domingo, 4 de agosto de 2024

SAMADHI II: No es lo que piensas/Parte XI

VIGILANTES EN TODO MOMENTO Y EN TODO TIEMPO

Si bien es cierto que Samadhi pareciera estar haciendo referencia a un Estado de Éxtasis, en la práctica realmente es un ‘Estado de Consciencia’, por lo que no requiere estar en éxtasis para estar en Samadhi. Evidentemente, mantenernos en ‘Estado de Consciencia’ suele ser muy difícil, porque con cualquier pensamiento negativo salimos de Samadhi. De allí que, si realmente deseamos mantenernos en Samadhi nos es preciso estar vigilantes, en todo momento -en esta vida- y en todo tiempo -en las próximas vidas-, de mantener pensamientos siempre positivos -en procura de Samadhi- y evitar todo aquello -discusiones, disgustos, odios, pensamientos negativos, … deseos- que nos hagan perder La Paz, que solo nuestro Amoroso Padre Dios nos puede dar. Vivir la vida estando ‘Conscientes’ de que este Mundo es una simple ‘Ilusión’ nos ayuda a caminar siempre en Paz, tratando de comprender la ‘Incompetencia’ -pocos deseos de ‘Competir’- del resto de nuestros Hermanos -otros Espíritus Encarnados-, que poco se esfuerzan por hacerlo todo bien y que pareciera que si se esfuerzan por tratar de robarnos La Paz.

«Este es el sueño yóguico. En el Cantar de los Cantares, o Cantar de los Cantares de la Biblia hebrea o del Antiguo Testamento, se lee “DUERMO, pero mi corazón despierta”. Esta comprensión de la conciencia eterna e impersonal se refleja en las palabras de Cristo cuando dijo: “Antes que Abraham existiera, YO SOY”. Una conciencia que brilla a través de innumerables rostros, innumerables formas. Al principio es como una llama frágil nacida de las polaridades dentro de ti. Conciencia penetrante masculina con entrega o apertura de la energía femenina. Es delicado y se pierde fácilmente, y hay que tener mucho cuidado para protegerlo y mantenerlo vivo hasta que madure. Samadhi es simultáneamente un estado intemporal de conciencia y una etapa en un proceso de desarrollo en desarrollo. Algo orgánico y que crece en el tiempo. A medida que uno pasa más y más tiempo en Samadhi, en el ahora, en lo intemporal, toma cada vez más dirección del corazón, el Alma o Atman, y menos de la estructura condicionada. Así es como uno se libera de la mente inferior. Libre de pensamiento patológico. El cableado interno cambia. La energía ya no fluye inconscientemente en las viejas estructuras condicionadas, que es otra forma de decir que uno ya no está identificado con la estructura del yo, con el mundo exterior de la forma. Realizar Samadhi requiere un esfuerzo tan grande que se convierte en una entrega total de uno mismo, y una entrega tan abarcadora que es un esfuerzo completo del propio ser; toda la energía de uno. Es un equilibrio entre esfuerzo y entrega, yin y yang. Una especie de esfuerzo sin esfuerzo. El místico y yogui indio Paramahamsa Ramakrishna dijo: “No busques la iluminación a menos que la busques como quien tiene el cabello en llamas busca un estanque”. La buscas con todo tu ser. Durante la práctica de trascender el ego se necesita gran coraje, vigilancia y perseverancia para mantener vivo el embrión. Para no volver a caer en los patrones del mundo. Se necesita voluntad para ir contra la corriente, contra el aplastamiento inexorable de la matriz y las muelas del Samsara. Cada respiración, cada pensamiento, cada acción debe ser para realizar la Fuente. Samadhi no se logra con esfuerzo ni se logra sin esfuerzo. Deja ir el esfuerzo y el no esfuerzo; es una dualidad que sólo existe en la mente». (Tenemos que tener en claro que, ‘Alcanzar Samadhi’ es por mucho muy difícil, tanto cuanto exige de nosotros que lo entreguemos todo por Samadhi, pero después que logramos entrar en Samadhi la primera vez, se nos hace cada vez más sencillo ‘Alcanzar Samadhi’, hasta que finalmente logramos establecernos en Samadhi. Pero, mientras logramos establecernos en Samadhi, siempre existirá la posibilidad de que desistamos de ‘Alcanzar Samadhi’, porque los espejos que habíamos logrado limpiar suelen oscurecerse nuevamente con mucha facilidad. Esto es porque, mientras nos encontremos dentro de un Cuerpo Material, urgido de bienes materiales, siempre se encontrará activa la posibilidad de que nuestros Periespíritus vuelvan a tomar el control de la Nave, colocando a nuestros Espíritus en un profundo sueño. La verdad es que, nuestros Periespíritus logran identificarse tan plenamente con las necesidades del Cuerpo por los bienes materiales, que sienten que son propias del Espíritu y, por mucho que lleguen a hacerse ‘Conscientes’ que no son necesidades del Espíritu, el recuerdo de lo que se siente, al satisfacer las necesidades del Cuerpo, terminan haciendo caer al Periespíritu en los vicios que ya había abandonado. Por esta razón se les denomina ‘vicios capitales’, porque afectan al Periespíritu -y por ende al Espíritu- de la misma forma que los vicios afectan a nuestros Cuerpos. Ocurre entonces que, así como suele suceder en nuestras vidas materiales, cuando estamos luchando por dejar algún vicio, a nuestros Periespíritus les ocurre algo parecido, por lo que, cuando al Cuerpo se le presenta la oportunidad de vivir alguna Experiencia que signifique la posibilidad de caer nuevamente en algún ‘vicio capital’, nuestros Periespíritus suelen decir: “Una vez más no importa. Es solo una probadita. Sé que no me volveré a enviciar…” y, tal y como nos ocurre en la vida material, terminan nuestros Periespíritus sucumbiendo ante el vicio y nuestros Espíritus vuelven a caer en letargo.

Es por esta razón que Daniel pareciera estar jugando con las palabras, al decir: “Una especie de esfuerzo sin esfuerzo”, porque cuando estamos posesionados verdaderamente en Samadhi, “uno ya no está identificado con la estructura del yo”, porque nuestro ‘Ego’ o ‘Periespíritu’ se encuentra totalmente deslastrado de los vicios capitales y, consecuentemente, se identifica plenamente con lo que realmente es: ESPÏRITU. De allí que, lograremos establecernos en Samadhi cunado sobre nuestros Periespíritus no queden rastros de las manchas que lo cubrían -vicios capitales-, por lo que será tan transparente que nos dejará ver el verdadero brillo del Espíritu, lo cual será lo que se verá en todos los ‘espejos’, de la hermosa Flor de Loto. A partir de ese precioso momento el “esfuerzo será sin esfuerzo”, porque estaremos en Samadhi siempre -mientras comemos, dormimos, trabajamos, … vivimos-, sin necesidad de colocarnos en el estado de meditación, que requeríamos antes de ingresar en Samadhi. Pero mientras no estemos verdaderamente establecidos en Samadhi, el esfuerzo por ‘Alcanzar a Establecernos en Samadhi’, debe ser constante, porque con cualquier deseo de lo material, podemos volver a caer en los vicios capitales. Por esto Daniel nos comenta que: “Durante la práctica de trascender el ego se necesita gran coraje, vigilancia y perseverancia para mantener vivo el embrión. Para no volver a caer en los patrones del mundo. Se necesita voluntad para ir contra la corriente, contra el aplastamiento inexorable de la matriz y las muelas del Samsara”, porque, con cualquier deseo de Mundo, volveremos a caer en la dualidad de nuestras existencias. Hermosamente Daniel nos dice: “Es delicado y se pierde fácilmente, y hay que tener mucho cuidado para protegerlo y mantenerlo vivo hasta que madure”, porque solamente cuando madure, cuando nos establezcamos plenamente en Samadhi, es que podemos dejar de esforzarnos, tanto cuanto nuestros ‘Egos’ dejarán de existir y la dualidad ‘Espíritu/Cuerpo’ se desvanecerá.)

AMAR A DIOS MÁS QUE AL MUNDO

Ciertamente, podemos encontrarnos en Samadhi sin necesidad de encontrarnos en posición de meditación, pero para llegar a estar en Samadhi, como parte de nuestra cotidianidad, es preciso primero ‘Alcanzar a Samadhi’ mediante ejercicios de meditación, ascéticos místicos, que nos ayuden a tener ‘Acceso a Samadhi’. Luego, después de una buena cantidad de ‘Accesos a Samadhi’, a través de los ejercicios ascéticos místicos, en algún momento Samadhi se activará en nosotros, sin necesidad de realizar los ejercicios ascéticos místicos. Pero, hasta que llegue este Hermoso Momento, nos es necesario ejercitarnos continuamente, día tras día, con mucho esfuerzo, para lograr hacernos ‘Conscientes’ de una sola realidad: SOLO NUESTROS ESPÍRITUS EXISTEN Y LO DEMÁS ES UNA BURDA ILUSIÓN.

«La realización real del Samadhi es tan simple e indiferenciada que siempre se malinterpreta a través de un lenguaje que es inherentemente dualista. Sólo hay una conciencia primordial que despierta como mundo, pero ha sido oscurecida por muchas capas de la mente. Como el Sol escondido detrás de las nubes, a medida que se cae cada capa de la mente, se revela la esencia de uno. A medida que se abandona cada capa de la mente, la gente lo llama Samadhi diferente. Le dan nombres a diferentes experiencias o diferentes tipos de fenómenos, pero Samadhi es tan simple que cuando te dicen qué es y cómo realizarlo tu mente siempre lo perderá. En realidad, el Samadhi no es simple ni difícil; es sólo la mente la que lo hace así. Cuando no hay mente no hay problema, porque la mente es lo que necesita detenerse antes de realizarse. No es un suceso en absoluto. La enseñanza más concisa del Samadhi quizás se encuentre en esta frase: Quédate quieto y conoce». (La Flor de Loto que envuelve la Joya tiene muchas capaz, por lo que, cada vez que logramos lustrar los ‘espejos’ de alguna capa, este sector de la Flor de Loto brilla tanto que nos parece que estamos en Samadhi, pero apenas es un paso más hacia Samadhi. Luego, como Daniel nos ha venido comentando, si no nos enamoramos plenamente de todo el Proceso, lo más probable es que, habiendo ‘Avanzado’ un paso, retrocedamos dos, porque con cualquier pensamiento dualista, que vuelva a manchar algunos de los ‘espejos’, nos podemos alejar del Verdadero Samadhi. A Samadhi llegaremos cuando todas las capas de la Flor de Loto estén brillando intensamente y, en ese Hermoso Momento,Quédate quieto y conoce, por que en ese ‘Precioso Momento’ todos los pensamientos dualistas desaparecen y nos queda el ‘Conocimiento Pleno’, aceptado sin las dudas propias de nuestros pensamientos.

Mientras les escribo estas letras, estoy escuchando música cristiana, y, en la canción que recién culminó, el mensaje central es la invitación de nuestro Amoroso Padre Dios para sentarnos a La Mesa con Él. La siguiente canción, que oigo en este momento, nos habla acerca de las Sensaciones Maravillosas al estar cerca de nuestro Amoroso Padre Dios. Ambas canciones me motivaron a escribirles lo siguiente: SAMADHI ES UNA INVITACIÓN DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS PARA ACERCARNOS A ÉL y esta Invitación nos la hace a todos nosotros, pero solo algunos pocos responden a la Invitación Conscientes de lo que significa y están dispuesto a realizar todo el difícil Proceso de deslastrarse de todo deseo material. Algunos otros manifiestan que asistirán a El Festín de El Rey, pero algo dudosos de poder asistir, porque, de alguna forma o manera, saben lo que significa. Muchísimos otros simplemente no logran ni siquiera leer la Tarjeta de Invitación, porque les parecen más importantes las cartas que reciben de sus conocidos y echan a un lado la carta de aquel a quien no conocen. Los de este último grupo, que llegan a abrir la Carta de Dios, casi con seguridad apartarán el resto de las cartas recibidas y tratarán de indagar Quién Es Ese Dios. Algunos de estos logran interesarse en ‘Conocer a Aquel que los está Invitando a El Banquete’ y comienzan a prepararse para asistir, pero otros, quizás demasiados, pierden el interés casi inmediatamente y tiran la Carta de Dios a un lado, para dedicarse a leer las cartas de sus conocidos.

Son muchísimos los que se pierden El Banquete de ‘Alcanzar Samadhi’, porque los agites del día a día, en el Mundo Material que conocemos, son como nubes tapando el Sol y, muchas de esas nubes son en extremo densas y difíciles de disipar -padres, hijos, familia, amigos, estudios, trabajos, … vida-. Aceptar la Invitación de ‘Alcanzar Samadhi’ significa rechazar las invitaciones del Mundo Material. Aceptar la Invitación de ‘Alcanzar Samadhi’, es comprender todas las Parábolas de nuestro Amado Yeshuá, acerca de El Reino de los Cielos, y estar dispuestos a esforzarse por ‘Alcanzarlo’: «Todo aquel que esté dispuesto a dejar a su padre y a su madre… Entren por la Puerta Angosta… Vendan todo lo que tienen para comprar la Hermosa Joya… CUMPLAN CON LA VOLUNTAD DE NUESTRO PADRE…»Y cuando me refiero a comprender me refiero a hacernos ‘Conscientes’ de lo que se nos está pidiendo, para lograr ‘Alcanzar Samadhi’, porque no se nos está diciendo que dejemos a nuestros padres en el abandono, sino que se nos está diciendo que debemos “estar dispuestos” a dejarlos, lo que significa que nuestro amor por ellos no debe impedirnos esforzarnos por ‘Alcanzar Samadhi’. Se nos está diciendo que nos esforcemos por ser diferentes al común de la gente, que dedican su vida a poseer bienes materiales. Se nos está diciendo que le otorguemos más valor a las cosas espirituales que a las cosas materiales… SE NOS ESTÁ EXORTANDO A AMAR MÁS A DIOS QUE AL MUNDO). 



Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo 



 

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