XXX.MUNDO ESPÍRITA O DE LOS
ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo VIII: EMANCIPACIÓN DEL ALMA / Parte I
CUERPOS DEL CUERPO
Al principio de este capítulo Kardec hace algunas preguntas referentes al sueño y a los sueños. Al respecto, los Espíritus Superiores afirman que, durante el sueño, los Espíritus aparentemente se liberan y logran viajar a través del éter, para visitar a otros Espíritus, para escudriñar su propio pasado y vislumbrar su futuro probable. De las respuestas dadas por los Espíritus Superiores, pareciera inferirse que, los sueños son lo que muchos suelen denominar ‘Viajes Astrales’. No obstante, los Espíritus Superiores aclaran que, existen diferentes tipos de sueños, tanto cuanto los sueños son las ‘Experiencias Vividas’, durante el letargo del ‘Cuerpo Físico’, producida por el sueño.
Resulta que, el Espíritu al descender hacia la materia, para lograr
‘Experiencias’ en el Mundo Material, se va revistiendo de ‘sustancia’ cada vez
más densas hasta que queda totalmente aprisionado en el cuerpo físico.
Con excepción del primer ‘Cuerpo’ -Físico-, todos los ‘Cuerpos’ son ‘sustancias
sutiles’, imperceptibles al ojo humano. Al llegar a esta etapa ya ha olvidado quien es, y vive
confundido creyendo que es su personalidad -aquello que el Periespíritu le
comunica que es-, cuando realmente es un Espíritu Eterno e Inmortal.
A cada una de estas ‘sustancias’ se les suele denominar ‘cuerpos’, quizás
porque en conjunto forman el cuerpo humano, aunque realmente le dan cuerpo al
Espíritu, a fin de permitirle vivir ‘Experiencias Materiales’. He de aclararles
que, cada estudioso del campo de lo esotérico, suele considerar diferentes
formas de catalogar lo que se denominan ‘Cuerpos’ y los números de éstos, razón
por la cual, en esta oportunidad, no trataré lo referido a los denominados ‘Cuerpos’.
No obstante, les comento
acerca de la existencia de los denominados ‘Cuerpos’ porque, como ya les
comenté, la conjunción de estos Cuerpos o Sustancias
es necesaria para que nuestros Espíritus tengan ‘Experiencias de Vida’
material, de las cuales se espera que ‘Aprenda’ algún ‘Conocimiento’ necesario
para ‘Conocer a Dios’. Ahora bien, según puedo inferir, algunos de estos ‘Cuerpos’ guardan relación directa con la ‘Triada del
Espíritu’ -Alma + Espíritu + Periespíritu-, lo que les permite ver más
allá de la Tercera Dimensión y esta información pueden comunicarla a través de
los sueños. Los otros ‘Cuerpos’, que no se relacionan directamente con la
‘Triada del Espíritu’, también pueden comunicar información a través de los
sueños, pero esta sólo guardará relación con las remembranzas o deseos
puramente materiales.
LOS SUEÑOS NO SON SÓLO
SUEÑOS
De manera que, podemos
inferir que, los ‘sueños’ -imágenes que surgen en nuestras mentes mientras
dormimos- a veces serán simples sueños -imágenes evocadas por algunos de
nuestros ‘Cuerpos’ más cercanos a la materia- y otras veces serán imágenes
comunicadas desde el Más Allá, a través de nuestros ‘Cuerpos’ más en contacto
con nuestros Espíritus. De allí que, algunos sueños
serán simples recuerdos o deseos de ciertos bienes materiales y otros serán
información comunicada por nuestros Espíritus Guías.
(213): 400. El Espíritu
encarnado ¿permanece de buena gana en su envoltura corporal? – “Es como si
preguntaras si al preso le agrada estar en la cárcel. El Espíritu encarnado
aspira sin tregua a liberarse, y cuanto más grosera es la envoltura, tanto más
desea deshacerse de ella”. (Cuando los Espíritus
Superiores hablan de una ‘envoltura grosera’ se refieren a la cantidad de barro
que recubre nuestros ‘Periespíritus’, el cual, mientras más abundante es, hace
más pesada las ‘Vivencias Materiales’ del Espíritu. De allí que, a
mayor cantidad de barro -vicios acumulados- mayor será la asfixia que sentirá
el Espíritu, por lo que querrá deshacerse de esa ‘envoltura grosera’).
401. Durante el sueño
¿descansa el alma tanto como el cuerpo? – “No. El Espíritu nunca está inactivo. En el transcurso del sueño, los vínculos que le
unen al cuerpo se relajan, y no teniendo el cuerpo ya necesidad de él, el Espíritu recorre el espacio y entra en relación más
directa con los otros Espíritus”. (Se refieren los Espíritus a lo
que denominamos como ‘Viajes Astrales’, pero, si acepto que nuestros Espíritus
todas las noches realizan ‘Viajes Astrales’, entonces, ¿por qué no siempre recuerdo
lo que mi Espíritu visualizó durante sus ‘Viajes Astrales’? De hecho, los pocos
sueños que logro recordar vívidamente suelen guardar relación más con mis
burdos deseos materiales que con información comunicada desde el Más Allá. Y
claro que, no me estoy quejando porque, ciertamente he tenido sueños en los que
estoy seguro que mis Espíritus Guías me han comunicado información desde el Más
Allá, pero me gustaría recordar todos los ‘Viajes Astrales’ que realiza mi
Espíritu. ¿Será que realmente mi Espíritu no realiza ‘Viajes Astrales’ todas
las noches?).
402. ¿Cómo podemos
evaluar la libertad del Espíritu durante el sueño?
Aparentemente a la
pregunta 402 los Espíritus Superiores le dieron una respuesta bastante larga.
Tomaré algunos retazos para elucubrar al respecto.
-
“Por los sueños. Convéncete de que cuando el cuerpo reposa el Espíritu posee más facultades que
durante la vigilia. Tiene la memoria del pasado y, en ocasiones, la previsión del porvenir.
Adquiere más poder y puede entrar en comunicación con los otros Espíritus, ya
sea en este mundo o bien en otro. Con frecuencia dices: “He tenido un sueño
extravagante y horroroso, pero que no poseía ninguna verosimilitud”. Y te
engañas, porque muchas veces es un sueño en el que
aparecen los lugares y cosas que has visto o verás en otra vida o en otro
momento. Hallándose adormecido el cuerpo, el Espíritu trata de
quebrar su cadena para indagar en el pasado o en el porvenir”. (Según esta
información, pareciera que, hasta los sueños más alocados que tenemos, son el
recuerdo de lo que nuestros Espíritus vieron durante sus ‘Viajes Astrales’, en
nuestro Mundo, en otros Mundos, en tiempos pasados o en tiempos futuros. Y
claro que, en atención a todo lo que hemos descubierto acerca del Más Allá,
sabemos que es posible que con los sueños ocurra tal y como le explicaron los
Espíritus Superiores a Kardec. No obstante, mantengo mis reservas al respecto,
debido a los muchos sueños que he tenido que más bien parecen la evocación de
deseos reprimidos, profundamente materialistas, que aún deseo que se cumplan. Y
claro que, también es posible que, estos sueños míos, sean un recordatorio del
barro que aún me recubre y del cual debo deslastrarme).
(214): - “Esto se refiere a los Espíritus
elevados, porque el común de los hombres, que a su
muerte deben permanecer largas horas en la turbación, en esa incertidumbre de
que os han hablado, se marchan a mundos inferiores a la Tierra, adonde antiguos
afectos los reclaman, o bien van a buscar placeres quizá todavía más bajos que
los que aquí tenían, aprendiendo doctrinas incluso más viles, innobles y
perjudiciales que las que profesaban en medio de vosotros. Y lo que
engendra la simpatía en la Tierra no es otra cosa que el hecho de sentirnos, al
despertar, unidos por el corazón a aquellos con quienes acabamos de pasar ocho
o nueve horas de felicidad o de placer. Lo que explica asimismo esas antipatías
invencibles que a veces experimentamos, es que sabemos en el fondo de nuestro
corazón que determinadas personas tienen una conciencia diferente a la nuestra,
porque ya las conocemos sin haberlas visto jamás con nuestros propios ojos. Y
esto es lo que inclusive explica nuestra indiferencia, puesto que no tratamos
de hacer nuevos amigos cuando sabemos que tenemos otros que nos aman y
reconfortan. En pocas palabras: el sueño influye en vuestra vida más de lo que
pensáis”. (En esta parte de la larga respuesta, no sé si es un comentario de
Kardec o parte de la respuesta de los Espíritus Superiores. Lo digo porque, en
esta parte de la larga respuesta, la conjugación de algunos verbos pareciera
establecer que es un comentario de Kardec, al referirse verbalmente a vivencias
de nosotros los materializados y no de los Espíritus Superiores. En todo caso,
en esta parte de la respuesta puedo inferir que, aquellos
sueños míos, que parecen la evocación de simples deseos reprimidos, son el
resultado de la turbación de mi Espíritu que, al salir de mi cuerpo para vagar
en el éter, se dirige ciertos lugares de la Tierra, en donde mis deseos
reprimidos son liberados en hermosos sueños).
(215): 403. ¿Por qué no
recordamos siempre los sueños? – “En lo que tú llamas el dormir hay sólo el
descanso del cuerpo, por cuanto el Espíritu está siempre en movimiento. En el
transcurso del sueño recobra parte de su libertad y alterna con aquellos a
quienes ama, ya sea en este mundo o bien en otros. Pero, como el cuerpo es una materia pesada y grosera, conserva con
dificultad las impresiones que ha recibido del Espíritu, porque el
Espíritu no las percibió por intermedio de los órganos corporales”.
(Con razón no solemos recordar nuestros sueños: EL
ESPÍRITU PERCIBE SUS VIVENCIAS ASTRALES CON SENTIDOS DISTINTOS A LOS HUMANOS,
por eso nuestro cerebro no logra captar lo experimentado por nuestro Espíritu y
consecuentemente prefiere obviarlo y olvidarlo).
(216): 406. Si vemos en
sueños a personas vivientes, a la que conocemos muy bien, realizando actos en
los que no piensan ellas en manera alguna, ¿es ese un efecto de pura
imaginación? - “En los que no piensan ellas en manera alguna”: ¿qué sabes tú? Sus Espíritus pueden venir a visitar al tuyo, como el tuyo
puede visitar al de ellas, y tú no conoces siempre en qué están pensando.
Además, frecuentemente también aplicáis a personas que conocéis, y esto según
vuestros propios deseos, lo que ha sucedido o sucede
en otras existencias”. (Comienzan a tener sentido mis sueños
materialistas. ¿Será que han ocurrido o sucederán en otras existencias? o ¿Será
que mis deseos reprimidos son también la de otras personas?).
VISITAS ASTRALES
(218): 414. Dos personas que se conozcan
¿pueden visitarse durante el sueño? – “Sí,
y otras muchas que creen no conocerse se reúnen y se hablan. Tú
puedes tener, sin sospecharlo, amigos en otro país. El hecho de ir a ver, en el
transcurso del sueño, a los amigos, parientes, conocidos y personas que pueden
seros útiles, es tan frecuente que lo hacéis vosotros mismos casi todas las
noches”. (Siguen cobrando sentido mis sueños materialistas. Parece que, si es
posible que mi Espíritu visite, durante mis sueños, a personas por las que
siento una alta estima o deseo. De hecho, parece que podemos visitar a personas
que no conocemos, pero que nuestro Espíritu desea visitar en atención a alguna
utilidad que pudiéramos aprovechar de esa persona).
415. ¿Cuál puede ser la
utilidad de esas visitas nocturnas, puesto que no las recordamos? – “Por lo
general, queda de ellas
una intuición al despertar, y suelen ser el origen de ciertas ideas que surgen
de manera espontánea, sin que uno se las explique, y que no son sino
las que se han recibido en esos contactos”. (Según entiendo, aquellas visitas,
realizadas por nuestros Espíritus en sueños, a personas de las que desea
obtener algún beneficio o utilidad, de alguna forma o manera, se quedan en nuestro subconsciente, a los fines de que en
algún momento afloren ‘Conscientemente’ y podamos darle la utilidad que nuestro
Espíritu procuró).
(219): 416. ¿Puede el
hombre provocar voluntariamente las visitas espíritas? ¿Le es posible, por
ejemplo, decir, cuando está a punto de dormirse: “Esta noche quiero
encontrarme, en Espíritu, con tal persona, hablarle y comunicarle tal otra
cosa”? – “He aquí lo que sucede: el hombre se adormila, su Espíritu se aleja, y
lo que el hombre había resuelto el Espíritu con frecuencia está muy lejos de
hacerlo, porque la vida del hombre interesa poco al Espíritu cuando éste se
halla desprendido de la materia. Esto se refiere a los hombres suficientemente
elevados, pues los otros pasan de un modo muy distinto su existencia espiritual:
se dedican a sus pasiones o permanecen en la inactividad. Puede acontecer,
pues, que según cuál sea el motivo que lo mueva, el Espíritu vaya a visitar a
las personas que desea ver, pero, aunque tenga
voluntad de hacer algo cuando se encuentra despierto, no hay razón para que
después lo haga”. (No hay razón para que el Espíritu haga lo que el
hombre desea, pero pudiera ocurrir que, en atención a la razón, el Espíritu
acceda a la voluntad del hombre. Según entiendo, que el hombre visite
voluntariamente, en sueños, a otras personas depende del ‘Nivel de Elevación’
de ese hombre. Esto es porque, aquellos hombres que
materialmente se entrenan -ejercicios físicos, meditación, yoga, …-, de alguna
forma o manera, logran cierta conexión con sus propios Espíritus, que les
permite convencerlo de hacer cosas que otros hombres, menos Elevados, no logran).
VISIÓN CLARA
Me salté algunas
preguntas, con sus respectivas respuestas, en atención a que ya recibieron
aclaratoria en sesiones anteriores. Seguidamente, Kardec pregunta acerca de un fenómeno,
poco frecuente, referido a la ‘clarividencia’ que se presenta en algunas
personas, durante episodios de sonambulismo. Es decir, el don de poder ver más allá de nuestra precaria visión
pareciera activarse en algunas personas sin su aparente consentimiento, puesto
que se encuentran en estado de sonambulismo -dormido, pero ejecutando funciones
correspondientes a la vida exterior, como las de levantarse andar y hablar-.
(221): 425. El
sonambulismo natural ¿tiene relación con los sueños? ¿Cómo se puede explicarlo?
– “Es un estado de independencia del alma más
completa que durante el sueño, y en el que sus facultades se encuentran más desarrolladas.
El alma posee percepciones que no tiene en el transcurso del sueño, el cual
constituye un estado de sonambulismo imperfecto.
Durante el
sonambulismo, el Espíritu se halla en total posesión de sí mismo. Por
encontrarse los órganos materiales, en cierta manera, en estado cataléptico, no
reciben ya las impresiones exteriores. Dicho estado se
manifiesta en modo especial durante el sueño: es el momento en que el Espíritu
puede dejar provisionariamente el cuerpo, por hallarse éste entregado al reposo
indispensable a la materia. Cuando los fenómenos
sonambúlicos se producen es porque el
Espíritu, preocupado por una u otra cosa, se entrega a determinada acción que
requiere el uso de su cuerpo, del cual se sirve entonces en una forma
análoga al empleo que se hace de una mesa o de cualquier otro objeto material
en la producción de fenómenos o manifestaciones físicas, y aun de vuestra mano
en comunicaciones escritas. En los sueños de que se tiene
conciencia, los órganos –comprendidos los de la memoria- comienzan a despertar.
Éstos reciben de manera imperfecta las impresiones producidas por los objetos o
las causas exteriores y las comunican al Espíritu que, en reposo él mismo
entonces, sólo percibe sensaciones confusas y a menudo deshilvanadas, sin
ninguna razón de ser aparente, mezcladas con vagos recuerdos, ya sea de la
actual existencia o de vidas anteriores. Es así fácil comprender por qué los
sonámbulos no tienen ningún recuerdo de lo acontecido y por qué aquellos sueños
cuya memoria conservamos las más de las veces no poseen sentido alguno. Digo
“las más de las veces”, porque también sucede que ellos sean la consecuencia de
un recuerdo preciso de acontecimientos realizados en una vida anterior, y
hasta, en ocasiones, una especie de intuición del futuro”. (Aparentemente, aquellos que suelen presentar episodios de sonambulismo, son
personas cuyos Espíritus están preocupados por alguna cosa por ejecutar o
decir, para lo cual requieren el uso del ‘Cuerpo Físico’, en estado de sueño,
letargo, … cataléptico, a los fines de poder realizar funciones que sólo el ‘Cuerpo
Físico’ puede realizar, como caminar -para trasladarse a un lugar específico-,
escribir -para anotar alguna información importante-, hablar -para comunicar
alguna información importante-. Es interesante este planteamiento,
esbozado por los Espíritus Superiores, acerca del sonambulismo, porque, según la creencia popular, jamás debemos despertar a un sonámbulo,
sino que debemos guiarlos suavemente a sus habitaciones, lo que, según lo
revelado por los Espíritus Superiores, significa que, si devolvemos al sonámbulo
a su cama, estaremos desaprovechando alguna información importante que el Espíritu
del sonámbulo pudiera querer comunicarnos).
(223): 428. ¿A qué se
debe la clarividencia sonambúlica? – “Ya lo dijimos: es el alma que ve”.
(En el caso de los médiums, la ‘claridad de sus
visiones’ depende de la ‘Perfección’ del Espíritu que invade al médium, pero en
el caso de los sonámbulos, la ‘claridad de sus visiones’ depende de la ‘Perfección’
del Alma que corresponde al Espíritu del sonámbulo).
429. ¿Cómo puede ver el
sonámbulo a través de los cuerpos opacos? – “No existen cuerpos opacos sino para vuestros órganos
groseros. ¿No hemos dicho ya que para el Espíritu la materia no es
en manera alguna un obstáculo, puesto que libremente la atraviesa? Con
frecuencia el sonámbulo os manifiesta que ve por la frente, la rodilla,
etcétera, porque vosotros, sumergidos por completo
en la materia, no comprendéis que puede ver sin ayuda de los órganos. Y él
mismo, debido al deseo que vosotros tenéis, cree necesitar de dichos órganos,
pero si le dejarais libre comprendería que está viendo con todas las partes de
su cuerpo, o, dicho mejor, ve fuera de su cuerpo”. (En atención a
nuestra mala costumbre de insistir en creer que no existe algo más allá de la
limitada Tercera Dimensión, limitamos nuestros ‘Conocimientos de Dios’ y todo
lo que Él Refiere. Luego, nuestros limitados ‘Conocimientos’ acerca del Reino
Espiritual, suelen limitar las percepciones extra materiales de nuestros Espíritus.
Es así como, nuestros Espíritus se limitan a sí
mismos, hasta el punto de creer necesitar de esos órganos materiales para
subsistir, olvidándose de que son superiores al cuerpo en el cual se encuentran
y que no necesitan de los ojos para ver, entonces ‘oscurecen su visión’,
limitándola a lo que nuestros ojos pueden ver).
430. Puesto que la
clarividencia del sonámbulo es la de su Alma o Espíritu, ¿por qué no ve todo? Y
también ¿por qué razón se engaña muchas veces? – “En primer lugar, no es
dado a los Espíritus imperfectos verlo y conocerlo todo. Bien es
sabido que ellos participan todavía de vuestros errores y prejuicios. Y,
además, cuando se encuentran atados a la materia no
gozan de la totalidad de las facultades propias de los Espíritus. Dios ha concedido al hombre esa
facultad con un fin útil y serio, y no para enseñarle lo que no debe saber. He ahí por qué motivo los sonámbulos no pueden
decirlo todo”. (Resuelta la duda del porqué el sonambulismo
pareciera más un terrible defecto de ciertas personas en vez de un hermoso Don.
Quizás, se convierte en un defecto porque no sabemos
aprovechar al sonámbulo para enterarnos acerca de lo que nos quiere comunicar,
en atención a nuestras creencias populares. Tomen esta información
en cuenta la próxima vez que vean a algún sonámbulo y traten de preguntarle
serenamente, evitando despertarle, que desea hacer o comunicar. Y también
mantengan presente que, lo que hará o comunicará, dependerá de lo ‘Perfeccionado’
del Espíritu del sonámbulo, por lo que no se incomoden si lo que hace o dice no
parece muy importante).
431. ¿Cuál es la fuente de las ideas innatas del sonámbulo y cómo puede hablar con exactitud de cosas que ignora en estado de vigilia, y que están incluso por encima de su propia capacidad intelectual? – “Ocurre que el sonámbulo posee más conocimientos de los que tú le conoces. Sólo que éstos se encuentran aletargados, por cuanto su envoltura es demasiado imperfecta para que pueda acordarse de ellos. Pero, al fin de cuentas, ¿qué es él? Es, igual que vosotros, un Espíritu encarnado en la materia con el objeto de llevar a cabo su misión, y el estado en que entra lo despierta de ese letargo. Con harta frecuencia te hemos repetido que nosotros volvemos a vivir muchas veces. Y ese cambio es el que le hace perder materialmente lo que ha podido aprender en una vida anterior. Al ingresar en el estado que tú denominas crisis, él se acuerda, pero no siempre de manera completa. Sabe, pero no podría explicar de dónde los ha sacado ni cómo posee tales conocimientos. Una vez pasada la crisis, todos los recuerdos se esfuman y vuelve a entrar en la oscuridad”. (Pues sí, ¡‘CRISIS’!!! El sonambulismo parece más una ‘crisis’ -defecto- que un Don, porque pocos comprenden que es un estado del cuerpo en el que el Espíritu está intentando hacer o decir algo. Justamente, al sonámbulo no se le debe despertar porque, al salir de su letargo, el cuerpo olvida todo lo que el Espíritu nos quería comunicar, entrando nuevamente en la oscuridad de su existencia material).
Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo
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