lunes, 2 de octubre de 2023

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte XLI

XLI.MUNDO ESPÍRITA O DE LOS ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo IX: INTERVENCIÓN DE LOS ESPÍRITUS EN EL MUNDO CORPORAL / Parte X
LIBRE ALBEDRÍO

Los Espíritus que durante su proceso evolutivo han adquirido el Libre Albedrío lo mantienen en adelante, así sea para ejecutar únicamente el mal, incluso en los períodos en los que permanezcan desencarnados.

(261): 541. En una batalla ¿hay Espíritus que asisten y sostienen a cada bando? – “En efecto, y que estimulan su coraje”. (Me imagino que, así como ocurre durante una tormenta, durante el fragor de una guerra habrá Espíritus animando a un bando o a otro, ya sea por recién estar desencarnado de algún bando -muertos durante las batallas- o por sus afinidades pasadas con alguno de los bandos).

542. En una guerra la justicia está siempre de un solo lado. ¿Cómo hay Espíritus que toman partido por el bando que no tiene razón? – “Bien enterados estáis de que existen Espíritus que no buscan sino la discordia y la destrucción. Para ellos, la guerra es la guerra: poco les interesa la justicia de la causa. (En atención al Libre Albedrío que recibieron en alguna Reencarnación, ciertos Espíritus desencarnados que han escogido ser malos y procuran avivar la discordia entre los hombres, a los fines de evitar que otros Espíritus Progresen y así tener con quien compartir en los Niveles Inferiores en donde se encuentran).

544. Algunos Espíritus malos ¿podrían sugerirle combinaciones erróneas con el propósito de causar su derrota? – “Sí, pero ¿no posee él acaso su libre arbitrio? Si su juicio no le permite distinguir una idea acertada de una falsa, sufrirá las consecuencias de ello, y en tal caso haría mejor en obedecer que en ordenar”. (Suele ocurrir que, muchas veces movidos por las influencias de los Espíritus los comandantes de las tropas, durante una batalla, suelen tomar malas acciones, que resultan en la pérdida de la batalla. En efecto, esta mala decisión siempre es la consecuencia de el mal uso que, aquellos malos comandantes, dan de su Libre Albedrío, por lo que no le podemos echar la culpa a los Espíritus que le susurraron a esos comandantes los planes errados).

LA MUERTE NO ES INSTANTÁNEA

Suele ocurrir que, cuando una persona muere, hay Espíritus que tardan en enterarse de que el tiempo de vida de el cuerpo que habitan ya culminó, consecuentemente, el Espíritu tarda en separarse de su nave -cuerpo-, simplemente porque no se ha enterado que ya su tiempo de vida terrena culminó o porque desea seguir viviendo, por el hecho de haberse acostumbrado a su vida terrenal en ese cuerpo. Esta noción del ‘desconocimiento de haber muerto’ es necesario tenerla en cuenta a la hora de morir, porque pudiera ocurrir que, los familiares del difunto, decidan cremar ese cuerpo, lo que, de alguna forma o manera, haría que el Espíritu sufriera las sensaciones dolorosas de una cremación. De allí que, tomemos consciencia de que al morir debemos abandonar inmediatamente ese saco pesado, al que nos acostumbramos a llamar cuerpo.

(262): 547. Los Espíritus que se combatían cuando estaban vivos, una vez muertos ¿siguen reconociéndose como enemigos y se encarnizan aún unos contra otros? – “En tales momentos el Espíritu no se encuentra nunca tranquilo. En el primer instante puede todavía querer mal a su enemigo, e incluso perseguirlo. Pero, cuando ha aclarado sus ideas, comprende que su animosidad ya no tiene objeto. Con todo, podrá todavía conservar vestigios de ella, según su carácter. (Se refiere este comportamiento al letargo propio de los Espíritus cuando desencarnan, pero no son conscientes que han desencarnado. Este letargo espiritual suele durar poco tiempo en los Espíritus Avanzados, quienes se hacen ‘Conscientes’ más prontamente de su separación corpórea).

548. El Espíritu que asiste con serenidad a un combate, en calidad de espectador, ¿es testigo de la separación del alma y el cuerpo? Y ¿cómo se le aparece este fenómeno? – “Pocas muertes hay que sean completamente instantáneas. Las más de las veces, el Espíritu cuyo cuerpo acaba de recibir una herida mortal no tiene inmediatamente conciencia de ello. Cuando empieza a recobrarse entonces se puede distinguir al Espíritu moviéndose junto al cadáver. Esto parece tan natural, que la vista del cuerpo muerto no le produce ningún efecto desagradable. Puesto que toda la vida se traslada al Espíritu, sólo él llama la atención y es con él con quien conversamos o al que damos una orden”. (Ciertamente, la separación del Espíritu del cuerpo produce la muerte, tanto cuanto es en el Espíritu quien le da vida al cuerpo. No obstante, suele ocurrir que, al morir un cuerpo, ciertamente el Espíritu se separa del cuerpo, pero esta separación a veces es lenta porque el ‘Periespíritu’ -apegado a la materia- suele tardar en separarse del cuerpo que ocupó en esa vida. De allí que, los Espíritus Superiores, al ver al Espíritu cerca del cuerpo muerto, tratan de recordarle que toda vida es finita y de orientarlo para que le ordene a su Periespíritu que termine de desprenderse, a los fines de que se dirija al Más Allá, para ‘Planificar’ su próxima Reencarnación).

ELIGIENDO EL MAL

Evidentemente, el Libre Albedrío es un don otorgado a aquellos Espíritus que hayan Reencarnado como seres humanos y no lo pierden ni siquiera desencarnados. Esta es la razón por la cual podemos observar influencias malignas en algunos Espíritus. No obstante, esta influencia maligna sólo es efectiva cuando la persona sobre la que tratan de ejercer esta influencia elige hacer el mal que se le infunde, en atención al Libre Albedrío del cual también goza esa persona influenciada.

(262): 549. ¿Hay algo de cierto en los pactos con los malos Espíritus? – “No, no existen pactos, sino una índole perversa que simpatiza con los Espíritus malos. Por ejemplo: tú quieres atormentar a tu vecino y no sabes cómo hacerlo. Entonces acudes a Espíritus inferiores que, igual que tú, sólo quieren el mal, y éstos para ayudarte desean que tú les sirvas en sus malos propósitos. Pero no se deduce de ello que tu vecino no pueda desembarazarse de esos Espíritus mediante una conjura contraria y por imperio de su propia voluntad. El que quiere cometer una mala acción por el mero hecho de desearlo apela a los malos Espíritus para que acudan en su ayuda. Está entonces obligado a servirles, como ellos lo han hecho con él, porque también ellos necesitan de él para el mal que quieren cometer. El pacto consiste solamente en esto”. (Hay personas que no solo eligen ser malas, sino que también procuran que algunos Espíritus Inferiores le ayuden a ejecutar algún mal a alguien a quien desprecian. Evidentemente, los Espíritus Inferiores estarán dispuestos a servir a esa persona malvada, pero siempre con la intención de generar algún tipo de deuda que esa persona deba pagar a los Espíritus Inferiores que ejecutaron el mal que se les ordenó a hacer. Esta deuda -especie de pacto- deberá ser pagada en la presente vida o en la siguiente, pero con seguridad será cobrada, por lo que nunca es conveniente solicitar la asistencia de los Espíritus Inferiores para ejecutar algún mal. Sale mucho más económico ejercitar el perdón para con la persona a la que le estemos deseando algún mal. En esta respuesta, los Espíritus Superiores le dejaron claro a Kardec que: “Siempre es posible liberarse de los maleficios que otros pretenden imponernos, ya sea con la ayuda de ciertas personas con capacidad de ‘CONJURAR EL MAL’ o por su propio Imperio, en el entendido de que cada uno de nosotros, en atención a la fe que profesamos, podemos ‘Conjurar el mal que otros nos desean’. Para los más ‘Avanzados en la Fe’ ciertamente nuestras propias consciencias nos mantienen firmes en seguridad de que nuestro Amoroso Padre Dios nos Protege, por lo que ningún mal -ni físico ni espiritual- nos puede acontecer, sin la Anuencia de nuestro Amoroso Padre Dios. En el caso de que nuestro Amoroso Padre Dios Permita que nos ocurra algún mal, sabemos que es alguna Prueba que necesitamos superar y consecuentemente nos dedicamos a descubrir las Preguntas de la Prueba para responderlas dignamente).

(263): 550. ¿Qué sentido tienen las leyendas fantásticas según las cuales ciertos individuos habrían vendido su alma al Diablo para obtener de él ciertos favores? – “Todas las fábulas contienen una enseñanza y una moraleja. Vuestro error consiste en que las tomáis al pie de la letra. Esta es una alegoría que puede explicarse así: el que llama en su ayuda a los Espíritus para obtener de ellos bienes de fortuna o cualquier otro favor, está contra la Providencia, porque renuncia a la misión que ha recibido y a las pruebas que ha de soportar en la Tierra, y sufrirá las consecuencias de esto en la vida futura. Ello no significa que su alma quede para siempre condenada al infortunio. Pero, puesto que en lugar de desligarse de la materia se hunde cada vez más en ella, las alegrías de que haya gozado en este mundo no las tendrá en el de los Espíritus, hasta que haya expiado su falta con nuevas pruebas, quizá mayores y más aflictivas aún. Debido a su afición a los goces materiales se pone bajo la dependencia de los Espíritus impuros. Entre ellos y él existe un pacto tácito que lo conduce a su perdición, pero que siempre le es fácil romper con la asistencia de los buenos Espíritus, si tiene la firme voluntad de lograrlo”. (Muchas fábulas y leyendas nos han hecho creer que es posible vender nuestras Almas al Satanás, pero resulta que, nada más lejos de la verdad, tanto cuanto no hay forma ni manera que entreguemos a Satanás algo que pertenece a Dios. ¡DE DIOS VENIMOS Y A DIOS VAMOS PORQUE LE PERTENECEMOS!!! No obstante, aquellos que se inclinan a hacer el mal de alguna forma o manera le están vendiendo sus Almas al Diablo, tanto cuanto están entregando sus vidas al servicio de Satanás. Ocurre entonces que, aquellos que solicitan la asistencia de Espíritus Inferiores para lograr riquezas, cargos, … honores, ciertamente están entregando sus vidas al servicio de Satanás, tanto cuanto están huyendo de las vidas que les correspondió vivir, según lo ‘Planificado por sus Almas’, a los fines de resarcir algún karma de vidas pasadas. En atención a que esas personas están cambiando los Planes esbozados por sus Almas, a los fines de Crecer Espiritualmente, se dice entonces que han entregado sus Almas a Satanás, tanto cuanto decidieron cambiar los propios ‘Planes de sus Almas’. Ciertamente, aquellos que le han vendido sus Almas a Satanás al no hacer La Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios, jamás perderán sus Almas, pero si serán reos de nuevos karmas, que seguramente significarán ejercicios de vidas mucho más complicadas y sufridas que aquella que vivían cuando decidieron ofrecer sus Almas a Satanás).   

TALISMANES

Etimológicamente, ‘Talismán’ es simplemente un ‘Rito Religioso’, de manera que ‘Talismán’ hace referencia tanto a los objetos como a las oraciones con las cuales se lleva a cabo un rito religioso. De niño, mi amada abuelita me recomendó que me aprendiera algunos Salmos, los cuales son de mucho auxilio para los que estamos caminando por este Mundo, lleno de trampas y traiciones, Consecuentemente, en mi acervo mental conservo esos Salmos, que me enseñó mi abuelita, y los rezo frecuentemente. En cuanto a los objetos de significación religiosa les diré que no suelo usarlos, porque los pocos que me han regalado los he perdido con mucha facilidad. Consecuentemente, siempre he pensado que, en mi caso, no hace falta que porte objetos religiosos para obtener el bien que ellos significan. ¡CON MI FE BASTA!!!

(263): 552. ¿Qué pensar de la creencia en el poder que poseerían ciertas personas, de obrar maleficios? – “Algunas personas tienen un poder magnético muy grande, del que podrán hacer mal uso si su propio Espíritu es malvado, y en tal caso pueden ser secundadas por otros malos Espíritus. Pero no creáis en ese presunto poder mágico, que sólo está en la imaginación de los supersticiosos, los cuales ignoran las verdaderas leyes de la Naturaleza. Los hechos que al respecto se citan han sido acontecimientos naturales mal observados y, en especial, mal comprendidos”. (Evidentemente, la posibilidad de que una persona sea afectada por los malos deseos de otra -cuyo poder magnético es elevado- es posible que ocurra, sobre todo si esa persona malvada es asistida en sus malas intenciones por otros Espíritus Traviesos, con inclinaciones al mal. Sin embargo, aclaran los Espíritus Superiores, el ejercicio de esta maldad asistida, jamás se manifiesta portentosamente, como suelen mostrarnos en los cuentos y en las películas, tanto cuanto nadie, ni siquiera los Espíritus, pueden ignorar las leyes de la naturaleza. No obstante, según he podido apreciar, los denominados brujos o hechiceros, ciertamente pueden realizar algún mal o algún bien sobre ciertas personas, en atención al poder magnético que posean, considerando también el poder magnético de la persona, sobre la que se desea el bien o el mal. De manera que, una persona cuyo poder magnético sea muy bajo -porque sus cultos a Dios son deficientes- puede ser afectada gravemente por los deseos de mal de otra persona, sobre todo si la persona que le desea el mal es asistida por Espíritus Traviesos con inclinaciones malvadas, pudiendo ocasionarle males materiales (pérdida de la salud, del trabajo, de un ser querido, …), pero jamás podrá ocasionarle la muerte, a menos que la persona afectada desee la muerte o no procure buscar ayuda para liberarse del mal que le desearon).

INVOCANDO ESPÍRITUS

(264): 553. ¿Qué efectos pueden tener las fórmulas y prácticas con cuyo auxilio algunas personas pretenden disponer de la voluntad de los Espíritus? – “El efecto consiste en ponerlas en ridículo si proceden de buena fe. En caso contrario, se trata de bribones que merecen un castigo. Todas las fórmulas son imposturas. No existe ninguna palabra mágica, signo cabalístico ni talismán que ejerza alguna acción sobre los Espíritus, por cuanto éstos sólo son atraídos por el pensamiento y no por las cosas materiales”. (Me cuesta un tanto escuchar éstas aclaratorias de los Espíritus Superiores, tanto cuanto tengo fe en la efectividad del rezo de los Salmos y ciertamente creo que es posible realizar lo que se nos dice que Salomón logró hacer en sus tiempos. No obstante, con la aclaratoria hecha por los Espíritus Superiores a Kardec, al afirmarle que “Los Espíritus sólo son atraídos por el pensamiento y no por las cosas materiales”, me imagino que se refieren a que, este supuesto control de los Espíritus, es posible según la fe de quien invoca. De allí que, es posible que Salomón haya podido encerrar Espíritus en botellas, aplicando ciertos ‘ritos esotéricos’, porque Salomón tenía fe en esos ritos, los cuales, según entiendo, le fueron revelados por unos Ángeles. Quizás esta es la razón por la cual suele ocurrir que, durante la ejecución de algunos exorcismos pareciera que los ‘ritos’ no surten efecto, tanto cuanto, la efectividad de los ‘ritos’ depende del pensamiento -fe- del exorcista. Es algo así como: ¡SI LO CREES ENTONCES OCURRIRÁ!!! Pero les recomiendo que no se confíen, tanto cuanto, si algún Espíritu decide hacer lo que le pidan, es porque más tarde les pedirá algo a quien solicitó su asistencia).

553 a. ¿No han dictado algunos Espíritus, a veces, fórmulas cabalísticas? – “Sí, tenéis Espíritus que os indican signos, palabras extravagantes, o que os prescriben determinados actos con cuyo concurso hacéis lo que denomináis conjuros. Pero tened plena certeza de que son Espíritus que están mofándose de vosotros y abusan de vuestra credulidad”. (Al parecer los Ángeles que le comunicaron a Salomón los ritos o conjuros que debería realizar, para lograr poner a su servicio a los Espíritus, se estaban mofando de Salomón, tanto cuanto no le informaron que los Espíritus se dejan controlar porque esperan algo a cambio, lo cual Salomón logró descubrir mucho tiempo después, cuando perdió todo lo que había ganado con su Sabiduría).

554. Aquel que, con razón o sin ella, tiene confianza en lo que llama la virtud de un talismán, ¿no puede, debido a esa confianza, atraer a un Espíritu? Porque entonces el que obra es el pensamiento, y el talismán sólo constituye un signo que ayuda a dirigir el pensamiento. – “Es cierto. Pero la índole del Espíritu atraído depende de la pureza de la intención y de la elevación de los sentimientos. Ahora bien, es raro que, quien sea lo bastante simple para creer en la virtud de un talismán, no se proponga un objetivo más material que moral. En todos los casos, esto pone de relieve una pequeñez una debilidad de ideas que abren las puertas a los Espíritus imperfectos y burlones”. (Una vez más confirman los Espíritus Superiores que, invocar a un Espíritu ciertamente es posible, incluso haciendo uso de ‘Talismanes’, pero la efectividad de esta invocación dependerá siempre de la fe del invocante y el tipo de Espíritu -bueno o malo- dependerá de las intenciones del invocante. Aclaran los Espíritus Superiores que, generalmente, los que invocan a los Espíritus lo hacen esperando algún bien material, lo cual ciertamente implica que el Espíritu que acuda a la invocación sea un Espíritu imperfecto, inclinado hacia lo material, y hasta burlón, quienes con seguridad otorgarán más males que bienes. Esta aclaratoria de los Espíritus Superiores nos hace inferir que, si invocamos a algún Espíritu para que nos asista en nuestro Crecimiento Espiritual o en superar alguna Prueba, pues es bastante probable que el Espíritu que acuda a nuestro llamado sea un Espíritu Superior, quien estará dichoso de asistirnos en nuestras buenas intenciones).   

HECHICEROS

Para muchos es indiferente hablar de hechiceros o de brujos, en atención a que parecieran tener el poder de realizar actos portentosos, pero, semánticamente, el significado de hechicero suele aplicarse para aquellas personas, que en apariencia tienen poderes sobrenaturales y que los realizan para hacer el bien, mientras que los brujos son aquellas personas que usan esos supuestos poderes para hacer el mal.

(262): 555. ¿Qué sentido se debe atribuir a la calificación de hechicero? – “Los que llamáis hechiceros son personas (cuando actúan de buena fe) dotadas de ciertas facultades, como el poder magnético o la doble vista. Y entonces, como quiera que hacen cosas que no comprendéis, las creéis poseedoras de un poder sobrenatural. Vuestros mismos sabios ¿no han pasado con frecuencia por hechiceros, a los ojos de las personas ignorantes?”. (Un hechicero puede hacer que llueva durante una larga sequía, a los fines de ayudar a todo un pueblo y en atención a su magnetismo o poder de invocar a los Espíritus que posibilitan la lluvia, para que hagan llover, más este acto, en apariencia sobrenatural, ciertamente es natural, porque es propio que llueva cada cierto tiempo. Sin embargo, por el simple hecho de que el común de la gente ve este acto como algo imposible de ocurrir, en atención al tiempo que tiene sin llover, por lo que consideran que la persona que invocó la lluvia tiene poderes sobrenaturales, cuando lo único que ha hecho es solicitar que un fenómeno natural simplemente ocurra. El poder de la persona que invocó la lluvia se encuentra en su fe, al no tener dudas de que puede solicitar que llueva, tanto cuanto es un enorme beneficio para el pueblo, pero este poder lo tenemos todos nosotros, sólo que la mayoría lo tiene debilitado, porque les cuesta creer que es posible invocar a los Espíritus de la lluvia, para que hagan su trabajo. Pero claro que, lo primero que tienen que creer es que hay Espíritus Designados por nuestro Amoroso Padre Dios para hacer que llueva).

(265): 556. ¿Poseen de veras, algunas personas, el don de curar por el simple contacto? – “El poder magnético puede llegar a eso cuando es secundado por la pureza de sentimientos y un ardoroso deseo de realizar el bien, porque entonces los Espíritus buenos acuden para ayudar. Pero hay que desconfiar del modo como cuentan las cosas ciertas personas demasiado crédulas o entusiastas, dispuestas siempre a ver prodigios en los hechos más sencillos y naturales. Es menester, también, no fiarse de los relatos interesados que ofrecen quienes explotan en su propio beneficio la credulidad de los demás”. (A lo que se refieren los Espíritus Superiores con ‘Poder Magnético’ es a la Facultad de las personas de atraer Espíritus. Luego, esta Facultad es Positiva, cuando la persona es inclinada al bien, por lo que atrae a Espíritus Perfeccionados. Es Negativa cuando la persona es inclinada al mal, por lo que atrae a los Espíritus imperfectos. Consecuentemente, la realización del acto, en apariencia sobrenatural, no lo ejecuta propiamente la persona, sino que lo realizan los Espíritus que atrae la persona con su magnetismo. Evidentemente, el deseo de curar a alguien es, generalmente, propio de una persona con intenciones puras, tanto cuanto desear la salud es una intención pura. Sin embargo, cuando la intención de otorgar sanidad es movida por deseos propiamente materiales, pues la intención se corroe, haciéndose impura. De allí que, la efectividad de la sanación dependerá de la verdadera intención de aquel que impone las manos, pidiendo la sanación, porque dependerá del tipo de Espíritus que atraiga, para realizar la sanación).  

BENDICIÓN Y MALDICIÓN

Etimológicamente, Bendecir o maldecir hacen referencia a hablar bien o hablar mal de alguien. De allí que, Bendecir o maldecir no se refiere únicamente a desearle bien o mal a alguien, tanto cuanto, la palabra tiene poder y, cada vez que hablamos bien o mal de alguien, pues en efecto lo estamos Bendiciendo o maldiciendo. Es lo que ocurre muchas veces cuando denigramos o hablamos mal de algún gobierno que, de tanto maldecirlo, pues termina convirtiéndose en un gobierno mediocre y hasta malvado, en atención a que la palabra de muchos habla mal de ese gobierno. Si en vez de denigrar de nuestros gobernantes nos dedicáramos a pedirle a Dios que les que los mueva a ser conscientes de las responsabilidades para las que fueron electos, entonces quizás habría menos gobiernos malos en el planeta.

(265): 557. La bendición y la maldición ¿pueden atraer el bien y el mal, respectivamente, sobre aquellos a quienes van dirigidas? – “Dios no escucha una maldición injusta, y a sus ojos, quien la lanza es culpable. Como tenemos las dos tendencias opuestas –el bien y el mal-, puede haber una influencia momentánea, inclusive sobre la materia. Pero ese influjo sólo se ejerce, en todos los casos, con el permiso de Dios, y como complemento de prueba para el que es objeto de él. Por otra parte, generalmente maldecimos a los malvados y bendecimos a los buenos. La bendición y la maldición jamás pueden apartar a la Providencia del camino de la justicia. La maldición sólo alcanza al maldecido cuando éste es ruin, y la bendición protege únicamente al que la merece”. (Evidentemente, como nada se escapa de la Providencia Divina, tanto las Bendiciones como las maldiciones sólo son efectivas si y solo sí nuestro Amoroso Padre Dios las Permite, pero, como lo aclaran los Espíritus Superiores, cuando permite que una maldición se haga efectiva, es porque quizás así estaba anotado en lo ‘Planificado’ por el Alma del maldecido o, más comúnmente, porque el maldecido se encuentra muy alejado de nuestro Amoroso Padre Dios, por lo que los influjos del mal le alcanza muy fácilmente, al encontrarse lejos de la Acción Protectora de nuestro Amoroso Padre Dios, a Quien no le queda de otra que Permitir que a sus descarriados hijos le alcance una maldición, para que le sirva de Prueba, a los fines de que se esfuerce por acercarse nuevamente a nuestro Amoroso Padre Dios, para gozar de Su Protección y Asistencia. También es evidente que, siendo nuestro Amoroso Padre Dios El Infinitamente Bueno, pues Es Propenso a Permitir que nuestros buenos deseos para alguien se hagan efectivos, tanto cuanto Ama que hagamos el Bien. De lo anterior se desprende la infinita importancia que reviste el hecho de pedir a nuestros mayores que nos bendigan, lo cual era una tradición muy arraigada en tiempos antiguos, que hoy en día se ha perdido, motivo por el cual muchos van caminando, además de alejados de nuestro Amoroso Padre Dios, sin contar con la mínima protección que nos revisten las bendiciones que sobre nosotros hagan nuestros mayores, particularmente nuestros padres. La hermosa y necesaria costumbre de bendecir ha desaparecido casi totalmente, por lo que es muy extraño ver a alguien bendiciendo los alimentos o pidiendo la bendición a sus padres. Quizás por eso, como colectivo humano, hemos llegado al llegadero, muchos creyendo que están malditos, cuando en realidad lo que están es escasos de bendiciones).   


Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo


 

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