sábado, 19 de agosto de 2023

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte XXXV

XXXV.MUNDO ESPÍRITA O DE LOS ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo IX: INTERVENCIÓN DE LOS ESPÍRITUS EN EL MUNDO CORPORAL / Parte IV

UN MAESTRO PARA CADA ALUMNO 

(249): 507. ¿Todos los Espíritus protectores pertenecen a la clase de Espíritus superiores? ¿Puede haber entre aquéllos los que pertenezcan a grados intermedios? Un padre, por ejemplo, ¿podrá llegar a ser el Espíritu protector de su hijo? – “Es posible, pero la protección supone cierto grado de elevación, y un poder o virtud suplementaria concedida por Dios. El padre que protege a su hijo puede ser él mismo asistido por un Espíritu más elevado”. (De hecho, la Misión de un padre es la de proteger y guiar a su hijo y, para lograr esto, cuanta con la Asistencia de su Ángel Guardián, el cual es el Espíritu Elevado que se le Asignó al padre para que cumpla con sus responsabilidades. Luego, no es culpa del Ángel Guardián si el papá de ese niño decide no hacer caso de las recomendaciones de su Ángel Guardián).

509. Los hombres en estado salvaje o de inferioridad moral ¿poseen asimismo sus Espíritus protectores? Y en caso afirmativo ¿son esos Espíritus de un orden tan elevado como los que asisten a los hombres muy adelantados? – “Cada hombre tiene un Espíritu que vela por él, pero las misiones son relativas a su objeto. No daréis un profesor de filosofía a un niño que está aprendiendo a leer. El progreso del Espíritu familiar sigue al del Espíritu protegido. Aun teniendo un Espíritu Superior que vele por vosotros, podéis por vuestra parte pasar a ser el protector de un Espíritu que os sea inferior, y los progresos que le ayudéis a lograr cooperarán a vuestro propio adelanto. Dios no pide al Espíritu más de lo que corresponda, según sus fuerzas y el grado que haya alcanzado”. (Se confirma lo anterior al señalar que: El ‘Progreso’ del Espíritu Familiar -papá, mamá, tíos, hermanos mayores, …-, de alguna forma o manera, depende del ‘Progreso’ que ‘Alcancen’ aquellos que les han Asignado para proteger y guiar -hijos, sobrinos, hermanos menores, …- y, para lograr tan loable Misión, cuentan con la Asistencia de sus propios Ángeles Guardianes. De allí la importancia de solicitar continuamente la Asistencia de nuestros Ángeles Guardianes, a los fines de cumplir con nuestras Misiones, tanto cuanto, el lograr sacar adelante con mucho bien a nuestros protegidos -hijos, sobrinos, hermanos, …- nos ayuda a ‘Progresar’ en nuestro propio ‘Perfeccionamiento’. Ahora bien, con este señalamiento, los Espíritus Superiores no están estableciendo que nuestros hijos no tengan Asignados Ángeles Guardianes, sino que nos están recordando a los padres la importante Misión que debemos cumplir, para con nuestros hijos, a los fines de capacitarlos para dejarse guiar por sus respectivos Ángeles Guardianes.

También aclaran, los Espíritus Superiores, que, incluso a los Espíritus Encarnados de inferioridad moral -poco esforzados por ‘Perfeccionarse’- se les Asigna un Ángel Guardián, el cual ciertamente es un Espíritu que ha logrado cierto ‘Perfeccionamiento’, que le permite Asistir a otros Espíritus poco ‘Perfeccionados’. Esto es porque, a cada Espíritu Encarnado le Asignan un Ángel Guardián acorde con el ‘Nivel de Perfeccionamiento’ del Espíritu Encarnado, en atención a que, aquello en lo que le puede Asistir o Guiar su ángel Guardián, no puede superar en mucho el grado de ’Conocimiento Alcanzado’ por el Espíritu Encarnado, a los fines de no exceder o superar las fuerzas del Espíritu Encarnado. Y no es que, el Ángel Guardián, que se le Asigne a un Espíritu Encarnado de inferioridad moral, sea ignorante, sino que, es un Espíritu Elevado aún en ‘Perfeccionamiento’, pero que ya ‘Alcanzó’ un ‘Niveles de Consciencia’ que le permite bajarse de la Samsara y que lo hace Merecedor de ser un Espíritu Guía, para los que se encuentran en los ‘Niveles Inferiores de Consciencia’.

Es lógico suponer que esto sea así porque, los Espíritus que recién han alcanzado los ‘Niveles de Consciencia’, que les hacen meritorios de no tener que volver a Reencarnar, son los Espíritus que tienen el ‘Conocimiento’ necesario y suficiente para ayudar a otros a lograr lo propio, tanto cuanto ellos lo lograron y pueden indicar a otros Espíritus qué medidas tomar para lograr llegar a ese ‘Nivel de Consciencia’. Al Ayudar a otros Espíritus a ‘Alcanzar’ ese ‘Nivel de Consciencia’ que ya ‘Alcanzó’ el Ángel Guardián, se ayuda a sí mismo a continuar ‘Progresando’, porque va dándole soluciones más idóneas a las Pruebas a las que son sometidos sus protegidos. Es lógico suponer también que, a aquellos Espíritus Encarnados cuyas Almas se encuentran en los ‘Niveles de Consciencia’ cercanos a aquellos en los cuales ya no es necesario Reencarnar, se les Asignará como Ángeles Guardianes a aquellos Espíritus cuyas Almas se encuentren en ‘Niveles de Consciencia Superiores’, en atención a que el Espíritu Encarnado que le Asignan para Proteger y Guiar, puede soportar y comprender el ‘Conocimiento’ que su Ángel Guardián le puede suministrar.

Lo anterior se hace evidente en nuestra propia cotidianidad. Ciertamente, un maestro de sexto grado puede darle clases a un alumno de primer grado, pero ocurrirá que, el maestro no podrá enseñarle, a ese alumno de primer grado, los ‘Conocimientos’ correspondientes al sexto grado, porque de hacerlo probablemente haría que la cabeza del niño explotara o por lo menos decidiera no ir más al colegio, debido a que no comprende ni un poquito de lo que le intenta comunicar el maestro de sexto grado. Ese mismo maestro de sexto grado, pese a sus muchos conocimientos, se le dificultaría muchísimo el tratar de darle clase a un universitario, tanto cuanto no posee los ‘Conocimientos’ para ayudar a un alumno que ha superado la primaria y el bachillerato. De la misma forma ocurre con la designación de nuestros Ángeles Guardianes, los cuales, pese a ser todos ellos Espíritus Elevados, que se han hecho meritorios de no tener que volver a Reencarnar, no todos tienen el mismo ‘Nivel de Consciencia’, por lo que son Asignados según el ‘Nivel de Consciencia’ que el Espíritu Encarnado requiere para seguir ‘Progresando’. Así pues, a los que han logrado superar los exámenes -Pruebas- del primer grado, se les Asignará, en la próxima vida, un maestro de segundo grado y así sucesivamente. Y claro que, así como suele ocurrir en nuestra cotidianidad, es posible que a nuestro maestro de primer grado le Asignen dar clases de segundo grado, en atención a haber superado las Pruebas que lo hacen meritorio de ’Ascender de Grado’, lo cual quizás logró mientras nos ayudaba a nosotros a superar el primer grado).

COLECTIVOS DE SIMILARES

(252): 518. Puesto que los Espíritus son atraídos hacia los individuos por sus simpatías, ¿lo son igualmente hacia las reuniones de personas, por causas particulares? – “Los Espíritus acuden con preferencia a los lugares donde hay semejantes suyos. En estos sitios se hallan más cómodos y están más seguros de que se les escuchará. El hombre atrae hacia él a los Espíritus en virtud de sus tendencias, ya se encuentre solo o forme un todo o ente colectivo, como pueden serlo una sociedad, una ciudad o un pueblo. Hay, pues, sociedades, ciudades y pueblos que son asistidos por Espíritus más o menos elevados, según el carácter y las pasiones en ellos dominantes. Los Espíritus imperfectos se alejan de aquellos que les rechazan. De lo que resulta que el perfeccionamiento moral de un todo colectivo, así como el de los individuos aislados, tiende a ahuyentar a los malos Espíritus y atraer a los buenos, los cuales alientan y mantienen el sentimiento del bien en las masas, de la manera que los otros pueden inspirar en ellas las bajas pasiones”. (Esta es la razón por la cual, en algunos países se lograron concentrar altos índices de moralidad y de convivencia social, que hizo de esos países lugares deseables para establecerse a personas de alta moral. Suiza, Suecia, Ámsterdam, Canadá, … y muchos otros tantos países, se erigieron como sociedades altamente moralistas, que lograron establecer Normas, a los fines de organizarse socialmente, para que todos sus ciudadanos lograrán vivir en paz y en armonía, en donde cada uno de sus habitantes solían tratarse como verdaderos hermanos.

No obstante, como en donde está Dios nunca falta el diablo, al iniciarse la era de la globalización, estos otrora países altamente organizados, comenzaron a compartir abiertamente con otras sociedades más acostumbradas al desorden social y, como es más sencillo ser desordenados que ordenados, los jóvenes de esas otrora sociedades organizadas, comenzaron a rebelarse en contra del orden establecido, empujando a sus sociedades hacia el pujante caos de las sociedades menos organizadas. Como dato curioso, las sociedades que lograron desarrollar sistemas de convivencia social, por alguna extraña razón, comenzaron a presentar precarios índices de natalidad, lo que conllevó a sus gobiernos a tomar medidas para evitar quedarse sin ciudadanos y comenzaron a invitar a los jóvenes de sociedades menos organizadas a emigrar a sus países, de ser posible con hijos, y estos jóvenes, además de llevar a esos países organizados a sus hijos, se llevaron sus malas costumbres, las cuales comenzaron a copiar los jóvenes de las otrora sociedades organizadas. Esta disminución del índice de natalidad en esos países otrora organizados, quizás se debió a la poca cantidad de Espíritus ‘Avanzados’ para Reencarnar en esos países.

Hoy en día, difícilmente podemos afirmar que exista un país en donde sus ciudadanos se traten como verdaderos hermanos. De hecho, en esos países en donde la moral y la convivencia social eran el comportamiento común de sus ciudadanos, hoy en día son los países en donde el deterioro social llega a ser incluso más marcado que en los países en donde los ciudadanos suelen poseer Espíritus de moral muy baja. Luego, como los Espíritus jamás pueden retroceder en sus ‘Niveles de Consciencia’, sólo podemos concluir que, o bien muchos Espíritus se estancaron en los ‘Niveles Inferiores de Consciencia’ y no siguieron ‘Perfeccionándose’ o muchos Espíritus ignorantes, que nunca habían Encarnado, decidieron Encarnar y esto significó un alto incremento de ‘personas’ con poca moral, que, de alguna forma o manera, lograron estancar el ‘Perfeccionamiento Colectivo de la Humanidad’).

519. Las aglomeraciones de personas, tales como sociedades, ciudades y naciones, ¿tienen sus Espíritus protectores especiales? – “En efecto, porque esos conglomerados constituyen individualidades colectivas que marchan movidas por un objetivo común y que necesitan de una dirección superior”. (Pero el olvido colectivo de los Espíritus Protectores, permitió el deterioro de las sociedades, tanto cuanto las ‘personas’ dejaron de solicitar la Asistencia de sus Espíritus Protectores). 


Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo




 

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