viernes, 9 de agosto de 2024

SAMADHI II: No es lo que piensas/Parte XII

ÉXTASIS

Éxtasis’ significa simplemente ‘estar fuera de uno mismo. En la literatura griega clásica se refiere a la ‘eliminación de la mente o el cuerpo de su lugar normal de funcionamiento’. Se puede interpretar como un ‘Estado de Cesación de las actividades propias de la mente o el Cuerpo’. ​¡Esto es justamente Samadhi!!! Si bien es cierto que, es posible estar en Samadhi si encontrarnos en Estado de Meditación, la realidad es que, sin ejercitarnos en la Meditación ascética mística jamás lograremos ‘Alcanzar Samadhi’, pero, si nos ejercitamos esforzada y eficientemente por ‘Alcanzar Samadhi’ en algún momento lo ‘Alcanzaremos’ y, después que lo ‘Alcancemos’ la primera vez, cada vez se nos hará más sencillo ‘Alcanzarlo’, incluso sin necesidad de hacer los ejercicios de meditación ascética mística. Pero no me mal interpreten porque, si se descuidan y abandonan los ejercicios de meditación ascética mística, pues con seguridad se alejarán del Samadhi que ya habían ‘Alcanzado’.

La ejercitación meditativa es tan importante que, nuestro Amado Yeshuá, al final de cada día de dura jornada misionera, se apartaba de sus discípulos para entrar en Samadhi y Contactar con nuestro Amoroso Padre Dios. Esto es porque, si sembramos un jardín con hermosas flores, pero lo descuidamos, con seguridad las flores morirán abrazadas por la maleza del Mundo Material. No obstante, no nos es necesario estar en éxtasis meditativo para lograr entrar en Samadhi. La mejor prueba de esto es La Transfiguración de nuestro Amado Yeshuá en el Monte Tabor, en donde Su Cuerpo pareció desvanecerse para dejar al descubierto Su Espíritu, acompañado de los Espíritus de otros dos grandes Profetas. Así pues, con este evento, nuestro Amado Yeshuá, hizo visible Samadhi para aquellos discípulos que le acompañaron al Monte Tabor, a pesar de que sus discípulos eran flojos incluso para orar, mucho más para meditar.  

«¿Cómo podemos utilizar palabras e imágenes para transmitir quietud? ¿Cómo podemos transmitir silencio haciendo ruido? En lugar de hablar del Samadhi como un concepto intelectual, esta película es un llamado radical a la inacción. Un llamado a la meditación, al silencio interior y a la oración interior. Un llamado a PARAR. Detén todo lo que es impulsado por la mente egóica patológica. Quédese quieto y sepa. Nadie puede decirte qué surgirá de la quietud. Es un llamado a actuar desde el corazón espiritual. Es como recordar algo antiguo. El alma despierta y se recuerda a sí misma. Ha sido un pasajero dormido, pero ahora el vacío despierta y se realiza como todas las cosas. No puedes imaginar qué es Samadhi con la mente egóica limitada, del mismo modo que no puedes describirle a una persona ciega qué es el color. Tu mente no puede saberlo. No puede fabricarlo. Realizar Samadhi es ver de una manera diferente, no ver cosas separadas sino reconocer al que ve». (En Samadhi, es máximo el Estado de Plenitud Alcanzado. Tan Pleno que, al estar en Samadhi es frecuente que nos sintamos perdidos, por no comprender lo que ‘Experimentamos en Samadhi’. El evento ocurrido en el Monte Tabor, cuando nuestro Amado Yeshuá les permitió a algunos discípulos ‘Experimentar Samadhi’, muy superficialmente, Pedro se sintió tan Pleno que ni siquiera pensó en una silla para él, sino que simplemente deseaba quedarse en Tabor para siempre, así fuera de pie. ‘Samadhi es el Estado de Consciencia’ más altamente deseable, sobre todo para aquellos cuyos Espíritus han ‘Despertado’, pero, como no todos los Espíritus se despiertan y a la vez se levantan, pues pocos son los que procuran esforzarse por ‘Alcanzar Samadhi’.

Durante todo el Documental, Daniel juega con las palabras para intentar explicar Samadhi, pero esto ocurre porque, al ser un Estado Espiritual, lo que ocurre en Samadhi se escapa de las conceptualizaciones propias de la Tercera Dimensión, dodo a que en éstas no encuentra conceptos que expliquen lo que se ve o se oye … o se siente al encontrarse en Samadhi. De allí que, al encontrarnos en Samadhi debemos “Detener todo lo que es impulsado por la mente egóica patológicao contaminada con conceptos que no pueden explicar lo que ocurre en Samadhi. Por esta razón es muy difícil describir detalladamente qué cosa es Samadhi. No obstante, podemos hacernos una idea de lo que ocurre en Samadhi, leyendo, investigando y profundizando lo que algunos esforzados por ‘Alcanzar Samadhi’, lograron describir de sus ‘Experiencias’.

El ejemplo más emblemático es la Experiencia Vivida por Elías, cuando se encontraba molesto con Dios, por las Pruebas que a las que estaba siendo sometido, y fue dirigido por Dios a encontrarse con Él en el Monte Horeb. Nos describe Elías lo siguiente: «Entonces pasó el SEÑOR y sopló un viento tan fuerte que rompió una parte del monte y desprendió grandes piedras delante del SEÑOR, pero el SEÑOR no estaba en el viento. Después del viento, hubo un terremoto, pero el SEÑOR tampoco estaba en el terremoto. Después del terremoto pasó un fuego, pero el SEÑOR tampoco estaba en el fuego. Después del fuego, se escuchó un sonido muy suave. Cuando Elías lo escuchó, se cubrió la cara con su manto...» -1 Reyes 19:11-13-. Cuando entras en Samadhi parece que está temblando, pero todo se encuentra en Quietud Plena. Parece que Coros de Ángeles cantan, pero el Silencio es Pleno… Perece que un Fuego te abraza, pero no te quema. Uno de los ejemplos de ‘Experiencias de Samadhi’, en la cual más me encanta meditar es en lo que le ocurrió a Tomás de Aquino, mientras escribía su Suma de Teología. Nos cuenta la historia que, sin avisar ni decir las causas, cierto día Tomás de Aquino dejó de escribir su hermosa obra ‘Suma de Teología’. Pasado cierto tiempo, unos de sus compañeros de la Orden Dominica de los Predicadores, le exhortó a continuar escribiendo tan Magna Obra. Entonces Tomás le contó a su hermano lo siguiente: «Cierto día, mientras escribía, me desmayé y en visiones se me presentó nuestro Amado Yeshuá que me preguntó: “Tomás, ¿qué quieres que te dé por todo lo hermoso que has escrito acerca de Dios?”, a lo que yo respondí: “Sólo te quiero a Ti”. Enseguida, nuestro Amado Yeshuá me pidió seguirle, diciendo: “Ven, permíteme mostrarte parte de lo que te tengo reservado”. Pues hermano, todo lo que he escrito es paja en comparación con lo que vi». Queda claro que, Tomás de Aquino fue invitado a entrar en el Samadhi Profundo, en donde todo lo que pensábamos acerca del Más Allá cobra claridad y entonces nos percatamos que ¡NADA ES COMO PENSAMOS!!!).

QUIETUD PLENA

Lo que hace casi imposible ‘Alcanzar Samadhi’ es justamente desear ‘Alcanzarlo’, porque en Samadhi todo deseo debería desaparecer antes de ‘Alcanzar Samadhi’, por lo que, si mantenemos el deseo de ‘Alcanzar Samadhi’ mientras nos ejercitamos para ‘Alcanzarlo’ muy probablemente no lo ‘Alcanzaremos’. Es muy incomodo tratar de explicar esta paradoja porque, ¿cómo es posible esforzarse por ‘Alcanzar’ algo que no se desea? El truco está en reconocer lo que realmente somos: ESPÍRITUS, porque, al tener en claro lo que realmente somos, Samadhi deja de ser un deseo de adquirir algo y pasa a ser el simple ejercicio de caminar para llegar al lugar de donde venimos. Es como cuando dejas de trabajar y te diriges a casa a descansar. Esto explica el porqué nuestro Amado Yeshuá, pese al enorme cansancio físico que pudiera haber ‘Experimentado’ durante sus jornadas misioneras, siempre se apartaba a un lugar en solitario, para entrar en Samadhi, simplemente porque estaba altamente ‘Consciente’ que, si su Espíritu descansaba pues su Cuerpo recuperaría fuerzas para la siguiente jornada.

‘Samadhi es un Estado de Quietud Plena’, en donde el Espíritu descansa plenamente, como descansa el amado en los brazos de su amada, sin esperar nada más allá de ese sublime momento. En ese ‘Estado de Quietud’, el Espíritu se encuentra en Comunicación con El Amor de Amores, pero sin necesidad de pronunciar palabras ni de hacer gestos, sino permaneciendo quieto en La Paz Plena de aquel Glorioso Momento. Pero la quietud de aquel momento no es sinónimo de falta de Comunicación, sino que, por el contrario, la Comunicación es tan Plena que, después de toda sesión de Samadhi, los Espíritus retornan a sus Cuerpos -Naves- más iluminados, como recargados de Energía, de ‘Conocimientos’, de ‘Consciencia’, … de esa Hermosa Paz que Solo nuestro Amoroso Padre Dios nos Puede Dar.

«San Francisco de Asís dijo “Lo que buscas es lo que buscas”. Una vez que hayas visto la luna podrás reconocerla en cada reflejo. El verdadero yo siempre ha estado ahí, está en todo, pero no te has dado cuenta de su presencia. Cuando aprendes a reconocer y permanecer como el verdadero yo más allá de la mente y los sentidos, es posible experimentar asombro en lo más mundano. Nos convertimos en AWE. No intentes liberarte de los deseos porque querer estar libre de los deseos es un deseo. No puedes intentar estar quieto porque tu mismo esfuerzo es movimiento. Date cuenta de la quietud que siempre está presente. Sé la quietud y conoce. Cuando todas las preferencias sean abandonadas, la fuente será revelada, pero no te aferres ni siquiera a la fuente». (Si lo que buscas realmente es Samadhi y te esfuerzas realmente por ‘Alcanzarlo’ con toda seguridad lo ‘Alcanzarás’. Luego, una vez ‘Alcanzado’ podrás reconocer a Samadhi en sus propios reflejos. Los ‘Reflejos de Samadhi’ se evidencian en la espiritualidad de aquellos que han ‘Alcanzado Samadhi’, quienes, con sus modos de hablar, de tratar, … de vivir, dejarán evidencia de La Paz que sólo en Samadhi es posible adquirir. Los que han ‘Alcanzado Samadhi’, ya sea en esta vida o en vidas anteriores, son aquellos quienes trasmiten continuamente mucha paz y sabiduría, tanto cuanto sus Espíritus ‘Despiertan’ con mucha facilidad cada vez que Reencarnan, aunque, debido al Velo, no estén ‘Conscientes’ de haber ‘Alcanzado Samadhi’.

Con lo anterior les aclaro que, ‘Samadhi es un Estado de Consciencia Espiritual’, que ayuda a nuestros Espíritus a mantenerse iluminados, durante cada Reencarnación, pero ‘Alcanzar ese Estado’ no significa que esos Espíritus ya no requieran Reencarnar en vidas siguientes, tanto cuanto las Reencarnaciones son necesarias para ‘Perfeccionarnos’, lo cual solemos lograr paulatinamente, en el ejercicio de muchas vidas. Samadhi también es un proceso paulatino, cuya intensidad, manifestada en cada vida, dependerá del ‘Nivel de Consciencia’ en el cual nos encontremos en cada vida, pero mientras no lleguemos al último ‘Nivel de Consciencia’ seguiremos Reencarnando. Es por esta razón que algunas personas parecieran haber ‘Alcanzado Samadhi’ sin haberse ejercitado en la meditación ascética mística, simplemente porque sus Espíritus han logrado ‘Ascender a los Niveles Superiores de Consciencia’ que se obtienen al ‘Alcanzar Samadhi’ en alguna vida. De hecho, los Espíritus Superiores le comentaron a Kardec que: “Los Espíritus jamás retroceden en sus ‘Niveles de Consciencia’”, por lo que, si en alguna vida logramos ‘Alcanzar Samadhi’, pues en las siguientes vidas nos será más sencillo ‘Alcanzar Samadhi’, con menos esfuerzos, incluso hasta sin esfuerzo alguno, dependiendo de los ‘Niveles de Consciencia Alcanzados’.

Es lógico inferir que, aquellos que no han logrado ‘Alcanzar Samadhi’, en vidas anteriores, evidentemente requieren de muchísimo más esfuerzo para ‘Alcanzar Samadhi’ que aquellos que ya lo han logrado. Por esta razón exhorto a todos aquellos que estén esforzándose por ‘Alcanzar Samadhi’, a no claudicar en sus esfuerzos, simplemente por ver a otros que lo ‘Alcanzan’ con mucha facilidad, mientras que otros parecen no ‘Alcanzarlo’ por más que se esfuerzan. Samadhi es un proceso paulatino, que incluso se logra en el ejercicio de varias vidas, por lo que, aunque con los esfuerzos que estes realizando en esta vida pareciera que no logras nada, esos esfuerzos con seguridad te ayudarán en la próxima vida a ‘Alcanzarlo’. Lo mismo recomiendo a aquellos a los que se les facilite ‘Alcanzar Samadhi’, gracias a sus esfuerzos en vidas pasadas, NO CLAUDIQUEN EN SUS ESFUERZOS EN LA VIDA PRESENTE, porque ‘Samadhi Pleno’ se ‘Alcanza’ al llegar a los ‘Niveles más Elevados de Consciencia’.

No quiero cerrar este capítulo sin tratar de aclararles lo que creo que Daniel quiere expresar cuando dice: “Nos convertimos en AWE”. Esta frase nos la dice después de señalar que: “Cuando aprendes a reconocer y permanecer como el verdadero yo más allá de la mente y los sentidos, es posible experimentar ASOMBRO en lo más mundano”, por lo que pareciera que, AWE quiere significar lo mismo que significa en algunas redes sociales, lo cual es: “un asombro reverencial”. Es decir, probablemente Daniel nos quiere decir que, cuando aprendemos a reconocernos como lo que verdaderamente somos -ESPÍRITUS- y desde ese Espíritu observamos nuestros Cuerpos y el Mundo que nos rodea, nuestro ASOMBRO por lo que observamos se hace reverencial, tanto cuanto comprendemos la razón por la cual hemos sido revestidos de materialidad.  



Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo


 

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