ÉXTASIS
‘Éxtasis’ significa simplemente ‘estar fuera de uno mismo’.
En la literatura griega clásica se refiere a la ‘eliminación de la mente o
el cuerpo de su lugar normal de funcionamiento’. Se puede
interpretar como un ‘Estado
de Cesación de las actividades propias de la mente o el Cuerpo’. ¡Esto
es justamente Samadhi!!! Si bien es cierto que, es posible estar en Samadhi si
encontrarnos en Estado de Meditación, la realidad es que, sin ejercitarnos en
la Meditación ascética mística jamás lograremos ‘Alcanzar Samadhi’, pero, si
nos ejercitamos esforzada y eficientemente por ‘Alcanzar Samadhi’ en algún
momento lo ‘Alcanzaremos’ y, después que lo ‘Alcancemos’ la primera vez, cada
vez se nos hará más sencillo ‘Alcanzarlo’, incluso sin necesidad de hacer los
ejercicios de meditación ascética mística. Pero no me mal interpreten porque, si se descuidan y abandonan los
ejercicios de meditación ascética mística, pues con seguridad se alejarán del
Samadhi que ya habían ‘Alcanzado’.
La ejercitación
meditativa es tan importante que, nuestro Amado Yeshuá, al final de cada día de
dura jornada misionera, se apartaba de sus discípulos para entrar en Samadhi y
Contactar con nuestro Amoroso Padre Dios. Esto es porque, si sembramos un jardín con hermosas flores, pero lo
descuidamos, con seguridad las flores morirán abrazadas por la maleza del Mundo
Material. No obstante, no nos es necesario estar en éxtasis
meditativo para lograr entrar en Samadhi. La mejor prueba de esto es La Transfiguración
de nuestro Amado Yeshuá en el Monte Tabor, en donde Su Cuerpo pareció
desvanecerse para dejar al descubierto Su Espíritu, acompañado de los Espíritus
de otros dos grandes Profetas. Así pues, con este evento, nuestro Amado Yeshuá,
hizo visible Samadhi para aquellos discípulos que le acompañaron al Monte Tabor,
a pesar de que sus discípulos eran flojos incluso para orar, mucho más para
meditar.
«¿Cómo podemos utilizar palabras e
imágenes para transmitir quietud? ¿Cómo podemos transmitir silencio haciendo
ruido? En lugar de hablar del Samadhi como
un concepto intelectual, esta película es un llamado radical a la inacción. Un
llamado a la meditación, al silencio interior y a la oración interior.
Un llamado a PARAR. Detén todo lo que es impulsado por la mente egóica
patológica. Quédese quieto y sepa. Nadie puede decirte qué surgirá
de la quietud. Es un llamado a actuar desde el corazón espiritual. Es como
recordar algo antiguo. El alma despierta y se recuerda a sí misma. Ha sido un
pasajero dormido, pero ahora el vacío despierta y se realiza como todas las
cosas. No puedes imaginar qué es Samadhi con la mente egóica limitada, del
mismo modo que no puedes describirle a una persona ciega qué es el color. Tu
mente no puede saberlo. No puede fabricarlo. Realizar Samadhi es ver de una
manera diferente, no ver cosas separadas sino reconocer al que ve».
(En Samadhi, es máximo el Estado de Plenitud Alcanzado. Tan Pleno que, al estar
en Samadhi es frecuente que nos sintamos perdidos, por no comprender lo que
‘Experimentamos en Samadhi’. El evento ocurrido en el Monte Tabor, cuando
nuestro Amado Yeshuá les permitió a algunos discípulos ‘Experimentar Samadhi’,
muy superficialmente, Pedro se sintió tan Pleno que ni siquiera pensó en una
silla para él, sino que simplemente deseaba quedarse en Tabor para siempre, así
fuera de pie. ‘Samadhi es el Estado de Consciencia’ más altamente deseable,
sobre todo para aquellos cuyos Espíritus han ‘Despertado’, pero, como no todos
los Espíritus se despiertan y a la vez se levantan, pues pocos son los que
procuran esforzarse por ‘Alcanzar Samadhi’.
Durante todo el
Documental, Daniel juega con las palabras para intentar explicar Samadhi, pero
esto ocurre porque, al ser un Estado Espiritual, lo que ocurre en Samadhi se
escapa de las conceptualizaciones propias de la Tercera Dimensión, dodo a que
en éstas no encuentra conceptos que expliquen lo que se ve o se oye … o se
siente al encontrarse en Samadhi. De allí que, al encontrarnos en Samadhi
debemos “Detener
todo lo que es impulsado por la mente egóica patológica” o contaminada con conceptos que no pueden explicar lo que
ocurre en Samadhi. Por esta razón es muy difícil describir
detalladamente qué cosa es Samadhi. No obstante, podemos hacernos una idea de lo que ocurre en Samadhi,
leyendo, investigando y profundizando lo que algunos esforzados por ‘Alcanzar
Samadhi’, lograron describir de sus ‘Experiencias’.
El ejemplo más
emblemático es la Experiencia Vivida por Elías, cuando se encontraba molesto
con Dios, por las Pruebas que a las que estaba siendo sometido, y fue dirigido
por Dios a encontrarse con Él en el Monte Horeb. Nos describe Elías lo
siguiente: «Entonces pasó el SEÑOR y sopló un
viento tan fuerte que rompió una parte del monte y desprendió grandes piedras
delante del SEÑOR, pero el SEÑOR no estaba en el viento. Después del viento,
hubo un terremoto, pero el SEÑOR tampoco estaba en el terremoto. Después
del terremoto pasó un fuego, pero el SEÑOR tampoco estaba en el fuego. Después
del fuego, se escuchó un sonido muy suave. Cuando Elías lo escuchó, se
cubrió la cara con su manto...» -1 Reyes 19:11-13-. Cuando
entras en Samadhi parece que está temblando, pero todo se encuentra en Quietud
Plena. Parece que Coros de Ángeles cantan, pero el Silencio es Pleno… Perece
que un Fuego te abraza, pero no te quema. Uno de los ejemplos de ‘Experiencias
de Samadhi’, en la cual más me encanta meditar es en lo que le ocurrió a Tomás
de Aquino, mientras escribía su Suma de Teología. Nos cuenta la historia que, sin
avisar ni decir las causas, cierto día Tomás de Aquino dejó de escribir su
hermosa obra ‘Suma de Teología’. Pasado cierto tiempo, unos de sus compañeros
de la Orden Dominica de los Predicadores, le exhortó a continuar escribiendo
tan Magna Obra. Entonces Tomás le contó a su hermano lo siguiente: «Cierto día, mientras escribía, me desmayé y en visiones
se me presentó nuestro Amado Yeshuá que me preguntó: “Tomás, ¿qué quieres que
te dé por todo lo hermoso que has escrito acerca de Dios?”, a lo que yo
respondí: “Sólo te quiero a Ti”. Enseguida, nuestro Amado Yeshuá me pidió
seguirle, diciendo: “Ven, permíteme mostrarte parte de lo que te tengo
reservado”. Pues hermano, todo lo que he escrito es paja en comparación con lo
que vi». Queda claro que, Tomás
de Aquino fue invitado a entrar en el Samadhi Profundo, en donde todo lo que
pensábamos acerca del Más Allá cobra claridad y entonces nos percatamos que
¡NADA ES COMO PENSAMOS!!!).
QUIETUD PLENA
Lo que hace casi
imposible ‘Alcanzar Samadhi’ es justamente desear ‘Alcanzarlo’, porque en
Samadhi todo deseo debería desaparecer antes de ‘Alcanzar Samadhi’, por lo que,
si mantenemos el deseo de ‘Alcanzar Samadhi’ mientras nos ejercitamos para
‘Alcanzarlo’ muy probablemente no lo ‘Alcanzaremos’. Es muy incomodo tratar de
explicar esta paradoja porque, ¿cómo es posible esforzarse por ‘Alcanzar’ algo
que no se desea? El truco está en reconocer lo
que realmente somos: ESPÍRITUS, porque, al tener en claro lo que realmente
somos, Samadhi deja de ser un deseo de adquirir algo y pasa a ser el simple
ejercicio de caminar para llegar al lugar de donde venimos. Es como
cuando dejas de trabajar y te diriges a casa a descansar. Esto explica el
porqué nuestro Amado Yeshuá, pese al enorme cansancio físico que pudiera haber ‘Experimentado’
durante sus jornadas misioneras, siempre se apartaba a un lugar en solitario,
para entrar en Samadhi, simplemente porque estaba altamente ‘Consciente’ que,
si su Espíritu descansaba pues su Cuerpo recuperaría fuerzas para la siguiente
jornada.
‘Samadhi es un Estado de Quietud Plena’, en donde el Espíritu descansa
plenamente, como descansa el amado en los brazos de su amada, sin esperar nada
más allá de ese sublime momento. En ese ‘Estado de Quietud’, el Espíritu se encuentra en Comunicación
con El Amor de Amores, pero sin necesidad de pronunciar palabras ni de hacer
gestos, sino permaneciendo quieto en La Paz Plena de aquel Glorioso Momento.
Pero la quietud de aquel momento no es sinónimo de falta de Comunicación, sino
que, por el contrario, la Comunicación es tan
Plena que, después de toda sesión de Samadhi, los Espíritus retornan a sus
Cuerpos -Naves- más iluminados, como recargados de Energía, de ‘Conocimientos’,
de ‘Consciencia’, … de esa Hermosa Paz que Solo nuestro Amoroso Padre Dios nos
Puede Dar.
«San Francisco de
Asís dijo “Lo que buscas
es lo que buscas”. Una vez que hayas visto
la luna podrás reconocerla en cada reflejo. El verdadero yo siempre ha
estado ahí, está en todo, pero no te has dado cuenta de su presencia. Cuando
aprendes a reconocer y permanecer como el verdadero yo más allá de la mente y
los sentidos, es posible experimentar asombro en lo más mundano. Nos convertimos en AWE. No intentes liberarte de los deseos porque querer
estar libre de los deseos es un deseo. No puedes
intentar estar quieto porque tu mismo esfuerzo es movimiento. Date cuenta de la quietud que
siempre está presente. Sé
la quietud y conoce. Cuando todas las
preferencias sean abandonadas, la fuente será revelada, pero no te aferres ni
siquiera a la fuente». (Si lo que buscas
realmente es Samadhi y te esfuerzas realmente por ‘Alcanzarlo’ con toda
seguridad lo ‘Alcanzarás’. Luego, una vez ‘Alcanzado’ podrás reconocer a
Samadhi en sus propios reflejos. Los ‘Reflejos de Samadhi’ se evidencian en la espiritualidad de
aquellos que han ‘Alcanzado Samadhi’, quienes, con sus modos de hablar, de
tratar, … de vivir, dejarán evidencia de La Paz que sólo en Samadhi es posible
adquirir. Los que han ‘Alcanzado Samadhi’, ya sea en esta vida o en
vidas anteriores, son aquellos quienes trasmiten continuamente mucha paz y
sabiduría, tanto cuanto sus Espíritus ‘Despiertan’ con mucha facilidad cada vez
que Reencarnan, aunque, debido al Velo, no estén ‘Conscientes’ de haber
‘Alcanzado Samadhi’.
Con lo anterior les
aclaro que, ‘Samadhi es
un Estado de Consciencia Espiritual’, que ayuda a nuestros Espíritus a
mantenerse iluminados, durante cada Reencarnación, pero ‘Alcanzar ese Estado’
no significa que esos Espíritus ya no requieran Reencarnar en vidas siguientes,
tanto cuanto las Reencarnaciones son necesarias para ‘Perfeccionarnos’, lo cual
solemos lograr paulatinamente, en el ejercicio de muchas vidas. Samadhi también es un proceso paulatino, cuya intensidad,
manifestada en cada vida, dependerá del ‘Nivel de Consciencia’ en el cual nos
encontremos en cada vida, pero mientras no lleguemos al último ‘Nivel de
Consciencia’ seguiremos Reencarnando. Es por esta razón que algunas
personas parecieran haber ‘Alcanzado Samadhi’ sin haberse ejercitado en la
meditación ascética mística, simplemente porque sus Espíritus han logrado
‘Ascender a los Niveles Superiores de Consciencia’ que se obtienen al ‘Alcanzar
Samadhi’ en alguna vida. De hecho, los Espíritus Superiores le comentaron a
Kardec que: “Los Espíritus jamás retroceden en sus ‘Niveles de Consciencia’”,
por lo que, si en alguna vida logramos ‘Alcanzar
Samadhi’, pues en las siguientes vidas nos será más sencillo ‘Alcanzar
Samadhi’, con menos esfuerzos, incluso hasta sin esfuerzo alguno, dependiendo
de los ‘Niveles de Consciencia Alcanzados’.
Es lógico inferir que,
aquellos que no han logrado ‘Alcanzar Samadhi’, en vidas anteriores,
evidentemente requieren de muchísimo más esfuerzo para ‘Alcanzar Samadhi’ que
aquellos que ya lo han logrado. Por esta razón exhorto a todos aquellos que
estén esforzándose por ‘Alcanzar Samadhi’, a no claudicar en sus esfuerzos,
simplemente por ver a otros que lo ‘Alcanzan’ con mucha facilidad, mientras que
otros parecen no ‘Alcanzarlo’ por más que se esfuerzan. Samadhi es un proceso
paulatino, que incluso se logra en el ejercicio de varias vidas, por lo que,
aunque con los esfuerzos que estes realizando en esta vida pareciera que no
logras nada, esos esfuerzos con seguridad te ayudarán en la próxima vida a
‘Alcanzarlo’. Lo mismo recomiendo a aquellos a los que se les facilite
‘Alcanzar Samadhi’, gracias a sus esfuerzos en vidas pasadas, NO CLAUDIQUEN EN SUS ESFUERZOS EN LA VIDA PRESENTE,
porque ‘Samadhi Pleno’ se ‘Alcanza’ al llegar a los ‘Niveles más Elevados de
Consciencia’.
No quiero cerrar este
capítulo sin tratar de aclararles lo que creo que Daniel quiere expresar cuando
dice: “Nos convertimos en AWE”. Esta frase nos la dice después de
señalar que: “Cuando
aprendes a reconocer y permanecer como el verdadero yo más allá de la mente y
los sentidos, es posible experimentar ASOMBRO en lo más mundano”,
por lo que pareciera que, AWE
quiere significar lo mismo que significa en algunas redes sociales, lo cual es:
“un
asombro reverencial”. Es decir, probablemente Daniel nos quiere
decir que, cuando aprendemos a reconocernos como lo que verdaderamente somos
-ESPÍRITUS- y desde ese Espíritu observamos nuestros Cuerpos y el Mundo que nos
rodea, nuestro ASOMBRO por lo que observamos se hace reverencial, tanto cuanto
comprendemos la razón por la cual hemos sido revestidos de materialidad.
Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo
No hay comentarios.:
Publicar un comentario