jueves, 19 de enero de 2023

CHISPAS DE DIOS

Anoche tuve unos sueños extraños y esta mañana me desperté pensando en la dedicatoria de mi primera novela: “A nuestro Amoroso Papito Dios, La Hermosa Chispa de la Dulce Existencia, en Su Ausencia todo es nada y vacío. A mis hermosas hijas (Verónica y Mariana), Chispas de nuestro Amoroso Papito Dios, que con su curiosidad motivaron mi musa. ¡QUE NUESTRO AMOROSO PAPITO DIOS LAS BENDIGA SIEMPRE!!!”.

¿Ya les comenté que gran parte de lo que les escribo es el producto de sueños extraños y elucubraciones aún más extrañas? Pues, en esta oportunidad no tenía que ser diferente. Consecuentemente, como suele ocurrir cada mañana, me puse a elucubrar respecto a la primera idea, que surge en mi cabeza, cada mañana. Algunas de estas elucubraciones alcanzan para escribirles y otras simplemente son lo que son: ¡SIMPLES ELUCUBRACIONES!!!

En este orden de ideas, aprovecharé este momento de musa para responderles a los físicos cuánticos algunas de sus preguntas. Quizás por las elucubraciones de hoy fue que ayer les comente, en broma, acerca de la posibilidad de que nos dieran, a Robert y a mí, un Premio Nobel en Física. Resulta que, descubrí la razón del porqué el pasado, el presente y el futuro, realmente coexisten y podemos viajar a través del tiempo. La respuesta es simple: ¡PORQUE SOMOS CHISPAS DE DIOS!!!

En el sueño de anoche me parecía ver a Robert, a quien realmente no conozco, insistiéndome en su teoría de las Superalmas. Les aclaro que, pienso yo que era Robert porque me insistía sobre su Teoría del Superalma, pero, físicamente -si se puede decir-, se parecía bastante al Albert Einstein. Quizás por su parecido con Einstein es que de vez en vez lo veía levantar las manos, haciendo gestos de que lo que se estaba tratando era lógico, mientras decía: “TODO ES RELATIVO!!!”.

Al elucubrar sobre el extraño sueño y mientras pensaba en la Dedicatoria de mi primera novela, en mi cerebro comenzaron a surgir ideas, para engranar todo aquello que yo le daba a pensar. De tanto elucubrar, en algún momento sentí que mi cerebro explotaría, entonces me vino a la mente la frase: “Combustión Espontánea”. Ante aquella indicación de peligro de mi cerebro, comprendí que quizás estaba yendo muy rápido y decidí bajarle dos a mi velocidad de elucubrar.

Sosegado por la alarma de mi cerebro, comencé a separa las ideas que se me iban ocurriendo, como en una especie de buzones, para ir resolviendo poco a poco cada idea. Esto no me resultó muy sencillo porque las ideas generaban ideas y en algunos momentos, los cúmulos de ideas encendían nuevamente la alarma. Aceptando la posibilidad de una ‘Combustión Espontánea’, decidí sentarme a escribir, para dejarles anotaciones de lo que iba elucubrando. En atención a que algunas de estas ideas las fui introduciendo en un buzón, es muy probable que vayan llegando a mi destino, con el paso de los días, por lo que existe una alta posibilidad de que este capítulo vaya creciendo con el paso de los días. Espero no hacerlo muy extenso, aunque ciertamente pareciera imposible, porque la información acerca del más allá es en extremo enorme y sólo la podemos degustar de a pedacitos, los cuales, a veces, pueden atragantarnos e incluso ahogarnos.

Uno de los Seres de Luz le confirmó a Robert lo que muchos, de los que nos hemos interesado por estos temas, hemos concluido: ¡SOMOS UNA CHISPA DE DIOS!!! Además, los Seres de Luz le comunicaron a Robert que las Superalmas se constituyen de la agrupación de muchos núcleos de ‘personalidades’, que sobreviven a la muerte. Cuando a Robert le aclaran lo que es el alma y lo que es la ‘personalidad’ (22) le dicen: “El Alma es una Chispa Divina. La ‘personalidad’ (el ser humano) es una parte de la energía del Alma en un cuerpo físico. La personalidad consiste en unos rasgos temporales que existe sólo durante la vida física, aunque ciertamente subsiste una especie de núcleo inmortal de la personalidad, que se reúne con el alma después de la muerte”. Esto es lo que Robert me comentaba constantemente en el sueño.

Elucubrando esta mañana al respecto, me puse a pensar que muchas de las cosas que el hombre ha creado no distan mucho de todo aquello que Ha Creado nuestro Amoroso Padre Dios, con la diferencia abismal de que lo que Dios Ha Creado supera en mucho lo que ha creado el hombre, pese a que, de alguna extraña manera, en cuanto a su diseño, lo creado por el hombre se parezca mucho a lo que Dios Ha Creado. Esto ocurre porque, al hombre no le queda de otra que tratar de imitar a Dios en todo, porque no podemos crear más allá de lo que Dios nos Inspira. Inventamos la rueda porque vimos algunas rocas circulares rodar por el despeñadero. Aprendimos a volar, porque comprendimos cómo logran hacerlo las aves … Comenzamos crear fuego, cuando comprendimos que sólo necesitábamos una pequeña chispa para prenderle fuego al Mundo.

ORDENADORES DE LOS MUNDOS

Ahora bien, cuando el hombre inventó la computadora, lo hizo porque logró comprender que era posible encerrar datos en una chispa y así lo hizo. Al principio, para lograr encerrar una pequeña cantidad de datos en una pequeña chispa, el hombre diseñó, construyó, … creó un aparato enorme, que ocupaba cinco plantas de un edificio. Para darles una pequeña idea de los avances logrados por el hombre, les informo que, cuando el hombre diseñó la primera unidad de disco duro comercial en 1956, fue porque logró deducir que, podían almacenar datos en discos metálicos magnetizados que podían sobrescribirse con información nueva, lo cual condujo a la construcción del primer sistema de unidad de disco duro, conocido como RAMAC (Sistema de contabilidad y control con memoria de acceso aleatorio). La unidad de disco duro original tenía un tamaño aproximado de dos refrigeradores, con un total de 50 platos de 24 pulgadas que giraban a 1200 RPM. A pesar de su tamaño, el RAMAC tenía una capacidad de almacenamiento de apenas 5 MB (5x8x220 bit, en el sistema binario).

Con el paso del tiempo, el ingenio del hombre -por no decir la Inspiración Divina- comenzó a reducir el tamaño de esos aparatos, a los que denominó computadores, laptops, tabletas, celulares y pare usted de contar cuántos nombres más les daremos a los ‘ordenadores de datos’, que hemos diseñado y que, si nos queda tiempo, crearemos. Evidentemente, a la par de disminuir el tamaño de los ordenadores de datos también ha ido disminuyendo el tamaño de loa almacenadores de datos, los cuales hoy en día pueden ser del tamaño de la punta de un alfiler y almacenar grandes cantidades de información. Hoy en día se habla de la existencias de dispositivos de almacenamiento que pueden albergar varios Brontobytes y, si tomamos en cuenta que un Brontobyte es igual a 8x1090 bit, en el sistema binario, pues nos estaremos dando una idea de cuanto hemos avanzado.

Muchos de ustedes con seguridad han tenido o tienen uno de estos aparatos en sus manos, pero es muy probable que pocos comprendan cómo funciona dicho aparato, porque sus diseños y funcionamientos sólo están al alcance de aquellos que se han formado profesionalmente para comprender lo incomprensible. No es que yo me haya formado profesionalmente para comprenderlo, pero algo he indagado al respecto, por lo que intentaré de aclarárselos, para que puedan comprender aquello que les quiero comunicar.    

¿Vieron la peli MATRIX? ¿Recuerdan esos ceros y unos saltando de un lado para otros, en los monitores de los que vivían en el mundo real? Pues, eso son los bits, moviéndose crípticamente por la pantalla. En realidad, estos ceros y estos unos, forman el código binario que constituye la base del tratamiento de la información y la transferencia de datos digitales. Los ordenadores lo utilizan para comunicarse. Los dígitos binarios representan exactamente dos estados: 1 es “encendido/verdadero” y 0 es “apagado/falso”. El bit es la representación de uno de estos dos estados. Bit significa ‘binary digity’ y es la unidad de información más pequeña que conoce el hombre. Por eso, es la base de todas las unidades de información mayores de la tecnología digital. No hay nada más pequeño que un bit, pues un bit puede representar un estado 0 o 1. Dado que el ordenador se comunica con estados binarios, no entiende nada ‘menor’ a un 0 o 1. Podríamos decir que un bit es el recipiente más pequeño que existe en el que se puede almacenar información.

El tema se complica cuando además de los bits, entran en juego los bytes. Resulta que, los bits no se utilizan para reflejar la capacidad de almacenamiento. Se usan principalmente para representar el consumo de datos y la velocidad de transferencia de servicios de Internet, teléfono o streaming. La tasa de bits muestra cuántos bits, es decir, unidades de información (0 o 1), se transmiten por segundo. Mientras que, el byte se usa para describir unidades de almacenamiento de datos. Dado que los ordenadores no procesan únicamente un puñado de bits al transmitir y almacenar datos, los conjuntos de datos se representan en bytes. 1 byte son 8 bits, por lo que 1 byte puede llegar a representar 28 (256 bytes) estados (ceros y unos) diferentes. 28 porque son dos (2) estados posibles (ceros o unos) elevados a los 8 bits que posee un byte. Consecuentemente, en un byte existen 256 combinaciones posibles ceros y unos, para armar, en nuestro monitor, palabras, gráficos, … datos ordenados. De esta manera, un byte suele ser la unidad de memoria direccionable más pequeña para representar caracteres o simplemente letras o números. El kilobyte es la siguiente unidad de bytes en tamaño, consta de 1024 bytes (23) y llega a representar 103 (1.000) estados distintos.

Ahora bien, como ya sabrán, gran parte de los datos que utilizan los ordenadores son almacenados en lo que se conoce como ‘discos de almacenamiento’. Es posible que hoy en día no tuviéramos ordenadores personales si no fuera por la invención de los dispositivos de almacenamiento. Es más, la tecnología no hubiera avanzado tanto si no existieran estos soportes para poder almacenar tanta cantidad de información.

Sabemos que un disco duro no es un dispositivo crítico para el funcionamiento de un ordenador, ya que este puede funcionar sin él, utilizando simplemente los datos contenidos en lo que se denomina CPU (Unidad Central de Procesamiento). Pero sin los datos que se almacenan en un disco o unidad de almacenamiento, la utilidad de un ordenador es prácticamente nula.

Pese a que hoy en día los dispositivos de almacenamiento han evolucionado bastante y ya no se remiten únicamente a los denominados ‘discos duros’, para los fines de lo que pretendo, me conviene tratar de explicar cómo funciona un ‘disco duro’. Lo primero que tendremos que hacer es definir que es un disco duro. Un disco duro es un dispositivo para el almacenamiento de datos de forma no volátil, es decir, para almacenar los datos digitales utiliza un sistema de grabación magnética. De esta forma es posible mantener la información grabada en un soporte de forma permanente (de ahí que no es volátil).

Para intentar conocer el funcionamiento de un disco duro conviene enumerar y definir los distintos componentes físicos, y algunos imaginarios, que tienen un disco duro. El disco duro está formado por uno o varios Platos rígidos introducidos en una caja hermética y unidos por eje común que gira a gran velocidad. Para almacenar la información, los Platos disponen de celdas en donde es posible magnetizarlas de forma positiva o negativa (1 o 0). De manera que, los Platos será donde se guarda la información. Los Platos están dispuestos en forma horizontal y cada Plato consta de dos Caras o superficies magnetizadas, una cara superior y otra inferior. Cada una de las Caras del disco está dividida en anillos concéntricos, desde el interior hasta el exterior de cada cara, denominados Pistas. Un conjunto de Pistas forma lo que se denomina Cilindros. Un Cilindro lo forman todas las circunferencias que están alineadas en forma vertical de cada uno de los Platos y Caras.

 



 Las Pistas a su vez están divididas en trozos de arco llamados Sectores. En estos tramos es donde se almacenan los bloques de datos. A la agrupación de Sectores se les denomina Cluster, también llamado unidad de asignación. Cada archivo ocupará un determinado número de clústers, y ningún otro archivo podrá estar almacenado en un determinado cluster. Por ejemplo, si tenemos un cluster de 4096 bytes y un archivo de 2700 bytes, éste ocupará un solo cluster y además sobrará espacio en él. Pero no se podrá almacenar ningún archivo más en él.



Increíblemente, en un disco duro los datos no se guardan de manera secuencial, sino de manera aleatoria, cambiando la orientación magnética del material de los platos en el momento que estos giran bajo el cabezal de lectura y escritura. Los discos duros forman parte de la memoria secundaria del ordenador. Se le denomina memoria secundaria porque es la fuente de datos para que la memoria principal o memoria RAM (Memoria de Acceso Aleatorio) pueda tomarlos y trabajar con ellos enviando y recibiendo instrucciones de la CPU o procesador. Esta memoria secundaria será la de mayor capacidad disponible en un ordenador y además no será volátil. Si apagamos el ordenador la memoria RAM se vaciará, pero no un disco duro. Y digo: “Increíblemente” porque encontré un gráfico de cómo esto ocurre. De allí que, a la memoria principal de los ordenadores se les conozca como Memoria de Acceso Aleatorio o RAM.



Esto quiere decir que los archivos están divididos y fragmentados por todas las caras de los platos magnéticos internos del disco duro y que se requiere de otros componentes lógicos y físicos del propio disco para su interpretación. La información se divide en fragmentos porque las escribe en los sectores vacíos disponibles. Estos cambios en la orientación ocurren a escalas nanométricas y no se ven como ceros o unos, por lo que no hay agujas o láseres capaces de leerlos. Aun con un microscopio electrónico, solo sería posible ver la orientación magnética de granos de material, pero eso no nos serviría para nada, debido a que los datos son aleatorizados como parte del proceso de corrección de errores de cada disco duro.

PLAGIANDO EL DISEÑO DE DIOS

Sé que muchos de ustedes se estarán preguntando: ¿Por qué nos habla este loco del funcionamiento de los ordenadores de datos? Y Otros ya se imaginan por dónde voy. Resulta que, pensando en lo increíble del funcionamiento de un ordenador, me pregunté: ¿De dónde copio el hombre la idea de acumular datos en una un disco duro? Pues, de dónde más sino de Dios, a quien el hombre le a plagiado casi todos Sus Diseños.

Me tomé el abuso de explicarles el funcionamiento de un disco duro, porque sino con seguridad muchos no comprenderían lo que les voy a explicar en seguida, lo cual es el resultado de mis elucubraciones de esta mañana. Resulta que, un bit es una chispa que magnetiza, positiva o negativamente, las celdas de los Platos del disco duro. ¡UNA CHISPA!!!

EL GRAN JUEGO

Entonces pensé: ¿Será posible dilucidar lo que ocurre en el más allá haciendo un símil con lo que ocurre en un ordenador? Y comencé a realizar todo tipo de suposiciones. Y entonces, mi cerebro me arrojó la alarma. Sin embargo, al escribirlo pareciera que mi cerebro lo va comprendiendo, poco a poco. Gracias a nuestro Amoroso Padre Dios para escribir en el teclado utilizo sólo dos dedos, lo que me da la posibilidad de escribir con calma, lo que impide que mi cerebro explote.

Elucubremos un poco. Un bit es una chispa y, según le dijeron a Robert, “El Alma es una Chispa de Dios” (22). También le informaron que: “La ‘personalidad’ (el ser humano) es una parte de la energía del Alma en un cuerpo físico. La personalidad consiste en unos rasgos temporales que existe sólo durante la vida física, aunque ciertamente subsiste una especie de núcleo inmortal de la personalidad, que se reúne con el alma después de la muerte. El Alma es algo mucho mayor que la ‘personalidad’, aunque cada personalidad es vital para el Alma y muy apreciada por ella”. De esta información, que los Seres de Luz le dieron a Robert, puedo concluir que, el Alma pareciera ser constituida por los múltiples núcleos inmortales de la ‘personalidad’, que se han acumulado durante varias vidas.

Cuando analicé lo escrito por Robert, les dije que: “En mi cerebro, educado con otra información, la ‘personalidad’ debe ser el ‘espíritu’ o ‘pneuma’, cuya traducción es ‘soplo’, que es la parte principal o ‘fuerza animadora’ de todos los seres vivientes que posibilita la ‘comunión’ con Dios, puesto que tiene su origen en Dios mismo, quien nos lo otorgó al pronunciar la palabra HÁGASE”. De manera que, según entiendo yo, lo que Robert denomina ‘personalidad’ es realmente el ‘espíritu’, que reencarna en la tierra.

Todo ser viviente, gracias a la acción del espíritu, tiene ‘intuición’ de la existencia de Dios y ‘CONCIENCIA’ que le permite distinguir entre el bien el mal. Estas dos características del ‘espíritu’ le permiten procurar la comunión con Dios en la Adoración. De manera que, el espíritu es el que tiene Libre Albedrío, que es la capacidad de escoger entre el bien y el mal.  

En cuanto al Alma yo comprendo que, la palabra ‘Alma’ proviene del griego ‘psique’, cuya traducción etimológica es ‘viento’. Según entiendo, la voluntad, el intelecto y las emociones del humano están en el alma. ¡Los elementos que les hacen humanos están en el alma! Intelecto, pensamiento, ideales, amor, emoción, discernimiento, decisión, selección, etc, son experiencias propias de aquel que tiene alma. Es por esto que el alma es la que hace al hombre ‘semejante a Dios’ y en consecuencia ‘humanos’. Sin embargo, yo suponía que, tanto el Alma como el espíritu, coexistían en el cuerpo humano, pero, según lo que le informaron a Robert, ambas entidades están separadas, aunque interconectadas, una en el más allá y otra en el más acá.

A Robert le dijeron que, cuando estamos en un cuerpo físico, nuestra Alma se comunica con nuestro espíritu a través de los sentimientos. Sentimientos reales como la alegría, la paz y las emociones, nos recuerdan que estamos actuando y pensando de modo consecuente con nuestra verdadera naturaleza, como Almas amorosas. Sentimientos como el miedo, la rabia, la duda, nos sugieren que no estamos haciéndolo bien, porque vamos en contra de nuestra propia naturaleza.

Me costaba un poco comprender que, “La encarnación no nos aparta literalmente de nuestro Hogar Eterno, sino que sólo nos limita la capacidad de ver lo intangible del mismo, debido al velo que nos colocan al reencarnar” (24). Sin embargo, el día de ayer comencé a entender esta realidad un poco mejor, cuando elucubraba acerca de las dimensiones. Entonces entendí que, ambos Reinos (Espiritual y Físico) coexisten en dimensiones y tiempos diferentes.

Extrañamente, a Robert también le aseguraron que: “El Alma puede experimentar un número infinito de opciones en un número infinito de dimensiones” (45) y yo concluí que esto era posible porque, en el Reino Espiritual, no existe el ‘tiempo’. También concluí que, debido a esta realidad, nuestro Amoroso Padre Dios. Puede Proyectar Infinitos Mundos, para cada uno de nosotros, antes de reencarnar, y nosotros escoger el que más nos convenga, para deslastrarnos del barro de los vicios acumulados. LAS ALMAS NO SE VEN A SÍ MISMAS COMO SERES LIMITADOS.

Evaluando y comprendiendo todas estas premisas, seguía sin imaginarme cómo era posible todo esto. Entonces, al relacionar el Reino Espiritual con un ordenador, elucubré lo siguiente:

“Posiblemente el espíritu es una pequeña chispa, que almacena información de las experiencias vividas por el cuerpo, en la tierra, y al morir esa información es transferida al Alma (una Chispa más grande), la cual va creciendo en conocimiento, con esta información, de las experiencias de ‘vida física’ del ‘espíritu reencarnado’”.

Entonces recordé que, a Robert, los Seres de Luz le dijeron que (122): “El Alma crece con las encarnaciones de la ‘personalidad’”. Al interconectar mis elucubraciones con lo que le dijeron a Robert, fue cuando me pude imaginar lo que aparentemente ocurre: “El espíritu es como un disco móvil, interconectado a una laptop, a través de un cable, por medio del cual comparten datos. ¡La laptop es el Alma!”. Claro que, al Ser un Diseño Divino, la información que se guarda, tanto en el disco móvil como en la laptop, no se guarda aleatoriamente, sino específicamente. Pero las ideas seguían surgiendo y resulto que, esta conclusión me pareció un tanto escuálida, porque evidentemente El Diseño de nuestro Amoroso Padre Dios debe ser por mucho más Perfecta, Efectiva y Eficiente.

El Diseño de nuestro Amoroso Padre Dios con seguridad no requiere de discos duros y mucho menos rígidos, tampoco necesitará cables y, por supuesto la velocidad de interconexión debe ser en extremo mucho más rápida y plena, que la que han logrado los profesionales de la informática, aquí en la tierra. Con lo de plena me refiero a que evidentemente los datos que se transfieren, a través de esos cables invisibles, por no decir inexistentes, del más allá, no debe ser fría (sin sentimientos, sensaciones, … amor). Entonces recordé la Nube, aquel lugar etéreo en donde actualmente acostumbramos a guardar información. Imagínense, si el hombre ha logrado guardar una enorme cantidad de información en un lugar, aparentemente, físicamente inexistente, cuánta cantidad de información plena (con gráficos, fotos, videos, sensaciones, sentimientos, palabras, pensamientos, … amor) Podrá Guardar nuestro Amoroso Padre Dios en Su Nube.

Pensando en todas estas cosas propias de la informática, fui elucubrando, al respecto, en mi mente, buscando similitudes que me permitieran hallar una Puerta al más allá. Recordé entonces lo significativamente gráfica que, al respecto, resulto la peli AVATAR. Comencé entonces a imaginar que, entre El Alma y la ‘personalidad o espíritu reencarnado’ hay una conexión parecida a la que nos quieren mostrar en la película AVATAR, en donde El Alma aparentemente es el humano que controla su Avatar, desde la cámara de conexión neuro-física. Claro que, en nuestra ‘Tercera Dimensión’ los Avatares somos nosotros (los humanos) y el Alma se encuentra en una cámara neuro-física, en el más allá, intentando controlar nuestros movimientos. Me imagino que, nuestro espíritu es esa conexión neuro-física, que permite la comunicación con el Avatar, el cual es nuestro cuerpo humano. 

A Robert también la informaron (126) que: “El Alma intenta guiar a la ‘personalidad’ por ‘impulsos’, rozándolo, tocándolo, … despertándolo. Las ‘personalidades’ aprenden bien por ‘motivación’ (lo que muchas veces implica algún sufrimiento o lo que es lo mismo: ‘aprenden por lo opuesto o negativo’) o bien por ‘inspiración’ (permitiéndose ser ‘despertados’ por el Alma)”. Incluso, los Seres de Luz, le dieron a Robert u dato importante: “Ahora que estamos avanzando, el tiempo se está acelerando y las vibraciones son más elevadas, por lo que son muchos los que logran aprender por ‘inspiración’”. Si me preguntan, estoy dispuesto a creer que esto es verdad, si miro a Robert, a Hada y a tantos otros autores de libros esotéricos, que espero poder leer, analizar y profundizar, pero si veo al resto de la mal llamada humanidad, pues me cuesta creer que se encuentren vibrando a niveles más elevados, de los que se vibraba en los tiempos de Noé.

Sin embargo, creo que, en nuestra decadente humanidad, son muchísimos los que no logran vibrar a niveles elevados, porque, como le aseguraron los Seres de Luz a Robert (128): “A la ‘personalidad’ no se le da un plan detallado o programado para que tenga que cumplirlo al pie de la letra, porque goza del Libre Albedrío y puede elegir cambiar el plan. De otro modo, la personalidad sería un autómata”. De manera que, al igual que en los tiempos de Adán, en nuestros tiempos, la ‘selección’ acertada del bien no ha sido muy efectiva y mucho menos eficiente, porque en definitiva la humanidad va caminando, en cambote, hacia el abismo.

Pero volviendo a lo que nos atañe. Esta mañana, las clases de Robert iban y venían. Mi mente intentaba atrapar alguna idea que me ayudara a encontrar algún pasadizo secreto al más allá. En mi cerebro constantemente resonaba la palabra VELO. Y sí, yo sé lo que es un velo. Mi mamá llevaba siempre uno, cuando nos llevaba a Misa. Es un trozo de tela muy delgada y altamente transparente. ¡Pero el Velo que nos separa del más allá no parece tan transparente!!! ¿O sí? Tendré que seguir leyendo, analizando y profundizando, espero encontrar algún pasadizo secreto, que me permita ir y venir, con un pequeño salto, desde el más acá al más allá, porque, según parece, realmente no está tan lejos el más allá del más acá.

De hecho, es muy probable que, a nuestros ojos, El Velo parezca de concreto, por lo que, debido a nuestras limitaciones físicas, evidentemente no podemos ver, ni siquiera borrosamente, el más allá, pero con seguridad, los Seres de Luz, que no se colocan El Velo, si pueden ver claramente hacia el más acá. De allí que, con seguridad nuestras Almas y todos los Seres de Luz si nos pueden ver y, tal y como ocurre en AVATAR, constantemente nos dicen: “¡TE VEO!!!”.  Para mí es claro y certero que, nuestro Amoroso Padre Dios, sobre todo en los tiempos actuales, Hace uso de los guionistas, productores y directores de películas, evidentemente sin sus conocimientos, para Revelarnos lo que ocurre en el más allá y la realidad de lo que hemos venido a hacer en este Hermoso Mundo.

Finalmente, antes de levantarme de la cama, recordé la gran cantidad de ‘juegos de videos’ que he jugado. Entonces, me imaginé a mí mismo, con apariencia de Avatar, levantándome de la cama. Me levanté impulsado por la responsabilidad de prepararle la comida a los perros, antes de las 7 am. Este impulso me hizo pensar en los ‘mandos o controles inalámbricos’ de un ‘juego de video’. Entonces me imaginé a mi Alma Guía, sentada en el más allá, con un ‘mando o control inalámbrico’ en sus manos, pulsando un botón que decía “A Trabajar”. Comprendí que tenía que ponerme a escribir de todo lo que había elucubrado, poco antes de levantarme de mi cama, después de hacer mis oraciones matutinas.

Por cierto que, a los físicos que teorizan acerca de la posibilidad de realizar viajes en el tiempo, les diré que, ciertamente estoy segurísimo que se pueden realizar, puesto que el ‘tiempo’, como lo decía Einstein, “Es relativo”, y dependiendo de la ‘dimensión’ en dónde te encuentres, pues podrás viajar o no, a través del tiempo. En algunas ‘dimensiones, el ‘tiempo’ es como una ‘telaraña’ de ‘cables o tubos’ a través de los cuales puedes viajar cómodamente desde el presente hacia el pasado o hacia el futuro. Pero, en nuestra ‘tercera dimensión’, el tiempo es lineal y, aunque pareciera que esto significa que podemos ir de atrás para adelante, siguiendo una línea recta, pues esto realmente no es así, porque, como ya les comenté, el ‘tiempo es una telaraña’ y, si intentas viajar a través de él sin tomar en cuenta las sutiles curvas de una telaraña, con seguridad te estrellarás en alguna curva. Ocurre también que, en el entendido que estamos constituidos de materia, físicamente lineal, aunque algunos tengamos curvas bastantes pronunciadas, lo que nos hace ‘físicamente limitados’. Si intentáramos viajar, a través del ‘tiempo’, portando un traje tan pesado, con seguridad nos haríamos trizas. Pero, si entrenamos a nuestro espíritu para que haga viajes astrales -más allá de nuestra dimensión- pues lograremos viajar a través del tiempo, sin hacer añicos nuestra frágil humanidad.



Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo 

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