martes, 7 de enero de 2025

DOMINIOS DE LA MEDIUMNIDAD – ANDRÉ LUIZ / Parte V

EL VELO ES UNA DIFICULTAD QUE DEBE SER SUPERADA

Tengo por cierto que, lo que nos dificulta ‘Perfeccionarnos Espiritualmente’ es El Velo que se nos coloca antes de Reencarnar, que no nos permite recordar ni siquiera lo que verdaderamente SOMOS -ESPÍRITUS-. Consecuentemente, al no recordar que NO SOMOS EL CUERPO QUE HABITAMOS COMETEMOS EL ERROR DE IDENTIFICARNOS CON LAS NECESIDADES DE ESE CUERPO Y NOS ESFORZAMOS POR COMPLACERLE. Esta triste realidad ha venido ACUMULANDO DISCORDIAS ENTRE MUCHOS ESPÍRITUS, QUE NO LES PERMITEN ‘PERFECCIONARSE ESPIRITUALMENTE’. Luego, no estoy estableciendo que El Velo sea algo realmente malo, sino que es un obstáculo que debemos superar, ESFORZÁNDONOS POR RECONOCER Y ACEPTAR LO QUE VERDADERAMENTE SOMOS, A PESAR DE QUE NO SEA EVIDENTE A NUESTROS SENTIDOS CORPORALES.

El Velo tampoco nos deja recordar lo que hemos venido a hacer a este Mundo, pero esto no significa que haya sido un error de nuestro Amoroso Padre Dios el colocarnos El Velo antes de Reencarnar, porque sin El Velo no tendría chiste El Gran Juego. LA IDEA CENTRAL DE EL GRAN JUEGO ES LA COMPETENCIA ENTRE NOSOTROS -ESPÍRITUS- POR ‘PERFECCIONARNOS ESPIRITUALMENTE’ y sin El Velo La Competencia no sería justa, porque quizás le daría enormes ventajas a los que se han venido destacando y a los que no quizás los desanimaría. GRACIAS AL VELO TODOS ESTAMOS OBLIGADOS, POR IGUAL, A ESFORZARNOS POR LOGRAR ‘PERFECCIONARNOS ESPIRITUALMENTE’. De hecho, hay Espíritus que se han venido destacando en varias vidas y que en algunas vidas dejan de destacarse, simple y llanamente porque no recuerdan qué tan ‘Avanzados’ van, así como hay Espíritus poco ‘Progresados’ que, al no saber que tan atrasados van, se animan a ‘Perfeccionarse Espiritualmente’. De manera que, EL PROBLEMA NO ES REALMENTE EL VELO, SINO QUE EL PROBLEMA REALMENTE ES EL ESPÍRITU CUANDO NO TIENE GANAS DE COMPETIR, porque desde muy antiguo sabemos lo que Somos así como también sabemos que debemos ser Buenos, por lo que es concluyente que El Velo no es el problema.

El Libro “Dominios de la Mediumnidad” básicamente trata sobre la explicación de cómo funciona la Mediumnidad y acerca del difícil trabajo de los Médiums, el cual exige una amplia preparación, sino se desea ser arrastrados por las Bajas Frecuencias Vibracionales  de los ‘Espíritus Vampiros o Carroñeros’. Al respecto, el Asistente les comentó a los ‘Aprendices’: «Los dones mediúmnicos valiosos, naturalmente, no se improvisan. Como todas las edificaciones preciosas, reclaman esfuerzo, sacrificio, voluntad, tiempo... Y sin amor ni dedicación, no será posible la creación de grupos de Mediumnidad meritorios para las tareas de intercambio». En el Libro se mencionan algunos casos tratados por ciertos Médiums, durante una jornada de Servicio Mediúmnico. Hermosamente, en atención a la presencia de los ‘Aprendices’ André e Hilario, nuestro Amoroso Padre Dios Dispuso que ese día asistieran una gran variedad de enfermos espirituales, a los fines de que André Luiz pudiera hablar del tema “Dominios de la Mediumnidad” ampliamente. De hecho, el Instructor le aseguró a Hilario: «El azar no interviene en los designios superiores. No nos acercamos los unos a los otros sin alguna razón».

Resultó que, al Centro De Asistencia Espiritual, en el cual se encontraban André e Hilario, llegó un caso grave de ‘Posesión’, del cual les quiero hacer algunos comentarios. Llegó acompañado de su anciana madre un hombre llamado Pedro, el cual traía de rastra un Espíritu cargado de mucho odio por Pedro. «Por muchos años, él y su adversario permanecieron en las zonas purgatorias sosteniendo un franco duelo. En la actualidad, tal situación mejoró. Como ocurre en muchos procesos semejantes, los reencuentros de ambos son ahora más espaciados, dando lugar al fenómeno que observamos por la razón que el muchacho aún trae el cuerpo periespiritual provisionalmente lesionado en importantes centros». Lo que deja en evidencia el terrible drama de muchos Espíritus quienes, al no perdonar los desagravios recibidos terminan enfrascados en discordias que llegan a hacerse eternas, maltratando nefastamente la condición de sus espíritus. De hecho, nuestro amigo Áulus comentó: «Nuestro amigo está oprimido por una importante cantidad de deudas que trae del pasado, y nadie puede avanzar libremente hacia el porvenir sin saldar los compromisos del ayer. Por ese motivo, Pedro trae consigo una aflictiva Mediumnidad de prueba, pues es de ley que nadie se emancipe sin pagar lo que debe. En rigor debe ser tratado como un enfermo que necesita de cariño y asistencia adecuada».

Nos cuenta Áulus que, «Pedro era un médico que abusaba de la misión de curar. Un análisis mental particularizado lo ubica actuando en numerosas aventuras deshonestas. El perseguidor que actualmente domina su personalidad era su hermano consanguíneo, a cuya esposa nuestro amigo enfermo de hoy intentó seducir. Para ello actuó de diversas maneras, pues además de perjudicar al hermano en todos sus intereses económicos y sociales logró su internación en un hospicio, en el que permaneció por muchos años aturdido e inútil, a la espera de la muerte. Desencarnando y encontrándole en posesión de su mujer, enloqueció de odio, y con él alimentó sus actos. Golpeó y abatió luego sus existencias y les aguardó más allá de la tumba, donde los tres se iban a reunir para iniciar un angustioso proceso de regeneración».

Según lo veo yo, esta terrible discordia, entre dos Hermanos en Espíritu que también fueron hermanos carnales, se hubiera podido evitar si, tanto uno como el otro, mantuvieran presente lo que realmente Son -Espíritus-. Si se hubieran hecho ‘Conscientes’ de que SOMOS ESPÍRITUS REVESTIDOS DE MATARIALIDAD PARA TENER ‘EXPERIENCIAS DE VIDA QUE NOS PROVEAN DEL CONOCIMIENTO NECESARIO PARA ASCENDER A LOS ALTOS NIVELES DE CONSCIENCIA QUE NOS AYUDEN A ACERCARNOS A NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS’ ENTONCES NO SE HUBIERAN ENFRASCADOS EN LOS APEGOS POR UNA MUJER QUE SÓLO ESTABA PRESENTE PARA VIVIR CIERTAS ‘EXPERIENCIAS DE VIDA’.

EL JUSTO ‘APRENDIZAJE’

Áulus también comentó que, «La compañera, menos culpable, fue la primera en retornar al mundo, recibiendo más tarde al médico delincuente en sus brazos maternales como un hijo propio, purificando así el amor de alma. El hermano traicionado de otro tiempo aún no halló fuerzas para modificarse y continúa vampirizándole». Por lo que entiendo, la mujer que fue el motivo de la discordia entre dos hermanos, de alguna forma o manera, continuó en su ‘Proceso de Perfeccionamiento Espiritual’, en su siguiente Reencarnación, ‘Planificando con Pedro’ el ser su madre, a los fines de disipar el amor carnal, transformándolo en un amor más espiritual: EL AMOR DE MADRE. Por el contrario, el hermano carnal de Pedro, no se esforzó por superar el odio que se generó en él y decidió no Reencarnar, para entonces atormentar a su Hermano Espiritual, por causa de un apego material.

Ocurre entonces que, al no aceptar lo que verdaderamente Somos y al no reconocer lo que hemos venido a hacer a este Mundo, «Penetramos, ineludiblemente, en el infierno que creamos a los demás, a fin de experimentar, por nuestra parte, el fuego con que atormentamos al prójimo. Nadie puede eludir la justicia. Las reparaciones pueden ser prorrogadas en el tiempo, pero siempre se realizan». El caso es que, esa dura ‘Experiencia de Vida’, consecuencia del deseo carnal por una mujer, degeneró en una discordia entre Hermanos, cuando lo que se pretendía era que justamente ‘Aprendieran’ de la fragilidad del amor carnal. Pareciera que esto lo hubiera comprendido la mujer quien, al desencarnar y volver a Encarnar, optó por vivir la ‘Experiencia de un Amor más puro’, evitando quedarse apegada de lo simplemente carnal. Pedro pareciera que también lo comprendió, tanto cuanto optó por ‘Planificar’ el amar ahora como hijo, pero definitivamente el hermano de Pedro no logró comprender que el amor carnal es perecedero.

No obstante, pareciera que la discordia del hermano de Pedro, de alguna forma o manera, era justa, porque jamás recibieron de parte de Pedro alguna compensación o por lo menos intentos de ser perdonado, como si jamás hubiera comprendido que ofendió a su hermano, al no solamente arrebatarle a su amada esposa, sino por haberlo encerrado en un hospicio, como si estuviera loco, a los fines de poder apropiarse de su amada esposa. Que esto sea un llamado de atención para todos nosotros, porque muchos hay quienes cometen faltas en contra de sus hermanos y luego continúan con sus tratos normales, como si jamás hubieran ofendido a sus hermanos, despreocupándose de pedir perdón y mucho menos de procurar resarcir, de alguna forma o manera, el daño infringido con el agravio. Recuerden siempre que TODA ACCIÓN TIENE UNA REACCIÓN Y LOS AGRAVIOS COMETIDOS DEBEN RESARCIRSE DE ALGUNA FORMA O MANERA, POR LO QUE DEBEMOS SER DILIGENTES EN NUESTRAS SOLICITUDES DE PERDÓN PARA EVITAR ARRASTRAR DESAGRAVIOS A VIDAS FUTURAS.

LA IMPORTANCIA DEL AMOR ESPIRITUAL

Me llamó profundamente la atención que, todos los casos tratados por los Médiums, durante esta jornada de ser vicio y ‘Aprendizaje’ a la que asistieron André e Hilario, fueron resueltos con el Ejercicio Sanador del Amor Espiritual. De hecho, al intentar asistir a un Espíritu altamente arraigado a sus ‘Experiencias Materiales Degenerativas’, los Médiums realizaron una oración solicitándole a nuestro Amado Yeshuá el que les ayudara a no ver a ese horrible Espíritu como el degenerado ser, que tanto daño hizo a otros durante sus vidas pasadas, sino que les llenara de Su Amor Fraternal para que lo vieran como lo que realmente es UN HERMANO SUFRIENDO. Según mi mundana visión de los acontecimientos, yo hubiera solicitado la Presencia de los Arcángeles para que destruyeran a aquel vil Espíritu Carroñero, pero los Médiums solicitaron fue un Amor muy Grande por ese Espíritu Sufriente y fue precisamente ese Amor Fraternal lo que permitió que ese Espíritu Carroñero se desprendiera de aquel a quien le estaba absorbiendo energía.

Me recordó este episodio lo que los Espíritus Superiores le comentaron a Kardec: “NINGÚN ESPÍRITU ES MALO EN REALIDAD, SINO QUE ALGUNOS SIMPLEMENTE ESTÁN ENFERMOS DE MATERIALIDAD”. De hecho, cuanto más ‘Alto es el Nivel de Consciencia Alcanzado por un Espíritu mayor es el Amor que Manifiesta por el resto de sus Hermanos y sobre todo por los más débiles los cuales suelen ser los que observan comportamientos más malvados, a nuestros ojos materialistas, pero que, a los Ojos del Espíritu, son comportamientos propios de los Espíritus altamente ignorantes o poco ‘Perfeccionados’. Luego, para un Espíritu Superior, la ignorancia que Manifiestan sus Hermanos es similar a la ignorancia de un niño recién nacido y enfermo, que no logra comprender sus dolencias y por lo cual llora y patalea desesperadamente. Consecuentemente, en vez de molestarse y despreciar a esos Espíritus Ignorantes, los Espíritus Superiores sienten ‘Alta Compasión’ por esos Espíritus Ignorantes y tratan de Asistirles, a los fines de que reconozcan sus fragilidades e ignorancias y se ‘Acerquen a la Luz de La Verdad y del Amor’ y así salgan de sus ignorancias.

El ’Amor por nuestros Hermanos -el resto de los Espíritus-’ es tan importante que, el Más Superior de todo los Espíritus Superiores, nuestro Amado Yeshuá, nos exhortaba a “AMAR A NUESTROS ENEMIGOS”, simplemente porque en el interior de aquellos que consideramos nuestros enemigos se encuentra un Hermano nuestro, sufriendo las dolencias de sus vicios, lo que debería movernos a asistirles en vez de maltratarles. Pero como comprendo que nuestros ‘Egos’ no nos permiten ver en nuestros enemigos a un ‘Hermano Enfermo y Sufriente’, yo no les exhortaré a amarlos, pero si les pido encarecidamente que, por el bien de cada uno de ustedes, por lo menos les perdonen sus desagravios u ofensas y que no alberguen en sus Espíritus ningún tipo de odio en contra de aquellos que pareciera se han declarado sus enemigos, porque este odio es más venenoso para sus propios Espíritus que para el Espíritu de aquellos que los adversan, quienes de hecho ya se encuentran enfermos y sufriendo, por lo que deberíamos movernos a asistirles, por lo menos con nuestras oraciones, solicitando la Asistencia Divina para que sean sanados de sus enfermedades y dolencias. Si tus oraciones por aquel Hermano Sufriente se llegan a hacer ‘Conscientes’ entonces habrás logrado amar a tus enemigos, pero si no logras hacerte ‘Consciente’ pues a lo menos estarás ejercitando para no anidar odios innecesarios en tu Espíritu.         


Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo



 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario