sábado, 17 de junio de 2023

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS / EL PRINCIPIO DEL FIN - Parte XXII

XXII.MUNDO ESPÍRITA O DE LOS ESPÍRITUS – Libro II / Capítulo VI: VIDA ESPÍRITA / Parte VI
CLANES FAMILIARES    

Según se desprende de las lecturas de algunos Libros acerca de los Espíritus, aparentemente las Almas Planifican sus Reencarnaciones por ‘grupos afines’ o ‘clanes familiares’, en atención a la empatía que existe entre grupos de Espíritus. Ocurre entonces que, los Espíritus que fungieron como padres de otros Espíritus en algún Mundo, muy probablemente, en el siguiente Mundo ‘Planifiquen’ ser los hijos de aquellos de quienes fueron padres. Aparentemente, esta afinidad o empatía, que sienten entre un grupo de Espíritus, se mantiene por varias vidas, siempre con la posibilidad de que alguno se salga de nuestro grupo, por afiliarse a otro grupo, con quien llega a sentir mayor afinidad, y también es posible que Espíritus de otros grupos se anexen o afilien a nuestro grupo, en atención a la afinidad o empatía que comienzan a sentir por los Espíritus de nuestro grupo.

Digo “aparentemente” porque, como siempre les he comentados, la Verdad de lo que ocurre en el Más Allá únicamente la ‘Conoceremos’ al salir del más acá. Mientras, sólo nos queda confiar en los que los doctos en la materia nos intentan comunicar al respecto. No obstante, pese a las posibles dudas que muchos pudieran tener, también les he comentado que “yo si creo en todo lo que escribo”, tanto cuanto, pese a que escribo acerca de lo que otros escriben, me he esforzado por investigar, analizar y profundizar aquello que leo. Consecuentemente, para mí es claro que, muy probablemente grupos de Espíritus nos hemos estado reuniendo, formando equipos, desde el principio de El Gran Juego, para ‘Planificar’ nuestras Reencarnaciones, en procura de hacernos merecedores de La Victoria grupalmente, tal y como ocurre en los Juegos Profesionales de nuestros Mundos Materiales (Futbol, Beisbol, basquetbol, …), en donde todos los jugadores se esfuerzan por llevar a la victoria a sus equipos.

Luego, tal y como ocurre en los Juegos Profesionales de nuestros Mundos Materiales, en los equipos que hemos formado para ‘Planificar’ nuestras Reencarnaciones, cuando algún Espíritu se torna flojo para esforzarse por ‘Progresar’, es muy posible que se le deje libre, para que se anexe a un equipo, con el cual sienta mayor empatía. Evidentemente, como la empatía de ese Espíritu es la flojera, pues con seguridad se anexará a un grupo de Espíritus flojos, en donde difícilmente ‘Progresará’. La deducción anterior es perfectamente aceptable, cuando al observar nuestras sociedades, estás parecen agruparse en clanes, atendiendo a sus desarrollos cognoscitivos, morales, científicos, … De allí que, frecuentemente ocurre que los hijos de un médico estudiarán medicina y con seguridad socialmente se ubicarán en los sectores de cierta opulencia económica, que les permita acceder a la educación, si se quiere privilegiada, que les permitan graduarse de médicos.

Lo anterior también explica el hecho de que los hijos de un malandro suelen ser malandros, en atención a que muy probablemente son Espíritus aún muy ignorantes y flojos, que se agrupan para ‘Planificar’ sus Reencarnaciones procurando no tener que trabajar mucho. Y claro que, siempre es posible que, en un grupo de Espíritus ignorantes y flojos se anexe algún Espíritu bastante ‘Perfeccionado’, a los fines de ayudar en el ‘Progreso’ del clan al cual se anexo. Evidentemente, este Espíritu en ‘Perfeccionamiento’ destacará en medio del grupo social en el cual Reencarnó, en atención a sus logros materiales (educación, fortuna, …), con los cuales podrá apoyar al resto de los Espíritus de su grupo, a fin de que le imiten, procurando la ‘Perfección’. También es posible que, en un grupo de Espíritus algo ‘Perfeccionados’ se anexe algún Espíritu ignorante y flojo, con la intención de ‘Perfeccionarse’, pero al Reencarnar se le olvida lo ‘Planificado’ y, consecuentemente, destaca negativamente en medio del grupo social en el cual Reencarnó

En cualquier caso, la realidad parece ser que, los Espíritus han venido formando equipos para Reencarnar, en atención a ciertos gustos o afinidades, que los hace empáticos entre sí. De hecho, los Espíritus Superiores le confirmaron a Kardec que, en el Más Allá, los Espíritus también suelen agruparse en atención a sus afinidades. De allí que, suele ocurrir que, cada Espíritu se reúne con los otros Espíritus que se encuentran en su mismo ‘Nivel de Conocimiento’, por lo que podemos concluir que, lo que hace afines a los Espíritus es su ‘Nivel de Consciencia’. No obstante, en atención a que los Espíritus más ‘Perfeccionados’ siempre sentirán la necesidad de ayudar a otros Espíritus a ‘Perfeccionarse’, suele ocurrir que, un grupo de Almas algo ‘Perfeccionadas’ deciden incluir en sus ‘Planificaciones’ las ‘Planificaciones’ de otro grupo de ‘Almas’, menos ‘Perfeccionadas’ a los fines apoyarles en su ‘Progresos’, generando así nuevos Equipos de Juego, que terminan convirtiéndose en nuevos clanes familiares.

En atención a lo anterior, es comprensible que Kardec haya realizado las siguientes preguntas:

285. ¿Se reconocen los Espíritus por haber convivido en la Tierra? ¿Reconoce el hijo a su padre, el amigo al amigo? – “Sí, y así de generación en generación”.

285 a. Los hombres que se conocieron en la Tierra ¿cómo se reconocen en el Mundo de los Espíritus? – “Vemos nuestra pasada vida y leemos en ella tal como si fuese un libro. Al contemplar el pasado de nuestros amigos y enemigos asistimos a su tránsito de la vida a la muerte”.

286. Al dejar sus despojos mortales ¿ve de inmediato el alma a sus parientes y amigos que partieron con precedencia al Mundo de los Espíritus? - “«De inmediato» no es la expresión correcta. Porque, como hemos dicho, necesita algún tiempo para volver en sí y sacudirse el velo de la materia”.

287. ¿Cómo es recibida el alma a su retorno al Mundo de los Espíritus? – “La del justo, como un hermano bien amado a quien se esperaba desde mucho tiempo atrás. La del ruin, como un Ser a quien se desprecia”. (Esto último no puede ser interpretado como un desprecio comparable al odio, tanto cuanto los Espíritus no saben odiar. La palabra ‘desprecio’ significa simplemente ‘perder valor o precio’. Algo similar ocurre con los Espíritus que durante sus Reencarnaciones se ‘manchan’ con los vicios mundanos. Esas ‘manchas’ no les permiten brillar, tal y como brillaba cuando fue creado, por lo que podemos decir que se ha depreciado en su brillo. Luego, estas ´manchas’, además de oscurecerlo, le impregnan de un hedor, el cual evidentemente no es agradable para el resto de los presentes, quienes evidentemente se apartarán de ese Espíritu ‘maloliente’).   

288. ¿Qué sentimiento experimentan los Espíritus impuros al ver llegar a otro Espíritu malvado? – “Los malos se satisfacen de ver Seres semejantes y privados, como ellos, de la infinita felicidad, así como en la Tierra acontece a un bribón entre sus iguales”. (Es lo que les conversaba de las afinidades que hacen empáticos a los Espíritus. Ahora bien, yo estoy ‘Plenamente Convencido’ de que los Espíritus Superiores, que son consultados a través de médiums, únicamente pueden responder las preguntas con respuestas ‘Comprensibles’ para el consultante, por lo que no pueden responder más allá de lo que se les pregunta y procurando no revelar información que a los consultantes se les complique comprender. Sin embargo, como ciertamente no pueden mentir, entonces responden con la Verdad, aunque esta Verdad pudiera ser mal interpretada por el consultante, según su ‘Nivel de Consciencia’. El mejor ejemplo de esto lo vimos en la respuesta a la pregunta anterior, tanto cuanto, para aquellos que no comprenden que los Espíritus no saben odiar, pues pudieran mal interpretar la palabra ‘despreciable’, según el ‘Conocimiento Consciente’ que tenga de esa palabra. Ocurre lo mismo con la respuesta dada a la presente pregunta. El que comprende que entre todos los Espíritus existe una verdadera hermandad, tanto cuanto somos hijos de El Mismo Dios, pues mucho le costará comprender que un Espíritu “sienta satisfacción” por lograr que algunos de sus hermanos se extravíen, porque si esto fuera así, entonces tendríamos que concluir que ese Espíritu no desea para su hermano la “infinita felicidad”, lo cual para mí no tiene sentido.  De manera que, meditando en estas extrañas afirmaciones, recordé que de niño jugaba mucho a ‘policías y ladrones’, un juego muy divertido para los niños, pero que siempre presentaba un problema para iniciarlo, porque todos querían ser policías. Resultaba entonces que, después de algunas deliberaciones, algunos terminábamos comprendiendo que, si realmente queríamos jugar, pues algunos teníamos que aceptar ser ladrones, porque si todos éramos policías pues no podíamos jugar, tanto cuanto no había alguien a quien perseguir y arrestar.  Seguidamente, pensando en el extraño comentario de que los “los malos se satisfacen”, en mi mente visualicé a los Espíritus flojos y poco ‘Perfeccionados’ reunidos, riéndose de sus malas actuaciones, “satisfechos” de haber arrastrado a otros Espíritus hacia el ‘equipo de Satanás’. Pero, si los Espíritus realmente no son malos, ¿por qué se satisfacen al ejecutar la maldad? Al parecer esto es así porque, según les he venido comentando en mis artículos, un grupo de Espíritus se anotaron en el ‘Equipo de Dios’ y otro grupo se anotó en el ‘Equipo de Satanás’. Es lógico suponer que, los que se anotaron en el ’Equipo de Satanás’, parecieran no estar interesados en ‘Progresar’ o ‘Perfeccionarse’, sino que su interés radica en esforzarse para que los Espíritus anotados en el ‘Equipo de Dios’ no ‘Progresen’. Quizás por eso los Espíritus Superiores hablan de “satisfacción”, tanto cuanto logran el cometido de su equipo).  

289. Cuando dejamos la Tierra ¿acuden a veces nuestros parientes y amigos a recibirnos? – “Sí, se presentan ante el alma a la que profesan afecto, la felicitan como a la vuelta de un viaje, si ha escapado a los peligros del camino, y la ayudan a desprenderse de los lazos corporales. Es un favor que se otorga a los Espíritus buenos cuando aquellos que los han amado vienen a su encuentro, mientras que el que está mancillado permanece en el aislamiento, o sólo le rodean Espíritus semejantes a él; esto último constituye un castigo.” (Recuerdo que de niño sonaba mucho una canción que versa sobre un hombre que perdió a su amada en un accidente automovilístico, ocasionado por él mismo. Ocurrió entonces que, aquel hombre, mientras sostenía a su amada en brazos, ésta le dijo: “Allá te espero, en donde está Dios” y murió. Entonces, aquel hombre pensó: “Ahora me toca ser bueno, para estar con mi amor”. Recordé esta canción al leer que, el favor de ver a sus seres queridos en el Más Allá, se le otorga sólo a los Espíritus que hayan hecho el mayor bien posible -buenos-, mientras que, a los que se han esforzado muy poco en ‘Competir en Buenas Acciones’, al llegar al Más Allá, se les confina en un lugar en donde sólo se encuentran Espíritus de su misma categoría -inferiores-. De manera que, si aquellos a quienes has amado, que han partido al Más Allá, fueron ‘buenas personas’, pues debes esforzarte por ‘Competir en Buenas Acciones’ si realmente deseas volver a verlos en el Más Allá. Respecto a lo anterior, sé que aquellos que ‘Comprenden Plenamente’ lo que significa Reencarnar, suelen preguntarse cómo es posible que, al morir, pueda encontrarme con mis seres queridos, quienes fallecieron hace tanto tiempo, por lo que ya deberían haber Reencarnado. Pues, si han prestado atención, algunas veces los Espíritus Superiores hablan de Espíritus y otras veces de Alma, para referirse ciertamente a la Entidad Esotérica de cada uno de nosotros. Esto es porque, el Alma, el Espíritu y el Periespíritu, son una misma cosa, a la cual muchos denominan simplemente Espíritu y algunos denominan Alma, pero que en realidad cumplen funciones diferentes, dentro de una misma Entidad. Resulta que, aunque forman parte de una misma cosa, por lo que se encuentran perennemente interconectados, el Espíritu y el Periespíritu son las partes de nuestra ‘Entidad Existencial’ que Reencarnan, en el más acá, mientras que el Alma siempre se queda en el Más Allá. De manera que, cuando nuestro Espíritu y Periespíritu hacen la transición al Más Allá, antes de volver a Reencarnar, se integran a su Alma y en ese transcurso de tiempo -entre la llegada al Más Allá y la próxima Reencarnación al más acá- nuestras ‘Entidades Existenciales’ -Alma+Espíritu+Periespíritu- logran compartir con las Almas de nuestros seres queridos, cuyos Espíritus y Periespíritus ya hayan Reencarnado y con las ‘Entidades Existenciales’ -Alma+Espíritu+Periespíritu-, de los que aún no hayan Reencarnado. Es decir, si en el más acá nos esforzamos por ‘Competir en Buenas Acciones’, con toda seguridad, al hacer nuestra transición al Más Allá, lograremos encontrarnos con nuestros seres queridos, así ya hayan Reencarnado, simplemente porque sus Almas siempre estarán esperándonos en el Más Allá).

290. Los parientes y amigos ¿se hallan siempre reunidos después de su muerte? – “Ello depende de su elevación y del camino que sigan para su progreso. Si uno de ellos está más adelantado y marcha más rápido que otro, no podrán permanecer juntos. En ocasiones les será posible verse, pero sólo estarán reunidos en los casos en que puedan marchar a la par, o cuando hayan alcanzado igual grado de perfeccionamiento. Por otra parte, el no poder ver a sus parientes y amigos es a veces una punición”. (Recuerden que, los Espíritus Superiores responden lo que le consultan en atención a la información que el consultante puede comprender y de acuerdo a lo que comprende el Espíritu Superior que le están preguntando. Esto lo vuelvo a aclarar porque, la pregunta de Kardec, aunque parece poco concisa, es bastante precisa, tanto cuanto, al precisar SIEMPRE y, en atención a que, para los Espíritus Superiores SIEMPRE es un adverbio de tiempo, que denota una acción que ocurre en cualquier momento o en todo el tiempo, evidentemente entendieron que Kardec se refería a si SIEMPRE estaban juntos tanto en el más acá -después de Reencarnar- como en el Más Allá -al morir-, tanto cuanto los Espíritus son perpetuos y, consecuentemente, existen antes y después de la muerte, del cuerpo que les servía de nave. Dicho de otra manera, la pregunta de Kardec la podemos reformular así: “Aquellos que ‘Planificaron’ ser parientes y amigos en alguna vida ¿SIEMPRE ‘Planificarán’ reunirse después de su muerte? o lo que es lo mismo ¿en sus próximas Reencarnaciones?”. Para mí es sencillo reformular la pregunta de Kardec porque, es evidente que los Espíritus Superiores ya le han venido aclarando a Kardec -en sus respuestas anteriores a esta pregunta- que, en el Más Allá se reencontrarán los Espíritus según sus ‘Progresos Alcanzados’ -los buenos con los buenos y los malos con los malos-, por lo que podemos deducir que lo que Kardec pregunta es si se reúnen también en el más acá -al Reencarnar-, tanto cuanto ya sabe lo que ocurre en el Más Allá. Y esto debe ser así porque, de lo contrario, estaríamos suponiendo que Kardec no ha venido comprendiendo lo que le han estado respondiendo. Más aun, lo que yo si debo suponer es que los Espíritus Superiores si comprendieron lo que Kardec les quería preguntar, tanto cuanto respondieron concisamente: “DEPENDE DE SU ELEVACIÓN”, lo que quiere significar que, en el entendido de que hay Espíritus que logran ‘Progresar’ más que otros, en atención al propio interés por ‘Progresar’ de cada Espíritu, es lógico suponer que, los clanes que se formaron al principio de El Gran Juego, no se han mantenido estables -con los mismos Espíritus que los integraron al principio-, tanto cuanto, como se los expliqué más arriba, a los Espíritus que ‘Progresan’ más rápidamente no les queda de otra que ir ‘Ascendiendo’ a ‘Niveles Superiores de Consciencia’, en los cuales formarán parte de clanes más ‘Perfeccionados’. Por el contrario, aquellos Espíritus que han sido flojos para ‘Progresar’ evidentemente se han de quedar en ‘Niveles de Consciencia’ inferiores al alcanzado por aquel miembro del clan que si se haya esforzado por ‘Progresar’, lo que significará que, su próxima Reencarnación la ‘Planificará’ con aquellos miembros del clan familiar, que tampoco hayan logrado ‘Progresar’ mucho. Extrañamente, los Espíritus Superiores cierran su respuesta a esta pregunta, con una información que no solicitó Kardec: “el no poder ver a sus parientes y amigos es a veces una punición”. Esta extraña aclaratoria me hace suponer que, lo que ha venido ocurriendo, durante el desarrollo de El Gran Juego, es que, para evitar el dolor de no volver a ver a aquellos con los que compartieron en la vida presente, lo cual muchos Espíritus suelen considerar un castigo o punición, ocurre entonces que, muchos Espíritus se han esforzado muy poco por ‘Progresar’, para evitar ser apartados de los Espíritus con quienes han logrado una alta empatía, a fin de ‘Planificar’ sus próximas Reencarnaciones, con sus Espíritus afines. Suponer esto me entristece mucho, tanto cuanto, esto me hace suponer que, una gran cantidad de Espíritus -Mis Hermanos- no son ‘Conscientes’ de lo que están perdiendo por insistir en no ‘Perfeccionarse’, simplemente por seguir Jugando con aquellos con los que han logrado hacer un lazo de afinidad, olvidándose de que lo que está en Juego es La Hermosa Amistad de nuestro Amoroso Padre Dios. ¿Si a lo menos se esforzaran por ayudarse mutuamente a ‘Progresar’?).

EXPERIENCIAS DE VIDA QUE ACERCAN O DISTANCIAN

Evidentemente, la formación de grupos o clanes familiares entre los Espíritus, resultará en la generación de ciertas simpatías o antipatías entre estos, tanto cuanto, todo roce social -agrupaciones entre entes- necesariamente generará acercamientos entre los entes que se asemejan en algunos aspectos o detalles cualitativos y, por el contrario, generará separación o distanciamiento entre los entes que no logren conciliar sus diferencias. En el entendido de que, las ‘Experiencias de Vida’ algún aprendizaje -bueno o malo- entre los que comparten en el Mundo Material, ocurre entonces que, las simpatías o antipatías que surjan en nuestras interrelaciones materiales generarán, en el Más Allá, ciertos acercamientos entre los Espíritus o, por el contrario, ciertas distancias.

(179): 291. Además de la simpatía general, determinada por las semejanzas, ¿tienen entre sí los Espíritus afectos particulares? – “Sí, del mismo modo que entre los hombres, pero el vínculo que une a los Espíritus es más fuerte cuando se halla el cuerpo ausente, porque aquél no está ya expuesto a las vicisitudes de las pasiones”. (En cuanto a las simpatías que se generan en el Mundo Material, pareciera que éstas se hacen más fuerte en el Más Allá, en atención a que la simpatía se purifica en ausencia del cuerpo).

292. ¿Se engendran odios entre los Espíritus? – “Sólo existen odios entre los Espíritus impuros, y son éstos los que os inspiran las enemistades y disensiones que entre vosotros surgen”. (A mí me cuesta aceptar que un Espíritu pueda odiar, pero he de reconocer que si el Espíritu ha sido flojo para ‘Perfeccionarse’ y lo único que ha hecho en varias vidas es aprender maldades, pues no podemos esperar que no termine siendo aquello que aprende, por lo que es posible que termine odiando a sus hermanos, en atención a que se ve privado de los beneficios que sus hermanos logran al esforzarse por ‘Perfeccionarse’. De allí que, esos Espíritus, considerados impuros –‘manchados de barro maloliente’-, al verse imposibilitados de ‘Ascender’ a los ‘Niveles Superiores de Consciencia’, se esforzarán por inspirar enemistades y disensiones entre los que habitamos el Mundo Material, a fin de que nuestros Espíritus se distancien en el Más Allá. Luego, tenemos que comprender que, las enemistades y disensiones que surgen entre los que nos relacionamos en el Mundo Material, son generalmente nuestra respuesta a una simple inspiración -susurro- de un Espíritu Inmundo, que pretende que en el Más Allá nos reunamos con él, en atención a que logró apartarnos del Amor al que nos invita nuestro Amoroso Padre Dios. Es claro que, si no queremos reunirnos en el Más Allá con Espíritus Impuros, tenemos que esforzarnos por limar todas las asperezas que pudieran surgir en nuestras relaciones humanas, para no arrastrar hasta el Más Allá enemistades o disensiones, que para nada nos ayudarán a ‘Perfeccionarnos’).

293. Dos Seres que hayan sido enemigos en la Tierra ¿se guardarán mutuo rencor en el Mundo de los Espíritus? – “No. Comprenderán que su aborrecimiento era estúpido, y pueril el motivo del mismo. Sólo los Espíritus imperfectos conservan un estado de animosidad, y ello sucede hasta que se han depurado. Si sólo dividió a los Espíritus un interés material, ya no pensarán en ello, por poco que se hayan desmaterializado. Si no hay entre ellos antipatía, puesto que el motivo de la discordia ya no existe, pueden volver a verse con agrado. (Se espera entonces que, en el Más Allá sólo se distanciarán aquellos Espíritus poco ‘Perfeccionados’ -imperfectos-, tanto cuanto, su imperfección, es el resultado de su amor o apego por los bienes materiales, del cual no logra desprenderse, ni siquiera en el Más Allá, y por eso, aunque el bien material ya no se encuentra presente, el Espíritu imperfecto lo siente presente y, consecuentemente, mantiene presente la discordia que se generó con otro Espíritu -Hermano-, a causa del bien material, que mantiene presente en el recuerdo).

(180): 295. ¿Qué sentimiento experimentan, después de la muerte, aquellos a quienes hemos hecho mal en la Tierra? – “Si son buenos, os perdonan conforme a vuestro arrepentimiento. Si malos, pueden guardaros rencor, y a veces perseguiros hasta en otra existencia. Dios podrá permitirlo, a título de castigo”. (Entiéndase aquí que, no es Dios que castiga, sino que es el Espíritu ofendido quien decide perseguir a aquel que lo ofendió por varias vidas, en procura de lograr que, aquel que lo ofendió -en vidas pasadas- pague por la ofensa cometida. Y Dios se lo permite porque es una acción justa, tanto cuanto, los Hermanos tienen que limar sus asperezas. Y claro que, cuando los Espíritus logran ‘Progresar’, se van percatando que, ninguna ofensa cometida materialmente debe ser perseguida eternamente y, consecuentemente, al ‘Alcanzar’ cierta ‘Perfección’ los Espíritus comienzan a comprender que no necesitan que su Hermano se disculpe para perdonarlo).

ALMAS AFINES

Me entristece un poco las respuestas que los Espíritus Superiores le dan a las preguntas que Kardec hizo en referencia a la ilusión que todos tenemos acerca de la posibilidad de que existan ALMAS GEMELAS. Yo, en lo particular, esperaba ‘Planificar’, para mi próxima Reencarnación, encontrarme y unirme, hasta el fin de esa vida, con mi Alma Gemela, en atención a que, en esta vida no pude disfrutar de amar y ser amado, por muchos años, por alguien con quien verdaderamente tuviera muchas afinidades. Claro que, el hecho de no haber amado a alguien intensamente y por mucho tiempo, me ayudó a llegar hasta donde he llegado -en El ‘Conocimiento de Dios’- tanto cuanto, por mucho que lo intentaron, ninguno de mis amores, en esta vida, lograron apartarme por mucho tiempo de mis deseos de ‘Acercarme a Dios’.

(180): 298. Las almas que deben unirse ¿se hallaban predestinadas para esa unión desde su origen, y cada uno de nosotros posee, en alguna parte del Universo, su mitad, con la cual inevitablemente se reunirá algún día? – “No, no existe unión particular y fatal entre dos almas. La unión es entre todos los Espíritus, pero en grados diferentes, según el rango que ocupen SUS ALMAS, vale expresar, de acuerdo con la perfección que hayan alcanzado: cuanto más perfectos son, más unidos están. Todos los males de los humanos nacen de la discordia. En cambio, de la concordia resulta la felicidad completa”. (En estos momentos me estoy riendo porque, después de haber escrito el preámbulo al presente capítulo, resulta que, de acuerdo a la respuesta a la presente pregunta, pareciera que no existen las Almas Gemelas, pero sí los Espíritus Gemelos. Y como los Espíritus, con sus respectivos Periespíritus, son los que Reencarnan, pues no pierdo las esperanzas de que, en mi próxima vida, me pueda encontrar con una mujer con quien pueda disfrutar del amor carnal, pero sobre todo del filial, por mucho tiempo, en atención a que nuestros Espíritus serán afines, debido a que nuestras Almas estarán ubicadas en el mismo ‘Nivel de Consciencia’. ¡QUE HERMOSO ES NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS!!!, que incluso me aclara mis dudas materiales, y no me deja perder mis mundanas esperanzas. Espero que, al encontrarme con mi Espíritu Gemelo, en mi próxima vida, ambos nos ayudemos a ‘Progresar’ para que nuestras Almas logren ‘Perfeccionarse’ y ‘Avanzar’ de ‘Nivel de Consciencia’).

299. ¿En qué sentido se ha de entender la palabra mitades, de que se sirven ciertos Espíritus, para designar con ella a los Espíritus que simpatizan? – “Inexacta expresión. Si un Espíritu fuera la mitad de otro, hallándose separado de éste estaría incompleto”. (Compartí largamente con un amigo -más bien un compinche- que me aseguraba que no existen las Almas Gemelas, sino que lo que existían eran las Almas Complementarias, tanto cuanto, según él, las Almas se complementan, porque lo que le falta a una lo tiene la otra. Siempre dudé de esa postura, porque evidentemente no podemos esperar que, lo que le falte a algún Espíritu lo pueda complementar con lo que otro Espíritu tiene, como si un Espíritu fuera la mitad de otro. Me agrada cuando los Espíritus Superiores confirman lo deducido por mí, incluso durante mis tiempos más mundanos que espirituales).

(181): 301. Dos Espíritus que simpatizan ¿son complemento el uno del otro, o esa simpatía es el resultado de una identificación perfecta? – “La simpatía que atrae a un Espíritu hacia otro resulta de la total concordancia de sus inclinaciones e instintos. Si uno debiera completar al otro, perdería su individualidad”. (Es concluyente que, no existen los Espíritus Complementarios, porque eso significaría que los Espíritus no tendrían individualidad. No obstante, gracias a nuestro Amoroso Padre Dios, es posible que dos Espíritus sean Gemelos, tanto cuanto tienen los mismos intereses e instintos. Es decir, dos Espíritus Gemelos, procurarán los mismos fines, sobre todo si se encuentran en los ‘Niveles Superiores de Consciencia’, procurando ‘Avanzar’ al siguiente ‘Nivel’).

303. Los Espíritus que hoy no simpatizan ¿pueden llegar a ello más tarde? – “Sí, todos lo harán. De modo que el Espíritu que en la actualidad se encuentre en una esfera inferior, al perfeccionarse llegará a la esfera donde reside tal otro. Su encuentro tendrá lugar antes si el Espíritu más elevado, soportando mal las pruebas a que se le sometió, es demorado en el mismo estado”. (Claro que, a medida que un Espíritu se ‘Perfecciona’ y comienza a hacerse ‘Consciente’ de la ‘Unidad’ entre los Espíritus, comienza a comprender que son sus Hermanos y consecuentemente comienzan a caerles simpáticos, a pesar de lo antipáticos que pudieran ser).

303 a. Dos Espíritus que son simpáticos el uno hacia el otro ¿pueden dejar de serlo? – “Por cierto que sí, si uno de ellos es perezoso”. (Evidentemente, dos Espíritus que en algunas vidas han sido altamente empáticos pudieran llegar a no ser tan afines en próximas vidas, a atención a que se distancian, debido a que sus intereses cambian, tanto cuanto alguno comienza a esforzarse por ‘Perfeccionarse’, mientras que el otro se muestra flojo para ‘Progresar’).

CONSIDERACIONES PERSONALES

Les confesaré que, tuve la Gracia de compartir, por un breve espacio de tiempo, con una chica de quien puedo decir que era mi Espíritu Gemelo. Las vivencias con esa chica fueron realmente maravillosas, por mucho más vivificantes que las vivencias amorosas vividas con otras mujeres. De hecho, lo que sentí por aquella chica fue mucho más hermoso que lo que sentí por aquella chica que, cuando me abandonó, yo me quería morir.

Todo lo que me ocurría con esta chica -mi Espíritu Gemelo- era totalmente atípico y muy agradable. Tristemente, esta vivificante relación, duró muy poco, pero felizmente me ayudó muchísimo para abandonar mis ‘creencias obsoletas’ y tomar la decisión de ir un poco más allá de todo aquello que me inculcaron desde niño. De hecho, es casi seguro que, si no hubiera sido por esta fugaz relación yo no estaría en el ‘Nivel de Consciencia’ que hoy en día me encuentro.

Tan atípica fue nuestra fugaz relación que, cuando nos separamos, ninguno de los dos nos entristecimos, sino que agradecimos el haber tenido la oportunidad de conocernos y de compartir. De hecho, finalizada esta hermosa relación, comencé a interesarme en profundizar más plenamente en todo aquello que guarda relación con nuestro Amoroso Padre Dios, movido por las ‘Experiencias de Vida’ que tuve con aquella chica. Hoy en día, alimentado por todo el ‘Conocimiento de Dios y de lo que le atañe’, que he venido acumulando, comprendo que, si hubiera seguido con aquella hermosa chica, a quien ciertamente idolatraba, jamás me hubiera esforzado como me he venido esforzando para ‘Alcanzar a nuestro Amoroso Padre Dios’, simplemente porque hubiera ocupado todo mi tiempo en agradar, hacer feliz, servir, … amar a aquella hermosa chica. Por esta razón, hoy en día estoy segurísimo que, cuando ‘Planificamos’ en el Más Allá, el encontrarnos en el más acá, lo hicimos simplemente para ayudarnos a ‘Avanzar’ a los siguientes ‘Niveles de Consciencia’, pero como nos dedicamos únicamente a amarnos, pues no nos quedó de otra que separarnos, porque el ‘Objetivo Planificado’ no se estaba cumpliendo.

Por esta razón es que, muchas relaciones amorosas, aparentemente perfectas y maravillosas, terminan, muchas veces, catastróficamente, debido a que, cuando ‘Planificaron’ en el Más Allá el encontrarse para unirse, lo hicieron con la finalidad de ayudarse mutuamente a ‘Crecer Espiritualmente’, apoyándose en sus similares  inclinaciones e instintos, pero, al dedicarle más tiempo a sus idilios amorosos, en vez de a sus ‘Crecimientos Espirituales’, se les hace necesario separarse, tanto cuanto no están logrando el ‘Objetivo Planificado’. Y la separación se hace tan necesaria que, si no se separan por mutuo acuerdo, es probable que algunos de los dos perezcan, en atención a que a los Espíritus les es mejor hacer la transición para ‘Replanificar’, que seguir viviendo más años, perdidos en amores materiales.

Debido a lo anterior, insto a aquellos que han recibido la Gracia de encontrarse y de unirse con sus Espíritus Gemelos, que procuren mantenerse cónsonos en cumplir con aquello que ‘Planificaron Mutuamente’, antes de Reencarnar, porque si no corren el riesgo de que se separen, incluso violentamente, porque lo que importa es lo ‘Planificado’ en beneficio del Espíritu, tanto cuanto los cuerpos son simples sacos, pesados y groseros, que cambiamos en cada Reencarnación.




Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo






 

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