritu, que realmente quiere ‘Perfeccionarse’. Esto explica también el hecho de que algunos Espíritus parecieran retroceder, porque suponemos que el Espíritu de alguien que ha logrado ordenarse sacerdote era un Espíritu Avanzado, más esto no es necesariamente así. Pudiera ocurrir que se trate de un Espíritu poco ‘Perfeccionado’, quien Planificó ordenarse sacerdote, para combatir con mayor entereza sus vicios. Algunos logran lo Planificado y ‘Avanzan’, mientras que otros tristemente no lo logran y se estancan, en el mismo Nivel de Consciencia o ‘Perfección’, que habían logrado antes de ‘Planificar’ Reencarnar para ordenarse Sacerdote. Como pueden apreciar, a nuestros ojos un sacerdote que cae en la pederastia tiene un Espíritu que ha retrocedido, pero realmente lo que ha ocurrido es que se ha estancado, porque no logró el objetivo ‘Planificado’).  

210. ¿Pueden los padres, mediante sus pensamientos y plegarias, atraer hacia el cuerpo de su hijo a un Espíritu bueno más que a uno inferior? – “No, pero podrán mejorar al Espíritu del hijo que han engendrado y que les es confiado. Tal es su deber. Malos hijos constituyen una prueba para sus progenitores”. (De hecho, según nos comunican los Espíritus Superiores, en el Más Allá, todos los Espíritus que van a ‘Interrelacionarse’ en algún Mundo, antes de Reencarnar en ese Mundo, se ponen de acuerdo acerca de los Roles que cada uno de ellos habrá de interpretar, a fin de ‘Perfeccionarse’. De allí que, cuando un padre bueno tiene hijos malos, es porque así lo Planificaron sus Espíritus en el Más Allá. Consecuentemente, si un Espíritu Avanzado acepta ser el padre de algún Espíritu poco ‘Perfeccionado’, es porque ‘Aceptó’ ayudarlo a ‘Perfeccionarse’. Es por esta razón que, los Espíritus aclaran que es el deber de un padre ayudar a ‘Perfeccionar’ el Espíritu del hijo que engendra, sobre todo el de aquellos hijos más reacios a adaptarse a su Rol, porque justamente este fue el acuerdo, al cual llegaron en el Más Allá, antes de Reencarnar. Los Espíritus Superiores también nos recuerdan que, cuando aceptamos ser el padre de un Espíritu poco Avanzado, es porque consideramos que el ayudarle a ‘Avanzar’ es, de alguna forma o manera, una ayuda para el Espíritu del padre, a fin de ‘Perfeccionarse’, ya sea porque en vidas pasadas no fue buen hijo o porque necesita ‘Perfeccionar’ su Rol de padre. ¡Simple Karma!!!).

ADN COSMICO

216. ¿Conserva el hombre, en sus nuevas existencias, huellas del carácter moral de sus vidas anteriores? – “Sí, puede suceder. Pero al mejorar, cambia. Su posición social podrá también no ser ya la misma. Si de amo como era se convierte en esclavo, sus inclinaciones serán completamente distintas y con trabajo le reconoceríais. Siendo el Espíritu el mismo en las diversas encarnaciones, sus manifestaciones pueden presentar ciertas analogías de una a otra, pero modificadas por los hábitos que su nueva posición le inculca, hasta que un perfeccionamiento notable haya mudado por entero su carácter, porque de orgulloso y ruin, que era antes, puede volverse humilde y humanitario, si se ha arrepentido”. (Otra de las verdades que nos dejan en claro los Espíritus Superiores es el hecho de que los Espíritus realmente no son malos ni buenos, sino que algunos Espíritus logran ‘Avanzar’ más que otros, lo que hace que, a nuestros ojos, el Espíritu más ‘Avanzado’ parezca más bueno que el otro, tanto cuanto, en atención a su grado de ‘Perfección’, logra hacer todas las cosas mejor que los otros Espíritus que no han ‘Avanzado’ tanto. Y claro que, para evitar entrar en diatribas existenciales con nosotros, los Espíritus Superiores, al contactarnos a través de los médiums, suelen hablarnos de Espíritus buenos y Espíritus malos, para hacer una distinción entre los Espíritus que han logrado ‘Avanzar’ más que otros.)  

218 a. ¿De manera que la teoría de las ideas innatas no es una quimera? – “No: los conocimientos adquiridos en cada existencia no se pierden. Una vez desprendido de la materia, el Espíritu siempre los recuerda. En el trascurso de la encarnación podrá en parte olvidarlos, en forma temporaria, pero la intuición que le queda de ellos coopera a su progreso. A no ser por esto debería recomenzar de continuo. En cada nueva existencia, el Espíritu toma como punto de partida el alcanzado en su vida precedente”. (Como El Gran Juego implica el ‘Perfeccionamiento’ de los Espíritus, es evidente que, lo que hayamos logrado aprender en nuestras vidas pasadas, lo cual debería formar parte de nuestro ADN Cósmico, nos debería ayudar a ‘Avanzar’ en nuestra vida presente. No obstante, ese Conocimiento Aprehendido, muchas veces es nublado por El Velo que se nos coloca antes de Reencarnar. Resulta entonces que, por causa de El Velo, muchos Espíritus no logran acceder a su ADN Cósmico y consecuentemente no logran hacer uso del ‘Conocimiento Aprehendido’, en vidas pasadas, lo que les impide muchas veces ‘Avanzar’, un paso más, en la presente vida, lo que significa que se estanca, en el ‘Grado de Perfección’ alcanzado antes de Reencarnar. De lo anterior se desprende que, es altamente necesario dejarnos guiar por nuestra propia ‘Intuición’, que muchas veces realmente es la voz de nuestra Alma, moviéndonos a realizar actividades que nos ayuden a recordar aquello que hayamos aprehendido en vidas pasadas. La voz de nuestra Alma es aquella inclinación que sentimos por ir a algún sitio específico, o por leer algunos libros, o por tratar a cierto tipo de personas, … o por vivir algunas experiencias específicas. Si no nos hacemos reacios a la voz de nuestra Alma, lograremos acceder a cierto tipo de información que, con toda seguridad, nos ayudará a recordar aquello que El Velo no nos permite recordar).

221 a. ¿A ese mismo recuerdo se deben ciertas creencias relativas a la Doctrina Espírita, que en todos los pueblos encontramos? – “Esta Doctrina es tan antigua como el mundo. De ahí que se la halle en todas partes, y esto constituye una prueba de que es verdadera. Al conservar la intuición de su estado como Espíritu, el Espíritu encarnado tiene la conciencia instintiva del Mundo Invisible, pero muchas veces ésta es falseada por los prejuicios, y la ignorancia mezcla a ella con la superstición”. (Yo fui educado en escuelas católicas, en las cuales se me aseguraba que, si leía libros esotéricos me iría al infierno. No obstante, siempre sentía como una inclinación a leer sobre lo oculto, sobre aquello que según y que me llevaría al infierno. Gracias a nuestro Amoroso Padre Dios, el miedo al infierno no me impidió hacer lo que aquella vocecita me decía y al hacerlo descubrí que el infierno no es aquello que me contaron en las escuelas católicas. También descubrí que, muchas de las cosas que me contaron en las escuelas católicas estaban algo tergiversadas. Si no hubiera seguido a aquella vocecita, que intentaba ayudarme a reencontrarme, jamás hubiera logrado ‘Avanzar’ al conocimiento que he logrado aprehender, en la presente vida, y quizás estaría estancado en la cómoda vida de cualquier padre de familia, que sólo se ocupa de su existencia material, sin procurar su ‘Perfección Espiritual’).



Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo